Me encuentro probándome vestidos de novias, como solo es una boda civil, no quiero nada extravagante, quiero un vestido sencillo, pese una hora probándome algunos, al final me decido por uno liso pegado al cuerpo, me llega hasta los talones, solo tiene escote el parte de la espalda, no quiero usar velo, me are un peinado que me recoja todo mi cabello. Pago el vestido muy conforme con mi compra.
Cuando les contamos a la familia de Inuyasha que nos casaríamos, se pusieron todos felices...bueno...todos menos Sesshomaru, en realidad era de esperarse. Aún no he vendido ni arrendado mi departamento, por lo que decido pasar a dejar el vestido para que Inuyasha no lo vea, cuando llegó, decido no irme de inmediato a la mansión, pues Inuyasha no está, ya que fue a comprar una casa para nosotros cuando ya estemos casados, le pedí que no fuera una tan grande. También decidimos que después iríamos a adoptar a un niño.
Paso la tarde ordenando y limpiando un poco mi departamento, cuando termine me di cuenta de que era tarde, le mande un mensaje a Inuyasha que no iría a dormir a la mansión y que nos veríamos mañana para la boda, me doy una relajante ducha y me acuesto, me duermo súper rápido.
Estoy escondida en mi closet, escucho sus gritos y estoy tiritando por él miedo, no quiero salir de mi escondite...me llevo mis manos a mis oídos, ya no quiero seguir escuchando...las lágrimas corren por mis meguillas, no sé cuánto tiempo ha pasado, pero dejo de escuchar sus gritos, retiro mis manos de mis oídos y limpio mis lágrimas. Siento sus pasos por las escaleras, contengo mi respiración cuando la puerta del closet se abre, suspiro aliviada, es mi madre.
-Ya puedes salir Kikyo.-Sago de mi escondite y me madre me da un abrazo...está llorando. -Perdóname...lo siento tanta hija-Cuando se separa de mí, pone sus manos en mis hombros pequeños, sus ojos marrones igual que los míos me miran fijamente- Eres una niña muy inteligente Kikyo, sé que me entenderás, sé que eres valiente, pero a partir de este momento...tendrás que serlo aún más...ya que yo ya no estaré a tu lado físicamente...pero siempre estaré en tu corazón como tú siempre estarás en él mío...
-No te vayas...-Mis ojos están llenos de lágrimas.
-Mi vida, dejarte aquí...me parte el corazón...pero no tengo alternativa...recuerda que mamá siempre te amará mucho...
-¿Nos volveremos a ver? -Mi madre sonrió con tristeza...no lo tenía claro.
-Es lo que más me gustaría me pequeña...-Me dio un último abrazo y se marchó para siempre.
Despierto con la respiración acelerada...otra vez soñé cuando mi madre se marchó...miro la hora en mi reloj, son las nueve...dentro de dos horas estaré casada con Inuyasha y...mi madre no estará físicamente, pero si en mi corazón. Le mandó un mensaje rápido a me padre informándole que me quede en mi departamento, para que me pase a buscar para ir a mi boda.
Me doy una ducha rápida, me pongo mi vestido, un collar de diamantes con forma de corazón, me lo puse por que Inuyasha me regalo cuando me pidió que fuera su novia el día en que nos graduamos del instituto, tiene un valor sentimental muy grande para mí. Decido que mi maquillaje sea lo más natural posible. Recojo mi largo cabello. Me miro en el espejo...no lo puedo creer me casaré con Inuyasha, lo amo, claro que lo amo, es mi vida entera...pero no puedo olvidar que mi padre me está manipulando, que me amenazó con lastimar a mi madre y a Inuyasha, no dejare que los lastime.
Unos minutos más tarde, tocan la puerta, cuando abro veo que es mi padre, está feliz, se le nota, aunque su felicidad no es por mí, sino por el dinero que puede conseguir a partir de mi matrimonio con Inuyasha.
No lo invito a pasar, ya que nos vamos inmediatamente a la mansión de los Taisho para la boda.
-Espero que sea muy feliz con Inuyasha...
-¿Esperas que sea feliz? ¿O simplemente esperas los beneficios que trae casarme con él?
-Es cierto...tú felicidad no me importa en lo más mínimo, solo me importa su dinero...
-Como no. -Pongo los ojos en blanco.
-Espero que sepas comportarte y...hacer lo que te pida, recuerda que solo de ti depende la seguridad de tu madre y de Inuyasha.
-Eres un maldito infeliz.
Cuando llegamos a la mansión, mi padre le dijo a una empleada que avisara que la novia ya había llegado. Cuando entramos al jardín me tuve que tomar del brazo de mi padre y sonreír, había pocos invitados, con Inuyasha queríamos algo íntimo, solo familiares y amigos, su...hija no está presente. Cuando miro a Inuyasha él también está sonriéndome, cuando llego a su lado mi padre me entrega a él.
-Te entrego lo más preciado que tengo, espero que la cuides. -Tuve que controlarme para no reírme de su hipocresía, mi padre siempre me trata bien cuando Inuyasha u otras personas están presentes. Inuyasha asiente con la cabeza y toma mi mano.
La abogada comienza con la ceremonia, intento concéntrame, pero no puedo, estoy nerviosa, Inuyasha lo nota y con su pulgar me comienza a hacer cariño en la mano, se lo agradezco en silencio.
-Inuyasha Taisho ¿Acepta a Kikyo Takeda como su esposa, para vivir juntos en matrimonio, para amarla, honrarla, consolarla, cuidarla, en la salud y enfermedad, guardándole fidelidad, durante el tiempo que duren sus vidas?
-Si acepto- La voy de Inuyasha sonó segura.
-Kikyo Takeda ¿Acepta a Inuyuasha Toisho como su esposo, para vivir juntos en matrimonio, para amarlo, honrarlo, consolarlo, cuidarlo, en la salud y enfermedad, guardándole fidelidad, durante el tiempo que duren sus vidas? -Silencio, no sé cuánto tiempo estuve en silencio, giro mi cuello para mirar a los invitados...Sesshomaru me mira con sus ojos fríos, después mi mirada va hacia mi padre, que me da una mirada de advertencia y asiente con la cabeza, Inuyasha me dio un leve apretón en las manos, yo lo miro, cierro mis ojos, mi respiración es acelerada, cuando obro mis ojos, Inuyasha me está mirando con preocupación, siento que el vestido me está apretando.
-Kikyo ¿Qué te ocurre?
-Yo...es que...
Continuara...
