Respuestas a Reviews:

blo0dycanelo - Gracias, la verdad que se me ocurrió de la nada y dije, por qué no xD - Por cierto, me encanta el fic de "Enchúlame mi Yugi Mazo" - me partí de risa por momentos xDDD

Konami-kun 2000 - No sabía que existía una con Joey, yo SI sabía que había una en que el prota se convierte en la personalidad paralela de un niño que observó el duelo entre Yugi y el Cazador que usaba Exodia y de ahí continuaba hasta GX pero, creo que el autor lo dejó. En cuanto a lo del mazo, creo que el capítulo mismo va a responder eso xD pero igual el mazo del prota, esta pensando con lógica animesca también, así que tendrá como "estrategias secundarias" pero en sí, se basa en el FLIP y Rock.


Capítulo 2Yami no Game Part 1

*Thump*

El cuerpo de la joven de rubios cabellos azotó el piso de la barca con la delicadeza y gracia de un buque de carga.

Mi "Guardian Sphinx" se había encargado de reducir sus puntos de vida a cero y con ello, por fin, la última de mis preocupaciones era cosa del pasado.

Había vencido a los últimos tres capaces portadores de entre los protagonistas de la trama.

Nada podía detenerme llegado este punto…

Lentamente, me acerqué al inerte cuerpo de la muchacha y tomé su llave.

- Con esta ya son 3 – declaré ante mi, ahora, pobre grupo de espectadores. Pensé que los Portadores de las 7 Llaves serían un reto. Veo que estaba equivocado…

La desesperación en el rostro de los hermanos Marufuji se manifestó al instante.

- Llévense a la doncella con los otros – ordené a mis leales lanceros no muertos. Mas tarde decidiré su destino…

Mis momias asintieron, preparándose para cargar la figura de la bella obelisco hasta su preparado sarcófago.

Inesperadamente, con lo que no conté fue con que el estudiante estrella de aquel dormitorio, se abalanzaría sobre mis guardias intentando rescatar a la que era la hermana de su mejor amigo.

Un error que le costaría caro…

Los zombies notaron su heroico acto casi al instante, lo que culminó con el, alguna vez, conocido como mejor duelista de la Academia, sufriendo una profunda herida en el torso a causa de un certero empalamiento.

¿Qué rayos esperaba lograr ese tonto? ¿Pensaba enfrentarse a un grupo de espectros con lanzas estando desarmado? ¡Pensé que eras el sensato, Ryo!

- ¡Nii-san! ¡Nii-san!

Y hablando de tontos…

- ¡Quédate ahí, Sho! ¡No vengas! ¡E-Estoy bien…!

No, el idiota no lo estaba.

Me atrevía a afirmar que uno de mis vasallos, seguramente, le había llegado a dañar un órgano durante el altercado.

Je…

Podríamos decir que el Kaiser sufrió... "daño de perforación"

¡Oh vamos, era un buen chiste!

Como sea, no estaba entre mis planes el ayudar a que la gente se mate sola.

Además, la comunidad siempre estuvo de acuerdo en que Hell Kaiser Ryo, luego de aquel duelo que tuvo contra Yubel/Johan, estaba mejor muerto…

Traerlo de regreso, sólo para dejarlo postrado en una silla y con el corazón destrozado era un destino peor que ser desintegrado por aquel demonio.

Al menos aquí moriría como un héroe o, al menos, un mártir.

- ¡Daitokuji-sensei! ¡Por favor! ¡Nii-san está…! ¡Nii-san va a…!

- Nya nya, calma, Sho-kun – dijo el simpático doble-cara. No hay que precipitarse.

- P-Pero *sob*, usted es el único que queda con una llave. ¡Tiene que derrotarlo, sensei! ¡Sólo así se salvarán todos!

- Me temo que eso no será posible, chiquillo – expresé, uniéndome a la, no tan privada, plática entre alumno y maestro.

- ¿¡Eh!?

Mi súbita presencia casi le provoca un infarto al pequeño peliceruleo.

- ¡Sho! Grr…

- ¿Q-Que… qué quiere decir con eso, Su Majestad?

¿Tan rápido apelas a nuestro lado bueno? Patético…

- A lo que me refiero, aliado de los portallaves, es a que ustedes… ya perdieron la lucha. El hombre al que tanto aprecian como su mentor aquí presente… no es más que un mero espía que ha colaborado con nosotros desde el principio…

- ¡QUÉ! (Sho y Ryo)

- Cómo lo oyes, ¿no es así, Amnael-san?

*Hiss*

El enigmático alquimista se mantuvo en silencio, acariciando, gentilmente, el lomo de su alterado minino, en lo que sus anteojos brillaban de manera ominosa.

- ¡No es verdad! ¡Daitokuji-sensei, nunca haría algo así! ¿No es así? ¡Dígale! ¡Sensei, díganos... que lo que dijo no es cierto…!

Para este punto, lágrimas eran claramente visibles en las mejillas del menor de los Marufuji.

- Pero bueno, como me considero un Soberano benévolo, dejaré que el impulsivo joven de allí – dije señalando al Kaiser. Reciba atención por sus heridas. Después de todo… ahora que las llaves están en mis manos. Sólo queda una cosa pendiente…

Los tres posaron su mirada en mí, expectantes.

- ¡Tomar posesión del lugar al que llaman Academia de Duelos!

- *Gasp*

De un momento a otro, con un mero chasquido de dedos, nuestra querida embarcación comenzó a perder altura de manera brusca, provocando que todos los sobrevivientes tuviesen que sujetarse de algo, ante la abrupta descompensación.

La escena no hizo más que sacarnos una sonrisa a mí y a Abidos, ya que no éramos afectados por aquella turbulencia.

Todo estaba saliendo a pedir de boca para nosotros.

Con Judai y sus amigos fuera del camino, sólo quedaba un obstáculo importante en nuestro trayecto al éxito.

Pero… si teníamos suerte, seríamos capaz de burlarlo.

Era cuestión de medir con exactitud, cada uno de nuestros posibles movimientos y de ver, si el tiempo no estaba en nuestra contra…

Abidos: ¿A dónde iremos ahora?

Yuji: Dejaremos a los torpes bajo el cuidado de Samejima. Aún si somos los malos, no podemos dejar que Ryo Marufuji muera desangrado. Luego de ello, iremos a reclamar nuestro premio. Oh, eso me recuerda…

- A propósito, Amnael – dije, acercándome hacia mi asociado y provocando que éste me observara con cautela.

- ¿Mmm?

- Me gustaría que oyeras lo que tengo para proponerte… ¿me concederías un minuto de tu tiempo…? *Grin*


El Rector Samejima no era una persona que otros podrían considerar "ajena" a los aspectos más oscuros que ocultaba el "deporte" conocido como Duelo de Monstruos.

De hecho, se consideraba un hombre lo bastante instruido como para estar al tanto de los posibles peligros que rodeaban al mismo y de saber cuándo la situación ameritaba la intervención de un tercero.

Fue así que, a lo largo de su vida, concentró sus esfuerzos en preparar a varios jóvenes duelistas de la nueva generación, inculcando en ellos valores como el honor, el respeto por sus oponentes y, por sobre todo, el aprecio hacia sus naipes de duelo.

Elemento que sería vital en batallas de alto riesgo.

Sus contribuciones hicieron que fuera seleccionado para el puesto de Director de la rama central dentro de la firma "Academia de Duelos" de KaibaCorp. Oportunidad que aprovechó para ampliar la influencia que acarreaba el legado que venía construyendo desde hace años dentro de su reconocido "Cyber Dojo".

El propio Ryo Marufuji era la prueba viviente de los excepcionales que podían llegar a ser tanto sus métodos como sus resultados. Su estudiante estrella y aquel ostentaba el título de Kaiser, no sólo era el orgullo de su Academia, sino que, además, era una promesa en ascenso que reflejaba sus principios y que, muy pronto, lograría llevarlos al siguiente nivel cuando lanzara su carrera en las ligas profesionales a comienzos del año entrante.

Aun así, pese a todo el trabajo duro realizado, Samejima sabía que un simple alumno, sin importar su talento no sería suficiente para enfrentar futuras adversidades. Es así que, en su puesto de Director de la institución más reconocida de los últimos tiempos, se dedicó a reunir adolescentes capaces, talentos a los que pudiera recurrir en el remoto caso de que "cierta persona con influencia", intentase apoderarse del secreto mejor guardado que ocultaba la isla: "Los 3 Grandes Fantasmas".

Un proyecto llevado adelante por Corporaciones Kaiba, buscando crear entes que lograsen equiparar el poder de las raras criaturas que alguna vez asombraron al mundo con su fuerza, los 3 Dioses Egipcios.

La investigación, por supuesto, rindió frutos, más ninguno de sus participantes logró deducir el ingrediente final que activaría la magnificencia de éstos nuevos y aterradores naipes:

"Energía de Duelo"

Si, aquella que se obtenía como resultado de las contiendas que se daban entre talentosos duelistas.

Sólo su empleador y el propio Samejima habían logrado dar con este obscuro conocimiento.

Sólo ellos, conocían la clave que desataría el poder de 3 de las Bestias más devastadoras del Duelo de Monstruos.

Para su desgracia, ni él ni su viejo compañero y superior, habían sido bendecidos con el talento necesario para producir la cantidad de energía necesaria para despertar y/o manipular a esos macabros seres.

Samejima vio esto como una señal de que existían fuerzas con las que no debían entrometerse las manos humanas, pero…

El superintendente Kagemaru, no pensaba lo mismo.

Si algo caracterizaba al sujeto, eran su insaciable ambición de poder y su enorme temor a la muerte misma.

Kagemaru encontraría la manera de concretar sus planes, sin importar el costo que aquello implicase.

Así nacieron las 7 Llaves Espirituales, como él osó llamarles.

Siete piezas doradas de un rompecabezas que le permitirían reunir la energía de duelo necesaria para despertar a los 3 Grandes Fantasmas.

Esas siete piezas eran lo que, en este momento, mantenía al mundo a salvo de la ambición de su viejo adversario.

No podía permitir que cayeran en sus diabólicas manos.

Quién sabe que horrores podrían desatarse si aquellos tres monstruos eran liberados.

Por eso, él se había tomado el trabajo de reunir a los mejores prospectos de su academia.

Sus siete mejores duelistas.

Aquellas personas que portarían una de estas llaves, resguardándolas así, de los siete mercenarios que él sabía, que el mismísimo Kagemaru enviaría tarde o temprano, con el fin de llevar a cabo su plan de conquista.

Samejima odiaba el tener que confiarle el destino del mundo a simples jóvenes de preparatoria, pero no había otra alternativa.

Ésta era su pelea ahora. Sólo ellos tenían la energía necesaria para proteger esos artículos.

Todo lo que podía hacer alguien en su situación era tener fe, fe en que sus estudiantes obtendrían la victoria. Que las fuerzas de la oscuridad serian repelidas y enterradas como en tiempos de antaño.

- Si, todo lo que puedo hacer… es rezar para que triunfen… – dijo el robusto y calvo rector, mientras contemplaba la pequeña caja que parecía contener 3 de los 7 artefactos antes mencionados. Aún si ha habido bajas… sé que, al final, ellos no van a fallarme. Sobre todo, Judai. Siento que él será quien…

*FLASH*

- ¿Huh? ¿Luz? Pero… si aún es de noch…

*BOOOOOOOOOOM*

El enceguecedor resplandor que bañó toda la cara visible del edificio principal, incluida su propia oficina, sería un evento que Samejima no olvidaría jamás en lo que le quedaba de vida. Puesto que, automáticamente después de éste, una potente onda expansiva azotó el complejo haciendo añicos todas y cada una de las ventanas visibles y provocando que cientos y cientos de trozos de cristal filoso volaran por el aire.

Aquella violenta demostración de fuerza fue acompañada del súbito descenso triunfal de una exótica barca de dorada silueta.

El buen rector tuvo que frotarse los ojos con fuerza para asegurarse de no estar imaginando tan alocado suceso.

Un reluciente navío de la época egipcia se estacionó justo a la mitad del trayecto hacia la entrada de la escuela, dejando caer una plancha de madera, por la que un grupo variado de personas hizo acto de presencia.

¿Podía ser aquello obra de los 7 Asesinos Estelares?

Y si lo fuera… ¿significaba, entonces, que sus estudiantes habían fallado?

Samejima no perdió el tiempo y tomó el elevador hacia la planta baja.

¡Tenía que llegar hasta allí y averiguarlo por sí mismo!

Pasados unos largos e incómodos minutos desde nuestro glorioso arribo, por fin, pude vislumbrar como el "genio" responsable del peor torneo existente (*cough* Torneo GX *cough*) se acercaba a nosotros, siendo acompañado por cierta bella maestra y enfermera.

Al parecer, eran los únicos dos miembros directivos que aún residían en el establecimiento a esas horas.

- ¿Oh? Parece que el comité de bienvenida ha llegado – pronuncié en lo que salía al encuentro de ambos, siempre con mi mascarilla ocultando mis facciones. ¿Han venido a ofrecer su lealtad, al Gran Abidos, Dios de los Duelistas?

La sorpresa y preocupación en el rostro del dúo fue, claramente, visible.

Sobre todo, cuando posaron sus miradas en el malherido Ryu Mafuruji.

- ¡Ryo-kun, Sho-kun! – clamó el calvo con miedo en tono. ¿Qué pasó? ¿Dónde están los otros?

- ¡Ya no queda nadie más, Kouchou-sensei! – expresó el menor de los hermanos. Todos fueron derrotados por ese sujeto – dijo señalándome desde lejos. Incluso Aniki perdió su duelo.

- ¿EH? ¿Judai-kun también fue vencido?

- N-No puede ser… - murmuró la joven doctora Emi Ayukawa.

- S-Si, Manjoume y Tenjouin-san intentaron vengar a Aniki pero también cayeron, Nii-san quiso ayudar a Tenjouin pero él… él… *Sob*

- Entiendo, cálmate, Sho – contestó el Canciller con su familiar tono de padre atento. Por ahora, la prioridad es tratar las heridas de tu hermano. ¿Cuál es el diagnostico, Doctora Ayukawa?

- Ha perdido bastante sangre y está débil. Sho-kun, por favor, ayúdame a llevarlo adentro, lo atenderé enseguida.

- ¡Hai!

El trío de estudiantes y enfermera corrieron adentro, dejándome a solas con un, bastante, furioso jefe de la Academia.

- Deberían dar gracias que me tomé la molestia de asistir a ese impertinente… ¿sabe cuánto tiempo tomará quitar las manchas que su sangre dejó sobre mi bella barca?

- ¡Kisamá!

Para estas alturas, estaba seguro que Samejima no quería hacer otra cosa que bajarme de mi nube a puñetazos pero, el humillar a éste incompetente directivo era demasiado satisfactorio como para no amedrentarlo verbalmente.

- Con que… Abidos, ¿eh? - soltó el pelado rector, intentando tranquilizar su mente. Nunca pensé que Kagemaru estaría tan desesperado como para subyugar a una leyenda de tiempos antiguos. Su influencia ha llegado a límites insospechados…

- No oses insultarme de esa forma, triste mortal. El Gran Abidos no se postra ante nadie – contesté, sorprendiendo al directivo. Vine a este mundo bajo la premisa de probar la valía de aquellos a los que llaman "Portallaves", sin embargo – agregué enseñando las 3 llaves que había obtenido como premio. No han hecho más que decepcionarme…

En ese momento, a Samejima se le cruzó el atrevido pensamiento de querer intentar tomar las llaves más pronto esa idea falleció y en su lugar fue reemplazada por un extraño detalle que cambió su percepción por completo.

El menor de los Marufuji había dicho que ese sujeto derrotó a todos los portadores pero, en su mano, sólo descansaban 3 llaves. Judai poseía una, Manjoume y Tenjouin, según el relato, debían ser las otras 2. Por lo que, la llave faltante debía ser la de…

- Un momento, sólo posees tres llaves espirituales contigo. ¡Te falta la del Profesor Daitokuji! ¡Eso quiere decir que aún podemos voltear la balanza! – exclamó el rector, ahora, con renovados aires de confianza. ¡No todo está perdido!

Sí, aquella fue la ilusa conclusión a la que pudo arribar el optimista director de la Academia de Duelos. Al no descender Amnael por petición mía, el viejo bufón pensó que el simpático profesor aún no había sido desafiado.

Lo que ocurriría minutos más tarde, destruiría por completo todo atisbo de esperanza restante en su persona…

- ¡Ya verás! ¡Ahora mismo voy a llamarle y…!

- Oh, no tiene por qué molestarse… el hombre que busca ya está entre nosotros – respondí, haciéndole una señal al alquimista para que descendiera del barco.

El buen Samejima, al notar su presencia, sintió toda su bravía desaparecer de golpe.

- ¿Da-Daitokuji? ¿Qué estás…

- Regente de esta institución, me gustaría presentarle a Amnael… nuestro leal colaborador y un prestigioso miembro de los Asesinos de las 7 Estrellas.

Al oír esto, el cyber-mentor sintió su mundo venirse abajo.

El peor escenario imaginable estaba sucediendo justo frente a sus ojos.

¿Daitokuji era un traidor?

¿Habían estado danzando en la palma de la mano de Kagemaru todo este tiempo?

¿Qué sería de ellos ahora que ya no había nadie que detuviera a los Asesinos restantes?

- Muy bien, ahora, que todas las cartas están sobre la mesa… - un simple chasquido de dedos fue suficiente para que mis vasallos tipo momia rodearan a Samejima. Le pediré humildemente que nos escolte hasta la ubicación de las 3 llaves faltantes. De no hacerlo… digamos que mis asociados le harán sentir en carne propia el filo de sus lanzas…

Samejima tragó saliva sonoramente.

Ese sujeto Abidos no se andaba con rodeos. Incluso había apuñalado a su mejor estudiante.

Si él se resistiera, acabaría igual o peor que el joven Marufuji y no podía permitirse un acto tan irresponsable.

Quién sabe qué cosas les harían sus guardias a los demás alumnos o a los maestros.

Debía pensar en su bienestar, aún si eso implicaba ceder a las demandas del enemigo.

- Muy bien – expresó éste con tono derrotista. Sígame por favor, las demás llaves están en mi oficina. Los guiaré hasta ellas.

- De acuerdo, pero nada de trucos – amenacé.

No fuera a ser que a este condenado calvo se le ocurriese hacer explotar parte del edificio con nosotros dentro.

Se que suena a algo demasiado extremo, incluso para este universo, pero…

Teniendo en cuenta los hechos de la Temporada 4 y de que estábamos tratando con el tipo que recluta niños para defender al mundo de amenazas, no iba a dar nada por sentado…

Al llegar a la dichosa oficina, Samejima nos entregó las últimas 3 piezas del rompecabezas.

Con ellas en mis manos, ya éramos capaces de liberar a las tan temidas Bestias Fantasmales.

Al momento de retirarnos, me aseguré de dejar un par de mis momias fuera del estudio del remedo de Dumbledore y varias de ellas, vigilando los anexos y pasillos de las instalaciones.

No dejaría que nada ni nadie arruinase nuestro momento de triunfo.

Si todo salía bien, pronto tendría un cuerpo con el cual moverme a mis anchas.

Una vez afuera, el resto de mi ejército de no muertos fue asignado a la zona de los dormitorios.

Necesitaba tener de rehenes a los demás estudiantes, para que nadie quisiera hacerse el héroe.

Para cuando sólo quedamos Daitokuji y yo, toda mi atención pasó a centrarse en el estoico pelinegro.

- Muy bien, Amnael, a partir de aquí dependo de tu sabiduría. Llévanos hacia donde descansan las Bestias – exclamé, intentando sonar como de la realeza.

El mencionado, simplemente, asintió sin ofrecer mucho comentario de por medio, guiándonos a mí y a Abidos hacia una guarida subterránea, oculta a la mitad de la arboleda.

La atmósfera del lugar era, sumamente, opresiva.

No ayudaba en lo más mínimo el hecho de que, debido a mi estadía prolongada en la otra vida, ahora, era mucho más sensible a la mágica influencia que generaban los espíritus de duelo. Sobre todo, los más poderosos.

Tenía que dar gracias a la protección que me otorgaba el Amuleto mágico de mi compañero, porque de lo contrario, la integridad de mi alma se hubiese visto comprometida en cuestión de segundos.

Con cuidado y coordinación, Amnael colocó las 7 piezas en las ranuras, provocando un mini-terremoto que nos sacudió las ideas a ambos.

Debe tratarse de los pilares que rodean la zona… - aseguré, no dándole demasiada importancia al hecho.

Acabado el susto inicial, un metálico compartimiento ascendió de repente, abriéndose y dejando ver, al instante, la tan preciada triada de cartas que anhelaba nuestro grupo.

Quién iba a imaginar que todo este embrollo se debería a un simple y polvoriento par de naipes…

Inspeccionándolas de cerca, su apariencia me recordaba mucho a la de los Dioses Egipcios durante el arco de Battle City, con sus marcos estando basados en los tres colores primarios.

Además, el texto que contenían parecía no estar escrito en japonés o egipcio. Un análisis más profundo, me hizo notar que su descripción se hallaba grabada en idioma hebreo.

Aquello me llevó pensar que, quizás, todas esas teorías sobre que Duel Monster GX estaba pensada para funcionar bajo la filosofía del Judaísmo podían haber sido ciertas.

Si tan solo sus escritores le hubiesen dedicado un poco más de cariño a la serie, ésta tranquilamente hubiera sido una digna sucesora de la primera entrega.

Quiero decir, ¿imaginarían a Judai siendo el Anti-Atem no sólo en personalidad, sino también en trasfondo?

¿Pueblo Hebreo vs Pueblo Egipcio?

Eso sí hubiese sido cine.

Pero bueno, teníamos que darnos prisa…

- No perdamos más tiempo – exclamé, cortando su pequeño momento villanesco de triunfo. Tomémoslas y abandonemos, de una vez, esta triste gruta, Amnael.

El alquimista estuvo de acuerdo con mi sugerencia e, inmediatamente, procedió a manifestar su propio Amuleto sombrío: aquel extraño libro conocido como La Tablilla Esmeralda.

Si bien, el conocimiento sobre dichos artículos era, más bien, estimado y construido a base de teorías, era lo suficientemente sólido como para establecer que el artefacto mágico tipo libreta que poseía Daitokuji era el más poderoso de entre todos los entregados por Kagemaru, sólo siendo superado por el propio Anillo que el superintendente portaba consigo.

Ni siquiera la Tiara de Abidos se le aproximaba.

La Tablilla Esmeralda era capaz de guardar cualquier cosa dentro de sus páginas, incluidas almas humanas, por lo que usarla como medio para transportar a las Bestias era una excelente idea.

Al menos, dentro del micro-universo que ésta escondía, no podrían robar la energía de otros seres vivos.

Con nuestro preciado botín resguardado de ojos curiosos, era momento de visitar el lugar donde culminaría todo nuestro viaje: "El Dormitorio Abandonado del Azul Obelisco"


Honestamente, nunca llegué a percatarme de la diminuta inconsistencia que implicaba la existencia del Laboratorio alquímico subterráneo que Amnael ocultaba bajo aquel dormitorio.

Si mi memoria no me fallaba, al comienzo de la temporada, todo lo que yacía debajo de aquella estructura era la arena donde Titan y Judai habían tenido su juego sombrío.

¿Cómo había podido el "inocente" profesor construir tal lugar de trabajo sin que la seguridad del complejo le mordiese el trasero?

O es que acaso, ¿ésta ya existía desde hace mucho antes?

Eso sin mencionar el hecho de que había sido capaz de desarrollar un jodido clon/homúnculo de sí mismo en un lapso menor a un año.

¿Había sido gracias a sus poderes como Asesino de las Estrellas?

¿Tenía todo su equipo y materiales alquímicos ocultos en esa pequeña libreta?

Huecos narrativos que nunca tendrían una respuesta…

- Muy bien, ya estamos aquí, mi laboratorio o lo que queda de él… - dijo el pelinegro de gafas en lo que dejaba a su gato correr libre por el sitio. Ahora que hemos obtenido a los 3 Legendarios Fantasmas, podré al fin completar mis investigaciones…

- De modo qué… dije, centrándome mi atención en el hombre de camisa y corbata. ¿Has decidido aceptar la propuesta de la que hablamos antes?

- Si… respecto a eso… – respondió el (ex) docente, dedicándome su característica expresión neutral ominosa. Tus palabras, en verdad, me tomaron por sorpresa, Abidos. De todos nuestros colaboradores, jamás imaginé que tú, una leyenda viviente, sería quien, al final, se interpondría en nuestro camino…

En un parpadeo, un disco de duelo grisáceo se materializó sobre el brazo del alquimista.

¡Tsk! Ese debe ser su mazo del Macro Cosmos…

No tenía a ninguno de mis guardias conmigo en ese momento como seguro…

Confié en que Amnael vería razones… pero, al parecer, mi corazonada había sido desacertada…

- Lo hubiese esperado de ese hiperactivo niño, Yuki Judai pero, bueno, ya sabes lo que dicen… la traición jamás viene de tus enemigos. Ahora que sé que no eres alguien de confiar, debería de regresarte, yo mismo, a la otra vida como castigo…

¡Kuso!…

- Pero…

¿Huh?

- ¿Pero…?

- Antes de eso, me gustaría escuchar los delirantes motivos que te llevaron a pensar que una inesperada alianza conmigo sería un hecho factible. Adelante… soy todo oídos. Considéralo el último testimonio antes de tu juicio…

Crucé miradas con Abidos, indeciso sobre cuál sería mi siguiente movimiento…

¿Debía de revelarle todo a este sujeto?

Por experiencia, sabía que su comportamiento era demasiado errático, siempre cambiando de objetivos de un momento a otro.

Primero buscaba respaldar a ese lunático de Kagemaru en sus planes, sólo para, al final, acabar protegiendo a Judai, haciéndole entrega de una carta, completamente, desbalanceada que sería la llave para vencer a los Fantasmas.

Si, todo parecía ir viento en popa cuando se trataba del protagonista pero, ahora, en este nuevo contexto, Judai no era más que relleno para mi sarcófago.

No estaba 100% seguro de si este tipo me ayudaría, teniendo en cuenta que eliminé al alumno que tanto admiraba y al cual siempre había deseado instruir y mejorar…

¿Tendría que confiar y arriesgar todo para averiguarlo…?

Tampoco era como si fuera a perder algo, realmente.

Si las negociaciones no funcionaban, me desharía de él y buscaría otra forma de lograr mi objetivo…

- *Sigh* De acuerdo – expresé. Supongo que no tiene caso guardarnos secretos llegado este punto…

Sólo espero que esto sí resulte…

- En primer lugar, hay algo importante que debe saber sobre mi persona…

- ¿Oh? ¿Y qué podría ser…?

- Que mi nombre no es Abidos Tercero. Y que ni siquiera sé cómo acabé metido en todo este embrollo.

Amnael arqueó una ceja, escéptico, enseñándome sus inhumanos ojos rojizos.

- ¿Qué eres? ¿Un impostor? ¡Ja! Lo que dices no tiene fundamento plausible… me encargué de investigar todos los registros arqueológicos de aquel valle. El cuerpo que encontramos en aquel sarcófago, era sin duda, el del Faraón conocido como Abidos San Sei.

Bueno, al menos su fuente era sólida…

- No estoy hablando de mi apariencia física – contesté. Hablo de algo mucho más importante… mi espíritu.

- ¿Espíritu?

- Lo que intento decir es que… mi alma acabó, por alguna razón, en este lugar y tiempo. Antes de venir a este sitio, mi nombre real era Kato Yuji, un simple estudiante de preparatoria, preparándose para sus exámenes de medio término. Aunque eso, lo creas o no, habría tenido lugar en el año 2024…

- ¿2024…? ¿Intentas decirme que eres un alma que acabó en el pasado?

Técnicamente, en el pasado de otro universo completamente distinto pero, él no tenía por qué saber eso…

- Esa sería la explicación más sencilla.

Daitokuji se llevó una mano a la barbilla.

- Digamos que creo tus palabras… ¿por qué deseas aliarte conmigo, específicamente?

- Porque usted es la única persona capaz de fabricar un cuerpo que mi alma pueda albergar….

- *Gasp*

- Ese cuerpo… el que está habitando en este momento… usted lo fabricó… buscando escapar de la enfermedad que acabó destruyendo su recipiente original…

- Tu… ¡¿Cómo sabes eso?!

- Se lo dije, Amnael-san… no soy más que un simple muchacho con conocimiento del futuro. Sabía cómo iban a darse los acontecimientos y decidí usarlo en mi beneficio. Eso incluye a los Asesinos, las Llaves Espirituales, incluso a las Bestias que guarda, ahora, en su Amuleto…

Por primera vez, podía notar como el alquimista se comenzaba a interesar en mi relato.

- ¿Cómo cree que un mero estudiante de preparatoria fue capaz de derrotar a su pupilo estrella, el gran Yuki Judai…? Conocía a la perfección que cartas jugaría el chico en cada turno del duelo. Fue fácil, contrarrestar sus estrategias desde ese punto…

- Mmm…

- Además… pude verlo en su rostro, "Daitokuji-sensei". Sus esperanzas estaban puestas en el Osiris, ¿cierto? Usted lo veía como a un maestro alquimista. Esperaba desafiarlo al final para probar si tenía lo necesario, pero… ya vio de qué forma acabaron dándose los hechos. Mi presencia ha ocasionado que muchos de los acontecimientos del pasado se alteren de forma irremediable. Yuki Judai debía ganar el duelo contra Abidos, luego… Tenjouin Asuka derrotaría al siguiente asesino, Titan, teniendo así su merecida revancha, y, al final, todo culminaría con una batalla entre usted y el niño con mazo de héroes…

Cuando levanté la vista, el pelinegro maestro parecía estar, por fin, procesando la gravedad de todos aquellos datos.

- Dime una cosa… ¿Cómo terminaba mi duelo con Judai?

- Usted perdía – expresé, provocándole un ligero espasmo al científico. Judai lograba superar sus expectativas pudiendo derrotar su mazo de Alquimia con la ayuda de un nuevo héroe. Desgraciadamente, como su cuerpo artificial ya se encontraba en las últimas, todo su ser acabó volviéndose polvo.

Pasaron incontables segundos, hasta que Amnael, por fin, decidió hacer desaparecer su disco de duelo.

- De modo que… no fui capaz de lograr mi objetivo, ¿eh? – murmuró éste con una sonrisa melancólica.

- Aún es capaz de hacerlo si se lo propone – exclamé, ganándome su atención de nuevo. Los portadores ya no están para detenerlo y ha logrado conseguir a las 3 Bestias Fantasmas, cosa que el Amnael del pasado jamás pudo cumplir de primeras. Con la energía de esas cartas, usted sería capaz de…

- Sería capaz de finalizar mi proyecto… de fabricar mi propia piedra… mi "Sabatiel" … y con ella…

- Y con ella, darnos cuerpos nuevos y funcionales a ambos. Sí. Esa es la razón principal por la que busco su apoyo. Pero claro, si es que desea hacer realidad su sueño… tendrá que traicionar a su viejo maestro… al hombre al que llaman Kagemaru.

- ¿Kagemaru, eh? *Sigh* Es más fácil decirlo que hacer…

*Blackout*

- ¿Huh? ¿Un apagón? – expresó Daitokuji al notar que todo había quedado en penumbra.

El dormitorio abandonado ni siquiera debía de tener corriente eléctrica, ¿Cómo podrían cortarse las…?

No…

Sólo conozco a alguien que podría hacer algo como esto…

- Jajajajaja, pero que reunión tan inesperada – oímos decir a una voz grave y con efecto de eco. Quién diría que mi próximo objetivo serían un par de traidores.

ABIDOS: Yuji, ¿Quién es ese sujeto?

YUJI: ¡Es TITAN! ¡El sexto Asesino que Kagemaru enviaría para detener a Judai y compañía!

Pero… ¿¡por qué ha aparecido ahora!? ¡Es demasiado pronto!

¿Cómo diablos pudo enterarse ese condenado viejo de lo que estábamos haciendo?

Amnael nunca llegó a comunicarle nada, mucho menos Abidos.

Entonces, quié…

No me digas…

No me digas que…


Oficina del Director


*Teléfono siendo colgado*

- Sé que es arriesgado pero no he encontrado otra salida para este predicamento - expresó un alterado Samejima, entendiendo la locura que acababa de cometer. Con suerte, esos malévolos mercenarios, en su codicia... causarán su propia destrucción y ruina...


La imagen de aquel calvo gordo inundó mi cabeza junto con el recuerdo de mi admitiendo, a viva voz, que no trabajaba para Kagemaru…

¡AAAHHHHHGGGGGRRR!

¡SAMEJIMAAA! ¡IDIOTA! ¡¿EN SERIO?!

¡¿EN QUÉ DEMONIOS ESTABAS PENSANDO AL MANDAR A KAGEMARU TRAS NOSOTROS?!

¡BAKAMONO!

¡VOY A HACER QUE MIS NO MUERTOS TE CONVIERTAN EN UN ALFILETERO ANDANTE EN CUANTO TODO ESTO ACABEEEE!

*Huff* *Huff*

Abidos: Yuji, sentí una perturbación en tu espíritu, ¿quieres que cambiemos lugares?

Yuji: No, descuida. Estoy bien. Sólo recordé lo frágil que puede ser el ego de un líder incompetente…

Abidos: ¿Huh...?

Yuji: Olvídalo… sólo mantengamos la apariencia de siempre…

- ¡Hmm! Parece que acaba de llegar una visita no deseada – dije, replicando el tono dignificado de mi "Aibou". ¡Identifícate, plebeyo!

- Soy Titan, Duelista de lo Oscuro - respondió éste. He sido traído desde lo profundo de las tinieblas por petición de mi amo. Tal parece… que dos de sus empleados han querido pasarse de listos. Mi deber es el de darles a esas personas el escarmiento que se merecen…

Oh, genial, un put* Chuunibyou…

- Así que díganme, traidores… ¿Quién de ustedes se enfrentará a mí, primero?

Maldición, no pudo aparecer en el peor momento…

Kagemaru debe estar, ahora, dirigiéndose hacia la isla.

Envió a este loco, únicamente, para ganar tiempo…

Con él aquí, no podremos llevar adelante el proyecto…

Abidos: Yuji, ¿aceptarás su reto?

Yuji: No queda de otra – dije preparando nuestro disco de duelo. Debemos deshacernos de Titan lo antes posible…

- Muy bien, Titan. Aceptamos tu…

- Un momento, Abidos – interrumpió Daitokuji.

- ¿Huh?

- En vista de que Kagemaru me considera un traidor al igual que a ti, permíteme luchar esta batalla. Es lo menos que puedo hacer para probar mi lealtad a nuestra alianza.

- ¡No! ¡Amnael, no lo hagas! – protesté. Si luchas contra él, el tiempo de duración de tu cuerpo se acortará y te necesito con vida.

- Pero…

- *Evil Laugh*

- ¿Huh?

- Qué tiernos – expresó el mercenario con una sonrisa sádica adornando su quijada. Los traidores se preocupan el uno por el otro. ¿Creen que no vine preparado para combatir con ambos a la vez si se daba el caso?

- Ehhh... ¿no?

- Jajajajaja, contemplad a quien será mi compañero para este duelo de lo oscuro.

De repente, la máscara de Titan iluminó el complejo, forzándonos a cubrir nuestros ojos. Al reincorporarnos, frente a nosotros, ahora, yacía un enorme vórtice de infinita y cambiante negrura.

Yuji: ¿Un portal? Pero, ¿a quién podría traer…?

Mi tren de pensamiento se detuvo en cuando noté a la figura que comenzaba a emerger desde el otro lado:

Un atractivo joven de largo cabello castaño portando la chamarra típica de los estudiantes más avanzados del Obelisco.

Era más que obvio que reconoceríamos a la persona...

- ¡Fubuki/Fubuki-kun! - exclamamos el profesor y yo, sorprendidos.

Porque si, la pareja de Titan no era otra que el cuasi moribundo hermano mayor de su primera víctima: Tenjouin Fubuki. Alguna vez conocido como el "Príncipe Ventisca" y segundo mejor duelista de la Academia por detrás del Kaiser.

Ahora entendía el porqué el sujeto se mostraba tan confiado.

Si bien era el único Asesino Estelar que quedaba en operaciones, Fubuki, durante aquel episodio, lograba despertar de su falso coma, únicamente, para advertirles a todos sobre la llegada de este tipo.

¿Quizás lo hacía porque ambos habían hecho contacto con el Mundo de Darkness?

De todas formas, esto desafiaba todo el canon que yo conocía.

Había olvidado que uno de las capacidades intrínsecas de los Amuletos era el de poder hipnotizar a sus víctimas.

(Al menos... según la lógica de los Tag Force)

Titan, lo había hecho cuando apareció para llevarse a Asuka hasta el Dormitorio Abandonado.

Y, en esta ocasión, al yo haber derrotado a la rubia, lo había aplicado con el debilitado Obelisco.

Aunque, por como lucía actualmente, dudaba mucho de que le sirviera como refuerzo, a menos claro que él hiciera...

El aturdido pelinegro no pronunció palabra luego de su pequeño acto de aparición y, simplemente, manifestó una oscura máscara tipo antifaz desde la misma nada.

Sep... eso.

Al ponérsela, todo su cuerpo se vio bañado en una refulgente sombra de tonos rojizos y sus prendas dejaron de ser un simple uniforme para convertirse en una larga gabardina negra con detalles dorados.

Incluso su expresión adolorida, cambió a la de una, totalmente, sádica y macabra.

- Ha revivido… ¡Daakunesu no Chikara! – exclamó un bastante emocionado Darkness Fubuki, luego de haber sido traído de regreso.

Bueno, en su lugar yo también lo estaría.

Darkness había sido un intento inútil de generar un villano parecido a Zorc, con Fubuki y Fujiwara fungiendo como seudo-Bakuras.

Era una lástima que el guion usaría a éstos últimos como saco de boxeo durante todas sus apariciones y Darkness no tendría relevancia hasta el último capítulo.

En fin…

- Jajaja, ahora que hemos completado la alineación, es momento de dar inicio nuestro juego de lo oscuro – declaró Titan, complacido de tener a un colega igual de inmerso que él en la temática tenebrosa.

Insisto… ¡put* Chuunibyou!

- Bien, creo que no tenemos otra opción – respondí en voz baja. Profesor, por favor, no se exceda demasiado. Necesitamos mantenernos enteros luego de esto.

- Así me gusta, ¡que comience el suplicio!

- ¡DUELO! (Los 4)


(AVISO: Modifiqué un poco el mazo de Titan porque por alguna razón bizarra, los nuevos monstruos que usa cuando revive, no están incluidos en el arquetipo Archfiend como tal y para colmo los hicieron tipo WARRIOR. Para este fic, todos serán tipo FIEND y miembros oficiales del Arquetipo ARCHFIEND – Además, le agregué un efecto particular a las cartas ALCHEMY BEAST de Amnael – todo esto es para dar consistencia)


ABIDOS / AMNAEL LP8000 VS. TITAN / DARKNESS FUBUKI LP8000


Turno de Titan – LP8000


- Comenzaré si no les importa. ¡Saco! – expresó el mercenario, tomando una carta de su disco-chaqueta.

MANO 6

- He invoco esto: ¡Picador Archfiend!


Picador Archfiend - DARK/FIEND – ATK1600/DEF1200


Un bizarro ente enmascarado se manifestó, cabalgando sobre un bizarro caballo hecho de huesos.

MANO 5

- Y luego, coloco dos cartas boca abajo.

MANO 3

- Su turno.

- Bien, si así lo quieres, ¡Robaré! – declaré, tomando una carta y viendo todo el escenario con más detenimiento.


Turno de Abidos – LP8000


MANO 6

Para mi fortuna o mala suerte, este no era un Duelo Tag como los que ocurría en la saga Tag Force.

Esto se parecía más, al combate de etiqueta que tuvieron Judai y Sho contra los Hermanos Meikyu.

Cuatro duelistas y Cuatro campos separados.

8000 pts. De vida por pareja y ningún jugador podía atacar en la primera ronda.

Para todo lo demás, era el equivalente a un improvisado Battle Royale.

*Sigh* Sólo espero que el cuerpo de Amnael-san lo resista. En el canon original, éste sólo tenía energía restante para enfrentar a tres oponentes, incluido Judai y aquí… ya está enfrentándose a dos y son mucho más fuertes y peligrosos que la media…

Además de ganar esta batalla, tendré que hacer todo lo posible para proteger su integridad física...

- ¡Colocaré un monstruo en modo de defensa!

MANO 5

- Y para terminar jugaré 3 cartas boca abajo… es todo.

MANO 2

Yuji: Si mal no recuerdo, en este tipo de duelos, el primer turno lo es todo. Podías llegar a ser atacado desde dos flancos distintos, si no cuentas con la suficiente protección desde el mero inicio. Veamos que tan bien, me manejo con esto...

- Jajaja ¡patético! – clamó el Fubuki desquiciado tomando su carta. ¡Doró!


Turno de Darkness Fubuki – LP8000


MANO 6

- ¡Black Dragon's Chick! ¡Shoukan!


Black Dragon's Chick – DARK/DRAGON – ATK800 / DEF500


La pequeña cría de dragón emergió desde su huevo con un chillido más no se quedó mucho tiempo ya que al instante fue sacrificada para traer a la verdadera leyenda que ésta ocultaba.

MANO 5

- Libero a mi Black Dragon's Chick para invocar a mi "Red-Eyes Black Dragon"


Red-Eyes Black Dragon – DARK/DRAGON – ATK2400 / DEF2000


MANO 4

(Autor: si, señores – Ya no es B. Dragon – Konami, por fin, dejó el racismo de lado xD)

Yuji: Es cierto, Fubuki era usuario de Red-Eyes… pronuncié en mi cabeza. Suerte que su soporte, llegó varios años más tarde...

- Y activo mi carta hechizo "Inferno Fire Blast". Con ella, a cambio que mi Red Eyes no pueda atacar, puedo inflingirles a ustedes, seres inferiores, ¡2400 pts. De daño! ¡Kurae! ¡Kokuendan!

MANO 3

El fiero dragón oscuro cargó una de sus gigantes bolas de fuego y disparó en dirección a Daitokuji.

Yuji: ¡Maldición, como esto es un juego sombrío, el daño será inmenso! ¡No puedo dejar que lo golpee!

- ¡Revelo mi trampa!

- ¿Huh? (Todos)

- ¡Hallowed Life Barrier!

Yuji: Espero no estar equivocado con esto…

- Descartando una de las cartas en mi mano, todo daño que pueda venir desde su campo, es reducido a 0.

De repente, una enorme burbuja de vidrio luminosa rodeó nuestro campo, protegiendo al alquimista de aquel meteorito en miniatura.

MANO: 1 (de Abidos)

Yuji: ¡Si! ¡Que bien! Al parecer, las cartas que implican mi campo también pueden usarse para proteger a mi compañero… Fiu, de haber fallado en su activación, hubiese quedado como un imbécil…

Darkness sólo vio esto y maldijo por lo bajo.

Amnael, por otro lado, me dedicó una expresión de sorpresa.

- No necesita decir nada, Profesor – dije, anticipándome a su tácito interrogante. Después de todo, es mera formalidad que los estudiantes cuiden de sus maestros… ¿no es cierto? *Grin*

El amante de los gatos esbozó una felina sonrisa y agradeció el gesto.

- ¡Tsk! Coloco una carta boca abajo y finalizo.

MANO 2 (de Fubuki)

- ¡Watashi no turn! ¡Doró!


Turno de Amnael – LP8000


MANO 6

- Es tiempo que les imparta algunas lecciones sobre la Alquimia, caballeros. ¡Activo el hechizo continuo! ¡Alchemy Kettle – Chaos Distill!

MANO 5

Una gigantesca destiladora se manifestó justo detrás del pelinegro.

- Con esto en juego, cualquier carta enviada a mi cementerio es removida del juego en su lugar.

Yuji: Lo que significa que también remueve las mías…

- ¿Removida? (Titan)

- Así es. Ahora, juego el hechizo "Lead Compass", lo que me permite llamar a mi "Alchemy Beast – Leon the Lead"


Alchemy Beast – Leon the Lead – EARTH/Rock – ATK500 /DEF500


Banish Zone: 1

MANO 4

- Y dejo una carta boca abajo.

MANO 3

- Taan Endo.

- Bien, oficialmente, hemos acabado con las presentaciones - declaró Titan viendo todos los campos. A partir de aquí, todo irá cuesta abajo para ustedes, traidores. ¡Yo saco!


Turno de Titan – LP8000


MANO 5

- He invoco a "Archfiend Soldier" en modo de ataque.


Archfiend Soldier – DARK/FIEND – ATK1900 / DEF 1500


MANO 4

- Y activaré, un hechizo de campo, ¡Dark Arena!

Titan depositó la carta en la ranura y, al instante, todo el sitio se sumergió en una oscuridad en extremo asfixiante y enloquecedora.

Nadie podía ver el campo de nadie.

Y eso podía llegar a convertirse en un problema…

Fubuki por su parte, sólo rio sin aportar ningún comentario.

No sabía si porque le agradaba el cambio de escenario o porque se mofaba del burdo intento del mercenario por "emular" el World of Darkness.

MANO 3

- Gracias a que Dark Arena está en juego mi Picador puede atacar directo sus puntos de vida. Y comenzaré con Su Majestad… ¡Picador Archfiend! ¡Dairecto Attaku!

Aún en plena negrura, pude distinguir como un rayo de color verde fosforescente, se dirigía, directamente, hacia nosotros. Más específicamente, hacia mi persona.

Yuji: Voy a tener que…

- ¡Trampa continua actívate!

- ¿Huh? (Abidos/Titan)

Sorpresivamente, un vórtice se abrió justo frente a mi campo, absorbiendo el ataque del Picador de mi oponente.

- Pero… ¿cómo…?

- Nya nya… es una fortuna que, como aficionado de los gatos que soy me haya acostumbrado a ver en la oscuridad – se mofó cierto alquimista con una sonrisa.

- ¡Kisamá…!

- Además, con mi trampa "Elemental Absorber", si quito del juego un monstruo de mi mano, todas las bestias de mi oponente que compartan su atributo, son incapaces de declarar ataques. Y a quien elegí remover fue a… "Alchemy Beast – Moonface the Silver" de atributo "DARK"

Banish Zone: 2

- Eso deja a todos sus monstruos bloqueados… – vociferé de manera inconsciente y totalmente, sorprendido por el movimiento.

- Es correcto, Abidos-kun – contestó el pelinegro, tratándome como si fuera yo uno más de su grupo de pupilos.

En verdad, este tipo era un maldito sociópata...

- Ya que no puedo hacer nada más, terminaré mi turno – clamó Titan.

- Entonces, ¡continuaremos conmigo! ¡Saco!


TURNO DE ABIDOS – LP8000


MANO 2

- Y voy a Invocar por Volteo a mi monstruo boca-abajo… "Dummy Golem"

Dummy Golem – EARTH /ROCK – ATK 500 / DEF 500

Un pequeño y, extrañamente, sonriente coloso apareció justo a mi lado.

- Ahora, gracias a su habilidad especial: fuerzo a mi oponente a elegir a uno de los monstruos bajo su control.

Como tu chico de máscara sólo tiene un monstruo - opiné viendo a ambos Asesinos. Será el objetivo perfecto.

- Una vez hecho esto, el monstruo designado y mi Golem intercambian lugares. Así que, ¡entrégame a tu Red Eyes, plebeyo!

Fubuki apretó los dientes, molesto, en el momento en que vio a su preciado dragón ser sustituido por el irritante gigante.

- ¡Battoru! ¡Red Eyes ataca a Dummy Golem! ¡Inferno Fire Blast!

- No tan rápido, Oh-sama yo…

- ¿Uh?

- ¡Activo el efecto especial de mi Dark Arena! Cada vez que se produce un combate, el jugador que es atacado puede seleccionar el objetivo del monstruo atacante.

Yuji: ¡Tsk! Condenadas cartas exclusivas del anime…

- Ahora, ¡ese dragón atacará a Picador Archfiend!

Yuji: ¿Eh? ¿¡Por qué a él!?

La bola del fuego impactó, calcinando por completo el monstruo del mercenario.


TITAN/DARKNESS – LP7200


Yuji: Eso no tuvo ningún sentido…

¿En verdad Titan, estaba jugando en equipo? ¿O era parte de su estrategia?

Su capítulo fue tan intrascendente que no presté atención a sus naipes…

Tendré que ser más precavido desde ahora…

- En mi Main Phase 2, sacrificaré al Dragón Negro de Ojos Rojos para invocar por Tributo un monstro boca abajo en posición de defensa – declaré, materializando el holograma frente a mi persona y retornando al legendario dragón al GY de su dueño.

MANO 1

- Y para terminar, ¡voy a deshacerme de tu patético intento de carta campo! Activando el hechizo "Acidic Downpour"

Poco a poco un misterioso aguacero cayó sobre el campo de batalla, dispersando la intensa oscuridad.

- Mientras se mantenga activo, todo monstruo de atributo EARTH pierde 500 pts. de ATK pero gana 400 pts. De DEF. Es todo.

MANO 0

- Al fin, ¡voy a hacerte pagar por esto, bastardo! ¡Doró!


TURNO DE FUBUKI – LP 7200


MANO 2

- ¡Y revelo mi carta de trampa! ¡Call of the Haunted! ¡Aparece, una vez más, Retto Aisu!


Red-Eyes Black Dragon – DARK/DRAGON – ATK2400 / DEF2000


- ¡Aun así! - exclamé. nuestra trampa no le permitirá declarar ataques.

- Por eso tengo esto… *Grin* ¡Stamping Destruction!

Yuji: Mierda…

- Si controlo un monstruo tipo DRAGON, puedo destruir un hechizo o trampa de su lado del campo y causarles 500 pts. De daño directo. Así que, diganle adios a ese molesto "Elemental Absorber" – exclamó el enmascarado, haciendo explotar la trampa de Daitokuji con su hechizo.

Banish Zone: 3

MANO 1


AMNAEL/ABIDOS – LP7500


- Y no es todo, porque voy a quitar a tu patético Golem del camino para invocar a mi "Meteor Dragon"


Meteor Dragon – EARTH/DRAGON – ATK1800 (1300) / DEF2000 (2400)


Banish Zone: 4

- ¡Battoru da! ¡Meteor Dragon ataca a Leon the Lead! ¡Meteo Impacto!

El pequeño dragón tipo tortuga desapareció por completo del campo, sólo para reaparecer a una cierta altura y dispuesto a precipitarse sobre el monstruo de mi compañero.

Yuji: Si el ataque conecta, Red Eyes podrá atacar a Amnael directo...

- ¡No tan rápido! ¡Revelo un hechizo rápido! ¡Book of Eclipse!

- ¿Un libro?

- Con esto, todos los monstruos boca arriba que controlen ustedes, se cambian a defensa boca abajo.

Titan y Fubuki miraron con incredulidad como todas sus bestias se convertían en simples rectángulos horizontales.

- Bien hecho, Abidos-kun – me felicitó Amnael, aunque yo no me sentía tan alegre de haber usado esa carta.

- No celebre aún, Profesor… mi jugada tiene sus contras…

- ¿Eh?

- Durante la End Phase, todos los monstruos se cambian a defensa boca arriba y sus dueños roban tantas cartas como monstruos fueron volteados…

Banish Zone: 5


Darkness robó 2 y Titan robó 1.

MANO 2 (DARKNESS)

MANO 4 (TITAN)


Yuji: Acabo de darles un +3 a mis oponentes. Todos mi conocidos en la tienda, estarían riéndose de mi en estos momentos, si vieran mis jugadas...

- Jajajaja, pues gracias, iluso.

- ¡Tsk!

- No te preocupes, Abidos-kun – dijo repentinamente, el maestro. Mira, mi monstruo también se volteó.

- ¿Eh?

Yuji: Oh, es cierto, en este tipo de duelo, si bien somos compañeros, también podemos atacarnos, supongo ¿que eso permite considerar a nuestros aliados como oponentes?

*Sigh* Tag Force hacía todo más simple…

Amnael robó 1 carta.

MANO 4 (AMNAEL)

- Ahora deja todo en mis manos. ¡Watashi no Taan! ¡Doró!


Turno de Amnael – LP7500


MANO 5

- Activaré los hechizos "Mercury Hourglass" y "Steel Lamp" y con ellas invoco desde mi mazo, mano, cementerio o Banish Zone a "Alchemy Beast – Ekeneas the Mercury" y "Alchemy Beast - Salamandra the Steel"


Alchemy Beast – Ekeneas the Mercury – WATER/Rock – ATK500/DEF500

Alchemy Beast - Salamandra the Steel – FIRE/Rock – ATK500/DEF500


Banish Zone: 6

MANO 3

- Pero no acabo ahí, jugaré el hechizo "Chaos Greed". Como no tengo cartas en mi cementerio y cuatro o más de mis naipes han salido del juego, puedo robar dos más de mi mazo.

MANO 2

Banish Zone: 7

MANO 4

- Y que les parece, tengo más cartas hechizo listas para usarse: "Tin Spell Circle" y un segundo "Mercury Hourglass"

MANO 2

Banish Zone: 9


Alchemy Beast – Ekeneas the Mercury – WATER/Rock – ATK500/DEF500

Alchemy Beast – Aretos the Tin – WIND/Rock – ATK500/DEF500


- ¿¡Cinco monstruos!? – exclamó Titan.

- Así es, caballeros y, ahora, sentirán cada uno de sus ataques… vayan Bestias de Alquimia. ¡Ataquen!

Todas las entidades alquímicas del profesor, se lanzaron contra el más desprotegido de los 2 sujetos. En este caso: Darkness Fubuki.

Ahora que lo pienso… ¿no había sido el propio Daitokuji el responsable de su pasaje al lado oscuro?

¿Quizás para él, el molerlo a yugi-guamazos, era su forma de salvarlo de las tinieblas?

Entre más lo pienso, menos sentido le encuentro a todo este loquero…

- ¡No crean que saldrán victoriosos de ese ataque, activo mi trampa! – declaró Titan, bastante ansioso de rescatar a su "compa". ¡Des Counterblow!

- Esto destruirá a todo monstruo que cause daño directo a los pts. De vida de algún jugador. Pueden causarnos daño pero, nosotros los duelistas oscuros siempre tomamos represalias…


TITAN / DARKNESS – LP 5200


Ni bien los puntos de vida del enmascarado bajaron, 4 de las 5 bestias de Amnael explotaron sin previo aviso. Todo el campo que se había empeñado en construir el alquimista, se había vaciado de un momento a otro.

Banish Zone: 13

- Parece que lo has perdido todo, iluso…

El pelinegro tan sólo sonrió de manera ominosa.

- Oh descuida, así funciona la alquimia: Para construir, primero hay que destruir y de esa destrucción vendrá el renacimiento. Lo que me lleva a mi siguiente jugada. Como tengo más de 7 cartas desterradas, puedo activar mi hechizo, "Chaos End".

- ¡No, esa carta, no!

- Ahora, ¡todos los monstruos en el campo serán destruidos!

MANO 1

Un enorme agujero apareció sobre el techo de la habitación, despidiendo un rojizo fulgor que eliminó a toda criatura presente en el tablero.

Yuji: Bueno, ahí va mi único monstruo…

Banish Zone: 15

- ¡Ahg! Tal vez acabaste con todos nuestros monstruos pero, ni a ti ni a tu compañero les quedan cartas en la mano, ni protección en el campo. ¡En el siguiente turno, invocaremos nuevos monstruos y tomaremos la ventaja! – rugió Titan con soberbia, cosa que no inmuto de ninguna manera al profesor Daitokuji.

- *Sigh* ¿Qué no recuerdas lo que dije hace un momento? La alquimia no sólo es destrucción, también es renacimiento. Para probarlo, jugaré "Cards of Sanctity"

MANO 0

Banish Zone: 16

- Ahora, todos robamos hasta tener 6 cartas en nuestras manos.

- ¡Grrr!

MANO DE TODOS: 6

Yuji: Okay, debo admitirlo, eso estuvo… ¡asombroso!

- Y para terminar la lección, 2 cartas boca abajo.

MANO 4

- Su turno, señores.

- ¡Ahora verás, lamentarás el haber llenado nuestras manos! ¡Doró!


TURNO DE TITAN – LP5200


MANO 7

- Y jugaré el hechizo "Pre-Preparation of Rites"

MANO 6

- Me deja añadir un hechizo ritual de mi mazo a mi mano.

Titan añade "Ritual of Matador".

- Además, si lo hago con éxito, puedo, también, agregar a mi mano el monstruo ritual nombrado en su texto.

MANO 8

Yuji: Con eso tiene asegurada una Ritual Summon este turno…

- Así que, sin mas demora, jugaré mi "Ritual of Matador" y enviando a "Summoned Skull" desde mi mano al cementerio, completo la invocación de mi "Archfiend Matador"


Archfiend Matador – DARK/FIEND – ATK0 / DEF0


MANO 5

- ¿Un monstruo con 0 puntos? – preguntó Amnael intrigado, cosa que divirtió al mercenario.

- Sólo esperen, pronto conocerán lo terribles que son sus poderes. Pero antes, deshagámonos de esta molesta llovizna. ¡Activo, una segunda Dark Arena!

La lluvia ácida de mi carta campo fue devorada por la misma oscuridad opresiva de antes.

MANO 4

- Y su dolor aún no acaba, porque juego un "Fiend Sanctuary" y la ficha que este genere, la sacrificaré para invocar a "Archfiend Giant" en modo de ataque.


Archfiend Giant – DARK/FIEND – ATK2400 /DEF1600


MANO 2

- ¡Prepárense jejeje! ¡Battoru! ¡Archfiend Giant! ¡Ataca a ese mocoso Faraón bueno para nada!

El maléfico gigante obedeció la orden y clavó sus rojizos ojos en mi persona.

Fue en ese momento en que sentí como un potente escalofrío invadía cada centímetro de mi cuerpo.

Me había tomado tantas molestias para proteger a Daitokuji que no medí, realmente, las implicaciones que un ataque directo tendría en mi integridad física.

Sobre todo, si se tenía en cuenta que esto... ¡era un jodido Yami no Game, donde todo el daño recibido era real!

Y estaba a punto de ser aplastado por un monstruo del tamaño de una montaña.

Ya en total estado de pánico, vi como, aquel demoníaco ser, se acercó a mí agitando el suelo con cada pisada que daba.

Por alguna razón, su sádica mueca me parecía más aterradora que nunca pese a que había visto su ilustración millones de veces en casa.

¿Era esto una especie de retribución por haber pensado que la carta era una basura para su propio arquetipo?

Quizás pero, no iba a decirle aquello en su cara. Yo no era (tan) tonto...

Conteniendo la respiración, contemplé como uno de los enormes pies del demonio se alzaban por lo alto.

Mi carta boca abajo no podía detener el ataque y, por la expresión que me dedicaba el alquimista, al parecer tampoco las que éste había dejado en su campo.

Mierda, esto me iba a doler... y mucho.

Con la velocidad de una de esas atracciones tipo torre ascensor, la enorme y demoníaca pierna del sujeto descendió, provocando una gran y holográfica polvareda.

Lo último que recuerdo fue todo mi cuerpo entumecerse y mi consciencia intento dispersarse por intervalos.

Incluso, la voz de Abidos resonó varias veces dentro de mi cabeza... pero fui incapaz de descifrar sus palabras.

Al menos algo era seguro...

Si hallaba mi camino a casa... ¡volvería a ver Shingeki no Kyojin!


To be Continued…


ENDING SONG 2 - "You're Not Me" by Marty Bags