Capítulo 19
Winry POV
Tenía un millón de sentimientos encontrados desde la noche anterior.
Entre finalmente darle sentido a aquellos sueños interminables y en el momento, completamente improbables, y el descubrimiento de Ed ante todas las coincidencias del día de mi aparición en la Tierra, apenas y había logrado digerir que entre todo esto él me había pedido matrimonio.
Ese pensamiento todavía se sentía un poco irreal.
Por supuesto que también me había sentido bastante sorprendida ante esa conexión que siempre hubo entre nosotros a través de los sueños durante esos años, y me causó una tranquilidad enorme finalmente darme cuenta de que aquel sofoco luego de despertarme no había sido producto de mi imaginación ni tampoco esa sensación de buscar a alguien constantemente, y aunque dentro de mí, siempre guardé esa esperanza, no dejaba de sentir cierto nerviosismo al recordar mi extraña situación actual.
¿Se podría decir que estaba doblemente comprometida?
Ese único pensamiento me generó un poco de ansiedad, y que me sintiera algo fuera de lugar, atormentándome un poco por el hecho de que debería estar concentrada en el aquí y en el ahora.
Y cuando decía "aquí y ahora", era en el auto con Ed de camino a Londres en la mitad de la noche.
-Estás callada desde hace bastante rato – Dijo Ed de repente sin quitar la vista del camino, había pedido prestado el auto de su trabajo, que era el mismo en el que habíamos viajado la noche en que llegué a este lugar.
Nos pasamos la pasada madrugada ideando una especie de "plan", el cual estaba prácticamente sustentado por la simple posibilidad de que Ed creía que la fuente de Londres donde yo había aparecido estaba fuertemente relacionada con la que estaba en Ciudad Central, siendo este el último lugar donde estuve antes de despertar aquí. Y aunque yo todavía sintiera que su teoría no tuviera muchas bases, acepté viajar con él esa madrugada con intenciones de intentar lo que sea que tuviera en la cabeza.
Ed solo había mencionado la alquimia cuando decidió explicarme cómo funcionaba la puerta de la verdad, que es aparentemente aquel ente que vi durante toda esa "transición", pero para ser honesta, todavía me sentía llena de dudas sobre como todo aquello se relacionaba entre si con nosotros, nuestros sueños, las fuentes, la muerte de Wendy Rockwell y hasta con los dobles.
Nada tenía ningún sentido.
Me removí incómodamente en el asiento del copiloto y miré hacía la ventana – Solo estoy un poco abrumada, las últimas horas han estado sobrecargadas de información.
-Sé que el plan no tiene ninguna lógica – Soltó casi como si estuviera escarbando en mis propios pensamientos – Pero quiero intentarlo.
-No me malentiendas, también quiero hacerlo – Respondí girándome para verlo mientras seguía conduciendo – No pretendo darle más vueltas al asunto de los sueños, Wendy Rockwell, las fuentes ni nada de eso porque creo que terminaré enloqueciendo.
-Entonces ¿por qué luces tan preocupada? – Preguntó mirándome de reojo.
Por supuesto que no iba a engañarlo tan fácilmente, incluso sin él estar mirándome completamente sabía que algo me estaba atormentando, por lo que decidí simplemente soltarlo – He estado pensando mucho en tu propuesta de matrimonio de anoche.
Vi como Ed palideció un poco y volvió a mirarme de reojo – ¿Te retractaste tan pronto?
Su pregunta vino con una tonalidad de absoluto temor que tuve que apresurarme a aclarar la situación – ¡No, Ed! No me retracté ni nada, de hecho, es una de las decisiones que he tomado con más certeza en la vida.
Su cuerpo se relajó bastante y percibí como sus mejillas se sonrojaban ante mi último comentario, aunque no quería dejar por fuera mi verdadera preocupación – Pero sabes que en teoría también estoy comprometida con Oliver, y solo estaba pensando… Si tu plan funciona y volvemos a Amestris, tendré que contarle una historia muy larga y complicada para romper con él, y una parte de mi sigue sintiéndose culpable por haber aceptado su propuesta cuando nunca llegué a amarlo.
Oh demonios, aquello sonaba incluso peor en voz alta.
-Win, trataste de continuar tu vida, y jamás podrías haberte imaginado que volveríamos a encontrarnos – Dijo Ed mientras sentía su mano posarse sobre mi muslo – Creo que de momento no deberías angustiarte, pero estoy seguro de que cuando llegue el momento podremos resolverlo.
- "¿Podremos?" – Pregunté mirándolo un tanto sorprendida de su inclusión.
-Digo, no es que esté particularmente emocionado por conocer a Oliver, pero podría darte apoyo moral si lo necesitaras – Respondió viéndose aún más sonrojado antes de soltar lo último – De eso se tratan los matrimonios ¿no?
Me quedé procesando esas palabras por un momento y un fuerte cosquilleo me alcanzó la boca del estómago al mismo tiempo que una sensación de calidez lo hizo en el pecho, esto me impulsó a acercarme a Ed, aprovechando que estábamos parados en un semáforo en rojo, y sin previo aviso junté mis labios con los de él y lo besé pausadamente y dejándome llenar de esa sensación de plena felicidad y emoción al haber escuchado esas palabras que hacían todo aquello más real.
Iba a casarme con Ed, no importaba si era en este mundo o en otro, pero nuestras vidas estarían unidas para siempre.
Me separé de él apenas escuchamos la bocina del auto que teníamos detrás, el semáforo ya resplandecía con potente luz verde y nosotros apenas y nos habíamos dado por enterados. Ed se apresuró a pisar el acelerador mientras se veía notoriamente sonrojado.
Aquella actitud de apoyo era demasiado digna de Ed, sin embargo, nunca la había experimentado en un contexto similar, y he de admitir que esto me hacía emocionarme mucho sobre la idea del matrimonio. No tenía ni la más mínima noción de lo que nos esperaba, pero definitivamente esta era una sensación totalmente diferente a cuando recién me comprometí con Oliver.
-Sabes, no eres la única que está preocupada por el plan – Confesó mientras me miraba de reojo – Aunque deseo volver a Amestris, he de admitir que me costó bastante ver a Musson hoy en la librería y despedirme de él pensando en que probablemente fuese un adiós definitivo.
Me había visto tan inmersa en mis propias preocupaciones, que por un momento olvidé que si el plan funcionaba Ed estaría despidiéndose del lugar que había sido su hogar durante 5 años, incluso si no había llegado aquí por voluntad propia, no me cabían dudas de que debía haber un millón de pensamientos cruzándose por su cabeza al respecto.
-Creo que Roy y Lisa han sido increíbles amigos – Dije mientras acariciaba su brazo.
-Admito que los echaré de menos, y desearía poder contarles la verdad y que no suene como una locura – Respondió él mirando hacía el camino – He dejado una nota en mi departamento, en el caso de que esto funcione estoy seguro de que Roy irá a buscarme.
Suspiré pesadamente – También me hubiese gustado despedirme de Lisa apropiadamente diciéndole la verdad, pero no es algo que escuches todos los días.
-Me debatí mucho sobre si contarle o no a Roy, casi de la misma forma que lo hice con Alfons Heiderich, y confío en ambos, pero estamos hablando de información que desafía cualquier lógica – Dijo él – Lo mejor es que si el plan funciona, que piensen que nos fugamos a otro país.
-Eso hasta cierto punto suena bastante romántico – Intenté bromear con intenciones de aligerar el notable nerviosismo de parte de ambos.
-Bueno, eso lo hará más creíble, ya que por lo menos Roy estaba completamente convencido de que ambos éramos pareja incluso antes de serlo – Admitió sonrojándose.
Suspiré pesadamente – Creo que después de tanto, lo mínimo que merecemos es una fugada, incluso si es ficticia y es para dejar tranquilos a Lisa y Roy.
Honestamente no quise sonar tan seria como en realidad lo hice, e inmediatamente Ed pudo percibirlo.
-Hey – Dijo llamando mi atención y tomando mi mano – Sé que ha sido un camino bastante largo y lleno de un millón de obstáculos, pero desde anoche te juro que tengo la esperanza más viva que nunca… he tratado de no pensar en la derrota, tal y como me dijiste en Resembool esa última noche.
Fue mi turno de sonrojarme, no solo por sus palabras, sino por traer a colación lo que alguna vez le expresé entre tanto miedo e incertidumbre cuando todavía era solo una adolescente – Te acuerdas de eso.
-Nunca me hablaste con tanta propiedad y cuánta razón tenías en todo lo que dijiste – Admitió mientras sonreía de medio lado – Y no te imaginas la cantidad de veces que deseé volver a ese momento o siquiera haber podido revivir lo que hubiese sido nuestro reencuentro tras el día prometido, pero supongo que las cosas son lo que son y ahora solo deseo pensar en que ambos volveremos a casa, no sé cómo, pero lo haremos.
Esa fue precisamente la actitud que quise ver esa noche en Resembool, y no podía culpar del todo a Ed considerando el tamaño de responsabilidad que había sobre sus hombros en aquel entonces. Sin embargo, darme cuenta de que tenía muy presente mis palabras, incluso 5 años después, despertaba en mí algo de esperanza en lo que estaba por venir, aunque ninguno de los dos estaba seguro de a lo que se enfrentaría.
Tendríamos que hacerlo juntos, como todo de ahora en adelante.
oOo
Habíamos llegado hacía un rato y Ed había estacionado el auto a unas pocas cuadras, por lo que nos encontrábamos caminando por las prácticamente vacías calles de Londres, que resultaban ser las mismas que habíamos recorrido la noche en que llegué, aunque, a decir verdad, era casi inexistente lo que recordaba de ellas.
Esa noche había sido confusa en muchos sentidos y casi como parte de un sueño, sin embargo, volver a recorrer estas calles considerando que mi vida había dado un cambio radical, así como también mis propios sentimientos, me hacían sentirme como alguien totalmente diferente, y honestamente, esperaba conservar esta sensación una vez al verme de nuevo en Amestris.
Sentí como Ed entrelazaba su mano con la mía, aunque no pasó desapercibido el cómo, tanto su mano como la mía, estaban un poco temblorosas.
Caminamos en silencio, nada más interrumpido por nuestras respiraciones, hasta que finalmente alcanzamos aquella plaza que reconocí al instante. Ed conocía este lugar mejor que yo, y por ende había propuesto que viniéramos prácticamente de madrugada considerando que era un lugar bastante concurrido, hecho que pude comprobar por mí misma cuando aparecí aquí.
-No parecen haber policías alrededor, aunque no dudo que puedan estar por la zona de todas maneras, así que debemos ser rápidos – Dijo Ed mientras nos acercábamos a la fuente.
-Bien – Dije mientras nos veíamos frente a la fuente – ¿Qué tienes en mente?
Ed pasaba su vista por el monumento, y posó su mano sobre la superficie – ¿Qué es lo último que recuerdas que hacías en ciudad Central antes de desmayarte?
Me removí incómoda ya que no era precisamente que estuviera haciendo algo que pudiera devolvernos a casa justo ahora – Solo estaba viendo tu nombre en el monumento que pusieron en el Comando Central, también lo estaba tocando cuando empecé a sentirme muy extraña.
Sabía que mi explicación era algo deplorable y probablemente no muy útil considerando la situación, pero no sabía de qué forma esto podría ayudar.
Sin embargo, Ed parecía dispuesto a hacerlo funcionar incluso con poca información – Bien, creo que podrías intentar recrear lo que hacías ese día.
-Pero esta fuente no tiene nombres – Respondí sintiéndome un tanto insegura de su propuesta.
- ¿Recuerdas la ubicación donde estaba mi nombre o algo por el estilo? – Preguntó él mirándome a los ojos – No estoy seguro de que eso sea un factor determinante, pero trato de intentarlo todo.
Entendía sus intenciones, y trataba de atender a mis propias palabras dichas como una adolescente sobre no pensar en la derrota, pero verme de nuevo frente a esa fuente donde me sentí tan indefensa y pequeña, me hacía limitarme un poco, aunque la mirada de Ed denotara tanta determinación como la que vi en cierta mujer esa noche antes de desaparecer.
«Se tallaron los nombres de quienes prestaron su servicio durante esa lucha. Sobrevivientes y no sobrevivientes… Encontrarás nombres familiares en el lateral derecho de la fuente»
Las palabras de la teniente Hawkeye hicieron eco en mi cabeza y le sostuve la mirada a Ed – Lateral derecho.
Ni siquiera tuve que darle demasiado contexto a Ed, considerando que inmediatamente nos movimos en esa dirección. Al estar ahí decidí agacharme, tal y como lo había hecho esa noche en el Comando Central, y aunque en esta fuente no hubiese nombres tallados, traté de pasar mi mano sobre la superficie como lo hice en esa ocasión, pero me resultaba extraño al no tener un objetivo en específico.
-Puedo recordar que estaba en esta zona, pero honestamente es difícil saber exactamente en qué parte estaba tu nombre entre cientos – Dije sin levantarme.
-No te fuerces si no lo recuerdas – Respondió Ed mientras se sentaba en el suelo a mi lado y tomaba mi mano – Solo intenta hacer o pensar como lo estabas haciendo ese día, sino intentaremos pensar en algo más.
El roce de su mano con la mía y la sinceridad en sus palabras hicieron que la ansiedad bajara significativamente, y me vi incapaz de siquiera negarme o de no intentarlo todo lo que pudiera, por lo que acentué el agarre de nuestras manos, y así como esa noche, cerré los ojos mientras tocaba la superficie de la fuente donde más o menos recordaba haber leído su nombre.
Ed tenía tanta fe en mí que necesitaba obtener al menos una pista o un recuerdo de lo que me pudo haber transportado a la Tierra en esa ocasión.
A diferencia de ese día, mi pecho no se sintió contraído por los recuerdos, sino todo lo contrario, estaba cálido por las sensaciones que me transmitía Ed mediante su agarre, además de la seguridad y confianza de la que carecía totalmente cuando me vi frente a esa fuente en el Comando Central. No era tan fácil rememorar sentimientos que ya no poseía precisamente porque ya no me encontraba en la búsqueda constante de alguien.
Y creo que ese pensamiento fue crucial.
Ed me había encontrado y yo a él, por lo que ni en un millón de años esta situación se podría parecer a esa.
Nos habíamos dado cuenta de que siempre estuvimos conectados de alguna forma, y por esa razón en esa noche pude revivir el horror que fue la guerra y lo que fueron los últimos momentos de Ed en Amestris antes de intentar hacer el intercambio equivalente, sin embargo, en esta ocasión yo no escuchaba gritos ni tampoco veía la guerra pasar frente a mis ojos, todo lo que percibía era la calidez que me había dado desde que puse un pie en este lugar y me envolvió con su chaqueta, tenía viva la sensación de sus besos sobre mi piel y el sonido de su risa, todo lo que en ese momento me faltó.
Y no estaba dispuesta a soltarlo de nuevo.
Sentía mi cuerpo empezar a sudar, reviviendo esa noche, sin embargo, en esta ocasión la mano de Ed me seguía manteniendo en la Tierra, a diferencia de que en esa noche dejé de sentir mi cuerpo de un momento a otro, y casi como una revelación, finalmente vi una imagen y aunque fuese lo más básica y casi obvia, supe que esta tenía que ser nuestra señal.
Abrí los ojos de golpe y mis ojos se encontraron con la mirada dorada de Ed, y sin dejarlo decir una palabra simplemente solté lo último que vi antes de abrir los ojos – Agua y monedas.
Ed me miró totalmente desconcertado – ¿De qué hablas?
Ni siquiera me detuve a explicarle y me puse de pie para mirar hacía el fondo de la fuente, en efecto, sus cimientos estabas totalmente cubiertos de monedas que las personas solían tirar a modo de deseo.
Y sabía cuál era el mío.
-Entremos a la fuente – Dije sintiendo mi cuerpo temblar de emoción y nerviosismo mientras me dirigía a entrar a ese lugar, sin embargo, Ed me detuvo.
- ¿Qué viste? – Preguntó viéndose un poco contrariado.
-No puedo ni siquiera explicártelo, pero sé que debemos entrar a la fuente – Respondí mientras lo miraba intensamente a los ojos. Se veía totalmente confundido ante mi petición y no era para menos, sin embargo, no me sentía con el tiempo para explicárselo, ya que tenía la sofocante sensación de que necesitaba actuar rápido o seria tarde. Tomé sus dos manos y las apreté con las mías sosteniendo su mirada intensamente – Confía en mí, Ed.
Vi como estas palabras parecieron llevarlo al mismo momento que yo, aquel donde hace unos días nos refutamos sentir que no confiábamos en el otro y que habíamos prometido no hacerlo más, habíamos trabajado en ser transparentes el uno con el otro y por mi parte sentía que si había un momento para comprobarlo era este.
Y por suerte, él pareció entenderlo perfectamente.
Ed asintió con la cabeza y estuve dispuesta nuevamente a entrar a la fuente, sin embargo, él me retuvo de nuevo y nuestros ojos volvieron a encontrarse.
-Te amo, Winry – Dijo haciendo que mi corazón empezara a latir con una fuerza descomunal – Nunca te lo había dicho directamente y aun así aceptaste casarte conmigo, y aunque no tenemos ni idea de que, si esto va a funcionar y volveremos a Amestris, o solo nos mojaremos y tendremos que volver al departamento, quiero que lo sepas y que no importa cuál de esas dos probabilidades o cualquier otra suceda, quiero pasar el resto de mi vida contigo, en este o en cualquier otro universo ¿sí? No importa lo que suceda.
Sus palabras llegaron de forma tan inesperada que mi único reflejo ante ellas fue abalanzarme sobre él y besarlo con fuerza en los labios, casi como cuando nos besamos por primera vez en mi habitación, con esa añoranza y a la vez un poco de temor de lo que pudiera pasar después, pero, así como había dicho, no creo que ninguno de los dos vuelva a aceptar un mundo en el que el otro no esté.
Me separé de él y le sonreí – Te amo, Ed.
Y tras esas palabras, nos tomamos de las manos y ambos entramos a la fuente, dejándonos mojar con el agua y finalmente sentándonos en el suelo. Se sentía fría, pero creo que a ambos poco nos importó aquello, ya que nos manteníamos ahí simplemente tomando un poco de aire antes de perderlo.
-Entraremos al agua un rato y trata de pensar solo en Amestris, como si estuvieras pidiendo un deseo muy intensamente – Le dije mientras sentía mi voz temblar un poco – Ni siquiera sé si eso va a funcionar, pero es lo único que se me ocurre.
-Bien, confío en ti, Winry – Fue lo último que dijo antes de sumergirse en el agua.
Supuse que no había tiempo que perder, por lo que segundos después lo imité y traté de contener la respiración lo más que pude, pero sobre todo procuré no soltar su mano mientras que en mi cabeza tenía la vista puesta sobre Amestris.
E inexplicablemente por una milésima de segundo, el recuerdo del sueño que tuve hace solo unos días de aquella boda pasó rápidamente por mi mente, tal y como había sido con el recuerdo de la guerra que había visto desde los ojos de Ed, solo que esta vez, lo veía desde mi punto de vista, casi como si lo hubiese vivido y me aferré a él tanto como a la mano de Ed.
Luchaba con mi propia respiración y el aire que empezaba a faltarme, sin embargo, cuando pensé que no podría soportarlo más, volví a enfrentarme con aquella luz tan potente que podría fácilmente estar anunciando mi muerte, y de nuevo mi cuerpo volvió a sentirse ligero al punto de pensar que podría estar flotando.
Ya no sentía la falta de aire, pero me aseguré de que mi mano y la de Ed no se separaran por nada en el mundo, incluso si me sentía elevándome, me aseguraba que él estuviera ahí porque no estaba dispuesta a perderlo de nuevo.
No después de todo lo que habíamos pasado.
De repente, una puerta familiar se hizo frente a mis ojos, así como también el ente que llegué a ver frente a ella en esa ocasión y que no me había dicho nada. De nuevo, se mantuvo en silencio simplemente mirándome, y aunque no tuviera ojos o una cara, podía sentirlo casi juzgándome hasta que decidió finalmente hablar.
-Al fin terminaremos con esto ¿no?
Honestamente no entendí el significado de aquello, pero tampoco era capaz de soltar alguna palabra, ya que la puerta detrás de él desapareció de un momento a otro, me sentía tan ligera que no estaba segura de sí la mano de Ed seguía entrelazada con la mía, y eso me llenó de absoluto miedo, sin embargo, no podía moverme a voluntad propia.
Deseaba con todas mis fuerzas que Ed siguiera tomando mi mano hoy y siempre.
Y de un momento a otro con ese pensamiento, todo se fue a negro.
oOo
Me estaba empezando a familiarizar con la sensación de ahogamiento, pero por más irónico que sonara, esta fue la que me despertó luego de que todo se fuese a negro y salí prácticamente disparada del agua mientras tosía en busca de recuperar mi respiración.
Para mi sorpresa, no era la única.
A la par, Ed salió del agua, y se encontraba tan falto de aire como yo, por lo que nos tomó unos momentos recuperarnos completamente antes de abrir los ojos en totalidad y mirarnos.
-Winry ¿estás bien? – Dijo aún algo dificultoso al hablar mientras se acercaba para quitarme el cabello mojado de la cara.
-Lo estoy ¿qué hay de ti? – Respondí mientras ponía mis manos sobre sus mejillas y el robaba un corto beso en los labios, agradecida de que no se haya ahogado gracias a mi idea.
-Estoy bien, ambos lo estamos – Ed me besó rápidamente en la frente y luego nos separamos para vernos inmersos en una total oscuridad.
Miré a mi alrededor y, a decir verdad, me costaba siquiera identificar donde estábamos – ¿Seguimos en Londres?
Sin embargo, antes de que Ed pudiera afirmar o negar nada, una luz intensa nos iluminó cegándonos por un momento. El ladrido de un perro se hizo escuchar, así como también una voz masculina.
- ¿Cómo llegaron hasta aquí sin que nadie se diera cuenta? – Interrogó el hombre.
-Oye, si nos apuntas con esa cosa nos dejarás ciegos – Soltó Ed tras un quejido, sin embargo, al ver al frente creo que se dio cuenta de lo mismo que yo, aquel hombre portaba el tradicional uniforme azul de la milicia de Amestris.
Oh dioses, no podría tratarse de otro.
Ed de inmediato me miró con los ojos abiertos de par en par y luego soltó un resoplido poniendo finalmente en palabras lo que ambos estábamos pensando – Funcionó, Winry.
Yo me sentía como en shock al darme cuenta de eso, ya que ni en un millón de años pude contemplar que mi alocada idea pudiera dar frutos tan precisos, pero aquí estábamos dentro de la fuente donde todo empezó, solo que esta vez, él estaba tomado de mi mano y yo no iba a dejarlo ir nunca más.
-Volvimos a casa, Ed – Dije finalmente mientras me acercaba para abrazarlo por el cuello, sintiendo nuestros corazones palpitar desbocados.
Ed me atajó entre sus brazos a la par que el oficial que nos había encontrado seguía haciéndonos preguntas y pidiendo refuerzos, aunque todo aquello se escuchaba muy lejano para mí mientras Ed me estrechaba entre sus brazos y casi podía sentirlo temblar tanto como yo, pero todo había valido la pena.
Por años nos sentimos perdidos y casi sin esperanzas de volver a sentir lo que alguna vez sentimos en la adolescencia, pero aquí estábamos, nos habíamos salvado el uno al otro de una vida con la que ninguno estaría totalmente feliz y nos habíamos encontrado el uno al otro, tal y como en esa promesa que nos hicimos.
Ahora habíamos vuelto a casa juntos y ese sentimiento no tenía comparación.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una excelente semana.
Por aquí les dejo el penúltimo capítulo de esta historia que cuando empecé a escribirla no me pude haber imaginado que iba a acompañarme en momentos tan cruciales de mi vida, por lo que para mí es bastante nostálgico llegar hasta aquí.
Como pueden ver nuestros protagonistas volvieron a casa, sin embargo, primero quise darle foco a la conversación que tuvieron en el auto y a como Winry se sentía luego de la noche de descubrimientos y propuestas que tuvieron, y, sobre todo, que sintiera esta seguridad en Ed y esta determinación en que de ahora en adelante serian ellos dos contra el mundo, incluso si el plan no funcionaba.
Y hablando mas de como volvieron a casa, como ya les he dicho en notas anteriores, ni siquiera yo misma sabia como estructurar totalmente lo del intercambio equivalente, la verdad y la Tierra, cuando empecé a escribir solo estaba segura de querer escribir EdWin y los detalles los fui pensando sobre la marcha, por lo que sé que el como vuelven a casa no tiene mucha lógica, pero llegados a ese punto ya había cumplido con lo que quería, así que espero que haya sido aceptable o que al menos hayan disfrutado de lo que toda esta aventura le trajo a los personajes.
Muchas gracias a todos los que han apoyado esta historia en cada capítulo y espero de corazón que haya sido de su agrado. Todavía nos queda leer un capítulo mas y lo encontraran un poco familiar con algo que ya han leído antes, ya verán :D
Nos leemos la próxima semana sin falta.
Un abrazo enorme.
PD: Acabo de publicar mi nueva historia del universo de FMA llamada "Burning Pile" la cual es un AU donde están de protagonistas unos adolescentes Ed y Winry, aunque en esta ocasión encontraran la intervención de mas personajes dentro de la trama. Espero que si les han gustado mis historias le den una oportunidad a este AU al que le he puesto mucho amor. Ansío leerlos por allá también :D
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
