"Había algo que todavía me costaba trabajo en mi empleo, incluso después de 3 meses de haber empezado y de haber sido capacitado"

"Era hacer balas, tenia a la mano las herramientas necesarias, y poco a poco estaba teniendo experiencia, pero aún con eso me sentía que no avanzaba mucho, todos dirán que es por que soy nuevo y un novato haciéndolo"

"Y debo admitir que tienen razón en ello,

Pero, aun así me siento mal, se podría decir que es mi lado perefeccionalista?, la verdad no se, pero hay algo que tengo en mente todo el tiempo, la práctica hace al maestro"

"Y bueno... también mis ideas locas son parte de ello, a quien más se le ocurrió hacer balas usando las piedras de dust en primer lugar? Por lo que investigué, a nadie "

"Comencé con una idea, moler las piedras de dust y mezclarlo con pólvora, resulto que no tenía el poder suficiente para empujar una bala, tendría que tener un paquete de bala más grande para que funcionará y eso no sería práctico "

"Hasta ahora e intentado con proporciones diferentes, pero nada a tenido un éxito mezclar diferentes tipos de dust junto al polvo de cristal de dust no ha funcionado, y aveces explota, tengo mis anotaciones donde tengo mis teorías del por qué de dicha reacción pero no llego a ningún lado"

"Que estoy haciendo mal?"

Me incline hacia atrás en la silla donde estoy, lleve una mano a mis ojos para masajearlos, eran cerca de las 12 de la noche y todavía estaba metido en mi proyecto de creación de balas, en frente de mi estaba una mesa de trabajo, donde estaba un cámara apuntadome, era un diario de investigación en videos que comencé hacer para poder tener un registro aparte de mis notas

La cámara estaba en montada un soporte que podía girar en varios grados, también estaba automatizado para que me pudiera seguir apuntado si me saliera del cuadro, pero ahorita estaba apagado ese modo, el soporte estaba pegada en la pared para que no me estorbará en la mesa

En la mesa algunos cristales de dust vacíos, algunas herramientas como cuñas, martillos, unas pinzas, una maquina de compactado de cartuchos, entre otras cosas que me ayudaban para mi proyecto

"Aaaahh" suspiré mientras dejaba mis brazos caer para que terminarán colgados "Creo que necesito dormir" dije antes de moverme a la cámara y poner mi mano en el botón de guardar "bueno es todo por hoy" dije antes de oprimir el botón de guardado

La grabación se corto y guardo antes de que apagara la cámara, el soporte automáticamente se acomodo en la pared y yo solo me senté en la silla viendo al techo

"Mañana no hay trabajo, es mi día libre" dije manteniendo mi vista al techo "Marcus no me dejaría ir a trabajar aunque el vaya, pero el problema que veo es la ventana" dije bajando la vista a uno de mis costados

Desde hace semanas, la sección de amigos se ha estado actualizando, más en el grupo de chat, no he podido hacer nada aparte de esperar que se actualizara, pero se ha tardado más de un mes desde que empezó el proceso

"Solo queda esperar" dije cansado y resignado mientras me levantaba de la silla

Desde que llegue aquí a pasado 3 meses, conseguí este departamento al mes gracias a Marcus y mi tercera semana de sueldo, es solo una habitacion grande sin decir mas, entrando a la habitación a mano derecha estaba el baño, que era la única puerta en la habitación aparte de la de salida, era el único sitio dentro de la habitación que estaba cerrado ya que lo demás estaba abierto por asi decirlo

A mano izquierda de la puerta del departamento estaba la cocina, una estufa, fregadero, el almacén en la parte de arriba pegado a la pared, y un refrigerador pegado a la pared de la puerta

había una ventana que estaba a la mitad de la pared contraria a la puerta, la ventana estaba en medio de la pared y se extendía hasta la pared lateral, en esa esquina de la pared y la ventana estaba mi cama, y el escritorio estaba en la otra esquina donde no estaba la ventana

Era un escritorio en L entonces tenia mucho espacio para trabajar , separado del escritorio estaba un sillón que tenia a su lado una mesa donde había unos cuantos libros y entre la concina y esa mesa estaba unos estantes donde tenía más libros, planeaba comprar un tv y ponerla abajo de los estantes pero algo de mi presupuesto se va en mis proyectos

Si pensar más en eso, me dispuse a dormir, me quite los pantalones que tenia y ahora estaba en ropa interior con una playera que ocupaba de pijama

En ese transcurso voltee a ver al departamento, tenia un diseño industrial si se podría llamar así, el piso era de madera, las conexiones eléctricas no estaban entre las paredes si no es varios tubos que estaban conectadas en estas, los muros estaban pintados en escalas de grises y cafés, realmente me gustaba este departamento

Si pensar en nada más, me acosté y me dormí, ya no quería saber en que diablos ocuparía mi tiempo mañana

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El sol comenzaba a filtrarse por la ventana, iluminando tenuemente el departamento. El reloj marcaba las nueve de la mañana cuando finalmente abrí los ojos. Me quedé mirando el techo durante unos minutos, intentando recordar por qué había puesto el despertador tan temprano en mi día libre. Luego, con un suspiro de resignación, me levanté de la cama y me dirigí al baño.

Encendí la ducha y dejé que el agua caliente corriera mientras me despojaba de mi ropa de dormir. El vapor comenzó a llenar el pequeño espacio, creando una atmósfera relajante que casi me hizo olvidar mis preocupaciones. Sin embargo, en medio del baño, un pensamiento me golpeó de repente.

"No pude entrenar hoy porque me quedé dormido," murmuré con frustración mientras me frotaba el cabello con champú. "¡Maldita sea! ¿Cómo voy a mejorar si no puedo seguir una rutina tan básica?" Me reprendí a mí mismo, sintiendo una mezcla de vergüenza y desánimo. "Debo ser más disciplinado. Esto no puede seguir así."

Terminé de ducharme rápidamente, decidido a no perder más tiempo. Me sequé con una toalla y me vestí con unos pantalones tácticos y una camiseta oversize, cómoda pero práctica. Miré mi reflejo en el espejo y me recordé que hoy era un nuevo día, una nueva oportunidad para mejorar.

Al salir del baño, mi estómago rugió recordándome que necesitaba desayunar. Me dirigí a la cocina, esperando encontrar algo rápido para comer. Abrí el refrigerador, pero estaba prácticamente vacío, salvo por algunas botellas de agua y un par de condimentos. Revisé el almacén y me di cuenta de que había olvidado hacer la despensa.

"Perfecto," murmuré con ironía. "Como si necesitara otra cosa en qué pensar hoy."

Sin más opciones, agarré mi billetera y salí del departamento en busca de algo para desayunar. Bajé las escaleras y salí al fresco aire matutino, el bullicio de la ciudad comenzaba a despertar a mi alrededor. Caminé por las calles, buscando algún lugar cercano donde pudiera conseguir algo de comer, mientras mis pensamientos volvían, inevitablemente, a mis proyectos y a mis esfuerzos en el trabajo.

Las calles empezaban a llenarse de gente apresurada por llegar a sus trabajos, con algunos niños corriendo hacia la escuela y el sonido de los vendedores abriendo sus tiendas. Mientras caminaba, traté de despejar mi mente de los proyectos que me habían mantenido despierto hasta tan tarde. "Primero, comida," me dije a mí mismo. "Luego, ya veremos."

El aroma de pan recién horneado y café recién hecho me guió hasta un pequeño restaurante en la esquina de la calle. Su letrero, modesto pero acogedor, anunciaba una especialidad en emparedados. Al abrir la puerta, un suave tintineo de campana anunció mi entrada, y fui recibido por un ambiente cálido y el murmullo de conversaciones matutinas.

Me acerqué al mostrador y observé el menú escrito en una pizarra colgada en la pared. La variedad de emparedados era impresionante, desde los clásicos de jamón y queso hasta combinaciones más elaboradas con ingredientes locales. Después de unos momentos, decidí probar uno con pollo asado, aguacate y una salsa especial que prometía ser deliciosa.

"Buenos días," dijo la joven detrás del mostrador con una sonrisa. "¿Qué te gustaría pedir?"

"Un emparedado de pollo asado, por favor," respondí, tratando de devolverle la sonrisa a pesar del cansancio que todavía sentía.

"Claro, ¿algo más?"

"Un café, negro."

Mientras preparaban mi pedido, encontré una mesa cerca de la ventana y me senté. Desde allí, podía observar la vida de la ciudad despertando por completo. El bullicio de la gente, los vehículos que pasaban, y el sol que ahora iluminaba con fuerza la calle principal. Por un momento, permití que mi mente se liberara de las preocupaciones sobre los proyectos, los cristales de dust y las balas.

El aroma del café llegó primero, seguido por el emparedado, y me sentí agradecido por este pequeño respiro. Tomé un sorbo de café y sentí cómo la calidez me devolvía algo de energía. Luego, le di un mordisco al emparedado y sonreí para mí mismo. Estaba delicioso, cada ingrediente perfectamente equilibrado, una simple delicia que parecía encerrar toda la paz y satisfacción que necesitaba en ese momento.

Dejé que el placer de una buena comida despejara mi mente por completo. Había tiempo para los proyectos y las preocupaciones más tarde. Por ahora, solo me concentré en disfrutar cada bocado, cada sorbo, y la tranquilidad de una mañana sin presiones inmediatas.

Mientras disfrutaba de mi emparedado y mi café, algo fuera de la ventana llamó mi atención. Una chica, joven y enérgica, caminaba por la acera. Su cabello corto y negro contrastaba con su piel clara, pero lo que realmente capturó mi mirada fue su capa roja que ondeaba con gracia a cada paso que daba. La tela vibrante destacaba entre la multitud, como un faro en el ajetreo de la ciudad.

"Mmmm, esa chica es linda," murmuré para mí mismo, sin darle mucha importancia. Con una última mirada a la capa roja desapareciendo en la distancia, volví mi atención a mi comida, permitiéndome disfrutar del momento un poco más antes de que las preocupaciones del día me alcanzaran de nuevo.

Casi al final de mi comida, una notificación parpadeó en la esquina de la ventana de mi sistema. Abrí los ojos con sorpresa y curiosidad al ver que decía: "Actualización completada." Hacía semanas que esperaba esta notificación.

Terminé rápidamente los últimos bocados de mi emparedado y apuré el café, dejando un par de lienzos de servilleta sobre la mesa mientras me levantaba. Salí del restaurante con pasos apresurados, buscando un lugar más privado donde pudiera revisar la actualización sin interrupciones.

Después de recorrer algunas calles, encontré un edificio que parecía tener acceso al tejado. Subí las escaleras de emergencia, sintiendo la emoción y la anticipación crecer con cada paso. Una vez en el tejado, disfruté brevemente de la vista panorámica de la ciudad antes de concentrarme en la pantalla de mi sistema.

Con un toque, abrí la ventana de notificaciones. Ahí estaba: la actualización del chat finalmente se había completado. Pero lo que vi a continuación me dejó desconcertado. Una sola palabra aparecía en la pantalla, destacada en un texto brillante: "Sekirei."

"Pero, ¿qué rayos es un sekirei?" pregunté en voz alta, sin esperar respuesta alguna del viento que soplaba suavemente en el tejado. Me quedé allí, mirando fijamente la pantalla, tratando de entender qué significaba esa palabra y por qué era tan importante.