Holis jóvenes caballeros, ¿cómo dicen que les va?, espero muy pero muy bien. Primero que nada quiero agradecerle encarecidamente a; 'Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma', por invitarme a participar en la #Rankane_week_2024 y #por_amor_al_fandom. Segundo, pide disculpas, me atrasé mucho (llora). Tuve una semana complicada, perdón . Pero lo bueno es que voy a subir todo junto y...que dentro de dos estadios hay limón jaja. En este no.

En este tercer día tenemos: #Asi_Como_En_Sueños.

Los personajes e historia de Ranma 1/2 no me pertenecen sino a la señora Rumiko Takahashi. Lo mío es otra historia para alimentar la pareja de Ranma y Akane, sin fines de lucro.

Nos leemos pronto, se me cuidan mucho.

Seiyaaaaaa (see yeahhhh).

Blondie

El sol se ocultaba tras las copas de los árboles, tiñendo el cielo de tonos cálidos. Ranma y Akane caminaban juntos por el sendero, sus manos rozándose de vez en cuando. Las hojas crujían bajo sus pies, y el aroma a flores primaverales llenaba el aire.

Akane miró a Ranma de reojo. Su cabello oscuro brillaba bajo la luz dorada, y su expresión era más suave de lo habitual. —¿Sabes, Ranma?— comenzó—este lugar me recuerda a los momentos tranquilos que compartimos.

Ranma ascendió, mirando a su alrededor. —A veces olvidamos que no todo es pelea y entrenamiento. Aquí, en la calle, todo parece más sencillo.

Se detuvieron junto a un banco. Akane se sentó y Ranma se acomodó a su lado. El sonido de los pájaros creaba una melodía suave detrás de él. Akane apoyó la cabeza en el hombro de Ranma, sintiendo su cercanía.

— ¿Alguna vez piensas en como sería vivir sin todas estas complicaciones? Sin las peleas, las promesas absurdas y las maldiciones.

Ranma posó sus manos detrás de la nuca, acomodándose sobre si mismo—A veces... A veces me imagino una vida más simple. Dónde no tendría que preocuparme por rivales extraños, ni por transformaciones pero ¿Quién sabe después de todo?.

Akane observa el cielo azulado que comenzaba a llenarse de nubes por el leve viento que se levanta —Y qué haríamos en ese mundo ideal? ¿Cómo sería nuestra historia?.

Por unos segundos Ranma se quedó en silencio, hasta poder acomodar sus pensamientos —Bueno, primero, no estaríamos comprometidos por nuestros padres. Elegiríamos estar juntos por nuestra propia voluntad.

— No sacaría la parte de entrenar juntos—agregó la peli azabache— Nos reiríamos, exploraríamos la ciudad...

—Tal vez la maldición seguiría como un detalle curioso pero no me afectaría tenerla...—caviló casi para sí mismo.

—Tal vez podríamos hacerlo —dijo de repente en un tono serio.

Ranma la observar de refilón —Vivir según nuestros sueños?.

Akane se rio, había sonado tan absurdo lo que dijo—Estamos solo imaginando...—suspiró profundamente—¿Recuerdas cuando peleamos por primera vez?—preguntó Akane de repente —Eras tan arrogante, y yo estaba decidida a no dejarte ganar.

Ranma rió—Y tú también eras terca. Pero algo cambió, ¿verdad?

Akane sonrojándose—Es cierto. A veces, incluso las peleas nos acercan—Se giró hacia él—Ranma, ¿alguna vez pensaste que podríamos ser más que rivales?.

Él acarició su mejilla—Akane, desde el principio, algo en ti me intrigó—su cuerpo se tensionó y aprovecho para hablar, era el momento—Akane, hay algo que necesito decirte. No puedo seguir guardando este secreto.

Akane lo miró curiosa— ¿De qué se trata?.

Ranma se acercó y susurró —Akane...te quiero.

Akane parpadeó ¿acababa de decir que la quería? Sin pensar se inclinó hacia él, mientras sus labios se encontraban en un beso dulce y sincero. Corto pero que sabía a poco, Akane fue quién se apartó primero con su corazón agitado.

—Y ahora...— Akane se detuvo, buscando las palabras adecuadas.

《—Ahora no puedo imaginarme sin ti—debería decir pero las palabras no salieron》.

Ranma la tomó de la mano entrelazando sus dedos—¿Ahora qué?.

—Ahora...—se soltó de la mano del joven.

—¿Por qué estás sonrojada?—pregunto acercándose a su rostro.

Las mejillas se Akane ardieron más y se paro bruscamente —Ahora me siento mal, por estar en el frío por tu culpa, ¡bobo!—exclamó a la par que se encaminaba hacia su casa.

Detrás suyo caminaba Ranma, un poco anodado por toda la situación.

—Es tu culpa, por estar sin abrigarte...

El inevitable columpio temporal los había atrapado una vez más en una acalorada discusión y el viento frío azotando las ventanas no ayudaba a calmar los ánimos.

Akane cruzó sus brazos y miró fijamente a Ranma— ¿Por qué siempre estoy en problemas por tu culpa? ¡La culpa es tuya! —dijo, con voz tensa—. ¿Quién es el enemigo de todos? Eres tú, ¿verdad?.

Ranma hizo un mohín—Al menos no me quejo. ¿Sabes? No es mi culpa que mi padre sea un idiota y todos nos detesten—respondió, desafió.

Akane se acercó a él, notando que su rostro estaba enrojecido en verdad. Ranma la miró con desdén, sin decir palabra pero luego cambio su mirada, a preocupación, y le tocó la frente con la mano.

—Tienes fiebre.

Akane apartó la mano de Ranma con brusquedad— No necesito que cuides de mí. ¡Déjame en paz, bobo!.

La tensión entre ellos era palpable, y el frío de la noche parecía insignificante comparado con el fuego que ardía entre ambos.

—¡Haz algo, Akane!. Te va a hacer mal, boba—se exasperó.

—¡Tú haz algo! Desaparécete de mi vista.

—Yo...no puedo...—admitió en voz baja.

—¿Eh?.

Akane no podía apartar la mirada de los ojos desafiantes de Ranma—No entiendo por qué siempre terminamos discutiendo. —Suspiró Akane—. Supongo que es porque ambos somos tercos y orgullosos.

— ¿Y qué esperabas? No eres precisamente la chica más fácil de tratar. —Cruzó los brazos—. Pero yo tampoco soy un santo.

Akane sonriente con ironía— Al menos no me aburro contigo. Eres impredecible.

Ranma frunció el ceño, y se separó de ella—¿Eso es un cumplido o un insulto?

—Depende de cómo lo tomes. —Akane se acercó un poco más a él sin darse cuenta.

Ranma le sonríe y se aclaro la garganta —Pero, sinceramente, no puedo evitar preocuparme por ti. Aunque a veces me saques de quicio.

Akane se quedó sin palabras. Nadie nunca se había preocupado por ella de esa manera.

— ¿Por qué te importa lo que me pase?.

— Porque... —Ranma titubeó—. Porque no quiero verte sufrir. Aunque no lo admita, eres importante para mí.

Sin darse cuenta estaban a pocos centímetros de distancia. Sus miradas se encontraron y la joven de cabellos azabache se sintió ruda, después de todo él se estaba preocupando por ella. Akane movió su mano acariciando suavemente el rostro de Ranma, y cerró los ojos como respuesta, dejándose llevar por la intensidad del momento. De repente sin saber bien cómo o porqué sus labios se encontraron en un beso, dulce y amargamente corto. Se coloraron, dejándose tomar uno por la mano del otro y se fundieron en un abrazo, dejando atrás las discusiones y los malentendidos.

Y así, Akane y Ranma escribieron su propio capítulo. No como personajes de manga de Rumiko, sino como dos almas que habían encontrado su lugar en el mundo, en el mundo demasiado real. Comenzarían una nueva etapa en su historia. Una de amor, conflictos, crecimiento personal y, sobre todo, de aprender a demostrar lo que sentían sin miedo.