NT: Aunque la descripcion diga que este es un crossover de One Piece x Boku no Hero Academia. En realidad es un crossover de cuatro animes: One Piece, Boku No Hero, Fate Stay Nigh y Trigun (el anime clasico). Puse en la descripción los primeros dos, solo por que eran los mas populares y fanfition no me deja poner mas de dos animes XP
Capitulo 1: El mundo de los Magus y los Dioses
Existen multiples universo, cada uno con sus historias y diferencias del nuestro. En uno de ellos los dioses y criaturas de la mitologia griega fueron reales, conviviendo con la humanidad durante la mayor parte de su historia.
Sin embargo al pasar las eras y con el entendimiento de los mortales cada ves mayor sobre su mundo. Estos poco a poco fueron distanciandose de los dioses, hasta forjar una sociedad similar a la nuestra que no dependia de rezarle a ninguna deidad.
Una sociedad donde si bien se era consciente de la existencia de tales entidades, ya no se las veneraba, haciendo que estas se apartaran cada ves mas del reino de los mortales. Lo cual durante un tiempo estuvo bien para ambas partes, evitando los conflictos innecesarios.
Un logro que solo se pudo lograr gracias a la existencia de dos tipos de humanos especiales, los magus (gente de magia) y los hombres/mujeres pilar (mortales de gran carisma). Unos siendo una casta de gran poder capaces de modificar el mundo fisico, mientras que los otros siendo solo humanos comunes pero capaces de influenciar en la voluntad de otros. Ambos en conjunto fueron el arma mas efectiva contra los dioses.
Los cuales en otras condiciones y si no fuera por ellos, hubieran obligados a los humanos a volver a venerarlos a la fuerza. Surgiendo un equilibrio de poder entre ambas partes.
Sin embargo el tiempo a pasado y las sircunstancias han cambiado. Las castas de magus poco a poco han ido desapareciendo por las pocas familias magicas para preservarlas, desapareciendo gradualmente al mesclarse con personas normales.
Mientras que los hombres/mujeres pilar, fueron solo individuos especiales que no surgen muy seguido dentro de una misma era. No habiendo uno con el suficiente carisma y voluntad para subyugar a los dioses en los últimos 1000 años.
En la actualidad de éste mundo solo ha quedado una única familia de Magus llamada el clan Soriel. Los cuales velan por el bienestar de los humanos.
Sin embargo el dia tan temido por estos por fin llego, poniéndolos en una situación critica.
Despues de tantos años ignorando a los Dioses, estos por fin tomaron represarias contra los humanos, amenazando con destruir su civilisación. Habiendo ya destruido cuatro de la siete grandes ciudades del mundo, orillandolos solo a defenderse.
Ahora los Magus del clan Soriel son la ultima esperazan en contra de la amenaza de los dioses que querian destruirlos, logrando resistir los ataques de estos y mantener a salvo a la humanidad. Sin embargo, ellos solos no eran suficiente para detener a los dioses.
Sin los hombres pilar, era una guerra casi perdida.
Sin embargo el clan Soriel tenia un plan. Los hombres pilar no era algo que fueran a encontrar fácilmente, pero podían pedir ayuda de otros mundos. Ayuda de guerreros poderosos que pelearían con ellos en contra de esta gran amenaza.
Siendo ahora su única esperanza de no terminar extintos.
En una enorme ciudad morderna (aun que algo futurista) con veiculos voladores criculando por las calles, un enorme templo se levantaba en el centro de ésta, pudiendo ser visto a millas y millas de distancia. Este templo era conocido entre los ciudadanos como la "Casa del Nexo", un lugar donde los Magus solian extraer poder del multiverso y que ahora solo era un lugar de estudio para los eruditos.
Antiguamente no era mas que un lugar para adorar a los dioses, pero su propocito con el pasar de las eras fue cambiando. Ahora por las escaleras de éste, una joven rubia corría a lo largo de ellas, tratando de llegar a la puerta de entrada.
Esta muchacha era una adolecente que rondaba por los 16 o 17 años, con cabello rubio semilargo hasta los hombros y ojos color vino, vistiendo ropa casual que consistía en un conjunto deportivo de patalon y chaqueta negra, tenis blancos y una muculosa roja.
Parecía alguien de buena condición fisíca, con un cuerpo tonificado que no parecía cansarse con su carrera a la entrada.
En eso en la cima, dos personas parecían esperarla. Uno era un chico muy parecido a ella, de cabello rubio corto algo desordenado y ojos de color vino como los suyos, vistiendo unos raros ropajes ceremoniales similares a una toga de colores blancos con bordes dorados, dejando destapado su brazo derecho, además de un par de sandalias negras. La otra era una chica de mas o menos su edad, de cabello rubio tambien (pero mas largo) y ojos azules, algo alta vistiendo un lindo vestido azul de falda corta floreada, mangas largas y sin hombros, medias blancas y zapatos negros.
-¿Se puede saber que estuviste haciendo? haras que nos retrasemos- le dijo enfadado el chico a la muchacha, apenas está freno de golpe frente a ellos.
-¡Lo-lo siento, me quede dormida y...!- le respondio apenada juntando sus manos.
-¿En serio...? ¿quedarte dormida? ¿esa es la escusa que vas a poner?, ¿si quiera eres consciente de la situación en las que estamos y lo importante que es esto?- le pregunto serio, mirandola enfadado y haciendo que ésta se encogiera de verguenza.
-Señorita Nura, estamos en una crisis. Tiene que tomarse esto mas en serio- le replico la otra chica, aun que con un tono menos severo que el muchacho.
-Yo... lo lamento- se disculpo, agachando la cabeza con pena.
-*Ahhhhh*... papá debió dejar que Angie se quedara contigo, es evidente que aun te cuesta manejarte sola- se quejo el chico suspirando, haciendo que la muchacha se ofendiera.
-Oye, eso no es cierto. Soy bastante autosuficiente, solo me cuesta levantarme por las mañanas- le aclaro enojada, haciendo un puchero sin querer -además no quiero que Angie me cuide siempre, seria una molestia para ella- añadió haciendo que la muchacha rubia al lado del chico sonriera.
-Señorita Nura, eso no es ninguna molestia para mi, yo siempre estaré a su disposición- comento la chica, haciendo que Nura sonriera también.
-Je je je je je, tu siempre tan dulce. Pero igual yo preferiria no depender tanto de ti para todo.
-Bien, bien, detenganse, haran que me de nausea- dijo el muchacho levantando una mano.
-Je je je je, ¿que es lo que pasa Neis?, te da celos que tu gemela se lleve tan bien con otra persona- le dijo burlona, haciendo que desviara la mirada molesto.
-*Tsk* Si tienes tiempo para decir tonterías, mejor úsalo para prepararte rápido para el ritual. Estamos contra reloj y papá nos necesita a los dos juntos para esto- le reprocho chasqueando la lengua.
-Ok, ok, ya entendí. Voy corriendo a prepararme- les contesto saliendo disparada a dentro del templo, mientras Neis y Angie se le quedaban mirando.
-No importa el tiempo que pase, parece que nunca dejara de tener la cabeza en las nubes- comento Neis algo cansado, comenzando a marcharse tambien hacia adentro junto con Angie.
Dentro del tempo la chica llamada Nura corrio a los vestidores, entrando a las duchas para darse un baño rapido, purificarse y cambiarse de ropa a sus ropajes ceremoniales. Compuesto por unos parecidos a los de su hermano, solo que ella llevaba expuesto el brazo contrario al suyo (el izquierdo).
Ya terminando rápido su preparación, se apresuro a la cámara donde la esperaba el resto de su familia. Su hermano justo con Angie ya debían de estar ahí.
Lo que estaban por hacer era un trabajo demasiado importante para que lo echara a perder de nuevo y no podían darse el lujo de aplazarlo mas. Ella no podía volver a decepcionar a su familia.
Unos minutos después, por fin llegando al gran salón del ritual, Nura se encontró con el resto de su familia. Compuesta por su padre, un hombre alto, rubio de cabello corto y de ojos color vino, con una barba de unos dias sin afeitar y expresión risueña en el rostro. Su madre, una mujer de largo cabello cenizo y ojos color oliva, con una expresión completamente apasible. Su tío, otro hombre casi tan alto como su padre, rubio al igual que ellos, con los ojos color vino también, además de tener una expresión algo mas severa en el rostro. Y su hermano que la veía molesto a la distancia, con Anigie a barios pasos detrás de el.
Todos vistiendo ropajes ceremoniales similares con algunas diferencias en su diseño, además de llevar cada uno unos extraños baculos. Por lo general en el salón solo podían pasar miembros de la familia, pero ahora mismo había mas gente de lo usual, todos observandola pasar, haciendo que ésta se sintiera incomoda de tener tantas miradas sobre ella.
-He... ¿hola?- exclamo haciendo que su hermano se palmera la frente, mientras su padre se reía y su tío se presionaba los ojos con frustración.
Nura no entendía que era lo que pasaba, ver tantas personas en el salon la desconcertaba y no sabia como reaccionar a ellos. Asi que antes de hacer alguna estupidez, decidio mejor apresurar su paso a su hermano y preguntarle que era lo que pasaba.
-¿Neis por que hay tantos eruditos en la sala?, no se suponen que estén aquí- le pregunto hablándole por lo bajo con una mano al lado de la boca.
-...¿Sabes?, aveces pienso que cuando compartíamos el vientre, me abuse a la hora de tomar neuronas- le contesto, haciendo que ésta lo mirara enfadada inflando las mejillas.
-Esta es una situación especial princesa, sera la primera ves en mucho tiempo que traigamos personas atraves del nexo dimensional- le respondió su padre al escucharla, acercándose con el resto de la familia.
-Pero yo creía que nadie...
-No es una regla extrita Nura, no podemos prohibirle a los eruditos atestiguar y estudiar la energía del nexo en una situación tan rara como esta- añadió su tío, crusandose de brazos al mirarla -se que a ti poco te interesa, pero ellos viven para esto- le reclamo, haciendo obvia alusión a que a ésta no parecía importarle tanto el tema como para no retrasarse con el ritual.
Cosa que todos notaron, haciendo que Nura bajara la cabeza avergonzada.
-Treiss, no seas tan duro con ella...- le pidió su padre, haciendo que éste le mirara cebero.
-No Cross, hermano, eres demasiado indulgente con ella, por eso sigue sin tomarse en serio las cosas pese a la cerio de la situación- le reclamo casi molesto, sin lograr que su actitud cambiara.
-Vamos Treiss, se que para ti no lo parece pero ella se esfuerza, se que no fue su intención retrasarse- le contesto calmado, sin borrar la sonrisa de su rostro. Cosa que hizo que Nura levantara la mirada hacia el sonriendo.
-Papá si me lo preguntas a mi, creo que ser un poco mas duro con ella no le caera mal- comento Neis, haciendo que está volviera a molestarse con el.
-¡Oye!
-Neis, por favor no seas tan malo con tu hermana, sabes que los dos dependen el uno del otro- intervino su madre calmada, haciendo que el joven volteara la mirada.
-Ustedes la consiente demasiado, y yo no estoy siendo malo. Solo quiero que se tome nuestra posición mas en cerio- le respondio, negandose a dar el brazo a torcer.
*Nura es algo distraida, pero te lo garantizo Neis, tu gemela se toma esto tan en cerio como puede*
Se escucho de pronto que una voz dijo, haciendo que la familia mirara a su alrededor.
No parecia que la voz viniera de nadie en particular y los eruditos a su alrededor se les quedaron mirando, preguntandose por que veian a todos lados. Eso hasta que de pronto en el centro de la habitacion donde un gran circulo arcanos estaba esculpido en el suelo, una energia similar a un fuego palido (tirando entre celestes y turquesa) emergió de el, para luego tomar la forma de un hombre joven compuesto por esa energia. Haciendo que todos en la sala a excepción de la familia se arrodillaran, bajando la cabeza y juntando las manos ante el.
-¡Maestro Juhall!- exclamo Nura viendo sonriente al ser de energia.
-Maestro, ¿usted también se pondra de su lado?- pregunto Neis ya algo fastidiado.
El ser llamado Juhall solo sonrió ante la declaración del joven, para luego volver la mirada hacia sus padres y su tio. Los cuales se pusieron serios al mirarlo.
*Ya abri las puertas y se donde encontrar a los guerreros que nos ayudaran, ahora solo falta que creen el camino para que pueda traerlos hasta aqui con ustedes* exclamo, haciendo que los tres asintieran en entendimiento.
-Nura, toma tu baculo. Comenzaremos ahora con el ritual- le abiso su padre, haciendo que todos los eruditos en la habitación se pusieran alertas con sus palabras.
Angie que estaba oyendo la conversación, sin que nadie se lo pidiera se acerco a ellos, llevándole rápido un baculo a Nura para que no perdiera mas tiempo.
-Señorita Nura- exclamo entregándole el baculo.
-Ho gracias, que bueno saber que aun cuento contigo- le elogio tomando el baculo en sus manos, para luego golpear su base baja contra el suelo, haciendo que resplandeciera un momento de amarillo para luego apagarse.
-Bien, si todos están listos vayan a sus lugares del circulo. Comenzaremos con esto ahora- ordeno Cross, haciendo que cada uno de los miembros de la familia se dirigiera a uno de cinco pequeños circulos en el suelo, ubicados en los bordes del enorme circulo arcano, mientras Angie se apresuraba a salir de él para no quedar en medio.
Juhall por otra parte se quedo en el centro del circulo, mientras los baculos de la familia comenzaban a brillar, apuntando cada uno en dirección a el en lo que de sus cuerpos un aura de energia comenzaba brotar, fluyendo como humo y viento a su alrededor.
-Abuelo, ¿estas seguro de poder convencer a esos guerreros de ayudarnos?- pregunto la madre, dirigiendo sus palabras a Juhall.
*Je je je je je, ¿convecerlos, mi querida decendiente?. Ho Neli, suenas como si no me conocieras* le contesto, haciendo que está pusiera una expreción preocupada.
-Por favor abuelo, no hagas que se pongan en contra de nosotros- le pidió amable, obteniendo una sonrisa por parte de el.
*No te preocupes, todo saldra bien* le contesto, para luego desaparecer como una llama apagandose.
-(Cuando dices eso, es justo cuando mas me preocupo)- penso con una sonrisa cansada.
Unas ves habiendose ido, todos los miembros de la familia mantuvieron sus postura haciendo fluir su energia magica a su alrededor. Para luego golpear las bases de los baculos contra el suelo delante de ellos, haciendo que el gran circulo arcano comenzara a brillar tambien.
Los eruditos viendo esto, no pudieron evitar retroceder instintivamente, al no saber que era lo que pasaria acontinuación. La luz era tan intensa que muchos, incluida Angie, se vieron obligados a cubrirse los ojos con un brazo por encima, en un intento de no perderse nada.
Ya para este punto, toda la sala estaba iluminada con una luz blanquiazul turqueza, mientras los ojos de la familia de Magus brillaban del mismo color.
-¡Bien, ahora, extiendan sus manos!- ordeno Cross, haciendo que toda la familia obedeciera, extendiendo sus manos al centro del circulo.
En eso la energia de todos comenzo a dirigirse como un rio hacia el lugar donde Juhall habia estado parado, formando otro circulo pequeño en ese mismo lugar.
Nura viendo esto no pudo evitar sentirse emocionada, sonriendo mientras sus ojos brillaban. Cuando era niña habia oido historias de como sus ancestros habían realizado el mismo ritual, trayendo a personas de otro mundo.
Aun siendo una Magus, esas historias siempre le habían parecido fantasticas para el mundo en el que vivía. Y pronto ella estaba por repetir la misma hazaña que otros Magus del clan Soriel habían echo ya hacia bastante años atras, estando que no cabía de la emoción de formar parte de algo tan trasendental.
Quien quiera que fueran esos guerreros que traería Jahall a su mundo, se moría por conocerlos. Pues sentía que esto podría ser lo mas emocionante que fuera a vivir alguna ves.
-¡Guerreros vengan con nosotros, no nos hagan esperar!- exclamo emocionada, haciendo que su podre y madre sonrieran, mientras su tio negaba con la cabeza y Neis suspiraba del cansancio.
-("Tomarselo en serio". Si, ¿como no?)- penso Neis, preguntandose si recordaba el por que estaban haciendo esto.
El traer a esos guerreros no era para que hicieran turismo. Los necesitaban para que ayudaran en su batalla contra los dioses.
Una batalla que no sabían siquiera si podían ganar.
