Disclaimer: Los personajes de «Ranma 1/2» pertenecen exclusivamente a Rumiko Takahashi.

Aclaración: Esta historia pertenece a la #RanKaneWeek_2024 organizada por la página Mundo Fanfics InuYasha y Ranma. #Por_amor_al_fandom.


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A primera vista

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Ranma caminaba a regañadientes por los pasillos de su nueva escuela, ya que su padre fue trasladado a esa ciudad debido a su empleo.

El joven se había enfadado con su padre y con su trabajo, pues a él le faltaba solo un año para graduarse. Año en el que idealizó algo muy diferente, ya que creyó sería el mejor de su vida.

Su último año con sus compañeros, el viaje de despedida, la graduación y el reencuentro después de los años se fue por el caño cuando a Genma le contó que debía mudarse de ciudad, gracias a su empleo.

Gracias a esa maldita empresa que lo traía rebotando como un trompo. Dándole como única estabilidad los años de secundaria y casi los del bachillerato, porque el año más importante se lo había quitado.

El joven caminó siguiendo a su nuevo profesor, quien le mostró cada rincón de su nueva casa de estudios. El hombre de avanzada edad relató con gran emoción cada una de las actividades que se llevaban a cabo durante el año. Preguntándole fugazmente cuáles le habían gustado y, a su vez, invitarlo a unirse a las que más le habían interesado. Sin embargo, Saotome se había limitado escasamente a contestar sus interrogantes, sin llegar a perturbarlo. Su intención no era sonar como un maleducado, pero estaba tan cansado y tan enfadado que lo único que anheló fue llegar de una vez por todas a su salón.

Suplicando en silencio que el recorrido se terminara. Y, como si la respuesta hubiese venido del cielo, su plegaria fue contestada. Llegando en compañía del maestro a la que, de ahora en adelante, sería su clase. El sitio donde pasaría el último año antes de graduarse.

—Pasa, por favor —pidió el profesor a cargo. Quien agradeció con una reverencia al maestro que lo había escoltado, luego se despidió del anciano para continuar con la presentación del nuevo alumno que ni siquiera había comenzado—. No seas tímido, todos aquí te esperan emocionados.

«Sí, cómo no» pensó para sí mismo, soltando un suspiro. Un profundo suspiro en el que liberó toda su respiración.

»—Jóvenes, silencio, por favor —les pidió, tocando la pizarra con el puño cerrado. La clase acató al llamado; así que, dejaron a un lado sus charlas para concentrarse en el anuncio que daría el profesor—. Chicos, quiero presentarles a su nuevo compañero. Él se estará incorporando a esta clase, ya que su padre fue trasladado a esta ciudad recientemente. Así que, por qué no comenzamos con tu nombre. Puedes decirnos cómo te llamas, por favor.

—Mi nombre es Ranma Saotome —respondió, sin un ápice de emoción, ya que le daba lo mismo saber quiénes serían sus nuevos compañeros.

—Ranma, bienvenido, esperamos te sientas a gusto con tu nueva clase, ¿cierto, chicos?

—Saotome, ¡bienvenido! —exclamaron todos. Uniendo su voz para recibir a su nuevo compañero.

—Ves, como te dije, todos te estaban esperando —aseguró, luego de sonreír francamente. El profesor palmeó el hombro del muchacho; después comenzó a observar a toda la clase. Repasando una por una las filas de estudiantes antes de encontrar lo que estaba buscando—. Bien, Ranma, es hora de unirte a tus compañeros y seguir con la clase. Así que, por favor, toma asiento detrás de Tendō.

«¿Tendō? Ese apellido se me hace conocido, pero ¿dónde lo he escuchado antes?»

Ni siquiera había terminado de procesar su interrogante cuando una pequeña mano fue levantada hasta atrás de la primera fila. Una delicada y fina mano que lo guiaba hasta su asiento.

Ranma hizo una reverencia delante de su profesor y después se dirigió a su pupitre. Siguiendo la indicación de esos diminutos dedos que, por loco que se escuchara, lo estaban conformando. Algo loco, ¿cierto? Sobre todo porque no sabía a quién pertenecía esa mano.

Saotome se atravesó el salón y cuando llegó a su escritorio un dulce aroma lo recibió. Una mezcla de flores y frutas frescas que embriagó su respiración. El joven la contempló y como un idiota la observó.

Era lo más hermoso que una vez imaginó. Un ángel que se escapó del firmamento para hacerle creer en Dios.

—Este será tu asiento —le dijo la voz más bella que una vez escuchó. La voz que, extrañamente, lo reconfortó—. Siéntete en confianza, a partir de ahora, eres nuestro compañero.

—Gra-gracias… —balbuceó, sintiéndose como un idiota, ya que esto nunca antes le pasó—. Muchas gracias… Por cierto, tú eres…

—Disculpa, olvidé presentarme, ¡qué boba! —sonrió. Iluminando su mundo con esa perfecta sonrisa que lo eclipsó. Esa hermosa sonrisa que le fascinó—. Mi nombre es Akane Tendō. Mucho gusto.

La chica estiró su mano. Dejándola delante de la profunda mirada del joven. Las pupilas de Saotome se dilataron y sin explicación alguna suspiró. Luego con cautela llevó su mano a la de su compañera y con cuidado la tomó, sintiendo cómo su cuerpo se erizó.

El corazón le vibró cuando su torrente sanguíneo se electrificó; haciendo que su corazón bombeara más de lo que imaginó. El corazón le palpitó y la respiración se le aceleró. ¡¿Dios, qué pasó?! ¿Qué fue lo que sucedió? ¿Por qué sintió un calor agradable en su interior? Sería porque ella…

—Mucho gusto, A-Akane —musitó nervioso. Ranma no sabía qué más decir—. Mucho gusto.

—El gusto es mío, Ranma —sonrió una vez más. Ampliando ese bonito gesto que hacía brillar su rostro—. Estoy segura que llegaremos a ser buenos amigos.

«Eso es lo que más deseo, Akane. Sobre todo porque necesito saber qué es esto» pensó, mientras respiraba con profundidad para calmar la aceleración de su corazón.

—Así será Akane. Lo prometo.

Ranma se separó de la pequeña mano de su compañera, luego pasó a su lado para sentarse en su asiento. Desde el cual apreció su cabello; sedoso cabello que el viento movió con su brisa fresca.

Saotome sonrió en su interior, ya que; aunque, no sabía qué fue lo que le sucedió al conocer a su compañera. Sí sabía que el primer contacto que tuvo con ella le reconfortó el corazón.

Le llenó el alma de emoción y de un sentimiento que recién brotó.

Continuará…


¡Hola!

¿Cómo están?

Bueno, hoy damos inicio a la tan esperada RanKaneWeek_2024. La cual se vino preparando con mucho amor por las chicas de la página MFIYR a quienes una vez más agradezco la invitación que me hicieron para participar. Mil gracias.

Este año quise incursionar en algo diferente para la week, ya que, luego de publicar «Antojo», mi historia para el RanKaneDay, se me ocurrió que sería lindo profundizar más la historia contándoles los inicios de la relación de amor entre Ranma y Akane. Así que, esto será una especie de multiverso de Antojo.

Por ello, a lo largo de la semana tendremos una historia nueva que se basará en prompts asignado que, a su vez, se entrelaza con el universo de Antojo.

Mi idea principal es que conozcan más de una romántica historia que se robó mi corazón y el de muchos de ustedes.

En verdad deseo que disfruten esta semana tanto como yo, pues muchas autoras nos unimos para traerles historias hermosas que les harán suspirar el corazón. Ojalá puedan leer muchas historias hermosas.

Sin más que agregar, nos leemos mañana en un nuevo capítulo de este romántico universo.

Los quiero con el alma.

Con amor.

GabyJaeger