Hola, hola. Debemos celebrar el Nalu day por lo alto, por eso este fic está dedicado a nuestra hermosa parejita.
#naluday
Fairy Tail no me pertenece, es propiedad exclusiva de Hiro Mashima, nuestro fabuloso troll favorito.
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Solo piénsalo
Esquivó la silla que pasó justo por encima de él y continuó viendo su plato aún lleno de comida. Era raro, pero no tenía hambre, estaba más preocupado por pensar en las palabras que él cubito de hielo le había soltado de la nada, en medio de una pelea. Estaban peleando por algo, ya se le había olvidado el motivo, apoyó su mandíbula en la mesa de madera y suspiró antes de mirar a la nada.
Se levantó y cruzó los brazos sobre su pecho mientras caminaba a la salida del gremio, no antes de esquivar los múltiples objetos que cruzaban de un lado al otro, era una buena pelea la que estaban librando todos ahí. No tenía ánimos para unirse, aunque él fuera el que inició todo, después de todo tenía cosas en que pensar.
Subió de forma rápida por la ventana con la agilidad de años de entrenamiento y también la costumbre de hacerlo a diario, reparó que la habitación estaba vacía, no había rastro de Lucy como ya lo sabía de antemano, lo cual le permitió echarse en la cama con tranquilidad y seguir envuelto en sus pensamientos.
¿En verdad debía pensarlo? Bueno era cierto que se había molestado cuando su amiga se fue de misión sola, poniendo por excusa que necesitaba pagar el alquiler y que él no era de ayuda para obtener la recompensa completa, intentaba controlarse y no ser tan destructivo, casi, era un mago de fuego "la destrucción" era parte de su naturaleza misma, si tuviera una magia distinta, quizás no fuera tan destructivo. El problema es que Lucy se había enojado con él, solo porque comentó que no debería ir sola, ella lo tomó de alguna mala manera, estaba seguro que la maga estelar era muy fuerte, no tenía duda de aquello, pero eso no quitaba que él se preocupara. Luego Lucy se marchó enojada, cuando volvió a meter la pata diciendo que ella podría lastimarse, lo cual la exasperó aún más y le dedicó una mirada asesina, para después salir del gremio hecha una furia, se ganó la recriminación de su equipo quienes solo negaban con la cabeza y soltaban algún comentario de que debía aprender a medir la forma como decía las cosas.
No podía evitarlo, durante los años que llevaba de conocerla, su manera de verla cambió y esa desesperación que tenía por protegerla, era un poco molesta. Ella era su valiosa ¿amiga? Nunca fue bueno entendiendo los sentimientos, aunque Lucy no era solo eso, era mucho más, si podría describirlo con palabras, ella era especial. No era tan tonto como todos creían. Él, Natsu Dragneel siempre pensaba las cosas y es verdad que en ocasiones se aprovechaba de la situación, para tocarla de más y mirar a gusto, nadie podía culparlo, si en especial ella tenía la manía de vestir ropa tan reveladora y en alguna situación terminaba totalmente sin nada de ropa, era un hombre después de todo.
Tendría que pensar algo para que ella lo perdone, tenía tiempo aún. Debería ir a preguntarle a Happy, su amigo siempre tenía buenas ideas.
— Creo que deberías darle un pescado — opinó levantando su pata.
— No a todos les gusta el pescado, es una pésima idea, gato — Charles lo miró de lado.
— Un regalo sería mejor, a Lucy- san le gustaría mucho — aseguró Wendy.
— Mejor un traje de coneja, ella tiene esos gustos, Gihi — dijo Gajeel que estaba bebiendo en la mesa de atrás.
— Gajeel — regañó Levy —. Eso no es conveniente, a Lu-chan le gustaría un libro.
— Una buena bebida es lo que necesita, ella últimamente anda de mal humor o debería conseguirse un novio — Cana dejó su barril en la mesa para mirar a Natsu.
— Un pastel de fresas sería ideal — asintió Erza.
— Una estatua.
— Un traje de hombre.
— Un juego de pistolas.
— Brochas para pintar.
— Una lacrima musical.
— Un libro de runas avanzadas.
— Un vestido de novia.
— Muñecos.
— Un traje de baño sexy.
— Apoyo esa idea — Wakaba felicitó a Macao por su propuesta.
— Creo que todos se olvidan de algo importante. El cerebro de flamas no debe tener dinero para comprarlo y debe ser algo que le guste a Lucy, no a ustedes — señaló a los miembros del gremio que se habían reunido para dar sus ideas.
La mirada de todos recayó en Natsu que solo se encogió de hombros dando la razón a Gray.
Ya estaba atardeciendo y fue en vano haber pedido consejos. No tenía idea que hacer para que Lucy lo perdonara, no tenía dinero eso estaba claro, debía buscar una manera. Sus pasos lo guiaron de vuelta al departamento de la rubia, se tiró sobre el sofá algo fastidiado.
Quizás fue obra de Mavis, pero una idea llegó a su mente. Buscó entre los estantes de la casa y sacó todo lo que encontró, cuando creyó que era suficiente, se planteó hacerle una buena cena y así sorprenderla cuando ella regrese. Nada que una buena comida no solucione, haría uso de todos sus dotes culinarios.
Picó, peló y mezcló para luego ponerlo a cocinar todo junto. Se sentía orgulloso de su creación, era algo único, después pensaría un nombre para su fabuloso platillo. Lo malo de cocinar es que te ensucias y había quedado todo embarrado de los ingredientes que usó, así que decidió dejarlo cocinando mientras iba a tomar una ducha.
Le costó bastante tiempo quitarse de encima todo lo que tenía pegado, olisqueo un leve aroma, olía bien, se felicitó internamente por su idea. Pero luego prestó más atención, no era un olor a comida, era algo distinto, un olor conocido para él. Se vistió enseguida para salir del baño y toparse con el apartamento envuelto en llamas. Le tomó varios segundos procesar lo que estaba sucediendo, en definitiva se estaba quemando todo, miró con terror como el fuego se expandía, escuchó gritos que venían de la parte de afuera. Su primera idea fue comerse el fuego y así aplacarlo, pero quedó en la nada cuando escuchó un fuerte ruido y le tocó agacharse para ponerse a salvó del viento que literalmente destrozó el tejado del edificio, esto empeoró más la situación, llevando las llamas a avivarse. Más ruidos se hicieron presentes, juraría que una espada entró por la ventana y luego tubos de metal, hasta en medio de su estupefacción, vio cartas. La casa estaba por colapsar sentía los cimientos crujir y como pudo saltó por lo que quedaba de la ventana, justo antes de que todo se viniera abajo.
Sobre él cayeron partículas de hielo y le salpicó agua. Se topó con la mirada de terror de Gray y a su lado Juvia, quienes parecían haber apagado el incendio de los restos de lo que una vez fue el departamento de Lucy.
Un escalofrío le recorrió al percibir el aroma de Lucy. No quería girarse realmente, aún así lo hizo y se topó con Lucy mirando con horror su departamento o lo que quedaba de él. La vio caer dramáticamente de rodillas y a su lado Plue la imitó.
— Es mejor que corras — le aconsejó Gray al ver cómo Lucy se giraba y miraba a Natsu inmediatamente como culpable del hecho.
Poco pudo hacer cuando se vio rodeado por Loki y Virgo, la última lo encerró en un hoyo y al intentar salir el espíritu del león, lo golpeó tirándolo al piso el tiempo suficiente, para que Lucy lograra agarrarlo y le propinara todas sus técnicas terminadas en kick o punch. No salió tan bien librado, le causó bastante daño, gracias a Wendy sobrevivió otro día y no dejó a Happy huérfano.
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La miraba moverse de un lado a otro, moviendo cosas y limpiando todo. Parecía más tranquila y de mejor humor, hasta tarareaba una melodía. Luego de todo el revuelo por el apartamento quemado, sin culpa, eso lo repitió muchas veces cuando ella lo interrogó, al final pareció comprender su explicación. Cuando la casera llegó ese día, los había obligado a firmar unos papeles donde ambos se comprometieron a pagar la reconstrucción del departamento y el gasto del amoblamiento, tendría que trabajar duro para pagar eso, después de todo Lucy había llorado más por sus libros y por la deuda que tenía ahora. Lo importante es que parecía haberlo perdonado.
No todo era tan malo, al no tener dónde quedarse ella había aceptado irse a vivir con Happy y con él. Al principio se negó, pero logró convencerla al decirle que se sentía culpable por lo sucedido y era lo mínimo que podía hacer. Lo había pensado mucho y ahora comprendió las palabras de Gray "Solo piénsalo" había dicho cuando el se estuvo quejando de que Lucy se fuera sin él, dando su argumento del porque no podia dejarlo, diciendo que debian estar juntos y que eran un equipo, Gray le dijo " estás enamorado de ella, por eso actúas de esta forma, deja de ser idiota y solo piénsalo" quizás tenía mucha razón, lo comprendía ahora, le parecía tan cómodo verla a ella en su casa, como si todo estuviera en su sitio y todo fuera como debe ser.
— ¿Te quedarás todo el día ahí? — colocó sus manos en su cadera al voltearse para verlo —. Necesito ayuda ¿Sabes? — lo dijo en tono recriminatorio.
— Si te voy a ayudar — respondió levantándose de la silla —. No te enojes, Luce — se quejó al verla arquear las cejas.
— Es mucho trabajo, deberías ser más ordenado — suspiró mientras seguía barriendo.
— Creo que debemos expandirlo, quedará pequeño — era bueno pensar a futuro, después de todo eran tres ahora, por ahora. La miró nuevamente y sonrió.
— ¿Por qué me miras así? — se alejó un poco cohibida por la mirada fija de Natsu.
— Porque estaremos juntos para siempre — mencionó sonriendo más abiertamente.
— Bueno... tampoco es que me moleste — confesó volteándose tratando de ocultar su sonrojo. Tenía facilidad para hacerla avergonzarse y decir esas palabras de esa manera. Aunque capaz sabía bien lo que decía, volvió a mirarlo, parecía más alegre de lo normal. Después de todo, no sería malo que vivieran juntos, era Natsu, quien la invitó al gremio, gracias a quien su aventura comenzó, su primer verdadero amigo y a quien ella le había entregado secretamente el corazón. Y si prestaba un poco más de atención tenía muchas sospechas de que era mutuo, era una escritora, sabía de esos temas.
- Fin -
