Capitulo 4: El Simbolo de La Paz

Segundo Mundo: Hero' AK . El mundo de los heroes.

Hace bastantes generaciones atrás, este mundo fue en su tiempo bastante normal. Teniendo sus habitantes las mismas caracteristicas que el nuestro, sin embargo todo eso cambio con el nacimiento de un bebe luminicente es la nación de China.

Luego de este nacimiento, personas en todo el mundo comenzaron a desarrollar habilidades sobre humanas conocidas como quirks, haciendo que con eso lo inevitable pasara. El estatus quo cambio, la sociedad se rompió, lo conocido como normal fue cuestionado y la balanza de poder fue cambiando. La segregación de razas empeoro y el avance social y tecnológico se estanco por barios años.

Una nueva era de oscurantismo se levanto y tubo que pasar mucho tiempo antes de que un nuevo orden social pusiera otra ves al mundo en estabilidad, creando nuevas leyes para evitar que el caos y la anarquía prosperaran. Surgiendo con eso también los tan venerados heroés, personas que en un comienzo no fueron mas que vigilantes que protegían a los inocente contra aquellos que abusaban de sus poderes, pero que con el pasar de los años fueron institucionados y usados como fuerzas del orden publico.

Sin embargo en los primeros años del surgimiento de los quirks un gran mal nació bajo el nombre de "All For One". Un hombre corrupto capas de robar los poderes de otras personas y quedarselos para el mismo, además poder darselos a alguien mas. Un poder que aprovecho en veneficiío propio y gobernó desde las sombras al país de Japon durante barias generaciones sin poder ser detenido.

Sin embargo en los primeros años de su regimen, fue el mismo el que creo a su peor enemigo. Antitesis encarnada en su propio hermano, al que le dio un quirk con la capacidad de acumular poder, con el fin de manipularlo a su conveniencia. Sin embargo no conto con que su hermano ya tenia un quirk propio con la habilidad de poder heredar sus capacidades, haciendo que accidentalmente ambos se mesclara, dando origen a uno nuevo: el "One For All".

De esta manera All For One sin querer se condeno así mismo a una lucha sin fin contra los herederos de este poder, que generación tras generación se hacían mas fuertes. Echo que con el que al principio no había tenido problemas, habiendo ya eliminado a siete sucesores hasta la fecha.

Pero para su desgracia, el octavo parecía ser un caso diferente. Luego de la muerte de su antecesora, el joven conocido como Toshinori Yagi se refugio en Estados Unidos, donde cultivo su poder y pulió sus habilidades, hasta limites a los que ninguno de sus antecesores pudo hacerlo jamás. Volviéndose con el tiempo en posiblemente el Héroe mas poderoso de todos, conocido ahora como "All Might".

Un heroe con una carisma tan abrumador y un poder tan aplastante, que lograba que con solo su presencia bastara para esperanzar a los débiles y aterrar a los villanos.

El simbolo de la paz destinado a derrotar a All For One.

Juhall tenian grandes expectativas en este hombre también. Bastantes de echo. Pero al igual que Luffy "sombrero de paja", tenia que ponerlo a prueba antes de llevarlo a su mundo.


Desde la ventana de un avión, un gran hombre de inmensa musculatura y cabello rubio veía emocionado como estaban llegando al aeropuerto de su destino.

Había pasado mucho tiempo desde que dejo su país natal y estaba ansioso por volver a ver a sus conocidos. Casi le parecía que fue ayer cuando dejo Japon para irse a expandir sus habilidades en el extrajero, sintiendo ahora una gran nostalgia por volver a casa.

Aun que ese no era el único sentimiento que ahora albergaba en su pecho. No sabiendo si sentirse feliz o ansioso por todo lo que implicaba la vuelta a su tierra natal, pues esto no pasaría desapercibido para "aquel hombre".

-(Pronto tu y yo nos volveremos a ver... All For One)- pensó algo molesto, apretando sus puños en resentimiento.

A pesar de tantos años, no había olvidado ni por un minuto la ultima ves que lo vio. Aquel día en el que él no pudo hacer nada mientras veía a su maestra morir, mientras ésta le pedía con la mirada que continuara con su legado. Solo de recordarlo, sentía como el poder dentro de el se agitaba, tratando de recordarle que no estaba solo. El espíritu y poder de siete generación anteriores a la suya lo acompañaban, y esta ves tanto el como sus aliados estaban seguros de que por fin podrían vencer a All For One. Esta ves el pagaría por todo el daño que había echo.

-(Juro por mi Maestra que hare que todo el peso de la Justicia por fin caiga sobre ti. No abra escapatoria esta ves)- pensó apretando su puño en frente de su cara, iluminándose sus venas por un momento.


Mientras tanto abajo en el aeropuerto, un hombre mayor (en sus 40 quizas) de cabello blanco y vistiendo un traje de heroe de colores blancos y amarillos, se encontraba esperando de pie en la zona de bienvenida a los recién llegados de su vuelo.

Este hombre aun que no tenia un renombre en el mundo de los héroes, era uno de los mas fuerte de su generación y un antiguo compañero de la que seria la maestra de Toshinori Yagui, "Nana Shimura". Ya casi nadie lo llamaba por su nombre, pero para el eso estaba bien, aceptaba fácilmente que la gente se dirigiera a él por su nombre de heroe, "Gran Torino".

Aun que aveces se preguntaba si las personas cercanas a él realmente recordaban su nombre de civil. Pero Bueno, en todo caso ahora no estaba haciendo de uno, si no de un héroe que esperaba la llegada de su antiguo discípulo problemático. El cual la verdad lo estaba haciendo esperar demasiado.

Se suponía que ya debió de haber llegado hace mas de una hora, pero aparentemente el chico (como él lo consideraba aun que ya fuera un adulto) había calculado mal su tiempo de llegada y lo había echo venir mucho antes de su hora de aterrisaje al aeropuerto. Razón por la que ahora apretaba los dientes molesto, mientras cruzaba los brazos tamborileando un dedo sobre uno.

-*Ahhhh*... hacerme esperar de esta manera. Ya me vas a escuchar apenas llegues- exclamo molesto, apoyando su espalda contra una pared para luego ver su reloj. Si lo hacia esperar una hora mas lo iba a matar

-¡Maestro...!- escucho que le gritaban haciendo que levantara la mirada y viera que por fin habia llegado.

Delante de el venia corriendo en su dirección el mismo hombre rubio del avión. Un joven adulto grande en sus veinte y tantos, con un peinado raro hacia atrás con un flequillo que se levantaba en dos antenas desde su frente, ojos verdes y una marcada sonrisa. Vistiendo de una manera bastante normal, una ceñida camiseta negra, un pantalón de cargo verde, zapatillas deportivas y una chaqueta deportiva también de color blanco y azul.

Por la actitud con la que se acercaba, parecía que aun no había caído en cuenta de lo molesto que estaba su maestro. El cual sintiéndose frustrado, no pudo hacer mas que fruncir en ceño mientras resoplaba.

-¡Maestro Gran Torino!, ¡no sabe lo emocionado que estoy por verlo de nuevo!- exclamo sonriendo, frenando de a poco delante de el.

Pese a su emoción, Gran Torino no se molesto en contestarle mientras se enderesaba y se le quedaba viendo con los brazos cruzados.

-Y... ¿eso es lo primero que me dirás?- le pregunto algo irritado.

-He... ¿si?- le contesto algo confundido por su actitud.

-Ahhhh... ¿si quiera eres consciente de que me diste la hora equivocada y me tuviste esperándote aquí por mas de una hora?- le pregunto agotado, frunciendo aun mas el ceño.

-¡Ho... eso!, ¡Lo siento Maestro, mi vuelo se retraso un poco y me celular se murio en el peor momento para habisarle antes de subir al avion! ¡en verdad lo lamento!- le explico juntando las palmas frente a su pecho mientras agachaba la cabeza.

-Dios, mira que eres distraido y no sabes leer el ambiente. ¿Y asi pretendes convertirte en ese dichoso simbolo de la paz del que tanto hablas?- le pregunto aun algo irritado, pero ya relajandose un poco.

-Ja ja ja ja ja, lo se, tengo que trabajar en eso. Pero lo sere sin dudas, puede confiar en mi, Maestro- le aseguro golpeando su pecho con el puño, mientras le mostraba una gran sonrisa.

Gran torino escuchandolo, no pudo hacer mas que volver a suspirar, para luego ponerle una mano en el hombro.

-Nana me dijo exactamente lo mismo hace mucho timpo- le comento haciendo que su mirada se relajara un poco -ella creia bastante ti, asi que mas te vale cumplir con esas palabras.

Dicho eso quito la mano de su hombro, viendo como la sonrisa de este se hacia un poca menos exagerada, para ser remplasada por una mas nostalgica.

-Lo hare Maestro. Se lo debo tanto a usted como a ella- le aseguro volviendo a tener una sonrisa mas afable.

-Bien... y por cierto. Deja de decirme Maestro, ya no eres mi estudiante y se supone que ahora estaremos en condición de iguales. Con que me llames por mi nombre de heroe es mas que suficiente- le pido serio crusando los brazos.

-Como usted quiera Ma... digo Gran Torino-San - le respondio corrigiendose rapido, haciendo que el hombre mayor se palmeara la cara.

-Ahhh... En definitiva eres un caso especial- comento bajando la mano para luego comenzar a marcharse -sigueme, te llevare con Tsukahuchi, ha estado queriendo verte y quiere ponerse al dia contigo. Y con eso me refiero a hablar de ya sabes quien.

Toshinori escuchandolo, tardo unos segundo en entender a que se referia; pero luego de un rato por fin capto lo que quizo decir. Tsukahuchi, su viejo amigo de la secundaria con el que ya casi no tenia contacto y se habia terminado por volver detective de la policia, queria hablarle de aquel hombre. "All For One".

Eso le hizo recordar que no estaba aqui solo para volver a ver a sus viejos amigos y reconectarse con sus raises. Había vuelto para sanjar los pendientes del pasado, y puede que le tomara un tiempo, pero este era su deber y no podía darse el lujo de dejarlo a un lado.


Unos minutos mas tarde, subidos al auto de Gran Torino. Ambos estaban de camino a la estación de policía a encontrarse con Tsukahuchi, sin decir ni una sola palabra desde que salieron del aeropuerto.

Desde que el tema de All For One salió a colación, ninguno había querido iniciar una conversación aun, pues el ambiente tenso que se generaba cuando alguien lo mencionaba, los superaba a ambos. Viajando ahora en total silencio mientras Gran Torino conducía y Toshinori solo se quedaba viendo a los alrededores, apoyando un codo sobre la ventana del auto.

La verdad las cosas si que habían cambiado desde que estuvo a fuera, muchos de los lugares que conocía se veían diferentes y algunos locales que esperaba ver parecían ya no existir. Si bien ya se hacia una idea de que las cosas estarían diferente al regresar a casa, no podía evitar sentirse fuera de lugar ahora que lo veía con sus propios ojos. Como si fuera un extranjero en su propio hogar.

-¿Te encuentras bien?- pregunto Gran Torino, desviando la mirada un momento hacia el.

-¿He...?- exclamo volviendo a la realidad mientras se giraba en su dirección.

-Pareces pensativo, ¿algo te molesta?.

-Ho no... es solo que... todo esta muy cambiado- le respondió volviendo a mirar hacia afuera -reconozco algunas de estas calles, pero los locales que veo no son los mismos que la ultima ves que estuve aquí.

-Bueno eso es normal, ¿que esperabas?. Estubiste bastante tiempo en el extrajero.

-Si, lo se. Es solo que... aun asi el cambio no deja imprecionar- le explico cruzandose de brazos mientras se rescostaba en su aciento.

-Je je je je je... supongo que tienes razon. La verdad a mi me pasa lo mismo aveces, cuando me detengo a ver como a pasado el tiempo desde mi días de escuela. Es parte de envejecer supongo.

-¡O-oye yo aun soy muy joven para ser considerado viejo!- le contesto algo incomodo con el comentario.

-Si, y hazme caso cuando te digo que deverias aprovechar tu juventud- concordó sonriendo -sin embargo, tambiém te digo que si ahora te sorprendes con los cambios que puede haber a tu alrededor, no pasara mucho hasta que tu también seas considerado un anciano- le comento riendo al encontrar divertida la idea.

-Haaaa... ahora si me siento deprimido- se quejo echándose para atrás con los brazos hacia el suelo, pareciendo abatido por esas palabras.

-¡Ja ja ja ja ja ja! calma chico solo estoy jugando contigo.

Toshinori ante esa broma estubo a nada de reprocharle, sin embargo algo paso de repente que lo hizo callarse, a la vez que tanto el como Gran Torino se ponia alerta.

Ninguno supo que paso, pero mientras el auto abanzaba tranquilamente por una calle poco transitada, de repente los dos sintieron como una honda expansiva les paso por encima, deformando por un momento el espacio a su alrededor.

Lo que siguió a eso fue una sensación desconcertante que les puso la piel de gallina, a la ves que un sexto sentido les advertía a ambos que algo andaba mal.

-¿Que fue eso?- pregunto Toshinori desconcertado, mirando delante del auto.

Gran Torino antes de contestarle paro el auto, bajándose rápidamente de el, para luego ver a su alrededor en busca de alguna señal de disturbio.

-Esto es extraño. Se sintió como una sacudida, pero nada parece fuera de lugar, incluso las personas parecen no haberlo notado- comento viendo coma las personas en las aceras solo seguían su camino, como si nada impresionante acabara de pasar.

-¿Crees que fue algún accidente relacionado con un quirk fuera de control?- le pregunto Toshinori bajando también del auto.

-No tengo idea, pero puede ser posible.

-Quizás deberías llamar a la agencia y preguntar si paso algo, solo por precaución.

-Es una buena idea. Mi telefono esta en el auto, ¿podrías...- trato de pedirle cuando de pronto un rugido atronador llamo tanto su atención como la del rubio.

A unos metros suyos subido en el techo de un autobus, un enorme ser mecanico con aspecto animal (algo similar a un lobo o felino grande) estaba observándolos, mientras arqueaba su espalda en cuatro patas, pareciendo estar listo para saltar en cualquier momento sobre ellos.

-¿Pero que rayos...?- exclamo Toshinori desconcertado por esa repentina aparición, cuando de pronto empezó a escuchar como a su alrededor barios gruñidos mas comenzaban a rodearlos.

Grande fue su sopresa cuando al voltear vio como un gran numero de las mismas crituras mecanicas los acechaban a ambos, caminando en circulos hacia ellos. Espectaculo no que no paso despersivido para los tranceuntes que pasaban, gritando de terror ante la repentina escena y saliendo huyendo del lugar antes de que se vieran involucrados.

-¿Que son estas cosas? ¿All For One las envio?- pregunto confundido mirando a todos lados, tratando de no perderse ningun movimiento de los robots.

-No sabría decirte, no he escuchado que haya empezado a usar robots de este tipo para encargarse de los heroes- le contesto Gran Torino poniéndose en cuquillas, listo para atacar.

En eso rapido como jaguares y feroces como lobos, un grupo de diez de esas maquinas se lanzo contra Gran Torino, tratando de despedazarlo con sus garras y colmillos. Sin embargo éste, tensando los musculos de sus piernas, se lanzo tambien como un cohete hacia ellos con una fuerte corriente de viento fluyendo debajo de sus pies, para una ves al alcanzarlos, destruir a tres de ellos con una potente y rápida patada en media luna mientras aun estaba en del aire.

Toshinori luego de eso, sin quedarse quieto viendo como otros cincos le saltaban por encima, mientras no podía esquivarlos en esa posición. Con una increíble velocidad tan rápida como el sonido, apareció casi al instante delante de ellos, destruyendolos luego con tan solo la preción de la potencia de sus puños.

Los dos robots restantes sin sentirse intimidados al ver eso, se arrojaron rápidamente hacia ellos, intentando despedazarlos con sus mandíbulas mecánicas. Sin embargo ninguno fue un gran problemas para Gran Torino y Toshinori, que reaccionando rápido los esquivaron para luego en el mismo movimiento hacerlos pedazos con unas potentes patadas.

-No se si fue All For One el que envió a estos juguetes súper avanzados a matarnos. Pero quien quiera que lo haya echo, obviamente nos subestimaba- comento Gran Torino, enderezandose luego de aterrisar.

En eso los demás robots, aun viendo lo que les habían echo a esos diez que atacaron primero, ninguno retrocedió, continuando avanzando en un circulo de caza que cerraban cada ves mas. Esperando el momento indicado para atacar.

-Parece que solo se concentran en nosotros. Eso es bueno- comento Toshinori, tronándose los dedos.

-Es verdad. No están intentando atacar a los civiles, y la mayoría de ellos ya han huido- concordó Gran Torino, sonriendo al entender su línea de pensamiento.

-Si ese es el caso, no hay por que ir con cuidado- agrego Toshinori sonriendo emocionado, mientras se arrojaba sin miedo a las bestias mecánicas.

Éstas al ver eso, sin basilar se lanzaron rápido contra el también, en una increíble oleada que hubiera abrumado a cualquiera persona normal. Sin embargo Toshinori no era cualquier persona, él era el que se convertiría algún día en el Simbolo de la Paz de Japon y derrotaría a All For One. Bajo ninguna situación perdería contra un monton de chatarra mecanizada.