En la penumbra de una habitación sombría, una luz se encendió de repente en el centro, iluminando a un chico de unos 15 años. Tenía el cabello rubio cenizo y una tez pálida, y se sujetaba la cabeza entre las manos mientras se quejaba del dolor. Al sentir la luz sobre él, sus pupilas se dilataron lentamente, adaptándose a la repentina iluminación.
- ¿Dónde... dónde estoy...? - Preguntó el joven, confundido y desorientado, tratando de ubicarse en el entorno.
- Buenos días, Hunter Wittebane - Respondió una voz femenina, perteneciente a una chica mayor con cabello anaranjado y tez pálida, vestida con un elegante traje negro. Se sentó frente a Hunter en una silla, con una actitud serena pero firme.
- ¿Cómo sabe mi nombre? - Preguntó Hunter, todavía desorientado.
- Hemos estado investigándolo, antes y después del incidente en Horizon Labs - Explicó la chica con tranquilidad, manteniendo una actitud amable hacia el joven.
Hunter escudriñó la habitación en la penumbra, pero solo encontró oscuridad a su alrededor. Suspiró y se frotó los ojos con la muñeca - ¿Y quién es usted? - Preguntó Hunter.
- Puedes llamarme Kim. Lo demás prefiero que sea un secreto - Respondió la chica con una sonrisa, sacando una grabadora y una libreta - Ahora, quiero que respondas algunas preguntas. Después de eso, te dejaremos ir y olvidarás todo lo que pasó, ¿de acuerdo? - Propuso Kim, mirando a Hunter.
Hunter inclinó la cabeza, mostrando su indecisión, pero finalmente decidió cooperar con la chica - Está bien - Dijo Hunter con tono cansado, lo que hizo sonreír a Kim, agradecida por la cooperación del joven.
- Primero, quiero saber: ¿qué es lo último que recuerdas antes del incidente? - Preguntó Kim, sosteniendo su libreta y un bolígrafo, lista para tomar notas.
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Recuerdo estar en la sala de espera de los laboratorios, esperando hablar con mi tío. Estaba enojado, aunque no recuerdo por qué. Me levanté del sillón rojo y caminé hacia el laboratorio, furioso.
En el pasillo que conducía al laboratorio, me encontré con el asistente de mi tío, Justin. "Joven... El señor Wittebane nos dijo que no quería interrupciones mientras..." intentaba explicarme, pero seguí caminando.
Abrí la puerta con ira y grité a mi tío, pero me quedé en silencio al verlo. "¿Qué está pasando aquí?" pregunté, observando cómo varios científicos le conectaban cables y agujas por todo el cuerpo. Era una escena horrible, algo que nunca imaginé presenciar.
Cuando mi tío me vio, solo dijo: "¡Por el amor de Dios, sáquenlo de aquí!" Su asistente me sacó, pero mientras caminábamos fuera del laboratorio, escuché algo inusual.
Un grito potente, bestial, aún resuena en mis pensamientos. Era aterrador. Entonces ocurrió, un estruendo ensordecedor resonó desde el interior del laboratorio. Tanto el asistente como yo intentamos abrir la puerta, pero estaba trabada con algo. Antes de poder hacer algo más, el pasillo comenzó a temblar. Las paredes y el techo se agrietaron. "Hunter, ¡rápido, sal de aquí!" es lo último que escuché de Justin antes de que un escombro del techo le cayera en la cabeza, aplastándolo. Aturdido por lo que vi, no pude reaccionar a tiempo a la gran explosión que derribó la puerta, lanzándome al suelo. Mientras perdía la conciencia bajo los escombros, logré escuchar otro grito, el rugido de una bestia enfurecida.
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- Eso es todo lo que recuerdo... - Hunter se llevaba la mano a la cabeza, mientras Kim terminaba de tomar notas de lo que el joven había relatado.
- Está bien, Hunter - Dijo Kim con calma, mirándolo a los ojos - Es normal que en estas situaciones nuestra memoria no coopere del todo.
Hunter, confundido, preguntó - ¿Para qué eran todas esas preguntas que me hiciste?
- Digamos que... trabajo para el gobierno - Respondió Kim con una sonrisa, guardando la grabadora en su bolsillo - Fue un placer que colaboraras conmigo...
- ¡Espere! - Interrumpió Hunter - ¿Sabe qué pasó con mi tío? ¿Logró salir de los laboratorios?
Kim dejó de sonreír y se acercó por detrás de Hunter, sacando algo de su bolsillo.
- Por el momento no lo sabemos... pero lo estamos buscando - Explicó Kim mientras se acercaba - Mi jefe quiere encontrarlo lo antes posible. Por ahora... - Mientras hablaba, aprovechó que Hunter no estaba prestando atención y le inyectó una jeringa en el cuello.
Hunter se llevó la mano al cuello, sintiendo el dolor, y empezó a sentirse desorientado. Finalmente, cayó inconsciente sobre la silla donde estaba sentado.
- Lo mejor es que duermas - Dijo Kim, levantando a Hunter y acostándolo en lo que parecía una camilla.
Kim salió de la habitación, revelando que estaban en un pasillo de un hospital. Cerca de la salida, había un chico de cabello rubio, vestido igual que Kim.
- ¿Todo bien, Kim? ¿El chico dijo algo? - Preguntó el rubio a su compañera.
- Sí, solo recuerda lo que pasó durante el incidente, pero no la causa... pero dijo algo que nos puede ayudar a resolverlo - Explicó Kim, mientras caminaba con su compañero por el pasillo.
- Esto es como el incidente en la Universidad de Culver, ¿recuerdas? El del tipo verde - Dijo el rubio, recordando el evento.
- Es parecido - Asintió Kim - ¿Y qué vamos a hacer con el chico Wittebane? - Preguntó el compañero de Kim.
- Deamonne nos explicará luego, primero debemos informarle sobre lo que nos dijo Hunter y también lo que sabemos sobre Philip Wittebane - Respondió Kim, sacando su teléfono celular.
- De acuerdo, pero después vamos a comer tacos y nachos, me dio hambre después de todo el trabajo de hoy - Dijo el rubio con un tono de queja, mientras su estómago hacía ruido.
- Ron, solo te quedaste para vigilar la puerta- Bromeó Kim, levantando una ceja y riendo.
- Oye, no menosprecies mi trabajo - Respondió Ron, cruzando los brazos y haciendo una mueca de molestia.
- Ya, tranquilo, yo invito los tacos... pero tú pagas los nachos - Dijo Kim, sonriendo y poniendo su mano sobre el hombro de Ron.
- Trato - Aceptó Ron, dándole un apretón de manos a Kim.
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En una parte remota del hospital, en un callejón de la ciudad bajo la lluvia, se escuchaban pisadas pesadas resonando en el suelo mojado, acompañadas de una respiración profunda que extrañamente no se veía afectada por la lluvia.
La figura de la cual emanaba todo este ruido se apoyó contra una pared de ladrillos cercana, respirando agitadamente y mostrando signos de cansancio en su postura.
- Be... los... - Pronunció con las palabras entrecortadas y una voz grave la figura, deteniéndose al percibir un olor en el aire empapado por la lluvia. Dirigió su mirada hacia la fuente del aroma, sus ojos bestiales de un azul oscuro se hicieron visibles mientras olfateaba.
- Be... los... - Repitió la figura, comenzando a moverse lentamente antes de dirigir su mirada hacia arriba, pareciendo sonreír. Extendió su mano, ahora con garras, hacia la pared de ladrillos frente a él, anclando sus garras y escalando con movimientos ágiles mientras la lluvia azotaba su cuerpo.
Una vez en el techo, respiró profundamente antes de observar hacia adelante, volviendo a olfatear y mostrando una sonrisa salvaje al detectar nuevamente el aroma.
- ¡ARGHHH! - Rugió la figura, lanzándose hacia adelante con determinación. Mientras se alejaba, se podía ver que se dirigía hacia un edificio que se asemejaba a una escuela: la preparatoria de Midtown.
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- Por Dios, Luz - Exclamó Willow al escuchar las palabras de su amiga. El trío de amigos caminaba por uno de los pasillos de la preparatoria - ¿Por qué no nos dijiste lo que sucedió? Hubiéramos ido lo más rápido si nos avisabas - Se quejó Gus, lamentando que Luz no les hubiera llamado.
- Bueno, es que pasaron... - Comenzó Luz, llevando una mano hacia su nuca con una sonrisa incómoda mientras recordaba los eventos del sábado - Ciertas cosas.
- Pero no se preocupen, mi mamá está bien. Se está recuperando en el hospital. Si quieren, pueden venir conmigo a visitarla hoy - Propuso Luz, sonriendo. Willow y Gus asintieron con una sonrisa, aceptando la invitación de la joven morena - Eso estaría muy bien, Luz - Continuó Willow.
El trío de amigos, ahora en mejores términos, continuó caminando hacia la cafetería de la preparatoria. Gus había expresado su deseo de comer una de las pizzas de queso que estaban sirviendo. Mientras avanzaban por el pasillo, escuchaban las voces de sus compañeros. Boscha estaba contando algo a Skara, quien parecía especialmente emocionada - Y luego le atrapó con telarañas y lo derribó al suelo. Esa Spider-Girl es realmente asombrosa - Decía Boscha con entusiasmo.
Al escuchar esto, Luz no pudo contener una risa leve y burlona. Mientras se acercaban a la puerta de la cafetería, Luz percibió algo en el ambiente. Sentía como si todo a su alrededor se ralentizara y los sonidos se agudizaran.
- ¿Escuchan eso? - Preguntó, mirando hacia atrás. Luz abrió los ojos al escuchar algo aproximándose. Rápidamente, agarró a Gus y Willow, apartándolos de la puerta de la cafetería. Una fuerte explosión destrozó la entrada, enviando escombros volando y desatando el fuego.
- ¿Qué rayos...? - Balbuceó Gus, aturdido por el estruendo mientras se levantaba del suelo.
- No hay tiempo para eso, debemos salir de aquí - Dijo Luz, levantando a Willow - ¿Estás bien, Wi? - Preguntó, preocupada por su amiga, que tosía debido al humo.
- Sí, estoy bien, Luz - Respondió Willow, con voz ronca por el humo.
- ¡TODOS FUERA, TODOS FUERA, SALGAN DE AQUÍ AHORA! - Gritaba uno de los maestros, instando a los estudiantes a dirigirse a la salida de la preparatoria.
Los estudiantes salieron apresuradamente, algunos empujándose entre sí pero logrando salir del humeante y caliente lugar. Una vez afuera, Willow y Gus se veían aturdidos y confundidos por el incidente.
- ¿Qué rayos fue eso? - Preguntó otro estudiante, mientras Willow y Gus se daban cuenta de que faltaba alguien. - ¿Dónde está Luz? - Preguntaron ambos.
- ¡EY, MIREN! - Exclamó Skara, señalando hacia arriba.
Todos los presentes en el exterior de la escuela dirigieron su mirada hacia donde apuntaba Skara, algunos quedaron boquiabiertos y otros simplemente miraban impresionados.
- ¡Dejen pasar a la superheroina número uno! - Exclamó con entusiasmo aquella figura enmascarada. Era Spider-Girl - ¡Genial, es Spider-Girl! - Exclamó Boscha emocionada. Los estudiantes se quedaron desconcertados, pero rápidamente volvieron su atención hacia la enmascarada, quien se lanzó hacia una de las ventanas de la escuela, rompiéndola de un solo golpe.
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Dentro de la preparatoria, los aspersores mitigaban las llamas, pero el humo persistía. Luz caminaba por el pasillo tratando de ver a través del denso humo. Se preguntaba quién sería capaz de provocar un incendio en la escuela.
De repente, percibió algo detrás de ella. Se giró y entre la neblina del humo alcanzó a distinguir una figura.
- ¿Hola? - dijo Luz, extrañada - ¡Ey! ¿No te dijeron que debes tener tu pase durante las horas de clase? - bromeó, pero su tono delataba cierto temor al ver que el humo se disipaba revelando la apariencia de la figura.
Era una criatura alta y fornida, con brazos delgados pero manos grandes y garras pronunciadas. Tenía cuernos altos y largos en la cabeza, y un cabello cenizo. Era monstruoso, imponente y aterrador.
- ¿Eres el nuevo profesor de biología? - Preguntó Luz, tratando de bromear, aunque su voz delataba miedo. Pero el ser monstruoso abrió sus brillantes ojos cian y lanzó una bola de fuego hacia Luz.
Ella saltó rápidamente para esquivar el fuego, aterrizando detrás de la criatura.
- Oye, eso es inflamable, ten cuidado - Advirtió Luz, antes de golpear fuertemente la espalda del monstruo. Este fue enviado hacia atrás, chocando contra unos casilleros que se abollaron con el impacto.
- Pero mira qué desastre has causado, ni pienses que lo limpiaré yo, jovenci... - antes de que pudiera terminar su frase, el monstruo agarró el rostro de Luz. Ella intentó liberarse, pero su agarre era fuerte. Mientras se levantaba de entre los escombros de los casilleros, mantenía el rostro de Luz entre sus manos - Tú... - dijo el monstruo, mientras unas venas de su mano comenzaban a brillar intensamente de color verde.
Luz comenzaba a sentirse débil y cansada, sus movimientos se volvían torpes. Antes de que el monstruo pudiera hacer algo más, ella usó sus piernas para golpearle en el estómago, lo que le hizo soltarla y retroceder.
- Wow... eso fue... repugnante, por alguna razón - Dijo Luz, temblando tras la sensación de haber sido agarrada por el monstruo.
El monstruo la miró con furia, y Luz pensó "Mierda", tratando de alejarse trepando por los casilleros. Pero antes de que pudiera escapar, el monstruo se lanzó sobre ella, agarrándola con fuerza.
Debido al salto, el monstruo rompió una ventana cercana, llegando ambos hasta el techo de un edificio próximo, donde aterrizaron bruscamente. Luz se levantaba adolorida, sujetándose la cabeza.
- Okey, creo que nos hemos conocido con el pie izquierdo... si es que así se dice la frase - Se preguntaba mientras se quitaba escombros del suelo del techo. - Mejor, respóndeme esto: ¿quién rayos eres tú? - Preguntó, preparándose para el próximo enfrentamiento.
El monstruo se levantaba del suelo, la lluvia ayudaba a que los escombros se desprendieran de su piel. Miró a Luz.
- ¡BELOS! - Gritó de forma bestial mientras alzaba sus garras con fuerza.
- Okey, mucho gusto, Belos dijo Luz, saltando para esquivar la embestida que Belos estaba a punto de hacerle.
Aprovechando que ahora estaba detrás de Belos, Luz rápidamente le lanzó hilos de telaraña para enredarlo y detenerlo. Pero Belos, molesto, desprendió una fuerte onda de calor con sus manos, derritiendo las telarañas que lo tenían prisionero.
- Rayos... - Se quejó Luz al ver lo que había hecho Belos.
Belos rugió nuevamente y corrió hacia Luz. Ella rápidamente lanzó una red de telaraña hacia un ventilador cercano y, con todas sus fuerzas, lo arrojó hacia Belos. Este lo detuvo por un momento, pero continuó con su carrera.
- ¡Oye, espera...! - Exclamó Luz, pero antes de que pudiera hacer algo, Belos le agarró del brazo, y al hacerlo, produjo el mismo efecto que cuando la sostuvo del rostro.
- Hey... ¿no te han dicho que el espacio personal es importante? - Dijo Luz, disparando telaraña al rostro de Belos. Este gruñó de molestia y la lanzó lejos.
El lanzamiento fue impresionante; la joven morena fue arrojada hacia un muelle cercano. Antes de caer al agua, rápidamente lanzó una red hacia un poste, evitando así sumergirse.
- Muy bien... - dijo Luz mientras descendía del poste - Ese fue un buen lanzamiento."
Pero antes de que pudiera respirar, Belos saltó desde el techo y cayó cerca de ella. Reía de manera aterradora, sus garras parecían afilarse aún más, y fuego se desprendía de su mano izquierda como sudor.
Luz suspiró bajo su máscara, asumiendo nuevamente una pose de combate. Belos ladeó la cabeza y emitió una risa bestial.
Sin perder tiempo, Belos lanzó una bola de fuego hacia Luz, quien la esquivó hábilmente con un breve balanceo. En el suelo, utilizó una red de telaraña para agarrar un tanque de agua cercano y golpear al monstruo.
Belos no logró esquivarlo, pero se mantuvo de pie tras el impacto. Luz suspiró al ver que el monstruo no se detenía por nada.
- ¿Ahora qué hago? - Se preguntó, tratando de pensar en una solución contra el supervillano. Retrocedió un poco, pero se detuvo al escuchar el característico ruido de la electricidad. Se giró y vio un generador de electricidad detrás de ella, sonriendo al tener una idea de lo que haría a continuación.
Ella se mantuvo en su lugar. Belos, por su parte, volvió a rugir bestialmente y corrió hacia la joven morena.
- Vamos... ven... - Dijo Luz, mirando a Belos que se acercaba a gran velocidad - ¡Ahora! - Gritó antes de saltar hacia arriba, tomando por sorpresa a Belos. No pudo evitar chocar contra el generador de electricidad al recibir una fuerte descarga, lo que lo dejó aturdido pero aún de pie.
- Hey, amigo... - Dijo Luz, tratando de llamar la atención de Belos. Este se giró hacia ella, parecía avanzar lentamente mientras levantaba su garra izquierda hacia Luz. Sin embargo, se detuvo cuando dos redes de telaraña se pegaron a su abdomen. Miró hacia abajo y luego de regreso a Luz.
- ¿Quieres sentir la experiencia piñata? - Bromeó Luz, tirando de las redes para lanzar a Belos hacia el muelle detrás de ella.
Belos cayó sobre el muelle, aturdido y desorientado.
- Buen intento, amigo, pero mejor... - Pero antes de que Luz terminara, Belos la agarró del pie, repitiendo la misma acción que había hecho antes. Luz cayó al suelo, exhausta. Parecía que cada vez que Belos hacía eso, le robaba parte de su fuerza.
Belos se rió al verla en el suelo, luego se levantó y puso sus manos sobre los hombros de Luz, absorbiendo gradualmente su fuerza. A medida que lo hacía, su cuerpo se fortalecía.
Luz estaba muy débil, pero mientras estaba en el suelo, notó algo: las tablas de madera debajo de los pies de Belos se estaban rompiendo. Sonrió al ver eso y rápidamente golpeó las tablas con su puño, haciendo que Belos cayera al agua. Intentó agarrarse de Luz, pero ella le dio un puñetazo en la cara.
Finalmente, Belos quedó sumergido en el agua. Luz suspiró aliviada mientras se levantaba lentamente del suelo.
- Rayos... eso estuvo agotador - Dijo, tambaleándose un poco. Se dio la vuelta para irse, pero antes de hacerlo, echó un vistazo hacia donde cayó Belos. Lanzó una red hacia uno de los edificios cercanos y salió del lugar. Mientras Luz se retiraba, unas burbujas aparecieron en el agua.
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De regreso a la Preparatoria de Midtown, los estudiantes más afectados por la explosión y el humo del incendio eran atendidos por los médicos que llegaron durante la pelea entre Spider-Girl y Belos en el techo del edificio.
Luz se asomó por un borde del edificio y dio un salto hacia abajo, cayendo en unos arbustos. Rápidamente se quitó su traje casero y lo guardó en una mochila.
Vestida con su ropa habitual, Luz se dirigió hacia donde se encontraba el tumulto de estudiantes. Varios de ellos, junto con los maestros, estaban dando sus testimonios a los oficiales. Entre ellos estaba el oficial Steve, quien tomaba notas mientras escuchaba a una chica de cabello anaranjado con un gorro en la cabeza.
La joven morena miraba a su alrededor, tratando de encontrar a sus amigos. Cesó su búsqueda cuando escuchó: "¡LUZ!". Se dio la vuelta y vio a Willow y Gus correr hacia ella. El dúo la abrazó con fuerza.
- Chicos... me asfixian - Dijo Luz en voz baja, tratando de respirar un poco. El dúo dejó de abrazarla.
- Luz, nos tenías preocupados. ¿Dónde estabas? - Preguntó Willow con notable preocupación en su voz.
- Me quedé encerrada en el baño cuando estábamos huyendo de ese monstruo. Pude salir cuando vi que era seguro - Respondió Luz, intentando sonar convincente.
- ¿Entonces viste la pelea entre la dama araña y el...? No sé qué nombre ponerle, parecía un duende por ese color verde - Se preguntó Gus. Luz solo soltó una risilla.
- No pude verla, fue muy aterradora - Dijo Luz, fingiendo miedo. Willow suspiró y limpió sus lentes con la manga de su camiseta - Lo bueno es que no te pasó nada - Continuó Willow con un tono tranquilo.
- ¿Saben lo único malo? - Preguntó Gus a sus amigas, quienes se acercaron a él - Ya no podré comer esa pizza de queso.
Luz y Willow se quedaron calladas, pero segundos después empezaron a reírse ante el mal chiste de su amigo. Gus se les unió.
- Creo que Eda hoy hizo su pizza de queso y champiñones, ¿les parece si vamos por una? - Sugirió Luz al dúo.
- ¡YEAH!" - exclamó Gus emocionado, haciendo una pose de victoria - Estaría bien - continuó Willow junto con una sonrisa en su rostro.
El trío finalmente decidió salir de la escuela. Debido al incidente de hoy, se suspenderían las clases. Mientras se iban, la lluvia comenzaba a disiparse en el lugar.
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De regreso en el muelle, entre los escombros de madera que aún yacían allí, la gran mano de Belos emergió del agua. Se ancló con sus garras al pavimento de la calle para salir del agua.
Belos respiraba enojado mientras se levantaba y salía del agua. Dio un fuerte gruñido, pero antes de que pudiera olfatear el aroma de Luz nuevamente, escuchó un ruido leve. Giró hacia el ruido: era un grupo de gente con armaduras uniformadas y el logo de las siglas S.E.P.H.A. en sus hombros, apuntaron sus armas hacia él.
Belos se limitó a reír, pero antes de que pudiera actuar, una granada de gas cayó a sus pies. Al inhalar el gas, cayó noqueado al suelo. Los agentes se le acercaron, aún apuntando.
Uno de los agentes, al ver que Belos ya no se movía pero aún respiraba, bajó su arma. Este agente lleva su mano hacia su odio activando su comunicador - Señor, lo tenemos...
