El bar de maquino nunca estuvo tan animado desde su fundacion.

El buen humor, las risas estaban en el aire revoloteando como mariposas

Yamato miro a los piratas preparandose para alguna posible pelea o traición aun que tambien tenia un ojo a Luffy que platicaba con el capitan.

Pero ocasionalmente sentia varias miradas dirigidas a ella, esto lo puso en alerta sujetando con fuerza su kanabo.

Eventualmente Luffy se separo de shanks cuando este tuvo que ir al baño, luego el buen ambiente se detuvo y una ola de sentimientos compartidos se cernieron sobre ella, uno de los piratas tenia la intencion de sacar su arma pero una mano de otro de sus compañeros se lo impidio.

El capitan era el que tenia la mirada mas ligera y suave.

El ambiente onminoso se remplazo por uno frio y seco nadie dijo nada solo las miradas eran las unicas que podian hablar mandando mensajes que Yamato conocia muy bien su kanabo se levanto un par de centimetros del suelo preparandose para lo peor.

Una tos fingida llamo la atencion de todos; maquino era la dueña de la tos dejando que todo el peso recaiga en ella y luego una risa estallo, era la del capitan.

- Jajajaja oigan esto no era una fiesta - levanto su copa y luego bebio.

El ambiente relajado regreso pero se acerco a maquino susurro unas palabras, la camarera suspiro pero luego hizo un gesto con sus manos.

- Oe oe podemos hablar - El pelirrojo se acerco a Yamato quien se recargaba en la pared.

-tch esta bien -

Ambos salieron por la puerta de atras, la musica y las risas aun podian oirse.

Yamato miro al pelirrojo que le dirigia una mirada suave. - Cuando me entere por que kaido habia salido de su isla me sorprendi -

Yamato murmuro un par de palabras para luego poner su kanabo en el hombro - y ahora que te veo no te pareces en nada a ese viejo gruñon -

Por primera vez Yamato mostro otra emocion que no fuera seriedad.

- si no te pareces en nada a el y me alegro - Shanks busco un lugar donde sentarse - te he estado observando y encontre un par de cosas -

Yamato se movio lo mas rapido que podia apuntandole con su arma directo al rostro - Que viste - interrogo pero la cara de Shanks no cambio.

- Ace, Luffy padres malditos y con una fama que les persigue - Shanks hizo una pausa reacomodandose el sombrero - y luego estas tu igualmente con un padre maldito -

-A que quieres llegar con esto akagami - Yamato no lo soporto no le gustaban las intrigas.

- De ustedes nada solo quiero darte una advertencia - Shanks se levanto sacudiendose la camisa y los pantalones - Tu padre es odiado no solo por la gente comun si no tambien por otros piratas y organizaciones criminales, y no solo tu si Ace o Luffy son descubiertos tambien tendran una gran diana sobre tu cabeza-

Yamato lo interrumpio - Ya se eso Garp me lo dijo y no veo que eso cambie -

- Entonces aceptas que esto siga asi -

-No, saldre al mar en unos años y matare a mi padre -

- ¿y luego de eso? hay muchas cosas que puedes hacer pero ir directo hacia tu padre es un suicidio no es un yonkou por solo tener un gran precio en su cabeza, te matara y luego ira por lo que mas amas - Yamato fruncio el ceño. - vive tu vida Yamato olvidate de tu padre hasta que seas lo suficientemente fuerte pero recuerda no solo estas peleando con el si no con un basto ejercito -

Yamato miro a Shanks acercandose a ella para luego sacar de su abrigo una fruta.

- Es un regalo de paz y que no hay ninguna hostilidad entre nosotros -

- eh oído que estas cosas saben horrible - Dijo mirando la fruta con patrones extraños, su semejanza a un melocoton era evidente sus colores anarajados junto con patrones de remolinos los hacia ver de otro mundo.

Yamato miro a Shanks pero este ya no estaba en su sitio lo busco en todos lados pero no habia rastro alguno, ella suspiro cansada mentalmente sentandose en el piso. Habia muchas cosas que pensar pero sobre todo estas giraban en torno a su futuro pero su mirada se poso en la fruta, algo la llamaba susurrandole a los oidos con promesas y adulaciones.

Acerco a su boca a la fruta sus colmillos dejaron caer gotas de saliva mientras su garganta se abria y luego lo cerro todo de golpe.

El sabor era tal cual habia oido era horroroso era comer vomito acompañado de huevos podridos y para tomar una deliciosa agua de sudor como acompañamiento.


Yamato recordo es sabor por meses hasta que finalmente se fue de su boca, encontrarse con esos piratas fue curioso pero sirvio para iluminarla del camino que hiba a tomar.

Y luego se fueron, no perdonaria que su hermano ahora tenga poderes de goma ni mucho menos una cicatris por debajo de su ojo pero al menos le habia dado importantes lecciones y un sueño uno que le ayudaria a alcanzar. Pero salio de su mente cuando una pequeña nuez callo sobre su mejila

- Hey tonta - Ace estaba mirandola desde el piso - Desde cuando te gusta dormir en los arboles -

- Hola Ace - Saludo con una sonrisa - quieres fruta - Yamato saco una manzana.

- No, no quiero fruta y baja de ahi el viejo vino hoy -

Yamato aterrizo con una pequeña nube de tierra - entonces que estamos esperando -

Yamato corrio hacia la casa de los bandidos dejando a Ace intentando limpiarse el rostro.

- ajjj m-mierda - Ace corrio intentando alcanzarla.

En otro lado...

-Mira Pay-tan te dije que lo conseguiriamos -

-P-pero esa comida n-no nos pertenece -

- Pay-tan esto es lo unico que podemos permitirnos -

- P-pero n-no esta bien robar mamá dijo que si robamos se nos caeran las manos -

Ulti miro a su pequeño hermano, sus ropas eran andrajosas y carecian de dinero.

Llegaron a la isla hace un par de dias atras sin nada que comer ni dinero para comprar comida el hurto fue su primera opcion y luego fue quedarse en el orfanato, su hermano opto por el orfanato antes de robar Ulti acepto pero las cosas ahi fueron una experiencia que no olvidarian.

Huyeron prometiendo no volver a pisar uno en su vida.

Ulti tenia una debilidad por su hermano siendo lo unico que mas adoraba sobre todo el mundo y ver lo asi, con una cara llena de miedo y pavor por la idea de que sus manos se caerian por robar, como les habia dicho su madre hace tiempo hizo que su corazon se contrajera.

Pero esta vez la ocasión no podia permitirse ser tan idulgente.

- No pay-tan no podemos simplementer quedarnos aqui y que llueva comida losiento pero no tenemos mas opcion -

Su hermanito miro la comida como si estuviera envenenada pero su estomago rugia y lo castigaba con dolor, y la mirada de su hermana lo ponia contra la espada y la pared.

- Bien pay-tan pronto tendremos menos hambre si robamos mas seguido -

Pay-tan mordisqueo la comida sintiendose culpable pero el hambre habia disminuido.

Ulti abrazo a su hermano ella compartia los mismo sentimientos pero no habia otra opcion para ellos, ella queria regresar a casa despues de un dia largo de jugar y encontrar a su madre cocinando un estafodo de verduras.

La extrañaba.

Extrañaba esos dias.