Ni siquiera recordaba exactamente cuándo cerró los ojos o cuándo su respiración se volvió más rápida y por un momento casi olvida realizarla, y por un breve segundo sintió que la temperatura subía y el sudor invadía su cuerpo. Jugueteó con los botones del traje que llevaba mientras entrecerraba los ojos aún más, si eso era posible. Estaba ansioso, ¿qué pasaría cuando abriera los ojos? ¿Regresaría en el tiempo o encontraría un mundo alternativo?
Sonrió y contó hasta tres, pero la decepción chocó con la realidad al darse cuenta que seguía en la fiesta, nada había cambiado.
Suspiró.
¿A quién quería engañar de todos modos? Eso era ridículo y los cupidos no existían, además de que probablemente era una mala broma de sus amigos. Seguro era una broma de Taichi, si resultaba siendo así, se las pagaría.
Rio.
Yamato ya no era un niño, tenía 29 años, se graduó con méritos y honores, ¿y seguía cayendo en una broma estúpida como esa?
Concluyó que estaba demasiado desesperado por tratar de ganarse a Mimi para creer lo que acababa de suceder. Probablemente era broma de alguno de sus amigos. Sí, probablemente. Cuando encontrara al culpable le iba a arrancar las tripas con la mirada.
Pero, ¿y si...tal vez fuera cierto? A pesar de la pequeña posibilidad, podría ser cierto, ¿no? Yamato no había bebido tanto alcohol ese día, de hecho, solo una copa de champagne y bueno...el alcohol de ayer no le afectó tanto al punto de crear ilusiones e imaginarse a un hombre ridículo disfrazado de Cupido prometiéndole cosas absurdas como retroceder en el tiempo.
Y tampoco había consumido drogas.
Suspiró con frustración al salir del salón y dirigirse hacia el jardín. Necesitaba aire.
-.-
Incluso mientras saludaba a los invitados – en lo que debería haber sido el día más feliz de su vida – sus ojos nunca dejaron de mirar al rubio. Lo conocía lo suficientemente bien como para saber cuándo el ojiazul estaba bien o no. Y Yamato definitivamente no estaba bien.
Su deseo era ir tras su amigo y preguntarle qué había pasado – porque afectar a Yamato hasta el punto de abandonar una copa de champagne, era algo serio.
Suspiró, queriendo deshacerse pronto de la multitud, pero por el momento no podía. Se quedaría con su esposo y terminaría de saludar a los aparentemente interminables invitados.
"¿A cuántas personas invitaste?"
"Solo los cercanos, amor."
Miró a su alrededor, viendo que debía haber al menos doscientas personas en la fiesta y que ni siquiera había saludado a la mitad de las personas que habían sido invitadas.
Suspiró otra vez. Dudaba que Akira conociera a todos. No, no los conocía a todos, o si los conocía, ni siquiera hablaba con la mitad de ellos.
-.-
Se apoyó contra el árbol, cerró los ojos y se deslizó hacia abajo hasta que encontró la hierba seca allí, sintiendo la tierra y sintiendo la textura estéril. Suspiró y cerró los ojos. Definitivamente Yamato no se reconoció a sí mismo ese día y ni siquiera notó cuando comenzó a llorar. Y, ¿por qué lloraba?
Era de felicidad, ¿no? Su mejor amiga se casaba con un gran chico, y él debería estar feliz, al menos fingir ser feliz.
Sonrió.
Sí, lloraba de felicidad.
Por supuesto, de felicidad.
"¿Realmente tengo que explicarte todo, chico? Ustedes, los humanos, son...arhg."
"Oh, ¿tú otra vez?" Miró hacia arriba con sorpresa al ver a Cupido.
"¿Por qué estás llorando?"
"¿Me vas a engañar de nuevo?"
"¿Y cuándo te engañé?" Se acercó, sentándose frente al rubio.
"Justo ahora..." rio de mala gana.
"Mírame." Ordenó viendo al chico levantar lentamente la mirada hacia él. "Yamato, nunca podrás exigir algo o querer algo para ti si no crees en ti mismo." Suspiró. "Nunca me presentaría para romperte el corazón o algo similar, si aparecí es porque es recíproco de alguna manera."
"Entonces, ¿Mimi me ama?" Se permitió sonreír por unos segundos, Cupido solo ignoró la frase del rubio.
"Solo necesitas romper ese ego gigante que tienes."
"¡Oye! No hables de mí como si no estuviera aquí."
"Oh, otra cosa, estas cinco oportunidades solo serán válidas mientras se lleva a cabo la boda, lo que significa que te quedan unas pocas horas." Se miró la muñeca como si mirara la hora. "Exactamente 2 horas con 4 minutos. Solo elige un recuerdo y cree como si tu vida dependiera de ello."
"¿Creer en ello?"
Miró a su alrededor dándose cuenta que estaba solo otra vez y Cupido se había ido a algún lugar que no importaba en ese momento. Cerró los ojos. Solo tenía que creerlo, aun así, no fue tan fácil para el rubio.
"Yamato, ¿qué estás haciendo aquí?" giró hacia la voz. "¿Pasa algo? ¿No te atendieron? ¿Te trataron mal? Sólo dímelo y te juro que-..."
"No fue nada, Mimi, puedes volver a la fiesta, estaré dentro ahora mismo."
"No me engañas, ¿qué pasó?" Se acercó al más alto, apoyándose en el árbol.
"Mimi…¿sería muy egoísta de mi parte pedirte que no te cases?"
"Yamato, me casé hace 48 minutos y no creo que un divorcio vaya bien para nadie ahora." Rio para disimular su nerviosismo. "¿No lo crees?"
"Ignora mis palabras, Mimi…¿Entramos?"
Vio a la chica asentir y la siguió.
Ese iba a ser un largo día.
-.-
Rio suavemente mientras escuchaba a la Sra. Tachikawa hablando de las travesuras que su hija solía hacer cuando era una niña, está claro que a Mimi no le gustaba que su vida fuera expuesta de esa manera a personas que nunca había visto en su vida, pero permitió que fuera revelado cuando vio las caras de sus amigos.
Mimi supo en ese momento que sufriría bromas por el resto de su vida y le pidió a Dios que ese día terminara pronto.
Suspiraba entre una foto mostrada y una historia contada, ignorando las risas y simplemente encogiéndose de hombros en su silla.
"¿Recuerdas esta foto? Fue durante los juegos de primavera...no creo que haya forma de olvidarlo ya que fue la primera pelea entre Yamato y Mimi. Ella lloró durante una semana hasta que finalmente hizo las paces con su amigo." Rio.
Yamato se permitió reír por unos segundos hasta que se encontró con los ojos de Mimi y por una breve milésima de segundo vio tristeza allí, pero la ignoró. Debe ser su mente jugándole una mala pasada otra vez.
"Yamato, ¿por qué no vienes al frente y hablas un poco sobre las fotos? ¿Quién mejor que tú, el fiel escudero de Mimi?" dijo sonriendo.
Vio unos ojos sobre él y suspiró antes de levantarse, escuchando un grito no tan discreto de Taichi y rio. Si fuera otra persona la que hiciera ese pedido, probablemente lo ignoraría y continuaría bebiendo su champagne mientras comía algunos bocadillos, pero como es la Sra. Tachikawa y tal vez su futura suegra – solo tal vez – subió al escenario nuevamente, se acercó al micrófono y luego vio el cambio de foto que estaba en la pantalla.
"Oh, ¿todavía tiene esta foto guardada?" se sorprendió al ver una foto donde ambos estaban en el colegio. Fue la primera foto que se tomaron juntos, en el tercer día de clases. "Sinceramente, si supiera que esa niña a la que llamaban pequeña princesa se iba a convertir en mi mejor amiga, la trataría mejor y no le robaría el almuerzo." Rio. "¿Recuerdas, Mimi? Estuviste buscando el almuerzo durante casi veinte minutos, pero luego devolví el jugo porque no me gustaba el de uva."
Escuchó risas bajas y también rio, al ver que la imagen cambiaba de nuevo.
"Honestamente, tengo mil y una historias que contar sobre Mimi. Por ejemplo, cuando fuimos a acampar y se asustó pensando que había un lobo o un oso cerca, a pesar de que sabía que el área estaba libre de animales salvajes, y solo para que conste fue a ella a quien se le ocurrió la idea del lugar para acampar." Forzó una sonrisa al recordar que ella había dormido acurrucada a él esa noche.
Era un buen recuerdo, ¿no?
En ese campamento, es posible que ni siquiera se declare, pero lo disfrutaría, eso haría. Respiró hondo y cerró los ojos, no podía tardar mucho, después de todo, no tenía tanto tiempo que perder y si no funcionaba, no quería avergonzarse frente a los amigos y familiares de Mimi.
Era solo creer, ¿no?
Creer como si fuera su última oportunidad o como si su vida dependiera de ello.
"Cree en ello, Yamato Ishida. ¡Tú puedes!"
Apretó el puño e inhaló.
"¡Hallelujah Chance!"
Hola~ *sigh* con esto de la caída web que duró una vida – desde mi POV – apenas puedo publicar el capítulo 2
Recuerden que por Wattpad se publica por adelantado los días Viernes así que, si por algún motivo la plataforma volviera a caer, pueden leer el capítulo en Wattpad, en donde me encuentran como QueenKat13️
Recuerden también que si quieren ver el fic-trailer y leer algunos spoilers, vayan a la cuenta de Twitter/X llamada MimatoFicCrumbs
Muchas – muchísimas – gracias por el apoyo que están dándole a la historia. Sé que el fandom es pequeño y la vida responsable nos pega fuerte, por eso estoy muy agradecida de que se tomen un tiempo para comentar 🙇 ️.
- Mimato bombon kou: Y espera a los que vendrán nwn no será un fic muy largo, pero definitivamente será entretenido~
- Adrit126: Yo también quiero un cupido, pero más que eso quiero que me haga el milagro de darme un Yamato de carne y hueso xD
- Anee: No te preocupes, la continuaré 😀 la historia ya la tengo completa, y la publicación será semanal tanto aquí como en Wattpad nwn
Ahora, ¿Qué creen que pasará? ¿esta vez funcionará? ¿logrará Yamato volver en el tiempo, declararse y cambiar el curso de la historia?
Déjenme saber sus opiniones
