Rutina de mantenimiento.

Estaba por iniciar su mantenimiento, así que estaba en modo de suspensión, recostado en su cama. Debía alistarse, no pasaría demasiado tiempo antes de que fuera enviado a la tierra junto con el M001 y debía estar en las condiciones más óptimas para partir.


Signos vitales: verde

Temperatura del núcleo: Normal

Energía restante: 100%

Chequeo de sistema completo.


De repente, una voz inesperada sonó.

— Instructor Black ¿me escucha? Soy No.6. Ajustemos su sistema de reconocimiento de voz. ¿Ya puede escucharme? ¿Instructor? Si se apura no me molestaría…solo bromeo…bueno, en realidad no, sí me gustaría que se apura…ah, ya puede escucharme — dijo al ver que Black confirmaba en la interfaz de mantenimiento.

Lo había estado escuchando desde el inicio, no obstante, el oírlo le había tomado por sorpresa. No se supone que su alumno estuviera ahí. Por supuesto, en su estado no podía responderle y la voz de No.6 le hizo tener muchas preguntas, pero continuó tranquilo, esperando que él mismo se lo dijera.

— Seguramente se está preguntando ¿por qué estoy aquí? Afuera están algo…ocupados — comentó como si lo que sea que pudiera ocurrirle al bunker no importara. Luego, su tono cambió a uno más animado — Vine a ayudarlo con su mantenimiento. Así que, ya que ya ajustamos el audio, pasemos al sistema visual.

Era extraño que enviaran un modelo de ataque a realizarle una rutina de mantenimiento, así que permaneció observando lo más tranquilo que pudo, como si tuviera alguna otra opción además de esa. Ajustó el brillo con la inesperada asistencia de su alumno.

— Hace mucho que no le da mantenimiento a sus sistema táctil y motor. De hecho, está apagado. Será mejor reactivarlo y realizar algunas pruebas.

Dicho esto, procedió a tomar su mano derecha.

— ¿Puede sentir esto? Estoy tomando su mano izquierda — dijo con una sonrisa que su superior no podía ver.

Black por un momento, pensó que, como una rareza, No.6 había se confundido y erróneamente le había dicho la mano equivocada.

— ¿Eh? Su censor indica que percibe el tacto en la mano derecha. Quizá haya que hacer algunos ajustes.

El instructor quedó confundido algunos segundos. ¿Había un problema con su sistema?

— Tocaré su pie derecho — dijo mientras con un pequeño trozo de tela lo paseaba por los labios del instructor — Confirme si logra sentirlo.

Sintió un cosquilleo extraño en sus labios. El androide más alto estaba ahora algo preocupado. La sensación estaba en un lugar completamente diferente ahora. En la primera ocasión era de una mano a otra, pero en esta, iba del pie a la cabeza, algo totalmente opuesto.

— Instructor, creo que hay algo mal pero no se preocupe, intentaré ayudarlo — dijo sin borrar su sonrisa, esa travesura le estaba pareciendo muy divertida.

Black estaba algo desconcertado por lo que ocurría, pero eligió por ahora, confiar en No.6 para continuar, siendo realmente su única opción momentánea.

— Señor, voy a colocar mi mano en su mejilla derecha, confirme si puede sentirlo correctamente.

El castaño comenzó a acariciar por sobre la tela la entrepierna del androide con cabello azabache, ocasionando la reacción correcta. El miembro del instructor comenzaba a endurecerse ligeramente.

— ¿Eeeh? — dijo casi sin poder soportar la risa — Instructor… — se rio un poco— ¿Qué pasa? Su sistema me indica que está sintiendo contacto y estimulación en un área más al sur. ¿Por qué? Creo que esto del mantenimiento es más…íntimo de lo que consideré que me encargarían… Bueno, al menos estamos solos, no diré nada si usted tampoco.

Continuó con sus toques un poco más, pero sin dejar a Black terminar, simplemente se centró en "despertarlo".

— Esto no está nada bien, instructor, pero creo que arreglé el problema — dijo dejando de tocarlo finalmente — Tomaré de nuevo su mano izquierda.

Black se alivió e inquietó simultáneamente. Ya no había sensaciones inapropiadas en su cuerpo, sin embargo, ahora no sentía ninguna.

— Mmmh…creo que algo hice mal — dijo quitado de la pena.

Fingió teclear un poco y finalmente tomó la mano izquierda de Black, entrelazando sus dedos.

— Ahí, ¿ya siente mi mano?

El instructor respondió positivamente en su interfaz de configuración.

— Menos mal, Instructor, aunque aun no sé del todo cómo "apagar" las funciones en su área genital, pero quizá eso pueda hacerlo de manera manual — agregó intentando no reírse.

Al cabo de algunos segundos más, finalmente, Black abrió los ojos y se incorporó con parsimonia, hasta quedar sentado en la orilla de la cama.

— ¿Se sintió bien? — inquirió No.6 en un tono inocente.

El instructor observó el rostro de su alumno, era de las pocas veces en las que lo vería sin el visor y notó, por supuesto, un brillo malicioso en su mirada.

— Dicen que los humanos muy seguido se estimulaban mutuamente los genitales con objetivos recreativos. Aunque por supuesto, esto no fue algo que esperáramos alguno de los dos, pero ¿no le dieron ganas probarlo de manera más voluntaria? — dijo con una sonrisa seductora.

Fue entonces que Black comprobó, que nunca hubo nada malo con su sistema. Eso le hizo enojar, aunque no permitió que se asomara ninguna emoción en su rostro. Por supuesto, no debía reaccionar para defenderse a sí mismo, pues pondría en riesgo el experimento, más bien, debía reaccionar para dejar en claro la cadena de mando.

Él conocía cada habilidad y defecto que No.6 presentaba al combatir, y sabía que en un combate directo no podría vencerlo, pero la falta de experiencia del más joven en ese momento resultaba ser su ventaja sobre él. Ventaja que probablemente iría desvaneciéndose conforme el experimento avanzara. El momento de ir dejando claro el mando era justo ese.

En dos movimientos veloces, Black se las arregló para derribar a No.6 sobre su cama e inmovilizarlo. El androide más pequeño, intentó liberarse sin éxito, aunque no pareció meterle mucho esfuerzo a su liberación y no lucía realmente molesto con el repentino ataque, parecía en realidad emocionado al sentirse sometido por un Black excitado.

— No me subestimes, No.6. Si tanto te gustan estas cosas puedo solicitar tu reasignación como un modelo de compañía — amenazó, permitiendo que No.6 sintiera lo que había ocasionado.

Si bien, no iba a hacerle nada y sabía que no estaba dentro de su jurisdicción el poder decidir su reasignación. Pero, sí podía hacer la solicitud, incluso si era rechazada, aunque no tenía poder alguno para hacer un cambio de ese tipo. No obstante, mientras No.6 no supiese qué tan posible era dicha reasignación, sería suficiente. Después de todo, para alguien que se veía que le gustaba pelear, sería tortuoso pensar en ser reasignado a un cuerpo sin habilidad de combate.

— ¿Para usted, señor? — tentó su suerte, siendo sumamente consciente de la dureza del instructor.

La mirada fría de Black no dio espacio a distinguir si era verdad o mentira la amenaza, así que desistió de continuar su broma.

— Lo siento, instructor — dijo en un tono que dejaba entrever que realmente no tenía ningún arrepentimiento — Solo quería ayudar, ya que en unas horas se adelantará a la tierra, quería evitar se olvidara de mí, mientras estuviera lejos. Aunque hubo un inesperado desenlace.

Black estaba consciente de que No.6 realmente se había asegurado de que no pudiera olvidarlo, intentaba dejarle una marca para que eso interfiriera con la línea de mando. Claramente el más pequeño estaba retándolo para demostrar dominio. Era un modelo peligroso. Pero no aceptaría su desafío, simularía no tomarlo en serio.

Finalmente, el de cabello azabache terminó de liberar al castaño de su agarre y se quedó sentado a su lado. Esperaba que No.6 se parara rápido y se fuera, pero no lo hizo. El instructor notó que, de hecho, permaneció recostado boca abajo en su cama, justo en la misma posición en la que lo había dejado, aunque ahora con los músculos relajados.

Ambos se quedaron en silencio algunos minutos, sin moverse. Era casi una competencia de resistencia. Un vano intento más de comprobar jerarquías o al menos, eso había interpretado el de cabello azabache.

En esta ocasión, el primero en moverse fue No.6, su naturaleza inquieta le impedía ganar esa pequeña batalla o quizá, estaba luchando una batalla distinta de lo que Black pensaba. El más pequeño sonrió y aspiró el aroma de las sábanas.

— El aroma del instructor es relajante. Me dan ganas de dormir aquí — comentó en voz baja, mientras frotaba su rostro mimosamente en el colchón.

— Si tienes sueño vuelve a tu habitación — ordenó.

No.6 abrió los ojos. Esa pequeña y concisa frase le dio pauta para pensar algo que le pareció divertido. Sintió deseos de volver a presionar al mayor.

— ¿Me quiere tener despierto para algo, instructor? ¿Quiere que hagamos algo?

La mirada impasible de Black provocó en el castaño una risita. Luego, el más pequeño optó por sentarse en la cama y comenzar a estirarse un poco.

— Instructor ¿va a pensar en mi ocasionalmente mientras esté en la tierra? — presionó con un descarado vistazo a la entrepierna del instructor mientras a oscilaba sus piernas.

Black decidió fingir no haber notado ese atrevimiento. No le daría poder alguno.

— Naturalmente. Debo pensar en todos ustedes para poder dirigirlos bien — agregó casi con apatía.

El castaño no estaba satisfecho, pero tampoco podía decir que estaba molesto con su reacción. Hasta cierto punto, esperaba que Black actuara así y eso le gustaba.

De repente se escuchó un "toc-toc" en la puerta y la voz de No.9.

— Instructor, me enviaron a… — al abrir se topó con un Black ya consciente y sorpresivamente a No.6 sentado en su cama — Lo siento ¿interrumpo algo?

— No, estaba ayudando al instructor Black en su mantenimiento — dijo cínicamente.

— ¿Eh? — No.9 se mostró confundido y eso generó una reacción de confusión en Black.

— ¿Eh? — ya lo sabía y quería permanecer en negación, pero con la reacción de No.9 eso se había vuelto imposible.

Quería creer que al menos sí había sido verdad que No.6 había sido enviado a ayudarlo con el mantenimiento, pero…

— Ah, no…es que, me asignaron encargarme del mantenimiento del instructor hoy ¿también a ti, No.6? Es raro que asignen a un modelo de ataque a esto.

Con eso, No.9 había hecho imposible volver a la negación. Después de todo, había enunciado sus pensamientos en voz alta. Black redirigió la mirada a No.6, aunque en su expresión no se mostraba ningún cambio, podía sentirse que el instructor estaba molesto, algo de tensión se asentó en esa habitación. No.6 se echó a reír y se puso de pie de un pequeño salto.

— Escuché que estabas ocupado y quise darte una mano, No.9 para eso estamos los compañeros de equipo — dijo avanzando a la salida y dándole una pequeña palmada en el hombro al sanador.

— Muchas gracias, No.6 pero en este caso forma parte de mi entrenamiento, así que…

— No te preocupes, lo cierto es que no pude hacer mucho y quizá por accidente moví algunas cosas. Arregla al instructor, no queremos que vaya a morir en su descenso a la tierra — salió rápidamente, dando unos pequeños saltos.

El sanador y el instructor se quedaron en silencio. Aunque pronto escucharon a No.6 volver sobre sus pasos y asomarse.

— Instructor, si llegara a haber una reasignación para mí, no me molestaría si fuera para usted.

Dicho esto, volvió a irse.

Cuando No.9 y el instructor se quedaron solos en la habitación No.9 volteó a ver al instructor, no estaba seguro de querer preguntar lo que había pasado, pero sabía que terminaría enterándose un poco, después de todo, el instructor parecía bastante inquieto y molesto. Intentó calmar las aguas comentando su pensamiento.

— Como era de esperarse, las unidades de ataque son enérgicas, aunque no esperaba que fuera tan entusiasta.

— Mas bien lo llamaría travieso — concluyó Black en un tono gutural — ¿Puedes volver en unos minutos? Primero debo encargarme de algo — agregó sin ver al más joven al rostro.

— Entendido, entonces iré a darle mantenimiento de No.4 y terminando volveré aquí.

— Sí, adelante.

No.9 asintió y salió en silencio de la habitación. Definitivamente el instructor estaba muy molesto, pero era lo suficientemente amable para no desquitarse con él y optar por un tiempo a solas para recomponerse.

Por su parte, Black suspiró, aun debía hacer algo con lo que No.6 había despertado. Sin dejar de fruncir el ceño, procedió a hacerlo manualmente, pensando en que ese acto de insubordinación no quedaría en el olvido. Se sintió incómodo, sentía que era algo que debía cobrarse alguna vez.

Y lo hizo.

— SSU corre un escaneó antivirus en el sistema motor de la unidad No.6.

Cuando el M002 los alcanzó en la tierra y debía presentarles el nuevo sistema de apoyo, no había sido un accidente, ni una casualidad que el instructor Black aprovechara la ocasión para correr un escaneo antivírico en No.6.

Vio a la unidad más pequeña del equipo soltar algunas risas y gemidos, mientras su cuerpo se estremecía y tenía algunos espasmos, a la vista de todos. Por supuesto, cortó el análisis antes de dejarlo terminar.

Con esa sencilla orden había cumplido varios objetivos: había reinstaurado la jerarquía entre él y el atacante al someterlo, lo había castigado por sus actos de insubordinación y había tomado una pequeña venganza personal sobre algo que no debió pasar.