A la mañana siguiente Xiampu fue la primera en despertarse, notó que alguien la abrazaba de la cintura, seguramente soñaba que estaba con Ranma y al sentir el abrazo sonrió ampliamente, asi que lentamente abrió los ojos y cuando despertó por completo, notó que era Akane y la empujo a un lado.
¡AHHHH!, Chica violenta ¿que crees que haces? —Gritó
–Auch ¿que pasa?— Dijo Akane mientras se sobaba la cabeza pues se golpeó al caer del futón.
–Tú me estabas abrazando, eres una pervertida, ¿Cómo te atreves?— dijo la amazona con su voz chillona.
–¡Que! estás loca yo jamás te abrazaría, ni en tus sueños— dijo Akane molesta.
Xiampu le saco la lengua y se levantó rápidamente, volteando la cara. Akane hizo lo propio y se levantó apresuradamente.
–Ash, pueden callarse, las dos estaban abrazadas anoche, primero Xiampu te abrazó y Luego tu la abrazaste, Akane— dijo Ukio levantándose perezosamente mientras estiraba los brazos. Las dos chicas solamente bajaron la vista con la cara roja.
–Levántense todos, a desayunar—grito desde afuera Konatsu, así que las chicas se apuraron a vestirse y decidieron olvidarse de ese momento embarazoso.
Genma se levantó rápidamente y salió de su tienda para acudir al llamado de la comida. Ranma seguía roncando en parte por la poción que le había dado Ukio y en parte porque era perezoso, así que Akane fue a despertarlo amablemente.
–¡Ramna te despierta! —Le grito con un megáfono salido de quien sabe donde.
–¡Ahhh ya desperté! ¿Porque no puedes ser más amable? –Le grito, tapándose los oídos.
–Pues llevo diez minutos llamándote pero tú no te despiertas eres imposible— le contesto ella.
Xiampu se acercó al escuchar el escándalo, –Talvez deberías ser más amable, si quieres yo te puedo despertar con un beso Ranma— le dijo al chico y le guiño un ojo, mientras se lanzaba a sus brazos.
–Xiampu eres una aprovechada—dijo Ukio y sacó su espátula.
–¿Quieres pelear? —Dijo Xiampu y saco sus bomboris y se ponía en pose de pelea.
No puede ser, ya van a empezar a pelear, aunque en verdad que ya se habían tardado pensó Akane mientras se tocaba el puente de la nariz.
–¡Basta todos! Deberían guardar esas energías para cuando nos enfrentemos al enemigo—Grito Genma sosteniendo una taza de arroz puesto que ya habia empezado a desayunar.
–Si acérquense que el desayuno se enfría —dijo Konatsu amablemente.
–Está bien— dijeron todos y se acercaron a la fogata, Konatsu les sirvió a todos y comían en silencio cada quien con sus pensamientos. Genma terminó y pretendió robarle unos pescados a Ranma, éste lo noto y lo detuvo con sus palillos.
–¿Que pasa papá quieres pelear? ? —Le dijo amenazadoramente.
–Eres un hijo ingrato, deberías ser más considerado con tu anciano padre—dijo el.
–Eres un ladrón y no te dejare mi comida— dijo Ranma mientras se ponía de pie.
–¿Ah sí? Eso lo veremos –dijo el padre también poniéndose de pie.
Entonces iniciaron una batalla campal para decidir quién se quedaba con el último pescado asado. Akane suspiro pues ya estaba acostumbrada a ese espectáculo todos los días.
–Muchas gracias por la comida Konatsu, estaba muy buena, aprendes muy rápido— le dijo sonriendo al ninja.
–Es verdad, cocinas muy bien, cuando todo esto termine podrías venir a trabajar conmigo al nekohanten – secundó Xiampu.
–Gracias, lo hice con mucho cariño— respondió el kunoichi sonrojado.
–Claro que no Xiampu, Konatsu está conmigo y no dejare que te lo lleves, ni siquiera lo intentes —dijo ofuscada Ukio.
Akane y Xiampu miraron con sorpresa a Ukio que estaba muy molesta, casi parecía celosa.
–No tienes por qué ponerte así ni que fuera de tu propiedad, si quiere trabajar conmigo yo le pagaría muy bien—dijo Xiampu cruzando los brazos.
–Ukio-sama, no se preocupe yo nunca la dejare— dijo tímidamente Konatsu.
-Ya escuchaste Xiampu, Konatsu se quedará conmigo-Dijo Ukio triunfante.
-Ja, eso es porque seguro que lo tienes amenazado o usaste algún sucio truco para tenerlo a tu lado, pero no te preocupes,- dijo dirigiendose al kunoichi, -si tu lo deseas puedes venir conmigo- y le sonrió pícaramente. El chico no sabía que hacer, pues era bastante tímido para esas cosas.
-Ya basta Xiampu- dijo mas enojada Ukio.
Había mucha tensión en el ambiente, nadie se movía de su lugar Ukio enfrentándose a Xiampu y Akane y Konatsu a la expectativa, cuando de pronto se escuchó un estruendo y Genma paso volando hasta estamparse de bruces en el piso, levantó una nube de polvo y Ranma detrás de él.
–¡Jajaja te gane viejo tramposo! ¿Eh? Que pasa aquí?- pregunto el chico al notar el ambiente tenso.
–Auch Ranma que forma de tratar a tu padre, ya verás— dijo Genma levantándose con la cara sucia de tierra, la tensión del momento se rompió y Ukio dijo:
–Nada, será mejor que empaquemos para no demorar más, vamos konatsu–mientras guardaba su espátula en su funda.
–Si Ukio-sama–respondio el chico mientras se levantaba para ir tras ella.
–Bien,— dijo Xiampu dándose la vuelta, viendo que no valía la pena seguir discutiendo ya que no se trataba de Ranma.
–¿Que paso aquí? —Volvió a preguntar Ranma a Akane.
–Pues la verdad no estoy muy segura pero podría apostar que Ukio se puso celosa, —respondió la chica.
–Ah sí, bueno esas dos siempre están peleando por tonterías, mejor vamos a empacar–dijo Ranma restándole importancia.
–Si claro... aunque, no fue algo habitual...-respondio pensativa.
–¿Que, que paso Ranma ?— preguntó Genma mirtando hacia todos lados sin comprender nada.
–Nada viejo que ya nos vamos– le contestó secamente.
–Está bien, dejaremos el entrenamiento para después— le contesto el viejo.
–Si claro,entrenamiento, como digas — dijo Ranma.
Terminaron de empacar y a la cabeza como siempre iba Xiampu, iban algo apurados porque según ella ya estaban cerca, pasando la montaña había un río y Debían seguirlo hacia arriba y ya llegarían a su destino, eso los entusiasmo porque ya estaban algo cansados de tanto caminar, en determinado momento Konatsu alcanzo a Xiampu y se puso a platicar con ella, Ranma estaba con su papá y al final estaban Ukio y Akane.
–Entonces ya decidiste si quieres ir a la universidad Ukio?— Pregunto la niña Tendo.
–Aun no me decidió, la verdad yo quisiera dedicarme a la venta de panes japoneses y competir para ser la mejor cocinera de combate, así que tendría que irme a entrenar para ser la mejor, solo que no estoy segura de si eso es lo que quiero hacer en este momento, y tú ya pensaste que harás?—le pregunto de vuelta.
–Pues yo si quiero ir a la universidad, estudiare rehabilitación o algo relacionado al acondicionamiento físico, solo que no me decidió en donde estudiare, probablemente en Tokio igual que Nabiki—contesto.
–Bueno aún nos queda un año para pensarlo, espero que este viaje me ayude a pensar mejor que hacer—dijo la castaña pensativa
–Oye Ukio, ¿puedo preguntarte algo?—dijo la Tendo.
–Claro Akane, que sucede–
–Pues es sobre lo que pasó en la mañana, fue bastante extraño...
–Ah eso, pues es que Xiampu siempre me molesta, se cree la gran cosa, desde que la conozco no ha hecho más que retarme, no te preocupes por eso, además estamos aquí para ayudarla, a pesar de todo estoy aquí para alejarla de mi Ranchan –contesto apurada moviendo las manos rápidamente para restarle importancia.
–mmmm—dijo Akane encogiéndose de hombros. En ese momento desde adelante Xiampu les llamó
–Oigan todos—dijo, mientras todos se detuvieron y voltearon a verla.
–Hagan silencio, hay algo extraño en el ambiente—dijo la amazona.
–Es verdad se siente una presencia extraña—dijo Genma.
Todos se agruparon en torno a la chica china y esperaron expectantes en un tenso silencio, mientras se ponían en guardia. De repente escucharon un graznido y un pato con lentes se estrelló en el suelo.
-Cuac, cuac cuac...
-"¡MOUSE?! Dijeron todos viendo al chico pato aletear.
¡CUAC CUAC! Aleteaba desesperado el chico pato.
–Mouse no te entendemos— grito Xiampu enojada porque el animal no se calmaba.
Akane llego con una tetera con agua caliente de quien sabe dónde y se la echó en la cabeza al pato, éste se levantando y corrió a abrazar a la chica Tendo, mientras aún se encontraba desnudo.
–Xiampu mi amor, que bueno que llegaste!— Le dijo mientras la abrazaba fuertemente.
Akane estaba completamente roja y con los ojos muy abiertos, ya que el muchacho estaba desnudo, así que estaba en shock igual que todos.
–¡Ya basta cegatón! —grito Ranma, golpeando al chico en la cabeza y Akane reaccionando al fin dándole un golpe con la rodilla en el abdomen, mandándolo a estrellarse con un árbol.
–¡Xiampu está por allá idiota!— Grito Akane ya más compuesta.
–Mouse quieres vestirte por favor, ponte tus anteojos y deja de confundirme!— Le grito Xiampu molesta.
El muchacho se vistió rápidamente, se acomodó los anteojos y corrió a abrazar a Xiampu ahora sí, sin embargo esta le dio un golpe en la cabeza antes de que se acercara a ella.
–Xiampu porque no me quieres si yo te amo tanto!?— Lloriqueaba el chico.
–Ya basta Mouse, ¿Qué haces aquí donde está la abuela? ¿Que paso con la aldea? —Pregunto Xiampu.
–Pues eso, es lo que quiero contarles, dijo el chico pato, ella esta...
–Justo aquí nieta–, dijo la abuela parándose en la cabeza del muchacho mandándolo al suelo.
–Oiga vieja bruja no se pase— dijo Mouse levantandose con mucho trabajo del piso.
–A quien le dices vieja bruja!— Dijo Cologne golpeándolo con su bastón.
–Abuelita, que bueno que estas bien, estaba muy preocupada, dijo Xiampu— ¿que es lo que paso, que descubrieron?, preguntó la muchacha ansiosa.
–Es verdad anciana, será mejor que nos explique de una vez porque nos hizo venir a todos—dijo Ranma impaciente.
–Pues es peor de lo que pensé, será mejor que nos sentemos y preparen las casas de campaña en este lugar, les contare cuando estén todos listos– dijo la vieja amazona mirando con suspicacia a Ranma.
Cuando ya hubieron colocado las casas de campaña y encendieron una fogata todos se reunieron alrededor de la vieja amazona.
–Ya estamos instalados– dijo Genma,– ahora díganos que es lo que está pasando–
–Bien, pues verán, todo esto empezó hace una semana, recibí una llamada en el restaurante del gato, era una de las jóvenes de la aldea, ella me dijo que habían sido atacadas por un grupo de ancianos, las guardias los enfrentaron pero utilizaron un incienso que hizo que todas cayeran en un trance y las obligaron a retirarse, las demás ancianas del consejo se enfrentaron a ellos, pero aparentemente fueron derrotadas, al llegar a la aldea este grupo de ancianos junto con otros soldados realizaron destrozos, algunas amazonas lograron huir a un escondite secreto que sirve de refugio en casos de peligro, la chica que me llamo estaba entrenando en las montañas con un grupo de amazonas y cuando se percataron de lo que estaba sucediendo la enviaron a la siguiente aldea para localizarme, hace tres días llegue y vi los destrozos causados, Mouse me ayudó a vigilar desde arriba, así logramos encontrar a esos bastardos, su guarida esta detrás de la montaña de tres picos, regresábamos para verificar el refugio cuando Mouse los vio a ustedes y por eso preferimos venir hacia acá, para planear lo que haremos— termino su relato la anciana.
Todos estaban atentos a la narración de la vieja mujer, se notaba la preocupación en sus rostros ya que ella estaba bastante seria.
–Abuelita y tú sabes quiénes son esos ancianos ?— Pregunto Xiampu.
–En realidad... si— dijo la anciana mientras suspiraba con resignación.
