Capitulo 2 "Furia"
Ahí estaba esa sensación sobre el otra vez…sentía los ojos grises clavarse en él con una intensidad que casi le causaba calosfríos…no era que le molestara realmente, pero a veces se volvía verdaderamente irritante, solo quería saber que era lo que Draco estaba tramando…si…ahora era Draco…después de semanas de observarlo en los pasillos y de saberse vigilado de cerca había logrado llamar su atencion…no entendía realmente que pasaba, seguían ignorándose como siempre, pero las miradas lo seguían allá donde fuera.
El también lo observaba, no sabia porque lo hacia, solo no podía evitar quedarse pegado mirando al rubio chico cada vez que podía, conocía sus movimientos casi de memoria y se descubría fantaseando con sentir sus manos recorriendo el suave y brillante cabello, solo para dar un respingo y regañarse mentalmente por estar pensado estupideces, después de todo…era Malfoy! El estúpido hurón que le hizo la vida de cuadritos durante casi toda su estadia en Hogwarts…no tenia sentido que fantaseara con su cabello ni con ninguna de las partes de su cuerpo…
- Señor Potter!...Podría por favor responder a mi pregunta?- La voz enfadada de su nuevo profesor de Pociones lo saco de su ensueño. Era un hombre amable, pero cuando se enfadaba daba un poco de miedo.
- Lo…lo siento Señor…no lo escuche- puso cara de disculpa apelando a la piedad de su profesor y se maldijo internamente por quedarse pensando en Malfoy.
- Eso es evidente Señor Potter…cual es el ingrediente principal de la Poción para Dormir sin Sueños?..- lo miro expectante y con una ceja levantada.
- No lo sé Señor- respondió cabizbajo y avergonzado.
- 20 puntos menos para Gryffindor señor Potter, por no responder a algo que acabo de explicar, evidentemente sus pensamientos son mas importantes que mi clase-Se paseo por el aula observándolos enfadado- Alguno de ustedes puede responder a esta simple pregunta?
-Hojas de Flor de Luna Señor- la voz de Malfoy se escucho desde el fondo del aula, dijo la respuesta tan rápido, con tanta seguridad, que no dio ni tiempo a Hermione de levantar su mano siquiera.
- Excelente Señor Malfoy, 20 puntos para Slytherin, por lo que veo si hay alumnos interesados- miro a Harry con molestia y siguió con la clase.
Harry no pudo evitar recordar intensamente a Snape, a pesar de que sus pensamientos sobre él habían cambiado en 180 grados después de la guerra, no se podía negar que había sido un tirano con él en sus anteriores clases de pociones. Le dirigió una mirada rápida de odio a Malfoy y se sorprendió al ver los ojos del rubio clavados en él mirándolo con intensidad, como perdido en sus pensamientos. Al notarse descubierto se sonrojo y bajo la cabeza como cada vez que se topaba con Harry. Potter lo miro extrañado y se giro otra vez poniendo atencion a la clase.
Se maldijo…como dejaba que Potter lo descubriera mirándolo así…no había podido evitarlo, se había quedado pegado mirando al moreno desde que el profesor lo había regañado, como se sonrojaba avergonzado por no saber la repuesta, como sus ojos brillaban con rabia contenida cuando le habían quitado puntos, como sus manos se cerraban en puños bajo el escritorio. Ya no se limitaba a los entrenamientos de Quidditch, se quedaba embobado mirando a Potter donde quiera que se topaban, le había costado asumir que le gustaba el chico, no porque fuera un chico, si no por el hecho de ser Harry Potter su eterno némesis e insoportable salvador del mundo mágico, pero ya no podía seguir engañándose a si mismo, además ya no había nadie que pudiera reprocharle nada, era mayor de edad, independiente y podía hacer con su existencia lo que quisiera y si quería tener a Potter nada lo impediría, ni siquiera la vergüenza que le causaba sentirse descubierto.
-Ya pueden salir- la voz del profesor se escucho lejana para Harry, aun estaba sumergido en sus pensamientos aunque trataba de disimularlo. - Y usted Señor Potter, quiero en mi escritorio el miércoles medio metro de pergamino con los usos de la flor de luna y su función en la poción que estudiamos hoy y espero que se concentre cuando lo haga- lo miro con suficiencia y salió del aula ondeando su capa.
Genial! Había sido una clase prefecta, había perdido puntos, lo habían avergonzado delante de la clase y para mas los ojos de borrego de Malfoy que solo conseguían confundirlo y ahora enfadarlo, al fin y al cabo era por su culpa que se había quedado pensando. –Estúpido Malfoy –murmuro y se dispuso a salir del aula.
Draco estaba apoyado sobre su escritorio mirándolo salir y Harry sintió esos ojos clavados en él otra vez y explotó, estaba furioso, por los deberes extra que se había ganado y por la maldita e insistente mirada sobre su nuca.
- Podrías dejar de mirarme de una puta vez Malfoy?!- se volteó con rabia para quedar frente al rubio mientras este se sobresaltaba y lo mirada sorprendido.
- De que rayos hablas Potter?- su voz sonaba ligeramente tensa, la reacción del moreno lo había tomado por sorpresa, pero cambio a su mirada de suficiencia de siempre.
- De tus estúpidos ojos de borrego pegados en mi nuca todo el tiempo…acaso crees que soy idiota y que no me doy cuenta?- se acercó más a él apretando firmemente la varita con su mano. Lo miraba con furia contenida, como si llevara años deseando decir todo lo que escupía ahora.
Todos los que estaban por ahí cerca se voltearon a escuchar la pelea, dejándolos rodeados.
- Deja de ser tan malditamente paranoico Potter, el mundo no gira en torno a ti, menos el mío, así que piérdete y ve a descargar tu furia con otro, no es mi culpa que seas un tarado que no pone atencion en clases- lo dijo sin pensar, solo quería salir de esa situación, sabia que Potter lo había descubierto mirándole y no solo ahora, que había guardado su furia hasta colmarse la paciencia. Aunque hubiera decidido tener a Harry no le iba a permitir humillarlo frente a los demás.
- No te hagas el desentendido hurón que no te queda el papel de inocente…no voy a perder mi tiempo contigo…DEJA-YA-DE-MIRARME! Esos ojos de damisela enamorada son patéticos!- lo miro con furia e iba a voltearse cuando un hechizo le golpeo el pecho y lo mando a volar hasta estrellarlo contra una estantería, rompiendo miles de frascos con pociones en el proceso.
Como se atrevía ese idiota a tratarlo de "damisela enamorada", no lo dejaría pasar, por mucho que le gustara, Potter se había extralimitado, sin pensar levanto su varita y le grito lo primero que se le vino a la cabeza, un hechizo aturdidor. Lo que no espero fue que mientras el resoplaba de furia, Potter se levantara diera unos pasos veloces hacia el y le diera un fuerte puñetazo en la nariz. Se tambaleo y sintió la sangre caer y el dolor punzante en su cara, una rabia ciega lo invadió y apuntó a Potter -Diffindo!- grito y varios cortes aparecieron en el pecho del moreno haciéndolo caer al suelo con un quejido de dolor. Lo vio caer y el dolor en su nariz lo hizo marearse y caer desmayado.
Abrió los ojos despacio, tratando de enfocar, miro alrededor tratando de descubrir donde estaba, lo ultimo que recordaba era a Potter cayendo, la sangre y el dolor intenso en su cara. La luz de la luna iluminaba la habitación donde se encontraba, rodeado de camas y cayo en la cuenta de que debía estar en la enfermeria, alargo su mano para tocar su nariz recordando la pelea y se sintió mas relajado al sentirla igual que siempre y menos adolorida. Miro alrededor buscando a Potter y lo encontró durmiendo, en la cama frente a el con el pecho desnudo envuelto en vendas. No pudo evitar quedarse pegado mirando como ya había hecho costumbre y se sintió culpable por las heridas del moreno, no debió reaccionar así, ninguno de ellos, si quería acercarse a Potter tenia que controlar su ira y evitar estas situaciones, tratar de tragarse su orgullo y demostrarle al chico que ya no era el mismo Malfoy de antes.
Sin pensarlo se puso de pie y se acerco lentamente hacia la cama de Harry, mirando alrededor asegurándose de que Madame Pomfrey no daba alguna ronda nocturna, hasta que llego a su lado y lo observo dormir, relajado, respirando suavemente, con sus rosados y tentadores labios entreabiertos, dejando escapar suspiros…era la imagen mas sublime que había visto en su vida, sintió a su corazón dar un respingo, no entendía como no se había fijado antes en lo atractivo que era, en realidad no había tenido tiempo de hacerlo, la guerra, Voldemort y la insistencia de su padre sobre que debía odiarlo no le habían dejado oportunidad de mirar al chico en todo su esplendor. Contemplo con dulzura al moreno, su piel, sus ojos cerrados de forma relajada, esas pestañas que rozaban sus mejillas, como su torso se elevaba con cada respiración y se sintió aun más culpable por las heridas, Harry no las merecía, a pesar de que le hubiera roto la nariz, sabia que a fin de cuentas era por su causa que el moreno había explotado…acaso había sido tan evidente? Hace cuanto sabia Harry que lo observaba? No podía evitarlo y se sintió tonto por eso. Perdido en sus pensamientos y en la visión de Harry dormido no se dio cuenta de que había comenzado a acariciar su brazo desnudo, sintió la tibia piel y su aroma y no pudo controlarse, sin saber como acortó la distancia entre ellos y deposito un suave beso en los labios del otro, solo un leve contacto, como alas de mariposa, pero que a Draco le supo a gloria.- Lo siento- susurro en sus labios y se alejo con el corazón latiéndole descontroladamente.
Llego hasta su cama y se metió bajo las mantas sintiéndose agitado. No sabia por que se sentía así, había asumido que le gustaba Potter, pero no creyó que un simple roce de labios lo pondría así de nervioso y agitado. Se arropo confundido y trato de dormir, sumido en sus pensamientos, sin darse cuenta de que un sorprendido Harry lo observaba desde su cama.
