-Deja de hacerte el idiota, a mí no me puedes ocultar tus feromonas, yo puedo provocarte el celo si me da la gana. Lo que estás sintiendo es gracias a mí, no sé si te ocultas para evitar ser violado o si tienes algún otro motivo y tampoco me importa, pero no te atrevas a mentirme- dijo molesto mientras Isagi caía sentado en el suelo justo entre sus piernas.
Rin parecía estar molesto por las mentiras, pero no tiene sentido que lo estuviera, no tiene nada que ver con él, a Isagi no le quedó más que aceptar que era un omega -Por favor no le digas a nadie, no quiero ser subestimado por algo como eso, yo tomo unos supresores especiales para ocultar mis feromonas, pero por lo que veo no están funcionando bien-.
En lugar de calmarse el alfa se puso incluso más molesto -Deja de tomar esa mierda, no sirve de nada y únicamente te causa daño, a nadie le importa un carajo si eres un beta o un omega. Podrás pasar desapercibido por algunos, pero inevitablemente las feromonas de algún alfa te van a afectar, es parte de tu naturaleza, así como las mías te están haciendo entrar en calor-.
-Eso es problema mío, no te metas- respondió enfadado apartando las manos del contrario-No estás entendiendo para nada lo que te estoy diciendo- dijo Rin tomándolo del rostro. Ser tocado por esas fuertes y grandes manos no hacía más que empeorar el calor.
-Rin- los labios del alfa fueron atacados, Isagi nunca sería capaz de hacer algo como eso si estuviera en sus cinco sentidos, pero en este momento sus pensamientos se estaban empezando a nublar. Su boca sabía mejor de lo que esperaba, este beso no era para nada como el que había tenido con Nagi, tampoco eran como los besos que Bachira le robaba cada que podía.
Sus labios eran suaves, aunque sus movimientos eran bruscos, el contrario tomó de nuevo el rostro del omega con una de sus manos, mientras que con la otra tomaba su cintura y lo guiaba a sentarse sobre sus caderas.
El pantalón de pijama estaba empezando a quedar un poco apretado en la parte delantera, mientras que en la parte trasera algo duro le estaba rozando. Nunca antes había experimentado tal nivel de excitación, tampoco había tenido nunca alguna experiencia sexual, pero en esos momentos se sentía capaz de hacer de todo.
Rin empezó a besar y succionar suavemente el cuello del contrario, el aroma del omega se volvía cada vez más fuerte, él no podía parar de segregar feromonas como un loco, en busca de un alfa para copular.
Su cuerpo estaba hirviendo y era más sensible de lo usual, incluso el roce de su camisa erizaba sus pezones. Con sus manos aprovechó para recorrer los hombros y brazos fuertes que tanto anhelo tenía de tocar.
El más alto metió sus manos debajo de la camisa, toqueteando su pequeña espalda, sintiendo cómo ésta se curvaba, para posteriormente apretar con delicadeza los botones del omega. -¡Ah!- gimió el peliazul, quien estaba experimentando por primera vez estas sensaciones que parecían querer llevarlo a la locura.
Las manos del menor eran cálidas, se sentían muy bien, en donde sea que éstas tocaran. El calor que estaba apoderándose de su cuerpo le asfixiaba, por lo que el omega acostó agresivamente al contrario en el suelo y procedió con desesperación a quitarle la parte superior de su pijama, y ahí estaba, ese torso pálido tan fuerte con el que soñaba, todo para su disfrute.
Isagi empezó a tocarlo, recorriendo desde sus pectorales hasta su abdomen, ese cuerpo ni por asomo se asimilaba al suyo. Rin posó una de sus manos sobre la erección del contrario -Ahh...mmm...- los gemidos del mayor se intensificaban, ser tocado de esa manera era muy estimulante.
El alfa no soportaba más la intromisión de la ropa y procedió a levantar al omega para acostarlo sobre su cama, quitándole por completo las prendas que vestía. Los besos continuaron, volviéndose cada vez más eróticos.
La desnudez no le estaba causando conflicto al peliazul, sus instintos le controlaban sobre la razón. Uno de sus pezones fue tomado, Rin succionaba con fuerza causando que el contrario gimiera aún más fuerte, "solo quiero que me la meta" era lo único en lo que podía pensar.
De repente un dedo se abrió paso en su entrada, una nueva sensación que no hacía más que generarle aún más placer -Estás goteando, mira- dijo el contrario mostrando sus mojados dedos.
-Eso es tu culpa idiota, ahora hazte responsable- dijo a duras penas para consecuentemente seguir besándolo, dos de sus dedos entraron con completa facilidad, a lo que un tercer dedo le acompañó. Ser tocado de esta manera se sentía tan bien que podría morir.
-Déjame cerrar la puerta con seguro- indicó el más alto, pero el contrario no le permitió despegarse de él ni un sólo segundo, por lo que cruzó sus brazos alrededor del cuello de su amante -No importa, no hay tiempo para eso, métemela ya- exigió atrapándolo también con sus piernas.
Sin oponerse, Rin continuó masajeando el interior de su compañero -AHH v-voy a correrm- un espasmo recorrió su cuerpo para posteriormente mojar todo su pecho, a pesar de haber eyaculado, el calor no disminuía ni un poco -p-por favor, Rin, métela- rogó con ojos llorosos.
El contrario se despojó de las ropas que le quedaban, por lo que el omega pudo ver por primera vez lo que estaba por entrar en él. Era enorme, por lo menos en comparación con el suyo -¿Me vas a meter todo eso?- preguntó con un poco de miedo -Voy por los condones- respondió el contrario.
-N-no, no te apartes de mí, métemela así, total tendríamos un bebé muy lindo, ¿no crees? si tiene tus ojos habrá valido la pena- el contrario se acercó a su rostro y le besó tiernamente, fue un beso totalmente distinto a los anteriores, este no fue apasionado ni profundo.
-No tardo, los tengo unos en mi gaveta, espera unos segundos- dijo haciendo caso omiso a todo lo que dijo su compañero. Los encontró rápidamente y se colocó uno, parecía tener experiencia, "me pregunto con cuantos habrá estado antes, a pesar de ser un año menor" pensó Isagi poniéndose un poco celoso.
-Voy a entrar- avisó empujando su miembro contra la húmeda entrada. Iba abriéndose paso fácilmente en un principio, hasta que empezó a provocar un poco dolor -D-duele Rin- después de todo no es lo mismo unos cuantos dedos a un pene completo.
-Iré despacio, sólo relájate- le dijo al oído mientras iba entrando en sus cavidades. Dolía, se sentía increíble también, pero inevitablemente dolía. Con sus manos apretando fuertemente los hombros contrarios, intentó soportarlo, hasta que por fin entró por completo.
-Ahhh...- suspiró, él nunca se imaginó que estaría algún día con Rin en tal situación, ya que en un principio no parecía tener ningún interés hacia él, aunque en realidad no parecía tener interés por nadie en general, pero ahora se encontraban teniendo sexo.
-¿Estás bien?- preguntó observando el rostro lagrimoso de su compañero -Sí, no te preocupes, puedes moverte- le indicó, sus lágrimas eran ciertamente un poco por el dolor, pero también eran de felicidad, "así que esto se siente convertirse en uno con otra persona" pensó.
Acatando las instrucciones Rin empezó a mover sus caderas, aumentando su ritmo paulatinamente, cada que golpeaba dentro del omega éste sentía un placer que le recorría de pies a cabeza, abrazando su espalda y gimiendo en su oído, las estocadas se volvían más rudas.
Los gemidos que se asemejaban más a gruñidos no hacían más que calentar al mayor, quien terminó corriéndose una segunda vez, mas sin embargo aún así el calor no desaparecía . Así que esto significaba estar en celo, un deseo sexual que no desaparece incluso eyaculando tantas veces.
Rin procedió a acomodar a su compañero boca abajo sobre la cama, levantando su trasero para penetrarlo por la espalda. En esta posición las sensaciones eran diferentes, era excitante, aunque era un poco peligroso tener la nuca expuesta de esa manera.
Mientras el alfa continuaba penetrándolo, tomó el miembro del contrario con su mano y empezó a masajearlo de arriba a abajo -Ahhhh Rin... ¡ahhh!- el omega no pudo evitar acabar de nuevo, él se encontraba muy sensible y además de eso no estaba acostumbrado a ser tocado de esa manera.
-Isagi, voy a correrme- dijo bajando su cuerpo para acercarse a su oído por la espalda, le abrazó por el pecho, aumentando su ritmo golpeándole fuertemente con sus embestidas, hasta acabar también.
"Rin está terminando dentro de mí", este pensamiento le volvía a calentar, a pesar de que no estaba llenándole, por obvias razones, se le hacía muy excitante pensar en eso. Sin embargo, su cuerpo se sentía sumamente agotado, así que sin más perdió el conocimiento.
-Buenos días, Isagi- escuchó sin siquiera haber despertado del todo, ¿era Bachira?. Sus ojos se abrieron lentamente, se sentía totalmente agotado, estaba un poco confundido a decir verdad -ya despertó- dijo a los restantes compañeros de habitación.
Es cierto, Bachira le había invitado al comedor, y él le había dicho que cuando terminara la tarea iría también... además recordó sentirse un poco enfermo, "Supongo que me quedé dormido", pensó. Se sentó en el borde de la cama y rascó sus ojos -B-buenos días, Bachira, ¿me quedé dormido?- preguntó.
-Sí Isagi, ayer tardaste demasiado en ir al comedor, por lo que regresamos a la habitación y tú estabas ya acostado durmiendo, Rin-chan dijo que tenías fiebre, que cuando él volvió, tú estabas durmiendo ya- respondió el beta tirándose encima de su amigo para abrazarlo como de costumbre.
"¿Rin?...espera, ¡es cierto, ayer Rin y yo!" pensó mientras su rostro se teñía de rojo -¿Qué más te dijo Rin?- preguntó asustado -Cuando volví de mi meditación estabas en tu cama durmiendo con fiebre, eso fue todo lo que pasó- respondió el alfa sentado en su cama con sus brazos cruzados.
El omega volteó en dirección de su voz y sus ojos se encontraron, ¡qué vergüenza!, ayer habían hecho toda clase de cosas sucias en esa habitación, incluso sin ponerle seguro a la puerta debido a su calentura.
"¿Y si los chicos nos vieron?, ¡me quiero morir!", pensó -¿Tienes fiebre aún?, tienes la cara roja- preguntó Bachira poniendo una de sus manos en su frente y la otra sobre la suya comparando temperaturas -no, no tienes fiebre, tal vez solo necesitabas descansar- dijo inocentemente.
Desde el otro lado se podía sentir una mirada fulminante, ¿acaso Rin estaba celoso? -Iré un momento al baño- dijo el más bajo levantándose de la cama, necesitaba un momento a solas para pensar en lo que había ocurrido.
