Gakushuu se siente impotente, ya no podía ver sus pies y no podía ponerse sus zapatos... Su barriga había crecido lo suficiente para no dejarlo ver una zona de su cuerpo.
Y con lo que le quedaba de orgullo intento hacerlo, su terquedad a veces le juega malas pasadas y tuvo que dejar de lado su orgullo para pedirle ayuda a su esposo que tomó la sabia decisión de no reírse de él.
Le dio un beso en la mejilla prometiendole que lo ayudaria a ponerse los zapatos siempre que lo necesite, pero ese fue el principio de un nuevo problema.
No poder ponerse los zapatos solo fue el inicio, al estar en su último trimestre su cuerpo ya estaba dando las señales que pronto el bebé naceria.
Sus tranquilas noches ahora eran incomodas, ya no podía dormir tranquilamente con su gran barriga molestándolo, se había movido tanto que terminó tirando a Karma de la cama.
El pelirrojo despertó en el suelo muy confundió al ver que estaba en el suelo, no le dio importancia y volvió a subir para seguir durmiendo, volvió a ser echado de su propia cama por segunda vez.
Lo único que vio fue a su esposo durmiendo con un ceño fruncido, Karma suspiro para seguir durmiendo cuando por tercer vez fue tirado esta vez cayendo de cabeza.
Gakushuu se estaba moviendo como una lombriz en su cama compartida, Karma tomo su almohada y se fue a dormir a la cuna de su hija, no piensa dormir en el sofá.
Unos minutos después Gakushuu se despertó notando qué su esposo no estaba, se envolvió con las sábanas y tomo su almohada para salir de la habitación.
Primero fue a la sala, al no verlo en el sofá se fue a buscarlo en la habilitación de Jun donde lo encontro durmiendo tranquilamente en la cuna.
Gakushuu no quería despertarlo y también se metió en la cuna acomodándose en sus brazos para seguir durmiendo, Karma lo abrazo durante el resto de la noche.
Karma había regresado de su trabajo, esperaba ser recibido por la vista de su esposo sentado en el sofá comiendo o leyendo algún libro.
"Shuu donde estas? Shuu? Shuu!"
"Estoy aquí!"
Karma siguió el origen de ruido, abrió la puerta de la habitación de Jun buscando a su esposo cuando lo encontró tirado en el suelo.
"Shuu qué haces ahí?" El pregunto divertido al verlo abrazando un peluche de tigre.
"Quería ver el techo y ya no puedo levantarme yo solo por esto" El señaló su barriga de gran tamaño, Karma soltó una risita esquivando el peluche de tigre qué voló directamente a la pared.
"Mi pobre esposo esta necesitado, aquí viene tu caballero de brillante armadura al rescate"
"Oh mi caballero, ya ayudame de una vez que quiero ir al baño"
Karma lo ayudo a levantarse asegurandose qué no se hiciera daño, Gakushuu se fue hacer sus necesidades dejando a su esposo solo.
"(El acaso tenía?)"
Cuando Gakushuu regreso noto que Karma miraba sus pies antes de agacharse y soltar una risa cayendo para atrás.
"Que es tan gracioso?"
"Tienes los zapatos de diferentes modelo!"
Las mejillas de Gakushuu se pintaron de rojo, estaba apurado en la mañana y no se dio cuenta de eso, eso explica porque sus empleados lo veían raro y su secretaría le dio una mirada de disculpas al soltar una risita.
"Ya deja de reírte te vas atragantar y la habitación de mi hija no va ser lugar de un crimen"
"Shuu fui entrenado para ser un asesino durante un año"
"Y yo fui criado por mi padre que me enseñó lo que no debo hacer, ya levantate tengo hambre y estuve tirado en ese piso por una hora!" El grito alejándose de la habitación.
Karma se levantó para ir tras su esposo que empezó asaltar su cocina, antojos raros que hasta ahora no se iban.
Aún se pregunta que tanto tuvo que empatizar con su esposo para pasar por esos antojos, hasta ahora no entendía como no vómito al comer huevos con ketchup y tomar leche.
"Me siento gordo" Gakushuu admitió mientas veían una película de masacre.
"Shuu no estas gordo, solo estas cargando a nuestra princesa"
"Lo estoy, ya ni siquiera puedo ponerme los zapatos solo... Me siento como un inútil"
Karma guardo silencio pasando su brazo por su hombro, lo acercó lo suficiente para empezar a darle unas suaves caricias.
"No eres un inútil Gakushuu, eres la persona más útil que he conocido"
"Mentiroso"
"En lo único en que he mentido es sobre comer verduras, eres una persona maravillosa y no eres un inútil, te esfuerzas tanto y mirate, haz logrado equilibrar tu vida" Karma se acercó lo suficiente para besar su mejilla.
"Sigues manejando tu empresa como su expansión, eres un maravilloso esposo y una gran mamá"
"Todavía no soy mamá"
"Aún pero ya actúas como una al cuidar tan bien de nuestra Jun, sacias todos tus raros antojos, te das baños de agua caliente para que pueda dormir tranquila durante las noches y le cuentas muchas historias mami Shuu"
"Como puedes ser tan reconfortante y a la vez tan irritante"
"El encanto Akabane, ahora tú también eres un Akabane pero sigues teniendo ese encanto que me atrapó"
Y ahí empezó su coqueto inusual, si alguien más los escuchara se sonrojaria de vergüenza por los cursis qué se ponían el uno con el otro, se comportaban como un matrimoni de ancianos sin ser ancianos.
Su nivel de coqueto de algún modo hizo molestar a su hija que empezó a patear la vejiga de su mamá que se dejó de besar con su esposo para ir al baño.
Karma tomo ese tiempo para acomodarse el traje, después se limpiaria las marquitas qué Gakushuu le hizo.
"Parece que a alguien no le gusta oirnos coquetear"
"A nadie le gusta oirnos coquetear, nuestro lenguaje del amor es único" Karma le confesó dándole un suave beso en el cuello.
"Solo están celosos porque nosotros dos juntos podemos patearles el trasero si deseamos"
"Y dominar todas sus finanzas"
"Hasta hacerlos caer de rodillas"
Ambos hombres se rieron disfrutando de ese pacifico momento, el tema de la gordura de Gakushuu fue olvidado y Jun no dio más patadas lo suficientemente fuertes para hacerlo volver ir al baño.
