han pasado más de 2 semanas desde que Overwatch la capturo. Tampoco ayudaba mucho a su situación. Cada vez que la llevaban a interrogar, siempre terminaba diciendo cualquier cosa que no estaba relacionado con ella.

Como hablando de alguna película que había visto y de lo mal que actuaron los actores, una anécdota de un perro persiguiendo a un gato que golpeo a un hombre que ocasiono que un constructor de una obra tirara una herramienta por accidente que termino golpeando a un vendedor de helado que no tuvo tiempo de recibir el dinero de un niño.

Fue algo divertido cuando sucedió.

Y el niño tuvo helado gratis

Y también de las comidas que se le antojaban, y esto último fue algo que sucedió con Lena Oxton.

Recordó cuando ella fue la que la interrogo en busca de su identidad que, por algún giro de destino, se pusieron a hablar de sus comidas preferidas y las que en verdad aborrecían.

El brócoli debe morir.

Se rio recordando al ver a soldado 76 entrar con una mirada de enojo y desaprobación hacia Lena, quien se reía nerviosamente solo para recibir una gran reprimenda.

Sin darse cuenta, empezó a simpatizar con algunas de las personas de Overwatch.

Noto que Lena era una persona bastante hiperactiva y de buen carácter. Siempre veía lo positivo a todo y no dudaba en divertirse cuando tenía la oportunidad. Era una de las que mejor les caía.

Luego estaban los soldados que la escoltaban a la sala de interrogatorio y traían de nuevo a su celda. Había uno llamado Miguel y le conto sobre su esposa Samanta. Incluso le dio algunos consejos cuando supo del cumpleaños de su esposa.

Escucho las puertas abrirse solo para ver a la persona que esperaba y era justo el soldado que estaba pensando.

"hola, Miguel. ¿interrogatorio?"

"interrogatorio"

Ella asintió brevemente, y agarra la toalla para secarse la cara, cortesía de uno de los soldados que le trajo cuando pidió uno, y se le acerca tendiendo sus brazos para que la esposara como lo hacían siempre.

Durante el trayecto, hablaron un poco y le informaba algunas cosas de los deportes de que equipo gano o que película vio el día anterior.

Desearía poder tener una televisión en su celda, la película "asalto la casa blanca" parecía interesante por como lo describía Miguel. Sin darse cuenta del spoiler que se ganaba.

Aunque no le molestaba demasiado, era eso o no saber nada.

Cuando llego a la sala de interrogatorio, se sorprendió ver a un poco a ver a una de las integrantes reconocidas de Overwatch, Mercy.

"hola, Mercy… nunca pensé que tú me interrogaría esta vez. ¿Dónde está Lena?"

"ya que no ayudo mucho la última vez decidí venir yo en su lugar."

"supongo que el anciano le dio un tipo de castigo ¿eh?" dijo jugando con las esposas y quitárselas a los segundos como lo ha hecho varias veces, sin sorprender a los demás. "debo decir que están mejorando un poco con las esposas. Me costó un poco sacármelas esta vez."

"Winston se encarga de eso junto con alguno de sus ayudantes." Vieron a Miguel salir del cuarto, solo para ser detenida por Marta.

"¡espera, Miguel! Como fue con el regalo de tu esposa… ¿Carla?"

"es Samanta ¡y le encanto! ¡Ocultar las entradas para el Spa que tanto quería dentro de un peluche fue perfecto! Está ansiosa que sea fin de semana."

"je, cuando están trabajando detrás de un escritorio por muchas horas el Spa es el cielo para ellos. Solo cuídate ese día o en 9 meses tendrás otro bodoque con patas en tu familia." Miguel se rio un poco ante el término del niño.

"tal vez tengamos otro, Willy hace tiempo que quiere un hermanito con quien jugar."

"como quieras, nos vemos al rato." Los dejo solas haciendo que Angela arqueara una ceja.

"veo que has hecho un amigo."

"no se si decir amigo, pero nos llevamos bien. Es uno de los pocos que habla conmigo aquí."

"¿y qué me dices de Lena? Ambas las veo reírse."

"mmmm… tal vez la considere una amiga… no sé, tampoco es que hemos interactuado demasiado." Ella tarareo dejando algunos archivos a un lado haciendo que Marta se preguntara si iba a mostrarle algo de allí. "bueno, porque no comenzamos."

"hablas como si esto fuera una sesión de terapia ¿sabes?" Angela se rio, pero dejo de mostrar expresión en su rostro juntando sus manos.

"¿Por qué no nos quieres decir quién eres en realidad?"

Ella suspiro, no le sorprendía que preguntara eso. Todo el tiempo, desde que estuvo aquí, empezaban con la misma pregunta sobre su identidad.

"otra vez con-"

"no me exprese bien." Ella aclara llamando su atención. "no pregunto por tu nombre u apellido, si no del porque no quieres que sepamos."

Eso si era algo nuevo para ella, supuso que Angela era más psicoanalista a diferencia de los demás que lo interrogaban.

"…"

"Marta, desde que has estado aquí nunca has hecho nada malo que llamara nuestra atención o te veamos como una amenaza. Has tenido conversaciones sinceras con Lena, ayudando a Miguel con el regalo y de seguro en otras cosas. Lena tiene razón, no eres una mala persona, pero no podemos sacarte de aquí si no nos dices quién eres y porque te ocultas."

"tal vez me eh encariñado con este lugar." Dijo en broma, una que Angela no le resulto gracia. Ella suspira apoyando su espalda en el respaldar de la silla dando leves golpes con sus dedos en la mesa." ¿nunca se han preguntado del porque no quiero hacerlo?"

Angela hablo con curiosidad ante su pregunta. "¿Preguntarnos?"

"si. ¿O llegar a la conclusión del porque no quiero hacerlo y jamás le diré?" ella no respondió, se quedó en silencio incitando a que continuara. "hay cosas del pasado que tiene que quedar en el pasado. Enterradas para que nadie las vea ni se preocupe." Ella se levanta para caminar hacia la ventana, donde de seguro había otras personas escuchando esto, pero solo miraba su reflejo. "Marta Wesker no es mi nombre, como ya debes saber. La persona que era antes está muerta… y los muertos deben quedar en el pasado."

"¿has hecho cosas que te arrepientes?"

"arrepentirme… bueno, todos nos arrepentimos de algo en nuestra vida ¿no?" Ve a Angela que la miraba con seriedad y ella levanta las manos en señal de paz. "tranquila, tranquila. No es nada malo ¿sí? Lo prometo." Se le acerca y se apoya en la mesa con las manos en la espalda sin dejar de verla. "¿acaso tu tampoco no tienes cosas que no quieres que los demás sepan?"

"admito que hay cosas que mis amigos no quiero que sepan, pero no es lo mismo en tu situación. No podemos dejar a alguien libre sin identificación, sin registros médicos, sin nada en la red que te identifique. Vas a tener muchos problemas si llegan a atraparte las autoridades."

"¿acaso no es lo mismo con ustedes?"

"tal vez, pero contamos con apoyo influyente en el gobierno de varios países. Si nos atraparan, podrían sacarnos a diferencia de ti."

"solo si aceptan los términos o acuerdo, sí. Se cómo funciona. Bueno, a mí me ha ido bien 8 años y no eh tenido problema."

"hasta ahora."

"hasta ahora…" dijo lo último de mala gana confirmando lo de Angela. "escucha, Angela. Se que eres una buena persona, sé que Lena es buena persona y sé que Todos aquí son buenas personas… excepto el anciano, siempre es brusco para despertarme." Recordó las veces en que lo despertó golpeando su cama con una patada, mojándole la cara o haciendo un fuerte ruido con un bastón contra la pared. "no importa cuánto tiempo este encerrado aquí. No voy a hablar."

"¿tienes miedo de lo que podemos hacerte si lo descubrimos?" Marta resoplo.

"no, tengo miedo de lo que pueden llegar a ver."

Un momento de silencio hubo entre ambas. Angela, sabiendo que no encontraría más respuestas, decidió suspirar.

"haces que todo esto se complique mas ¿sabes?"

"tengo que parecer misteriosa ¿no? Si no cual sería la magia de mi encanto."

"no es divertido."

"pero para mí sí, en cierto sentido." Se encoge de hombros mirándola sumida en sus pensamientos. Marta deja de sonreír poco a poco notando algo en el rostro de Angela, más bien cerca de sus ojos.

Angela, notando su mirada analítica, levanto una ceja preguntando: "¿Qué sucede?"

"¿desde cuándo no descasas?"

"¿Qué? No sé de qué hablas."

"puedes engañar a otros, Angela." Acerca su mano al rostro de Mercy haciendo que ella levante la guardia. Marta ignoro eso y pasa su dedo quitando algo de maquillaje mostrando las ojeras ocultas. "pero no a mí, soy buena con los detalles"

Viendo que no tenía malas intenciones, Mercy se relajó soltando un suspiro cansado frotándose la cien. "y sin contar que ese suspiro lo delata. ¿Qué sucede?". Ella no respondió y sintió una mano en su hombro atrayendo su mirada. "vamos, tal vez no pueda hacer mucho estando encerrada. Pero tal vez un oído amistoso pueda ayudarte." Dijo con una pequeña sonrisa.

No sabe el motivo o porque le conto, pero esa sonrisa de Marta irradiaba confianza y sinceridad en sus palabras. "tuvimos heridos en nuestra última operación en Puerto Rico."

"¿Puerto Rico? Sobre la transacción que escuche de Raphael ¿no?" la doctora rubia asintió.

"resulta que estaban fabricando sus propios MEKAS y eran prototipos. Tenían pensadas venderlas en el mercado negro y hacerse un nombre allí. Pudimos detenerlos, pero como eran prototipos-"

"tuvieron resultados no deseados ¿no?" supuso ella y fue confirmado por la mujer a su lado.

"si. Varios MEKAS explotaron y varios de nuestros hombres estaban cerca de la explosión." Vio a Marta abrir uno de sus archivos y estaba por reclamarle que lo dejara, pero no tuvo tiempo de detenerla al decir unas palabras.

"metralla… fragmentos de metrallas se incrustaron dentro del cuerpo… ¿pero no pueden sacarlo mediante una cirugía?"

"no es tan simple." Dijo resignada mientras la veía leer. No se molestó en detenerla ya que tampoco era cosas importantes o clasificadas. Marta agarro una radiografía y lo pone contra la luz del techo para ver mejor. "los fragmentos son tan pequeños que están en sus venas y es imposible quitarlas. Podemos retenerlos con un imán para que no vallan a su corazón y los mate, pero eso es una solución temporal."

Marta Tarareo mientras miraba. "y supongo que tu… bastón del milagro no puede hacer mucho." Ella se rio por como describió su bastón.

"se llama Bastón Caduceo, y no. No funciona de esa manera. Eh estado pensando durante dos días y no se me ocurre nada para salvarlos."

"mmm…" siguió leyendo las heridas de los soldados afectados. Cirugía de pierna por grandes fragmentos de metrallas que quedaron incrustadas, quemaduras de tercer grado, incluso una operación de retina. Cuando leyó algo de una posible prótesis por una infección recordó algo. "espera. ¿ustedes no tienen nanotecnología?"

"¿nanotecnología?" pregunto curiosa.

"es una pequeña idea, pero si pueden fabricar pequeños microbots… o como sea que se les llame, meterlos a través de los vasos sanguíneos y quitar los pequeños fragmentos de metralla."

"incluso con pequeños robots tenemos que calcular el peso de las metrallas para cargarlos y correremos el riesgo de que los fragmentos se suelten y vallan al cora… zon…" se detuvo un momento pensando. "pero los estamos deteniendo con un imán y… si fabricamos los nanobots con un imán… ¡podremos sacarlos sin riesgos! ¡oh, gott! ¡es ist etwas so Einfaches!" empezó a hablar en su idioma natal ante la emoción del posible resultado.

"no me estas insultando ¿verdad? ¡waahh!" se sorprendió que Angela la abrazara repentinamente. Solo sonrió y correspondió el abrazo con su mano izquierda dándole leves palmaditas en la espalda. "te dije que un oído amistoso a veces ayuda ¿no?"

"¡gracias, nunca pensé en usar nanotecnología de esa manera de forma medica!" se separa agarrando los papeles en la mesa. "¡y las ideas que podré obtener a través de este método! Tendré que hablar con Winston que fabrique los nanobots lo antes posible."

"ten." Le da la radiografía y los papeles que tenía en mano. "ahora que sabes que hacer, tomate un descanso, en serio. Oh empezaras a ganar canas y arrugas como el anciano."

"en verdad no te cae bien ¿eh?"

"¿a ti te gusta que te despierten con una patada o te mojen la cara?"

"no… hablare con él y que no sea tan brusco."

"más bien convence a quien sea para que no se me acerque. No se contiene con sus empujones y juraría que lo hace a propósito para divertirse." Dijo abriendo la puerta para que Angela saliera, lo cual le sonrió ante el gesto.

"no prometo nada." Ambas salen y ven a Miguel haciendo guardia en una esquina. "por cierto, con respecto a lo de antes." Marta la ve con duda. "dijiste que no querías que nadie se preocupe y temías lo que pudiéramos encontrar sobre ti… lo que significa que has pasado por cosas ¿no es así?"

Marta se asombró un poco lo que escucho y se rio. Una risa con algo de dolor e admiración genuina. "eres buena leyendo entre líneas, Angela."

"¿entonces eso es un sí?" Marta le da un leve golpe en la frente con su dedo índice y medio.

"lo dejare a tu imaginación. Buena suerte… y en serio, descansa. Porque en verdad lo necesitas." Sin decir nada más, dio media vuelta atrayendo la atención de Miguel y ambos doblaron en una esquina.

Sintió unos pasos detrás y gira para ver a Winston acomodándose los anteojos.

"debo admitir que la idea de usar nanotecnología equipados con imán es una idea plausible… ¿todo en orden, Angela?" pregunto el simio al ver a la mujer aun mirando la esquina donde doblo Marta.

"creo… que a Marta le sucedió algo en el pasado y por eso se niega a hablar ni revelar su verdadera identidad."

"es posible. Cuando hablamos del pasado siempre recordamos las cosas por las que hemos pasado trayendo recuerdos dolorosos. Pero, aun así, no podemos dejarla ir. También cabe la posibilidad que este mintiendo."

"no… no creo que este mintiendo, Winston. No por la forma en que sonrió hace un momento."

"¿sonrió?"

"fue antes de que llegaras… eh visto esa sonrisa muchas veces, incluso la sonrisa que eh usado antes de que Overwatch se disolviera." Recordó los compañeros caídos, los compañeros y amigos que nunca volvió a ver ante las crisis Omnica y las batallas contra Talon. Negó la cabeza para no traer esos recuerdos para girar hacia el simio.

"no se mucho sobre el tema, pero si lo que dices es cierto, tal vez podamos ayudarla."

"solo si accede a hablar, no podemos hacer mucho si no coopera para ayudarla." Él simio tarareo de acuerdo en eso.

Muchas personas se negaban a hablar de sus traumas del pasado. Como víctimas de violación, la presencia de un asesinato y una amenaza, o que él o ella allá cometido un asesinato y se lo guarde temor para que nadie se asuste al verlo generando pesadillas al no asumir la culpa.

Recordó a las personas que intento ayudar, solo para que fingieran que están bien y enterarse a los pocos días que terminaron suicidándose al no soportar las voces en sus cabezas.

Y a veces temía que Lena tenga el mismo destino. Ella la conocía mejor que nadie, recordaba las veces que la encontró murmurando palabras cuando se quedaba dormir en su casa cuando estaba de visitas o compartiendo habitación en una misión de largo plazo. Incluso a veces presencio como tenía un ataque de pánico y se le hacía imposible acercarse.

No importa cuánto le hablara para calmarla, no importa cuánto insistía de que todo estaba bien, su voz no llegaba a su amiga. No podía hacerla olvidar del accidente que tuvo en la aeronave y perderla en el flujo del tiempo. A veces un simple ruido podía generarle un ataque de ansiedad y llevaba horas para que volviera a la normalidad.

Y no como ella quería.

Siempre forzando una sonrisa, mostrando su actitud optimista a todos para hacerles creer que todo estaba bien, cuando era lo contrario.

Aunque a veces era hipócrita, ya que ella también pasa por cosas similares cuando no puede salvar a sus pacientes solo para culparse a sí misma mirándose en el reflejo del espejo sin decirle a nadie.

"hoy moriré de hambre." Murmuro mirando el techo blanco de su celda. Pasaron 3 días desde esa conversación con Angela y la posible solución de los soldados heridos.

Ahora, ¿Por qué esas palabras?

¡porque escucho que hoy habría brócoli en el menú! ¡y ella odia el brócoli!

"los brócolis deben morir… ¡no voy a morir de hambre! ¡por supuesto que no!" Se levanta decidida y va hacia la puerta. Da fuertes golpes y, a los pocos segundos, las rejillas se abrieron mostrando a Miguel.

"¿sucede algo, Marta?"

"Miguel, escucha. Esto es algo muy importante."

"¿Qué cosa?"

"necesito que me saques de aquí y me lleves a la cocina. ¡la vida de mi estomago está en riesgo!"

"…"

"…"

"…"

"…"

"estas… bromeando ¿verdad?"

"¡por supuesto que no! ¡miguel, hoy habrá brócoli! ¡BRO-CO-LI! ¡Eso es veneno para mi cuerpo!"

"pues a mí me gusta el brócoli."

"entonces significa que no eres un ser humano. ¡pero yo sí! Ahora, sácame. Iré a la cocina a hacer mi propia comida."

"lo siento, pero no tengo autorización."

"¡vamos, ayuda a una amiga ¿si! ¡oh, ya se! Te hare un postre de chocolate."

"no."

"un postre de mucho chocolate."

"…"

"…"

"¿Cuánto de chocolate?"

"recuérdame porque tengo que comer aquí cuando fácilmente podría estar comiendo una gran hamburguesa con papas y queso cheddar." Hablo Lena en la mesa del comedor junto con todos los demás soldados. A su lado estaba Angela, que estaba leyendo un par de notas de los resultados de los nanobots que estaba ayudando en la fabricación, le contesto de forma automática.

"porque también tienes que comer tus vegetales, Lena."

"por favor, no hables como si fueras mi mama. Me traerá recuerdos de Vietnam."

"yo no le veo nada de malo." Hablo esta vez Hana Song, también conocida como , que estaba jugando algún tipo juego de rol en su celular. "a mí me gusta el Brócoli."

"si siguen diciendo esa palabra me darán ganas de vomitar."

"ya eres una adulta, así que compórtate como tal." Angela dijo e ignoro el puchero de su amiga. Al igual la forma en que le saco la lengua en forma de insulto.

Escucharon varias risas haciendo que algunos miraran en la cocina con duda, incluso hizo que Hana dejara su juego a un lado.

"desde hace tiempo se escucha a los cocineros reírse, ¿saben por qué?"

"no tengo idea. Tal vez estén viendo algo en la televisión que-"

Lena dejo de hablar y se sorprendieron al ver a Marta, a excepción de Hana que no la conocía, salir de la cocina con varias bandejas en mano.

"¡ni siquiera se te ocurra tocar mi salsa, Robert! ¡aun le faltan 10 minutos para que esté lista!"

"¡está bien, está bien! ¡pero vuelve pronto y termina de contar tu historia!"

"¡esa es la magia del suspenso!" cerró la puerta y, cuando las vio, les dio una gran sonrisa. "¡aquí están, chicas!" se les acerca y se detiene para ver a Hana. "supongo que tú eres la chica que hace transmisiones en vivo de sus videojuegos ¿no?"

"eeeh… ¿sí?"

"Marta Wesker, un placer." Deja la bandeja de comida frente de Angela, que era un gran filete con ensalada y, por supuesto, pequeñas cortadas de Brócoli. Le tiende la mano a Hana y ella lo acepta con duda.

"Hana Song… un placer, supongo" le deja la bandeja frente de ella que era la misma que la de Angela. "¿Por qué llevas esa ropa?" Dijo mirando los pantalones blancos, camisa mangas largas blancas y zapatillas negras.

"¿estas? Pues es la que me dieron al tenerme de prisionera." dijo como si fuera la cosa más normal del mundo.

"¡espera! ¿¡prisionera!?" ve a las otras dos. "¡¿Por qué no me dijeron que ella es una prisionera?!"

"en mi defensa volviste ayer a la base y estabas muy cansada para tener una conversación conmigo." Se encogió de hombros Lena.

"y yo eh estado ayudando a Winston con la construcción de los nanobots para mi próxima cirugía." Ve a Marta con duda. "¿y qué haces aquí? ¿no tendrías que estar en tu celda?"

"escuche de los demás guardias que hoy había brócoli en el menú. ¡no mientras yo esté aquí! Oh, cierto. Este es para ti, Lena." Le da la bandeja y todas notan que era diferente.

A diferencia de la comida de Hana o Angela, el de ellas había tres grandes albóndigas bañadas con salsa a la boloñesa sobre una montaña de arroz.

"¿para… mi?"

"sip." Se sienta a su lado. "y eso no es todo, dale una probadita."

Lena, inclinando la cabeza, solo se encogió de hombros y agarro el tenedor. Al cortar una de las albóndigas, lo lleva a su boca haciendo que sus ojos se abrieran de par en par, solo para después gemir y disfrutar del sabor.

"esto… ¡es delicioso!"

"¡verdad que sí!"

"¡como lograste meter el queso dentro de las albóndigas!" Lena corta otro y, tanto Angela como Hana, vieron el queso derretido en el centro de la albóndiga cayendo lentamente en el arroz.

Ambas inconscientemente tragaron ante lo delicioso que se veía.

"los secretos del chef nunca tienen que ser revelados."

"eehhh… no es por celos ni nada, jeje ¿pero porque no tenemos lo mismo que ella?" pregunto Hana mirando el plato de Tracer.

"¿a ti te gusta el brócoli?"

"¿sí?"

"pues te mereces ese plato." Señalo su plato.

"¿Qué tiene de malo el brócoli?"

"¿Qué tiene de malo? ¡todo! juraría que esa cosa fue creada por el mismo satanás. Además, las Anti-Brócoli deben permanecer unidas ¿no es así?"

"¡hm, mh!" Lena asintió y ambas chocaron el puño para después reírse.

"descuiden, tampoco soy tan maquiavélica. Condimente sus salsas para darle un mejor sabor a la carne. Pruébenla."

Angela y Hana miraron la carne en su plato y decidieron aceptar. Cortaron una pequeña porción y sonrieron ante el sabor de la carne. Después comieron un poco de brócoli solo para que Marta y Lena gimieran de asco.

"wacala/wacala"

"por cierto, Angela. ¿Cómo vas con los pequeños robots?"

"estamos teniendo buenos resultados. Gracias a la Nanotecnología podemos fabricar rápido los nanobots y utilizar el mismo imán para poder extraer las metrallas del sistema sanguíneo de los pacientes."

"¿van a probarlo?"

"ja, no quiero cometer ningún error durante la cirugía."

"tranquila." Se levanta para acercarse y palmearle la espalda. "contigo al mando, date por seguro que todo resultara bien."

"¿no estas poniendo mucha confianza en mí?"

"para nada, sé que lo lograras."

"¿Cómo estas tan segura?"

"por la forma en que en verdad te preocupas, Angela." Se cruza de brazos sonriéndole. "eh conocido a doctores que fingen preocuparse por sus pacientes. Pero tú no, tú en verdad te preocupas. Tan así que pasas días sin dormir hasta encontrar una solución."

"¡eso es cierto!" estuvo de acuerdo Lena. "incluso te eh visto pasar 2 noches encerrada en tu oficina estudiando para tus cirugías. Tanto así que no te detienes ni siquiera para cenar."

"okey, eso sí es algo preocupante."

Angela, algo avergonzada, decidió concentrarse en comer su comida murmurando algunas palabras: "gr-gracias, chicas."

"cuando quieras, amor." Dijo Lena antes de comer la segunda albóndiga. Marta estaba por hablar, pero no lo logro al escuchar su nombre.

"¡Marta, creo que tu salsa esta lista!"

"¡ya voy! Bueno, les dejo comer tranquilo. Que lo disfruten."

"espera." Angela la detuvo. "¿Cómo lograste salir de tu celda?"

"soborne a Miguel con hacerle un postre de chocolate. Tiene buenos gustos. Descuiden, les guardare un poco."

"¡Marta!" uno de los cocineros se asomó por la puerta. "¡Robert dice que está listo su plato para el debate!"

"¿¡Cuánto hay apostado en la mesa!?"

"¡22.500 créditos!" las tres chicas se sorprendieron un poco ante la mención del dinero.

"uuuhhh, eso es mucho. ¡¿Quién es el degustador?!"

"¡el sub-chef, George!"

"¡en camino!"

La vieron trotar hacia la cocina y entrar. A los segundos, las risas volvieron a resurgir e incluso lograron ver a uno de los cocineros quitarse las lágrimas de la risa.

"veo que se está llevando muy bien con los cocineros." Mercy asintió de acuerdo y vieron a Lena comer rápidamente. "¡oye, come despacio!"

"lo siento, pero tengo curiosidad de lo que están haciendo allí dentro."

"¿y no sería mejor llevar tu plato y comerlo allá?"

Lena se detuvo ante eso y rápidamente desapareció con su gran velocidad con plato y todo. Hana, incluso también con curiosidad, levanta su plato y fue hacia allá. Angela, a pesar de no admitirlo, también se levantó y se llevó su plato con ella.

Lena entro primero, llamando la atención de todos unos momentos para voltear de nuevo a Robert y a Marta terminando de emplatar su plato. A los segundos, tanto Hana como Angela entraron.

"lo siento." Se disculpo Mercy. "pero supimos que tenían una especie de batalla culinaria y teníamos algo de curiosidad."

"¡no hay problema, y llegan justo a tiempo!" dijo uno de los chefs moviéndose para que tuviera una mejor visión.

Vieron a George, que estaba sentado con los brazos cruzados masticando la comida. Vieron que era un filete, similar a los que Hana y Angela, pero con una salsa blanca y pequeñas pedazo de perejil.

George asintió brevemente para después mirar a Marta. Ella, deja su plato notando que era un simple Omelette y dos pequeños frascos con salsa blanca y roja.

"¡ja, eso es todo! Eso es un plato común y corriente."

"nunca hables antes de tiempo, amigo." Dijo Marta para agarrar el frasco de salsa roja y esparcirla sobre el Omelette, luego agarra el frasco con la salsa blanca y, con mucha delicadeza que asombro a todos, lo esparce lentamente para que no cayera fuera del omelette creando un pequeño circulo blanco en el centro. Y, como toque final, coloca una hoja de Laurel en el centro. "bon appetit." Hizo una reverencia retrocediendo un par de pasos.

George, curioso por el plato, agarra el tenedor y corta el omelette por la mitad revelando el interior haciendo que los demás silbaran. Similar a las albóndigas de Lena, había jamón rodeando el queso derretido que, lentamente, se esparcía por el plato. Sin contar que ambas salsas empezaban a mezclarse.

"se ve delicioso… quiero uno." Susurro Lena y ambas asintieron de acuerdo. Era una buena presentación el plato de Marta.

Vieron a George dar el primer bocado saboreándolo con precisión. Y, para horror de Robert y satisfacción de Marta, dio otro bocado asintiendo con la cabeza. Una vez que trago, deja el plato a un lado y levanta una mano generando suspenso.

Incluso Lena, Angela y Hana estaban algo nerviosa ante el veredicto de George.

Sin más, George señalo el plato de Marta como ganador haciendo que algunos gritaran de ovación y algunos gimieran ante la perdida, sobre todo Robert.

Marta hace girar un cuchillo en su mano y sopla la punta mirando a Robert que apretaba los dientes con ira.

"suerte para la próxima, querido."

"¡solo es un simple plato de Omelette!" rápidamente agarra un tenedor y da un bocado… solo para gemir frustrado ante su derrota y el delicioso sabor.

"¡ja!" agarra los billetes que estaban a un lado. "¡ah esto yo llamo una dulce victoria!" algunos le aplaudieron, incluso Hana, Angela y Lena lo hacían, mientras hacia una reverencia. "gracias, muchas gracias. Doy clase los jueves, no cobro mucho." Dijo acercándose a las chicas y a Miguel que estaba a un lado sonriéndole.

"felicidades, Marta."

"y salimos con algo de dinero." Dijo ella entregándole la mitad. Abre el microondas que estaba a su lado y se sienta sobre una de las mesas comiendo su almuerzo, que era el mismo que emplato. con la diferencia que no tenía la hoja de laurel. "déjame que termine de comer y comamos el postre."

"lo espero con ansias, estuviste casi toda la mañana preparándolo."

"y no te arrepentirás." Noto como Tracer miraba su plato. Corta un pedazo, unta un poco de salsa y se lo tiende. Lena, feliz, come directamente del tenedor sostenido por Marta dando un bocado gimiendo. "aunque me da algo de pena Robert, tiene que limpiar todos los platos, jejejeje."

"¿Dónde aprendiste a cocinar?" pregunto Angela cortando un pedazo de su filete, pero se detuvo al ver que ella le tendía un pedazo de su omelette. Agarra el tenedor, pero Marta no lo soltó. Suspirando por lo infantil, da un bocado directamente haciendo que Marta tarareara satisfecha.

"cuando tienes demasiado tiempo libre, tiendes a buscar con que entretenerte. La cocina fue una de ellas. Luego estaba el baile, yoga y otras cosas más. Me gusta hacer de todo un poco." Se detuvo al ver a Lena tenderle un pedazo de su albóndiga. Esta vez Marta fue la que comió directamente del tenedor haciendo que Tracer asintiera satisfecha. "¿Por qué apostaste por mí, Miguel?"

"vi cómo le cocinabas el plato de Tracer sus albóndigas, así que no dude en apostar por ti."

"¿y no porque te caigo bien? Eres malo."

"quise ir a lo seguro."

"¡aun sigues siendo malo!" esta vez ella le tendió un pedazo a Hana y, imitando la acción de Lena y Angela, comió directamente del tenedor.

"es rico, tal vez te contrate como mi chef."

"na, paso. Me gusta cocinar y todo, pero no soy tan fanática de estar cerca del horno. Hace mucho calor y me hace sentir pegajosa con mi sudor."

"¡y es por eso por lo que siempre pido comida a domicilio, amor! Bueno, casi siempre." Dijo Lena terminando la última albóndiga y arroz. Se sienta en la mesa al lado de Marta esperando a que terminara.

"no es saludable, Lena. También debes comer comidas sanas, como las verduras y ensaladas." Ante lo que dijo Angela, Marta no dudo en expresar sus pensamientos.

"suenas como una mamá."

"¿¡verdad que sí!? ¡eso siempre le digo!" Angela se avergonzó ante lo que dijo Marta y Lena haciendo que el resto se rieran, solo para después unirse a ellos segundos despues.

Cuando termino de comer. Rápidamente Marta fue hacia el refrigerador y saco varios postres de chocolate para todos los chefs, incluso para Lena, Hana y Angela, lo cual aceptaron agradecidas, y se sienta nuevamente en el mismo lugar al lado de Tracer.

"por cierto, Marta." Hablo Hana llamando su atención.

"¿Qué pasa?" dijo tomando un poco de su postre con una cuchara

"¿Cómo vas a gastar el dinero si eres una prisionera?" cómicamente se quedó de piedra y el postre cayo de su cuchara, por suerte, en el pequeño recipiente.

La risa de Lena fue lo único que se escuchó en toda la sala del comedor.

Marta exhalo satisfecha en su cama. Se daba varias palmaditas en el estómago de lo llena que estaba. Coloca sus manos detrás de su nuca y se quedó mirando el techo.

"fue un buen almuerzo, hace mucho que no me divertía tanto de esta manera."

Se estira preparándose para dormir un poco ya que no iban a interrogarla hoy. Se pregunto por cuanto tiempo iban a seguir insistiendo. Después de todo, era cierto que nunca iba a hablar de su pasado.

¿se resignarán y la dejarán libre? ¿o la seguirán reteniendo hasta que al final hable?

No le dio demasiada importancia. No era tan malo como creía estar encerrado aquí en Overwatch. Al menos podía conversar con gente aquí sin restricciones.

Lena dijo que la vendría a ver en alguna ocasión o Angela la visitaría para avisarle sobre la idea que tuvieron con los nanobots. No hablo mucho con Hana, pero podía notar que era una mujer simpática, aunque podía sentir que era algo competitiva, dedujo que era algo relacionado por sus juegos y esas cosas.

¿tal vez podría pedirle prestado unos de sus juegos portátiles? Eso la ayudaría a pasar el tiempo al estar encerrada aquí.

Y, por lo que le conto Angela, hoy no iban a interrogarla ni nada parecido haciendo que suspirara: "en verdad me vendría algo con que entretenerme durante el resto del día."

"tal vez un poco de música le serviría"

"¡HIJA DE-!" no termino de formular la palabra ya que se cayó de la cama al sobresaltarse. Rápidamente mira a su alrededor viendo que no había nadie y se frota los ojos. "creo que estoy alucinando o algo parecido."

"lamento haberla asustado."

"¡WHAAA!" rápidamente se levanta mirando a su alrededor. "por favor, que no haya un fantasma."

"disculpe de nuevo." A diferencia de antes, esta vez no se sobresaltó. "no era mi intención."

"eeehhh… si… ¿Por qué no te veo? No eres un fantasma o algo por el estilo ¿verdad?"

"no, y lamento decirle que no tengo forma física."

"okeeeyyy…" se sienta en la cama mirando al techo. "entonces… ¿que eres o quién eres?"

"mi nombre es Athena, fui creada por la dra. Mina liao. Y me encargo de gestionar la seguridad interna de la agencia Overwatch."

"así que… ¿eres una robot… o una IA?"

"una inteligencia artificial y, como aclare antes, no poseo un cuerpo físico."

"una inteligencia artificial… bonita voz, por cierto."

"oh, se lo agradezco." Marta tarareo mirando al techo… no sabía si eso era lo correcto, pero la voz venia de arriba. Supuso que había unos parlantes ocultos en algún lado, tampoco es que se pusiera a investigar profundamente su celda.

"bueno, es un gusto conocerte, Athena." se recuesta nuevamente en la cama mirando el techo. "dijiste que podías poner música. ¿Cuáles tienes?"

"si tienes algo en mente, puedo buscarla a través de la red."

"pues, lo que sea, sinceramente. Tal vez algo relajante. Me está dando algo de sueñito por la comida que comí."

"fue un buen plato al que le sirvió al sr. George. Felicidades por su victoria."

"je, gracias." A los pocos segundos, una tranquila melodía empezó a sonar a su alrededor haciendo que Marta sonriera. "me gusta, tienes buen gusto para la música."

"oh, no tengo una preferencia." Marta levanto una ceja. "estas son recomendaciones que Winston prefiere escuchar para relajarse."

"y… ¿no tienes una preferencia? Quiero decir. ¿algún tipo de música, juegos o algo parecido?

"no, lo siento."

"curioso…"

"¿en qué piensa?"

"pensé que una IA podría generar sentimientos como la empatía, la ira y esas cosas."

"lamento informarle que carezco de esas funciones."

"pero puedes tener tus propios pensamientos o llegar a tus propias conclusiones ¿no?" un momento de silencio hubo entre ambas. Marta se preguntó si decidió dejar de hablarle para hacer otras cosas, pero la voz nuevamente resonó en la habitación.

"es… posible."

"y también puedes tener tus propias preguntas ante cosas que no entiendes ¿no? Cosas que no están en la red o siempre encontrando respuestas que no satisfagan tu curiosidad ¿verdad?"

"puede que en algunas ocasiones." Marta sonrió.

"entonces creo que si puedes llegar a tener algún que otro sentimiento, Athena."

"¿usted cree?"

"sip, solo que no te han enseñado a expresarlo o entenderlo. ¡y estas de suerte! Porque tengo mucho tiempo libre si voy a estar aquí encerrada. Podremos tener conversaciones sin perder nada de tiempo. Bueno, mi tiempo."

"bueno, le agradezco su comprensión, sra. Marta."

"solo con Marta está bien, amiga. Pero antes *bosteza* dormiré un poco, si no te molesta. Tal vez mañana o más tarde, cuando me despierte, podamos tener una conversación tranquila. ¿Qué te parece?"

"lo estaré esperando."

"por supuesto. Oh, y no hace falta esperar a que yo te hable para iniciar una conversación. Si tienes dudas de algo o querer algún tipo de conversación, no dudes en hablarme."

"lo tendré en cuenta. Que descanse, Marta."

"gracias, Athena."