Cambios externos
Día 4.
Los días pasaban con tranquilidad uno tras otros para la pareja incestuosa que ahora formaban Len y Rin.
Sus vidas habían cambiado en varios aspectos, empezando porque ahora ya no tenían las típicas peleas habituales de cualquier clase de hermanos, simplemente evitaban molestarse el uno al otro. Len por su parte, intentaba no responderle a su gemela cuando esta se comportara de una manera infantil o ridícula, y Rin intentaba no abusar más de su hermano, ya fuera por su paciencia o por su caridad con ella.
Después, su nuevo método de entretenimiento durante los momentos del ocio, había pasado de los videojuegos a él besuqueo, sesiones de intercambio de saliva que llegaban a extenderse hasta más de dos horas.
Y tercero, se habían puesto a la defensiva cuando se trataba de sus canciones, por lo cual habían cambiado varios proyectos, así como aceptado algunos otros, en donde ambos pudieran cantar juntos, e intentando discretamente de involucrarse en los cuales ambos fueran pareja.
Lástima que esto sólo hubiera durado dos días, antes de que regresara la novia pública de Len: Miku Hatsune.
Era de mañana cuando los dos Kagamine estaban sentados en el sofá, abrazándose uno a otro mientras veían el programa animado de la mañana, al cual no le prestaban tanta atención como solían hacerlo antes, debido a que esta vez jugaban un pequeño juego de besos a escondidas, en el que cada vez que estuvieran fuera de la vista de todos, se darían aunque fuera un pequeño beso en la mejilla y de ser posible, en los labios.
Volteaban sus miradas de manera continua a la cocina, en la ala derecha de la casa, en donde Luka discutía con su novio Gakupo de ciertos malentendidos entre ambos, los cuales serían únicamente posibles de comprender, de haber seguido el contexto de las últimas diez horas de platica de pareja.
Kaito todavía no se había levantado, y si lo había hecho, seguramente no bajaría, y es que los gemelos no lo habrían notado debido su enamoramiento reciente, pero el peli azul habría desarrollado cierta repelencia al Vocaloid samurái desde hacía unos días, desde el mismo día de la confesión de ambos rubios. Pero ese era otro problema que no es del interés momentáneo.
De todos los demás cantantes, o no estaban presentes, o estaban en el sótano, grabando algún sencillo o alguna cosa por el estilo, bajo la vigía del Maestro, quien ahora dominaba a la perfección su tableta táctil, tras varias horas de casi morir en el intento.
Estaban mirando como Luka se giraba para exclamar cierto hecho vergonzoso a Gakupo, cuando Len se apresuró a besar la frente de Rin, para luego voltear la mirada al televisor, como si nada hubiera ocurrido.
Rin devolvería ese beso a continuación de la siguiente distracción de Luka, quien por suerte, parecía ni siquiera haberse percatado de la presencia de los rubios. Así, para asegurarse de que no hubiera ninguna infortunada mirada que llegara a descubrirlos por las escaleras de bajada, la chica empujó a su gemelo para que se recostara en el sofá, colocándose encima de él y manteniéndose a unos centímetros sobre él.
Pero antes de que pudiera comenzar a acercársele lo suficiente para poder besarlo en los labios, un fuerte golpe en el sillón provocó que Rin cayera al suelo, justo entre la mesa de centro y eso sofá.
Len escuchó un par de quejidos simultáneos, uno enfrente y otro detrás del mueble en el cual estaba recostado.
De pronto, por detrás del sillón, vio levantarse a un par de coletas verdes colgantes, para después dejar ver la cara blanquecina de una chica de diecisiete años, sobándose la cabeza con su mano derecha. Su querida novia había regresado.
-¡Lenny!- gritó emocionada la peli verde mientras se levantaba aún más, dejando ver su suéter de color a amarillo y cuello de tortuga, brincando por encima del sillón, y aterrizando en su querido novio, abrazándolo por el cuello con fuerza -¿Me extrañaste?- preguntó con cariño mientras acercaba su mejilla a los labios del rubio para que la besara.
-Si… bastante- dijo Len de manera distraída mientras besaba ligeramente la mejilla de la chica e intentaba voltear a ver a su hermana en el suelo, quien sobaba su frente con una jaqueca surgiéndole a causa de la caída.
Rin volteó a ver con algo de enojo como la peli verde comenzaba a besar la mejilla del rubio, aunque naturalmente no esperaría a que este la alejara al instante, al menos se imaginaba que la alejaría de manera disimulada, pero en lugar de eso, permitía que le besara de manera libre.
-Hola Miku- le saludó la rubia mientras se levantaba del suelo y estiraba la mano para darle un apretón, pero en lugar de eso, recibiendo un cálido abrazo de la peli verde, quien se había alejado de su hermano con rapidez.
-Quería darte una sorpresa, Lenny, pero cuando veía agachada terminé golpeándome contra el sillón cuando iba a saltar para abrazarte- dijo mientras dejaba a la rubia y se sentaba al lado de Len, quien apenas se había levantado, tomándole la mano -Casi no recibí de tus mensajes después de unos días- dijo extrañada.
-¡Ah, eso!- exclamó al recordar que le había prometido tres mensajes como mínimo al día mientras ella estuviera fuera, los cuales habían dejando de ser redactados y enviados tras la confesión de Rin -Lo que pasa es que encuentro mi celular desde hace unos días- dijo la primera excusa que se le ocurrí mientras que Rin se sentaba del otro lado de donde estaba Miku y le intentaba tomar la mano de manera disimulada.
-Lástima- pronunció la peli verde con alegría aún presente en su voz -Tendré que ayudarte a comprarte otro- Miku consideraría eso como uno de sus "Deberes de Novia" de entre los cuales estaba muchas otras tareas o apoyos inútiles al rubio - ¿Y que han estado haciendo en estos días que me fui?- preguntó sólo por mera cortesía, teniendo que contener su deseo de contar todas las cosas que había visto en Hong Kong.
"Conseguí un novio, y es Len" se imaginó Rin a si misma diciendo en cuanto la pregunta llegó a sus oídos, pero debería de ser cuidadosa con lo que tendría que decir relacionado al incesto, mucho más, porque no imaginaba lo que Le estaría pensando hacer con su relación con Miku.
-Nada, únicamente nos aburrimos todos los días- contestó sin mucha expresión el joven rubio, intentando disimular los miles de sentimientos que habían surgido entre él y su hermana.
-Pues bueno, déjenme les cuento todo lo que vi en Hong Kong, ¡Es una ciudad asombrosa!- comenzó a exclamar con todo el asombro contenido que aún le quedaba, mientras que Len, con su mirada distraída, alcanzaba a hacer contacto con la mirada de molestia y decepción de su gemela, la cual encontraba injustificada para el caso.
No importaba mucho de lo que estuviera hablando la peli verde, pese a que algunas de sus experiencias si habían sido realmente interesantes, pero en ese momento, Len sólo intentaba distraer su mente de la incomodidad de la situación, en especial por el apretón de mano de Rin, que no dejaba de hacerse más ajustado.
Tras finalizar de contar sus actividades del viaje, la Hatsune avisó a los rubios que tenía que ir a informar al Maestro de su retorno, ya que había sido Gumi la que le había recogido del aeropuerto al llegar. Con un pequeño beso en la mejilla que volvió a tomar de sorpresa a Len, se alejó de los gemelos en dirección del estudio casero que tenían en el sótano.
En cuanto Len y Rin estuvieron solos, la fémina aguardó a hasta cerciorarse de que Luka y Gakupo hubieran salido de la cocina, recibiendo luego una mirada inocente de su gemelo.
-Creo que tienes algo en la mejilla- le dijo comenzando a acercar su mano al rostro de su hermano, a lo que este siguió su trayectoria con la mirada. Pero en lugar de un suave toque, recibió una ligera y algo sonora cachetada justo en el lugar en donde había sido besado por Miku -Sólo era un poco de saliva de tu novia - remarcó esta última palabra al pronunciarla con lentitud.
El rubio sólo permaneció en silencio mientras analizaba la incomodidad de la situación, entrecerrando un poco los ojos, y llegando a la difusa conclusión de que, quizá, y sin mucha probabilidad, Rin estuviera molesta con él. -Rin… estás… - intentó preguntar algo con la mínima coherencia para el momento.
-¿Porqué no terminaste con ella?- preguntó de manera directa y sin rodeos.
-¿Qué?- se extrañó un tanto su hermano al escuchar aquello ¿Acaso querías que terminara con ella recién llegando de su viaje? ¿Cómo su primer recibimiento?- se atrevió a cuestionar mientras que Rin centraba una mirada de incredulidad, como si su sola pregunta no tuviera objetivo alguno.
-Tas siquiera pudiste haber evitado que pusiera sus manos sobre ticomentó Rin por lo bajo.
-¿Y que querías que le dijera cuando me preguntara por esa apatía por su regreso?- fue el ahora quien la ponía en evidencia a ella. -No lo sé, pero dejarte besar no me pareció la mejor opción- Rin no iba a dejar de tener la razón sin importar que realmente no la tuviera, y esperaba a que su hermano recordara eso.
-De acuerdo, entonces, según la princesa- remarcó Len la caprichosa manera en la que estaba pidiendo las cosas -¿Cuál es mi siguiente acción "ideal" a seguir?- le intrigó de manera sarcástica.
-Pues termina con ella- contestó la rubia con toda la calma del mundo, incluso un poco alegre al decir aquello.
-Rin… - intentó excusarse el joven rubio al encontrar bastante exigente aquella orden.
-¿Qué pasa? ¡¿Acaso no quieres terminar con ella?!- le acusó con voz furiosa.
-No es eso… - negó con rapidez mientras sentía la lasciva mirada de su hermana sobre él -Simplemente… - intentó decir la razón por la cual no podía terminar con la peli verde, pero sentía que de decirlo, se comprometería de mala manera en una situación aún más inapropiada que la actual.
-¿Simplemente la prefieres a ella como tu novia?- completó Rin lo que pensó que su hermano le diría, provocando que este se sintiera ligeramente ofendido.
-¡Te digo que no es eso!- volvió a replicar con más molestia, logrando esta vez que Rin retrocediera un poco, pero que continuara buscando respuestas de su hermano, a lo que este pensó que sería como mínimo darle una explicación -Simplemente… no quiero lastimarla… - contestó con algo de trabajo en expresarse, pues no quería que pensara que Miku le importaba más que ella.
Rin sólo frunció el entrecejo mientras volvía a acercársele a Len de la misma manera que antes - ¿Ah sí? Pues déjame decirte algo, Lenny- afirmó de manera retadora -Tu me habías dicho que yo siempre estaría por sobre las demás chicas- le recordó -Pero el hecho de que no seas capaz de terminar con ella, me hace pensar que lo que decías era una mentira- Len se asombró de que Rin dedujera eso de manera tan fácil.
-¿Por qué piensas eso? Ya te he dicho que nunca erigiría a nadie por sobre ti- volvió a insistir acerca de la inseguridad de su hermana.
-Porque este es el punto en el que bien podrías renunciar a estar relación si lo quisieras, y sabes que yo no podría reclamarte nada por eso- replicó con simpleza, dándole a entender a Len que aún le faltaba ese pequeño paso para comprobar que le importaba desarrollar una relación incestuosa seria, que implicaría por su puesto, riesgos y sacrificios.
-De acuerdo, terminaré con ella mañana a primera hora- contestó ligeramente resignado pero a la vez seguro y decidido, lo que hiciera falta para poder complacer a su princesa.
-No, termina hoy mismo con ella- exigió de manera ridícula para Len, provocando que sus ojos casi se salieran de sus cuencas.
-¡¿Hoy mismo?!- dejó escapar con un grito, para después percatarse de lo descuidado que habría sido eso -¿Cómo me pides que haga eso?- exclamó con un fuerte susurro, sólo para escuchar pasos ascendentes de la escalera que iba desde el sótano.
-Lenny, ya le avisé al Maestro de mi regreso- escuchó decir a Miku, para después girar su cabeza y divisarla tras la pared que separaba el paso de las escaleras con la sala -Y sólo para que sepas… continuó diciendo mientras se ocultaba un poco -Me dijo también que tu y yo podíamos dormir juntos, si tú querías, claro- dijo un tanto apenada por lo atrevido que sonaba eso, para después volver escaleras abajo, desapareciendo con la misma rapidez con la que llegó.
Rin ya sabía que Miku continuaría con su pequeño plan para dormir junto a su "novio" en la misma cama, sacándola a ella del lugar que había ocupado desde el nacimiento. Y si Len se tomaba su tiempo para terminar con la peli verde, ninguna excusa lo salvaría de una noche entera con ella.
-De acuerdo, terminaré con ella hoy mismo- le avisó el rubio a su hermana mientras que esta ganaba su primera sonrisa de verdadera malicia, borrándose al instante al pensar en lo que la hacía sonreír en sí -Pero dentro de unas horas, ¿Entendido?- dijo volteando a ver a su gemela, y observando en ultima instancias esa sonrisa triunfal.
¿Acaso le hacía ser feliz saber que a Miku se le fuera a romper el corazón? Tal vez, después de todo, era a la diva principal de Vocaloid la que se había atrevido a separarlos, aunque no fuera con mala intención. No obstante, de lo que si podía estar segura, y no temería arrepentirse de pensar, era en que al menos ahora podría tener a Len para ella sola.
Era el atardecer del mismo día del retorno de la Hatsune a su autoproclamada mansión. La chica no tenía muchos planes definidos, solamente la salida que Len le había propuesto desde un mensaje de teto que le había llegado durante su plática con el Maestro de su trato en Hong Kong para grabar varios nuevos discos. Aunque en el mensaje no se había especificado nada más que una simple caminata por el parque, la peli verde tenía la esperanza de por ir a visitar un restaurante que había sido inaugurado durante su tiempo en el extranjero.
Se estaba preparando a salir, cambiando su por una blusa de color verde y un pantalón de color azul oscuro, algo ligeramente más veraniego, agregando un poco de maquillaje, sombra en los ojos, y lápiz labial de tono rosado leve para que no se notara demasiado.
Observó por su ventana como el cielo se ponía gris, tapando en hermoso atardecer que se visualizaba por entre los edificios de la ciudad. Creyó en que sería apropiado ir sin un paraguas, pues confiaba en que no llovería, por mera corazonada.
En tan solo unos minutos ya estaba caminando por la pequeña vereda del parque que dividía a la mitad el área verde. Llegó hasta una banca en medio de todo el territorio, justo debajo de un árbol frondoso, logrando ver como su querido novio Len esperaba debajo de este, cómodamente recargado en el metal. Lo primero que pudo notar, fue la dificultad con la que lo reconoció, pues no eran sus ropas habituales de Vocaloid, ni una de sus vestiduras comunes normales, sino unas mucho más informales.
Vestía un pantalón oscuro, bastante holgado pero con un cinturón para evitar que se le cayera por completo, y unos tenis deportivos blancos con líneas laterales negras. En el torso, llevaba una playera de color verde oscuro con una corbata de color amarillo impresa por la mitad del pecho, y cubriendo todo esto, una sudadera de color naranja con gorro de interior blanco, con una gran letra "L" bordada en el lado derecho que separaba el cierre. Y lo que más le hacía confundirse con alguien más, una gorra negra que usaba hacia atrás.
Le sorprendió bastante encontrárselo con ese atuendo tan poco común en él, típico de un chico adolecente, que a juicio de la misma Miku, se veía bastante "Americano" o lo que ella definía con esa palabra.
Se acercó hasta él para tocarle un poco el hombro y sorprenderlo con su presencia, a lo que el chico volteó sin mucha sorpresa a verle de manera directa.
-Hola Lenny- le saludó con una sonrisa mientras se le acercaba y le daba un beso en los labios, sintiéndolo apenas correspondido, pero no le extrañó, pues sabía que Len todavía se reservaba un poco al contacto labial, incluso habiendo pasado más de un mes desde el inicio de la relación.
-Hola Miku- saludó con un tono bajo y hasta cierto punto seco, pero la Hatsune le ignoró para sentarse a su lado.
-Sabes, estaba pensando que podíamos ir a ese nuevo restaurante llamado Kento, que recién abrieron en la zona norte de la ciudad- le comentó con simpleza su plan improvisado.
-¿Nue… nuevo… restaurante?- Tartamudeó un poco al escuchar este plan, pero por una causa externa al mismo.
-¡Si así es!- exclamó una vez entendiendo que su pareja había recibido su plan -Es algo famoso, incluso supe de su inauguración desde China- comentó con intensión de compartir su asombro, pero Len no salía de su pequeño estado de nervios -De verdad me gustaría ir, sería bueno que anunciara mi regreso yendo al restaurante de moda- continuó diciendo mientras que Len continuaba de la misma manera inerte -además de que sería la primera vez que nos mostraríamos como pareja después de mu regreso- dijo esta vez con un tono cómplice, pero ni siquiera esto cambió la actitud del joven -Por favor Len, de verdad quiero ir -comenzó a decir en tono de súplica, pero no había caso, ahora la mirada del joven había bajado.
Y no era toda la culpa del rubio, pues el normalmente no cometía la descortesía de no poner atención a quien le estuviera hablando. En su mente, sólo podía escuchar la voz de su hermana repitiendo una y otra vez "Termina con ella" en un incansable e ininterrumpido bucle que seguía y seguía acallando la voz de la peli verde desde la mitad de su monólogo, hasta el punto en el que florecía cierta culpa que le obligaría a hacer lo siguiente.
-Miku, por favor, tenemos que hablar seriamente- le calló aún sin intención de interrumpir su súplica, provocando una ligera consternación en las últimas palabras salidas de la boca de la peli verde.
-¿Qué es lo que pasa?- preguntó bajando el tono de su voz y quitando la expresión alegre tanto de sus labios como de sus ojos ¿De qué quieres hablar?-
-Es acerca de nuestra relación… y es que- intentó no hacer contacto directo con sus ojos, suponiendo que con esto aligeraría lo siguiente por decir, al menos para él mismo -Quiero que terminemos- soltó de repente, incluso para lo que él esperaba.
Al voltear a ver la a los ojos a la chica, Len se arrepintió al instante, al observar como su mirada ahora se mostraba dolida, como si su corazón se hubiera roto de repente. Perfecto, como si no necesitara más culpabilidades -Pe… pero… ¿Por qué?- preguntó con una voz rasposa, indicio de que tal vez comenzaría a llorar.
-No es por nada en especial, simplemente no creo que esté funcionando- intentó no tener que decir la verdadera razón, no sólo porque sería más insensible revelarle que estaba enamorado de otra, sino que también para proteger su relación incestuosa.
-¿Es por lo de querer dormir contigo?- preguntó presurosa mientras se inclinaba hacia él.
-No, no es eso- continuó negando el rubio.
-De verdad no te quiero forzar a nada, y tu sabes que jamás haría algo contigo que no estuvieras dispuesto a hacer- dijo con bastante desesperación, considerando ese como su muy probable error fatal que acabó con el amor que Len tenía para ella. Y tal vez era cierto, después de todo, tras haber Rin escuchado de su plan para retirarla del mismo cuarto que Len, y después de que el Maestro aprobara, la Kagamine sintió que era necesario confesar sus sentimientos del tipo amoroso a Len antes de que los separaran, desencadenando la confesión incestuosa y el inicio de la relación.
-Ya te dije que no es por nada- comenzó a insistir Len mientras intentaba voltearse a ver a otro lugar -No siento que haya una verdadera conexión entre nosotros dos- no como la que él tenía con Rin -No creo que nos conozcamos a una profundidad verdadera- no como se conocía con Rin -Y además no creo que haya espacio para que desarrollemos una relación amorosa con tan poco tiempo de conocernos- apenas más de un año, a diferencia de más de catorce años con Rin -simplemente no creo que tu y yo embonemos como pareja- no como sentía que embonaba con Rin.
Miku no respondió, sólo mantuvo la mirada baja durante un rato antes de sollozar un poco. De verdad Len no esperaba que fuera un efecto tan negativo el que tendría, en todo caso, se imaginaba que ella lo quería mucho más de lo que él pensaba.
-Lo siento, de verdad lo siento… - se disculpó con cada vez más culpabilidad, sin poder hacer nada para calmar ese terrible sentimiento, pero en ningún momento perdiendo de vista lo que era realmente importante para él, y sobre todo, sin intención de arrepentirse ni redimirse.
-Es por otra… ¿Verdad?- dijo sin levantar la mirada -Es por otra chica por la que estás terminando conmigo ¿Verdad?- insistió mientras que el chico se ponía nervioso a causa de esto.
-Por supuesto que no- se apresuró a contestar con una voz temblorosa, pues no le convenía para nada que descubriera la verdadera razón de su rompimiento.
-¡Es eso!- exclamó la chica con una enorme indignación al no haber creído la mentira piadosa de Len -Mientras no estaba aquí, otra chica aprovechó y terminaste siendo seducido por ella- Len comenzó a negar con la cabeza cada vez más fuerte -¡Eso fue lo que pasó!- le siguió acusando cada vez con mayor ira.
-Yo jamás habría hecho eso- dijo firmemente el rubio, incluso sabiendo que su predicción no era tan inadecuada con respecto a lo que ocurrió de verdad, simplemente no quería tomar la versión de Miku en donde Rin se había aprovechado de la situación para "conquistarlo", eso no es lo que había pasado, no desde su punto de vista.
-¡Dime quien fue!- le ordenó mientras comenzaba a tomarlo de los hombros.
-Te he dicho que no fue nadie- siguió insistiendo Len en su inocencia, tomándola de las manos para que las retirara de sus hombros.
-¡Deja ya de ocultarla!- comenzó a moverlo fuertemente con impotencia de que no quisiera decirle el nombre de la entrometida No te das cuenta de que si se mete con el novio de otra entonces no es más que una zorra- le dijo con la suficiente seriedad como para que Len pudiera enojarse.
-¡De acuerdo, si hay otra!- gritó enojado mientras empujaba a la chica de los hombros y la alejaba con una mínima violencia, -Si hay otra mujer con la que prefiero estar más que contigo, ¡Y no es una zorra!- remarcó con autoritarismo, sin fijarse en que ahora tendría que justificar su infidelidad.
Ahora Miku le miraba con enojo, pues se sentía sumamente traicionada - ¿Y ahora me vas a decir quién es?- volvió a preguntar, esperado a que el resultado cambiara, pero Len sólo negó con la cabeza, por lo que la peli verde se molestó aún más -No puedo creerlo… ¿De verdad piensas que una cualquiera puede ser mejor que yo?- dijo con decepción e indignación, intentando ofender a quien quiera que le haya robado a su novio.
-¡Escúchame muy bien!- gritó enojado y callando a la chica verde, pero no por eso retirando su mirada de enojo sobre él -Si me he ido con alguien más, es porque me he cansado de ti- le dijo de manera seria, buscando desahogarse -Siempre hablabas de ti misma, nunca de nosotros, siempre era "Quiero esto", "Necesito aquello" o "Me gustaría tal cosa"- intentó imitar un tono de voz aniñado para simularla -Pareciera que yo nada más era un objeto que usabas para tu presunción- dijo sin algún reparo en su hipocresía, pues él había sido quien la había usado a ella para alejar los rumores de su supuesta homosexualidad.
-Si de alguna manera lo hacía, era para ayudarte en tu fama -contestó ella enojada por la devolución de su favor personal. -Yo nunca te pedí eso- contestó secamente el chico -Yo sólo quería a alguien que me entendiera y que yo pudiera entender, con quien poder compartir mi vida, para que pudiéramos compartir nuestras vidas, y sobre todo, alguien con quien poder ser como uno solo -remarcó esa última parte, intentando no dejar en evidencia el hecho de que era con Rin con quien quería estar realmente, pues saliendo eso de la parte más sincera de su ser, se había terminado revelando a si mismo lo que esperaba en una pareja.
La peli verde le dirigió una última mirada de desprecio antes de levantarse precipitadamente -Pues bien, me parece bien- pudo ver como sus ojos se humedecían un poco, aunque habría apostado a que lo más lastimado que tenía, era ego. O igual podría estar equivocado, eso sería más fácil de admitir -De todos modos, soy la diva principal de Vocaloid, ¡Podría estar con cualquier hombre con el que quisiera!- le restregó con más enojo aún, cualquier cosa que pudiera decir que le jodiera un poco.
-Pues vete con ellos- fue todo lo que contestó antes de caer en el silencio incómodo, sólo ligeramente cubierto por los incitantes sollozos de la diva de Vocaloid.
Después de eso, Miku sólo dio un paso hacia atrás, antes de voltearse y salir en dirección contraria a donde había llegado, limpiándose los ojos con la manga de su blusa.
Len se recargó en la banca del parque, disgustado por haber tenido que gritar, pero a la vez satisfecho, pues al fin había terminado con ese inconveniente. Rió un poco para sus adentros al verse a sí mismo de una manera tan cruel con Miku, tratándola como si fuera un estorbo, cuando alguna vez la consideró como su muy posible futuro, pero por suerte, ahora eso quedaba en el pasado.
Pronto un repentino movimiento en las ramas del árbol, provocó que cayeran algunas hojas sobre su cabeza, alertándolo. Se movió de la banca, saliendo de la sombra leve que le proveía el árbol, sólo para observar a una persona moviéndose entre las ramas, la cual fue reconocida al instante por Len.
-Rin, ¿Qué rayos haces allá arriba?- preguntó extrañado mientras intentaba ver que el su hermana estuviera bien sujeta a las ramas.
-Sólo estaba observando y escuchando tu plática con Miku- dijo mientras intentaba salir de entre el follaje para después quedar colgando y poner sus pies sobre la banca para poder bajar con tranquilidad. Ella tampoco estaba usando su traje habitual de Vocaloid, sino que usaba una ropa tan casual como la de su hermano. Llevaba unos tenis como los de su hermano, excepto a que estos eran de color azul. Cubriendo sus piernas con una malla oscura, y una blusa negra que le llegaba hasta por encima de las rodillas, cubriendo su torso con una sudadera de tres colores diferentes que iban en orden descendente de blanco, naranja y amarillo, estando las mangas coloreadas de este último color. Como detalle, llevaba unos pendientes circulares con un par de figuras de estrellas y su moño acomodado de manera diagonal a su cabeza.
-¿Cómo fue que subiste justo al árbol en el que me sentaría a esperar a Miku?- volvió a cuestionarle, intentando acercarse a ella para ayudarla a bajar de manera caballerosa.
-No seas tonto, me subí después de que te sentaras y antes de que llegara Miku- antes de que Len pudiera volver a abrir la boca para satisfacer sus dudas, Rin fue quien habló antes -Digamos que el Maestro no es el único con habilidades de espionaje- bromeó un poco antes de dar un brinco y lanzarse contra su hermano, atrapando su cuello entre sus brazos y provocando que los dos cayeran al suelo.
-Bueno… al menos ya todo terminó… - habló entrecortado mientras intentaba quitársela de encima, tanto la estrangulación como todo su cuerpo que le aplastaba las entrañas -No podía evitar pensar en ti pidiéndome que terminara con ella- le confesó una vez estando sentado en el suelo.
-Qué curioso… yo no podía dejar de pensar en que terminaras con ella- dijo con un ligero tono de curiosidad. Quizá había sido alguna clase de telepatía de gemelos ¿No? Aunque Len negaba su existencia en todo sentido.
Pese a que Rin insistía en apegarse más a su gemelo, este sólo se levantó y permaneció en silencio durante unos momentos, incitando de manera indirecta a su gemela a intentar averiguar de o que trataba su ligera depresión.
-¿Qué tal si caminamos un rato?- le preguntó mientras le tomaba de la mano y se le acercaba un poco para poner su cabeza sobre el hombro de chico, para después aprovechar su distracción y darle un pequeño pero duradero beso en la oreja.
-Rin… no tengo ganas de salir hoy, ha sido un día algo difícil- le comentó por lo bajo mientras que Rin comenzaba a forzarlo a caminar.
-¿Sólo porque terminaste con Miku?- preguntó aun manteniendo su sonrisa.
-No fue nada divertido- sólo agregó un poco, antes de comenzar a mover los pies para dejarse guiar por su hermana.
-Considéralo como tu liberación- volvió a bromear un poco mientras que alcanzaba su mano y entrelazaba sus dedos con los de él -Y no te preocupes, que yo estaré a tu lado para ayudarte a olvidarla y a recuperar el ánimo de la vida- le aseguró mientras le volvía a besar, esta vez en la mejilla, y un poco más abajo, cerca del cuello.
-Solamente no tengo deseos de celebrar nada- le respondió mientras sentía un ligero escalofrío por los labios húmedos de su gemela bajando por su cuello. Debía de admitir que aunque no estaba con del mejor humor del mundo, la euforia habitual de Rin, que se había ido después de que él iniciara su relación con Miku y había regresado justo después de que ambos decidieran aceptar su incesto, siempre lograría cuando menos iluminarle el día.
Decidió seguir en silencio a su gemela, mientras esta, con una sonrisa en los labios, y un rubor en las mejillas, se apoyaba en él para seguir caminando por otra de las entradas del parque, diferente a cualquiera de las dos que había usado Miku.
De pronto una pequeña gota de agua cayó sobre el pequeño moño ladeado de Rin, para ser seguida de muchas más gotas de mayor tamaño, encima de ambos rubios esta vez, viéndose su caminata interrumpida. Pero antes de que Len pudiera clausurarla por completo, Rin sacó de un pequeño bolso que tenía guardado dentro de su sudadera, un pequeño paraguas de color amarillo.
-Sabía que iba a llover, estaba bien preparada- le dijo a su hermano para después extender la sombrilla y cubrirlos de manera parcial a ambos, por lo que ella decidió apegársele más para quedar los dos cubiertos, y luego seguir caminando.
Len disfrutó la caminata bastante más de lo que esperaba, quizá porque el sonido del agua golpeando contra la acera le parecía relajante, o quizá porque después de unos minutos de estar caminando con Rin, y solo con ella debido a la soledad de la calle, volvió al estado mental que le había llevado a romper con Miku tan súbitamente, la sensación de que ahora el sería sólo de su hermana y ella sólo de él. Sin importar que tonto pudiera sonar, Len también adoraba ese supuesto y redundante compromiso que se habían hecho el uno al otro con su relación amorosa prohibida para los ojos de los demás.
Unas horas después de que hubieran salido, era la hora de regresar, pues habían excedido el toque de queda que tenían en la casa y en sus alrededores, pero a causa de un deseo de extender su caminata, Rin había insistido en entrar de nuevo al parque desde el cual había iniciado su recorrido, en lugar de rodearlo, pero el problema fue que este se había inundado hasta los tobillos, y por desgracia, ambos gemelos habían pisado justo por en camino que funcionaba como desagüe, terminando los dos empapándose casi por completo.
Los dos entraron por la puerta principal de la casa, dejando que sus ropas se escurrieran justo sobre el tapete de entrada, pero igualmente mojando en suelo de alrededor. Podrían decir que era lo único que le faltaba al día de Len para empeorar, pero en lugar de tomarlo todo desde el punto negativo, reía a carcajadas de manera simultánea con su gemela mientras se quitaba su gorra y la estrujaba para que escurriera el agua.
-Regresaron tarde- les dijo el Maestro sin prestarles nada de atención, desde el sofá en el que estaba sentado, pues estaba ocupado con su recién dominada tableta táctil -Saben que no pueden llegar después de que oscurezca, aunque sea bajo su propio riesgo- les recordó con voz severa.
-No nos alejamos mucho- replicó Rin de manera defensiva.
-No me interesa, si los joden a ustedes, me joden a mi- les advirtió No vuelvan a hacer eso o les pondré correas, y no es una broma -dijo de nuevo sin voltear a verlos, casi ignorándolos por completo.
-Y hablando de llegar tarde- dijo saliendo desde la cocina Meiko, quien acababa de preparar café para la pareja recién reconciliada de Luka y Gakupo quienes estaban frente a la mesita de centro ¿En dónde está Miku? Creí que habías salido con ella- le cuestionó con una remarcada irritación.
-Bueno… no separamos de camino de regreso después de caminar un poco- inventó de pronto sin saber exactamente quien le había dicho de sus planes con Miku.
-Si… y yo que fui al arcade a pasar el rato, y de regreso me encontré con Len y me propuse a acompañarlo de regreso- intentó no solo corroborar la historia de su hermano, sino también justificar su repentina salida sin advertencia.
-De acuerdo… - dijo ignorando a Rin - ¿Pero dónde quedó Miku?preguntó asertivamente.
-No me parece que haya sido caballeroso dejarla sola- comentó por su parte la peli rosada, siendo apoyada en su declaración por su novio peli morado con un movimiento afirmativo de la cabeza.
-No se preocupen… ella sabe cuidarse sola, seguramente fue a comer algo- les aseguró intentando acelerar el proceso de la plática, para después seguir caminando con Rin, aún mojando el suelo alfombrado, hasta las escaleras.
-Esa no es excusa para dejar a tu novia sola- le comentó de nuevo Meiko, esta vez viéndolo con una mirada regañona, por lo que Len intentó girar la mirada, llamando la atención de Rin, quien por mucho que quisiera regodearse de ser ella ahora la única mujer en la vida de Len, prefirió ayudarlo a salir.
-Creo que tenemos que ir a cambiarnos de ropa y a darnos un baño juntos- dijo rasando su nariz con el dedo, simulando el inicio de un refriado -No cenaremos nada, y nos iremos a la cama temprano- dijo jalando la mano de su hermano y subiendo lentamente la escalera Gracias por su atención- y salió corriendo en dirección a su cuarto, seguido de manera muy voluntaria por su gemelo.
-¡Oye espera, aun no he terminado… !- les gritó justo mientras se perdían de la vista, dejándola con la palabra en la boca.
-Cada vez las relaciones son más simples y superfluas para los jóvenes de hoy- comentó Luka mientras daba un sorbo a su café, tan solo para que repentinamente lo escupiera al darse cuenta de algo que le sorprendió bastante - ¿Acaso dijeron que se iban a ir a bañar juntos?- preguntó mientras que su novio comenzaba a limpiar el café regado por la mesa.
-No creo que lo haya dicho literalmente- le comentó el samurái para hacer que se calmara un poco.
-No, Rin lo dijo de manera litera- repuso ella mientras se limpiaba los labios y volteaba a ver de manera abrupta por las escaleras. -Suenas como alguien a quien le importa un carajo- mencionó el Maestro mientras se introducía en la conversación.
-¡Claro que me importa!- protestó la peli rosada -No le extraña que Rin insinúe que se bañará junto con Len- dijo insinuando un muy posible incesto tras la relación de hermanos de los Kagamine.
-Tranquilízate Luka- le recomendó Meiko -Recuerda que Len aún está de novio con Miku- dijo apenas en lo que cabían sus conocimientos.
-De todos modos me parecería muy… raro que se siguieran bañando juntos- intentó buscar un adjetivo que no fuera precisamente ofensivo para nadie, sólo en caso de que estuviera malinterpretando lo que dijo Rin -Más aun si siguiera saliendo con Miku y bañándose con Rin- remarcó.
-Son solo hermanos- le recordó de nuevo Meiko, intentando que la peli rosada dejara de lado las ridículas ideas incestuosas que tenía acerca de los Kagamine. Es decir, ella veía como hermanos a Len y a Rin, nada más, y aunque pudiera confesar que más de una vez había pensado en ellos como una pareja, en el fondo, con una mirada más a fondo, la idea de daba un poco de asco. No por ser exactamente los Kagamine, sino porque a ella le habían enseñado que el incesto era una violación a la naturaleza.
Y antes de que pudiera agregar algo más, la puerta de enfrente se abrió con fuerza, dejando entrar un viento húmedo y fuerte a toda la casa, alertando la llegada de cierta chica peli verde, quien se había estado mojando durante todo su trayecto y que ahora llegaba con toda su ropa y su ligero maquillaje arruinados por la lluvia.
-¡Miku!- se apresuró la castaña seguida por Luka a auxiliar a la peli verde mientras esta sólo entraba a la casa y cerraba la puerta tras de sí -¿Cómo se te ocurre andar por allí con un paraguas?- le preguntó con desagrado mientras le ponía la mano en la frente para comprobar que no tuviera fiebre.
-Len terminó conmigo- dijo en voz baja sin que siquiera se hubieran acercado al tema, pero logrando anonadar a ambas mujeres quienes se habían acercado a ella.
-Llegas tarde- le dijo el Maestro sin voltear a verle, tal y como lo hizo con Len y Rin -Si vuelves a hacerlo, te pondré una correa- pero sus palabras, incluyendo el sentido de su amenaza se perdió por completo debido a que Luka y Meiko se habían puesto a consolarla tras haberse enterado de su ruptura.
-Lo lamento mucho, Miku- le consoló la peli rosada mientras intentaba darle un pequeño abrazo, pero retirándose al percatarse de que su ropa también se estaba humedeciendo.
-Y ese desgraciado, llegando como si nada, he incluso riendo -resaltó con coraje la castaña mientras hacía un puño con la mano, como jurando venganza contra e rubio.
-No sé qué pasó- se lamentó la peli verde mientras se limpiaba la nariz con la manga de su blusa -De verdad yo lo quería mucho… no se que fue mal… - su voz chillona fue apenas audible para sus amigas, quienes consideraban la actitud cínica de Len el mayor de sus pecados cometidos.
-No te preocupes, ve a darte un baño y enseguida hablamos, que te va a dar un fuerte resfriado su te quedas aquí- le recomendó Luka mientras le acariciaba la cabeza y le dejaba seguir caminando por las escaleras, hasta llegar al cuarto que le seguía perteneciendo.
Unos minutos después, la Hatsune se había colocando su pijama de color verde y había esperado a que Luka y Meiko subieran a su cuarto de manera voluntaria, de las cuales, esta última había robado un galón de helado de Kaito para llevárselo a Miku, pero esta se había rehusado a comerlo, todo porque las depresiones acababan con su apetito.
-¿Y no te dijo nada más?- preguntó Meiko con la misma preocupación de antes, sin saber como más ayudar. -No, nada más, no quería decir el nombre de su nueva novia- habló con una voz lenta y aún resentida de lo que Len le había dicho.
-¿Segura que dijo otra "chica"?- preguntó curiosa Luka -Porque tal vez se refería a que se interesó en un hombre- esa era la única explicación que tenía para que alguien abandonara a Miku, según su sano criterio.
-Estoy segura de que dijo otra chica- respondió la peli verde sin siquiera encontrar gracia en lo que dijo su amiga -Alguien que era mejor que yo… -
-Él es el tonto que se lo pierde- remarcó Meiko -Si quiere irse con una cualquiera en lugar de la mejor Vocaloid del mundo, déjalo que se vaya- agregó, refiriéndose claramente a la otra chica como algo inferior a un humano.
-Pero no dejo de preguntarme ¿Quién será?- volvió a dudar Luka.
-Ni idea- pronunció débilmente Miku mientras se tiraba de lado en su cama y comenzaba a cerrar un poco los ojos.
-Quizá alguna otra Vocaloid, como Gumi, o quizá Neru- supuso la castaña, entre varias posibilidades.
-Quizá Rin la conozca- agregó la peli rosada, deseando en realidad que la persona a la que se referían no fuera la misma Rin, aunque en fondo le avergonzaría siquiera admitir en que pensó de Rin de esa manera.
-Que mas da- dijo Miku en voz baja -Sabía que eso de pedirle al Maestro que me dejara dormir con Len sólo terminaría poniendo nervioso a Len- supuso -Y que terminaría buscando a alguien más, con quien no se sintiera presionado- aquello que decía no era tan falso después de todo, aunque lo de dormir juntos fue más como la gota que derramó el vaso.
-De acuerdo Miku- le dijo Meiko poniéndose de pie -Te voy a decir que hacer- le indicó mientras la levantaba y tomaba una de sus almohadas -Vas a ir al cuarto de Len y vas a meterte en su cama a dormir a su lado como habías planeado, ¿Entendido?- le indicó con el dedo la salida, mientras que la colocaba de pie al lado de la cama.
-No creo que eso cambie las cosas, además de que él se veía demasiado inseguro acerca de eso- Volteó la mirada al piso algo apenada -Además de que lo he pensado bien, y no me parece tan buena idea… digo, no sabemos lo que pueda llegar a pasar- admitió su ligero error.
-Si de verdad quieres a Len, ocurrirá lo que tenga que ocurrir- Le aseguró a castaña, pese a que Luka considerara ese un mal consejo, dejaría que las cosas fluyeran con tal de evitar su "mal presentimiento".
-De… de acuerdo- dijo Miku aún insegura, tomando mejor su almohada y caminando lentamente hasta la puerta de salida, para hallarse con Len en su cuarto y poder pasar una noche que, esperaba, no se tornara "alocada".
¿Que sería lo peor que podría pasar? ¿Qué a Len se le alborotaran las hormonas como al adolecente que es y terminara rebajándose a sus más básicos instintos humanos? Por supuesto, de lo que esto resultase, podría degenerarse a lo mucho a una relación plenamente sexual, y quizá más cosas. El sólo imaginarse a sí misma envuelta en una relación carnal con Len, le provocaba suficiente calor facial para que fuera confundida con fiebre.
No es como si no lo quisiera, o como si le repugnara la idea, pero de que era un futuro tan repentino que Miku consideraba arrepentirse por su decisión de intentar dormir junto a Len.
Mientras tanto, Len y Rin habían tenido un relajante y cálido baño en la tina grande que tenían a su disposición, de tal manera que no hubo necesidad de miradas perdidas a lugares indeseados, ni de toqueteos accidentales que provocaran momentos incómodos, al contrario de eso, terminaron jugando con las burbujas producidas por el jabón y derramaron bastante agua al suelo a causa de una batalla de salpicones.
Después de eso, ambos salieron, aún sin mirarse mutuamente, y como cualquier otro día, los dos se colocaron sus pijamas y se fueron a la cama.
Una vez estando recostados de lado y acurrucados frente a frente en absoluta oscuridad, Rin decidió romper la rutina clásica al cerrar el día con un beso de despedida, que a diferencia de los habituales, fue dado de manera lenta y cariñosa en los labios del chico, mientras que ella acomodaba sus brazos tras el cuello de él.
Sin siquiera protestar un poco, Len atendió y correspondió el beso, apoyando sus manos en la espalda de su gemela para besarla mejor. En ese momento no había necesidad de hacer más que eso. Un simple beso era todo lo que querían, no tuvieron que acordar nada fuera del lenguaje corporal, pues no hubo toqueteo indebido, lengüetazos extraviados, ni besos que no fueran dentro de la misma área de la boca.
Las cosas eran demasiado perfectas como para arruinarlas.
-Te amo Rin- dijo de pronto el muchacho, aprovechando una mínima separación que habían tenido, logrando hacer contacto ocular con ella de manera directa y cercana.
-Yo también te amo Lenny- le dijo con cariño mientras que se apoyaba en su propio hombro y se le ponía encima a su gemelo, pero no para buscar alguna acción de respuesta indebida, sino para poder acomodarse sobre él y poder usándolo como colchón, lo cual no le molestó a él.
Aún así, continuaron besándose en esta misma posición, preparados a despegarse del mundo natural para aterrizar en el mundo de los sueños, como si fueran uno solo, unido por los labios.
Nadie podría haber interrumpido su meloso, azucarado y empalagoso momento de romance incestuoso, nadie que no se llamara Miku Hatsune.
Un fuerte golpeteo provocó que ambos voltearan sus miradas a la entrada del cuarto para ver que provocaba este sonido, sólo para observar como la puerta comenzaba a recorrerse y a abrirse, dejando entrar la luz del pasillo al lado de una cola de caballo de color verde.
-Lenny- sonó la voz de Miku del otro lado del umbral de la puerta, provocando que ambos quedaran congelados en sus misma posiciones -Se que tal vez para ti es muy difícil, pero quisiera que intentáramos arreglar lo poco que queda de nuestra relación- le dijo mientras continuaba parada afuera del cuarto, comenzando a buscar el apagador con la mano izquierda -¿Te parece si dormimos juntos?- le preguntó tomando toda la valentía que le quedaba, sólo para después encender la luz y lograr visualizar a ambos gemelos, aún abrazados de manera tan cariñosa.
-Esto no es lo que parece- dijo rápidamente Rin sin levantar mucho la voz, alejándose de su gemelo y recostándose a su lado.
-Sólo estábamos acurrucándonos un poco, eso es todo- le corroboró Len mientras intentaba tapar dar la vuelta a su mirada para evitar que viera su sonrojo.
Pese a la gran vergüenza y alerta que les hizo sentir aquello, quien se sintió más apenada, fue Miku, al darse cuenta de que había arruinado un momento fraternal, o al menos eso fue lo que pensó al inicio, hasta que se dio cuenta de algo.
-Espera un momento… - dijo tras su realización -Era Rin… pronunció con debilidad mientras dejaba caer su almohada y levantaba el dedo para señalarla -Terminaste conmigo por Rin… dijo aún incrédula.
-¡Por supuesto que no!- se apresuró a gritar Rin mientras levantaba la mano, sintiendo su cara calentándose a causa del sonrojo.
-¿Cómo se te ocurre pensar en eso?- preguntó Len fingiendo indignación y un poco de enojo -Es… es absurdo… ella es mi hermana- intentaba deshacer cualquier fundamento que tuviera Miku contra ellos dos.
-¡A eso me refiero!- gritó ella enojada -Sólo me dejaste por culpa de los celos de de hermana de Rin - le acusó volviendo a levantar el dedo con enojo.
Al fin los dos se dieron cuenta de que no había incesto implicado en las suposiciones de Miku, aunque sonara raro, esto podría convenirles o afectarles más, después de todo ¿Qué tan común era que alguien terminara con su novia por su hermana?
-Pues si- respondió Rin sin necesidad de pensar en algo con que justificar su respuesta -No iba a dejar que me separaras de Len- dijo lo primero que le llegó a la mente.
-Si… tú querías dormir conmigo… y eso hubiera hecho que Rin y yo dejáramos de dormir juntos, que es lo que llevábamos haciendo desde que nacimos- intentó decir él sin tener que reparar en más causas del rompimiento.
-¡Y eso que importa!- exclamó exasperada la chica -¡Ya están muy crecidos como para seguir preocupándose por esa clase de tonterías!- le parecía más que ilógico la decisión de Len.
-No es sólo que nos hayas querido separar de dormir juntos- repuso Rin -Ibas a separarnos en más aspectos, ya no iba a poder comer a su lado porque tu lo llevarías de salida a algún lugar famoso que él no quería- ejemplificó con lo poco que recordaba de lo poco que Len le había contado de su posible cita con Miku -tu intentarías ocuparlo todo el día, cuando yo también querría estar con él, y al final terminarías apartándolo de mi lado por completo- dirigió sus suposiciones a futuro, sin importarle lo loco que sonara lo que decía. -¡Eso es parte de crecer!- le reclamó la peli verde por lo que consideraba tonterías puras -El que ustedes hayan nacido juntos no quiere decir que tengan que estar juntos toda la maldita vida- señaló con la misma insistencia -Algún día llegará alguien de quien Len se enamorará y entonces se separará de ti, y aunque no lo quieras creer, también llegará alguien a quien preferirás por sobre tu hermano, así de simple- parecía ser que Miku tenía una idea contraria al incesto muy básica, en la que cada humano nacido crece para dejar atrás a su familia y reproducirse.
-Pues ese día no es hoy, y esa persona no eres tú- sentenció la rubia mientras se volvía a recostar junto a Len y le abrazaba con cariño por el torso, de una manera poco fraternal, pero lo suficiente para los ojos de la peli verde.
-Len, ¿De verdad piensas así, de una manera tan cerrada y tan… infantil? Le preguntó con toda honestidad al joven Kagamine, esperando a que las irracionalidades de su gemela le hubieran hecho entrar en razón con sólo escucharlas.
Sólo hizo falta que Len diera una pequeña vista a ambas chicas que tenía presentes para saber que decir a continuación, pues la decisión ya estaba tomada desde hace mucho.
-Lo siento mucho Miku, ya te lo había dicho, por ahora a la única persona que necesito, es a alguien que me haga sentir que soy parte de un solo ser, y no hay nadie más en este mundo con quien pueda sentir eso que con mi hermana gemela- dijo con un tono posesivo mientras correspondía el abrazo de su hermana y juntaba ambas mejillas.
Y esa fue la gota que derramó el vaso para la diva de Vocaloid.
-¡De acuerdo!- gritó con enojo -Si prefieres a tu hermana por sobre ti novia, quédate con ella- dijo mientras salía del cuarto y cerraba la puerta, arrastrando su almohada -Sabía que eran raros desde el momento en el que los vi- refunfuñó más mientras caminaba por el pasillo, perdiéndose por el resto de la noche.
-¿Entonces nuestra relación está segura?- preguntó Rin mientras que su hermano se levantaba a apagar al luz del foco.
-No te preocupes, Miku diría que fue ella la que me cortó a mi antes de admitir frente a alguien más que perdió frente a una relación fraternal- le comentó con gracia mientras se recostaba a su lado y la abrazaba de nuevo como antes.
-Pero me sorprende que no haya pensado en nada incestuosoagregó con mera curiosidad la chica, recibiendo a su gemelo en brazos.
-Cierto… - murmuró Len -Creo que el incesto es algo más raro de lo que pensaba- dedujo a partir de esta lógica.
-Bueno, creo que eso sólo hace más especial nuestra relacióncomentó esta vez la chica mientras abrazaba más fuertemente a su gemelo y le daba un beso de las buenas noches a su hermano.
-Si, Más especial y única- concordó mientras con una sonrisa se preparaban para cerrar sus ojos y comenzar a dormir tras ese día tan largo.
Fin del capítulo 2 de 2.
Notas finales: Muy bien, de este capítulo no tengo nada que agregar realmente, excepto a que espero que lo hayan disfrutado.
Espero también que haya quedado claro la transición entre ambos capítulos, con respecto a la relación que tenían Len y Rin con respecto al antes y al después. Espero que se haya entendido el punto de vista de pensamiento de los gemelos, y espero que en este se haya demostrado que sus ideas del incesto ya se han fortalecido, hasta el punto de poder correr el riesgo de que Miku descubra el verdadero motivo de su relación.
De esta manera, se demuestra que el incesto de de ambos chicos se vuelve de mayor peso y de mayor valor para sus vidas, pues ya no sólo se trata de una pasión, sino de un compromiso al que tienen que estar sujetos ambos.
Y si, sólo espero que no hayan pensado en que intentaba ofender de alguna manera a Miku, porque no es así, sólo fue la pobre victima del camino incestuoso de los gemelos, nada más, y si, Len si gustaba de ella, pero para él, su hermana tenía más valor, tanto de manera fraternal, como de manera romántica, y si, en la plática final con Miku, el aspecto fraternal si tomó más importancia para Rin.
En fin, eso es todo, dije que no tenía casi nada que agregar, así que adiós.
BYE_.-
P.D.: Quería avisar que el lunes entraré a clases ya .-., por lo que tal vez me tarde un poco más en actualizar ahora =_= aunque mi semestre está fácil, espero poder seguir escribiendo con igual frecuencia :)
