Nota de autor:Despues de meses de retraso al fin regreso, una disculpita para las personas que me dejaron los comentarios y se quedaron esperando
tuve un lio tremendo pero desde ya retomo esta historia que habia olvidado que tenia.
Espero que este capítulo sea de su agrado a darle de lleno a esta historia que quiero contar.
Capitulo 2
Curiosidad
Biblioteca Publica de Nanimori 14:34
Gokudera Hayato se encontraba caminando rumbo a la biblioteca publica de Nanimori queria terminar los deberes lo mas rapido posible que le habia dejado el profesor de su clase para tener el fin de semana libre, era algo que hacia con regularidad, algo que contrastaba bastante con Yamamoto y Tsuna los cuales siempre se encontraban haciendo la tarea a ultimo momento en Domingo.
El amargo hedor que emitia el humo del cigarro le invadia las fosas nasales, calmandolo, relajandolo.
Cerrando los ojos mientras se recargaba en el poste del semaforo que se encontraba en la esquina de una avenida, Gokudera Hayato se encontro sonriendo de manera genuina disfrutando de la tranquilidad del ambiente algo que era una rareza desde que habia decidido convertirse en la mano derecha del Decimo Vongola.
Habia tenido sus dudas al principio, ya que Tsunayoshi Sawada era alguien con bastantes defectos, sin embargo, pese a ello, aquel joven tenia un corazon noble y aunque no lo pareciera, una determinacion casi inquebrantable cuando de proteger a las personas que le importaban se trataba.
Era una persona recta y de principios solidos, tal vez eso era lo que necesitaba Vongola, no obstante, Gokudera sabia que Tsuna tambien tenia que decidir.
En cierta forma esperaba la negativa de su amigo y no lo juzgaba por ello.
Gokudera Hayato era consciente de algo que sus compañeros guardianes ignoraban, bueno, Mukuro tal vez lo supiera pero dudaba mucho sobre hablar del tema con el, Chrome por otra parte era alto incierto, su lealtad al menos para el seguia siendo dudosa y lo mas probable era que también desconociera la informacion.
—Que fastidio—dijo Gokudera Hayato abriendo los ojos dandole una calada a su cigarro, no queria recurrir al duo con peinado de piña pero no tenia otra opcion, aunque Tsuna se negará a tomar el puesto habian muchas cuestiones por resolver.
Cuestiones tan importantes que no podia seguir demorando, tanto como mano derecha y como amigo.
—¿Que es un fastidio?
Una voz femenina, curiosa e inocente se hizo presente.
El joven mafioso miro a su derecha encontrandose con alguien bastante familiar.
—Nada que deba preocuparte Sasagawa—respondio Gokudera Hayato apagando su cigarro presionandolo en el poste.
—Ya veo—dijo Kyoko sonriendo aceptando su evasiva respuesta—¿Ibas tambien a la biblioteca?
—Ese reporte es para el lunes ¿Verdad?–comento Gokudera tirando el cigarillo al suelo.
—Tal parece que somos los unicos que van hoy ¿Tsuna-kun se fue con Yamamoto?
—Fueron a ver un partido de beisbol, decidi pasar ¿Por que no estas con Kurokawa?
—Bueno Hana-chan dijo que hoy estaría ocupada—respondio Kyoko con diversion—No me lo ha dicho pero creo que se esta viendo con un chico.
—Comprendo—dijo Gokudera mientras la imagen mental de Ryohei siendo amoroso se le venia a la mente, bizarro en todos los niveles.
—Bueno ya me tengo que ir, ¿Vendras? Despues de todo vamos al mismo lugar.
Su primer primer pensamiento fue negarse, sin embargo termino asintiendo, tampoco tenia que darle tantas vueltas al asunto.
Mientras caminaban ninguno de los dos emulo palabra alguna.
Kyoko sabia que su acompañante era alguien arisco y de pocas palabras, malhablado y temperamental pero por alguna extraña razon, aplicado, disciplinado, de agudo intelecto, ella siempre habia encontrado curiosa esa ambiguedad que aquel chico demostraba.
Gokudera por otro lado no se mostraba contento de tener que acompañarla, para el las chicas eran algo raro e incomprensible, las unicas mujeres con las que habia interactuado habían sido su madre y su media hermana, aunque de la primera apenas y tenia recuerdos.
A veces se preguntaba si su tendencia a ser ligeramente hostil hacia el género contrario se debia a ello, tenia admiradoras a las cuales asustaba por qué le irritaban, el mismo no sabia que era lo qué las feminas le veian.
Kyoko tal vez era distinta, despues de todo era la persona de la cual su mejor amigo estaba enamorado, o al menos por la que se sentia mas atraido ya que al observar tantas veces a Tsuna sabia que Haru no le era del todo indiferente.
Gokudera no sabia lo que su jefe veia en ellas, sin embargo, no podia ser descortes, si Kyoko se casaba con Tsuna, el tendria que tenerle respeto y en cierta forma se lo tenia ya que a diferencia de Ryohei o Haru, era un poco mas prudente y relajada, no le parecia alguien odiable e irritante como esos dos.
Al llegar a la biblioteca mostraron sus credenciales de estudiantes y despues de esperar al menos unos diez minutos se sentaron en una de las zonas de lectura.
Gokudera Hayato miro su libro con cierto desgano, el en el fondo era una persona de ciencia, no era fanatico de la literatura fantastica.
Fruncio el ceño al recordar la clase de gramatica del dia de hoy, en esta ocasión su nuevo profesor les habia asignado un libro al azar, el hubiera deseado que le tocara al menos una obra de misterio, le gustaban las historias de detectives, no le hubiera molestado invertir su tiempo en aquello.
¿De que le serviria hacer un analisis sobre una historia que escapaba a la realidad?
Tal vez le estaba pidiendo demasiado a un mafioso, despues de todo su nuevo profesor habia venido del extranjero como intercambio.
Aquel sujeto no pasaba la treintena de años, sin embargo, algo de lo que estaba seguro era de dos cosas.
La primera, que pertenecía a alguna familia mafiosa.
La segunda, que se trataba de un examinador.
Alguien le estaba poniendo un ojo encima a Tsuna y Gokudera Hayato sabia que tenia estar alerta.
Aunque su mejor amigo no desease ser el Decimo Vongola, de cualquier forma ya estaba involucrado en ese mundo.
Eso le hizo sentir un ligero remordimiento, tal vez se habia precipitado un poco.
No todo podia ser color de rosas.
Tsuna habia crecido, habia demostrado su poder derrotando infinidad de enemigos que se consideraban invencibles.
Era poderoso.
Y las personas con poder tendian a ser temidas.
Gokudera penso en cuantas familias realmente le eran leales a Vongola y cuantas se mantenian afiliadas por intereses propios o por miedo a una represalia.
Miro su libro otra vez y vio el titulo con cierto escepticismo.
Las Mil y Una Noches
Gokudera Hayato abrio su libro y empezó a leer, quería terminar el reporte lo mas rapido posible, aunque dada la cantidas de paginas parece que eso podria tardar, tal vez le tomaria un poco mas de tiempo del que pensaba, miro de reojo a la joven Sasagawa y parecio que lo mismo aplicaba con ella.
Kyoko empezó su lectura con cierta curiosidad y emocion, le gustaba leer, sobretodo esas historias de romance y comedia adolescente que involucraban elementos sobrenaturales como hombres lobo, vampiros y hechiceros.
El libro que tenia por otra parte era muy diferente a sus habituales lecturas, El Profeta de Khalil Gibran, trataba temas que ella muy a menudo no le llamaban mucho la atencion.
Por lo que podia ver escrito en aquel prologo academico, era una obra reflexiva y filosofica.
Tras media hora ambos muchachos suspiraron, sin dudad algunas estos libros no eran lo suyo.
—¿No te gusta lo que estas leyendo?—pregunto Kyoko.
—Es estupido—respondio Gokudera sin molestarse en ocultar su desagrado—No se como permiten que los niños lean esto.
—¿En serio? Siempre pense que las Mil y Una Noches era un excelente libro de cuentos—dijo Kyoko de forma curiosa mientras miraba la portada de su libro—Aunque hace mucho que no lo leo.
—Amigo no te fies de la mujer; ríete de sus promesas.Su buen o mal estado depende de sus caprichos.
Prodigan amor falso cuando la perfidia las llena y forma como la trama de sus vestidos.
Recuerda respetuosamente las palabras de Yusuf y no olvides que Eblis hizo que expulsaran a a Adán por causa de la mujer
¡No te confies, amigo! ¡Es inutil! ¡Mañana, en aquella que creas mas segura, sucedera al amor puro una pasión loca!
Y no digas: "¡Si me enamoro, evitare las locuras de los enamorados!"
¡No lo digas! ¡Seria verdaderamente un prodigio unico ver salir a un hombre sano y salvo de la seduccion de las mujeres!.
—Ese verso es mas largo de lo que recuerdo—dijo Kyoko pensativa con los dedps de su mano derecha reposando en su barbilla.
—A mi me parece un versículo machista salido del antiguo testamento de la biblia—opino Gokudera con desagrado—¿No te desagrada?
—La verdad no, cada quien es libre de pensar y creer en lo que quiera—dijo Kyoko al aire—Ademas no creo que yo este en posicion de juzgar, solo soy una simple estudiante de preparatoria ¿Por que te molesta?.
—No lo se—contesto mientras imágenes sobre su hermana y madre pasaban por su mente.
Kyoko rio ligeramente para sorpresa de Gokudera.
—¿Por que te ries?
—Lo siento es que...es curioso.
—¿Curioso?
—Cuando Bianchi-san aparece te irritas u molestas a parte de convulsionarte, lo mismo pasa con Haru y nuestras demas compañeras de curso.
—¿Cual es tu punto?
—Que no pareces saber tratar con el genero contrario, creo que ahora entiendo por que eres amigo de Tsuna-kun.
—¿Y eso te divierte?—pregunto Gokudera irritado, no le veia la gracia.
—Al contrario...no pareces haber tenido una vida facil ¿Verdad?.
Gokudera Hayato se sintio desconcertado ante esa afirmación, observando directamente a aquella joven, su amable sonrisa en la cual antes no habia reparado, sobretodo aquellos ojos llenos de entendimiento y empatia.
Era como ver a un ser completamente diferente a el y por un breve momento, al ver esa expresion radiante se sintio deslumbrado, aunque el mismo no se diera cuenta de ello.
—Nadie la tiene.
Nota de Autor:De nuevo mil perdones por tardar tanto en actualizar, el siguiente capitulo llegará un poco mas rapido domde volveremos a ver a Tsuna.
Ahorita estoy empezando a poner pequeñas semillas para cosechar esta historia, espero que este capitulo les haya gustado, gracias por leer :)
