N/A:Todos los personajes, así como lo que podáis reconocer pertenece a J.K. Rowling.
Flashback 43
Habían pasado dos días desde que Snape había contado su plan a los chicos. Hermione era ajena total al plan, habían acordado contárselo solo en el momento que debía ir a rescatar a Draco. Harry y Ron habían vuelto al cuartel tras la decepción de que Hermione no les acompañaría. La chica les había dicho que necesitaba quedarse en casa de Andrómeda para que Snape siguiese ayudándola en sus clases de Oclumancia pero en el fondo los dos Gryffindor sabían que ella quería quedarse por Malfoy…
Una vez que Harry y Ron se habían marchado, la hostilidad del ambiente se relajó y los dos Slytherin comenzaron a verse un poco más por la casa. Los dos días anteriores se los habían pasado con Snape preparando su misión y practicando Oclumancia por lo que Hermione había podido pasar tiempo con Harry ya que Ron seguía enfadado.
Esa tarde estaban los tres en el salón. Theo y Draco se lanzaban hechizos no verbales mientras Hermione leía con el ceño fruncido.
Las risas le hicieron levantar la mirada del libro. A Theo le salían babosas de la nariz mientras Draco estaba totalmente empapado en un liquido verde viscoso. Hermione soltó un bufido.
· Sois como niños pequeños- Hermione se levantó y salió al jardín donde Narcissa y Andrómeda jugaban con Teddy.
· Hermione querida- Narcissa le hizo una señal para que se sentase- le contaba a mi hermana lo difícil que era Draco de bebé, todo el día llorando y quejándose.
· Supongo que no ha cambiado mucho- Hermione se ruborizó al descubrir que lo había dicho en voz alta- esto…lo siento no quise decir eso.
· Tranquila – Narcissa sonrió – conozco a mi hijo perfectamente. Por cierto, ¿Dónde están?
En ese momento salieron junto a Snape por la puerta de casa. Totalmente limpios y sin babosas.
· Madre ¿nos echabas en falta?- la sonrisa de galán que había en su cara derritió a Hermione, no habían pasado un rato a solas en dos días…con Harry y Ron en la casa ,Hermione no había querido echar mas leña al fuego-.
· Sujeta a tu primo- Narcissa le colocó al bebé en los brazos ante la mirada de desagrado de Draco y se levantó en busca de Snape- tengo unos asuntos que tratar con Severus.
Andrómeda salió en su rescate y cogió a Teddy.
· Iré a preparar la cena. Vamos Teddy, preparemos la cena para estos jovencitos.
· Iré a ayudarla Señora Tonks.- dijo Theo saliendo a correr tras ella para dejar solos a Draco y Hermione.
Draco se tumbó en el césped y le hizo una señal a Hermione para que le acompañase. La chica miró a la casa dubitativa y finalmente se tumbó junto a él.
· Te he echado de menos – murmuró Draco mientras cogía uno de sus rizos y lo acariciaba-.
· Yo también…pero ahora ya tenemos todo el tiempo Para nosotros- Draco endureció su mirada y Hermione vio como sus ojos se oscurecían- ¿Qué pasa?
· Nada. – los ojos del rubio se fueron instintivamente hacia su marca tenebrosa-.
· ¿Te duele? ¿La poción de Snape no ha funcionado?- preguntó la chica preocupada-.
· No me duele…no es eso. – dijo sonriendo abiertamente- es solo que te he echado de menos y pensaba que te irías tras la comadreja.
Hermione le empujó levemente y Draco le atrapó el brazo atrayéndola hacia él. Aspiró el aroma de su cabello y le dio un tierno beso en la comisura de los labios.
· Esta noche ven a mi habitación, echaremos a Theo al sofá- le dio un mordisco en el cuello y Hermione río juguetona-.
· Creo que deberíamos ir a mi habitación mejor…pobre Theo. Y para de hacer esto, podría vernos tu madre…
· Me encanta cuando te pones mandona – Draco le robó un beso y se levantó de un salto- vamos, me muero de hambre.
Después de una deliciosa cena en la que todos habían reído mientras Narcissa y Andrómeda contaban anécdotas de su época en Howarts, Snape apartó a Hermione antes de que subiese a su habitación.
· Quiero que tomes esto todas las semanas.- le entregó un frasco de cristal con un brebaje de color púrpura-.
· ¿Qué es?- la chica miraba extrañada el bote-.
· Poción anticonceptiva- Hermione se sonrojó y asintió con la cabeza- tengo sospechas de que lo necesitas. Los hechizos no son tan potentes…y en un momento de…lujuria- Snape casi soltó una sonrisa- puedes olvidar hacerlos .
· Gracias.
· Buenas noches Hermione.
Hermione se quedó mirando como su ex profesor subía por las escaleras. Al menos Snape no se había opuesto a las relaciones entre ellos…tomó la poción de un sorbo. Estaba asquerosa y pegajosa, sintió un calor agradable en el estómago y notó como se asentaba por su interior, bajando hasta su útero. ¿Eso era posible? No quiso dar más vueltas al tema y sonrió al recordar que Draco estaría esperándola en su habitación.
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El día de luna llena llegó. Esa mañana Draco despertó en la cama de Hermione; habían pasado toda la noche sin dormir, besándose y haciendo el amor tantas veces que Draco había perdido la cuenta. Se sentía fatal por tener que dejarla, sabía que se enfadaría mucho cuando se diese cuenta que él había desaparecido pero habían acordado hacerlo así. Ella jamás dejaría que Theo y él se fuesen a esa misión solos.
Besó su frente y la chica emitió un pequeño gemido.
· Duerme….es temprano, luego te subo el desayuno. – Hermione se enroscó en la sabana y siguió durmiendo.
Draco bajó las escaleras y vio que Snape y Theo ya estaban desayunando junto a su madre . Les hizo un movimiento de cabeza para saludarles y se sentó en la mesa absorto en su taza de té.
El ambiente estaba tenso. Narcissa miraba con preocupación a los dos chicos. Snape tenía la mirada perdida y de vez en cuando soltaba un suspiro.
· Bueno…ha llegado el día.- dijo Draco intentando romper el silencio incómodo.
· Tenéis que tener mucho cuidado- agarró la mano de su hijo- no dejes que tu impulsividad te pueda, piensa antes de actuar…
· Tranquila madre, confía en nosotros. Y Recuerda lo que hablamos ayer.
Narcissa asintió recordando las palabras de su hijo.
No dejes que Hermione venga a buscarme, enciérrala si hace falta pero que no salga de aquí. No debes contarle nada de esto a Snape…Ya buscaré la manera de volver…
A pesar de luchar tantos años para que su único hijo se mantuviese alejado del lado oscuro, Narcissa, jamás pensó que lucharía de la mano de la Orden del Fénix. Ella siempre pensó que huirían y se esconderían lejos, ajenos a todo. Pero ahora todo había cambiado, su hijo estaba en peligro constantemente; se había convertido en uno de los objetivos del Señor Oscuro…y luego estaba todo lo que englobaba esa profecía…Tenían que luchar y jugar sus mejores cartas para que Potter venciera; Era la única vía de escape para los Malfoy.
Ese día partirían al cuartel general de la Orden, y de ahí a la Mansión Lestrange. Todo estaba preparado a espaldas de Hermione, y Narcissa tenía una misión personal aparte. No pensaba fallarle a su hijo.
Hermione llevaba despierta diez minutos cuando Draco entró por la puerta con una bandeja con café y croissants con chocolate.
La sonrisa que le regaló la chica le hizo sentirse un mísero pero tenía que jugar su mejor papel.
· Te dije que volvería con el desayuno- le dejó la bandeja en los pies de la cama y la besó -.
· Pensaba que el desayuno serías tú – dijo la chica pícaramente mientras le acariciaba por debajo de la camiseta-.
· Granger…no me provoques…- El rubio le dió un beso feroz, con furia- tengo que salir hoy con Theo para nuestro entrenamiento.
· ¿Tardarás mucho? – Hermione lo miraba con ojos lastimeros y Draco tuvo que esforzarse por construir un muro en su mente, no podía dejar que ella notase nada-.
· Estaré aquí antes de que te des cuenta- le acarició la mejilla y se deleitó admirando su rostro y sus rizos una vez más, atesorando ese recuerdo por si no volvía a verla- aprovecha y descansa…no has dormido mucho está noche- se levantó y Hermione le tiro un cojín mientras reían pícaramente.
Cuando Draco cerró la puerta de la habitación y bajó las escaleras le flaquearon las piernas. El jamás había sido valiente y tenía que meterse en un nido de mortifagos donde seguro encontraría la muerte…tenía que buscar la manera de volver a ella y con ese pensamiento se alentó y buscó a Theo para partir .
