- Esto no va a volverse fácil, Eda - Decía Camila sosteniendo entre sus manos la taza de café - Casi no tenemos dinero... - Su voz denotaba preocupación y cansancio.
- Pero, Cami, seguro que Manny te ha dejado algo...
- Manny Noceda era muchas cosas buenas... - Interrumpió Camila a Eda mientras tomaba un sorbo del café y lo dejaba sobre la mesa - Pero no era un buen administrador - Su voz, aunque con una sonrisa, sonaba triste al hablar sobre su esposo.
- Lo echo mucho de menos, Eda... - Suspiró. Eda solo la miró, evitando hacer algún chiste malo, y le ofreció una sonrisa comprensiva - No te preocupes, Cami, te conozco y sé que siempre te las arreglas ante cualquier problema - Dijo Eda con un tono de voz amigable junto a que sonreía.
Camila sonrió al escuchar las palabras de su amiga - Gracias, Eda. Siempre puedo confiar en ti - Dijo la mujer morena con una sonrisa cálida - Pero te pido un favor, no quiero que Luz sepa de esto, no la quiero preocupar...
Sin embargo, sin saberlo, cerca de la pared detrás de la cocina, Luz estaba sobre las escaleras y había escuchado todo lo que su madre había dicho. Tenía una mirada de tristeza al escucharla.
- Claro, no hay problema Cami - Decia en un tono de confianza Eda.
Luz bajó de las escaleras, pero cambió su mirada de tristeza a una sonrisa no sincera, pero para Eda y Camila parecía real - Buenos días, mamá - Dijo Luz con un bostezo fingido mientras caminaba hacia la cocina y abrazaba a su madre - Hola, tía Eda - Dijo en un tono amistoso, girándose hacia Eda.
- Je, ¿cómo dormiste, Luz? - Preguntó Eda con una sonrisa.
- Muy bien, ya no he tenido tanto insomnio y ahora duermo mucho mejor - Respondió Luz con una sonrisa amable hacia la dama de cabello plateado - Bueno, ya me tengo que ir...
- ¿A dónde vas? - preguntó Camila. - Voy a ir con Willow y Gus al centro comercial, solo vamos a pasar el rato - Respondio Luz con tono despreocupado.
- Bueno, me parece bien. De todos modos, ve con cuidado, mijita - Dijo Camila despidiéndose de su hija mientras le daba un beso en la mejilla y la abrazaba - Y les da mis saludos a tus amigos.
- Gracias, mamá. No tardaré, prometo llegar en la tarde -Decia Luz caminando hacia la puerta y poniendo su mano sobre el pomo.
- Oye, cuidadito donde te vea comiendo una hamburguesa que no sea de mi cafetería - Dijo en voz grave Eda bromeando. Luz solo sonrió y dejó escapar una risita - Jaja, okey. Nos vemos, hasta luego - Dijo la morena antes de salir de la casa y cerrar la puerta.
Ya afuera, Luz miró pensativa el suelo, recordando las palabras de su madre. Dio un fuerte pero corto suspiro y luego miró al cielo - Ay, papá... - Murmuró en un tono triste antes de dirigirse hacia el centro comercial.
. . . . . . .
En la ciudad, el ambiente tranquilo y habitual de las calles neoyorquinas se veía interrumpido por el estruendo de las sirenas de la policía resonando a todo volumen mientras avanzaban por las calles.
Tres patrullas perseguían a dos autos en fuga, con los pasajeros disparando a los policías en movimiento.
- De verdad necesito pedir un cambio de estación - Dijo un policía joven, con un tono de miedo en su voz, mientras se aferraba debido al brusco movimiento de la patrulla.
La persecución continuaba, pero uno de los conductores de los autos en fuga no prestó suficiente atención al camino y terminó estrellándose contra un poste de luz. Al intentar darse la vuelta, giró bruscamente, lo que provocó que el otro auto chocara con él. Ambos autos detuvieron su huida y las patrullas de la policía se detuvieron detrás de ellos, con los policías saliendo apuntando sus armas hacia los vehículos.
Después de unos minutos, los policías estaban metiendo a los ladrones dentro de las patrullas.
- Nos lo confirmaron - dijo uno de los oficiales a otro - Son hombres contratados por Big Man - Continuó, dirigiendo su mirada hacia uno de los tipos dentro de la patrulla.
- ¡Por aquí! - Exclamó un oficial cerca de los otros dos, y se acercaron hacia su compañero. Este observaba el suelo, donde se veían manchas de sangre que se dirigían hacia una de las calles.
Se nos escapó uno - Dijo uno de los oficiales.
. . . . . . .
En otra parte de la ciudad, en el techo de uno de los grandes edificios, se veía la mano de Luz agarrándose al suelo del techo. Ella había escalado desde un callejón y había llegado allí.
Vale... creo que mi adherencia dura mucho tiempo - dijo entre respiros cansados Luz mientras se estiraba un poco después de haber trepado todo el muro del edificio hacia arriba. Caminó hacia el borde del edificio y se sentó en él, admirando la vista con una sonrisa de emoción.
Nunca me hubiera imaginado que la vista desde aquí sería así - comentó mientras contemplaba la ciudad de Nueva York, con sus ruidos habituales de la gente, los autos y las sirenas de la policía.
Luz volvió a mirar su muñeca y tocó la pequeña telaraña que se había formado sobre sus venas. No le dolía, pero la sensación era extraña. La joven morena sonrió al recordar lo que había logrado gracias a las vigas de metal y su balanceo por ese edificio. Recordar eso fue genial para ella... entonces una idea surgió en su mente y sus ojos brillaron ante ese pensamiento.
Se levantó del suelo y adoptó una pose, preparándose para lo que iba a hacer. "Solo es eso, Luz... un salto de fe", se dijo a sí misma mientras cerraba los ojos y dejaba que la gravedad la llevara hacia abajo. Luz cayó, el viento soplaba por sus oídos mientras descendía, como en aquella pesadilla donde caía hacia una red... pero esta vez estaba despierta.
Abrió los ojos y, con un rápido movimiento de su brazo, disparó una red de telaraña hacia un edificio a su izquierda para balancearse, repitiendo la acción hacia otro y luego hacia varios más.
¡WOOOOOO! - Gritó de felicidad y emoción mientras se balanceaba rápidamente hacia otro edificio, su grito atrajo la atención de varias personas que pasaban por allí, quienes la miraban asombradas apresar de no poder reconocer de quien se trataba.
¡JA JA, SÍ! - Volvió a gritar con emoción y risas, antes de detenerse finalmente en otro techo, casi cayendo al suelo al mover un pie un poco hacia atrás, pero recuperándose rápidamente y cayendo boca abajo sobre el techo. A pesar del golpe, Luz estaba sonriendo después de ver lo que había logrado.
Asombroso... - Murmuró mientras se giraba para ver las telarañas que había dejado atrás.
¡SOY ASOMBROSA! - Gritó esta vez más fuerte y con más emoción en su voz, con una sonrisa en su rostro y algunas manchas debido al golpe, pero eso no le importaba ahora, estaba más que feliz. - Gracias, araña - dijo mientras miraba la telaraña en su muñeca.
Caminó por el techo y se asomó, por un lado, viendo un callejón abajo. Luz sonrió, sabiendo que no tendría que preocuparse por ser vista aterrizando en un lugar concurrido.
Disparó otra red hacia el suelo del techo y se agarró a ella, saltando hacia abajo. Luz aterrizó suavemente en el suelo del callejón y se encaminó hacia la salida, pero se detuvo al ver algo de reojo. Era un anuncio, un afiche pegado a la pared que decía "¡PELEA CONTRA EL BONECRUSHER, GANA Y GANAS 4000 DÓLARES EN EFECTIVO!". Luz miró el afiche con emoción, revisó la fecha y sonrió al ver que era esa noche.
Creo que ya sé cómo ayudar a mamá - dijo Luz, manteniendo su sonrisa.
. . . . . . .
Ya eran las 3 de la tarde, y dentro de un gran edificio, había mucha gente reunida. Gritaban con emoción al ver en el centro un espectáculo: un cuadrilátero de peleas. Dos tipos con máscaras se enfrentaban a un hombre corpulento que llevaba una camiseta de tirantes negra.
Los dos hombres con máscaras se abalanzaron, pero el hombre de ropa oscura los golpeó, mandándolos hacia atrás y dejándolos noqueados en el suelo.
¡OTRA VEZ, BONECRUSHER GANA! - Decía el presentador de la pelea, vestido con un traje de gala - ¿¡QUIÉN SERÁ EL QUE DERROTE A ESTA BESTIA!? - Preguntó en tono grave, seguido por los gritos de los espectadores.
Luz observaba lo sucedido desde la entrada. Tragó saliva, pero en lugar de retroceder, siguió su camino y se dirigió hacia abajo, donde parecía haber una fila de espera para los siguientes peleadores del concurso. Al ver que los peleadores llevaban máscara, Luz sacó rápidamente algo de su mochila: una máscara algo sucia, pero a pesar de eso, se la puso.
- Rayos, casi no veo con esto - Se quejó Luz por la poca visibilidad que le daba la máscara.
Finalmente, Luz llegó a la mesa donde los participantes se registraban para la pelea.
- Disculpa, niña. No hay sección de peso ligero, mi amiga - Dijo la señora encargada del registro.
- No, no, anóteme, por favor - Dijo Luz tratando de convencer a la señora. Esta la miró por última vez y solo dejó salir una sonrisa burlona - De acuerdo, que dios te acompañe - Aceptó la señora.
. . . . . . .
En un callejón cercano, un sujeto herido se agarraba el brazo, el cual goteaba sangre. Respiraba agitado, pero al escuchar el sonido de las sirenas de la policía acercándose, se escondió detrás de un contenedor de basura.
El sujeto esperó a que la patrulla se fuera. Al escuchar más lejos la sirena de la policía, suspiró mientras se levantaba del suelo.
. Maldita policía... - Murmuró en voz débil aquel sujeto. Puso una bolsa en el suelo, y al abrirla se veía que en su interior había una buena cantidad de dinero - Esto apenas es un cuarto de lo que le debíamos al Big Man - Llevó su cabeza hacia atrás, tocando la pared detrás suyo.
- ¿Cómo rayos conseguiré más dinero? - se preguntaba mientras salía del callejón... pero este se detuvo al ver algo en el suelo: un afiche. Lo agarró con curiosidad. El sujeto sonrió maliciosamente al ver lo que tenía escrito aquel afiche - Perfecto... dinero fácil - Dijo caminando con más prisa el sujeto hacia una dirección específica. Dejando el afiche tirado en el suelo mojado del callejón, y mientras el papel se empapaba, las letras de tinta se despintaban. Lo único que quedó de la tinta fue una cifra de dinero: 4000 dólares.
. . . . . . .
Luz estaba esperando su turno. Había visto que varios de los participantes iban hacia el cuadrilátero, pero por el ruido de emoción proveniente de los espectadores, no parecía que la pelea hubiese terminado.
Mientras Luz suspiraba, el ruido proveniente de su celular se hizo notar. La joven morena sacó su celular, era su madre. Luz dudó un poco en contestar. Estaba a punto de dirigir su dedo hacia el botón verde para contestar...
- ¡Número 15! - Interrumpió uno de los trabajadores del evento. - Niña, es tu turno - Dijo el trabajador hacia Luz.
Al escuchar que le hablaban, Luz guardó su celular en su mochila y la dejó en uno de los casilleros del lugar. Respiró hondo y se puso nuevamente la máscara. Esta se veía mejor a la iluminación del lugar. La máscara tenía un diseño semejante a una telaraña (no igual, pero casi tenía el parecido), y junto con la sudadera que usaba Luz, la cual tenía una imagen estampada de una araña en diagonal sobre la tela.
- Muy bien... Empecemos - Se dijo Luz, caminando hacia la puerta que llevaba al cuadrilátero.
Pasaron unos minutos. Nuestra joven morena ya estaba parada en el cuadrilátero, mirando fijamente al nombrado Bonecrusher, este sonreía confiado.
- ¿Segura que quieres seguir con la pelea? No nos haremos responsables si Bones te rompe los huesos - Decía el presentador con un tono leve de preocupación hacia la chica.
Luz pensó unos minutos para después mirar hacia el presentador - ¿5000 dólares si le gano? - Preguntó Luz al presentador de la pelea.
- Con sus condiciones, pero... Sí - Dijo el presentador con una sonrisa.
- Bueno, en ese caso... - Luz se puso en pose para iniciar la pelea nuevamente, mirando hacia su contrincante. - Acepto - Dijo la chica en un tono grave, pero con confianza. El presentador sonrió al escucharla y se giró hacia el público.
- ¡DAMAS Y CABALLEROS! ¡NUESTRA SIGUIENTE CONTRINCANTE SERÁ...! - El presentador se detuvo al no saber el nombre de la chica, así que solo miró el dibujo de la araña que tenía su sudadera. Sin más pistas, continuó: ¡LA ESPECTACULAR SPIDER-GIRL! - Terminó de hablar el presentador antes de salir del cuadrilátero.
- Muy bien, Bones, dame lo mejor que... - Decía en un tono de confianza, pero esta es interrumpida al recibir un fuerte y rápido golpe en la cara. La chica cayó al suelo, pero se levantó lentamente y un poco aturdida debido al golpe que había recibido.
- No me gusta golpear a los pequeños, pero lo haré rápido, ¿bien? - Preguntó Bonecrusher con una sonrisa mientras se acercaba hacia Luz.
- Bueno, te lo agradezco... - Dijo Luz levantándose, pero recibió una patada que la mandó hacia atrás, cayendo nuevamente al suelo del cuadrilátero - Okey, esto ya me está enfadando - Se quejó Luz ante la golpiza que le propinaba Bonecrusher.
- ¡Vamos, hazla pedazos! - Gritó una de las espectadoras, la cual tenía un curioso tono violeta en su cabello.
- Es... espera, ¿esa no es Bos...? - Se preguntaba un poco noqueada Luz al pensar que había reconocido a la chica frente suyo, la cual apoyaba al Bonecrusher.
Pero antes de que pudiera ver mejor la apariencia de la chica, Luz fue agarrada del pie y lanzada hacia una esquina del cuadrilátero.
Bonecrusher se acercó hacia Luz mientras se tronaba sus nudillos y se acercaba hacia la joven morena. Luz ya había tenido suficiente del Bonecrusher, rápidamente lanzó una telaraña hacia la rodilla.
- ¿Qué rayos es esto? - Se preguntaba el hombre fornido al ver la telaraña pegada a su rodilla.
- Es una pequeña sorpresa mía... Ahora es mejor que caigas, tonto - Dijo Luz para después jalar la telaraña hacia ella, haciendo que Bonecrusher cayera al suelo.
Bonecrusher se levantó del suelo - Maldita niña, ¿dónde estás? - Preguntaba el hombre, girando hacia todos los lados, pero no podía lograr ver a la chica.
- ¡Eh, por aquí, tonto!
Bonecrusher giró hacia arriba, de donde provenía aquella voz. Abrió los ojos al ver a la chica pegada al techo, y no era el único; todos los espectadores miraban asombrados la hazaña de la chica enmascarada.
- ¡Baja de ahí! - Gritó Bonecrusher hacia Luz para que esta bajara hacia el suelo.
- ¿Es una opción? - Preguntó Luz para después lanzar una red hacia la espalda, levantando poco a poco a Bonecrusher del suelo.
- ¡Suéltame! - Exigió en tono grave el Bonecrusher.
- ¿Seguro? - Preguntó Luz con una sonrisa debajo de la máscara.
- ¡Sí! - Gritó en tono grave el contrincante de Luz - Bueno, si así lo quieres... - Continuó Luz para acto seguido soltar la red y, por ende, a Bonecrusher, el cual cayó de espaldas - Mi espalda... - Decía Bonecrusher adolorido.
- Pues creo que... - Decía Luz mientras bajaba lentamente y se ponía encima de Bonecrusher - La pelea terminó.
Todos los espectadores empezaron a gritar y vitorear de emoción, incluso aquella chica que le había gritado al Bonecrusher para que la hiciera pedazos.
- ¡LA GANADORA ES LA ASOMBROSA SPIDER-GIRL! - Gritó con emoción el presentador anunciando a la ganadora del evento de la pelea, y todo el público continuó ovacionando a la nombrada Spider-Girl.
. . . . . . .
Luz caminó junto con el presentador por un pasillo donde se veían a diferentes luchadores en distintos cuadros de fotografías.
- Tengo tu dinero en mi oficina, solo tienes que firmar un contrato de exclusividad y...
- Wow, amigo, detente ahí - Interrumpió Luz, deteniendo su caminata. - Yo no firmaré nada, solo quiero el dinero.
- Sin firma, no hay dinero... - Dijo el presentador sonriendo burlonamente mientras jugueteaba con un fajo de billetes en su mano - Te dije que había condiciones, arañita... - Añadió el presentador, caminando hacia la puerta de su oficina.
- Hey, pero eso no es justo - Se quejaba Luz ante la actitud del hombre.
- Lo justo, no es mi problema - Respondió el presentador antes de entrar a su oficina.
Luz solo se limitó a maldecir en voz baja antes de dirigirse hacia el elevador. Mientras oprimía el botón del elevador y la puerta se abría, escuchó un sonido detrás suyo.
- ¡Oye! ¡Spider-Girl, deténlo! - Gritó el presentador hacia Luz para que detuviera al ladrón que corría hacia ella. Pero en lugar de detenerlo, Luz se apartó y dejó pasar al ladrón al elevador para que este se escapara.
- Gracias - Dijo el ladrón sonriéndole a la chica mientras la puerta del elevador se cerraba.
El presentador corrió, pero no pudo alcanzar al ladrón. Solo golpeó la puerta con fuerza, luego se giró hacia Spider-Girl.
- No es mi problema - Dijo en un tono de molestia la chica mientras miraba al presentador.
El presentador solo se limitó a mirar con enfado a la chica antes de irse. Luz caminó hacia las escaleras del edificio. Ya solo quería irse del lugar.
. . . . . . .
- Deja pasar, Justin... - Decía un joven de tez clara y cabello rubio ceniza rapado mientras se acercaba a una puerta que conducía a lo que parecía ser un laboratorio.
- Joven... El señor Wittebane nos dijo que no quería interrupciones mientras a él... - Explicaba Justin, el asistente de Wittebane, tratando de detener al joven cenizo, pero este continuó.
El joven cenizo colocó su mano sobre el panel, abriendo la puerta del laboratorio.
- Tío, tenemos que hablar... ¿Qué está pasando aquí? - Se preguntaba el joven cenizo al ver a varios científicos analizando y conectando cables y agujas a su tio, quien lo miraba con enojo.
- ¡Por el amor de Dios, saquenlo de aquí! - Exigió Wittebane.
- Vamos, Hunter, este no es el mejor momento - Decía Justin, sacando lentamente al joven del laboratorio - ¿Qué está pasando? - Preguntó Hunter una vez más.
Wittebane solo suspiró con cierto enojo en su rostro.
- ¿Ya verificaron todo dos veces? - Preguntó Wittebane al científico a su lado - Estamos listos, señor - Afirmó el científico.
- Adelante, quiero mostrales al consejo su equivocacion - Dijo Wittebane a los científicos. Al escucharlo, iniciaron el proceso de la máquina. Comenzó a infundir las venas de Wittebane con el líquido de la fórmula Belos, un líquido verde fosforescente que recorría sus vasos sanguineos. Wittebane parecía aguantar el proceso, pero algo comenzó a suceder.
Abrió los ojos, sus ojos celestes empezaron a cambiar a un fuerte y brillante verde azul, mientras su musculatura se aumentaba. Los científicos retrocedieron asustados al ver la transformación que estaba experimentando Wittebane. Al final, se escuchó un fuerte rugido gutural proveniente de la boca de Wittebane.
- Dios... - Exclamó uno de los científicos al ver la forma monstruosa que ahora poseía Wittebane. Gracias a la sombra detrás de Wittebane, se podía ver que ahora tenía una figura más alta y fornida, aunque aún conservaba sus brazos delgados. En su cabeza, asomaban unos grandes cuernos.
- ¡AAAAAAGH! - Gritó con tono bestial el ahora monstruoso Wittebane.
. . . . . . .
- Eso fue una pérdida de tiempo... - Se decía Luz para sí misma con cierto tono de amargura en su voz mientras caminaba hacia la cafetería Clawthorne, queriendo ver si podría comer algo aprovechando que hoy no trabajaba allí. - Mejor hubiera hecho algún acto en el centro o qué sé yo... solo dejé que me pegaran por nada - Se quejaba Luz ante aquel resultado tras su pelea.
Luz giró hacia una avenida, aún cabizbaja, pero detuvo su caminar y levantó su mirada al escuchar las sirenas de la policía. Abrió los ojos y su expresión cambió a una de miedo al ver que dos patrullas estaban estacionadas cerca de la cafetería.
Rápidamente, Luz corrió hacia allí, entrando por la puerta. Al pisar la entrada, se escuchó un crujido. La joven morena bajó la vista y vio varios pedazos de cristal en el suelo.
- ¡Luz! - Dijo una voz con tono preocupado. Luz volvió su vista hacia adelante y vio a Eda con una expresión preocupada. Sin previo aviso, Eda tomó a Luz de los hombros. La dama de cabello plateado tenía lágrimas en su rostro y una expresión de tristeza.
- ¿Qué sucede, Eda... ? - Preguntó Luz confundida, sin entender lo que pasaba.
- Tu madre... - Al escuchar esas palabras, Luz abrió los ojos y su expresión de confusión cambió a una de miedo - Le dispararon a tu madre - Continuó Eda con cierta quiebra en su voz.
