Capitulo 2: El Pirata con Sombrero de Paja
En los tiempos de los dioses, los Hombres Pilar y los Magus se enfrentaron a ellos en una gran guerra sin cuartel, con los primeros como lideres, mientras los segundos tuvieron a tres familias/clanes que los representaron.
Los Soriel: Especializados en las magias elementales.
Los Garuos: Especializados en la mejora del cuerpo atraves de la magia.
Y Los Nexzal: Especializados en la investigación del Multiverso.
De estos clanes solo quedaron los miembros de la familia Soriel. Mientras que lo que quedo de los Garuos y los Nexzal, fue solo su trabajo que otros clanes de Magus continuaron.
Sin embargo uno de los lideres del clan Nexzal que se creía muerto, termino volviendo en tiempos relativamente recientes. Juhall Nexzal, o simplemente el Maestro Juhall. Aquel que en la antigua guerra contra los dioses, de alguna manera termino volviéndose en un ente de energía del nexo multiversal.
Encargado en esta misión de ser el que reclutara a los 12 guerreros que los ayudaran a librar esta nueva batalla contra los dioses. Guerreros que el ya tenia escogidos, pero que sin embargo no podía evitar querer probarlos.
Si bien su descendiente Neli le había pedido que no hiciera que se pusieran en contra de ellos, algunos de estos guerreros necesitaban ser probados para ver si eran aptos para esta guerra. Pues no todos tenían el poder suficiente para equipararse a los dioses, o la condición mental para hacerlo. Siendo algo que tenia que probar.
Aun que no iba a negar que en parte estas pruebas las iba a hacer por mera diversión.
*Je je je je je je je lo siento Neli. Pero esta oportunidad no se me presentara siempre* exclamo mientras su ser era transportado por el nexo multiversal.
Primer mundo: Oceanus. El mundo de la pirateria.
Las constitución de este mundo era curiosa, si bien compartía carácteristicas comunes con la mayoría de mundos en el multiverso. Este estaba mayormente compuesto por islas en un gigantesco mar, con solo un continente que era un anillo de tierra que rodeaba al planeta.
En este mundo una facción de 170 reinos gobernaba y ponía orden a la sociedad, bajo leyes absolutistas. Donde una facción de nobles mundiales llamados los Tenryubitos, lideres de todo el mundo, abusaban de su poder contra las clases mas bajas, estableciendo leyes a su favor.
En un mundo así solo había un camino para quienes desearan vivir con libertad (además de unirse al ejercito revolucionario) y ese camino era el de convertirse en un pirata. Siendo este mundo caldo de cultivo para generar a estos antiguos guerreros del mar.
Entre todos ellos, un pirata en particular ha sido el foco de los eventos que han puesto las reglas de este mundo de cabeza, volviéndose uno de los enemigos mas buscados del gobierno mundial. Un pirata que por su ansias de libertad y aventura, involuntariamente termino volviéndose en el héroe de barios pueblos a su paso.
Un pirata que retaba al destino y atraía la voluntad de todos con los que se relacionaba. Un joven bucanero de nombre "Monkey D. Luffy", el chico del sombrero de paja que soñaba con convertirse en el "Rey de Los Piratas", junto a su relativamente pequeña pero infalible tripulación "Los Muguiwara".
Este era uno de los mejores candidatos que tenia Juhall en su lista para reclutar. Pero antes tendría que probarlo.
En un pequeño pueblo de una de las tantas islas del nuevo mundo, la tripulación del sombrero de paja por fin estaba cerca de arribar a un nuevo muelle, después de haber pasado semanas navegando contra las traicioneras aguas de ese mundo, además de su clima impredeciblemente cambiante.
Todos ya estaban cansados de luchar por mantener a flote la nave y daban gracias a dios que por fin volvían a tocar tierra. Sobretodo su capitán, que estaba sentado en la proa de cabeza de leon del barco (El Thousand Sunny) impaciente por ir a explorar la isla.
-Vamos, vamos ¿por que tardamos tanto?- pregunto a nadie en particular, no pudiendo evitar estar inquieto en el lugar donde estaba sentado.
-¡¿Quieres calmarte un poco?!, llegaremos en un par de minutos- le reprocho una chica peliroja detrás de él -¡y no vayas a causar problemas innecesarios apenas toquemos tierra!.
-Es inútil que se lo digas, de una u otra manera siempre lo hace- opino un hombre alto de cabello verde que portaba tres espadas, posicionándose al lado de ella -yo digo que lo mejor es que alguien lo acompañe apenas toquemos tierra, para evitar que meta la pata.
-¡Je! tienes gracias que seas tu el que sugiera eso- comento un hombre rubio con las cejas risadas y un ojo tapado por el flequillo, caminando también hacía ellos.
-¡¿He?! ¡¿Que quisiste decir con eso cejas rizadas?!- le contesto molesto, parándose en frente de el mientras pegaba su frente contra la suya.
-¿Ho? ¿encima lo preguntas marimo idiota? ¡Tu eres otro que siempre se esta metiendo en problemas apenas bajamos en una isla!- le respondio igualmente molesto, empujando su frente contra la suya, mientras ambos se devolvían miradas desafiantes.
-¡¿QUE? ¿ACASO BUSCAS PELEA?!- le pregunto molesto desenvainando una de sus espadas.
-¡CUANDO QUIERAS ESPADACHIN DE TERCERA!- le devolvío el resto, estando apunto ambos de atacar al otro.
Sin embargo antes de que tuvieran esa oportunidad, La peliroja golpeo a ambos en la cabeza con una bará amarilla. Dejándolos tirados en suelo con unos enormes chichones sobresaliendoles.
-¡YA DEDEN DE PELEARSE POR CUALQUIER COSA PAR DE IDIOTAS!- les grito molesta sacando dientes de piraña.
En eso sin que ninguno lo notara, otra chica que parecía la cruza entre un conejo blanco y una joven rubia de cabello corto, se echo por la espalda hacia Luffy, abrazándolo por detrás mientras refregaba su mejilla contra la de el.
-Si alguien tiene que acompañar a Luffy, yo me ofresco- abiso, para luego por alguna razón morderle la oreja.
-¡Haaa...!- grito de dolor, para luego poner una mano sobre su cabeza intentando apartarla.
-He... no. Lo siento Carrot, pero mejor lo acompaño yo o Jimbe-san, tu eres demasiado propensa a seguirle la corriente- Le respondio la peliroja, en lo que el resto de la tripulación se acercaba a ellos a ver por que tanto escandalo.
-¿Chicos ahora que pasa, por que fue ese grito?- pregunto un chico de largo cabello despeinado y una nariz increiblemente larga.
-No es nada, solo Carrot mordiendo a Luffy otra ves- volvío a responder la peliroja.
-¡Hey Carrot deja a Luffy por un momento!, ya tendrás tiempo para jugar con el después- le pidió un pequeño ser antropomorfo con forma de reno y una gorra azul y rosada -Quiero que me acompañes apenas toquemos tierra para comprar algunas cosas para hacer medicina.
-¡Ho, ¿puedo acompañarlos?! ¡estoy muy emocionada por visitar esta nueva isla, será la primera que vea luego de salir de Wano!- pidió emocionada una mujer increiblemente alta, con largo cabello blanco de puntas verdes y unos cuernos rojos en su cabeza.
-Por mi esta bien, aun que te digo de ante-mano que no vamos a jugar.
-Oigan ya que están en eso, ¿podrían ir a una tienda y comprar una SUUUPER cantidad de cola para la nave?- les pidió un enorme hombre de cabello azul, con un cuerpo que parecía mas maquina que humano -iría yo mismo, pero estoy ocupado trabajando en una mejoras para el Franky-Shogun.
-Ho, creo que no hará falta que ellos vayan Franky- le abiso una hermosa mujer de largo cabello negro y ojos azul turqueza -Yo, Brook y Sanji te la conseguiremos, ya habíamos quedado los tres en ir por proviciones para el barco.
-Cuenta con nosotros ¡Yo ho ho ho ho!- se rio lebantandole un pulgar, un esqueleto viviente vestido de traje, increiblemente alto y con un frondoso afro.
-¡Atención todos, ya estamos llegado!- grito de pronto para abisarles un corpulento hombre de piel azul y caracteristicas como las de un pez, manejando el timón.
-¡Bien, ya escucharon a Jimbe-san!. ¡Todos, preparen el barco para atracar!- les ordeno la peliroja, poniéndose todos en marcha. Incluyendo Luffy que salto de la proa para ayudar con los preparativos.
Unos minutos después de haber desembarcado sin mayores retrasos, la mayoría de los muguiwaras se dividieron en grupos de tres o dos, saliendo a explorar la isla.
Luffy al final termino siendo acompañado por Jimbe, que lo seguía por detrás procurando que no se metiera en problemas como le había pedido Nami, la chica peliroja.
-*Tsk* ¿quieres dejar de seguirme? ¡no pienso hacer nada, solo estoy explorando!- le reclamo Luffy dándose la vuelta.
-Por palabras de Nami-san, eres incapaz de hacer eso sin meterte en algún problema- le contesto sereno, sin afectarse por que le estuviera gritando.
-Si bueno... no siempre es así- argumento ofendido, dandose la vuelta sin decir nada mas y poniéndose de nuevo a caminar.
-Je je je je je, eso supuse- se rio volviendolo a seguir. Manteniendo ambos el paso durante barios metros.
-Oye... Jimbe, queria preguntarte esto hace un buen rato, ¿pero te estas sintiendo comodo en la tripulación?- pregunto el chico con sobrero de paja, pareciendo algo distraído.
-¿Hmm...? ¿a que viene esa pregunta?.
-Ho, a nada. Solo te pregunto para saber- le resondió sonriendo, no pareciendo preocupado por lo que acaba de preguntar.
-Ho... si, estoy bien. Es una tripulación bastante mas animada que los Piratas del Sol, pero esta muy bien- le contesto, decidiendo no darle mucha importancia a que sacara el tema de pronto. Despues de todo la mente de Luffy no era algo que podía entender todo el tiempo -aun que no se por que me lo preguntas solo a mi, no hay mucha diferencia de tiempo en el orden de llegada entre yo, Carrot y Yamato.
-Shi hi hi hi hi hi, Carrot se acoplo tan rapido a la banda que ni tengo que preguntarle, y Yamato esta tan emocionada con todo lo que es el exterior de Wano que tampoco parece molestarle la tripulación- le contesto alegre con las manos detrás de la cabeza, mientras mantenía su paso casi de manera militar.
-Ho, entiendo. Entonces yo soy el unico de los tres que parece no encajar aun- comento distraídamente, sin parecer afectado por ese echo.
-Nah... no quise decir eso. Lo que decía es que es obvio que ellas están bien, por que se les nota al ser muy extrovertidas, no podrían ocultar si se sintieran mal ni aunque lo intentaran- le respondió sin darle mucho intéres -pero tu no eres tan obvio, así que tengo que preguntar.
-Ho, ya veo- concordó sujetándose la barbilla mientras lo seguía -supongo que tendría que ser menos estoico.
-Nah, que va?, tu estas bien así. Tienes tu manera de ser, además no eres el único estoico, Zoro te rebasa por quilometros en eso.
-Ja ja ja ja ja, me alegra escucharte decir eso- le agradecío riendo, no dándole mas importancia al tema.
Continuando con su caminata por un rato mas, Luffy se estaba comenzando a aburrir. Realmente no había mucho que ver en esa isla y la verdad ya estaba por decidir volver al barco al no ver nada interesante. O por lo menos parar a alguien para preguntarle donde había un buen bar para comer algo.
Sin embargo antes de que pudiera decir cualquier cosa, de repente tanto el como Jimbe sintieron como una especie de honda o distorsión del ambiente les paso por encima, haciendo que se pararan en medio de la calle.
-¿Que fue eso?- pregunto Luffy.
-¿También lo sentiste?, fue como una sacudida, pero no se sintió como un temblor.
-Que raro- comento, para luego seguir caminando como si nada hubiera pasado.
-¿He?... ¿lo ignoraras así nada mas?- le pregunto desconcertado.
-He... si, ¿que esperabas?, ¿que me pusiera a dar vueltas a buscar la causa?- le cuestiono con obviedad, haciendo que a este se le cayera una gotita de sudor por la sien.
-Bueno... si lo pones así- exclamo, siguiendo el ejemplo he ignorando el tema mientras caminaba por detrás de el.
Esa honda fue algo raro, pero mas haya de la sorpresa del comienzo, no tardaron mucho en ignorarla, mientras Luffy busca por el camino a alguien a quien pudiera detener para preguntarle donde podían comer algo. Sin embargo entre mas abansaban, algo comenzó a extrañarle a Jimbe por cada paso que daban.
Todo el pueblo de pronto se había quedado muy pero muy tranquilo, silencioso, sin siquiera el ruido de las personas caminando o las aves graznando. Literalmente no se oía ni un alma haciendo cualquier tipo de ruido, como si de pronto hubieran caído en un paramo desolado.
De echo realmente no estaban encontrando a nadie. Por alguna razón las calles de un momento a otro se vaciaron de gente, como si las personas se hubiera esfumado por arte de magia.
-Luffy, esto es extraño- le abiso, viendo que este no parecía percatarse de lo calmado que estaba todo.
-¿Que?
-¿En cerio no estas notando que hay demasiado silencio?- le pregunto extrañado por su aparente falta de persepsión.
-Ho, eso. Si, es raro, desde aquella sacudida es como si todos hubieran desaparecido- le contesto deteniéndose para mirarlo, para luego echar una vista a su alrededor.
-Espera, ¿que?
-Si, desde aquello no ha vuelto a aparecer nadie, ni tampoco percibo a ninguna personas a barios metros de nosotros- le explico sin alterarse, hablando de ello como si fuera algo normal -estaba caminando un poco para ver si aparecía alguien. Pero en verdad pareciera que estamos solos.
-¿Notaste eso desde hace un rato y no dijiste nada?- le pregunto algo exaltado, no entendiendo su falta de intéres por el tema.
-¿Hmmm...? ¿tenia que hacerlo?, yo pensé que no hacia falta ya que sabia que tu lo notarias- se excuso pareciendo algo apenado, mientras se refregaba la nunca con una mano -perdón.
-Ahhhh... no importa. Quizás deberíamos ir con lo demás antes de que esto se ponga mas raro- le aconsejo volteandose de lado en señal que comenzaran a volver al barco.
-Hmmm... si, tienes razón, deberíamos...- concordó distraídamente mientras caminaba hacia el, hasta que de pronto sus sentidos se agudizaron de repente, haciendo que se detuviera. Justo a tiempo antes de que una flecha pasara a centimetros de su cara, cortando su discurso mientras se clavaba en la pared.
Felcha que solo a segundos de impactarse, causo un gran impacto contra el muro, dejándole un hoyo gigante como si algo muy grande se hubiera chocado contra el.
Echo que hizo que tanto Luffy y Jimbe se pusieran en guardia mirando a su alrededor. Nunca lo notaron hasta que paso, pero encima de la mayoría de terrazas estaban ubicados una gran cantidad de arqueros vestidos de la misma manera, todos de negro con capas y capuchas blancas que cubrían sus rostros. Como si pertenecieran a una secta.
-¿Quienes son estos?- pregunto Luffy viendo en todas direcciones.
-Ni idea, ¿quizas caza-recompensas?- opino metiendo su puño hacia adentro, preparado para pelear.
-Shi hi hi hi hi hi, al fin algo de diversión- comento sonriendo mientras se tronaba los dedos.
-No lo tomes tan a la ligera, ¿viste lo que hizo esa flecha?. Si todos pueden hacer eso, nos encontramos en desventaja.
-Nah... podemos lidiar con eso. Las kujas tienen tiros de flechas mas aterradores- comento despreocupado.
En eso, antes de que luffy o Jimbe pudieran ponerse de acuerdo en que hacer, una gran lluvia de flechas fue disparada contra ellos, volviéndolos a poner alerta.
Sin embargo reaccionando rápido ante el ataque, Jimbe que ya tenia su cuerpo en posición de combate y no había bajado en ningún momento la guardia. Soltó un potente golpe al aire, generando un efecto extraño de hondas que detuvo todas las flechas a unos metros de ellos como si estuvieran flotando en el aire, para luego salir disparadas lejos, clavandose en las casas a su alrededor. Impactando contra estas como si bolas de cañón gigantes se trataran.
-Ja ja ja ja ja, ¿ves? te lo dije. Podemos con ellos- Exclamo su capitán al ver lo inútil de su ataque, para luego con facilidad dar un enorme salto hasta llegar también a los techos. Donde un segundo después metió sus brazos hacia adentro preparándose para atacar -¡Gomu Gomu No... GATLING!.
En eso como por arte de magia, los brazos del joven pirata se alargaron como la goma, moviéndolos tan rápido que parecían multiplicarse por cientos, llegando a una gran cantidad de arqueros y golpeándolos con una increíble fuerza. Tanto fue la potencia de sus golpes que la mayoría no se pudo volver a levantar, quedando inconscientes.
-No son muchas cosa- exclamo algo decepcionado, antes de que un gran numero de estos se movieran rápidamente por los techos, apuntándoles desde su lado izquierdo.
Jimbe viendo eso se apresuro en ayudarlo, estando apunto de saltar a los techos tambien. Sin embargo antes de que pudiera hacerlo, fue rodeado rápidamente por los demás arqueros que comenzaron dispararle desde todos los angulos, sin dejarle ningún lugar para escapar.
-¡Buen intento, pero me subestiman!- grito molesto lanzando un puño al aire hacia sus pies, haciendo que otra ves una honda en el aire distorsionara el espacio, para luego de alguna manera casi mágica hacer que un torbellino se levantara de sus pies hacia arriba, haciendo que las flechas se desviaran y salieran volando a todos lados lejos de el. Algunas incluso dando contra otros arqueros que cayeron echo pedazos por los fuertes impactos de estas.
Al pasar eso, Jimbe vio sorprendido como los restos de estos tipos comenzaban desintegrarse en párticulas de luz, como si no estuvieron echo de nada mas que eso.
-¿Que?- exclamo desconcertado, haciendo que sus atacantes aprovecharan para lanzarse encima de él mientras estaba distraído, ya entendiendo que los ataques con proyectiles no funcionarían con el.
Jimbe en eso apenas y tubo tiempo de reaccionar cuando un grupo de quince desenvaino de repente unas espadas que llevaban consigo, tratando de abrumarlo con un ataque multiple en grupo. Sin embargo el hombre pez lejos de verse reducido por la desventaja numerica, se lanzo también sin miedo hacia ellos, parando a uno al tomarlo de un brazo, para luego usarlo como látigo con una increíble fuerza, azotando a otros cuatro y mandándolos a volar.
Luego de eso otra ves de una manera sobre natural, comenzó a hacer que el agua en el aire húmedo a su alrededor se acumulara en su palma, para después usarla como proyectil contra el que tenia sujeto, mandándolo a volar con tanta potencia hacia atrás que termino derribando a otros ocho con la honda expanciva que genero. Echo que hizo que los atacantes dieran un paso atrás atemorizados por su increíble poder.
Sin embargo lejos de acobardarse, otros veinte se les unieron a los que quedaban, continuando con el ataque cuerpo a cuerpo. Pero ni aun con esto eran rivales para el gigante azul, que con agiles movimientos esquivaba sus ataques mientras con golpes contundente y sus ataques con agua derriba a cualquiera que se le acercaba.
Sin embargo los atacantes siguieron perseverantes, y sin rendirse continuaron lanzandose contra el, cada ves en mayor numero. Tantos que era difícil saber de donde rayos estaban saliendo. Pero ni aun con esto seguían sin ser rivales para Jimbe, que no flaqueaba sin importa cuantas hordas tenia que enfrentar.
-¡Ja ja ja ja ja ja ja! y pensar que te preocupaba la desventaja de numero- exclamo Luffy viendo como ninguno de los caza-recompensas podía hacer nada contra el.
Estaba tan distraído admirando la pelea de su compañero, que fue inevitable que los arqueros aprovecharan esa oportunidad para dispararle mientras su atención estaba en otro lado.
Sin embargo luffy, lejos de ser una presa simple al no parecer estar concentrado, y justo cuando las flechas estaban a tan solo un metro de el, esté sonrió con despreocupación para luego comenzar a esquivar las flechas con fluídes sin siquiera abrir los ojos. Echo que sorpréndio a los arqueros, bajando sus arcos al no saber que rayos acababa de pasar.
-Perdón...- dijo luffy volteando con una sonrisa hacia ellos, mirándolos fijamente -me olvide de ustedes por un momento, ese fue groceró- se burlo con picardía.
Con eso dicho estuvo a nada de volver a repetir su ataque anterior y hacer que una lluvia de puñetazos les callera encima para librarse de ellos de una ves, sin embargo antes de que si quiera pudiera dar un paso hacia adelante, una gigantesca lanza fue disparada hacia el con una fuerza tan potente que el aire prácticamente retumbo al ser lanzada.
Y aun que Luffy pudo predecir que se la arrojarían, por la velocidad con la que fue arrojada apenas y tubo tiempo de esquivarla, moviéndose sutilmente a un lado y haciendo que esta fallara por tan solo un céntimetro de su cara, logrando cortarle una mejilla.
Sorprendido por el echo, el chico de goma volteo a ver la lanza clavada uno metros detrás de el, viendo que estaba echa de un metal azul brillante que comenzó a desaparecer en partículas de luz como le había pasado anteriormente a aquellos hombres que Jimbe hizo pedazos.
Esto inevitablemente le dio una idea a luffy de a lo que se estaban enfrentando, volteando a ver a donde le fue lanzada esa arma, viendo a un gran hombre de fuerte musculatura a barios metros de el, aun estando en posición de lanzamiento.
Este sujeto vestia de una manera particular, llevando una señida camiseta negra de cuello largo y mangas semi largas, pantalones vaqueros blancos, botas marrones, una bandana azul oscuro en la cabeza y un largo abrigo blanco de cuello y mangas afelpadas que usaba sobre los hombros a manera de capa. En cuanto a su apariencia, parecía alguien de unos 30 y tantos años, llegando fácilmente a los dos metros, con algunas arrugas faciales, barba blanca bastante poblada y larga a lo largo del menton y la barbilla, pero sin dejarla crecer mucho sobre el labio superior, además de un cabello blanco bastante largo y brillantes ojos azules.
Este sin intimidarse por luffy, se erguio de su posición de lanzamiento, mostrando una imagen imponente mientras le sonreía. Acto seguido todos los arqueros le abrieron paso mientras caminaba hasta el, haciendo que Luffy tambien sonriera al ver que por fin podría divertirse con un reto.
-Shi hi hi hi hi, supongo que tu eres el jefe- exclamo confiado mirándolo a los ojos una ves este se puso delante de el.
-No vayas a decepcionarme muchacho- le contesto sonriendole de la misma manera, mientras de su mano un gran cantidad de energía comenzaba a brotar, tomando la forma de una gran achá de metal azul brillante.
