RinMakoto. Pues es feo todo lo que ha pasado, Kaoruko tiene sentimientos prohibidos por Raiden y todo se irá al demonio si se llega a descubrir.
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Sin más, comencemos…
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Los entrenamientos seguían estando normal por ese día, así mismo, todo parecía ir normal.
Pero tanto Kaoruko como Raiden tenían ese secreto guardado sobre lo que había pasado el domingo en el granero.
Los dos siguieron con lo suyo en sus respectivos equipos que seguían entrenando duro en sus equipos ya que tenían a la vista el siguiente juego de sus equipos.
En la universidad del peli rojizo, Everest estaba entrenando fuertemente en la pista de hielo y en un momento en que descansaron, los jugadores fueron hacia su entrenador quien les dio indicaciones sobre jugadas que tenían que hacer.
Raiden siguió con sus compañeros, pero en un momento, el encuentro que tuvo con Kaoruko le golpeó de repente por lo que se distrajo y sin querer, chocó con Keiji y el peli rojizo terminó cayendo al hielo en donde se golpeó.
- ¡¿Raiden?!
- ¿Mochizuki? – los chicos fueron a atender al joven peli rojizo quien se levantó, pero notó una molestia en su cuerpo, específicamente en su hombro izquierdo.
Lo ayudaron a ir a la banca en donde el padre de Riko le revisó la zona que lo estaba afectando y se dio cuenta que era una lesión.
- Muchacho, esa caída fue jodida – el señor Saginuma decía – pero será mejor que vayas a enfermería para que te chequeen mejor.
Al final, luego de un diagnóstico rápido de la enfermera de la universidad, se dio cuenta que era un golpe en su hombro que tenía que tener recuperación y descanso.
- ¿Cuánto tiempo estaré fuera?
- No es tan grave, no llega al punto de ser una luxación, pero si fue un golpe duro, así que ocupas descanso una semana.
- ¿Una semana? – la enfermera asintió.
- Sí, informaré de esto a Saginuma-Sensei para que no haya problema.
- De acuerdo, muchas gracias – el peli rojizo solo fue a ver la práctica de ese día, su entrenador fue notificado por lo que entendió que Raiden estaría fuera una semana.
El chico llevaba un vendaje en el hombro, además de que decidió informarlo a Yu, pero eso lo vería hasta que saliera de clases y cuando él salió, pensó en que sería un riesgo ir en motocicleta, pero tomó eso.
Fue algo duro ir con la moto hasta la casa de las Mizusawa en donde llegando, las hermanas salieron a ayudarlo, incluso Yu estaba presente.
Llegando a su cuarto, la peli azul revisó la herida de su pareja, dándose cuenta de que no era nada grave, incluso explicó lo que la enfermera dijo.
- ¿No te duele? – Manaka preguntó.
- No mucho, pero en sí no puedo moverlo de gran manera como querría, incluso andar en moto me costó un poco.
- Necesitas descansar entonces – Yu le decía – cualquier cosa que ocupes, te ayudaré.
- Yu – por un momento, el peli rojizo se sintió culpable recordando lo de Kaoruko, pero ignoró eso ya que sentía que no era el momento adecuado.
- ¿Raiden?
- No es nada, no te preocupes, solo yo pensando en otras cosas.
La peli azul quería quedarse a cuidarlo, pero al final fue persuadida de irse a su casa, Raiden decía que no era nada grave, pero igual le pidió que le dijera cualquier cosa por si algo pasaba.
- ¿Y cómo fue que te lastimaste? – Ayaka preguntó.
- Me quedé pensando en… algunas cosas y sin querer choqué con Keiji y acabé cayendo, a lo mejor puse todo mi peso en mi hombro y eso me terminó lastimando.
- Menos mal que no fue algo más grave – la peli naranja decía – estarás bien descansando.
- Así será Manaka-san, Ayaka-san.
La noche iba a estar tranquila ya que las hermanas Mizusawa se fueron a dormir, pero en el caso de Raiden estuvo hablando un momento con Yu por WhatsApp.
Todo estaba bien hasta que recibió mensajes de Kaoruko quien le decía sobre la situación de su lesión, aunque fue diferente con ella que con sus amigos y las demás chicas.
- Kaoruko – el chico susurró estando pensando en que responder, pero no iba a ser maleducado.
Él y la peli rosa hablaron un poco y de suerte no había sido incomodo, pero en sí, llegó el punto en que se pondrían feas las cosas.
Kaoruko: ¿Puedo irte a ver mañana? Quiero que hablemos a solas sobre… lo que pasó.
Raiden: Kaoruko… no lo sé.
Kaoruko: Lo entiendo, pero quiero dejar en claro las cosas que pasaron, me siento mal de todo esto.
Raiden: Creo que es lo mejor… de acuerdo, pero por favor, que Yu ni nadie se entere de esto.
Kaoruko: De acuerdo, buenas noches.
Raiden: Buenas noches.
El día siguiente estuvo normal, incluso Yu se preocupaba bastante por su pareja mandándole mensajes de ánimo, las demás hacían lo mismo.
Raiden pasó tiempo en su cuarto para descansar, incluso la abuela de Manaka y Ayaka le ayudó en algunas cosas, cosa que él estuvo agradecido.
Cuando las cosas acabaron ese día, ya fuera con la escuela y los entrenamientos de las chicas, regresaron a la residencia de las Mizusawa para ver como seguía el peli rojizo.
- No has hecho ejercicio ¿no?
- No, la abuela de Manaka-san y Ayaka-san me ha ayudado con algunas cosas y ella les puede asegurar que estuve en reposo.
- Menos mal – Yu decía sacando manzanas de su mochila – te compré unas, dicen que son buenas para eso.
- Entiendo, gracias Yu.
- Papá es comprensible al dejarte descansar, él una vez jugó con el hombro dislocado… al menos eso me cuenta – Riko decía.
- Un jugador no puede jugar con una lesión así, tiene que mejorarse, además, ¿Cómo iba a jugar con el hombro dislocado? No podría ni haber agarrado el palo – Naomi le decía.
- Como sea, creo que tenemos que dejarlo descansar – la peli rosa decía a lo que las demás asintieron y por indicación de Manaka, fueron a darse un baño a las aguas termales, aunque Kaoruko dijo que quería hablar con él un rato.
Ya cuando las demás estaban en sus asuntos, fue el momento en que ambos chicos hablarían.
- Kaoruko, yo…
- Raiden, lamento lo del otro día, en serio, no puedo pensar que fue lo que me pasó, pero es que… hay cosas que estuvo sintiendo en ese momento – la portera de Dream Monkeys hablaba.
- ¿Por qué dices eso? Quiero que me digas que fue lo que pasó por tu mente – la oji rosa asintió.
- Como te dije, me he estado viendo con tu amigo Katsura-san, pero es que mis padres hablaron sobre como eras un buen partido y aunque les dije que ya estabas con Yu, fue algo que me dejó pensando y bueno… realmente pienso que eres un buen partido y Yu es afortunada de tenerte.
- Kaoruko.
- Y no me pude contener… lo siento por eso, pero es que me cegó la idea de poder tener una relación contigo – Kaoruko hizo una reverencia frente a él – lo siento.
- No tienes de que preocuparte por eso, creo que ambos nos dejamos llevar, pero es que en sí, no puedo mentir que tienes un cuerpazo – exclamó el peli rojizo a lo que Kaoruko se sonrojó por eso.
- V-Vamos, no digas eso, aunque tú también eres alguien bastante guapo, me da envidia de Yu – los dos rieron un poco, la tensión se estaba rompiendo y ambos estaban charlando de forma más íntima.
Entre charla y charla, Kaoruko tuvo una iniciativa extrema y se fue acercando a los labios de Raiden. El peli rojizo la iba a separar, pero este dejó que la portera lo hiciera.
El beso duró un poco antes de que se separaran. Eso fue muy extraño ya que era un engaño, pero los dos solo rieron antes de separarse.
- ¿Qué vamos a hacer? Esto está mal.
- No tengo ni idea, pero llegará un momento en que tendremos que decir la verdad – Raiden decía – aunque sé que será un lío bastante grande.
- Lo sé, pero bueno, tú sigue con lo tuyo, yo andaré con lo mío – la peli rosa decía sentándose – somos como amantes, está mal, pero tendremos que ocultarlo mucho y además, solo será por tiempo limitado.
- Demonios, creo que sí.
Con eso, la peli rosa salió del cuarto y fue a donde estaban las demás a bañarse con ellas, todo como si no hubiera pasado nada.
Raiden decidió dormir un poco, no sin antes comer algo de las manzanas que Yu le trajo y ya sin más, se dejó echar en los brazos de Morfeo.
Los siguientes días de esa semana fueron calmados y la recuperación de Raiden continuó con normalidad y aunque no entrenó por recomendación médica, estuvo presente en los entrenamientos de sus compañeros de equipo.
Así mismo y aunque fuera inmoral, el peli rojizo se seguía viendo con Kaoruko a escondidas y nadie los había descubierto.
Llegando el sábado, Dream Monkeys tendría su juego por la siguiente fecha y el peli rojizo estuvo presente viendo el partido ya que les tocaba de local.
- ¡Manaka, líbrala más al centro! – Yoko daba indicaciones desde la banca a sus jugadoras quienes asintieron.
- ¡Sí!
Las rivales eran duras, pero las chicas de Dream Monkeys lo eran más ya que estaban dominando el juego hasta el punto en que ya cuando el tiempo del primer periodo estaba por acabar, Yu pudo controlar el disco y con un sólido disparo, logró meterla dentro de la red.
- ¡Eso! –Raiden celebró la anotación de la peli azul, incluso ella le señaló haciéndole el signo de paz, algo que él respondió.
El primer tiempo acabó por lo que esperaron a que las cosas se reanudaran, algo que pasó un pequeño tiempo y el segundo periodo estuvo como si nada, pero la peligrosidad de los ataques combinados de Yu con Riko eran duros.
No pasó nada como se esperaba, pero los ataques de ambos equipos fueron tan fuertes que terminaron en un gran trabajo de parte de las arqueras.
Acabando el segundo tiempo, el marcador seguí a favor uno a cero para las locales quienes irían con todo para este tercer periodo.
La actuación de Yu en la delantera, así como los bloqueos de Kaoruko en la portería hicieron sonreír al chico quien sabía que todo estaba bien con ellas.
Incluso en una jugada, notó la buena intercepción que hizo Naomi quien dio pase rápido a su mejor amiga y sin más, disparó, pero para mala suerte que dio en el travesaño, algo que Manaka aprovechó para disparar y el disco acabó dentro de la portería.
- ¡Gol! – las chicas celebraron con la peli naranja, en las gradas pasaba lo mismo.
- Que buena anotación Manaka-san.
El encuentro acabó siendo ganado por Dream Monkeys 2-0, algo que significó un paso en la tabla de posiciones, así como el saber que estaban avanzando.
Para el día siguiente, Everest tendría otro juego amistoso en la pista de patinaje de la universidad por lo que se reunió mucho público, incluidas las chicas quienes fueron a ver.
- Lastima que no podrás jugar – Yu le decía a Raiden el cual estaba sentado en las gradas junto con Yu y las demás.
- Ya estoy recuperado en parte, pero creo que a partir del lunes volveré a los entrenos como siempre.
- Vas con todo ¿no? – Kaoruko le decía sentada al otro lado de él, a lo que Raiden asintió.
- Lo haré, no me puedo quedar atrás.
El equipo de Everest salió siendo aclamado por los estudiantes y su público en general y así iniciaría el juego en el que el lugar de Raiden sería ocupado por Kurata y Keiji.
Sus rivales eran un equipo de la segunda división, aun así, darían todo de sí para ganar el juego, pero Everest no se las dejaría fácil ya que tratarían de llevarse el triunfo, esto en honor a su capitán.
Aunque mientras el partido se llevaba a cabo, Raiden estaban tomados de la mano, pero discretamente, el peli rojizo y Kaoruko lo estaban del mismo modo, ocultando su peculiar relación.
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Continuará…
