La alarma sonó como si fuera a explotar. Liam despertó de su sueño al igual que el resto de sus compañeros. Todos estaban molestos, eran las seis de la mañana y el sol aún no se asomaba del todo. Pero los chicos se vieron entre sí, suspiraron y se juntaron, hacia mucho que no hablaban tranquilos.
Dos horas pasaron, y era hora de desayunar. Entre tanta plática, Liam se olvidó de poner sus libros en orden, tenía el mismo horario que el año anterior, solo con unos pequeños cambios. Cómo fuera, estaba listo, con su uniforme bien limpio y bien puesto, aún que Jack estaba menos entusiasmado con su uniforme.
En el gran comedor se vivía un ambiente alegre, de renovación y amistad. Todos desayunaban ansioso por iniciar las clases, en especial los jóvenes de primero año, aún que los de séptimo estaban algo nerviosos, sus antecesores habían infundado miedo sobre aquel año.
—ay, buenos días — dijo Emma ocupando su clásico lugar al lado de Liam
—buenos días — saludo Liam con una sonrisa — como dormiste?
—bien, supongo, me hacía falta mi huroncito — Emma río un poco — y hablando de faltar, Jack tampoco está
—sí, está con Erika — Liam miro a su izquierda, varios asientos más haya, se encontraba Jack hablando con una joven de cabello castaño, corto y rebelde — ya sabes, se ponen al corriente y eso
—está bien — suspiro la chica, tomando un pan tostado — donde esta Amanda?
—en un momento viene, supongo — dijo Liam sirviéndole jugo de naranja a Emma
—buenos días! — Odette se posó en el asiento de enfrente — listos para séptimo año?
—algo así — contesto Liam — y tú?
—por supuesto — sonrió Odette — quiero conocer a la maestra nueva, se ve muy interesante
—yo también — dijo Liam — parece una deportista!
—a ti te gustan mucho esas — gruño Emma — con razón tienes tantas ganas de verla
—supongo, pero tú eres la única deportista que me gusta — Liam sonrió
—lo sé — dijo Emma sonriendo orgullosa
—ayer la profesora Amelia hizo toda una fiesta en la sala común — comento Odette — va a ser una jefa de casa genial!
—me alegro mucho por ella — Liam asintió con la cabeza — tengo que hablar con ella, vamos después de clases?
—claro — dijo Emma — si es que no nos dejan mucha tarea
—que miedo — suspiro Liam
—no tengas miedo — dijo la mismísima Amanda Hill ocupado un lugar al lado de Odette — conmigo a tu lado las tareas no serán nada!
—Amanda! — dijo Liam sorprendido — buenos días!
—buenos días Liam — la joven sonrió — oye, disculpa por lo de ayer, no era yo!
—está bien, pero no lo vuelvas a hacer — dijo Liam apenado — el hidromiel no les hace bien
—es que era mi primera vez… desprevenida, claro — Amanda río un poco — bueno, dejando eso de lado…
—vas a hacer todas nuestras tareas — ordenó Emma
—no — gruño Amanda — solo las de Liam
—no quiero que hagas mis tareas — suspiro el chico — podemos ayudarnos para hacerlas, ¿no?
—claro — Odette asintió — si estamos unidos, este año será pan comido!
—sí, en especial si ustedes dos están unidas — dijo Emma con la boca llena
—oye, nosotras estamos bien — suspiro Amanda
—sí, eso — Odette meneo un poco la cabeza
—no sé, a la mejor regresan — comento Liam — si yo fuera Amanda, no me podría resistir a tus ojos pispiretos!
—se ven mejor de cerca — dijo Amanda
—jeje, basta — Odette se sonrojo — después arreglamos eso…
Las chicas continuaron desayunando, mientras Odette ponía al corriente a todos sobre sus vacaciones en su natal Francia.
Pero el tiempo avanzo, y la campana que indicaba el inicio de clases sonó por todo el colegio. Las chicas se pusieron en acción, y caminaron hacia su primera clase, Encantamientos. La mayoría de chicos estaban emocionados, la joven maestra no había pasado desapercibida para la mayoría, Jack estaba ansioso, aún que no se lo decía a Erika Rose, su novia. Liam estaba emocionado, pero solo por conocer a la nueva maestra y sus nuevas dinámicas, su corazón ya tenía a alguien, una pelirroja, a la que Liam no cambiaría por nada.
—basta! — reía Liam, Amanda le hacía cosquillas con una pluma — jaja, ya!
—eres bastante cosquilludo — Amanda soltó una risita y apartó la pluma
—lo es — sonrió Emma
—ustedes también — Liam miro a Amanda — recuerdas cuando estábamos solos, una vez en la torre de Astronomía?
—jeje, tal vez — Amanda se sonrojo un poco. De repente, la puerta del aula se abrió, y la profesora apareció
La mujer, rubia, contenta y con aquellas túnicas deportivas, que ondeaban un poco, recorrió el salón hasta el lugar que antes ocupaba el pequeño profesor Flitwick, entonces se dio la vuelta y toda la clase la miró.
—buenos días, chicos! — dijo con aquella agradable sonrisa — mi nombre es Alice Brightwood, aún que ustedes pueden decirme profesora Alice, como verán, les daré la materia de encantamientos. ¡Son mi primera clase, que emoción! Espero que nos llevemos bien, chicos, ¡así que… empecemos! ¿Tienen algo que quieran preguntarme?
—tiene novio? — pregunto un chico de slytherin, y la clase se llenó de risas
—una pregunta popular, al parecer — la profesora río un poco — no, no tengo pareja, soy un alma libre por ahora
—de que casa era? — pregunto una chica de Hufflepuf
—Hufflepuf — contesto la mujer — a mucha honra!
—cuál es su plan de estudios? — pregunto Amanda, y toda la clase la abucheo, hasta los Ravenclaw, menos Liam
—es verdad, que vamos a ver este año? — pregunto Liam
—muy bien, ya veo quienes son los aplicados — la profesora río un poco — este año vamos a repasar los encantamientos más importantes de sus seis años anteriores, y también veremos algunos nuevos. Y, de hecho, para empezar con las clases del día de hoy, me gustaría explicarles mi método de enseñanza, verán, yo creo que las clases en el salón son productivas, sí, pero en lo personal, he descubierto que las clases prácticas son mucho más efectivas, pero este salón no es tan grande, ¡entonces… vamos a los jardines!
—a los jardines? — pregunto Erika
—sí, tengo lista la primera lección, será muy divertida! ¡Así que pónganse de pie y síganme! — la profesora camino hacia la salida, abrió la puerta y se encamino, toda la clase la siguió
Siguieron a la joven profesora hacia los jardines, mientras tanto, Liam y Amanda hablaban y teorizaban sobre qué haría la profesora. Pasaron por los vacíos pasillos del colegio, sin embargo, se podían oír las palabras de los demás profesores, palabras que se hacían incomprensibles y que Liam no necesitaba escuchar otra vez, sus primeros días siempre destacaban.
Parecía como si se hubieran fugado de las molestas clases, y todos fueran unos rebeldes, pero no. Los jardines tenían vida por dónde se viera, con ese bonito pasto verde que a Liam tanto le gustaba, y que le causaba un deseo incontenible de pasear con Emma por ahí. Pero algo contrastaba con el vacío de los jardines, era una plataforma, había lo que parecían obstáculos en ella, y un montón de canastas con algo dentro reposaban por toda la plataforma.
—bien, el encantamiento de levitación — dijo la profesora subiendo a la plataforma — el primer encantamiento que vieron en su educación, para muchos básico, pero no muchos magos lo hacen correctamente, mi tío Henry una vez pronunció mal Wingardium y un segundo después mi tía se infló como globo, tuvimos que subirnos en nuestras escobas para bajarla! Así que vamos a practicarlo, mediante un divertido juego. Verán, en las canastas se encuentran globos — la profesora saco la varita, la meneo un poco y un globo rojo acudió a ella — tendrán que levitarlos, pasando por los obstáculos, así0020
La mujer camino hacia una línea de obstáculos, y con un control increíble paso el globo perfectamente por encima de los pinchos giratorios, por los aros y sobre los rodillos.
—bien, así, pero si fallan, estos explotarán, y dejarán esa lona blanca — dijo apuntando a todas las lonas que estaban debajo de los obstáculos — llena de manchas, por lo que sabré que no hicieron trampa. El que tenga menos manchas en la lona, aparte de ganarse unos ricos puntos para su casa, se ganará un jugoso premio a su elección, así que, ¡tomen una canasta y hagan su mejor esfuerzo!
—voy a ganar — le susurro Jack a Liam — y cuando escoja el premio… uf, esos dulces labios me esperan
—no seas idiota — le dijo Emma saltando sobre los hombros de Liam — la profesora no te concederá ese deseo
—ya veremos — Jack río maliciosamente
—tienes que tener una puntuación muy buena — dijo Emma — no creo que lo logres
—lo lograre — Jack salto a la plataforma y tomo una canasta
—ay, este chico no aprende — suspiro Emma — vamos Liam, ya veré qué hacer con el premio, tal vez lo compartamos!
—gracias? — Liam río un poco, y subió a la plataforma por las escaleras, como casi todos sus compañeros
—oye, chico, ven aquí — le dijo la profesora al mismo Liam
—sí? — Liam se acercó curioso
—eres el premio anual, ¿verdad? — pregunto la mujer, y Liam destacó su insignia, pinchada en su corbata
—creo que si — Liam rio un poco
—claro — la profesora Alice compartió la risita — cuál es tu nombre?
—Liam
—oh! ¡Eres el hijo de la profesora Forker! — dijo sorprendida
—que formal — dijo Liam apenado — pero no soy su hijo en realidad, ya sabe, así es nuestra relación
—entiendo — la profesora se puso la mano en la cadera — Richard también me dijo que cocinas muy bien
—Richard? — Liam miro confundido a la nueva profesora — pues… si, cocino bien, creo
—esa habilidad me agrada — dijo la profesora — bueno, me propuse hacer amistad con los premios anuales, así que espero que nos llevemos bien
—claro, mucho gusto — Liam sonrió y asintió — mi amiga Amanda es premio anual, puede hablar con ella también
—muchas gracias — sonrió la profesora — anda, ve!
—claro — Liam tomo una canasta y fue al lado de Emma
—que quería? — le pregunto la chica en cuanto Liam llego
—quiere hacer amistad con los premios anuales — dijo Liam tranquilamente — es bueno tener conexión con los alumnos!
—supongo — Emma se encogió de hombros — bueno, saca la varita, ya sé que te lo digo mucho
—Emma! — Liam se sonrojo un poco y soltó una risita
Emma era la mejor de la clase de encantamientos de slytherin, sin embargo, Liam tenía más practica con el encantamiento en cuestión, pues lo usaba constantemente en la cocina, desde su primer año había tenido prácticas como aquellas. Por lo tanto, logro pasar todos los globos sin reventarlos, y todos terminaron en la segunda canasta, al final de los obstáculos. A su lado, Emma solo había roto dos globos, y Jack había roto la mitad de los globos.
—muy bien, como era de esperarse del premio anual — la profesora Alice aplaudió, con Liam al lado — pero en segundo lugar también tenemos a su compañera, Erika Rose, ¿verdad? — la chica asintió — que solo quebró un globo, y, en tercer lugar, Emma Brown, que quebró dos. Como lo prometí, para gryffindor tenemos quince puntos, ¿y cuál será tu regalo? — dijo mirando a Liam
—eh… que le dé un beso a mi amigo Jack — Liam rio un poco
—no quieres que te lo de a ti? — pregunto la profesora sorprendida
—no, yo tengo esposa
—como que esposa? — la profesora se sorprendió aún mas
—sí, el siempre esta con Emma! — dijo un alumno de slytherin
—están casados de verdad, ¿no? — pregunto una Hufflepuf, y toda la clase estuvo de acuerdo
—Emma me dijo que lo estaban! — agrego un Ravenclaw
—y a mí también me dijo eso! — una rubia de Ravenclaw se sorprendió, y la mitad de la clase había recibido las mismas palabras de Emma
—Emma! — Liam miro a la chica y cruzo los brazos
—es la verdad! — rio Emma — verdad?
—ay, estos jóvenes — la profesora rio animadamente — bueno, donde esta ese tal Jack?
—AQUÍ! — Jack salto de entre la multitud, y se acercó hecho un rayo
—que rápido — gruño Erika
—muy bien, si eso quieres — la profesora miro a Liam y luego a Jack, se acercó y le dio un breve beso
—que envidia! — dijeron unos chicos de slytherin
—Liam es generoso — opino uno de Hufflepuf — ojalá lo fuera conmigo también…
—muy bien, ahora — la profesora volvió a sacar la varita — a practicar el encantamiento de limpieza, todos limpien por favor!
—Liam, de verdad, te quiero amigo — Jack tomo a Liam del hombro, mientras todos los chicos subían tan rápido como podían a limpiar
—ugh, todos piensan con lo mismo — gruño Erika mientras Jack arrastraba a Liam a la bola de chicos
—bueno, Liam se contuvo esta vez — dijo Emma — las chicas así son las que le gustan
—no es cierto — dijo Amanda acercándose a las chicas — le gustan las listas
—ya hablamos de eso — suspiro Emma — mira, cuando las chicas de Durmstrang estaban aquí, Liam las veía como loco
—eso no es cierto — rio Erika — bueno, le gustaban un poco, pero tampoco las miraba tanto
Mientras los chicos limpiaban, las chicas se juntaron en grupos a hablar, y la profesora se unió a las de Hufflepuf.
La campana de fin de clases sonó, y los alumnos, en específico los chicos, se despidieron amablemente de la profesora Alice. Pero la siguiente clase era Cuidado de criaturas mágicas, así que Emma, Liam y Jack caminaron junto con otros compañeros a la cabaña de Hagrid. Jack no dejaba se sonreír, y Emma tenía ganas de darle un buen puñetazo para borrar aquella sonrisa.
—oh, ustedes tres! — dijo el buen Hagrid, sorprendido, en cuanto los chicos lo saludaron — si vinieron!
—sí, porque no lo haríamos? — pregunto Liam
—no sé, a veces no lo hacen — Hagrid se aclaró la garganta — ejem, pasen, pasen
Todos los alumnos se reunieron alrededor de Hagrid, que, con una simple y sonora palmada, retuvo la atención de todos los jóvenes. Entonces los llevo al bosque prohibido, a una jaula particularmente reforzada, ahí se encontraba una criatura de cinco patas.
—un Quintaped — anuncio Hagrid, y la criatura se lanzó a tratar de morderlo — como ven, es altamente agresivo, aunque yo creo que simplemente se le ha criado mal. Verán, hay una leyenda en torno a estas criaturas, ¿alguno lo sabe?
—yo! — Odette alzo la mano — se supone que son humanos transformados!
—así es, diez puntos para Ravenclaw — Hagrid sonrió — en la clase de hoy aprenderemos como defendernos de estas criaturas, aunque no necesitamos hacerlo mucho, solo viven en una isla lejana
Hagrid empezó la clase, Liam vio como comía la criatura, y no quiso interponer su mano en el camino del Quintaped. Aprendieron los métodos de protección contra la criatura, y desgraciadamente, también los cuidados de la criatura. Liam nunca antes tuvo tanto miedo de usar el encantamiento de levitación.
La próxima clase resulto ser la de pociones, así que los alumnos ahora sí regresaron al colegio. Cuando llegaron al salón de pociones en las mazmorras, los alumnos pudieron ver a la profesora Alice hablando con el profesor Richard Bowman, de pociones.
—uy, parece que ya llegaron tus alumnos — la profesora río un poco
—s-sí, pronto empiezo la clase — dijo el profesor Richard apenado
—bueno, te dejo, nos vemos al rato — la profesora Alice sonrió y se apartó del escritorio del profesor
—claro, suerte con tus clases! — el profesor Richard sonrió, mientras la profesora abandonaba el salón
—creen que se conozcan? — susurro Emma a los chicos
—parece que si — Jack asintió con la cabeza — y si se conocieron cuando eran jóvenes y ahora se reencontraron?
—oh tal vez simplemente le cayó bien — Liam río un poco. Antes de que Liam pudiera decir otra cosa, por la puerta apareció la profesora Amelia
—oh, Amelia — el profesor Richard la noto de inmediato — que pasa?
—vengo por Liam, lo necesito — dijo la profesora, y los alumnos no tardaron en susurrar — SILENCIO!
—ah… claro, Liam, acompaña a tu madre… dijo la profesora, por favor — dijo el profesor Richard apenado
—nos vemos después — Liam suspiro un poco y se puso de pie, tomando sus cosas
—nos cuentas todo! — dijo Emma con una sonrisa
Liam se acercó a la profesora, que lo vio y de inmediato salió del salón, haciendo ondear sus túnicas grises. Subió las escaleras sin decir mucho, hasta que Liam se puso a su lado en cuanto llegaron al vestíbulo.
—am… profesora?
—sí?
—ah… felicidades por lo de la jefa de casa! — dijo Liam contento
—gracias — la profesora Amelia sonrió, pero siguió caminando
—esta… molesta? — Liam miro tímidamente a la mujer
—tal vez — la profesora gruño un poco
Siguieron su camino, hasta llegar al salón de transformaciones, ahí los esperaban los alumnos de tercer año, otra vez. Liam ya sabía de qué se trataba el tema, así que, sin más, en cuanto la profesora presentó a Liam, el chico se transformó en animago.
La clase continuo, Liam explico detalladamente lo que era un animago, su proceso y todas las cosas que tenía que hacer después de convertirse. Pero la campana de fin de clases sonó después de una hora, y las chicas dieron un suspiro de tristeza, pero la profesora Amelia los corrió a todos de inmediato.
Había un descanso para comer, así que Liam llevo su comida, junto con Emma, al despacho de la profesora. Liam también tenía la comida de la profesora, quería que no se enojara con él por no tenerla. Los dos jóvenes tocaron a la puerta en cuanto llegaron al despacho, y la profesora abrió muy molesta.
—QUIEN DE… oh, son ustedes — la profesora Amelia los miro, Liam ya le llegaba a la altura, y un poco más alto, y Emma evidentemente era más grande que la mujer
—hola — saludo Liam — le… trajimos la comida, podemos… comer con usted?
—claro, Liam — la profesora Amelia suspiro un poco — pasen
—gracias! — dijo Emma, y entro al despacho animadamente
—aquí tiene — Liam le puso una bandeja de comida a la profesora en su escritorio
—muchas gracias — la profesora ocupo su lugar detrás del escritorio
—ah… profesora, por qué está tan molesta? — pregunto Liam tímidamente
—no se
—hmmm, ah! ¿Profesora, que opina de la nueva maestra? — pregunto Emma tranquilamente — yo creo que…
—AH! ¡¿USTEDES TAMBIÉN?! — la profesora dio un fuerte golpe a la mesa, y los platos se sacudieron — llevo todo el día escuchando acerca de la nueva profesora esa! ¡La odio, la odio! Escúchenme bien, esa mujer no es más que una cualquiera, con sus túnicas apretadas y sus caderas finas, estoy segura de que le hecho el ojo a mi Anthony, ¡A MI ANTHONY! ¿Saben? Apenas llegó a la sala de profesores y lo vio, pero disimuló yendo con Richard, ¡y bien! A ver si Richard nos la quita de encima, pero también siento pena por el
—profesora… — Liam se había encogido en su asiento — no creo que sea tan mala
—ugh, como siempre, los chicos defendiéndola — la profesora miro a Liam con asco, por primera vez
—yo… perdón — dijo Liam bajando la mirada, se soltó a llorar
—tranquilo — Emma lo consoló — profesora, yo también creo que no es tan mala, yo me divertí en su clase
—AHHH! — la profesora Amelia se puso roja de la irá — ya, de acuerdo, cámbienme por ella!
—yo no la quiero cambiar — dijo Liam limpiándose las lágrimas — es solo que la profesora tiene un método nuevo, y todos estamos muy emocionados. Pero usted también es buena profesora, se hace entender muy bien, y yo la quiero mucho
—ah, gracias Liam — la profesora Amelia inhaló y exhaló, se tocó el puente de la nariz y se calmó un poco — estoy algo estresada, entre lo de la profesora esa y lo de Julie…
—qué pasa con Julie? — pregunto Liam
—últimamente quiere dormir mucho con nosotros — suspiro la profesora — a veces se asusta mucho, y va con nosotros, no había tantos problemas en vacaciones, pero ahora que podemos dejar menos el colegio… ah, no sé qué hacer
—tranquila — le dijo Liam — nosotros podemos ir, ¿no?
—sí, con el permiso! — dijo Emma con una sonrisa
—no, lo siento — la profesora tomo una papa frita — Julie tiene que aprender a dormir sola, pero… ah, iré yo
—animo — dijo Liam con una sonrisa — Julie aprenderá, a mí también me costó un poco, pero… solo no le enseñe la televisión
—tele… eh… no recuerdo tanto de estudios muggles — dijo la profesora Amelia cabizbaja. En ese momento, alguien tocó la puerta — ¿sí?
—hola — dijo el profesor Forker abriendo la puerta
—Anthony! — la profesora miro sorprendida a su esposo — ya terminaste de hablar con la nueva profesora esa?
—vamos, Amelia, no seas así — el profesor paso al despacho y cerró la puerta — de hecho, estaba hablando con Richard, pero me tuve que ir porque Alice fue a hablar con el
—claro — la profesora apartó la mirada
—Ow, mi amor — el profesor camino hacia la profesora, se agachó y la abrazo — sabes que eres mi esposa, ¿verdad?
—lo soy, y tú sabes que eres mi esposo? — la profesora miro preocupada al profesor
—jaja, lo sé — el profesor le dio un beso a su esposa en la mejilla
—que lindos — Liam sonrió contento — ojalá alguien también fuera así
—sí? — Emma gruño — soy muy cariñosa contigo, lo soy!
—yo soy muy cariñoso contigo! — Liam también gruño — de hecho, te voy a dar un beso ahora mismo!
—pues quiero ver — Emma se cruzó de brazos, Liam se acercó y le dio un buen beso
—ves? — sonrió Liam
—muy bien, muy bien — Emma sonrió orgullosa
La comida siguió, la profesora se calmó y platico agradablemente con Liam y Emma, todo gracias al profesor Forker.
Y hablando del susodicho profesor, su clase fue la última del día, al atardecer. A Liam le gustaba defensa contra las artes oscuras, era bastante bueno en la materia, pero no le gustaba usarlo cuando no era necesario.
—listo! — Liam se acomodó en su asiento, y Amanda se sentó a su lado — hola Amanda!
—hola — la joven lo miro, y saco una liga para el cabello — sabes, estaba recordando… nosotros nos conocimos en esta clase
—sip, lo recuerdo — Liam sonrió
—pues… ya que es el último año — Amanda se acomodó el cabello en una coleta alta, se ató el cabello con la liga y se dejó dos mechones de cabello enfrente
—Amanda… — Liam miro impresionado a la chica, que sacaba un libro
—creo que… el profesor si hablara de lo que estudie anoche — Amanda sonrió
—jaja, yo espero que si — Liam estiró su mano, y tomo la de Amanda, quién respondió con una sonrisa adjunta a unas mejillas sonrojadas
—Liam, yo…
—BUENAS TARDES JÓVENES! — dijo el profesor Forker irrumpiendo en el salón, mientras se acomodaba la corbata que, Liam pudo ver antes de que la limpiará con magia, tenía una mancha del labial de la profesora Amelia — que tal su día, jovencitos? El mío muy bueno, claro, ejem, pero ese no es el tema. Bienvenidos a su séptimo año, el último, ¿eh? Veamos… Pues… creo que ya no nos quedan muchos alumnos
Liam miro a su alrededor, era verdad. Comparado con su primer año, la mitad de sus compañeros habían desaparecido. Había menos de Hufflepuf, un poco más de Ravenclaw, pero la mayoría eran de slytherin y Gryffindor, en especial, chicas. Todas las chicas de Slytherin escuchaban tranquilamente la clase, y, por otro lado, solo había tres chicas de Gryffindor: Amanda, Sofía y Erika.
—bueno, pues ya que — suspiro el profesor Forker, se acomodó el cabello tintado de rosa y miro a sus alumnos — empecemos, el temario del año es corto, pero complejo, así que empecemos con bombarda máxima
La clase siguió, fue un poco silenciosa.
El día había terminado, lo que Liam más quería era cocinar un rato, así que fue directamente a las cocinas de Hogwarts. Emma había ido con la profesora Amelia, así que Liam les llevaría algo, en especial a la profesora. Ahí iba el joven, contento de cocinar una vez más, lleno de la ilusión y alegría que lo caracterizaban. Le hizo cosquillas a la pera, y el cuadro de frutas se transformó en una puerta, Liam abrió y entro. Los elfos se movían de un lado a otro inusualmente, Liam no entendía por qué, hasta que camino hacia una de las cocinas, más en específico, la que siempre usaba, un poco apartada de las demás. Ahí vio a una joven, de cabello castaño y quebrado, muy quebrado.
—OYE, ¡NIÑA! — grito Liam, y la chica se volteó, tenía el uniforme de Ravenclaw, pero lo que más destacaba era que tenía la boca llena — QUE ESTAS HACIENDO?!
—ebaba tentando coinar — dijo la chica
—que? — gruño Liam — a ver, fuera de la cocina
—ejem, tu — la chica se pasó la comida — tu eres Liam Baker, ¿no?
—aja
—se supone que tienes ese negocio, ¿verdad?
—aja
—no tengo dinero para pagarte — suspiro la chica — y bueno, pensé que podría cocinar algo por mí misma… en mi casa dicen que lo hago bien
—y que haces en tu casa?
—eh… a veces hago huevo frito — la chica se encogió de hombros — bueno, eso sí hay
—a ver, prepara un par — Liam saco la varita, meneo la varita y dos huevos acudieron a la mesa
—bueno… — la chica se tallo un poco los ojerosos ojos y después tomo los huevos, busco un sartén y cuando lo encontró lo puso en una estufa — um… tienes cerillos?
—eres una bruja? — suspiro Liam
—ah, ah! Si — la chica asintió y saco la varita, conjuro incendio y todo estuvo listo para cocinar
Liam espero a que la joven terminará su arduo ritual de cocina, hasta que finalmente el par de huevos fritos estuvieron servidos, muy sencillos, en un plato blanco y estático. Liam tomo un tenedor y un cubierto, corto uno de los huevos y la yema se desparramó lentamente. Al probarlo, noto un sabor particular, a pesar de que solo fueran simples huevos fritos, un sabor un poco salado, pero agradable a la vez que dulce.
—pues… muy bien — dijo Liam sorprendido
—genial — la chica poso sus ojos en la comida — puedo llevármela?
—hmmmm, no, no, espera — Liam pensó un momento — no te gustaría aprender a cocinarla?
—supongo — dijo la chica — pero en casa no puedo practicar mucho, no hay para desperdiciar
—aquí puedes practicar — dijo Liam
—eh… pero… no sé nada — la chica movió la cabeza — hay profesor de cocina mágica?
—no, pero yo te puedo enseñar — Liam sonrió — que te parece?
—uh… el de delicias Baker me va a enseñar a cocinar? — la chica abrió los ojos, aún que no tardó mucho en bajar sus párpados a la mitad de nuevo — eso… yo también voy a poder ganar dinero?
—ah, quieres entrar al negocio — Liam volvió a pensar — bueno, no es una decisión que tome yo solo, pero si cocinas bien entonces puedes entrar, cuando sepas lo suficiente, claro
—ah! Entonces sí, acepto — la chica sonrió por primera vez
—y como te llamas? — pregunto Liam
—Casandra Evans — respondió
—Evans?
—sí, no sé por qué todos se extrañan cuando se los digo — suspiro — Harry Potter se quedó así — la chica hizo una cara de sorpresa — cuando me preguntó mi nombre, y cuando me nombraron en la selección, McGonagall se quedó igual… no sé por qué tanta sorpresa, es un apellido común, habrá algún Evans famoso o algo así?
—creo que si — Liam hizo memoria, pero no le llegó nada a la mente
—en fin, puedes llamarme Cass si quieres, mis amigos me dicen así — la chica se meció sobre sus pies — bueno, solo tengo uno, pero me dice así
—entiendo, Cass, entonces de que año eres? — pregunto Liam
—tercero — Cass puso el número tres con los dedos — y soy Ravenclaw… aún que nunca adivino el acertijo de la puerta… pero está bien, lo bueno es que cambiaron el sistema este año
—de verdad? — dijo Liam sorprendido
—sí, ahora todos nos juntamos en la sala común y la jefa de casa nos dice el acertijo, que será la contraseña de la semana — explico Cass tranquilamente — tampoco lo adivino, es un acertijo difícil, pero los de séptimo casi siempre aciertan
—bueno, eso es genial — Liam saco la varita — entonces te veo mañana a la misma hora
—de acuerdo — Cass asintió con la cabeza — puedo llevarme la comida?
—te haré algo de comer — Liam suspiro, meneo la varita y los utensilios acudieron tranquilamente a el
Liam le preparo un rico postre a la adormilada chica, y una rica malteada, que no tardó mucho en acabárselo todo.
