Capitulo 5 "¿Confusión? "

Los días habían transcurrido en total calma y el castigo en el aula de Pociones iba más que bien encaminado, ya habían completado más de la mitad de las pociones destrozadas y si seguían a ese ritmo terminarían antes de lo planeado.

Harry estaba cada día más sorprendido y confundido, ya llevaba más de una semana trabajando con Malfoy y no se había producido ningún evento desagradable, al contrario, estaba descubriendo una faceta del rubio que jamás pensó que poseía…el Draco amable y bromista…al principio creyó que el otro estaba gastándole una broma y que en la primera oportunidad que tuviera lo maldeciría sin pensarlo, pero se quedó esperando. Malfoy se había convertido en una agradable compañía a la hora de pasar el castigo y estaba logrando que viera esas horas que pasaban encerrados en el aula como un escape al ajetreo de las clases.

Incluso Ron y Hermione no le creían el hecho de que no se pelearan, aunque se había encargado de no dar detalles de los momentos que compartían en el aula, simplemente se limitaba a decirles que trabajaban cada uno en silencio sin prestarse atención. Nada más alejado de la realidad, ya que durante las horas que pasaban juntos conversaban de distintas cosas; los deberes, las clases, los profesores, el Quidditch, lo que harían luego de salir de Hogwarts, etc. Eran interminables conversaciones que hacían que el tiempo se les pasara volando. Harry había aprendido a aceptar el humor ácido del rubio y ya no se molestaba tanto con sus comentarios, incluso habían pasado momentos retorciéndose de la risa por causa de las bromas de Draco.

No podía negar que este cambio le gradaba, en demasía, pero lo perturbaba de igual forma…cada vez le era más difícil estar cerca del rubio sin desear tocarlo, besarlo o simplemente sentir el roce de su piel. Cada vez que se tocaban accidentalmente sentía como el rubor cubría sus mejillas y la conocida sensación de electricidad recorría su espalda, se ponía nervioso y perdía toda concentración sobre lo que estuviera haciendo. Además el recuerdo del sueño que tuvo en la enfermería aparecía en su mente de forma más intensa, ahora acompañado con otras imágenes que se habían formado en su mente con el paso de los días.

Le gustaba el rubio, ya lo tenía más que asumido, pero no se atrevía a hacer nada por temor a que saliera corriendo creyendo que se había vuelto loco y perdieran todo el camino que habían avanzado hasta ahora…mal que mal, estaban dando oportunidad a la amistad que se habían negado hace años.

Sumido en esos pensamientos se dirigió al aula de Pociones a continuar con el castigo.

Draco estaba positivamente sorprendido, después de todo no había sido tan difícil comportarse de manera amable con Potter, al contrario, no podía evitar hacerlo, gastarle bromas o simplemente conversar con él. Las cosas se habían dado con bastante naturalidad, aunque aun dejaba escapar sus típicos comentarios, no podía evitarlo, eran parte de él, pero al parecer Potter lo había entendido así y lo aceptaba, incluso reía de las cosas que decía. Se había encontrado buscando cosas graciosas que decir solo para escuchar la risa del moreno y ver como sus ojos brillaban divertidos, esos ojos verdes que hacían que perdiera el hilo de sus pensamientos…este cambio le gustaba, tener una excusa para estar cerca del él, a pesar de lo difícil que se le hacía evitar acercarse demasiado, el esfuerzo que representaba no lanzarse sobre él y besarlo hasta quedar sin aire o tan solo tocar su piel.

Se había planteado seriamente la posibilidad de hacer algo, provocarlo, para ver si correspondía a sus deseos, pero le daba miedo perder todo el camino avanzado, le daba miedo perder la amistad que habían formado durante esos días…después de todo era más de lo que esperaba obtener de él.

Su mente estaba llena de imágenes de Harry, sueños que lo despertaban de madrugada, donde ambos se besaban, sueños en que el moreno le decía que deseaba tanto como él esos besos y caricias. Eso lo perturbaba, hace tiempo que ya tenía asumido que le gustaba el chico, pero pensó que era meramente algo físico, después de todo el cuerpo de Potter era algo digno de admirar, pero después de estos días de forzada compañía se había dado cuenta de que quería más que solo probar el cuerpo del otro, extrañaba sus miradas, su sonrisa o tan solo su compañía y eso lo asustaba un poco, le asustaba el sentir como su corazón se agitaba con el solo roce de sus dedos al pasar algún ingrediente o como su estomago se agitaba nervioso al escuchar la voz del moreno decir su nombre.

Pensaba en todas esas cosas mientras se dirigía al aula de Pociones para cumplir un nuevo día de castigo…aunque hace días que había dejado de verlo como tal.

Se encontraron en la entrada como hacían cada día, se sonrieron y entraron. Como el profesor los había autorizado a organizar sus horarios podían ingresar sin avisar al aula y trabajar sin problemas.

-Preparado para otra emocionante tarde de pociones?- pregunto Harry con voz falsamente emocionada.

-Pensé que después de tantos días le habías tomado el gusto- respondió Draco con una sonrisa.

-Ya…no me desagrada del todo…pero definitivamente no me dedicare a esto en el futuro…tú eres el "Heredero de Snape" aquí- hizo gesto de comillas con los dedos al decir esto y se echo a reír al ver la expresión en la cara de Draco.

-Muy gracioso, Potter- respondió fingiendo enojo, lanzándole una raíz al moreno, que la esquivo ágilmente- no es mi culpa tener talento para esto…además, deberías estar agradecido…es por mi causa que no has hecho volar algún caldero-lo miró con suficiencia.

-Lo presumido no se te quita, eh Malfoy?- le lanzó la raíz de vuelta, y esta choco de lleno en la cara de Draco- Oh! Muy lento esta vez…-se puso a reír mientras el otro lo miraba con cara fastidiada. Era un juego que ya se había hecho costumbre.

-Mejor empecemos antes de que sigas desperdiciando raíces- se paso la manga por la cara y le alargo un caldero- ¿cual te toca preparar hoy?

-Mmm…el Filtro para Confundir –dijo leyendo un pergamino- mientras tú te haces cargo de las que dejamos cociendo ayer.

Habían acordado en que Harry se hacía cargo de las que tomaban solo unas horas de cocción, mientras Draco, al tener más facilidad para el tema se encargaba de las más complejas.

- De acuerdo, pongámonos a ello entonces…y trata de no confundirte, Potter- soltó una risa y se alejo hacia los calderos que hervían en la parte de atrás del salón.

Harry aprovechó de observarlo con atención como hacía cada vez que tenia oportunidad, fingía que ordenaba los ingredientes cuando en realidad tenia la vista clavada en los movimientos del rubio que en ese momento le daba la espalda. Se veía increíble, había notado que Draco se veía espectacular hasta con la ropa más simple, como ahora que tenia puestos unos jeans que se ajustaban de manera perfecta a sus estrechas caderas y una camiseta negra, con una serpiente en su pecho que le daba un aire rebelde, a pesar de haber abandonado sus trajes del pasado, el negro abundaba en su ropa y Harry consideraba que era el contraste perfecto.

Draco sintió la mirada atenta de Harry sobre él y fingió ignorarlo, se puso nervioso al sentirse observado de manera tan intensa, pero también eso le hacía notar que después de todo no era tan indiferente para el moreno. Intento parecer natural al levantar su camiseta dejando al descubierto su abdomen plano, observando lo que parecía una mancha en la tela. Notó como los ojos de Harry lo recorrían sin disimulo y como este se mordía el labio nervioso.

Se acerco aun con la camiseta levantada, observando la reacción del moreno al notarlo tan cerca.

-¿Esto tiene una mancha, cierto?-pregunto acercándose más, pareciendo despreocupado.

- Ehh… ¿cómo dices?- estaba jodidamente nervioso, podía sentir el calor emanar de la piel del rubio por la cercanía- ¿una mancha?...yo…yo no veo nada- no podía sacar los ojos de la piel desnuda de Draco.

-Si…mira, aquí…aunque en realidad, no se ve mucho, pero siento húmedo…justo aquí- tomo la mano de Harry y la guió hasta donde estaba la supuesta mancha, rozando deliberadamente la piel de su estomago, notando como la mano del moreno temblaba- ¿lo sientes?- pregunto tratando de sonar inocente, ocultando el deseo que se escondía en esa frase. Sentía la mano tibia de Harry sobre su piel y le estaba costando mantener la compostura.

- Es-estas soñando, Draco…no hay…no hay nada…-le temblaba la voz, pero aun así movió los dedos sutilmente probando la suavidad de la piel del otro.

-Mmm…tal vez lo imaginé- soltó lentamente la mano de Harry y notó como este se tomaba su tiempo para alejarse- Olvídalo, sigamos trabajando- volvió a su lugar como si nada hubiera pasado y siguió removiendo las pociones, mientras Harry se quedaba estático aun con la sensación de la piel de Malfoy en sus dedos.

Draco siguió trabajando, saboreando la sensación de la mano de Harry sobre su piel, sintiendo el corazón acelerado. Por su parte Harry, notando que se había quedado quieto, se volteó rápidamente hacia su mesa y rebuscó el pergamino con las instrucciones de la poción y se dispuso a trabajar aún agitado y nervioso.

La tarde trascurrió entre miradas de reojo, sonrisas nerviosas y frases entrecortadas, con cada uno tratando de concentrarse en su trabajo.

Harry removía su poción, que despedía vapores de colores, unas vueltas más y estaría lista, estaba sudando a causa del vapor caliente y sentía el aroma intenso de la poción que estaba logrando que se mareara un poco. Después de unos minutos sentía los ojos pesados y un calor le recorría el cuerpo, su cerebro perdía la concentración, por lo que decidió sentarse un momento alejándose de la poción.

-¿Te pasa algo Harry?- la voz de Draco irrumpió en su cerebro. El rubio lo había notado extraño desde hace un rato y cuando lo vio sentarse, supo que algo no andaba bien y se acercó.

Al escuchar la voz de Draco pronunciar su nombre, algo se encendió en su interior y un extraño calor le llenó el pecho, levantó la cabeza para contestar, pero su ojos quedaron unidos a los grises en una mirada que se le hizo eterna, se hundió en las profundidades de los iris de Draco y todo se borró de su mente, la habitación desapareció y solo escuchaba a Draco repetir su nombre incesantemente…

Harry….Harry…Harry…

El corazón le palpitaba con fuerza y el aroma del rubio le llenaba los sentidos, sentía sus manos tocándolo como amplificado por mil, cada centímetro de piel que era tocada por él se sentía como fuego.

No supo cómo, pero de un segundo a otro cerro la distancia entre ellos, deslizo una mano por la nuca de Draco y lo besó…un beso delicado al principio, solo roce de labios, pero al sentir el sabor del rubio el contacto se hizo más intenso, delineó con su lengua el labio inferior pidiendo permiso para profundizar el beso y al no notar resistencia se unieron en un beso necesitado y lleno de deseo.

Draco no entendía nada, se había acercado a Harry preocupado y su preocupación creció cuando el otro no respondía a sus llamados…repentinamente el moreno lo miro, como nunca antes, con los ojos oscurecidos y un segundo después se sintió transportado a otro mundo cuando los labios de Harry se unieron a los suyos. Al principio no supo cómo reaccionar, pero al sentir esa lengua cálida recorrer sus labios se olvido de donde estaban y se entrego por completo a las sensaciones. Sus manos se enredaron en el cuello de Harry, sujetándolo, aumentando el contacto y la mano libre de este se deslizaba por su espalda lentamente disfrutando el toque, deseando fundirse en la piel del otro.

Era la sensación más maravillosa que hubiera sentido en su vida, sus lenguas acariciándose cadenciosamente explorando la boca del otro como si no existiera nada más exquisito, las manos de Harry que ahora se deslizaban bajo su camiseta, abarcando ávidamente toda la piel posible, su aroma en su nariz, la cadera del moreno rozando la suya…era definitivamente el cielo.

No podía explicar lo que sentía, tenía a Draco en sus brazos y se besaban con desesperación, nada más importaba, solo el sabor de esos labios y las manos del rubio acariciándole las mejillas, manteniendo el contacto, cuando el rubio mordió su labio, rompiendo el beso por un instante, no pudo evitar dejar escapar un gemido de placer y volver a besarlo aun más intensamente que antes.

Estaban tan perdidos en sus sensaciones, que no notaron como se abría la puerta del aula y el profesor D´Agremont entraba y miraba la escena con una expresión entre sorprendida y divertida.

-Veo que se están entendiendo bien- dijo con voz potente, para llamar la atención de los dos chicos.

Harry y Draco dieron un respingo y se separaron, rompiendo el beso, el rubio miró al profesor con expresión asustada y se alejo un paso de Harry. El moreno parecía aun no notar que era lo que pasaba, pero cuando vio al profesor y la cara asustada de Draco, pareció regresar de golpe a la realidad, dio un salto, miró alrededor y sin decir ni media palabra, salió corriendo del aula sin mirar atrás.

- ¿Y bien?- pregunto el profesor mirando fijamente a Draco que tenía los ojos clavados en la puerta confuso.

- Yo…este…Harry…¡rayos!- se dejo caer en una silla y escondió la cabeza entre las manos, ya poco le importaba que el profesor estuviera allí.

- Cálmese Sr. Malfoy… ¿podría explicarme que fue lo que paso aquí?- se acerco al rubio y se sentó en una silla junto a la suya.

- No lo sé realmente- levanto la mirada y trato de calmarse- estábamos trabajando, y de repente Potter se veía extraño, me acerque…estaba preparando el Filtro para Confundir…y… eso! Tal vez le afecto la poción!- miro esperanzado hacia el caldero, como si la respuesta fuera a salir escrita en el vapor que seguía emanando de él.

- ¿Filtro para Confundir?- lo miro interrogante esperando que Draco continuara.

- Sí!...estaba en la lista…estaba preparándolo y se puso extraño…me acerqué para preguntarle si estaba bien y…y me…me besó…y yo, bueno…-las palabras se perdieron en su boca.

- Usted respondió el beso…- se levanto de la silla y camino hacia el caldero de Harry examinándolo- como si deseara hacerlo desde hace tiempo… ¿me equivoco?- lo miro con una ceja levantada.

- No!...digo…sí…o sea yo no deseaba besarlo!...- se puso de pie acercándose al profesor, tratando de parecer menos nervioso- fue el filtro…Harry estaba confundido…que se yo!

- Bueno…debo decirle Sr. Malfoy…que el Sr. Potter lo único que confundió- elevo un poco de poción con su varita observándola- fue la receta…esto no es un Filtro para Confundir…-dejo caer la poción y observó a Draco que lo miraba con expresión sorprendida.

- ¿Cómo dice?...pero… ¿qué es entonces?- se acercó un poco más observando el liquido que hervía suavemente.

- Acérquese…y dígame que siente- lo tomo del brazo y lo puso frente al caldero.

Draco se posiciono donde el profesor le había dicho y los vapores del caldero lo rodearon, embotándole la mente, nublando sus pensamientos y repentinamente imágenes del beso que había compartido con Harry lo llenaron, envolviéndolo en sensaciones tan intensas que parecían reales. Miró al profesor y un intenso rubor le cubrió las mejillas.

- Es un…-murmuró bajando la vista.

- Filtro de Deseo…eso es… el Sr. Potter debió mezclar las recetas…la persona que lo bebe, es envuelta por la sensación de aquello que más desea hacer…- lo miro con una expresión un poco preocupada- y generalmente encuentra el valor para cumplir su deseo, si se da la oportunidad.

- O sea que…Potter…Harry…-se llevo un dedo a la boca acariciando sus labios y miró al profesor como pidiéndole que dijera lo que el temía decir.

- Deseaba con toda su alma hacerlo, sí…y como el objeto de su deseo estaba cerca…simplemente se dejo llevar…- se acercó a Draco al ver la expresión de su cara y puso una mano en su hombro.

- Entonces…él…yo…- se sentó, todas las sensaciones que tenia dentro lo abrumaban.

- No le busques explicaciones, Draco- le hablo de manera amable- solo sigue las señales y no dejes pasar la oportunidad de vivir una experiencia única…después de todo…es lógico que algo así pasara…no crees?-se puso de pie y avanzó hacia su escritorio.- ya puedes marcharte, no te preocupes por esto…yo lo dejare listo para que puedan continuar mañana. Que tengas buenas noches.

Draco se levantó, murmuró un apagado "Buenas Noches" y abandonó el aula aun con las palabras del profesor dándole vueltas en la cabeza, las sensaciones en su pecho y el sabor del beso en sus labios.

No se esperaba todo lo que había pasado, pero de todas formas una luz de esperanza apareció en su cabeza…si de verdad Harry había revelado su más profundo deseo por culpa del filtro, tal vez no estaba todo perdido…tal vez…podrían intentar…pero esos pensamientos fueron oscurecidos por la visión de la cara de Harry al darse cuenta de lo que había hecho y como había escapado sin siquiera mirarlo.

No quiso seguir pensando más…caminó rápido hacia su habitación en las mazmorras y se metió en la cama. Esperaba que mañana cuando viera a Harry otra vez pudieran aclarar la situación. Se cubrió con las mantas y se durmió, con el recuerdo del beso en su mente.

Corrió sin mirar a ningún lado, hasta que una punzada en su costado lo hizo detenerse en un pasillo vacio, se apoyo en la pared tratando de recuperar la respiración y calmar los descontrolados latidos de su corazón. Su cabeza era un torbellino, las imágenes del beso se repetían una y otra vez y aun sentía el cosquilleo en los labios que la mordida de Draco había causado. No podía creer que lo hubiera hecho, ni en sus más locos pensamientos había podido reunir el valor de besarlo así, lo había soñado sí…miles de veces…pero del sueño a la realidad había un océano de diferencia.

No quería ni pensar en lo que le diría el rubio cuando se encontraran mañana para continuar con el castigo, tal vez lo hechizaría hasta el cansancio, por haberse atrevido siquiera a tocarlo y lo mandaría al diablo, acabando con su recién descubierta amistad…Demonios!...tenía que echarlo todo a perder…y ni siquiera sabía que rayos le había pasado. Además, para coronar la situación tendría que enfrentar a su profesor por haber salido escapando sin explicarse.

Se sentía más cansado que nunca, pero su corazón seguía latiendo fuerte ante el recuerdo y una sonrisa escapó de sus labios al pensar, que a pesar de todo, Draco había correspondido a su beso, incluso más intensamente que él. ¿Qué significaba eso? Acaso el rubio deseaba besarlo también? Acaso podrían siquiera intentar…

Recorrió sin darse cuenta el camino hacia su dormitorio y al llegar se metió en la cama con eso dándole vueltas, tendría que esperar hasta mañana para aclarar todo…se cubrió con las mantas hasta la cabeza y se durmió aun con el sabor de los labios de Draco en los suyos.