Capítulo 21
Finalmente Libres
…(Tenten)
Un nuevo poder se desata en Madara; uno mucho más intenso del que tenía antes. Ahora lo rodean llamas negras. Si no hacemos algo ahora, este será el fin de la humanidad.
Por más esfuerzo que damos por levantarnos del suelo, resulta inútil. El poder que emana de ese vampiro es colosal, casi indestructible.
-Maldito desgraciado…-Balbucea Temari.
Madara sólo se ríe.
-No puedo creer que pensaran que ganarme iba a ser tan fácil. Ahora soy el ser más poderoso del mundo y todos tendrán que inclinarse ante mí.
Su voz se escucha diferente, muy diferente. Parece poseído, o como si más de una persona viviera en su interior. ¿Qué clase de brujería es esta?
-Nunca… nos inclinaremos ante ti.-Dice mi hijo con el ceño fruncido.
-Por favor Hayabusa, no me hagas reír. Tarde o temprano tendrán que hacerlo… o también puedo obligarlos a la fuerza… bueno, la segunda idea me gusta más.
Empiezo a sentir una presión mucho más fuerte en mi cuerpo.
Ninguno puede moverse ahora. ¿Cómo vamos a derrotarlo si ya no podemos hacer nada?
…(Shikadai)
No puedo creer que este tipejo nos vaya a ganar así de fácil esta contienda después de lo mucho que hemos luchado. Tengo que moverme, tengo que hacer algo.
Madara suelta una carcajada malévola.
-Sus poderes y habilidades no son nada contra mí.
De verdad que escucharlo hablar con esa voz tan extraña me da escalofríos, incluso diría que un poco de asco.
Una mano sujeta la mía y por un momento me asusto.
Volteo mi cabeza y encuentro a Boruto.
-Tengo una idea, pero necesito que confíes en mí.
La mirada del rubio es increíblemente determinada y segura que llega a dar miedo. Boruto siempre ha sido muy seguro de sí mismo, pero jamás había visto sus ojos brillando con tanta intensidad.
-No importa lo que hagamos Boruto, ese sujeto nos supera en poder y fuerza.-Digo desesperado.
-Lo sé, ¿te crees que no soy consciente de ese detalle?-Exclama Boruto mirándome con el ceño fruncido.
-¿Entonces cuál es tu idea?
-Sólo presta atención.
Boruto se acerca lentamente a Madara con mucha dificultad gracias a que su poder nos tiene sometidos a todos.
-Te acepto como mi señor y rey, Madara-sama.-Dice el Uzumaki mientras se agacha haciendo una reverencia.
¿En serio acaba de decir lo que escuché? ¿Se volvió loco de repente?
Madara lo repara con la mirada un largo rato.
-¿Y cómo puedo estar seguro de que dices la verdad?
-Prometo solemnemente entregarte mi alma como ofrenda para que la utilices cada vez que quieras.
Durante esa frase, veo como cruza los dedos por detrás de su espalda. No hay duda alguna, tiene un plan detrás de esa fachada.
..(Hayabusa)
¿Por qué Boruto está diciendo esas cosas? ¿Qué le pasa? ¿Será que Madara lo hipnotizó o algo? No es posible que quiera formar parte del ejército de ese desgraciado.
De repente, veo que me hace unas señales con la mano sutilmente. No entiendo lo que quiere decirme.
-Hayabusa…-Me llama Himawari en un susurro.-La cadena… intenta lanzarla hacia el brazo de Madara y atarlo.
-Pero… apenas podemos movernos. ¿Cómo espera Boruto que logremos eso?
Himawari frunce el ceño y me observa con determinación.
-Trabajando en equipo.
Entre Himawari y yo intentamos sujetar la cadena con la poca fuerza que nos queda y la lanzamos hacia Madara, a quien no le cuesta nada agarrarla con una mano.
Nos voltea a ver con ironía.
-¿De verdad pensaron que no me iba a dar cuenta de lo que intentaban hacer? No me pueden engañar.
Madara levanta la cadena y a nosotros juntos, para después dominarla a su antojo y empezar a ahorcarnos con ella.
El vampiro se ríe de forma maquiavélica.
-Sí que son unos verdaderos inútiles al pensar que pueden superar el poder del rey.
No puedo… respirar…
Sintiendo cómo voy perdiendo la consciencia por la falta de oxígeno, trato de sacar un shuriken de mi bolsillo con tal de cortar la cadena, pero este se derrite al instante con el contacto. Maldita sea…
-¡Madara!-Escucho gritar a mi madre a lo lejos y veo cómo le sujeta con tres cadenas el otro brazo y ambas piernas.
-¿En serio Tenten? ¿Es el mejor truco que tienes?-Dice el vampiro escéptico.
Alcanzo a ver cómo mi madre sonríe victoriosa.
-Me sorprende que siendo un vampiro tan poderoso no te estés dando cuenta de que la situación ya no gira a tu favor.
Madara cambia su semblante a uno más serio para fijarse en que sus extremidades se están quemando.
-¿Pero qué mierda…?
Madara se olvida por completo de nosotros y nos suelta.
Caemos al piso de golpe.
Empiezo a mirar detenidamente lo que está pasando y no me lo puedo creer. Shikadai y Sarada están utilizando la cadena de mi madre para unir sus poderes y debilitar a Madara.
Un segundo, ¿en qué momento se les ocurrió esa idea?
Observo a Boruto y este me sonríe.
-Nunca subestimes a un Uzumaki.-Es todo lo que me dice.
..(Sarada)
-La verdad esperaba más de ti Madara, qué tristeza.-Exclamo con sorna.-¿Acaso se te olvidó que el aire es capaz de intensificar la fuerza y las llamas del fuego?
El vampiro me observa completamente enfurecido y hace que sus llamas ardan el doble de intensas que cuando nos mandó a todos a volar.
Mierda, ¿por qué tiene tanta fuerza este tipejo?
Shikadai y yo comenzamos a debilitarnos una vez más.
De repente, veo cómo mi padre toma las cadenas junto con mi tío. ¿Acaso nos están… ayudando?
-Podemos ganarle si cooperamos todos juntos.-Dice mi padre con una sonrisa de por medio a pesar de que es casi un milagro que pueda moverse.
Imagino que aprovecharía la distracción de Madara como hicimos todos.
Los padres de Shikadai también se unen al igual que Jun, Boruto, Kankuro y el señor Sabaku No.
-Sólo tenemos esta oportunidad, hay que aprovecharla.-Dice Temari con una sonrisa triunfante.
Shikadai y yo asentimos con la cabeza y damos el poco poder que nos queda.
Finalmente, nuestro esfuerzo empieza a dar frutos y la piel de Madara se desintegra lentamente a causa de las quemaduras.
-¿Pero qué…? No, no puede ser posible…-Balbucea el vampiro.-No se los pienso permitir.
Una vez más, su poder cobra mucha más intensidad y consigue derretir las otras cadenas.
-Desgraciado…-Dice Boruto enfurecido.
Madara consigue liberarse y sonríe de forma maquiavélica al tiempo que se transforma en un verdadero monstruo.
Sus colmillos se hacen mucho más pronunciados al igual que su musculatura, agregando una mirada sedienta de sangre y ojos de un rojo tan intenso como el de los rubíes.
-¡Les dije que el poder del rey no se puede superar por nada ni nadie!
Madara se acerca tan rápido hacia mí que ni siquiera soy capaz de evadirlo.
Me toma del cuello y me levanta consigo mientras mi piel y mi cuerpo empiezan a quemarse a causa de sus llamas.
-¡Sarada!-Escucho gritar a Shikadai y a mi padre a lo lejos.
-¡Suéltala infeliz!-Vuelve a exclamar mi novio.
-¡Ella sólo es el comienzo de esta gran masacre que formaré, y nadie podrá detenerme!
Madara me mira lleno de odio.
-Tuve tantas oportunidades para matarte, y en todas fallé. Esta vez las cosas serán diferentes. ¡Una aberración como tú no merece vivir entre los vampiros!
Madara aprieta mi cuello con mucha más fuerza hasta hacerme perder el conocimiento y mi corazón deja de latir.
..(Shikadai)
Madara termina con su labor de matar a Sarada y suelta su cuerpo haciendo que este dé un gran choque con el suelo.
-¡No!-Grito y corro hacia ella seguido por sus padres y su tío.
Tomo su cabeza con cuidado entre mis manos y las lágrimas no tardan en hacer presencia.
-Sarada, amor… despierta por favor…
Mierda, ya no respira…
-¡No! ¡Sarada!-Grito con desesperación.
Me aferro a su cuerpo muerto sin dejar de llorar.
De repente, una extraña mano negra me toma del cuello y me levanta. Parece que Madara va más en serio que nunca.
Es sorprendente la forma en que este sujeto adquiere más poder en cuestión de segundos.
-¡Ahora sigues tú escoria!-Exclama el vampiro relajando su semblante y sonriendo con malicia.-Aunque pensándolo mejor, creo que me divertiré contigo antes de matarte.
Por alguna razón, siento cómo un poder desconocido empieza a crecer dentro de mí y una luz resplandeciente explota desde mi pecho, haciendo que Madara salga volando y choque con una pared mientras yo permanezco flotando como un espectro.
Observo mi cuerpo con detalle para darme cuenta de que estoy brillando como si fuese una estrella. No entiendo… ¿qué es esto?
-No puede ser…-Escucho decir a mi tío Gaara.-Es la profecía…
-¿Profecía? ¿De qué estás hablando Gaara?-Pregunta mi padre.
-Cada 3.000 años, un lobo o un vampiro obtiene parte de los poderes del rey gracias al linaje sanguíneo directo con este.
Un momento, ¿acaso mi tío intenta decir que yo… tengo un vínculo sanguíneo con el rey?
-Pero si el poder del rey se transmite a quien lo mate, ¿cómo es posible que alguien más pueda adquirirlo?-Vuelve a preguntar mi padre.
-La profecía dice que quien tenga un vínculo sanguíneo con el rey obtendrá su poder una vez este muera, sin embargo, si lo matan, el poder se divide entre el asesino y el heredero.-Interviene mamá.
-Y al parecer, Shikadai resultó tener ese vínculo.-Concluye mi tío Kankuro.
-¿Pero cómo?
Mi papá frunce levemente el ceño confundido.
-El vínculo es algo que ya está escrito-continúa hablando mi tío Kankuro.-ni siquiera los lobos o vampiros más viejos pueden saber con certeza quién se convertirá en el elegido.
Sigo consternado sobre lo que acabo de descubrir. ¿Yo? ¿Heredero del rey? Es una locura incluso siendo verdad.
Madara se levanta del suelo jadeando.
-De todos los herederos que podía haber tenías que ser tú, ¿no?-Exclama el vampiro frunciendo el ceño.-Habiendo tantas posibilidades y tiene que ser un mitad lobo, qué desgracia.
Apenas puedo prestar atención a sus palabras debido a mi sorpresa con todo lo que está pasando.
-Aun así, no creas que lograrás vencer.-Agrega Madara.
Poco a poco el tipejo se eleva hasta quedar frente a mí de nuevo.
Sonríe con sorna.
-Eres demasiado joven para controlar tanto poder.
Le devuelvo la sonrisa.
-Tienes razón, no puedo cargar con un poder tan grande… por eso creo que es mejor compartirlo.
Extiendo mis brazos a los lados y parte de la luz de mi cuerpo se divide en pequeños fragmentos impactando en los demás, a excepción de los humanos. Por alguna razón el paso de poder no funciona en ellos.
Todos comienzan a mirarse sorprendidos.
-Vaya, me siento poderoso.-Exclama Boruto.
Jun voltea a verme y sonríe.
-Bueno, parece que es hora de aplastar un par de huesos.
Todos se elevan a mi lado.
Madara nos mira como si no valiéramos nada.
-¿Es en serio? ¿Así de débil eres que preferiste compartir el poder? No cabe duda de que eres poco ambicioso Shikadai.
Me rio sutilmente.
-Lo sé, y es justamente por eso que tú no ganarás esta vez.
-Vaya, te veo muy confiado, aunque sabes que no deberías subestimarme.
-Mejor no nos subestimes tú a nosotros, porque de hacerlo, esa será tu perdición.
Madara suelta una carcajada.
-¿Mi perdición? Por favor, la victoria siempre ha sido mía. No puedes cambiar eso.
-¿Estás seguro?
Boruto y Jun se abalanzan sobre el vampiro para sujetarle un brazo cada uno, lo que lo deja en gran parte inmóvil.
-¿Cómo rayos…?
Mi madre y mi tío Gaara lo sujetan de una pierna.
-Te advertí que no nos subestimaras.-Le digo al tipejo.
-Maldito seas…-Susurra con desesperación.
Entre Sasuke e Itachi atraviesan al vampiro en el abdomen haciendo que este escupa sangre.
-Hijos… de puta…-Balbucea Madara.
Me pongo encima de Madara apoyando mis pies en su pecho y le tomo la cabeza.
-Ahora sí, ya no volverás a atormentarnos ni mucho menos a dominar el mundo.
Aprieto con fuerza ambos lados de su cara y comienzo a arrancarla de su cuello.
-¡Muere desgraciado! ¡Esto es por los Uzumaki… los Hyuga… los Sabaku No… los Nara… y los Uchiha!-Grito y finalmente logro tener su cabeza entre mis manos.
Los demás sueltan el cuerpo muerto de Madara y este parece que cayera en cámara lenta.
Nos acomodamos de nuevo en el suelo y el poder que transferí me es devuelto.
Suspiro con pesadez.
-Creí que esto nunca acabaría.-Digo exhausto.-Aunque las consecuencias fueron fatales…
Miro el cuerpo de Sarada sintiendo una profunda tristeza.
-Fue mi culpa… debía protegerla…-Balbuceo y comienzo a llorar de nuevo.
Sasuke me abraza por alrededor de los hombros y me aferra a él.
-No es tu culpa Shikadai… diste lo mejor de ti para hacerla feliz… La culpa es mía… no hice bien mi trabajo como padre…
-Daría lo que fuera por devolverle la vida…
De repente, una especie de aura sale de mí y se posiciona ante mis ojos tomando una forma humana.
Tanto Sasuke como mis padres y mis tíos abren sus ojos de par en par.
-¿Rey… Nagato?-Preguntan al mismo tiempo.
-Qué lindo tener la oportunidad de verlos finalmente, Gaara, Kankuro, Temari, Sasuke, Itachi…-Dice el rey.
-El honor es nuestro, rey Nagato.-Dice Itachi.
Los adultos se arrodillan frente a la entidad y hacen una leve reverencia.
Los jóvenes procedemos a hacer lo mismo.
-Es un gusto ver que los lobos y los vampiros vivan en armonía, incluso con los humanos.-Exclama el rey.-Al final mi sueño sí se hizo realidad.
Siento la mirada del hombre sobre mí y lentamente levanto la cabeza para encontrarme con esos curiosos ojos color violeta.
-En definitiva, me siento afortunado de que seas tú el heredero de mi poder Shikadai.
Desvío la mirada sintiéndome decepcionado de mí mismo.
-Debió ser otra persona. Yo no merezco tanto poder si con él no puedo proteger a los que más amo.
Enfoco mis ojos en Sarada y vuelvo a sentir cómo las lágrimas ruedan por mis mejillas.
Siento la mano del rey acariciar suavemente mi cabello.
-El único responsable de la muerte de Sarada es Madara, nadie más. Tú hiciste todo lo que estuvo a tu alcance para cuidar de ella.
-Pero eso no fue suficiente para salvarla… Hubiera preferido ser yo…
El rey me sonríe con tristeza.
-¿Y todavía te preguntas por qué fuiste el elegido para heredar mi poder?
-¿Qué intenta decir?
El hombre suspira.
-Tu corazón es tierno y bondadoso a pesar del dolor por el que has pasado siendo tan joven. Fue por eso por lo que un vínculo se formó entre tú y yo; porque incluso en las caídas, has hecho hasta lo imposible por cuidar de los tuyos y darles todo lo mejor de ti.
Observo al hombre sin parar de llorar. Aunque sus palabras realmente me dan fortaleza, el dolor de haber perdido a mi novia es mucho más grande.
-Ahora lo único que quiero es tener a Sarada de vuelta conmigo…
-¿Sabes? Todavía tienes una oportunidad de devolverle la vida.
Abro mis ojos, sorprendido por lo que acabo de escuchar.
-¿Qué? ¿Es… es en serio?-Pregunto esperanzado.
El rey asiente con la cabeza.
-Con mi poder puedo resucitarla, sin embargo, existe una condición para poder llevar a cabo este proceso.
-Haré lo que sea por ella…
-Una vida por otra vida… Esa es la condición… Para que ella resucite, alguien debe morir en su lugar.
-Yo lo haré.-Digo lleno de determinación.
-No Shikadai, yo soy su padre… este es mi deber.-Interviene Sasuke igual de serio que yo.
-Pero…-Balbuceo.
-Lo siento, pero no dejaré que ninguno de los dos se sacrifique… yo lo haré.-Exclama Itachi acercándose al rey.
-Hermano…-Susurra Sasuke.
-Sasuke… no intentes cambiar mi decisión…
-No quiero perderte…
Unas cuantas lágrimas brotan de los ojos de Sasuke y busco darle algo de apoyo poniendo mi mano sobre su brazo.
-Escucha… mi sobrina es lo que más amo junto con Konan… y si tengo que dar mi vida por cualquiera de las dos, estoy dispuesto a hacerlo…-Dice Itachi llorando.
-Esto no es tu obligación, es la mía.-Afirma Sasuke.
Itachi sonríe con tristeza y camina hacia su hermano para abrazarlo con fuerza.
Sasuke le corresponde aferrándose a su hombro y llorando desconsolado.
-Sarada te necesita más a ti que a mí… al fin y al cabo eres su padre… y sé que ella no soportaría perderte…
-Tampoco a ti… ella te adora y lo sabes…
-Pero no dejaré que ni tú ni Shikadai se sacrifiquen… porque no tendría ningún sentido que ella despertase y los encontrara muertos.
Después de permanecer un buen rato abrazados, se separan e Itachi se agacha frente a mí.
-Cuida y protege a mi sobrina por mí…
-Claro que sí.-Respondo.
-Eres un increíble chico Shikadai… Sarada no pudo escoger un mejor hombre como su novio.
-Gracias…
Itachi vuelve a acercarse al rey y se arrodilla ante él.
-Rey Nagato, permítame ser yo quien dé su vida por la de Sarada.
-Antes de eso, Shikadai… ¿podrías acercarte un momento?
Hago caso a lo que me pide el rey y me arrodillo ante su presencia.
-No hace falta que te postres ante mí.-Exclama el hombre con un semblante neutro.
-¿Qué?-Susurro.
No puedo evitar sentirme confundido.
-Hoy salvaste al mundo de su destrucción-continúa hablando el rey-lo que te convierte en un héroe que será recordado de ahora en adelante, incluso después de tu muerte. Eres digno de portar mi poder en su totalidad, aunque después de acabar con Madara, lo que él me robó te fue devuelto.
Mis ojos se abren de par en par. ¿En serio tendré tanto poder entre mis manos?
-Yo… no sé qué decir… es… esto es un verdadero honor…
El rey me sonríe.
-El día que cumplas 18, tendrás que utilizar este poder para dirigir a todos los clanes, y será en ese momento, en el que dejarás de ser tanto humano como lobo.
Levanto una ceja tratando de comprender lo último que dijo el rey.
-¿Por qué?
-Porque te convertirás en una unión de todo, adquiriendo los poderes del vampiro, incrementando los de lobo y conservando un corazón humano.
-Vaya, eso sí que es sorprendente… pero ¿qué hay de mi familia y de Sarada? ¿No los volveré a ver después de eso?
-El ser rey no te prohíbe seguir con tu vida, obviamente si cumples con tu responsabilidad de guiar a todos por el mejor camino.
Sonrío con determinación.
-Daré lo mejor de mí, lo prometo.
El rey acaricia mi cabeza.
-Lo sé.
Vuelve a enfocar su vista en el vampiro y le pone una mano en la cabeza.
-Uchiha Itachi, desde que se te fue nombrado líder del clan de los vampiros has cumplido tu labor a la perfección, sin embargo, en este día tu sacrificio no lo veremos como líder, sino como tío que eres de Sarada.
Itachi levanta la cabeza todavía llorando.
-Se lo agradezco mucho, majestad.
El rey asiente con la cabeza.
-No es difícil darse cuenta de lo mucho que amas a tu sobrina, por eso morirás con honor, y tu sacrificio será recordado por esta y las generaciones venideras.
-Estoy listo…-Dice Itachi cerrando los ojos lentamente.
Una chispa de luz sale de la mano del rey como si hubiese podido tomar el alma de Itachi y la ubica en Sarada mientras el cuerpo del vampiro cae sin vida en el suelo.
La imagen del rey se desvanece y su poder vuelve a mí.
Sarada lentamente se despierta y comienza a mirar a su alrededor asustada.
Revisa su cuerpo como si estuviera buscando algo, aunque las quemaduras en su cuerpo la hacen quejarse.
Me acerco a ella sin pensarlo y la abrazo con delicadeza mientras lloro.
-¿Shikadai?-Pregunta Sarada confundida.
-No volveré a perderte… no volveré a dejarte morir…
-¿De qué estás hablando?
Me separo levemente de ella y Sasuke se acerca a nosotros junto con Sakura.
Sus padres se arrodillan para quedar a nuestra altura.
-Madara te mató ahorcándote, pero tu tío Itachi decidió dar su vida para devolvértela a ti.
-¿Cómo?
Entre los tres le resumimos la historia a Sarada de lo sucedido mientras ella estaba muerta, lo que hace que abra sus ojos sorprendida.
..(Sarada)
No puedo creer lo que acabo de escuchar; no tiene ningún sentido. ¿Cómo es eso de que el poder del rey tomara forma humana y usara el alma de mi tío para devolverme a la vida?
Volteo mi cabeza para encontrar el cuerpo de mi tío.
Corro hacia él y lo sacudo.
-¡Tío Itachi!-Grito desesperada!-¡Despierta, por favor! ¡No puedes morir!
Las lágrimas brotan de mis ojos y me aferro al cuerpo.
-¿Por qué… por qué lo hiciste?-Balbuceo esperando una respuesta que sé que nunca voy a tener de parte de él.
Mi padre me toma de los hombros y me abraza.
Me apego a él para seguir llorando desconsolada.
-Fue mi culpa…-Digo sollozando.-De haber podido librarme del agarre de Madara mi tío seguiría con vida…
Papá toma mi cabeza y la acaricia.
-No es tu culpa hija… la vida no siempre es justa…
No puedo parar de llorar. Mi tío era de las personas más importantes en mi vida, y perderlo de esta forma es algo que me cuesta aceptar.
Shikadai llega por el otro lado y me abraza alrededor de los hombros.
Me aferro a él.
-No quería que esto sucediera… perdóname por no haber sido lo bastante fuerte para protegerlos a todos.-Dice con tristeza.
Lo observo y acaricio su mejilla.
-Diste todo de ti, y eso es lo que importa.
Le sonrío y él me corresponde.
-Gracias… gracias por no perder la fe en mí.
-Nunca dudaré de lo fuerte que eres Shikadai.
Le doy un suave beso en la mejilla.
-Aunque perder a mi tío es una de las cosas más dolorosas que he vivido, también lo habría sido perderte a ti o a mis padres.
Shikadai besa mi frente.
-Él pensó que esto era lo mejor, y tanto tu padre como yo sabíamos que teníamos que respetar su decisión y mantener su honor como vampiro.
-Gracias…
Volvemos a abrazarnos.
Papá levanta el cuerpo de mi tío.
-Será mejor que hagamos su funeral.
Antes de salir hacia el cementerio de los vampiros, Shizune se encarga de vendarnos a todos las heridas.
Una vez allí, enterramos a mi tío.
Durante la ceremonia, cada uno deja una flor blanca en su tumba simbolizando que su pérdida no será en vano y al mismo tiempo hacer entender que siempre estará en nuestros corazones.
Papá se pone al frente para decir unas palabras.
-Gracias a todos por estar aquí, de verdad que es maravilloso ver a tantas personas velando por el sacrificio de mi hermano. Como sabrán, al final de cada ceremonia a los vampiros nos gusta quedarnos a solas, por lo que, me gustaría tener ese momento con mi hija.
Todos asienten con la cabeza y se retiran.
Shikadai toma mi mano y me mira fijamente a los ojos ya más tranquilo.
-Estaré para lo que necesites, ¿de acuerdo?
Asiento con la cabeza y veo a mi novio alejarse lentamente.
Mi padre y yo nos arrodillamos frente a la lápida de mi tío en silencio y nos quedamos mirando su nombre tallado en ella.
-No pensé que te perdería tan pronto…-dice mi padre llorando.
Sí que se le ve muy afligido, aunque no es para menos si se trata de su hermano.
-Me harás muchísima falta… siempre estuviste ahí para mí, me apoyaste en cada decisión que tomé y dabas los mejores consejos.
Papá se seca las lágrimas.
-Te amo hermano… y siempre lo haré.
Una vez termina de hablar, voltea a verme y acaricia mi cabeza.
-¿Hay algo que le quieras decir a tu tío?
Me aclaro la garganta antes de dar mi discurso, aunque sé perfectamente que terminaré llorando de todos modos.
-Tío… yo… quiero darte las gracias por todo lo que hiciste por mí… por cuidarme y protegerme… fuiste un gran ejemplo a seguir como vampiro, no sólo por tus grandes habilidades, sino también por tu integridad como persona…
No aguanto más y me echo a llorar.
-Siempre te amaré… prometo nunca olvidarte…
Papá y yo nos abrazamos con fuerza esperando encontrar un pequeño consuelo.
-Sabemos que superar la pérdida de Itachi será un reto muy grande y nos podría llevar toda la vida, pero sé que él querría vernos salir adelante y evolucionar. Haremos que su sacrifico no sea en vano.
Miró a mi papá y le sonrío con tristeza.
-Sé que lo que hoy hizo por mí también lo habría hecho por ti.
Mi papá me devuelve la sonrisa.
-Fue un gran líder para el clan, y siempre se demostró merecedor de ocupar ese puesto.-Papá hace una pausa antes de continuar.-A veces me pregunto si podré dirigir al clan igual de bien a como lo hizo él.
Tomo su mano.
-Mamá y yo creemos en ti y sabemos que los demás también lo harán. Además, no creo que el tío Itachi quisiera que alguien más ocupe su lugar.
Papá revuelve mis cabellos con ternura.
-Te amo hija.
-Yo también te amo.
Permanecemos en el cementerio hasta altas horas de la noche. Creo que ninguno de nosotros se quería ir por más que sabíamos que ya no había nada que pudiéramos hacer para recuperar al tío Itachi.
Nos dirigimos a la salida agarrados de la mano cuando de repente veo a Shikadai esperando allí con las manos en los bolsillos. ¿En serio se quedó todo ese tiempo aquí sólo para esperarme?
Me acercó a él y le sonrío.
-Creí que te habías ido hace horas.
-Preferí esperarte.-Responde mi novio un poco nervioso.-Aunque sé que no te iba a pasar nada estando con tu padre, quería verte una última vez hoy.
Papá se acerca a nosotros.
-En ese caso, si quieren pueden compartir una hora de esta bella noche juntos.
-¿En serio papá?
-Pero la traes de vuelta a casa Shikadai, o de lo contrario, te las tendrás que ver conmigo.
-Sí señor.-Exclama Shikadai cual sargento.
-Nos vemos más tarde hija.-Papá deposita un beso en mi frente y se va.
-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer?-Pregunto expectante.
Shikadai me sonríe y toma mi mano.
-Sólo sígueme.
Caminamos un largo rato hasta llegar al bosque de los lobos y nos adentramos lo suficiente en este para acomodarnos entre varios árboles que forma un círculo casi perfecto.
Nos acostamos en el pasto y observamos el cielo lleno de estrellas.
-Ya había olvidado lo hermoso que es el mundo cuando no hay guerra, pero por fin se terminó.-Digo con una sonrisa.-Somos libres.
-Sí… aunque el final de toda esta historia resultó ser agridulce, en especial para ti y tu padre.-Exclama Shikadai con un deje de tristeza.
Miro a mi novio y lo abrazo por la cintura apoyando mi cabeza en su pecho.
Él me abraza alrededor de los hombros.
-Si estoy a tu lado y tengo tu amor, sé que podré superar todo lo malo.
Shikadai besa mi frente.
-Te prometo que siempre voy a estar para ti. Daré hasta mi vida para protegerte.
Sonrío y beso su mejilla.
-Yo también lo haré por ti.
-Te amo.
-Te amo más.
Nos besamos con ternura. Me hacía mucha falta un momento así al lado de él.
-¿En serio no nos pensaban invitar a este bello momento?-Escuchamos la voz de Boruto y nos asustamos.
Nos levantamos casi de golpe y nos damos cuenta de que también están Jun, Himawari y Hayabusa.
-No nos podíamos perder la vista del cielo estrellado por nada del mundo.-Exclama Hayabusa con una enorme sonrisa de por medio.
Los chicos se acercan y se acomodan a nuestro lado.
-Ya era hora de tomarnos un descanso.-Dice Jun.-Tantas peleas me tenían agotada.
Shikadai se ríe.
-Creí que te encantaba pelear. ¿No que eras una de las más aguerridas y fuertes del clan?
Jun frunce el ceño.
-Debería golpearte, pero por esta vez lo dejaré pasar. A la próxima te juro que te dejo estéril.
No voy a negar que disfruto mucho de las peleas entre ellos dos.
Todos soltamos un profundo suspiro y nos relajamos. Finalmente, la guerra ha llegado a su fin a pesar de que perdimos a muchos seres queridos en el proceso, pero supongo que nuestros esfuerzos por derrotar a Madara no fueron en vano.
Ahora, es momento de disfrutar de la tranquilidad de nuestra vida conviviendo entre las diferentes especies que conformamos este mundo.
Palabras de la escritora
El peligro muchas veces está más cerca de lo que creemos, pero si tenemos el valor suficiente para hacerle frente y superarlo, podemos considerarnos unos verdaderos ganadores. La vida siempre tendrá obstáculos, y depende de nosotros atravesarlos.
Si te subestiman, no te sientas menos, al contrario, sé fuerte y cada día trabaja para ser siempre la mejor versión de ti, pero no para que los demás queden con la boca cerrada (aunque es una sensación maravillosa), sino por ti y tu deseo de salir adelante por muy difícil que sea el camino.
ooooooooOOOOOOOoooooooo
Finalmente, logramos concluir esta bella historia luego de dos temporadas. Espero que la hayan disfrutado tanto como yo amé escribirla, aunque me demoré mucho actualizando por el tiempo que la universidad me consume, pero bueno, lo importante es darles un lindo final.
Estén atentos para cuando llegue el epílogo.
Quiero agradecer a quienes dejaron sus comentarios:
Karinits-san: Gracias por haber comentado cada capítulo. De verdad que tienes una hermosa energía y me motivas a seguir trayendo este tipo de contenido.
A los que siguieron: CrazyxIdols, Karinits-san, Luy Amador, Muchitz, Sakura De Uchiha y Taelizz.
A los que agregaron a favoritos: , Karinits-san, Muchitz y Sakura De Uchiha.
-Todos: ¡Gracias por leer! ¡Nos vemos en el epílogo!
