Chigiri era un libro abierto, no podía ocultar el rojo de su rostro ni cubriéndose con sus cabellos -¿¡Qué sucedió!?- preguntó el contrario casi en modo de exigencia, ahora él requería de todo el chisme completo, su amigo había caído en las garras un alfa, pero ¿cómo? si él había estado protegiéndose y guardando su distancia, incluso tenía cierta aversión hacia ellos.
Cubriendo su rostro avergonzado con ambas manos procedió a responder -Yo... yo dormía en una habitación privada sólo para mí, ya que terminé en un equipo con dos alfas. La cuestión es que mi celo llegó, por lo que yo me encerré por mi cuenta, al pasar de unos días Kunigami se acercó y del otro lado de la puerta me preguntó por mi condición, ya que para ese día debería normalmente de haber acabado mi celo, pero no fue así, por lo que terminé abriéndole la puerta, así que ya imaginas que sucedió después.
"¿¡Con Kunigami!?, por lo que veo hasta el más noble puede flaquear ante el celo de un omega" pensó. Con este hecho Isagi tendría que descartar la opción que había pensado anteriormente de probar compatibilidad con él, si le gustaba a su amigo entonces quedaba fuera de sus opciones automáticamente.
Con ganas de indagar en más detalles el "beta" continuó su interrogatorio -¿Y entonces?... ya sabes, ¿cómo fue todo?- la vergüenza se notaba en sus mejillas, pero innegablemente él quería saber más sobre el sexo, sobre todo entre un alfa y un omega.
-...Él fue un caballero todo el tiempo, incluso al abrirle la puerta y ser golpeado por mis feromonas él me dijo que no debía salir aún y que no permitiera a nadie entrar, realmente fui yo quien le insistió. Yo utilicé mis feromonas para convencerlo, y pues sucedió. Y en realidad no pudo haber sido mejor, él me trató con mucho cuidado y se preocupó por mí en todo momento- respondió intentando ocultar la pena que le causaba recordar dicho acontecimiento.
Él no podía creer lo que su amigo le estaba contando, ahora no podía sacarse la imagen mental de Chigiri y Kunigami haciéndolo. Ciertamente hacían muy buena pareja, en caso de que siguieran juntos y tuvieran un bebé, sin duda sería precioso.
Hablando de bebés el peliazul realizó otra pregunta un poco preocupado -Se protegieron... ¿verdad?. El contrario se sorprendió un poco con la pregunta -Isagi, si pudieras entender lo que es estar en celo, comprenderías que en esos momentos no se suele pensar en "hay que usar protección, no quiero quedar embarazado" por el contrario, en ese momento tu cuerpo lleno de lujuria te pide a gritos ser fecundado-.
Los ojos del más bajo se abrieron -¡ENTONCE- gritó siento silenciado por el dedo del contrario sobre sus labios -Yo no podía dejar de pensar en sexo, pero Kunigami sí tenía la suficiente cordura para hacer las cosas bien, así que no te preocupes, él fue responsable y se protegió- respondió el pelirrojo.
El contrario sintió como la sangre volvía a su cuerpo -Me asustaste, pensé que me iban a hacer tío- respondió entre risas sosteniendo con fuerza su propia camisa como reacción ante el susto.
Ahora que eran un equipo de cuatro, podrían desafiar de nuevo a Rin, y de esa manera recuperar a Bachira, por lo que Isagi se dirigió en su búsqueda, encontrándose justamente a sus objetivos en un pasillo. Su corazón dio un brinco, definitivamente cada que veía al alfa su cuerpo reaccionaba de cierta manera, cada vez lo percibía aún más atractivo, él tenía algo especial.
Así que sin más procedió a retarlo y como era de esperar éste aceptó. Rin no parecía mostrar un especial interés hacia él, después de todo Isagi era alguien muy común y corriente. No podía esperar hasta el día siguiente, en el cual tendrían su enfrentamiento, la emoción hacía temblar su cuerpo.
Era ya de noche y él no podía conciliar el sueño, por lo que optó para conversar con su compañero de habitación -¿Chigiri?- preguntó primero para ver si éste estaba despierto aún -¿Qué pasa Isagi, no puedes dormir?- respondió.
El más bajo tenía muchas dudas con respecto a ser un omega dentro de un lugar como Blue Lock -¿Puedo preguntarte algo? verás, como beta hay ciertas cosas que me intrigan y quería ver si podías aclarar algunas de mis dudas... por ejemplo ¿qué piensas o sientes por Kunigami en estos momentos que no estás en tu celo?, ¿estás enamorado de él o no es importante para ti?-.
Chigiri no se esperaba ese tipo de preguntas -¿Eh?... ¿por qué haces preguntas tan vergonzosas?- dijo -n-no sé si estoy enamorado de él... pero... si podría decirte que me gusta, que lo que sucedió ese día tiene significado para mí- después de una breve pausa para tomar valor continuó -lo poco que he llegado a conocerlo me ha demostrado ser una buena persona, alguien que se preocupa por lo demás, que tiene delicadeza y que es apasionado, además de que innegablemente es muy guapo. La verdad es que me siento afortunado de que las cosas hayan ocurrido como ocurrieron, cualquier otro alfa me habría forzado o me habría tratado de manera grosera, pero él... ¡y-ya te dije suficiente!, voy a dormir que mañana tenemos un partido importante por ganar- sentenció avergonzado.
Lo cierto es que Chigiri podría negar estar enamorado, pero se notaba que ya había caído por completo, y lo más seguro es que Kunigami también debía de sentir lo mismo -¡Que envidia!, quiero algo como lo de ustedes, me gustaría encontrar a alguien así, que me ame y me trate bien- respondió Isagi.
Ante estas declaraciones el pelirrojo habló -¿Qué pasa?, ¿estás enamorado o algo?- preguntó curioso -¿quién te llama la atención?, ¿eres más de betas o de omegas?- ahora de repente era el otro quien estaba siendo interrogado.
-¿Por qué das por hecho qué me gustan los betas o los omegas?- soltó sin pensar mucho. Hubo un pequeño silencio y entonces el contrario habló -Mmm... ya veo, ya veo, ¿quién es el afortunado alfa?- preguntó con todo el afán de molestarle y sacar información.
Sintió como si hubiera sido atrapado -Y-yo, no es que me guste alguien... es sólo que hay una persona que extrañamente me llama la atención, su olor es- de inmediato se cubrió la boca, había olvidado por completo que los betas no podían percibir feromonas, qué gran error.
Después de una corta pausa que no hacía más que relevar lo obvio Chigiri habló -Isagi... ¿tú eres un omega, verdad?- dijo sin rodeos -Eh...- el "beta" no sabía ni que decir, la había cagado.
-¿¡De verdad si lo eres!?- preguntó sorprendido -no pensé en que en realidad fueras uno, con razón me haces tantas preguntas raras. No sé exactamente tus motivos para fingir ser beta, pero supongo que parte de ellos debe ser la seguridad, ¿cómo haces para ocultar tus feromonas?-.
-Yo tomo supresores especiales para eso... por favor no le digas a nadie, no quiero que me hagan menos por ser omega y tampoco quiero que me traten diferente, no he estado en peligro desde que estoy aquí, funcionan muy bien te lo juro. Además de que si Ego se entera me obligará a cambiarlos, ya que pueden afectar mi salud. No los tomaré por un período prolongado, te prometo que apenas salga de aquí los dejaré- suplicó.
Chigiri suspiró -No le diré nada a nadie, pero deberías de decir la verdad, creo que a pesar de ser omega eres capaz de demostrar tus habilidades en la cancha, así que no te pongas ese peso innecesario encima, además de que no sabes si te fallarán los medicamentos en algún momento y podrías estar en peligro. Ese es mi consejo de amigo-.
Isagi se sintió aliviado de haber podido charlar respecto al tema, sobre todo con alguien igual que él -Gracias Chigiri, lo tomaré en cuenta- contestó.
