Los bajones emocionales siguieron por el resto de la semana, Karma encontró en su esposo en el armario dos veces aunque lucia más calmado a diferencia de la primera vez, lentamente su apetito iba volviendo y estaba recuperando su horario de sueño regular.
Gakushuu se aseguró de tener todo sus implementos en su mochila antes de realizar su pequeño viaje, Ren lo había invitado a pasar la tarde en su departamento.
Soltó un pequeño suspiro cuando Jun dejó libre su pecho, ya la alimento bien para que no tenga hambre durante todo el viaje y le cambio el pañal para que este cómoda.
"Hoy vas conocer a tu padrino, el no da miedo y no es molesto... Mayormente no lo es" Gakushuu le coloco su gorrito viendo su ceño fruncido, las manitas intentaron quitárselo.
El detuvo eso, Jun empezó a llorar pero se detuvo cuando fue levantada y acomodada en el pecho de su mamá, durmió durante todo el viaje al departamento de Ren.
Se despertó al oír la música del ascensor, Gakushuu la empezó arrullar cruzando el pasillo hasta llegar a la puerta de Ren.
Dio unos ligeros toques esperando a que le habra, su mejor amigo no tardó en aparecer.
"Bienvenido a mi departamento señor Akabane y pequeña Akabane" Ren se hizo un lado para dejarlo entrar a su sala muy bien ordenada.
"Hola a ti también Sakakibara" Gakushuu le contesto con un tono sarcastico ganándose una risa del modelo.
"Hola Jun, yo soy tú padrino" Ren hablo con una voz suave siendo observado por los pequeños ojos violetas, la bebé parecía estar lista para llorar.
Sus manitos formaron pequeños puños pegandose al pecho de su madre sin soltar un llanto, Ren no pudo evitar reírse.
"Si reírte es tu manera de llevarte con ella no le vas agradar, a Jun no le gusta que se rían de ella, es una bebé muy inteligente" Gakushuu menciono sentándose en el sofá, Jun tenía su ceño fruncido.
"Tiene tu misma mirada de molestia, creía que los bebés mayormente eran alegres" Ren murmuró intentado hacer alguna cara graciosa para hacerla sonreír.
Su ahijada tiene sangre Asano, parecía ser inmune a su encanto al igual que Gakushuu, cuando ya se iba a dar por vencido uso su última táctica, le sonrió y le saco la lengua, una cosa muy sencilla pero efectiva qué funcionó.
Jun dejó de fruncir su pequeño ceño y empezó a sonreír alzando sus manitos cuando su gorrito se le cayó tapando sus ojitos, Gakushuu lo acomodo viendo a su hija tan feliz.
"Siéntate para que te enseñe como cargará"
"Hace mucho que no cargaba un bebé" Unas pocas indicaciones y Ren ya tenía a Jun en sus brazos, la pelirroja movía sus manitas buscando acomodarse.
Jun estaba durmiendo en el suelo sobre el tatami siendo cubridos por su manta de fresas, a unos centímetros Ren y Gakushuu estaban hablando.
"Te volviste a esconder en el armario? No hacías eso desde la secundaria" Ren le habla algo alarmado al oír toda la historia.
Un secreto que ellos tenían era el escondite de Gakushuu, a él le gustaba esconderse en el armario, lo hacía sentir protegido de alguna manera cuando tenía un colapso, cuando eso sucedía Ren le hacía compañía en ese pequeño santuario.
"Creía que después de dar a luz sería más fácil pero fui un desastre" Gakushuu admitió aquello pegando su cabeza contra la mesa.
"Casi le grito Ren, casi le grito a mi propia hija, no entendiendo porque Karma no se enojo conmigo"
"Porque no le griste, la palabra clave es casi, seguramente Karma debió estar igual de preocupado" El poeta tomó un poco de té viendo a su mejor amigo recomponerse lentamente.
"Debió de estar buscando la forma de ayudarte, por lo que me contaste puedo deducir que haz estado pasando por un terrible momento" Gakushuu puso los ojos en blanco al oír decir lo obvio.
"Pero no estas viendo lo demás, no haz descuidado a tú hija ni a tu esposo, Karma te ha estado ayudando a superar este momento sin presionarte hacer algo que no querías"
Los ojos violetas de Gakushuu se abrieron ligeramente al oír eso, sus manos se aferraron a la taza de manzanilla.
"A mi parecer, podrás superar esto y si necesitas ayudado aquí estoy para ti, para los dos" Ren menciono moviendo ligeramente para ver su ahijada que seguía durmiendo tranquilamente en el tatami qué compró especialmente para ella.
"Gracias Ren"
"Para que están los mejores amigos, tú me salvaste de casi ocasional un derramamiento de sangre"
"Eso te lo ganaste por mujeriego, tuve que reprenderte hasta que lo entendiste"
Ren alzó las manos en señal de derrota sonriendo al ver como el ánimo de Gakushuu volvía, los pequeños grito de Jun los alertaron.
Gakushuu se apresuro en revisarla buscando que le había molestado esta vez, no tenía hambre entonces.
"No quieres ayudarme a cambiarle el pañal" Gakushuu se burlo al ver la cara de Ren ponerse ligeramente azul.
"Paso por esta vez, a la siguiente ayudo"
"Llorón"
"Como se comportó la princesa?" Karma le pregunto a su esposo una vez que volvió de hacerla dormir.
"Se llevó muy bien con Ren cuando ya le tuvo confianza" El comentó dejándose caer en la cama, estaba agotado por el día que tuvo, tanto emocional como físico.
"Como te haz sentido? Los bajones siguieron?"
"No tanto, ya me estoy recuperando, traeme tu rostro"
"Y las palabras mágicas?"
"Trae aquí tu rostro qué quiero besarlo y no quiero levantarme, por favor"
Karma lo miro con cierto reproche haciéndole caso, las manos de su esposo aterrizaron en sus mejillas recibiendo un beso en los labios que hicieron derretir sus piernas.
"Cuando este completamente recuperado te voy compensar por toda esta ayuda, gracias Karma" Gakushuu le susurro besando su mejilla.
"Soy tú esposo Shuu, es mi deber ayudarte pero no me quejo sobre esa recompensa, voy pedir unos nuevos trajes lindos de sirvienta o colegiala, cual prefieres?"
"El que dice no arruines este momento y ya recuesta qué quiero abrazarte"
"Mi dulce esposo es tan mandon" Karma murmuró recostandose a su lado besando con suavidad su cuello.
