POBRES RIDER

Secuela de Kamen Rider Pegasus

Idea original de Ninja Britten 11

Guión de Yuzu Araki

.

.

.

Una silueta salió de un árbol de la carretera haciendo que la pequeña peliverde se asustara pero la rubia mantenía esa sonrisa como si conociera esa presencia.

-No pudiste hacer eso, Kinjishi- decía aquella extraña silueta oscura.

(Nota de la autora: Kinjishi significa en japonés León Dorado)

-¿Ah? ¿Y por qué no?- Preguntó la rubia mientras mantenía su sonrisa como si supiera o conociera a esa presencia.

-¿Cómo puedes perdonar otra vez a esa bruja? Esa tipa, Yohane tiene el corazón tan frío como el de una serpiente.

-Oh vamos, no es la primera vez que hago eso con ella. Será lo mismo, enviará a un monstruo, me dará problemas y al rato le pateo el trasero. No es mi estilo saltarme las cosas al igual que cierta manzanita que conozco.

-¡N-no digas esas cosas, Kinjishi!- Dijo la presencia quien por su reacción estaba avergonzada como nerviosa- Como sea, fue muy ingenuo que le perdonaras la vida a esa tipa, otra vez.

La rubia se rió sin nada de malicia y caminó hacia la sombra hasta estar pegada a ella.

-Tienes razón. Fue muy tonto de mi parte... ¿Cómo lo supiste todo?

-Porque al igual que tú, puedo sentir el ki, de hecho tú me lo enseñaste, Kinjishi.

-¿Y estás celosa?

La sombra quedó en silencio por unos segundos.

-¡N-No! ¡Para nada! ¡Y-yo no estaría celosa por el hecho de que tengas que luchar contra una maldita bruja!

-¿En serio?- La rubia se inclinó hacia la sombra- ¿Estás segura de que no estás celosa?- En eso la rubia acercó su rostro al de la sombra y le dio un beso.

De repente, la sombra se mostró como una pequeña pelirroja de ojos rojos y vestida de sudadera deportiva.

-Mi pequeña manzanita...

-¡Kinjishi!- Reclamó Akari mientras estaba ruborizada hasta literalmente quedar como una manzana- ¡No debiste hacerme esto!

-Oh vamos, ¿Acaso no puedo hacer algo para sacar el lado tierno de mi pequeña ninja?

-Hmp...- La pequeña shinobi frunció un poco el ceño mientras que otra risa se escuchó en el lugar.

Era obvio que era otra persona que acompañaba a la pelirroja llamada Akari.

-¿Qué pasa aquí?- ante la sorpresa de las tres chicas y la vaca, apareció Dokuro como un rayo y en sus brazos estaba la pequeña Hikari jugando con su tridente de peluche- ¿Acaso vi lo que vi?

La rubia quedó con los ojos saltones mientras veía a Blair la cual no estaba nada mal.

-Oh, que elegancia la de Francia... Una gatita linda junto con una bebé... ¿Acaso es tu hija?

-No, no lo es- Negó la nieta de Stronger- Sería una larga historia si te lo contara pero lo que puedo decir de esta niña es que tiene un gran poder- La pelinegra de mechones azules se centró en lo que miró- Dime una cosa... ¿Tu y Akari-chan... están saliendo?

-E-Este, Dokuro-san... P-puedo explicarlo- Decía Arashi, pero Regulus se le adelantó.

-Pues sí, pasaron sus cositas. Una charlita, una cama rechinando y tres Doritos después, aquí estamos.

-¡Kinjishi, no fue así!- la pelirroja menor reclamó.

Strongest dio un pequeño suspiro mientras negó con la cabeza.

-Por si no lo sabías, te van a llevar presa por estar con una menor.

-Supongo... pero mientras tenga a una linda ninja conmigo, estaré bien

-Maldición, Kinjishi- Murmuró la pequeña ninja.

Dokuro se dio una palmada en la cara, Hikari solo seguía jugando con su tridente.

La pequeña peliverde se reía de la situación y...

-¡MUUUUUU!- Mujió la vaca.

.

.

.

Más tarde...

Nuevamente nuestras chicas, junto con el caballo Kitalpha y la vaca reanundaron su camino hacia la hacienda de los Wakana ubicado en algún lado de la carretera Kitakyushu pero algo notable era que Maki estaba ausente en la travesía.

La pequeña Hikari estaba contenta con su tridente mientras estaba montada en Kitalpha junto con Akari que estaba de igual modo en parte por la dulzura de la pequeña. la pequeña peliverde estaba montada sobre la vaca mientras Candy llevaba al bovino jalando de la soga amarrada sobre el cuello. Y por último, Dokuro estaba marchando lentamente en su moto en parte porque estaba preocupada por su alumna y amiga pelirroja desde varios minutos hasta que pararon y se pusieron a descansar sobre uno de esos riachuelos japoneses.

Las cuatro jóvenes junto con sus animales y vehículo estaban sentadas en el pasto mientras veían el pequeña paisaje de un río brillante y cristalino junto con el ardiente sol de horas cercanas al medio día.

Akari estaba sentada mientras Hikari estaba sobre sus piernas mientras daba pequeños aplausos mientras su vista apuntaba a la corriente del río pero en eso vino la pequeña peliverde para reírse un poco de la pequeña pelirroja.

-Jajaja...

-¿Por que la risa?- Arashi frunció el ceño como si la pequeña se burlara de ella.

-Jajajaja... Puede que te creas la tipa más seria del mundo y eso pero cuando se trata en la cama sacas tu verdadero ser... Ninja pasiva.

Un pequeño sonrojo invadió las mejillas de la pelirroja pero no quería dejarse amedentrar por esa tipa.

-¿Ah con que era eso? Pues si soy una ninja pasiva, tú te ves como una apostadora errante pero que eres muy mala.

La sonrisa se le borró de la cara a la peliverde.

-¿Cómo supiste que soy una bakuto?

(Nota de la autora: Bakuto es el término que se aplica a los apostadores errantes en Japón)

-Con solo ver tu comportamiento. Eres de esos apostadores que se creen la gran cosa pero al final terminan lloriqueando por su mala suerte. Eres capaz de apostar hasta una rata y al final nunca ganas nada.

La pobre peliverde comenzó a refunfuñar de enojo estilo anime y con una vena brotando en su cabeza.

-¡Uyyyy! Muchas gracias, me has dado otra cosa en mi lista negra.

-¿Lista negra?

-Sí y son las cosas que odio... Odio a las chicas mágicas, a los gatos, a los ricos, a los casinos, a los niños y ahora odio a los ninjas. Esos tipos andando como sombras y siempre metiéndose donde no les importa y en parte usando sus truquitos de magia. ¡Todas esas cosas las odio profundamente!

-Hmp, como si eso me importara.

En eso el tridente de peluche dio en la cara de la pequeña peliverde que terminó rodando cuesta abajo y ahora era Akari quien se reía mientras la pequeña Hikari rápidamente iba hacia su juguete favorito.

Mientras tanto un poco más abajo, fue ahí donde Candy aprovechó el descanso para tratar de hablar con Dokuro aunque como era de esperarse andaba en modo fijadora de chicas. Candy vio de reojo a Blair y se llevó dos conclusiones; primero, la tipa sin lugar a dudas era muy hermosa y bella con un cuerpo trabajado como si hubiera entrenado toda la vida y en parte viable para sostener sexo casual; y segundo, por la S inscrita en su playera roja era obvio que era nieta de Kamen Rider Stronger.

-Oye... ¿Dokuro-chan?- Sus ojos azules miraban desde la cara hasta la S inscrita en el playera- Eres la nieta de Stronger, ¿Cierto?

-Sí- Asintió la pelinegra de mechas azules.

-Mi padre es Super One y él me habló acerca de tu abuelo y bueno... ¿Puedo preguntar algo?- La rubia sacó el cartel en el que Maki y el escarabajo humanoide figuraban como criminales- ¿No eres tú a la que los Shinsengumi están persiguiendo?

Strongest vio fijamente el cartel y su sonrisa se borró. Luego miró a Regulus a la cara.

-Así es. Yo acabé con varios escuadrones del Shinsengumi durante seis meses desde Tokio hasta aquí.

La rubia le pasó su mano al hombro mientras sonreía en grande.

-Entonces no tienes derecho a quejarte. No eres la única que ha tenido bronca con esos sujetos.

-¿En serio?

-De hecho, en buena parte de las veces que estuve en la cárcel fueron con los Shinsengumi. Ya sea en Hino o en Kioto siempre terminaba con ellos. Kondo y algunos capitanes del Shinsen me caen bien y hasta tengo amistades pero el que me cae mal es Hijikata. De hecho, aunque Kondo es el comandante supremo, Hijikata es el que pone las leyes y el orden dentro del grupo. Si no haces las cosas que pone en sus reglas, se te condena a seppuku.

Ahora era Dokuro quien sonreía.

-Entonces las dos si que estamos teniendo el mismo problema.

-Si tu gustes, la próxima vez tomaré tu lugar, puedes estar tranquila.

-Lo siento pero no quiero hacer eso- Negó la pelinegra de mechas azules- Desde que era niña entrené muy duro hasta ser lo que soy y tengo que defenderme como se debe si me llegan a molestar esos miburo ni tampoco dejar que alguien se arriesgue por mí.

(Nota de la autora: Miburo significa Lobo de Mibu ya que históricamente los Shinsengumi en buena parte eran ronin y al establecerse durante el Bakumatsu en Mibu, pueblo del sur de la Prefectura de Tochigi).

La rubia negó con la cabeza al tiempo que se reía.

-Jajaja, ni modo contigo. Era de esperarse de una nieta de un Kamen Rider Legendario- La rubia notando que solamente estaban las cuatro preguntó a Blair- Dokuro-chan, ¿Sabes dónde está Ofiuco?

-Ya no le digas más así- Dijo Strongest- Digamos que desde hace un tiempo Maki tiene un nuevo poder y bueno... No puede evitarlo.

-¿No me digas que está peleando contra un monstruo por ahí?

-De hecho, ella pelea ahora contra demonios y monstruos del espacio que la quieren cazar por su nuevo poder.

-Ya que estamos hablando de Maki, ¿Que es ese nuevo poder que mencionas?

La pelinegra calló unos segundos mientras miraba el río.

-Eso es algo extraño de explicar pero como te lo dije, es muy largo y se los contaré más tarde- Luego miró a Regulus- Pero si tengo que decirte que ese nuevo poder de alguna manera encaja con ella en todo.

Un sonrojo invadió las mejillas de Dokuro a lo que Candy aprovechó para molestarla.

-¿Ah? Oh, parece que entiendo.

-No creo que entiendas- Blair dijo sonrojada y tratando de ponerse seria, pero no fue como lo esperó.

-Vamos gatita, dime que es lo que tienes- la rubia decía riendo y no solo eso, sino que se acercó por atrás de la pelinegra de mechas azules y metió sus manos debajo de su playera para tocar sus pechos- O te haré hablar con esto.

-¡No me toques así!- Strongest se separó tapándose la zona de los pechos mirando a Regulus entre molesta y sonrojada.

-Vaya que andas quejumbrosa.

-Son cosas diferentes. Además, no es queja. Es una advertencia. Bueno, ¿Quieres parar?

-No...

Dokuro le dio un golpe en la cabeza de la rubia quien se sobó ahí.

-¡Oye! ¡¿Por qué me tienes que golpear?!

-Porque quiero, porque puedo y porque se me apetece.

-Y por que te conviene, ¿No?- La rubia infló las mejillas mientras pequeñas lagrimitas amenazaban con salir de sus ojos- Eres mala, gatita.

Hubo un rato de silencio hasta que ambas comenzaron a reír por eso.

-No tenemos remedio ¿no?- Decía Candy mientras nuevamente ponía una mano al hombro de Blair

-Por algo somos ronin... Eh...

-Candy, puedes llamarme Candy...

-Si que no cambias, Kinjishi- Dijo Akari mientras se sentaba al lado izquierdo de Dokuro mientras Hikari estaba sentada en su regazo- Ya que Kinjishi lo preguntó, ¿Por qué están detrás de ti esos sujetos del Shinsengumi y esa pandilla yakuza?

-¿Honoka les contó acerca de los Losts?- Preguntó Blair con otra pregunta a lo que ambas chicas a su lado asintieron.

-¿Escuché bien? ¿Dijeron yakuza?- Ahora la pequeña peliverde que rodó hasta donde estaban Strongest y compañía.

La pelinegra se aclaró la garganta y comenzó a relatar.

-Bueno, desde hace siete meses, antes que comenzara el año escolar... Maki y yo fuimos por todo Japón para tratar de buscar una cura y salvar a Honoka mientras tengo de mi lado a una informante llamada Nagato Kuushitake, la cual con tecnología que le prestó Shiki localizó a cada Zodiart y Lost pero...

-¿Pero qué pasó?

-Desde entonces nos pasaron cosas que no si se les puedo contar pero en sí nos cambiaron a las dos. Después de mi graduación de primer año, supe algo oscuro sobre mi familia y mi abuelo mientras que Maki le destruyeron la medalla de Ofiuco y cosas más extrañas nos sucedieron.

-¿Al menos nos puedes resumir algo?- Preguntó Akari mientras la pequeña Hikari ahora veía inocentemente a su tía.

-Sí. Mi familia resultó ser Black Satan, la organización malvada con la que luchó mi abuelo... De hecho, mi madre, Atsuko Jo, es la hija del general Shadow y su nombre real es Agrat. Mi padre, Jirozaemon, es Amón, hijo del líder original de la organización. Durante seis meses, la mayoría de las veces nos enfrentamos en buena parte con monstruos de mi madre y pocos Zodiarts.

-¿Pero no se enfrentaron con ningún Lost?

-No, para nada. Mi madre se vale de todo para hacernos la vida imposible a mi y a Maki aunque tenga la ayuda de Nagato para informarnos sobre la ubicación de los Zodiarts y entre ellos el extraño hecho de que Candy y los Horóscopos sean funcionarios.

-Eso es lo que quiero saber- La Leona Dorada tomó la palabra- Puedo entender en algo a Sagitario porque era un tipo del gobierno y su mansión era nuestra base de operaciones pero de los demás casi no éramos nada. Yo era una delincuente, Virgo su sirviente, Cáncer era un corredor de motos, Acuario, Escorpio y Tauro eran estudiantes, de Keiji-chan no lo sé y...- La rubia calló unos segundos.

-¿Qué pasa Kinjishi?

-Ahora que lo pienso... Aries me dijo que era hijo de alguien muy importante que lo ayudó en su carrera y eso que era un maldito matasanos.

-Entonces es cierto...- Murmuró Dokuro- El Horóscopo a quien derrotó Maki era el hijo del Emperador.

-¡¿Qué?!- La pequeña peliverde estaba en shock- ¿Entonces por eso son buscadas por todo el país? ¿Por derrotar al médico ese?

-Sí y creo que será así hasta que el Emperador logre tener nuestras cabezas o terminemos en una cárcel de máxima seguridad. Él no va a descansar hasta tener en prisión a los que mataron a uno de sus tantos hijos fuera del matrimonio.

-Y por lo que dices, tu madre toma partido de eso para hacerles la vida imposible con sus monstruos y sus hombres o...- Indagó Akari pensando bien la situación- ¿O si ella metió mano en arruinarlas a las dos en lo que pudiera?

-Y es de eso que quiero hablarles aunque no si es correcto ya que en sí... Ella tiene una habilidad de alterar y cambiar los eventos o cambiar a su antojo una linea o espacio de tiempo.

-Jutsu Inmersión de Tiempo- Murmuró Arashi- Mi padre me comentó de ese jutsu. Es un arte ninja de espacio-tiempo que pocos dominan aunque esa técnica deriva de un dojutsu.

-¿Dojutsu?

-Es una habilidad de los ojos o un poder dependiendo del clan. Si tienes un ojo mágico con una variedad de habilidades entonces puedes hacer lo que quieras y entre eso puede estar ese jutsu de espacio-tiempo... Sí, tu madre tiene un ojo mágico que le permite viajar hasta en las dimensiones y hacer lo que quiera en ellas.

-Sé que me mi madre es una bruja poderosa pero...- Dokuro calló unos segundos- Que tenga algo así... Da miedo, la verdad.

-Al menos ya sabemos el rollo de ser las más buscadas y eso pero...- La pequeña peliverde miró de pies a cabeza a Dokuro- Tengo tres preguntas y quiero que me las respondas.

-De acuerdo.

-¿Cómo te llamas? ¿Por qué te persiguen también los yakuza? ¿Y por qué estás muy buena?

-Mi nombre es Dokuro Jo y si, me perseguía la pandilla yakuza de Tatsugoro Daruma.

-La pandilla Daruma- murmuró Candy- He oído que es una pandilla pequeña pero temida aquí en Ise.

-Sí- asintió la pelinegra- Los Daruma nos persiguieron a Maki y a mi porque derrotamos a varios de sus miembros desde que entramos a esta región, desde Fukuoka hasta aquí, en Ise. Por la información de Nagato, fuimos a los pueblos cercanos a la antigua mina de Hishikari para buscar y derrotar a las dos Osas, Menor y Mayor.

-Con razón sentí una extraña presencia en el monte- Dijo Akari mientras pensaba en el momento que entró para acabar con los demás hombres de Tatsugoro que era la Osa Mayor- Pensé que ustedes dos eran las victimas de esos sujetos pero creo que me equivoqué. Lamento si me metí de lleno en su asunto.

-Para nada, Akari- Dijo Dokuro sonriendole a Arashi- Igualmente, Osa Menor era un pobre chico a quien esos sujetos estaban torturando. Deben pensar que ese chico va conmigo.

-Y las tres tuvieron la suerte de ser unas grandes entrometidas- Dijo Candy mientras miraba a la pelirroja al lado de Dokuro- Sobre todo tú, mi amor.

La pequeña ninja de repente se sonrojó ante lo dicho por la rubia.

-¡C-Cállate, solo hago lo que hago!

-Eso no dices cuando estamos en la intimidad

-¡...!

-¡UUUUYYYY!- Exclamó la pequeña peliverde, mismo gesto que imitó la pequeña Hikari alzando las manos.

La pelirroja menor se puso totalmente roja cuando escuchó eso pero por nada del mundo no se dejaba humillar por parte de la Leona Dorada.

-¡Esas cosas no se dicen, idiota!

-Eso no lo dices en la cama

-¡UUUUYYYY!- Exclamó ahora la bebé peliazul ahora alzando su tridente de juguete.

Dokuro y las otras dos rieron por eso a lo que la ninja metamórfica solo escondió su rostro entre sus manos.

-Jajaja- Dokuro le puso una mano sobre la cabeza de la pequeña ninja- Ay Akari, parece que eres la pasiva.

-¡No soy pasiva!- gritó Arashi al estilo anime lo que acrecentó más las risas.

Pero de repente algo las interrumpió y fue una una hermosa joven y femenina adolescente esbelta con cabello largo de color rosa claro atado en coletas sueltas y ojos color ámbar. La joven estaba de ropa casual casi parecida a la ropa escolar y estaba mirando directamente el río.

.

Novia de Heita Tsukiyama (Zodiart Osa Menor)

Mitsuko Tamagawa

Parecido físico a Yuma Okazaki de Netzusou Trap

.

En eso las chicas dejaron de reírse y vieron a la chica pelirrosada la cual estaba con una mirada decaída mirando al río. Dokuro fue la primera en preguntar a la joven pelirrosa.

-Ah, señorita, ¿Está usted bien?

-...

-¿Le pasa algo?

-...- La joven no respondía a las preguntas de la nieta de Stronger.

La chica no respondía nada como si no escuchara o no sintiera nada, eso hizo que las otras tres féminas se extrañaran ante el silencio de aquella joven.

-Creo que es una mudita o algo- Dijo la pequeña peliverde- ¿No lo crees Leona Karateca?

-De nuevo, que no soy Leona Karateca y sí... ¿O quizás ella quiere sentarse pero le quitamos su lugar favorito?

-Señorita, disculpe. ¿Está usted bien?- Preguntó Akari a la misteriosa pelirrosa- Lamentamos si le quitamos su lugar pero no se preocupe, solo somos un grupo que estamos de paso y venimos a descansar pero le prometemos que iremos en un rato.

-...

-¿Señorita?

-...- La joven seguía sin responder.

De repente, Akari comenzó a poner un gesto serio como si notara algo oculto en la joven pelirrosa a lo que decidió ponerse en guardia y sacó lentamente su espada. Las chicas quedaron asustadas al ver el actuar de la pequeña pelirroja.

-Akari, ¿Qué estás haciendo?- Preguntó Dokuro.

-Creo que es lo que estoy pensando.

-¿A que te refieres, ninja pasiva?- Preguntó la pequeña peliverde.

La pequeña Hikari estaba sentada sobre el pasto sin saber lo que pasaba pero por si algo marchaba mal siempre tenía su tridente de peluche entre manos. Candy que conocía a su pequeña amante sabía que algo tramaba la ninja hacia la pelirrosa.

De repente, la joven pelirrosa sacó de sus bolsillos lo que parecia ser un pequeño cuchillo a lo que las cuatro en estado alerta se pusieron en guardia mientras que la ninja pelirroja con una mirada indicó a sus compañeras que se pusieran un poco atrás, cosa que obedecieron.

Arashi estaba con su espada en mano esperando el siguiente movimiento y en efecto la joven dirigió el arma blanca pero no hacia ellas si no que apuntó a su propio cuello haciendo que las jóvenes (Exceptuando a Arashi) quedaran en shock.

-¡Esa chica se va a matar!- Exclamó la pequeña peliverde.

-Eso es... Lo que nos hace creer- Dijo Candy mientras observaba de primera mano la situación.

-¿Qué estás diciendo Candy?- Preguntó Dokuro a su compañera rubia.

-Créeme... Cuando se trata de algo extraño, parece que Akari-chan sabe que hay algo detrás... No por algo es una guerrera ninja, ese tipo de cosas en común en personas como ella.

Mientras con Akari, la joven estaba inmóvil con su espada en mano. El filo de la espada brillaba a la luz del sol de verano mientras que la pelirrosa estaba con esa mirada estática al río mientras apuntaba el cuchillo a su cuello como si no le importara en nada lo que pasaba con ella.

De repente, la joven pelirroja desapareció ante la vista de todas hasta que volvió a aparecer detrás de la extraña joven suicida. Akari estaba cuesta arriba, mientras la espada y la pierna derecha estaban en forma directa como si hubiera hecho un desenvaine rápido. Pasados unos segundos, la extraña joven pelirrosa bajó los brazos dejando caer el cuchillo en el proceso hasta que cayó desmayada ante la vista de las demás.

Akari guardó su espada mientras se puso de pie a la par que una sombra se manifestó justamente donde estaba la joven suicida hasta dar con una especie de hombre uniformado de ropas tácticas negras y encapuchado que cayó de insofacto al suelo.

-No puedo creerlo- Dokuro miraba al hombre caído y se acercó a él para darse cuenta de que estaba muerto- Pensaba que esa chica planeaba suicidarse pero en realidad...

-Dokuro-san... Esa técnica que usó ese hombre fue el Jutsu Destrucción de Mentes...- Murmuró Akari- Tal como lo sospeché cuando miraba a esa chica... Mirando al río y no nos decía nada a nuestras preguntas.

-¿Jutsu Destrucción de Mentes?

-Exacto. Este jutsu consiste en que el usuario envía su energía desde el cerebro hasta el sistema nervioso del enemigo, por lo tanto, éste no es capaz de controlar ni su mente ni su cuerpo.

-¿Dices que esa joven en realidad fue victima de una especie de control mental?

-Por supuesto. Eso permite al que lanzó el jutsu controlar a su víctima a su antojo, pudiendo incluso obligarla a asesinarse a sí misma o a asesinar a sus aliados.

-Es parecida a mi técnica Soukin Jizai Ken- dijo Candy- Solo que mi técnica es de certeros golpes aunque generalmente golpeo directo a la cabeza de mi oponente... Y por lo que veo, ese jutsu puede ser de corto y mediano alcance.

-Vaya, por poco pensé que la chica se nos iba a matar pero resultó ser uno de esos trucos baratos- dijo la pequeña peliverde- Definitivamente los ninjas me dan miedo.

Dokuro miró a Akari luego de revisar el cadáver del ninja asesinado dándose de cuenta que en el pecho del hombre estaba una especie de escudo o símbolo estampado del rostro de un diablo de color blanco.

-Tal como me lo temía- Murmuró la pelinegra de mechones azules- Black Satan...

-¿Incluso hasta tu madre es capaz de usar ninjas para hacerte la vida más difícil?- Preguntó la rubia del grupo mientras que la pobre Blair solamente estaba en silencio y sin decir nada.

Luego de unos segundos, la nieta de Stronger miró a su compañera ninja.

-Creo que tenemos a una gran ninja... Me cuesta creer que tengas 12 años.

-Vamos, solo hago lo que puedo- Sonrió la chica.

-No es cierto, puede que apenas te conozca pero con solo ver como derrotaste a ese sujeto y ver que sabes acerca de muchas cosas... Me doy cuenta que eres una ninja extraordinaria que sabe como batallar, además de que eres ágil como ninguna ninja ya que muy pocos shinobis son como tú- Dokuro decía sonrojando a la chica.

-Bueno...- La joven se rascaba la cabeza mientras sonreía ante lo dicho por su compañera de traje- Muchas gracias por eso, Dokuro-san. Me siento halagada, jajajaja.

-Oye Dokuro-chan, no estás coqueteando con ella ¿verdad?- Candy le dijo mirando a la pelinegra de mechones azules quién no dudó en defenderse.

-No...- Strongest negó con la cabeza- Solo la halago, ¿Qué tiene eso de malo?

La rubia sonrió maliciosamente.

-Solo digo, un león cuida a su presa ya que es solo de ella... roar.

-Pero un águila está en constante movimiento, vigila la zona hasta que finalmente encuentra a su presa y emprende vuelo- Dijo Arashi con un gesto duro- Créeme, Kinjishi, si terminas haciendo alguna tontería seré capaz hasta de hacerte pedazos con mi espada. Dí todo lo que quieras pero conozco tus mañas.

Eso calló a la rubia pero en el fondo... Le gustó, entre más difícil más mejor.

(...)

TRES DORITOS DESPUÉS...

La joven pelirrosa que fue victima de control mental por parte del Ninja de Black Satan estaba recostada en el pasto mientras que Dokuro y compañía estaban a su alrededor para saber el estado de la joven.

En eso Candy miraba a Akari la cual asintió.

-HENSHIN... ¡LEO!- El anillo de la rubia se iluminó dando con su transformación en Kamen Rider y con la pequeña ninja fueron a revisar a la joven desmayada.

En eso Candy hizo un movimiento circular con su mano derecha y luego hizo lo mismo con la otra.

-Cambio derecho, Salud Mano... Cambio izquierdo, Radar Mano...- En efecto su guante derecho era de color dorado brillante y su guante izquierdo era de color verde militar. En ese último habia un radar pero en cuya pantalla redonda estaba lo que parecía ser una ecografía.

Aquello dejó impresionada a Dokuro.

-Wow, puedes cambiar una mano con diferente habilidad y a voluntad. Es sorprendente y por lo que veo, ese radar es una ecografía. ¿Desde hace cuando sabes de esas cosas?

Regulus miró a su compañera Rider.

-Verás, mi padre tiene un amigo llamado Siebold el cual es un prestigioso médico extraterrestre. No lo conocí pero leí sus libros y de ahí aprendí medicina espacial y también de medicina natural.

-¿Entonces serás médico en un futuro?

-No solo me conformo con luchar por los demás, también tengo que salvar muchas vidas. Si tengo que redimirme tengo que hacer muchas cosas para limpiar mis pecados.

-Vaya, la gente no es lo que parece- dijo riendo la pequeña peliverde- Ahora resulta que eres médico... Doctora Karateca.

-Pelo de moco, ¿Podrías hacer el favor de llamarme así?- Dijo la Leona Rider a la pequeña niña- Tengo nombre, ¿sabes?

-Kinjishi- Irrumpió Akari.

-¿Qué sucede Akari-chan?

Arashi estaba revisando a la mujer dando a entender que su pulso y circulación estaban buenos.

-Siento un ki muy pequeño dentro de ella.

En eso Candy colocó su mano derecha sobre el vientre de la mujer mientras que su mano izquierda se activó la ecografía.

-Tal como lo dijiste, Akari-chan. Esta chica está gestando y por lo que veo tiene dos o tres meses de gestación.

Akari puso un gesto serio.

-Si no hubiera sido por mí, ninguno de los dos viviría. Jamás pensé enfadarme mucho desde que luché contra Venenum pero creo que ese Black Satan los superan por mucho.

-¿Gestando? ¿Qué es eso? ¿Se come?- Preguntó la pequeña peliverde mientras veia la ecografia como a la muchacha rescatada.

-Está embarazada. O sea que espera un bebé- le respondió Dokuro.

La niña del grupo quedó con la boca abierta como si no pudiera creer lo que pasaba.

-¿En serio está preñada?

-Sí- Asintió Blair.

-¿En su estómago? Es muy bonita, ¿No?

La rubia terminó su labor aunque aún mantenía su transformación mientras que lentamente la joven pelirrosa despertaba de su desmayo.

-Bien, listo. Ya ella está mejor.

La joven pelirrosa abrió los ojos y miró a las cuatro chicas que la rodeaban.

-¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?- La chica miró a Regulus y a las demás- ¿Quienes son ustedes?

-No te preocupes, no somos gente malvada- Respondió Dokuro- Somos un grupo de ronin que estamos de paso y vimos que estabas actuando raro.

-Pero ya no tiene que temer- Habló Akari- Usted y su bebé están a salvo.

-¿Eh?- La joven quedó en silencio hasta que habló- ¿En serio? Recuerdo que estaba yendome para ir a mi aldea natal cuando encontré a un anciano y... No recuerdo más.

"Seguramente fue ese ninja", pensó Akari mientras veía a la distancia el cuerpo sin vida del ninja de Black Satan lo mismo que Dokuro que estaba enfadada al igual que la pequeña ninja.

La pelinegra se dio de vuelta ante la sorpresa de las demás comenzando por Akari.

-Bueno. Yo me voy de aquí.

-¿Eh?- Las tres féminas alzaron la ceja mientras que Akari se acercó a Dokuro quien solamente estaba de espaldas.

-Dokuro-san, ¿Pasa algo?

-La vaca y el caballo están adelante y tienen que ir cuanto antes a la hacienda del señor Wakana.

-¿Y Maki-san? ¿Que hay de ella?

Strongest enmudeció.

-Ya ella se sabe cuidar sola, igualmente encontró a Honoka por lo que igualmente ya todo terminó... Bueno, adiós.

-Pero Dokuro-san...

-Akari... Fue un placer conocerlas pero...- La joven por nada del mundo se giró- No debí involucrarlas con mi familia ni siquiera a Honoka por lo que esto es solamente mi asunto. Y si llega Maki, dile que hasta aquí llegamos... Adiós...

La joven iba a dar marcha pero Akari la detuvo de una mano.

-Lo siento, Dokuro-san... Pero no puedo permitirte eso.