Disclaimer: Nada me pertenece todo es de J. K. Rowling
Capítulo 2: Ardiendo en el Eco de una Confesión
¡Hay por Merlín! ¿Que acaso no se pueden callar esas chicas?, me obligo a taparme los oídos estremecida al escuchar la chillona y estridente voz de Lavender que viene del pasillo anunciando a los cuatro vientos la romántica cita que tendrá con Ron en Hogsmeade, sus palabras resuenan por mi cabeza como un molesto eco amplificado.
Abro lentamente los ojos tratando de adecuarme a la iluminación de mi cuarto, diablos, todo me da vueltas, siento que la cabeza me va a estallar, bravo Hermione sigue tomando como si no hubiera un mañana me digo a modo de regaño, trato de levantarme, pero mis piernas no ayudan y caigo de bruces sobre el frio piso de piedra, eso va a dejar un horrendo moretón seguramente.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
Escucho como aporrean la puerta de mi habitación como si quisieran tirarla
- ¿quién es? -
- ¡vamos Hermione ábreme! - esa sin duda es mi querida amiga Ginny Weasley quien ignorante de mi situación me grita desde el otro lado de la puerta, seguramente para querer saber los detalles de mi incursión a las mazmorras, con mucho trabajo logro ponerme de pie y llegar a la puerta, en cuanto abro ella entra como un torbellino, cerrando la puerta casi de inmediato.
- ¿dónde te metiste? - me pregunta preocupada sentándose sobre mi cama, cielos no entiendo cómo es que le hace para verse tan fresca, no parece que se hubiera desvelado, mientras que yo seguramente me veo destruida por decir lo menos
-¿cómo?- le pregunto tratando de seguir el hilo de su plática cerrando las cortinas para evitar que el sol me deslumbre
-anoche, nosotras te perdimos en el tercer piso, ¡cielos MacGonagall casi nos pilla!, Padma se rompió un dedo, queríamos ir a las mazmorras, pero no con MacGonagall vigilando, tuvimos que regresar a la sala de menesteres-
-más despacio Ginny – le suplico
- ¿lo encontraste? ¿Por qué no volviste con nosotras? ¿qué le dijiste? ¿Qué te dijo? –
-¿encontré a quién?- le pregunto a Ginny, pero antes de que ella me diga algo todas, absolutamente todas las imágenes de anoche me golpean como un tren – ¡ ¡ ¡Snape!- grito aterrada tapándome la boca con las manos , no puede ser , yo…. , hay no puede ser.
-sí que paso con él, ¿lo encontraste? -
-Ginny, yo… ¡hay por Merlín! no puedo, no puedo-
-¿Que paso Hermione? No me digas que le dijiste-
-¿le dije? Ginny fui a escupirle todo lo que sentía por él, si ahí a la puerta de su despacho fue de hola profesor, venía a decirle que me gusta, así sin más toda borracha me le declaré, soy patética - se me cae la cara de vergüenza al recordar mi vergonzosa incursión a las mazmorras
-Hermione como crees, pensamos que no lo harías, que solo era un juego- ¡Oh en serio señorita que es lo peor que puede pasar!, miro a Ginny y la veo encogerse ante mi fiera mirada
-te lo dije, sabía que esto saldría mal, tenía escrito la palabra desastre por todos lados y si claro ahí voy estúpidamente a jugar y peor aun a beberme hasta el agua del florero para relajarme-
-Hermione calma no es para tanto -
– Ginny, le dije que me gustaba, le dije que era un cobarde, además cuando trato de cambiar la conversación le llame por su nombre, me burle de él - la mirada de Ginny había cambiado ahora es de pánico puro-y… y…. él sabe que tú te llevaste el veritaserum-
-¡Que! ¿Como supo? -
-no se Ginny, tal vez me leyó la mente, tal vez tiene hechizos de protección en sus armarios, por Merlín que hice, me va a expulsar, estaba borracha y fui a acosar a un profesor en la noche-
-¡Granger Basta!- soy interrumpida de golpe por Ginny justo a tiempo antes de que empiece a caer en una crisis de ansiedad – no te va a pasar nada, si Snape hubiera querido expulsarte, ya estarías en la plataforma esperando el expreso, ahora si me dices que fue lo que dijo-
Trato de recordar a detalle todo lo que paso anoche y se lo voy contando a Ginny detalle por detalle, ella se queda callada escuchándome atentamente, la veo como trata de no interrumpirme mientras avanzo en mi relato cuando termino nos quedamos en silencio, han pasado más de dos minutos en los que no nos decimos nada hasta que Ginny rompe el silencio.
-le gustas también- fue la bien fundamentada conclusión a la que Ginny llego después de contarle todo
-creo que no entendiste, es un maldito milagro que siga sentada aquí-
-creo que la que no entendió fuiste tú, o sea te dijo que no le gustaba ser el juguete de nadie, ¡por merlín! ¿Qué es eso una declaración acaso?, te pego a la pared que profesor y mas Snape esta dispuesto a cruzar esa barrera con un alumno, además te lo susurro al oído, eso suena tan… intimo-
-por supuesto como no me di cuenta – respondo con mi mas agudo tono sarcástico – hablamos de Snape, creo que lo mejor que pude sacar de todo esto fue la detención que me dio, sinceramente lo hubiese creído capaz de hechizarme anoche-
- ¿tan malo fue? -
-su mirada… sabes era fría, distante, de esas miradas que hace unos años nos hubieran obligado a estallar en llanto, claro que otra iba a ser pero que me podía esperar de Snape, el odia todo lo que sea Gryffindor-
-Ginny, Hermione, vamos tengo hambre- nos grita Ron interrumpiéndonos – ¿me escucharon? – pregunta subiendo el volumen
-Ya vamos – le responde Ginny - ¿Qué?, si no bajamos va a mandar a Lavender por nosotras – tiene razón solo asiento levemente
-no tengo hambre, la cabeza me está matando-
-tengo poción para aliviar la resaca voy por ella- Ginny corre a su habitación por la tan valiosa poción, mientras no puedo evitar preguntarme ¿Acaso mi temerario acto de anoche había logrado mover algo en Snape? ¿sentiría él lo mismo o solo se sentía feliz por poder aplastar a un Gryffindor más?
Ginny casi de inmediato con la valiosa poción en la mano.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Bien el día no fue tan malo, salvo por el obligado reclamo de Ron durante el desayuno por no invitar a Lavender a la noche de chicas, cielos fue peor que un sermón de MacGonagall, Ron paso la primera parte del desayuno diciendo que somos muy malas con ella , que Lavender lo único que quiere hacer es integrarse y que deberíamos conocerla y tratar de ser sus amigas
Ginny y yo nos reímos ante su comentario, si claro ya me imagino yo siendo "bestie" de Brown, si claro saldríamos de fiesta, nos contaríamos secretos, seriamos más que amigas, casi hermanas, "primero slytherin antes que hacer algo así" fue mi respuesta a la idea de Ron
Por supuesto que no le gusto nuestra respuesta y nos tachó de complicadas, y envidiosas "Ginny ella podría ser tu cuñada deberías de llevarte bien y tu Hermione si no quieres perder un amigo deberías de incluirlas más"
Siendo sincera esa frase sí que me dolió, tal vez con Ron no funcionó, pero eso no quería decir que no quisiera y apreciara a mi amigo, pero aun así sostengo lo que le conteste a Ron, "si un amigo se aleja por una novia entonces no es tu amigo"
Por fortuna Harry intervino antes de que empezáramos una de nuestras clásicas peleas, nos dijo que estábamos llamando la atención y que un furioso Snape nos veía desde la mesa de profesores
Casi se me caen los calzones del terror que esa frase me provoco, trate de disimular, pero no podía, todos lo vellos de mi nuca se erizaron, Ginny de inmediato miro a la mesa principal supongo que para confirmar lo que Harry decía de nuestro "querido" profesor
"viene para acá" me susurro al oído Ginny
"chicos olvide que tengo mucha tarea pendiente, van a tener que ir a Hogsmeade sin mi" les dije apresuradamente y salí corriendo del comedor, no mire para atrás, no quise, sentía que me convertiría en piedra si lo hacía así que solo corrí lo más que pude, instintivamente mis pies me llevaron directamente a la biblioteca
Y así es como llevo más de cinco horas escondida aquí en la biblioteca, estoy enterrada en una pila de viejos y polvosos libros fingiendo estudiar mientras que mi cabeza me transporta obligadamente a repasar todos los eventos de anoche
No sé si es válido echarle la culpa al alcohol sobre todo lo que confesé, había escuchado que daba valor, pero a mí me dio mucho más que valor, pocas veces había sentido ese impulso tan temerario y esa seguridad que me impulso a no ser yo, o bueno si ser yo, pero sin toda esa precaución y mesura que normalmente me caracteriza.
Quisiera morirme o de menos quedarme encerrada en la biblioteca o en mi habitación los seis eternos meses que nos quedan de clases, yo llamé cobarde a Snape, yo le dije que me gustaba y yo fui a buscarlo a su despacho en la madrugada, en pijama y por supuesto completamente ebria, no podía ser peor.
-así que aquí se esconde- escucho la voz de Snape a mis espaldas, maldita sea para que hable, si puede ser peor, su voz me recorre todo el cuerpo causándome un escalofrío que va desde las puntas de mis pies hasta mi nuca
Sostengo la respiración y juntando todo el valor que me queda me volteo para encararlo
-no me escondo profesor, solamente tengo mucha tarea pendiente- Snape alza la ceja dándome a entender que no cree que tengo tarea mira con reojo los intactos libros que están en la mesa
-interesante, sabe la imaginaba dormida, la resaca debería estar matándola- agrega imprimiendo un tono de burla en cada una de sus palabras – pero aquí esta tan … fresca-
-supongo que fui afortunada - le digo tragando saliva fuertemente, las manos me sudan y apuesto que Snape lo ha notado
-demasiado, se hubiera visto anoche estaba ahogada de borracha – dice dando un paso hacia mí el crujir de la madera hace que me tense y no es que Snape esté muy cerca pero ese simple movimiento hizo que todo ese valor quedara derretido en el piso, yo junto con el
-no debí-
- claro ahora se va a castigar por la fiestecita de anoche y no va a bajar a comer supongo –
-no tengo hambre – miento y me obligo a desviar la mirada
-usted es tan…- me dice, pero no termina la oración, solo se queda ahí parado escaneándome, siento mis mejillas al rojo vivo y mi corazón a mil por hora, el embriagante aroma a ámbar y regaliz que despide Snape y que tan bien tengo identificado es capaz de aturdirme la conciencia
¿Soy tan qué? - le pregunto ansiosa mientras trato de respirar pausadamente
-tan malditamente insufrible, una sabelotodo Gryffindor, - me dice en un perfecto tono despectivo cargado de desprecio – ahora baje a comer, no quiero que se esté desmayando mientras limpia los calderos o que ponga algún pretexto estúpido para no ir- vocifera casi como si estuviera furioso -¡que espera!- me grita haciéndome reaccionar , a prisa tomo la pila de libros que tengo en mi mesa y corro a acomodarlos aun siento la mirada de Snape siguiéndome por la biblioteca y escucho el golpeteo de su zapato para que me apure, cuando termino de acomodar los libros el asiente complacido y me hace un gesto para que salga de la biblioteca con él, le hago caso me despido de Madame Prince y lo alcanzo.
-Profesor, sobre anoche-
-cállese, anoche fue la más tonta e imprudente por exponerse así, vaya a comer y descanse un rato, su detención es a las ocho y no quiero que llegue tarde ni por un minuto, no me obligue a castigarla más severamente- me advierte, esa amenaza velada me hace temblar y solo asiento torpemente, acto seguido él se va dejándome a medio pasillo.
No es hasta que veo su larga túnica dar vuelta por el pasillo que vuelvo en mí, hay Hermione ¿en qué te estas metiendo?, jamás en mi sano juicio hubiera dicho algo
No queriendo soportar el interrogatorio de Harry y Ron y probablemente el de Ginny decido que es mejor esconderme otro rato, pero no a la biblioteca opto por subir a mi habitación y dormir un rato, creo que por el momento mi cuerpo me pide dormir, lo de la comida lo podré dejar para más tarde
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Me levanto minutos antes de las ocho, no recuerdo haber dormido tan placenteramente en mucho tiempo, me revuelvo en las cobijas frustrada por tener que levantarme para ir a detención, no quiero ir, no ahora, no nunca, pero no tengo alternativa así que me levanto, cepillo mis dientes y salgo para cumplir con mi castigo
-Hermione, por fin ¿dónde estabas? - pregunta Ginny -sabía que te estabas escondiendo, pero creía que solo de ya sabes quién- susurra para no decir el nombre de Snape delante de unas muy atentas niñas de segundo
-que necios son, no me estoy escondiendo, ¿porque parece que todo mundo tiene esa impresión de mí? -
-no te culparía amiga, que te cuento, vi a Snape – dice casualmente obligándome a darle toda mi atención
- me retó por lo del veritaserum, puedes creer que me mandará con Filch a cumplir detención en la sala de trofeos, ¡hagg!, no imagino una forma más miserable de pasar la noche del sábado-
-yo sí, que tal detención son Snape puliendo calderos-
-si claro, tú y Snape solos en su despacho suena bastante miserable para ti - Ginny tiene razón, lo pesado será limpiar calderos, pero he de admitir que me emociona hacerlo bajo supervisión de Snape.
-¿dónde están todos? - pregunto al ver la sala común de Gryffindor vacía, algo completamente anormal para una noche de sábado
-practica de Quidditch- explica escuetamente – la siguiente semana hay partido contra hufflepuff
Dudo por un momento si contarle o no sobre el encuentro con Snape en la biblioteca, pero entonces eso la desataría y no creo saludable que me llene la cabeza de ideas y sueños locos minutos antes de ir a detención con Snape.
-Aquí nos separamos- le digo al pie de las escaleras, ella debe de ir arriba y yo bajar directamente al abismo donde espero no se torturada tanto por Snape ¿o sí?
-diviértete- me dice dándome un beso en la mejilla
Llego justo a las ocho en punto al despacho de Snape, me detengo congelada enfrente de su puerta recordando la última vez que había estado ahí, no hacia menos de 24 horas, cálmate Hermione me digo respirando profundo, toco su puerta y espero respuesta, nada… vuelvo a tocar y el me abre.
-buenas noche profesor-
-¿ansiosa por su detención Granger? - me pregunta mirando el reloj de caja
-no quería llegar tarde - le respondo evadiendo su mirada
-ya veo, pase – indica haciéndose ligeramente a un lado para que yo entre a su despacho, el espacio que deja es reducido por lo que paso casi pegándome a él, mmm…, ese olor otra vez, veo como el aspira como si quisiera llenar sus pulmones de aire y luego suspira lentamente
- hoy limpiara calderos- me informa señalando una gran pila de calderos puestos en uno de los rincones del despacho
Me detengo unos segundo a examinar su despacho, por increíble que parezca nunca había estado ahí, me sorprende la estancia sinceramente yo esperaba un calabozo mohoso húmedo y frio donde seguramente Snape tendría a dos o tres estudiantes enjaulados, pero no este lugar, es un sitio como decirlo peculiar, hay libreros y vitrinas en todos lados llenos de libros que parecen ser muy viejos y de muchos ingredientes para preparar pociones
En el centro del despacho hay un escritorio de madera atiborrado de pergaminos, libros y plumas, también hay tres puertas al fondo las cuales supongo conducen a sus cuartos privados, una sala justo enfrente de la gran chimenea de piedra que dota de calidez a la estancia, y a pesar de que no hay ventanas un reflejo verde esmeralda se filtra iluminando parte del despacho.
-¿se va a quedar a ahí?- pregunta en tono áspero llamando mi atención , yo solo niego con la cabeza
-su varita - me pide estirando la mano – que esperaba, ¿limpiarlos mágicamente? deme su varita- demanda de nuevo, ante eso no tuve opción y se la entregué, vi como la guardo en el bolsillo derecho de su túnica
-¿qué espera? - me pregunta divertido , solo lo miró fijamente y me siento a fregar el primer caldero, él se sienta en su escritorio y toma uno de los pergaminos que están en él y lo comienza a calificar.
Pensé que la detención sería algo insufrible, pero me alegra que no lo sea, en dos horas que llevo limpiando calderos solo he atrapado a Snape viéndome tres veces, cuando nota que me doy cuenta se concentra de nuevo en los pergaminos y me ignora, aun así, no sé cómo descifrar esas miradas, tiene el ceño fruncido y noto como aprieta la mandíbula cada que volteo.
-sabe...- dice después de que termino dos calderos más- todo este tiempo eh estado pensando en por que alguien tan correcta como usted la insoportable sabelotodo de Gryffindor se prestaría a un juego tan infantil y absurdo como el de la señorita Weasley, lo creo de las Patil, hasta de Loveggod, pero… ¿usted? -
-nosotras solo queríamos distraernos - digo sin querer mirarlo y obvio sin querer preguntarle cómo es que sabe quiénes estábamos en eso, entendí que es mejor no indagar de más, no sé si estoy segura de querer saber la respuesta
-¿y cómo es que no vio que se iba a salir de control?-
-perdón profesor, solo queríamos relajarnos y pasar un buen rato- eso es legal ¿no? pasar tiempo con las amigas platicar, claro que si habláramos del veritaserum entonces ya no sería tan legal, pero eso a él que le importa, ni siquiera es nuestro jefe de casa
-si claro imagino que jugarles bromas a los profesores es su definición de pasar un buen rato- ataca, esperen ¿el cree que todo eso fue una broma?
-no fue ninguna broma profesor- le aclaro, no quiero que piense que soy una chica que va por la vida haciendo esa clase de bromas pesadas el me mira fijamente y luego alza su ceja
-entonces puedo suponer que lo que usted me dijo era la pura verdad claro ya que ingirió veritaserum y el veritaserum nunca falla debería de estar halagado o escéptico a su romántica declaración de amor- ese tono de voz lo conozco a la perfección, se está burlando de mí, no ahora no Hermione no llores, me seco una rebelde lagrima y disimulo
-¡piense lo que le venga en gana ya le dije que no fue una broma!- digo y me concentro más que nunca en mi tarea, sabía que algo así pasaría, ahora me va a tomar como un tonta estudiante enamorada de un profesor y se burlará de mí el resto de mi estadía en el colegio, escucho como se levanta de su asiento y de la nada esta arrodillado junto a mí , me aparta el cabello dejado al descubierto mi cuello yo me petrifico siento mi respiración agitada y mi corazón a punto de salirse de mi pecho
-le voy a dar tal vez el mejor consejo que alguien pueda ofrecerle Granger, no juegue con fuego, se puede quemar - me dice casi susurrando, siento su respiración en mi clavícula y cierro los ojos tratando de calmarme, Hermione tienes que tomar algo de control, no puedes dejar que te gane.
-¿y si quisiera quemarme?- pregunto aguantando un gemido ahora con los ojos cerrados solo me concentro en la voz y la respiración de Snape-que si le digo que me quiero consumir – no soy capaz de mirarlo, el pone su mano sobre mi hombro lo que me obliga a abrir los ojos
- yo podría- escucho que susurra más para el que para mí -¡es suficiente por hoy Granger! – vocifera y se levanta intempestivamente - terminará con los calderos mañana- vuelvo en mí y me levanto a prisa, Snape se ha alejado ahora está parado en la puerta y tiene la misma expresión de enfado que lo caracteriza , salgo de su despacho y me azota literal la puerta en la cara, cuando vuelvo a ser yo corro la sala común
Me detengo a medio comino y me recargo al lado de una armadura, siento una extraña mezcla de alivio, confusión, expectativa y terror. ¿Qué acaba de suceder? Trato de procesar cada palabra dicha por el ¿Fue un consejo genuino o una advertencia disfrazada? ¿Qué significa ese gesto tan cercano? Mi mente está llena de preguntas sin respuestas mientras me dirijo hacia la sala común de Gryffindor, intentando evitar los pensamientos sobre lo que acaba de pasar.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Hola espero les haya gustado este capitulo
