Capitulo 8: "Enfrentamientos"
Harry llego a la sala común de Gryffindor sin darse cuenta, estaba como flotando entre nubes, pensando en lo que había pasado y recordando las dulces palabras de Draco, en realidad jamás pensó que el rubio fuera tan tierno…tan…perfecto. Pasó por el retrato y caminó hacia la escalera que subía hacia los dormitorios, sin notar que una persona sentada junto al fuego lo esperaba.
-¡Vaya, Harry!, pensé que no regresarías- dijo la voz de Ron. El moreno dio un respingo saliendo de su ensueño y se volvió a ver al pelirrojo.
-¡Ron! ¡Me asustaste!, pensé que ya estarías en la cama, es más de medianoche - caminó hacia él y se sentó en el brazo de una butaca.
- Sí, pero no podía dormir, me quede un rato más ayudando a Hermione a repasar y se me fue el sueño- se estiró cuan largo era en su butaca- así que decidí esperarte… ¿que tal el castigo?
-¿Castigo?... ¿que castigo?- lo miró con expresión de pregunta.
-Como que "¿que castigo?", no se supone que vienes del aula de D´Agremont…¿acaso no estuviste toda la noche preparando pociones con el hurón?- lo miró como si hubiera dicho lo más obvio del mundo.
- ¿Hurón? ¡Ahh!...claro, claro…pociones, sí eso…-respondió un poco ausente.
-¿Estás bien Harry?, te noto distraído- se acomodó un poco en la butaca.
-Estoy bien Ron, solo un poco cansado, no he dormido mucho últimamente- se dejó caer en su butaca.
-Me imagino que tienes pesadillas después de llevar casi un mes viendo a Malfoy todas las noches- soltó una carcajada- aun me cuesta creer que no se hayan peleado en todo este tiempo.
-Pues tendrás que creerlo, hemos sobrevivido él uno al otro sin problemas, incluso hemos intercambiado algunas palabras sin caer en los insultos- observó atento la sorprendida cara de Ron, sabía que eso era dilatar mucho la verdad, pero no podía decirle todo a su amigo.
-¿Hablas en serio? ¿Malfoy hablándote como una persona civilizada?, no me lo creo…de todas formas ¿Cuándo piensan terminar el castigo? Ya casi no te vemos…- se enderezó.
-Draco puede ser muy amable cuando quiere- dijo sonriendo sin querer.
-¿Draco? Desde cuando aquí lo llamas Draco- lo miró ceñudo, preguntándose por que sonreía- no creo que tú y el hurón se hayan hecho "amigos" haciendo pociones- habló como si la sola idea le pareciera ridícula.
-Lo dices como si fuera el fin del mundo- intentó sonar lo más casual posible.
Tal vez esa simple conversación le diera pistas sobre lo difícil que sería decirle a Ron lo que sentía por Draco y sobre todo contarle lo que ya estaba pasando entre ellos.
-¿Es que acaso te parece algo normal?, no me digas que consideras la idea, porque si es así pensaré que te tomaste alguna poción por error.
-Oh no exageres, no crees que ya ha pasado bastante tiempo y cosas como para seguir con una rivalidad de adolescentes?
-¿Rivalidad de adolescentes? Oh vamos Harry sabes muy bien que esto trascendió mucho más allá de eso…Malfoy fue un mortifago, pudo haber matado a Dumbledore, pudo habernos entregado…-
-¡Pero no lo hizo!, ¡se mantuvo al margen! Todo lo que su situación le permitía…lo hacía por su familia- trato de explicarle.
-No puedo creerlo…realmente no puedo creerlo…-se levantó de la butaca y miró a Harry con expresión de incredulidad.
-¿Que es lo que no puedes creer?-dijo mirándolo también.
-Estas defendiendo a Malfoy…y…¡ peor que eso!, ¡ lo justificas!...¡¿es que acaso te volviste loco?!- las orejas de Ron empezaban a ponerse rojas.
-Yo no…Ron por favor, ya es tiempo de que superes el tema de Malfoy…y no lo justifico, solo digo las cosas como realmente pasaron- se puso de pie.
- ¡¿Las cosas como realmente pasaron?!...¡ por favor!- dio un bufido-lo único que paso es que se comportó como un maldito bastardo por puro gusto, nada más- le dio la espalda a Harry como si eso diera por finalizado el tema.
-Pero ya no…no ha vuelto a meterse con nosotros, desde que termino la guerra- se acercó a Ron.
-¿Y eso le perdona todo lo que hizo en el pasado?- dijo volteándose.
-No se trata de eso, es solo que te demuestra que ha cambiado…-hizo una pausa- si te demostrara que realmente se arrepiente… ¿acaso no le darías una oportunidad?- sabia que pedía demasiado, el odio estaba tan arraigado en el corazón de Ron que dudaba siquiera que el pelirrojo considerara acercarse a Draco, aunque fuera el ultimo ser sobre la tierra.
-No- dijo de forma rotunda mirando a Harry- ni aunque se arrastrara frente a mi suplicando perdón- se alejo unos pasos-Buenas noches Harry- subió las escaleras y dejó al chico solo con sus pensamientos.
Se quedo un rato mirando la escalera, con las palabras de Ron dándole vueltas en la cabeza. No quería pensar en cómo sería la reacción de su amigo cuando le confesara que estaba enamorado de Draco si se había puesto furioso con solo haberle insinuado darle una oportunidad al rubio. Al parecer las cosas iban a ser más difíciles de lo que pensaba. Un poco de la felicidad que sentía por lo que había pasado hace unas horas se había esfumado. Tenía miedo, no quería perder a Draco, pero tampoco quería perder a sus amigos.
Subió al dormitorio pensando que podía hacer para solucionar su situación, se puso el pijama, observando a Ron que estaba tapado hasta la cabeza y se metió en la cama, pensando en Draco y en todo lo que se venía por delante.
Despertó temprano después de un sueño lleno de besos, caricias y palabras dulces, donde unos ojos grises lo miraban cargados de deseo…realmente tendría que hacer algo con sus sueños, ya que temía que lo descubrieran despertando con una erección de campeonato y gritando el nombre de Draco mientras se tocaba.
Se duchó y vistió en soledad al notar que Ron ya no estaba en su cama, lo más seguro es que aun siguiera enojado luego de su discusión de ayer. Decidió darle tiempo para que se le pasara y bajo las escaleras para dirigirse a desayunar.
-Harry!- gritó Hermione mientras bajaba la escalera del cuarto de las chicas a toda velocidad.
-Hermione! Aun no vas a desayunar?- esperó a que la chica se reuniera con él.
-No, me entretuve leyendo…vas al Gran Comedor?- se apoyó en la mesa y acomodó unos libros en su mochila- Y donde esta Ron? Aun duerme?-dijo sin dejar de ordenar los libros.
-Sí, voy para allá…Ron?...ehhh…pues no lo sé…no estaba cuando desperté…tal vez…ya desayuno solo…- bajó la mirada apesadumbrado.
-Pasa algo Harry?...Hay problemas entre ustedes?-preguntó mientras retomaban la marcha y salían por el retrato.
-Mmmm…creo que está un poco enfadado conmigo-
-Enfadado? Y por que? Acaso discutieron?- lo miró interrogante.
-Un poco…sí- no sabía cómo empezar a explicarse.
-Un poco? Porque no me cuentas lo que paso, tal vez podría tratar de ayudar o hablar con él- puso una mano en el hombro de Harry y lo detuvo antes de entrar al Comedor.
-Te cuento dentro, vale?-señaló la mesa de Gryffindor que estaba más o menos vacía y sobre todo sin rastro de Ron.
-De acuerdo- caminaron entre los estudiantes y se sentaron en el lugar más despejado.
Harry miraba a todos lados buscando a Ron pero sin resultado, hasta que se topó con unos ojos grises que lo miraban desde el extremo de la mesa de Slytherin, sin pensarlo, sonrió y el calor subió a sus mejillas. Draco devolvió la sonrisa de manera sutil y bajo la mirada.
-Y bien Harry, que pasó?-tomó un poco de su jugo de calabaza, había notado la sonrisa que le había dado el rubio a Harry, pero decidió ignorarlo- Por que discutieron?-
-Por Malfoy- le dijo sin dudar, sabía que Hermione no se alteraría como Ron.
-Por Malfoy? Y que tiene que ver él, le hizo algo a Ron?-la sonrisa que había visto en el rubio volvió a su mente y le dio una mala sensación.
-No, no le hizo nada, es solo que tenemos una diferencia de opinión sobre él…-no sabía cómo seguir.
-Diferencia de opinión?-lo miró con una tostada a medio comer.
-Solo le dije a Ron que tal vez Malfoy no es tan malo como antes- lo dijo de la forma más casual posible.
-Y eso que significa?- algo le decía que las cosas estaban dando un giro diferente.
- Que ha cambiado, ya no se comporta como antes...ha sido…amable conmigo- eligió cuidadosamente sus palabras.
-Me dices que te has hecho amigo de Malfoy durante el castigo y trataste de hacer que Ron lo entendiera?-lo miró como si hablara con un niño pequeño que han descubierto en una travesura.
-Bueno…yo…algo así…quiero decir, nos entendemos, hemos conversado- y mucho más que eso pensó, le sudaban las manos mientras trataba de explicarle a Hermione.
-Bueno, es lógico que Ron se molestara, ya sabes que no soporta a Malfoy…y saber que estas disfrutando el tiempo con él en vez de pasarlo con nosotros no es algo que le agrade escuchar- dio un sorbo a su té y miro hacia la mesa de Slytherin donde descubrió a Draco con los ojos clavados en Harry.
-Lo sé y lo entiendo, pero…ya ha pasado tanto tiempo, tantas cosas…ambos sabemos que todo lo que hizo Draco fue por influencia de sus padres y por miedo- la miró fijo- y si realmente ha cambiado? Si realmente demostrara que se arrepiente de sus acciones?...serías capaz de darle una oportunidad?- le lanzó una mirada esperanzada, no quería creer que Hermione se enfadaría igual que Ron.
-No lo sé Harry, es decir, tienes razón…ya ha pasado mucho tiempo y desde que regresamos a Hogwarts no se ha metido con nosotros…pero sería difícil confiar en él…sobre todo para Ron- le dio una mordida a su tostada y miró fijamente a Harry.
-Lo sé…y entiendo, solo espero que a Ron se le pase el enfado y comprenda lo que quiero decir…Draco no es una mala persona- dio una mirada rápida hacia la mesa de las serpientes.
-Solo dale tiempo…ya se calmara- miró su reloj- ya vámonos a clases, se nos hace tarde.
Se levantaron y avanzaron hacia el Hall, haciéndose espacio en la escalera de mármol, no notó que Draco también se había levantado y se escabullía entre los demás estudiantes que pasaban para darle alcance sin que Hermione lo notara. Cuando estuvo lo suficientemente cerca le tomó la mano rápidamente y le deslizó un trocito de pergamino arrugado, se giró de forma veloz y se alejó en la dirección opuesta sin que nadie notara lo que había pasado.
Harry sintió el fugaz calor de la mano de Draco y apretó el pergamino dentro de su palma, lo guardó en su bolsillo y siguió caminando junto a Hermione rumbo al aula de Transformaciones. Tendría que esperar a llegar ahí para poder leer el mensaje del rubio.
Al llegar al aula vieron a Ron hablando animadamente con Seamus y Dean en un rincón, al notar la presencia de Harry y Hermione el pelirrojo se puso de pie y se dirigió hacia ellos.
-Chicos! Lamento haberme ido sin avisarles, estábamos arreglando asuntos de negocios con Seamus y Dean- apuntó hacia el fondo del aula.
-De negocios?- preguntó Harry. Al parecer el pelirrojo había optado por fingir que nada había pasado entre ellos.
- Sip, los chicos tienen muchas ideas para los Sortilegios Weasley que pienso mostrarle a George- dijo con una sonrisa- serán éxitos seguros.
-Eso es genial!...piensan hacer sociedad?- preguntó Hermione.
-Quien sabe?...si tenemos éxito podemos unirnos…todo depende de lo que opine George.
-Estoy segura de que estará de acuerdo…-
Siguieron hablando sobre la tienda de bromas y sus futuras ideas mientras se sentaban y esperaban a que llegara la Profesora McGonagall. Aprovechando el tema de distracción, Harry saco de su bolsillo el trocito de pergamino, lo alisó y leyó:
"Aula 13, después de clases
no te retrases, te extraño"
D.
Una sonrisa apareció en su rostro mientras guardaba la pequeña nota nuevamente en su bolsillo. El también lo extrañaba, se moría de ganas de besarlo, así que con esas ansias llenándolo se dispuso a esperar a que pasara la clase.
Fueron los cuarenta y cinco minutos más largos de su vida, la clase se arrastraba lenta mientras él pensaba en una excusa que decirles a Ron y Hermione cuando llegara el momento de ir con Draco. Al final, cuando la Profesora McGonagall dijo que podían irse, metió sus cosas de forma desordenada en la mochila, dijo un rápido "– Nos vemos en la siguiente clase chicos- " y salió rápidamente del aula, dejando sus amigos perplejos , echando a correr apenas alcanzó el pasillo.
Llego al aula 13 en menos de cinco minutos, miró alrededor verificando que no había nadie cerca mirando y entró. Era una habitación oscura, llena de pupitres apilados en las paredes, por el aspecto que tenía era evidente que no había sido usada en mucho tiempo.
-¿Draco?- pregunto vacilante, cerrando la puerta tras él- ¿Draco, estas aquí?
Un silencio sepulcral llenaba la sala, no había rastro del rubio, pero repentinamente sintió unas manos que lo jalaban y al instante unos labios ansiosos cubrían los suyos, besándolo apasionadamente. Se sintió arrastrado y sujetado contra la pared, mientras unas manos cálidas le acariciaban el pecho sobre la camisa. Profundizó el beso al reconocer el sabor de Draco en sus labios y sus lenguas se unieron en una batalla sin tregua, suaves gemidos escapando de las bocas de ambos.
-Mmmm…Draco…- gimió el moreno al sentir esas manos deslizarse bajo su ropa y acariciar su abdomen.
-No sabes cuánto te extrañe- murmuró el rubio de forma sensual en su oído haciéndolo estremecer.
-Y yo…-se unieron en un nuevo beso, más entregado que el anterior, disfrutando del sabor de la boca del otro, recorriéndola incansablemente.
Draco se separó y comenzó a repartir pequeños besos y mordidas por la mandíbula y cuello de Harry, al mismo tiempo que le quitaba la túnica y le desabotonaba la camisa. Harry se deshacía en gemidos de placer y anticipación al sentir los labios del rubio recorriéndolo, pero no perdió tiempo, movió sus manos hacia los botones de la ropa de Draco y comenzó a desatarlos también, alternando caricias.
Se acercaron más el uno al otro, cerrando la distancia entre ellos, rozando sus desnudas y ardientes pieles, sin dejar de besarse. Harry apoyado contra la pared sentía la ya firme erección del rubio frotarse contra su cadera. Se deslizaron hasta el piso y usando su propia túnica como alfombra, Draco recostó a Harry y continúo con su camino de besos bajando por el pecho, maravillándose con el aroma del moreno. Mordisqueó suavemente uno de los pezones arrancando un pequeño grito del otro, le sonrió de manera juguetona y continua descendiendo, repartiendo besos en el abdomen hasta llegar a la cintura de sus pantalones. Abrió el botón y bajo el cierre lentamente, sin dejar de mirar directamente a los ojos a Harry, finalmente enganchó sus dedos en la orilla de la ropa y la bajo de un solo tirón, quitándosela y dejándolo completamente desnudo y a su merced.
-No…no es justo- dijo Harry acercando sus manos a la cintura de los pantalones de Draco- tú aún tienes tu ropa.
-Oh eso se soluciona rápido-dijo el rubio con una sonrisa, ayudo a Harry a desabrochar su pantalón y se quito toda la ropa de un solo paso.- ¿Mejor así?- dijo riendo sensualmente y acercándose como un gato.
-Perfecto- dijo jadeante al ver el cuerpo del rubio, su piel perfecta, su abdomen plano, con un suave camino de vello casi imperceptible que culminaba en su majestuosa y firme erección.
Draco al sentirse observado se acercó más a Harry.
-Merlín…eres delicioso- dijo en un ronco murmullo admirando el cuerpo de Harry, deslizó una mano lentamente desde el pecho hasta llegar a la erección del moreno, la que acarició lenta y sensualmente. Harry se arqueó ante el toque y elevó las caderas buscando más contacto con esa mano que lo volvía loco.
-Draco…por favor…-sentía su cuerpo arder y su corazón latir desbocado al sentir a Draco recorrerlo.
-¿Quieres que te toque?- dijo acariciando suavemente la sensible piel de los muslos de Harry.
-Si…ahhh…Draco- sentía esas manos moverse lentamente sobre su piel, torturándolo.
-Dímelo…- rozó la punta del miembro del chico haciéndolo gritar- Dime lo que quieres- lamió el lóbulo de su oreja y se alejó mirándolo con los ojos llenos de deseo.
-Tócame, por favor Draco…tócame…-puso sus manos en los hombros del rubio y lo acercó más a él.
-Haré mucho más que tocarte, te lo aseguro- ronroneó y lo volvió a besar.
Se fundieron en un beso intenso, demandante, sus lenguas se acariciaban de forma apasionada, Draco delineó el labio inferior de Harry y lo mordió arrancándole un gemido mezcla de dolor y placer. Sus manos acariciaban la dureza del moreno, imponiendo un ritmo, recorriendo toda su longitud. Se inclinó hasta dejar su rostro a la altura de las caderas del chico y sin soltarlo deslizo su lengua por la punta demorándose en la pequeña hendidura, mientras con la otra mano le acariciaba los testículos.
-Oh Merlín bendito Draco!- no pudo contener el grito que escapó de su garganta al sentir la lengua de Draco sobre su piel y se aferro a los cabellos rubios tirando tal vez con excesiva fuerza.
-Te…gusta…lo…que hago?-dijo el rubio alternando cada palabra con una lamida.
-Síí…ohh…síí- estaba desbordado de placer y no sabía cuánto podría soportar las atenciones de Draco.
Sentir a Harry gemir y retorcerse de placer se estaba volviendo una adicción para Draco, cada sonido que salía de la boca de Harry lo excitaba de sobremanera y movido por esa excitación, siguió lamiendo, succionando y besando toda la longitud del moreno, acariciando sus testículos y mordiendo la suave piel de su muslo interno.
Durante el proceso lamió uno de sus dedos y separó suavemente las nalgas del moreno, sin dejar de succionar y acaricio la delicada piel de la entrada, trazando círculos sin atreverse aún a hacer algo más.
Harry estaba en la gloria, la boca de Draco le producía sensaciones aún más intensas que la primera vez que lo tocó, pero al sentir como el rubio separaba sus nalgas y acariciaba su entrada se tensó y trató de alejarse.
-No, Draco…detente- era difícil luchar contra las sensaciones, pero las alarmas en su mente lo obligaban a reaccionar- por favor…espera- el rubio aún lo acariciaba, ajeno a sus palabras, por lo que Harry se echo hacia atrás y se separó completamente.
-Que demo...Harry que te pasa?- lo miró ceñudo el rubio tratando de acercarse nuevamente.
-Yo…no…no quiero- no sabía cómo explicarse, veía como Draco fruncía el seño.
-¿No quieres?...si esto es tu idea de una broma es de muy mal gusto- le dijo enfadado.
-¡Si quiero! Es decir…yo nunca…-bajó la vista avergonzado.
-Tú…Oh!-la realización lo alcanzo y entendió que le pasaba a Harry- ¿jamás has estado con nadie?- dijo suavemente.
-No…nunca…y no me gustaría que… la primera vez…- se sintió un poco más confiado, pero no levantó la vista y se cubrió un poco con su túnica.
-Hey…ven aquí- dijo acercándose y acariciándole la mejilla- Mírame- le levanto suavemente el rostro sin dejar de acariciarlo- No te preocupes, te entiendo y obviamente yo tampoco quiero que tu primera vez sea en una polvorienta aula- le dio un beso suave.
-Lo siento- susurro el moreno aun avergonzado, sabía que Draco tenía más experiencia que él, había escuchado muchos rumores durante los años y se sentía como un tonto.
-No seas tonto-dijo dulcemente- no tienes por que disculparte – se acerco a él y lo abrazó, apoyando la cabeza del moreno en su pecho.
-Gracias…-dijo acariciándole un costado-
-Te quiero…y quiero que todo sea especial…-susurro en su oído- claro…si es que tú quieres hacerlo…
-También te quiero, lo sabes…- se enderezo y lo miro a los ojos- y claro que quiero…es solo que aun no estoy listo…-se sonrojó.
-Entonces esperaremos el momento indicado- le sonrió dulcemente y lo beso- pero ahora…creo que tú y yo tenemos un asunto pendiente- dijo mirando lascivamente hacia sus aun firmes erecciones.
-Tienes toda la razón…-dijo siguiendo su mirada y sonriéndole de vuelta.
Se unieron en un beso dulce, sonriendo aun, aumentando la intensidad poco a poco, retomando las caricias olvidadas.
Draco sentía su corazón hinchado de felicidad, cada vez le parecía más increíble lo único que era Harry, lo especial que se sentía estar junto a él…lo quería y se encargaría de hacer que la primera vez que se entregara a él fuera inolvidable y perfecta.
Se sentía cada vez más seguro en los brazos de Draco, más seguro de que el rubio lo quería de verdad y estaba siendo sincero con él, había pensado que Draco se enfadaría por su negativa, pero su corazón dio un brinco de felicidad al sentir la comprensión y la dulzura del otro…
A medida que el tiempo pasaba los besos y las caricias se hacían más intensas, Draco acariciaba y besaba cada rincón del cuerpo de Harry, y le susurraba cuanto lo quería al oído.
-No sabes cuánto me gustas- murmuraba Draco mientras llenaba de besos el abdomen de Harry.
-Y tú no sabes cuánto me gusta que hagas eso…-dijo divertido y sonrojado el moreno.
-Oh y haré algo que te gustara más…-dijo y le dio un lametón largo y lento al miembro del moreno haciéndolo temblar y lanzar desesperados gemidos de placer.
-Dra…ohh Merlin!...de- su frase fue cortada por un nuevo beso del rubio, mientras este se sentaba a horcajadas sobre él y comenzaba con un rítmico vaivén que lograba que sus erecciones se frotaran de manera deliciosa.
-Te quiero, te quiero…- ronroneaba Draco en su oído alternando besos y lamidas a medida que el ritmo iba en aumento y sentía que el placer llegaba a su punto máximo.
-Ohh…¡Draco!...¡yo también!...no sabes cuánto…-sentía su piel arder y el placer arremolinarse en su bajo vientre, mientras elevaba sus caderas siguiendo a Draco y buscando más contacto.
- Harry…¡Merlín!-una electricidad lo recorrió y explotó en un orgasmo intenso derramándose sobre el abdomen y pecho de Harry.
-Draco!- grito el moreno y el orgasmo lo inundo al instante, sintiendo el placer recorrer todos los rincones de su cuerpo, liberándolo.
El rubio se dejo caer sobre el pecho de Harry, sintiendo la respiración agitada y los latidos de su corazón, descansando y disfrutando del contacto. No quería separarse, quería quedarse abrazado a él toda la vida. Luego de un momento, en el que se quedaron en silencio, disfrutando él uno del otro, Draco se separó y murmuró un hechizo de limpieza sobre ellos.
-Ya debemos irnos- murmuró el rubio con pesar.
-Sí…te voy a extrañar…-dijo acariciándolo, al mismo tiempo que se ponían de pie comenzaban a buscar sus ropas.
-Y yo…pero no dudes que recibirás más mensajes…aunque ahora utilizaré una lechuza…no quiero que Granger me descubra- dijo mirándolo serio.
-Sí…he estado pensando en eso…-dejo de vestirse y lo miró.
-¿Que quieres decir?...¿has pensado en decirles la verdad?- se detuvo también y devolvió la mirada.
-Mmmm…algo así…es decir…algo les insinué…- se apoyo en un escritorio, mientras volvía a vestirse.
-¿Algo les insinuaste?...- lo miro ceñudo y lo siguió hacia el escritorio.
- Sí…ósea les mencione el hecho de que ya no… nos llevamos tan mal…-no sabía cómo explicarse ante la expresión ceñuda de Draco
-Menos que mal diría yo…-dijo soltando una carcajada- y que te dijeron, que te buscarían una plaza en San Mungo?
-¿Así que asumes que el que este contigo debe estar completamente loco?-le devolvió la carcajada y lo miro divertido.
-Já já…muy gracioso Potter…ahora dime…¿cual fue su reacción?- termino de cerrarse la túnica y lo miró.
-Bueno, como era de esperarse Ron se enfado mucho, grito un poco y luego fingió que nada había pasado- le dio una mirada enfadada a Draco que había soltado un bufido- y Hermione creo que lo entendió, es decir, no piensa que el hecho de que tú y yo hagamos las paces sea al fin del mundo.
-Bueno…no es tan malo o si?...quiero decir…es un 50% de éxito- le dijo con una sonrisa.
-Esto no es una broma Draco, no se trata de tener o no tener éxito…se trata de mis amigos- se volteo hacia la puerta.
-No estoy bromeando, se que es importante para ti…y ya te dije que estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de no traerte problemas-le tomo el brazo y lo giro hacia él.
-Lo sé…y lo siento…es solo que, me gustaría que las cosas fueran diferentes…que hubieran sido diferentes entre ustedes…- su voz denotaba algo de tristeza.
-Te entiendo…pero las cosas pasan por algo y si el destino quiso que estuviéramos en bandos opuestos era para darnos algunas lecciones- le acaricio el mentón suavemente- pero ahora tenemos la oportunidad de empezar de nuevo…no crees?
-Tienes razón- dijo y le dio un beso suave- no podemos dejarla pasar…aunque cueste un poco.
-Alguien me dijo una vez que las cosas que mas queremos siempre nos significan un sacrificio extra y al final eso es lo que las hace mas valiosas…el esfuerzo que ponemos en conseguirlas…- junto su frente con la de Harry- y yo te quiero…sin importar cuanto tenga que esforzarme- su corazón latía con fuerza, jamás pensó que sentiría algo así…menos por Harry.
-Draco…-se había quedado sin palabras, la sinceridad del rubio le hacia sentir que cualquier sacrificio valía la pena.
Se unieron en un nuevo beso, dulce esta vez, lento, demostrándose todo lo que sentían, tratando de traspasar al otro cada sentimiento, temor o duda que pudiera existir. Se abrazaron, sin dejar de besarse, hasta que Draco se separo anunciando la hora de irse.
-Tenemos que volver a clases- dijo apesadumbrado.
-Sí…los chicos deben estar preguntándose donde estoy…te voy a extrañar- dijo acariciando la mejilla de Draco.
-Y yo…pero nos veremos mañana…verdad?- le acaricio la nariz.
-Por supuesto…esperare tu lechuza…-le sonrió y se encaminaron hacia la puerta.
-De acuerdo…y Harry…-puso una mano en el pomo de la puerta- todo va a salir bien ya veras- le dio un suave beso y salió, perdiéndose por el pasillo.
-Eso espero Draco…-susurro- eso espero…-salió del aula y se encamino hacia el lado opuesto.
Llego al aula de Pociones con el tiempo justo, al entrar saludo al profesor que le dio una sonrisa amistosa y se sentó junto a Ron y Hermione, sin dejar de mirar hacia el rincón donde Draco ya estaba sentado junto a Blaise Zabini, al parecer había llegado hace unos cuantos minutos antes que él.
Hermione lo miro sospechosa, pero no le dijo nada. En su mente la idea de que Harry estaba en algo con Malfoy se hacia mas poderosa, recordó la sonrisa que se dieron en el Gran Comedor y el hecho de que habían llegado ambos tarde a la clase. Decidió evaluarlo mas tarde, tal vez solo imaginaba cosas y que llegaran tarde había sido una coincidencia.
-¿Donde te habías metido Harry?- le pregunto en un susurro.
-Solo…olvide…entregar un libro en la biblioteca…y tuve que correr hasta allá…- respondió nervioso.
-Mmmm…y por casualidad no te topaste con Malfoy por el camino?- decidió probar la reacción de Harry.
-Con…con Drac…Malfoy?...porque tendría que toparme con él?- su nivel de nervios aumento.
-Ohh no lo sé…-dijo Hermione sonando casual pero mirándolo intensamente- como ambos llegaron tarde, pensé que tal vez te había dado la lata en algún pasillo- el nerviosismo de Harry la hacia sospechar aun más.
-No…nada de eso…no lo vi…- se sentía extraño, estaría Hermione sospechando algo?.
-Oh que bien- le dio una sonrisa- pongamos atencion entonces.
-Sí…atención- respondió ausente y dio una mirada hacia donde estaba Draco.
La semana transcurrió de forma agitada para Harry y Draco, lograban verse todos los días luego de las clases o entre ellas, dando rienda suelta a su deseo y a todas las ansias que les producía verse tan poco. Habían vuelto a hablar sobre las posibilidades que tenía Harry de contarles a Ron y Hermione lo que había entre ellos, pero siempre terminaban en solo esperanzas, ya que el chico aun no reunía el valor, ni encontraba el momento propicio para hacerlo. Sabía que sus amigos sospechaban algo, sobre todo Hermione que lo miraba suspicaz cada ves que recibía un mensaje o se escabullía de las aulas sin dar explicaciones, la chica no lo cuestionaba, pero había algo en su mirada que demostraba que no era del todo indiferente a su comportamiento. Ron por su parte evitaba hacer cualquier mención sobre su pasada discusión o sobre Malfoy, y Harry no sabia si eso era mejor o peor.
En efecto, a medida que pasaban los días Hermione tenia aun más sospechas de que algo pasaba entre Harry y Draco, no había querido preguntarle a su amigo porque siempre que le mencionaba a Malfoy este se ponía nervioso y respondía ausente y con evasivas. Se había dado cuenta de los mensajes que recibía y de las escapadas que luego trataba de justificar con explicaciones débiles. Por ese mismo motivo y porque no le gustaba quedarse sin saber las cosas, sobre todo si involucraban a sus amigos decidió averiguar por su cuenta que era lo que estaba pasando. Harry había recibido un mensaje esa mañana y por su actitud demostraba que saldría huyendo apenas finalizara la clase, así que ella se adelanto, guardo sus cosas y decidió seguirlo.
Ron no era idiota, y le molestaba de sobremanera que sus amigos pensaran que lo era, se había dado cuenta del comportamiento extraño de Harry y de las sospechas de Hermione, pero no había querido hacer ningún comentario al respecto, porque sabía que sus amigos no le dirían nada. Así que decidió averiguar por su cuenta y seguir a Harry donde quiera que se escabullera esta vez.
Sin pensarlo, iban los tres en la misma dirección, ocultándose de los demás, sin saber que al final del camino la verdad saldría a relucir de una vez por todas.
