Disclaimer

Ranma y ninguno de los personajes de Ranma 1/2 me pertenecen, todos son propiedad y autoría de Rumiko Tahakashi. Este fanfic es realizado sin fines de lucro


Amor maduro

Ranma se encontraba furioso en su habitación, había discutido nuevamente con su padre porque, como siempre, lo había prometido con alguna otra chica aún y cuando le había dicho explícitamente que ya no lo hiciera, golpeaba duramente el makiwara descargando ahí todo su coraje, pero no estaba sirviendo de mucho, sentía que debía golpear a su viejo y mandarlo hasta el otro extremo de Japón, no entendía cómo seguía atreviéndose a tales desfachateces, él ya era un hombre maduro, ya podía decidir sobre sí mismo, pero eso a su padre no le importaba, siempre buscaba cosas que fueran beneficiosas sólo a sí mismo sin importarle los problemas que le causara a él, como ahora, que gracias a su estupidez Akane se había vuelto a enojar como si fuera él el culpable de tener tantas prometidas.

En un arranque de furia golpeó tan fuerte al makiwara que simplemente se rompió, bufó en señal de frustración, tendría que buscar otra forma de practicar ahora, sin opción alguna se sentó en la cama mientras miraba a la pared. Si lo analizaba bien, se sentía traicionado, pensaba que, como ya lo había prometido con Akane, ya no se atrevería a seguir haciendo lo mismo, pero qué equivocado estaba, revolvió su cabello tratando de alejar tanta frustración y, como no fue capaz, se dejó caer en su tálamo. El techo tampoco le dio una respuesta.

Estaba a punto de concluir la universidad, su relación con la peliazul iba bien, la mayor parte del tiempo, no como ahora, usualmente tenían sus pleitos y diferencias, como siempre, pero de alguna forma, no eran igual, admitía que había ayudado un poco el estar lejos de Nerima, de su familia y de todos los locos que siempre les rodeaban, le gustaría poder decir lo mismo del trío de locas, pero ellas, pese a que él había hablado claro con ellas, se negaban a ver la realidad. Al principio había sido difícil, las tres juraban que Akane le había lanzado un hechizo o algo por el estilo y comenzaron a atacarla cada vez que la veían, él no hizo nada por petición de la chica, sin embargo, cuando las cosas escalaron y la empezaron a atacar inclusive en medio de la noche, tuvo que hacer algo al respecto, por lo que pasó varios meses quedándose en el apartamento de la chica en las noches.

El mayor problema ocurrió cuando la abuela de Shampoo se involucró, decía que estaba manchando el nombre de su nieta al dormir en el mismo lugar que otra mujer, no entendía cómo es que ahora si importaba eso y no cuando vivía en el hogar de los Tendo, cosas de viejas supuso, la amazónica le recordó que él era el prometido de Shampoo y que debía de respetarla como lo que era, obviamente él negó diciéndole que nunca había aceptado tal propuesta, la mujer mencionó que, de acuerdo a las leyes de las amazónicas, lo era desde el momento en que la derrotó, así que su obligación era casarse con ella. Cansado de la situación, Ranma le preguntó qué podría hacer para romper ese pacto a lo cual la vieja dio tres opciones, podía morir, la cual quedó inmediatamente descartada, podía derrotarlo Shampo, lo cual nunca pasaría, la chica haría todo lo posible para que el azabache ganara, o, podía derrotarla a ella. Pese a que eran tres opciones realmente sólo tenía una, así que aceptó, pero pidió una semana para prepararse, la mujer aceptó.

El día de la batalla acudieron Ukyo, Akane, Shampoo por su puesto y Mouse, Kodachi dijo que no le interesaba algo tan banal como eso ya que él era su prometido y aquello sólo era una entretención. Cuando comenzaron, el azabache notó la diferencia a todas las veces anteriores que la había enfrentado, en esta ocasión no estaba jugando, se dio cuenta del por qué era la matriarca, su experiencia hablaba por ella, sin embargo, había mucho en juego, y él no podía darse el lujo de perder, en esa semana preparó todo cuanto pudo, desde usar sus mejores técnicas hasta trampas y trucos sucios, en esta ocasión no le importaba el cómo, pero debía ganar. La pelea duró más de lo que imaginó, incluso dudó si podía realmente vencerla, pero al final lo logro, para coraje de la mujer, tristeza de la pelimorada y asombro de todos.

Enojada, la mujer aceptó su derrota y felicitó su ingenio para lograrlo, admitió que, si bien no había sido lo más honesto se divirtió mucho peleando con toda su fuerza, como hacía siglos que no lo hacía, dicho esto declaró que el compromiso entre él y Shampoo era anulado, sin embargo, añadió que, aunque ya no había ningún lazo entre ellos, ella no podía decidir por su nieta, quien en ese momento declaró que, sin importar qué, ella se casaría con Ranma, el chico quiso replicar, pero una suave mano sobre su hombro le detuvo, Akane negó ligeramente con su cabeza, decidió que tal vez otro día.

Paulatinamente las cosas volvieron a lo que ellos podían llamar normalidad, y aunque el trío no terminaba por aceptar la relación entre ellos dos, al menos la intensidad de sus ataques había disminuido y el no estar al pendiente de que la vieja bruja la atacara le quitaba un peso de encima. Y así habían continuado su vida escolar, con altibajos y relativa estabilidad, hasta que una nueva prometida hizo su aparición en la puerta de su dormitorio justo cuando la peliazul acudía a visitarlo, maldijo su suerte. Lejos de lo que pensó que pasaría, su prometida sólo dio media vuelta y se alejó de la misma forma lenta en la que llegó.

De eso habían pasado un par de días, en los cuales intentó resolver el caos que su patriarca había creado, comenzó por hablar con la chica, la cual le dijo que Genma había hablado con su padre y le había prometido su mano en matrimonio a cambio de unos terrenos que poseía, el ojiazul escuchó atentamente la historia de cómo el viejo hombre los fue envolviendo diciéndoles lo buen partido que era, esa era su especialidad, Ranma se disculpó mucho por los engaños de su padre y por el hecho de que no podría casarse con ella, pensó en decirle que él ya tenía una prometida, pero sabía los problemas que acarreaba esa palabra, así que prefirió exagerar un poco y decirle que, en realidad ya estaba casado, pero que debido a que aún estaba estudiando no podía estar en el mismo lugar que su esposa. Le supo mal no decir la verdad, pero completamente mentira no era.

Por suerte la chica era una persona fina y delicada, por lo cual en esa ocasión no hubo alguna pelea, aunque sí algunas lágrimas, sin embargo, se sorprendió al saber que eran de alegría, resultaba que la chica estaba enamorada de un joven de su pueblo y él de ella, pero nadie lo sabía, por eso del compromiso hecho por su progenitor, agradeció la respuesta y atención del chico y se despidió prometiendo informar a su padre y tratar de hacer lo mejor para que Genma no fuera castigado por su mentira. Ranma agradeció, aunque internamente pensó que su padre no merecía tal consideración.

Después de eso estuvo intentando contactarse con su prometida, primero acudiendo a su residencia, pero nadie le abrió, no quiso insistir mucho ya que, si lo hacía, corría el riesgo que la casera la sacara, también lo intentó en la universidad, pero por extraño que pareciera no la veía por ningún lado, la chica era bastante escurridiza cuando se lo proponía, también lo intentó en el camino que usualmente utilizaban para regresar a casa pero fue más que nada para cubrir todas sus bases, obviamente no la encontró. Varias veces pensó en llamarla, pero si acudiendo personalmente no le atendía, quién le aseguraba que lo haría por teléfono. Suspiró derrotado, no se le ocurrían más cosas por hacer. Un llamado a la puerta lo sacó de su ensoñación, su corazón latió desbocado, sin embargo, cuando abrió la puerta, quien se encontraba al otro lado era quien menos imaginaba.

- Hola, hijo, espero no interrumpirte

- ¿Mamá? – Parpadeó un par de veces para asegurarse que ella se encontraba ahí - ¿Qué haces aquí?

- Ranma, querido, no es de caballeros dejar a una dama en la puerta

- Tampoco es de caballeros invitar a una dama al cuarto de un hombre que vive solo – sonrió

- Cierto, pero eso no aplica si la dama es tu madre – devolvió la sonrisa

- Pasa, mamá – se hizo a un lado

Ranma se alegró internamente de haber acomodado su alcoba el día anterior, no quería saber lo que haría su madre si lo veía desordenado. Vio a la mujer caminar a paso lento y sentarse en el mullido colchón, no había mucho espacio ni muebles, sólo un escritorio con una silla y su cama, él por su parte tomó lugar en la silla. Ver a su madre le alegraba, pero también le daba miedo, uno nunca sabía si te iba a dar un abrazo o intentar partirte en dos con su katana.

- Ranma, hijo… - comenzó – He venido a visitarte porque estoy muy preocupada por ti – confesó – Y antes de que intentes decirme que estás bien, quiero decirte que Akane me llamó hace unos días muy consternada

- ¿Akane? ¿Has hablado con ella? – su madre le contestó asintiendo con la cabeza

- Una madre nunca debe meterse en la relación de un hijo, pero, considero que, si ella me buscó, fue porque necesitaba el consejo de una madre, y me halaga saber que haya pensado en mi como una, pero me dejó sumamente preocupada. Obviamente no puedo decirte lo que ella me contó, y por supuesto que lo que tu me digas no se lo diré a ella, pero si necesitan orientación, espero que puedan confiar en mi para ayudarles.

El azabache miraba atentamente a su madre, nadie conocía la verdadera relación que llevaban él y Akane a excepción de ella y Kasumi porque las consideraban las más maduras y discretas, y que respetarían las decisiones que tomaran, y el doctor Tofú, aunque él fue por otras cuestiones, sabía de sobra que, si necesitaba confiar en alguien, podía ser ella, pero le daba un poco de vergüenza abrirse.

- No es nada, mamá – dijo al fin

- ¿Seguro? – el chico asintió

El silencio se hizo en el lugar, el chico miraba al piso para evadir la mirada de su madre la cual la sentía como una puñalada, se preguntaba mentalmente lo que le había dicho la peliazul, pero sabía que, no importaba cuánto le cuestionara, ella nunca diría nada, y no es que fuera a hacerlo de cualquier manera.

- Ranma ¿Sabes por qué amo a tu padre? – la pregunta que rompió el silencio tomó por sorpresa al chico

Muchas veces se había preguntado él lo mismo, pero jamás pensó en realmente preguntarlo, es decir, él sabía por qué su padre la había elegido a ella, y era el tema de siempre, el dinero, pero no sabía por qué su madre seguía con él.

- Verás, hijo, yo sé qué concepto tienes de tu padre, porque es el mismo que tiene todo el mundo de él, un hombre codicioso sin preceptos que sólo ve por él mismo y que nunca practica lo que predica y déjame decirte que, tienes razón – Ranma le miró como si de pronto le hubiera crecido otra cabeza – Tu padre es un hombre que tiene más defectos que virtudes, es un cobarde, tiende a huir e ignorar los problemas que crea, bastante egoísta entre otras cosas, pero también tiene buenas virtudes – el chico le miró con una expresión de no creerle – Como por ejemplo, un sentido del honor muy grande – sonrió con una mirada de enamorada – Verás – retomó su relato – Tu padre y yo éramos de mundos muy distintos, yo era la hija de un hombre acaudalado y él era sólo un joven artista marcial que entrenaba por los alrededores, él, al carecer de tantas cosas, buscó cómo sobrevivir en ese mundo cruel, y supongo que, al ver que mi padre tenía estabilidad financiera no lo pensó dos veces y me comenzó a cortejar, y pese a lo que pudieras pensar de él, tu padre era un hombre muy bien parecido en su juventud, de hecho tú te pareces mucho a él – confesó, no fue consciente del estremecimiento de su hijo – El camino para que mi padre lo aceptara no fue sencillo, tuvo que usar todos sus recursos para conseguirlo, y tu sabes que tu padre puede ser bastante persuasivo y al final lo logró, sin embargo mi padre puso una condición, sólo entregaría una pequeña dote para que nosotros pudiéramos comenzar nuestra vida, no más, al decirlo, yo creí que tu padre se arrepentiría, sin embargo, no lo hizo, siguió con nuestro compromiso y al poco tiempo nos casamos, después viniste tú, por supuesto, pero entre esos dos eventos, sucedieron muchas cosas, nuestro matrimonio nunca ha sido sencillo, por supuesto, yo me casé enamorada, llena de idealizaciones y sueños, como el que después de la boda seríamos felices para siempre, que él y yo éramos almas gemelas y que no importaba las peleas y discusiones que tuviéramos siempre estaríamos juntos como familia. Sin embargo, en nuestra primera pelea descubrí que las cosas no eran así, no existía algo como un amor sin dolor, y eso lo confirmé el día que me dijo que te llevaría lejos para entrenarte, ese día pensé que moriría, que mi familia se estaba desmoronando, que mi matrimonio era una mentira, pasé todo el día llorando contigo en brazos, tu no lo recuerdas porque eras muy pequeño. Después de analizarlo mucho, descubrí que, lo que yo sentía no era verdadero amor o, mejor dicho, era un amor romántico, fue en ese momento que tuve que decidir si quería seguir viviendo en él o cambiaba, y decidí lo segundo, decidí confiar en tu padre, en creer en lo que me prometía, en luchar por mi familia, aunque estuviera separada de ella, y aunque en ocasiones me llegué a sentir sola y sin esperanzas, seguí creyendo que este era el camino correcto y ahí descubrí otra cosa, que mi amor había evolucionado – Notó cómo Ranma la miraba expectante - ¿Sabes lo que es el amor maduro? – recibió como respuesta una negación por parte del chico – Un amor maduro es lo contrario a un amor romántico, el amor maduro sabe que el amor no está en el corazón, sino en el cerebro, el amor se puede razonar, pensar analizar, también, sabe que nunca hay garantías en la relación, entiende que las personas cambian, y que las parejas están en constante evolución, comprende que tu pareja no es perfecta, sino que tiene virtudes y defectos, luces y sombras, sabe que el amor sano es fácil y que nos ayuda a crecer,, valora a su pareja, sabe hablar, escuchar y respetar, supera los problemas juntos, a pesar del miedo que conlleva, entiende que la pareja no intenta dañarte, aunque eso parezca, y en el peor de los casos, ve en la separación consciente el único camino en aquellos casos en los que la relación ha terminado. Tu y Akane están en este momento en el amor romántico, donde creen que todo es sencillo, pese a las dificultades que ya han pasado, y están pasando la prueba de, si su amor evoluciona a uno maduro, o se termina, estas dificultades no terminarán, seguirán a lo largo de toda su vida y su relación, pero este es su momento clave donde deciden qué es lo que harán.

Nodoka terminó de hablar, Ranma no tuvo nada por decir, era mucho para procesar. La castaña sacó una pluma y un papel de su pequeño bolso, anotó algo en él y se lo entregó en la mano a su hijo, después puso una cariñosa mano sobre el fornido hombro dándole un ligero apretón, acto seguido se retiró del lugar sin darle tiempo al chico de reaccionar, miró el pequeño papel en su mano y supo lo que debía hacer.

Akane suspiró por enésima vez, intentaba estudiar, pero nada más no podía concentrarse lo suficiente, se planteó varias veces irse a su hogar, pero temía que su prometido se encontrara ahí, había estado evitándolo los últimos días en el único lugar que nunca se le ocurriría buscar, la biblioteca. En su mente se repetía sin cesar la última imagen del chico, había, como siempre, hecho una historia en su cabeza, la cual estaba casi segura que era errónea, pero aún así no se sentía en confianza de confrontarlo. Presa del pánico y pensamientos caóticos pensó en llamar a Kasumi, y aunque su hermana era más madura y centrada que ella, las dos estaban igual de perdidas en eso de las relaciones, pues apenas llevaba saliendo con el doctor Tofú un par de meses, sintiéndose sin salida llamó a la otra persona que tal vez podría darle un consejo, y aunque no quería ser la causante de la muerte de su prometido no tenía a quién más acudir.

Cuando habló con ella intentó que su explicación de lo visto fuera lo más imparcial posible, sin que sus inseguridades, miedos y fantasías descontroladas se interpusieran con el único fin de que la mujer no tomara su katana y saliera corriendo a cortarle la cabeza a su propio hijo, para su suerte, su tía Nodoka se portó bastante razonable y neutral, la escuchó y le dio consejos de una forma tan cariñosa que se preguntó si es que acaso así sería tener una madre a su lado, suponía que sí. Ese día duró tanto al teléfono que se sintió culpable de haberle quitado tanto tiempo a la mujer, sin embargo, la castaña la calmó diciéndole que ella estaría ahí cuando lo necesitara.

La mujer le ayudó a ver algunas cosas que, de otra manera, jamás hubiera podido, como el hecho de que en realidad no supo lo que pasaba ahí, tal vez sólo era una chica buscando a algún pariente y se equivocó de habitación, o quizás si era alguna prometida nueva, pero Ranma la había elegido a ella, y la prueba la tenía en el dedo anular de su mano izquierda, jugó de forma distraída con el pequeño objeto en su dedo girándolo, sabía que la castaña tenía razón. Suspiró nuevamente.

- Akane – dijo una voz en algo apenas más fuerte que un susurro a su espalda

Akane se sobresaltó un poco y sus mejillas se tiñeron de carmín, el deseo de escapar la invadió, pero no podía correr en ese lugar, estaba atrapada, había cavado su propia tumba, y más importante, ¿Cómo la había encontrado?

- Mamá me dijo donde encontrarte – contestó a la pregunta no hecha

La peliazul se sintió molesta, pero no podía culpar a la mujer por querer ayudar a su primogénito, a fin de cuentas, era su madre.

- ¿Podemos hablar? – notó como la chica asintió suavemente, tomó asiento junto a ella.

La chica se asustó, no imaginó jamás que hablarían ahí, en un lugar donde no podían hacer ruido, aunque si lo pensaba era bastante astuto de su parte.

- Primero que nada – comenzó el chico sentándose a su lado– Quiero que sepas que yo no tuve nada que ver en esto, fue mi padre, como siempre, que sólo vio por él mismo, y me prometió con alguien más sin mi consentimiento, por eso viste a una chica frente a mi puerta, con ella no pasó nada, solamente hablamos, le aclaré que yo ya tenía una prometida y que yo no podía corresponderle, ella me contó que, de hecho, tampoco quería estar prometida conmigo, que ella tenía una persona en su ciudad y se amaban, así que por eso no te preocupes. Con respecto a Ukyo, Shampoo y Kodachi, lo haré, hablaré con ellas, sin embargo, no te garantizo que lo acepten, y probablemente busquen pelea y sí – le interrumpió apenas abrió la boca – sé que eres muy capaz de defenderte tu sola, pero tu juegas limpio, ellas no, o al menos Shampoo y Kodachi. Por último – le tomó de la mano – Cuando te di esto – señaló la joya en su dedo – te prometí muchas cosas, las cuales ahora que he hablado con mi madre, sé que carecen de sentido y fundamentos, a excepción de una cosa, que siempre te voy a amar. Nuestra relación nunca ha sido como las demás, y está lejos de ser normal, probablemente seguiremos teniendo peleas entre nosotros, y tal vez también con otras personas, ya sean por culpa de mi padre o simplemente porque buscan desafiar a nuestro dojo – El nuestro le supo muy agradable – pero intentaré que, pese a nuestra forma de ser, hablemos primero antes de tomar cualquier decisión, quiero que, aunque no sepamos como, nos comuniquemos nuestros sentimientos, que podamos decir cuando el otro nos lastimó y aclararlo y quiero superar todos estos problemas y dificultades juntos, sin importar los miedos – los ojos de la chica se comenzaron a llenar de lágrimas - No te puedo prometer que seremos siempre felices, porque no lo seremos, pero te puedo prometer que siempre haré lo mejor para que podamos resolver nuestras diferencias, yo quiero un amor maduro contigo – notó cómo la chica lo miró con cara desconcertada y dejó de lado su mirada llena de amor – Después te explico, fue algo que me dijo mamá y que requiere algo de tiempo, pero te prometo que no es nada pervertido como sueles decir

- ¡Oye!

- Akane, hoy descubrí, que yo no te amo porque te necesito, yo te necesito porque te amo

La chica derramó un par de lágrimas por las palabras dichas, su prometido tenía razón, si querían que lo de ellos funcionara, las cosas debían cambiar, ya no podían ser aquellos adolescentes que, en cuanto se peleaban se dejaban de hablar por días, ahora, si de verdad les interesaba seguir juntos, debían hablarlo, tampoco podía ella seguir resolviendo todo siendo agresiva, debía de decirle cuando la hería, aunque eso le costaría mucho, pero ambos podrían solucionarlo si se lo proponían, debían aprender a perdonarse, a saber que estaban juntos pero que también era posible tener cada uno sus propios objetivos y tener en común había mucho por mejorar, pero si de verdad se amaban, lo podrían superar, y si alguien tan cerrado, terco y hombre como Ranma Saotome estaba dispuesto a abrirse y mostrarse más humano frente a ella, lo mínimo que podía hacer era lo mismo.

- Yo también te amo Ranma – le dijo dándole un cálido abrazo

No sería fácil, aún tenían mucho que aprender, pero ahora ya tenían su primera meta en común, que era buscar lo que el chico definió como su amor maduro.


Notas del autor

Este fanfic fue realizado como parte de la dinámica de la página de facebook #MundoFanficsInuyashayRanma para su #Rankane_week_2024 en su dinámica #por_amor_al_fandom

Para el sexto día, y recta final, tenemos #dia_6_Amor_maduro, agradezco mucho la invitación por parte de #MFFIYR para participar en esta divertida dinámica.

La idea es que sea un fanfiction por día, pero como todo buen escritor, se me vino el tiempo encima y no los pude terminar, así que, posiblemente los fanfics no salgan conforme a como deberían ser, uno por día, pero intentaré que salgan los siete, por eso es que este fanfic es tan corto.

Como siempre, agradezco a todos los que leen mis fanfics, porque sin ustedes, estos no tendrían vida, y también agradezco a todos los que pueden y quieren dejarme un review, siempre son bienvenidos