No más Navidad

Desde que tengo memoria siempre he estado encerrado.

Siempre quise salir de ese orfanato, pero no sabía qué hacer estando en libertad, no tenía nada en mente, más que la simple y reconfortante idea de tener el control de mi vida en el exterior.

Una persona muy cercana a mí me planteó la posibilidad de ser un entrenador pokémon.

Nunca había pensado en eso, poder viajar por todo el mundo, conocer varios lugares y capturar muchos pokémon.

No sonaba nada mal la idea, y dada mi buena puntería, pude haber sido un buen capturador.

Y ahora aquí, de regreso al encierro, más aislado y recluido que antes.

No me importa que me hayan encerrado. Colaboré con las personas equivocadas, cometí muchos errores, muchos de los cuales me arrepiento de haber hecho, pero acepto lo que debo pagar por ellos.

Sin embargo, ¿Qué culpa tienen ellos?

El enano y el larguirucho no hicieron nada, su único crimen fue estar conmigo cuando jale el gatillo por accidente, matando a esa persona inocente, ese respetado y conocido profesor pokémon de mi región natal, Kalos.

El único con sangre en sus manos soy yo, no ellos.

Les había prometido salir al mundo y alejarlos de ese helado agujero de donde los había encontrado, como un simple Dartrix mechudo y un huevo indefenso, pero ahora se encontraban encerrados en esta maldita instalación, lejos de mí y privados de esa libertad que les prometí y que tanto ansié tener.

Esa helada mañana de navidad había marcado el inicio de nuestra aventura juntos, una aventura que termine arruinando, y condenándolos a ellos y a mí a este encierro eterno.


nadaoriginal: Cada capítulo en sí serán bastante cortos, pero tratando de jugar un poco con esa brevedad.