Rin sabía ya la verdad, el celo de Isagi fue provocado por sus fuertes feromonas, él podía percibir su olor y además de eso habían tenido sexo, el omega no sabía como enfrentar la situación actual, tenía tanta pena de haber actuado de manera tan lasciva que estaba evitando al contrario.
Isagi volvía de los baños hacia su habitación cuando su brazo fue tomando con fuerza, y éste fue empujado dentro de los vestidores, en donde solía estar vacío a esas horas -¿Rin?- él ni tan siquiera había terminado de analizar la situación ocurrida el día anterior y ya se encontraban a solas de nuevo.
-¿Qué pasó?- preguntó intentando actuar como si la situación del día anterior nunca hubiese pasado -Deja esos medicamentos de mierda- sentenció. ¿Qué sucedía?, los medicamentos que su compañero decidiera meter a su cuerpo no eran de su incumbencia, al contrario no le gustaba recibir órdenes y menos aún de esa manera.
Sus cejas formaron un claro ángulo de enojo -No puedo hacer eso, no quiero arriesgarme a tener mi celo aquí dentro, no de nuevo y tampoco quiero que nadie se entere, ya te lo había dicho antes- respondió enfadado.
-Déjalos... y yo te ayudaré con tus ciclos de calor- dijo con una mirada llena de determinación -cuando un omega está en celo necesita un alfa para tener sexo y regularse. Ya lo hicimos una vez, no pasa nada si lo hacemos de nuevo, puedo hacer el sacrificio- dijo tornando su mirada hacia otra dirección, como si le diera pena.
¿Qué estaba diciendo este chico?, parecía ser alguien con cero interés en el omega y de repente no quería dejarlo ir, además de eso, ¿qué le hacía pensar qué la situación del día anterior se iba a repetir?, eso ocurrió por factores biológicos, no por factores sentimentales.
Ciertamente la atracción del menor hacia su compañero existía, pero tampoco podía denominar esa atracción como "amor", y no es que haga falta estar enamorado para tener sexo, pero, él anhelaba encontrar a su pareja destinada o alguien con quien enlazarse por el resto de su vida, por lo cual no tenía interés en tener encuentros casuales con personas que no le amaran recíprocamente.
-¿Quién dice qué quiero volver a hacerlo contigo?, no te confundas, lo que sucedió ayer fue culpa de las feromonas que estuviste impregnando en mí... es cierto que te agradezco por tratarme con gentileza, pero igual no tenías por qué hacerlo, podía haberme aliviado yo mismo- dijo a la defensiva.
El más alto sujetó con fuerza las muñecas del contrario -No sabes nada, idiota. No reaccionaste a mis feromonas porque yo estuviese intentando engatusarte, sino porque somos biológicamente compatibles. Esas cosas suceden, tus medicamentos poco a poco van a dejar de surtir efectos en mí, e incluso es posible que te topes con algún otro alfa que tenga feromonas muy dominantes y provoque que tus supresores fallen y entonces podrías correr peligro, pero haz lo que quieras- dijo liberándolo y dejándole solo.
Él era difícil de descifrar, si simplemente quería seguir manteniendo encuentros casuales podría haber sido honesto, y quizás Isagi se lo hubiera pensado, pero utilizar excusas para obtener lo que deseaba no le agradaba para nada.
-No sé cuál es su problema con mis supresores, tampoco es que tenga tantos años de estarlos tomando, aunque sí tiene razón en que parecen no estar funcionando del todo bien. Podría considerarlo, ya que si de todas maneras no funciona no tiene sentido alguno seguirlos utilizando- dijo pensativo -además de que en realidad no me molestaría hacerlo de nuevo con él-.
Había llegado el día en que todos los equipos finalizaron sus partidos, por lo cual Ego reunió a todos para explicar la tercera selección, por suerte muchos de sus amigos habían logrado llegar hasta ese punto, menos uno de ellos... Kunigami.
Isagi no lo podía creer, un alfa con tan buenas cualidades como él no había logrado llegar hasta la tercera selección, "¿Cómo se estará sintiendo Chigiri?", pensó. Para la nueva fase había que formar nuevos equipos, debían que elegir entre el A, B o C.
El omega estaba indeciso, pero contaba con algo de tiempo para hacer su elección. Era hora del almuerzo y los restantes miembros del equipo Z hicieron una pequeña reunión en el comedor, discutiend sobre qué equipo elegir, él se encontraba pensativo entre el equipo de Nagi o el de Rin.
Aprovechando que todos debatían, Isagi se acercó a su amigo omega para hacerle una pregunta -¿Estás bien?... eh, con lo de Kunigami- dijo sin afán de hacer sentir mal al contrario -Sí, así son las cosas dentro de Blue Lock, no podemos hacer nada al respecto- contestó sin más.
Seguramente él se sentía impactado y triste por la noticia y solamente estaba actuando como si no hubiese ocurrido nada, lo mejor sería evitar tirar sal sobre la herida.
La hora de dormir había llegado, el peliazul se encontraba en el baño lavándose los dientes cuando se encontró con un viejo amigo, Barou -¿No puedes elegir un equipo?, eres lamentable. Yo entraré a cualquiera en el que no esté ese tipo desordenado de mierda- dijo haciendo una pausa en su cepillado.
-Oh, eso es genial, es algo que definitivamente tú dirías- dijo el contrario sonriéndole. Las mejillas del alfa se pusieron ligeramente coloradas, apartó su mirada y continuó con lo suyo. Un leve aroma llegó a su nariz, ¿era el olor de Barou?, el omega podía percibirlo incluso más que antes, no sabía si era porque antes se combinaban las feromonas de Nagi con las suyas o si era porque la medicación estaba fallando.
Pero no había notado lo agradable que era hasta ahora, también su comportamiento era diferente, era como si fuera más dócil, al más bajo esto le parecía hasta tierno. El contrario se agachó para escupir y enjuagarse la boca.
-Debo decir que me jode que no estés en el top 6, no te estanques, ya que necesito destruirte- declaró. A pesar de estar diciendo estas cosas, seguía pareciéndole algo tierno -¡Sí!- respondió enérgicamente.
De nuevo Barou se sonrojó y se dio media vuelta -Joder, apesta a omega. De seguro hubo uno antes aquí que dejó su aroma impregnado en el baño- dijo despidiéndose con su mano.
"Que apesta a omega, dice, ¿será que estoy empezando a soltar feromonas?" pensó preocupándose un poco. Terminó de cepillarse los dientes y se dispuso a salir del baño encontrándose en la puerta con Niko, se saludaron y siguió su camino -Ya veo, el olor era de Niko, ya que él es un omega, por un momento me asusté- se dijo a sí mismo.
Como él aún se encontraba indeciso sobre el equipo que debía escoger, se dirigió a la sala de monitoreo para poder observar las jugadas de Nagi y Rin y así poder tomar una decisión, para su sorpresa vio que la sala no estaba vacía -¿Tú tampoco has podido elegir? preguntó uno de los alfas más codiciados debido a su estatus social -¿Reo?, pensé que sin duda elegirías a Nagi- respondió.
-Tienes huevos para decirme eso luego de que él me terminara por ti- respondió. Isagi había olvidado ese pequeño detalle, aunque en realidad no había sido su culpa. Sin embargo, a su mente llegaron los recuerdos de aquel día en que se besaron, y empezó a sentirse algo culpable, pero bueno, ellos no estaban juntos en ese momento y Reo no tenía por qué enterarse.
-No te tengo ningún rencor, sé que Nagi fue quien me abandonó, realmente tú no tienes la culpa- respondió de manera muy madura -a menos de que te hayas metido con él, en caso de ser así no te podría perdonar- sentenció.
-N-no, no pasó nada, ¿no ves qué soy un beta cualquiera?, ¿cómo podría gustarle alguien como yo a un alfa?, no digas tonterías- dijo haciéndose menos para que Reo olvidara el tema y le dejara vivir, él no quería tenerlo como su enemigo, de hecho le caía muy bien.
-¿Pero qué dices Isagi?, si eres muy lindo, y eso es lo que más me molesta. Dices ser un beta cualquiera, pero en realidad pareces un omega, y no hay nada que le guste más a un alfa que un omega con tus facciones. Bueno, a mí personalmente me gustan más los alfas, específicamente Nagi, pero no puedo negar que hay algo en ti que te hace ser atractivo- el contrario no se esperaba para nada esas palabras, sobre todo proviniendo de Reo.
Él no sentía miedo a su lado, se veía que el alfa era devoto a Nagi, "creo que él merece a alguien que lo trate mejor, espero que no regresen, pero parece ser algo dependiente" pensó mientras se sentaba a su lado encima de un cojín. -Gracias- respondió apenado.
-Nagi... para mí él lo es todo, no sé si debería entrar en su equipo o elegir uno diferente, me aterra pensar en que se aleje aún más de mí, no sé si puedas entender lo que digo, y ni siquiera me refiero enteramente en un ámbito romántico- dijo con sus ojos llenos de tristeza y duda, se veía que la había estado pasando mal.
Isagi se sentía identificado con sus sentimientos -Para mí, Rin es igual. Creo que si tomo más distancia de él, podríamos separarnos para siempre, y yo quiero superarlo algún día... gracias, Reo, ahora sé que quiero seguir estando en un equipo con Rin- volteó a mirarlo y tenía una expresión burlona en su rostro.
-¿Entonces te gusta Rin?- preguntó ocultando su risa con su mano. El más bajo se sonrojó ligeramente -¡No es eso!, no me gusta Rin, me refiero que quiero seguirlo teniendo como mi rival- diablos, ahora él malinterpretará la situación.
-Ja, ja, ja es broma, no te preocupes. Gracias, creo que yo también he tomado una decisión- respondió sonriendo.
