6 indicativos de relaciones tóxicas.
.
.
.
Se comporta constantemente en víctima.
.
—Es que Endou… –hablo Natsumi evitando llorar.
Las otras mujeres se vieron entre ellas, las que estaban cercas de ella le consolaron, haciendo sonreír por dentro a la mujer, la cual estaba fascinada de tener la atención de ellas, que le importaba si el marido de una estaba ayudando a la ecología, que importaba si el hijo de otra era bueno en matemáticas, ella recibía la atención.
.
.
.
Mamoru alzo la mano de manera amistosa saludando a los vecinos, aquellos quienes le vieron con repudió haciendo que Endou se confundiera.
Lo mismo pasaba con otros vecinos, e incluso una de las mujeres le dijo un par de cosas como "nada más que me entere de algo" o "yo no te permitiré que le hagas una más" ¿Hizo algo acaso? No recuerda, de hecho al mudarse se llevaba bien con algunos de ellos.
.
.
.
—¿Acaso piensas en lo que a mi me gusta? ¡No! ¡Solo piensas en ti! –de noche, las cosas iban bien hasta que Endou menciono en irse ambos en un viaje a Europa —¡Eres un maldito insensible!
—Natsumi –llamo este, pero ella seguía igual, molesta, iracunda —no hay problema, podemos ir a otro lugar ¡Donde tu quieras!
—¿Quién te dijo a ti que yo quiero salir? ¿De nuevo estás pensando por mí? ¿Es eso?
—No, no es eso, cariño –intento acercarse, pero ella en aquel estado al siquiera querer tomarle del brazo ella chillo —Na…
—¡No me toques! ¡¿Ahora quieres obligarme?! ¡¿Golpearme?!
—¡Yo jamás te pondría un dedo encima!
—¡Y ahora me estás gritando! ¡Auxilio! ¡Auxilio!
Empezó a gritar sin escuchar o atender a las palabras de Endou, los vecinos quienes llegaban de algún lado corrieron sin pensarlo dos veces a casa de ella, debido a las malas palabras que siempre dio de Endou, el hombre se fue sobre Mamoru tumbándolo en el suelo haciendo uso de toda su fuerza mientras la mujer ayudaba a Natsumi con aquel "ataque" de pánico, siendo Endo en realidad Endou quien lo tuviera y al cual nada le creían hasta que se desmayó.
.
.
.
—Endou, gracias al cielo –Fuyuka agradeció en suspiro, Endou veía borroso, sintiendo un ligero dolor en su brazo, el cual no se comparaba al dolor en su espalda y cuello ¿Qué paso? —iré por Haizaki –dijo saliendo con prisa de la habitación y dejarle solo.
Estaba aun con el sedante en su sistema, por lo que los dolores en las áreas de su cuerpo no se sentían como en realidad se sentirían a cuando pasará el efecto, intento sentarse, pero solo quedo en intento ya que al final quedo de nuevo recostado mirando el techo.
Pocos minutos pasaron cual la puerta se abrió dejando ver a Natsumi, la cual estaba más que molesta, estaba que hirviendo en ira a través de esos ojos que alguna vez le mostraron cariño y un amor puro y sincero.
La vio acercarse a él a cámara lenta, ya que en la realidad su paso fue apresurado, llevando las manos al cuello del joven entrenador quien empezó a sentir la presión y falta de aire. Llevo las manos a las ajenas en un intento de sacársela de encima, pero ella parecí poseída, el averno en esos ojos, el infierno en todo su esplendor con sus demonios.
—Maldito… Maldito seas Endou ¡¿Por qué no te mueres de una maldita vez y me dejas en paz?! –escucho como si mil demonios hablaran con ella al mismo tiempo —¡¿Por qué no me dejas en paz idiota de mierda?! Solo das lástima, nadie te quiere ¿Acaso crees que en verdad te aprecian? ¿Crees que eres importante? ¡Sin mi no eres nada! ¡Nada!
Estaba perdiendo el conocimiento, los pulmones ardían, su garganta dolía como su pecho de escuchar aquello, de ver a la mujer que ama, a la mujer que aprecia, esa persona con la cual buscaba una familia, un hogar, una pareja con la que contar, con quien reír, con quien llorar.
Esperaba felicidad y obstáculos, malos ratos y alegrías, pensó que Natsumi seria esa persona con la cual podría pasar sus días soleados y grises. Soñaba con ver a sus hijos correr, decirle "mamá", seguirla como patos a su madre, verlos llorar por su tacto, verla radiante con una familia.
Sus iris se arribaron dejando aquel espacio blanco que se tintaba de líneas rojas, como las mejillas estaban sonrojadas, el sudor sin parar surgiendo de su frente, la boca seca, la necesidad de respirar, de vomitar, de querer parar con aquel dolor físico y mental.
Y todo se volvió oscuro.
Tinieblas en donde su inconsciencia estaba perdida en el todo y la nada, en sentimientos y emociones como en silencio y soledad, en una pequeña inmensidad, en una pequeña y amplia habitación.
¿Estaba muerto?
¿Así era el "otro lado"?
Aquella paz no duro mucho cuando sintió una fuerte descarga provenir de su interior, una corriente eléctrica que recorría cada parte de su ser que le hizo temblar.
Una y otra, y otra, y otra vez.
.
.
.
No solo era Haizaki ahí dentro, sino Shuuya, Nosaka, Fuyuka. Kazemaru quienes estaban intentando traer de vuelta a Endou, más bien los cuatro primeros, Kazemaru estaba observando mientras fuera de la habitación, en el pasillo se armaba una pelea.
Cuando Natsumi estaba con las manos en el cuello de Endou, Akio junto a Kazemaru y Atsuya entraban a la habitación cuando vieron aquello y de inmediato se fueron sobre la mujer quien empezó a patalear, arañar y maldecir a todos.
Incluso para ellos tres les fue difícil someter a la mujer que gritaba en el pasillo que estaba siendo maltratada, poniendo su cara de mustia, de victima ante el resto de personas quienes empezaron a aporrear a los otros dos quienes entre sujetar a la mujer y defenderse empezaba a ser agotador dejando que Kazemaru corriera en búsqueda de alguno de sus amigos para que atendieran a Endou, del cual escucharon a la máquina hacer ese pitido largo; Fuyuka junto a Kazemaru quien le hablo apresurado lo que estaba pasando, corrió con Haizaki uniéndose en el camino Shuuya y Yuuma.
Nosaka llamo a los guardias para que, uno dispersase a la gente, dos, se llevarán a Natsumi la cual seguía diciendo que ella es la victima y que ellos la atacaron sin motivo alguno, Akio llamo a Kidou, Hiroto y Tatsuya para levantar un acta en contra de la mujer, Atsuya se quedo y aviso al resto de sus amigos por el estado de Endou, quienes respondieron de inmediato que irían al lugar.
.
.
.
—Ellos me atacaron como bestias, yo solo estaba con mi marido, mi indefenso marido cuando ellos entraron y se fueron sobre mi –decía Natsumi con llanto abundante y ese rostro de no dañar a nadie.
El jefe de la jefatura ya la había atendido hace un par de horas cuando llegó diciendo que su marido la había maltratado, él cual fue llevado al hospital al terminar desmayado tanto por la presión del sujeto que lo tuvo contra el suelo, como también por el ataque de pánico que le dio.
Aquella mujer no era la primera ni la última que seguro atendería en el tiempo que todavía le falta en su labor, sin embargo, era la que más drama había visto hacer, y eso es decir mucho ya que ha visto casi de todo.
—Señor Kidou –hablo el hombre a este dirigiéndole la mirada y hacer que se acerque, algo que molesto a la mujer quien, empezó a llorar de manera fuerte y hablar de su pobre marido, buscando tener la atención y así poder tener el control, justo como siempre lo hace, contrario a ello, ambos hombres salieron del lugar a lo que ella también estaba a punto de seguirlos de no ser una mujer policía que la detuvo, y con la cual no podría jugar.
.
.
.
Auxilio, necesito ayuda.
