Cabe aclarar que la Powerpuff girls y los Rowdyruff boys no me pertenecen, pero los personajes creados a partir de su unión sí son de mi completa autoría, por lo que pido respeto y comprensión, no se permite copia y/o adaptación.
¡Que lo disfruten!
—¡Deben apresurarse! ¡Llegaremos tarde! —exclamó volando a toda velocidad junto con sus hermanas.
—¿Desde cuando te importa la puntualidad Buttercup? —cuestionó su hermana mayor con una leve sonrisa burlona.
—¿Puntualidad y Buttercup en la misma oración? Hoy llueve—rio la rubia chocando los cinco con Blossom.
—¿Quieren apresurarse? ¡Después pueden reírse todo lo que quieran de mí, pero este no es el momento!
—Solo es una competencia en la playa Buttercup—las palabras de la pelirroja provocaron que su hermana diera un frenazo y se girara a verla como si se tratara de una película de terror.
—¿Solo una competencia? ¿¡Solo una competencia!? ¡Está es LA competencia! ¡Vendrán a vernos competir, grandes entidades de las mejores becas universitarias!
—Pensé que eso sería hasta dentro de unos meses—Blossom asintió apoyando la creencia de su rubia hermana.
—Bueno...en realidad solo son rumores, pero...—se rascó la nuca nerviosa—¡eso no importa! si resulta que es verdad no quiero perder la oportunidad.
—Está bien y lo entiendo Buttercup—se acercó Blossom flotando a la pelinegra sonriendo con comprensión y poniendo su mano en su hombro, ella misma era una obsesiva por aprovechar oportunidades que tuvieran que ver con su futuro, así que del mismo modo que sus hermanas la habían apoyado en ocasiones anteriores, así mismo lo haría ella cuando lo necesitaran—pero tranquila, llegaremos a tiempo.
—¿Cómo lo sabes? me he quedado dormida, ¿y cómo es que estás tan tranquila? si tu eres una obsesiva de la...—sus palabras poco a poco se fueron desvaneciendo cuando la pelirroja le mostró la hora en su celular movil, de un momento a otro la expresión confusa que Buttercup había lucido antes, se había transformado en un reluciente ceño fruncido—¡tú...! —exclamó al comprenderlo todo.
La risa de la rubia confirmó su teoría y las miró acusadoramente por la bromita que le habían hecho, se esperaba eso de la estrellita de Bubbles, ¿pero de su formal hermana mayor?
—La traición hermana, la decepción, ¡me engañaste!
—Oh vamos, no te enfades Buttercup, lo hice por tu bien y deja de verme como si no me conocieras, sabía que este juego es muy importante para ti y que eventualmente te quedarías dormida por el cansancio de practicar todo el día de ayer, solo me adelanté a los hechos.
—¡Y yo fui su cómplice! —extendió la mano emocionada Bubbles, como si le fueran a dar un premio por tal osadía—modifiqué la hora de tu celular mientras Blossom se encargaba de tu alarma.
Ambas miraron atentas a Buttercup esperando la explosión de furia de la pelinegra por saberse engañada y por haber sido perturbada de su sueño 2 horas antes de lo necesario, pero contrario a lo que esperaban una sonrisa se extendió en su rostro empezando a reír. Las hermanas se miraron mutuamente para luego regresar su mirada a la pelinegra que gozaba de una mirada de orgullo.
—Tranquilas, no estoy molesta, más bien...gracias—reconoció sorprendiendo a las otras, ¿esa era su Buttercup?—si no hubiera sido por ustedes no sé a qué hora hubiera llegado y definitivamente es satisfactorio ver a la señorita perfección formulando un plan maquiavélico aunque sea solo para molestarme—le sonrió a Blossom sabiendo que esta era solo una venganza por el hecho de que la pelinegra anteriormente había aprovechado el estrés de la mayor para omitir el pequeño detalle de que era sábado y que en realidad no iba tarde a ningún examen. La había hecho volar hasta el instituto, por lo que reconocía que se lo merecía.
Bubbles se acercó volando rápidamente para poner su mano en la frente de la segunda mayor y comprobar que no tenía fiebre. Buttercup rodó los ojos con un poco de fastidio por su drama y apartó la mano de la rubia de un golpecito mientras se alejaba un poco ante la mirada ligeramente divertida de su líder que observaba la escena que montaban sus hermanas menores.
—¿Buttercup está dando las gracias? ¿qué sigue? ¿bebés cayendo del cielo?
Antes de que Buttercup pudiera contraatacar con algún argumento filoso, un llanto repentino que se escuchaba cada vez más cerca la interrumpió alertando a las tres chicas que escanearon con su mirada la zona para saber la procedencia del sonido, ¿un bebé? estaban en demasiada altura y se escuchaba demasiado cerca como para considerar que fuera un llanto que provenía desde el suelo que se encontraba a varios metros de distancia, ni siquiera habían necesitado de su super audición para escucharlo con claridad.
La aguda mirada de Blossom captó un pequeño cuerpo cayendo desde más altura de la que ellas estaban y a una considerable distancia, sin pensarlo si quiera y sin tener tiempo de alertar a sus hermanas antes, voló con toda su velocidad dejando su estala rosada a su paso, sintió la adrenalina recorrer su cuerpo con la posibilidad de no poder llegar a tiempo invadiendo su mente, pero sacudiendo la cabeza aceleró el paso y logró frenar finalmente la caída del pequeño sosteniéndolo con torpeza entre sus manos mientras el niño o niña más bien, la miraba dejando de llorar quedando tan solo en pucheros.
Suspiró aliviada y elevó a la bebé a la altura de su mirada para verificar que todo estaba bien y que no la había lastimado por el apuro de salvarla de una enorme caída, en ocasiones desesperadas como la que acababa de ocurrir, olvidaba controlar su fuerza, por lo que la revisó escaneando a la niñita por completo, sin embargo al llegar al rostro del humano en miniatura y observar fijamente sus ojos Blossom quedó impactada, ¿cómo...
—¡Blossom! —escuchó el llamado de sus hermanas quienes la habían seguido a pesar de no entender muy bien la situación—¿qué ocurrió? ¿por qué...?—el cuestionario de la rubia quedó interrumpido al momento de observar lo que Blossom sostenía entre sus manos.
—¿Un bebé? ¡Bubbles! ¿qué has hecho? —la acusó de inmediato girándose a enfrentar a la impactada rubia.
—¿Y yo por qué?
—¡Tú has dicho que solo faltaba que cayeran bebés del cielo! ¿no vienen más? —cuestionó esta vez mirando hacia arriba con una mano sobre su frente para que la luz del sol no estorbara su visión.
—¡No seas ridícula! ¡la invocación no forma parte de mis poderes! ¿no es así Blossy? —preguntó, pero al girarse se encontró con su hermana pelirroja mirando fijamente a la criatura en sus brazos mientras esta le regresaba la mirada como si estuvieran reconociéndose—¿Blossom? —la llamó una vez más, esta vez sí surtiendo el efecto esperado. Miró como su hermana pelirroja sacudía la cabeza confundida y le extendía al bebé para que fuera Bubbles quien se encargara de la criatura, ella sin dudarlo lo tomó sin apartar su mirada de la mayor—¿estás bien?
—Sí, es solo que...—una vez más sacudió su cabeza y fijó sus ojos rosas en Bubbles dándole su característica sonrisa tranquila para relajar la mirada de preocupación que le lanzaba la rubia—no es nada, no te preocupes.
—Que bueno que no sea nada porque ahora tenemos que buscar qué hacer con esta cosa—señaló Buttercup al bebé que desde el momento que había sido tomada por Bubbles había estado viendo a la mayor con crecientes lágrimas en los ojos.
—¡No es una cosa Buttercup! ¡es un bebé!
—En realidad es una bebé—corrigió Blossom suponiendo que sus hermanas no se habían tomado la molestia de analizar a la nena que empezaba a soltar lágrimas de sus ojos mientras la veía como si ella pudiera darle lo que necesitaba.
Al poco rato lo inevitable ocurrió y el poderoso llanto de la niña logró estremecer a las tres Puff, ¿acaso así de fuerte lloraban todos los niños? en medio de la confusión de la pequeña por su visión borrosa a causa de las lágrimas extendía sus regordetes bracitos buscando consuelo.
—¡Agh! ¡que alguien le busque el botón de apagado! —exclamó Buttercup tapándose los oídos.
—¡Por última vez! ¡no es un objeto! —gritó Bubbles luchando por ser escuchada en medio del alboroto—shhh, tranquila, ya estás bien—le susurraba Bubbles mientras le comenzaba a cantar una nana. La verdad es que de las tres era la única que había tenido experiencia cuidando bebés, aunque solo haya sido en dos ocasiones como favor personal a una vecina, suponía que por esa razón Blossom se la había entregado, pero al parecer su poca experiencia en niños no le había sido útil para calmarla.
En medio de su desesperación por parar su potente llanto notó como la niña trataba de extender sus brazos hacia la pelirroja mayor, quien estaba muy concentrada en taparse los oídos como para atender o entender los pedidos de la nena. Bubbles al percatarse de esto puso a la bebé en los brazos de su hermana quien la tomó por inercia y miró confundida a la rubia, al instante y al verse en los brazos que quería, el llanto paró.
—¿Bubbles?
—Ella quiere estar contigo Blossy, parece que le caíste bien—le sonrió la rubia explicando su actuar.
—Pues a mí no me importa con quien esté mientras se mantenga callada—suspiró aliviada la pelinegra cruzándose de brazos.
—Pero yo no sé cargar a un niño, yo no puedo...—intentó extenderla nuevamente a su hermana menor, pero al ver que la niña al notarse alejada de ella empezaba a hacer pucheros, volvió a acurrucarla junto a su pecho por instinto provocando que la pequeña se relajara y bostezara en sus brazos.
—Aww, lo haces muy bien Blossom ¡se ven muy tiernas! ella es muy tierna—aseguró la rubia acercándose para mirar mejor a la tierna bebé que literalmente les había caído del cielo.
—A mí no me pareció tan tierna mientras chillaba—refutó la pelinegra con el ceño fruncido, los brazos cruzados y los ojos cerrados en señal de indignación, pero al no obtener una respuesta de sus hermanas abrió un ojo captando justo la escena en que la niña reía divertida y movía sus bracitos mientras Bubbles usaba la larga cabellera pelirroja de su hermana para jugar con ella, sin poder evitarlo se acercó y la miró con ternura—aww—exclamó suavemente sin poder evitarlo recibiendo miradas divertidas de sus hermanas provocando que esta rodara los ojos con una leve sonrisa. Antes de que pudiera defender su inusual acción una voz ajena a ellas tres, la interrumpió.
—¡Wow Blossom! ¿has decidido reproducirte? —cuestionó Butch burlesco acercándose a ellas y observando a la pequeña pelirroja dormida en los brazos de la líder.
—¡No seas idiota Butch! —lo regañó Buttercup dándole un coscorrón e ignorando los quejidos de su contraparte—pero ahora que lo pienso, el inútil tiene razón, se parece mucho a ti Blossy—la pelirroja sin responder solo miró a la niña que descansaba confiada en sus brazos. La verdad es que había pensado lo mismo desde que la vio, sobre todo al ver sus ojos, jamás había conocido a otra persona que tuviera los ojos rosas como ella.
—Pues si no es de Blossom, ¿de quién es? —cuestionó el rubio que había llegado junto a su hermano y se ubicó junto a su rubia contraparte contemplando también a la niña.
—Cayó del cielo—explicó Bubbles recibiendo una mirada extrañada de ambos Ruff.
—Escucha rubia, me parece muy tierno que todavía creas en cuentos de hadas, pero siento tener que ser yo quien te lo diga, no existen las cigueñas repartidoras—le dijo pronunciando las últimas palabras como si se tratara de una niña pequeña a la que le estaban rompiendo sus ilusiones—todo consiste en un proceso en donde la mujer y el hombre se unen por medio de sus...—antes de que pudiera continuar hablando recibió otros golpes, esta vez de Buttercup y Boomer.
—Imbécil—murmuraron ambos al unísono—¡y no le hables así a mi hermana estúpido! —lo regañó dándole otro golpe como bonus.
—¿Y ese último por qué?
—Porque ya le agarré el gusto—contestó simplemente encogiéndose de hombros.
—¿Cómo es posible que un bebé tan pequeño haya caído del cielo? —preguntó Boomer sin cuestionarse ni una vez la explicación de Bubbles, esto hizo sonreír levemente a la rubia.
—Aún no lo sabemos, la única explicación a esta altura sería un avión, pero no es físicamente posible para un humano normal soportar ni siquiera la baja cantidad de oxígeno disponible a esta altura, eso sin mencionar las consecuencias del cuerpo por la presión de la caída, mucho menos que un bebé soporte todo esto y a esta altura se mantenga completamente relajada—explicó la pelirroja pasando todos sus cálculos en su mente que por supuesto, estaba realizando desde el primer segundo que tuvo a la bebé en sus brazos.
—Entonces es una super bebé, no te creía así Blossom, tener un bebé y armar todo este teatrito para ocultar tu oscuro secreto—la acusó Butch sonriendo burlesco mientras la pelirroja lo miraba sin expresión, no dándole el gusto de caer en sus provocaciones—solo admite que esa bebé es tuya.
Antes de que pudiera continuar narrando la telenovela que se había creado en su cabeza una grave voz a sus espaldas lo interrumpió causando que la niña despertara de su sueño y sonriera hacia el recién llegado.
—¿De quién se supone que es la bebé Butch? —cuestionó mientras sus hermanos le abrían paso para que pudiera presenciar la singular escena.
Blossom se encontraba sosteniendo entre sus brazos una mini versión suya que lo veía con sus expresivos ojos rosas y le sonreía como si lo conociera de toda la vida. Miles de pensamientos pasaron por su cabeza en ese momento mientras una punzada en su pecho y un revoltijo en su estómago se adelantaban a sus pensamientos racionales. ¿se retrasaba por unos minutos y al siguiente Blossom se encontraba con una niña idéntica a ella entre sus brazos? ¡si solo había permitido que sus hermanos se adelantaran mientras el regresaba por su gorra que había olvidado en el tendedero!
Sacudió su cabeza permitiendo que finalmente el alma y la racionalidad regresaran a su cuerpo, no podía ser hija de su contraparte, la había visto justo el día anterior y en ningún momento de esos meses la pelirroja se había ausentado o había tenido una sobresaliente protuberancia de su estómago, se sintió estúpido al pensar eso último, pero por otro lado y hasta donde sabía la chica no tenía ninguna pareja y ella no era de relacionarse sexualmente con cualquiera ¡si hasta dudaba que lo haya hecho alguna vez! ella era muy conservadora y centrada como para dejarse llevar al calor del momento.
Cuando se dio cuenta que no había dicho nada por unos segundos y tenía la mirada atenta de todos sobre él se aclaró la garganta esperando que su sorpresa no se haya visto reflejada en su rostro. Dirigió su mirada hacia la pelirroja quien distraída jugaba con la niña mientras esta intentaba alcanzar el mechón de cabello de la heroína, no pudo evitar soltar una sonrisa casi imperceptible al imaginarse esa misma escena unos años más adelante con una pelirroja con facciones más maduras y él como parte del cuadro. Una vez más sacudió la cabeza intentando que ese ridículo pensamiento abandonara su mente, ¿qué demonios estaba pensando? si con costo había conseguido mantenerse al lado de ella sin pelear o discutir, la chica era un hueso duro de roer, pero era esa misma terquedad parte de su encanto.
—¿Tu hermana? —cuestionó suponiendo que quizás la bebé era producto de un nuevo experimento del creador de sus enemigas o ex enemigas. Finalmente obtuvo la atención de su contraparte junto con la de la niña, se sorprendió al mirar como la niña reía ante su presencia y lo miraba con curiosidad y una clase de admiración, eso era nuevo, normalmente los bebés lloraban ante su imponente presencia y rostro inexpresivo que no ayudaba nada.
—No, no sabemos de donde salió.
—Eso dicen todas —argumentó Butch recibiendo esta vez una mirada fulminante de parte de su hermano que finalmente lo hizo callar.
Antes de que pudiera realizar otra pregunta fue interrumpido por el celular de su contraparte quien le entregó rápidamente la niña a su hermana rubia y lo sacó del bolsillo oculto de su usual ropa de heroína. Al ver la causa de la interrupción la pelirroja mostró su celular a su hermana provocando que Buttercup abriera los ojos alarmada y saliera volando apresurada dejando su estela verde, sin embargo no tardó mucho en regresar.
—¿Estarás bien? —cuestionó, le importaba mucho su juego, pero tampoco quería dejar sola a su hermana con toda la presión encima de la recién llegada bolita de ternura. La pelirroja sonrió ante la preocupación de su hermana y asintió ante su pregunta.
—Tranquila, iremos detrás de ti, tú solo concéntrate en llegar a tiempo—la pelinegra asintió sonriendo y pasó volando junto a ellos jalando del cuello de la camisa a Butch de paso quien era también parte de su equipo.
—Ehhh, Blossom—la llamó su hermanita quien veía alarmada como la niña empezaba a desesperarse de nuevo por no estar en los brazos de quien quería. La pelirroja volvió a tomar a la bebé y Brick se sorprendió al notar como ambas tenían una química impresionante, casi como...madre e hija, resistió un bufido, como si el parecido no fuera suficiente.
—Tú también debes irte Bubbles.
—Pero...
—No te preocupes por mí, iré en un rato, no puedo ir tan rápido como ustedes teniéndola a ella.
—¿Estarás bien? —cuestionó aún con duda, acercándose preocupada a su hermana.
—Sí, tranquila, ahora ve, el equipo de porristas necesita a su capitana—Bubbles asintió un poco más confiada y se acercó a su hermana para despedirse temporalmente con un abrazo procurando no aplastar en el proceso a la pequeña. Cuando se separó le dio un beso en la frente a la chiquilla quien solo rio por las cosquillas y luego finalmente voló.
Boomer giró a ver a su hermano líder con la duda impregnando su rostro y este tan solo asintió dándole su aprobación de que se adelantara y alcanzara a la rubia, el menor no lo dudó y voló tratando de alcanzar a la estela celeste de su contraparte dejando finalmente a los pelirrojos solos.
—Bien...—suspiró Blossom mirando a la niña que tenía los ojos atentos en ella—solo somos tú y yo.
—¿No te olvidas de alguien rosadita? —la voz de su contraparte la sorprendió muy cerca de su oído provocando que se girara y se alejara por inercia.
—¿Qué haces aquí aún? ¿no deberías ir de camino a tu juego?—preguntó confundida pues conocía que el pelirrojo había sido recientemente reclutado por el entrenador a causa de la inesperada lesión de uno de los jugadores.
—¿No te parece que estás muy atenta a mi vida Blossy? —cuestionó empleando su apodo con ese característico tono de burla y sacarronería.
—Es difícil no saberlo cuando Butch te estuvo persiguiendo por semanas para convencerte, todo el instituto se enteró—explicó ella sin mucha importancia hasta que una leve sonrisa y brillo burlesco aparecía en sus ojos—incluso te llevó una serenata.
—No me lo recuerdes—bufó el pelirrojo mientras un escalofrío recorría su espalda al recordar ese evento, su hermano se había vestido de mariachi y casi deja sordo a todo el instituto—digamos que el hecho de no ir es una especie de venganza contra mi dulce hermanito—soltó con un notorio sarcasmo en las últimas palabras.
—Buttercup te va a matar—le advirtió recordando lo seria que se ponía su hermana ante sus partidos, pero a como era de esperar el pelirrojo solo se encogió de hombros.
Blossom sin argumentar nada más y sabiendo que su contraparte no cambiaría de opinión tan solo empezó a descender en altura para no asustar a la bebé sabiendo que era seguida por el pelirrojo quien las miraba atento. Paró en el momento que se encontraba tan solo a unos metros del suelo y empezó a volar con un poco de lentitud hacia la playa donde se daría el gran evento.
—¿No es raro que se vea tan familiarizada con volar? —cuestionó el pelirrojo volando al lado de Blossom y observando como la linda bebé tan solo reía emocionada y aplaudía divertida al sentir el viento en su cara.
—Lo mismo pensaba, un bebé normal ya estaría llorando—le contestó distraída hasta que sintió como el pelirrojo tomaba un cabello suelto de ella y elevaba la ceja en modo de cuestionamiento, no la veía así desde sus tiempos de niñez pues desde que eran parte de la secundaria la pelirroja se manejaba solamente con una cola alta, eso sí, sin perder la compañía de su característico lazo—ella me lo soltó, al parecer le gusta mucho mi cabello.
—Pues no es la única—sonrió el pelirrojo pasando peligrosamente el mechón de cabello por su nariz y dándole un beso que hizo sonrojar a la chica, esta sin saber que decir tan solo apresuró el vuelo sin olvidar mantenerlo estable por el bien de la niña.
El chico sonrió de lado al verla alejarse en un inútil intento por huir de él, a veces adoraba lo adorablemente ingenua que podía ser, por un momento le dio la satisfacción de mantenerse adelantada a él mientras este disfrutaba la imagen en su cabeza de la chica sonrojada sin saber qué decir, ja, ¿cómo esperaba ella que dejara de molestarla si sus propias reacciones eran lo que le impedía parar? pero claro, su contraparte se mantenía ajena a este conocimiento o si lo sospechaba no podía hacer algo al respecto, porque por mucho autocontrol que tuviera sobre ella misma, esas pequeñas reacciones y esos sonrojos que solía tener solamente con él, eran algo que no podía ocultar de la suspicaz mirada de su aprovechado contraparte.
...
—¡Por favor Blossom! —exclamaba la pelinegra con las manos juntas en señal de ruego mientras flotaba sobre su hermana quien se encontraba sentada en la banca junto al molesto de su contraparte.
—No lo sé Buttercup, sabes que no he jugado hace mucho tiempo y...
—¡Aún así eres buena! —aseguró sin dudar ni por un momento de las notorias habilidades físicas de su hermana, pues aunque muy pocos lo supieran había sido la pelirroja la que le había enseñado a canalizar su constante energía en algún deporte en lugar de golpear de más a los ya muy maltratados villanos que combatían. La pelirroja había aprendido diferentes deportes para luego enseñárselos a ella, definitivamente ella fue su inspiración y hasta cierta medida la seguía admirando, claro que esto jamás saldría de su boca—por favor—pidió una vez más.
La pelirroja suspiró sin saber qué hacer, a su hermana le faltaba un miembro femenino en su equipo de volleyball pues la que originalmente tenía ese puesto se lastimó jugando en lugar de Brick al fútbol, ¿cómo era posible que el origen de todos sus males siempre fuera su desvergonzado contraparte? que por cierto en este momento y para sorpresa de muchos, se encontraba jugando con la pequeña niña que aún se encontraba en los brazos de la líder, esta extraña escena estaba llamando la atención de muchas miradas que conocían al antipático Rowdy y les sorprendía verlo en esa faceta de niñero.
—Por favor Blossy, te necesitamos, Bubbles podría hacerlo perfectamente, pero se encuentra ocupada con su equipo de porristas y ya no tengo más opciones, tú eres mi última esperanza o seremos descalificadas.
Blossom suspiró una vez más, no solo el hecho de sentirse insegura por sus habilidades era lo que le impedía participar, si no también la bebé que por ahora y hasta que encontraran su origen se había convertido en su responsabilidad, quería ayudar a su hermana, pero no podía dejar a la niña al cuidado de cualquiera.
Una risa de parte de la niña hizo que su atención se moviera nuevamente a la bebé observando perpleja como esta extendía sus manos hasta el serio pelirrojo que por alguna razón le había agradado a la mini pelirroja, esto no había ocurrido con nadie más que con ella misma, la niña al parecer no confiaba en cualquiera para estar en brazos, pues a pesar de que le caían bien sus hermanas no permitía que nadie además de ella la tomara.
Esto le dio una tonta, ridícula y completamente descabellada idea, pero por alguna razón al ver como el pelirrojo ponía toda su atención en la niña y no le importaba perder su reputación de chico malo frente a la gente de saltadilla, no le pareció tan ridícula al fin y al cabo.
La pelirroja extendió a la niña hacia su contraparte quien confundido la tomó por reflejo para luego elevar la mirada y encontrarse con la inusual imagen de Blossom sonriendo genuinamente, sin burla, sin sarcasmo, sin nada hacia él más que confianza y seguridad, su mirada también se lo reflejaba quedando completamente hipnotizado.
—¿Podrías cuidarla por mí? —le preguntó dulcemente, otra cosa rara en ella o al menos nunca lo hacía con él.
—Espera, Blossom, ¿estás loca? —la pelinegra se alarmó al ver esto, había pensado que dejarían a la niña con su creador y la señorita Keane que también habían llegado a verla participar, claro que la niña lloraba cuando estaba en sus brazos, pues la habían conocido minutos antes, pero pensó que encontrarían la solución.
Ambos pelirrojos ignoraron la exclamación alerta de Buttercup para finalmente Brick asentir lentamente sin apartar la mirada de Blossom, como si estuviera en un hechizo, la niña se acurrucó en sus brazos como no lo había hecho con nadie más que con Blossom y al ver esto Buttercup entendió todo, aún así no confiaba en el Ruff rojo como para dejarle la responsabilidad de cuidar a un bebé, sin embargo, confiaba en su líder por lo que solo suspiró y flotó sobre la multitud siendo seguida por su hermana hacia el juego.
La risa de la niña lo desconcentró de su tarea de seguir con la mirada a su contraparte, miró a la mocosa que reía intentando pararse aún en sus brazos y alcanzar su gorra lográndolo finalmente y provocando que la vista de este se viera opacada por su fiel compañera de toda la vida.
—¡Oye! —exclamó ligeramente molesto acomodando su gorra para recuperar la vista una vez más mientras la niña reía a carcajadas en lugar de asustarse por su repentina exclamación—eres su viva imagen, pero tienes una mente maquiavélica—le dijo mientras la elevaba a la altura de sus ojos y la niña le respondía con algunos balbuceos y más carcajadas.
De repente la risa se detuvo cuando uno de los mechones del chico fue llevado hacia el frente gracias al viento y llamó la atención de la mini Blossom quien lo tomó y después de examinarlo un momento lo llevó a su boca.
—No, no, mi cabello no diablilla —la regañó intentando quitarle el mechón mientras ella al ver su ceño fruncido reía divertida y forcejeaba con el pelirrojo, obstinada con no soltar su recién descubierto juguete.
Brick finalmente logró ganarle a una bebé de algunos meses y le sonrió presumido por su victoria al separar el mechón de ella, vaya que era fuerte la chiquilla, pero él le llevaba músculos y tamaño de ventaja. La niña poco a poco empezó a estirar su labio inferior mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, Brick la ignoró, no se iba a dejar manipular por una mocosa malcriada, pobres por quienes fueran sus padres.
La miró de reojo una vez más y la niña tenía las mejillas infladas y sonrojadas en un gesto de indignación que le recordaba mucho a Blossom, este último pensamiento sin poder evitarlo lo hizo sonreír y sin poder resistirse tocó suavemente con su dedo índice una de sus sonrojadas mejillas provocando que se desinflaran en un sonido gracioso que hizo reír una vez más a la pequeña. El efecto no tardó mucho pues una vez más lo vio con un puchero en sus labios y sus ojos rosas acusadores, ¿Cómo una niña tan pequeña podía tener tantas expresiones? Y lo peor, eran un arma mortal hacia él pues no dejaba de ver a su contraparte en la pequeña bebé de origen desconocido.
—Está bien, está bien, tú ganas—le dijo quitándose la gorra para finalmente ponerla sobre la cabecita de la niña. Rio levemente al ver como ella intentaba ver la gorra sobre su cabeza y de un gritito celebraba el haber conseguido lo que quería, todo acompañado de aplausos y risas—pequeña manipuladora, ¿A quién saliste así?
—Oye hermano, ¿Has visto al heladero? Muero por...—las palabras de Butch se detuvieron cuando una mirada rojiza y una rosada pusieron su atención en él—¿Le pusiste tu gorra? —preguntó impactado, Brick jamás, pero jamás, permitía que nadie tocara su gorra, ni siquiera ellos, no podía creerlo, empezaba a sentirse celoso de una bebé primero le robaba a su contraparte y ahora a su hermano, bebé del demonio.
Giró a mirar a Boomer quien venía detrás de él y también observaba atento la escena, vaya que esa niña debía tener poderes, había logrado conquistar a todos en menos de un día, hasta él empezaba a encariñarse pues aunque fuera el menor de sus hermanos, solía ser desinteresado con todos excepto cierta rubia y en parte sus hermanos.
—No puedo evitar pensar que es la viva imagen de Blossom, si no fuera porque la conocemos desde niña, pensaría que es hija de ella—comentó acercándose mientras flotaba a la bebé y esta lo miraba atenta analizando sus acciones—si hasta tiene la misma mirada que me analiza el alma—murmuró ligeramente divertido al reconocer en la mirada de la pequeña parte de su futura cuñada.
—A mí no me parece la gran cosa, no sé por qué tanto alboroto—el chico pegó un salto con giro para pasar sobre sus hermanos y sentarse a un lado del pelirrojo, ambos chicos rodaron los ojos, siempre era un presumido, ¿No pudo haber flotado en su defecto pedir permiso como una persona normal? Pero la diablilla no pensaba lo mismo.
—Uhhhh—exclamó la niña riendo y aplaudiendo la hazaña del pelinegro.
—Oh, pero miren, aquí hay alguien que sí sabe reconocer lo bueno, no cómo ustedes par de idiotas—Brick rodó los ojos pero alerta cuando Butch se acercó a la niña y esta dejó de aplaudir para poner sus manitas sobre el rostro del pelinegro y mirarlo con curiosidad—vaya, vaya, parece que mi belleza conquista a todas las chicas sin restricción de edad.
—O tal vez sea la primera vez que vea tanta idiotez en una sola persona y le dio curiosidad—se burló Boomer causando que Butch lo fulminara con la mirada.
—Imbecil, te lo mostraré —cambiando de tono y expresión se dirigió a la niña que se encontraba en el regazo de su hermano mayor—ven, ven, chiquilla, ven con el tío Butch.
—¿Tío? —cuestionó Brick mientras miraba las ridículas caras del pelinegro para llamar la atención de la mocosa.
—Parece hija de Blossom y Blossom es mi futura cuñada por lo que soy su tío, dah—explicó como si fuera un dato obvio.
La niña miraba con extrañeza las expresiones del pelinegro mayor, pero pronto su atención se dirigió hacia donde provenía el sonido de unas campanas, los otros tres chicos también miraron hacia el lugar.
—¡Helado! —exclamó Butch volando siendo seguido por Boomer.
—¿Comes helado? —le preguntó el pelirrojo como si esta fuera a entenderle, pero en respuesta recibió una gran sonrisa y un gruñido de la pancita de la Blossom miniatura—tomaré eso como un sí.
Tomó a la niña y se giró a mirar en dónde se encontraba Blossom, la escaneó de arriba a abajo pues pocas veces lograba observarla en ropa que no fuera de uniforme o su usual traje de heroína, se había cambiado por un short y una camisa del equipo que seguramente le habían prestado y diablos, le quedaba muy bien. Regresó su mirada al heladero y voló hacia allá antes de que sus estúpidos hermanos lo dejaran sin nada.
...
Ya era casi de noche y los 6 se encontraban comiendo y tomando jugo en las bancas ya vacías mientras miraban el atardecer, el equipo de Buttercup había logrado vencer en todas la disciplinas y a como había esperado, las grandes entidades universitarias sí se habían presentado y hasta había hablado con algunos. En cuanto a la niña, se encontraba dormida en los brazos de la líder después de un día intenso de hacerles la vida imposible al trío de villanos, pero eso era para otra historia.
De un momento a otro el viento empezó a soplar fuerte llevándose algunas de las cosas que estaban esparcidas por el suelo. Los 6 se pusieron en alerta, sobre todo los líderes que habían detectado la rareza del cambio de clima como algo totalmente fuera de lo normal. De repente una luz segadora apareció frente a ellos y por instinto Brick se acercó a Blossom y a la bebé que empezaba a gimotear asustada y las cubrió justo a tiempo cuando una leve explosión ocurrió mientras un círculo de luz se expandía poco a poco.
—A ver, a ver, sí, creo que estoy en el lugar correcto—sonrió el chico atento a su reloj sin percatarse que tenía compañía—ahora debo encontrar a...—elevó su mirada y sus ojos se expandieron al encontrarse con los 6 adolescentes mirándolo atentos y alertas con posiciones de batalla, todos excepto Blossom que sostenía a la bebé y era cubierta por Brick quién sí estaba listo ante cualquier ataque del extraño del vórtice—mmm, hola—saludó mientras sonreía con incomodidad sus ojos rojos analizando la escena, ¿Qué no pudo haber aparecido en otro lugar y no justo en frente de quienes se supone debía evitar?
—¿Quién eres tú? —cuestionó el pelirrojo con su voz más grave de lo normal en forma de amenaza, pero al analizar mejor al chico no pudo evitar que sus músculos se relajaran, era como verse en un espejo, solo que el niño un par de años menor, ¿Qué estaba pasando?
—Tranquilos, vengo en paz, yo soy de otra dimensión y por un pequeño accidente perdí a mi...—su explicación quedó cortada cuando logró ver a la pequeña niña en los brazos de Blossom quien también al verlo exclamó con alegría.
—¡Dalisia! —exclamó emocionado volando hacia Blossom y pasando a un sorprendido Brick, ¿Tenía poderes? ¿Ese niñato tenía poderes? Cuando recuperó sus sentidos se guró a mirar como la niña reía emocionada y extendía sus brazos hacia el extraño aún con una Blossom desconfiada dudando si dársela.
—¿Has dicho Dalisia? —cuestionó Blossom sorprendida pues era un nombre que ella siempre pensó por si tenía una hija, era extraño, pero amaba su significado, deleite, esa era su traducción.
—Oh sí, lo siento, no me he presentado—dijo el chico alejándose un poco al ver la rojiza mirada del mayor que lo analizaba casi atravesándolo, recuperando su acostumbrada seriedad se aclaró la garganta para iniciar—Mi nombre es Caden y como les mencioné antes vengo de otra dimensión, por un descuido perdí a mi hermana de vista y la he estado buscando desde entonces.
—¿Dices que es tu hermana? ¿Tienes algo para probarlo?
—¿No es suficiente con nuestro parecido y el portal de ahí? —lo retó el menor mientras ambas miradas rojizas se enfrentaban, vaya que ese niño era valiente, en unos minutos se había ganado su atención.
—¿Podemos despedirnos? —cuestionó Blossom sin poder negar la realidad, la bebé que ahora sabía que se llamaba Dalisia, no paraba de intentar llegar a su hermano y aunque le dolía despedirse tan pronto y no solía ser tan confiada, algo en su interior la obligaba a creer en las palabras del recién llegado pelirrojo.
—Por supuesto, pero debo irme antes de que ese portal termine de cerrarse— señaló sonriéndole a la muchacha con consideración y respeto.
—Blossom...
—Sabes que es lo correcto Brick—los ojos seguros de ella terminaron de convencerlo y finalmente asintió.
Los hermanos de ambos se acercaron a la pequeña despidiéndose cada quien a su peculiar forma, Buttercup le sonrió y sacudió su cabello, Bubbles resistía las lágrimas mientras dejaba un beso en su cabeza, Butch tocó su nariz haciéndola reír y después se despidió con algunas palabras y finalmente Boomer la acarició sonriéndole con ternura.
Había llegado su turno, se acercó a Dalisia y le sonrió levemente para luego juntar sus frentes mientras ella tomaba su barbilla con sus pequeñas manos, una corriente eléctrica le confirmó lo que sospechaba e impulsado por esto y ante la sorpresa de todos, besó la pequeña frente de la niña.
Cuando Brick se apartó Blossom abrazó a la niña controlando su fuerza y la besó en las mejillas causando las carcajadas de la niña Blossom también río y finalmente olió levemente su cabello dejando un beso en este.
—Fue un placer Dalisia— le sonrió acercándose finalmente al chico que esperaba junto al portal siendo seguida por Brick—también fue un placer conocerte a ti Caden—le sonrió sincera y familiarmente dejando impactado al chico, este sacudió su cabeza y le regresó la sonrisa.
—También lo fue para mí, gracias por cuidarla tan bien—la pequeña técnicamente se lanzó a los brazos de su hermano y este río regresando el abrazo con felicidad y una enorme sonrisa que solo solía mostrar frente a su familia—debemos irnos.
—Que les vaya bien—se despidió Brick ubicándose junto a Blossom—nos vemos luego—
Esta despedida extrañó al chico, sobre todo al ver la sonrisa sacarrona del de gorra roja, pero sin tener tiempo de cuestionar entró al portal que ya empezaba a desaparecer con las exclamaciones de todos despidiéndose.
—¿Crees que piensa que ha logrado engañarnos? —cuestionó la pelirroja una vez sus hermanos se distrajeron lo suficiente como para ponerles atención.
—Es un chico listo, pero parece que se confió en el hecho de que no conocíamos su existencia—luego de esto tomó de la cintura a la chica y la acercó a él sonriendo engreído—¿Ahora sí dejarás de negar un futuro juntos?
—No todo está escrito aún Brick—le sonrió alejándose de él y empezando a caminar con una sonrisa dejándolo atrás, cuando estuvo lo suficientemente alejada miró a las estrellas y sonrió—nos vemos en el futuro.
El pelirrojo que se había quedado atrás se giró escuchando el susurro de la chica y sonrió, por mucho que su orgullo no le permitiera aceptarlo, la chica sabía con esto que era inevitable, un futuro juntos era el destino al que se dirigían y con ese susurro que él sabía ella había permitido que escuchara, confirmaba que era el anhelo de ambos.
¡Hola, hola! ¡Liz se reporta!
¿Cómo han estado gente?
Primero lo primero, ¡les agradezco mucho por los reviews que me han estado dejando! lo siento mucho si no les contesté en su momento, pero es que fanfition no me notifica cuando me los dejan y he notado que es cuando aparece algo sobre invitado, la verdad es que soy nueva en esta plataforma como escritora y me disculpo por mi torpeza, les prometo que intentaré contestar todos los que me dejan a partir de ahora, aún así les quiero agradecer a Genesis y Ann por estar ahí desde el primer fic que subí y agradezco también a la desconocida invitada de habla inglesa que dejó su hermoso review en mi anterior fic,Thank you so much for your beautiful review! and sorry for my english, have passed a lot of time since I wrote in this lenguage and I hope to be doing well.
Si olvidé agradecer a alguien más, lo siento mucho, soy muy distraída, pero prometo intentar hacerlo en el próximo y darles sus respectivos agradecimientos, aún así este fic está dedicado a todos aquellos que me han apoyado en estos torpes inicios y espero que vayamos creciendo juntos.
Y como era de esperar se volvió otro pergamino. ¡Ahora hablemos de la historia!
La verdad es que no sé si solo soy yo, pero adoro las historias en donde aparecen los hijos de nuestras amadas parejas, sobre todo cuando se trata de viajes en el tiempo, por lo que quise crear mi propia y pequeña versión, aunque bueno, se extendió un poco más de lo que esperaba, sin embargo espero de todo corazón que haya sido de su agrado y como siempre, espero sus hermosos reviews que son el chimichurri de mi churrasco y el pepperoni de mi pizza, si les gustó la idea puedo crear más situaciones explorando un poco más a las nuevas generaciones del futuro, pero no precisamente regresando en el tiempo, no sé, si gustan pueden dejarme sus ideas que les aseguro que tomo muy en cuenta.
¡Ahora sí! ¡Liz se despide!
