Después del orgasmo
¿Cual debería ser la reacción de un padre cuando su hija pequeñale confiesa que está enamorada de él?
Bueno, normalmente la cosa se tiene que tomar con cuidado, analizar sus palabras, comprender que un enamoramiento puede ser confuso y sobreestimado, tratar de ayudar a esa persona, conseguir ayuda psicológica, y comprender que, incluso tras discutir el amplio tema de los problemas que conlleva la endogamia, una relación de padre e hija es objetivamente inmoral y produce muchos más daños psicológicos que cualquier otra relación.
En ese caso, la ayuda psicológica o psiquiatrica son las mejores opciones. Un caso en donde la paciente se niega a recibir la ayuda, sería el de cortar las relaciones, pese a lo complicado que fuera. Esto sirve para aquellas personas saludables, cuya idea del incesto está (muy correctamente) asociada con la enfermedad mental, el desequilibrio y el abuso.
Len, por su parte...
-!Ah si, Papá, más fuerte!
Len por su parte tenía a su pequeña hija de doce años en la cama, acostada boca abajo, con las caderas levantadas, mientras que le se posicionaba sobre su pequeño cuerpo, con su miembro bien dentro de su pequeña intimidad, dándo fuertes estocadas que hacían temblar la cama entera cada vez que entraba hasta el fondo y la punta de su pene golpeaba la entrada de su útero.
Llevabam horas enteras haciendo el amor, habían empezado en la tarde del viernes, cuando Hanako le declaró su amor, y habían continuado hasta bien entrada la tarde del sábado, luego de una siesta, tras la cual, Len despertó, habiendo pasado la excitación del mometo.
En ese instante, Len seguía en el sofá, abrazado desnudo a su hija, también completamente desnuda. La miró y se sintió apenado, no podía creer lo que había hecho,y por unos instantes empezó a culpar al afrodisiaco, hasta que notó que Hanako se despertaba.
-Buenos días, papá... -dijo ella estirándose, todavía completamente desnuda.
-¡Hanako! -Dijo Len sin siquiera saber por donde empezar-. ¡¿De donde conseguiste un afrodisiaco?! -preguntó un poco iracundo-. ¿Sabes lo peligroso que es combiar esas cosas con comida? ¡Podrías haberte intoxicado a ti misma y a mi! -le siguió reclamando, pero ella solo empezó a reir.
-Papá, tranquilo -le dijo sonriendo-. La verdad es... que no había afrodisiaco alguno... ni siquiera sé donde se podría conseguir eso -le confesó mientras sacaba su lengua con gracia.
-Eh... espera... no había afrodisiaco... -dijo Len, con su mundo derrumbándose, eso quería decir que todo lo que hizo fue... completamente con deseo...
-Jeje, si, significa que tuviste una erección tan fuerte por escuchar que tu hija te decía que te amaba -dijo ella abrazándolo del cuello, acariciando su pecho con el de él.
-Su-supongo que si... -dijo Len mientras su mente se quedaba en blanco, sin saber en que pensar.
-Pero está bien, yo de verdad lo quise, lo juro, no me sentí presionada, y sabiendo que tu y mamá ya habían hecho incesto pues... realmente no me pareció tan malo... -dijo ella justificandose, con una mirada alegre.
-Creo que eso es mi culpa enteramente... -admitió Len mientras suspiraba.
-¿Sigo siendo tu novia? -dijo Hanako mientras le miraba con ojos de cachorro, esa mirada a la cual Len no podía contenerse, abrazándola con fuerza.
-N-no está nada bien combinar este tipo de sentimientos, los románticos con los lazos afectivos paternales... -dijo él sin soltar a su hija, sintiendo su corazón latir más fuerte.
-No... pero fue muy excitante... y la verdad estoy dispuesta a estar contigo, ser la mujer de tu vida... -dijo ella colocándose sobre él.
-Eh... Hanako... piensa en tu madre -dijo mientras la sostenía de la cadera.
-No creo que se vaya a molestar... hay formas en las que podemos ser una pareja poliamorosa y mantenerlo todo en familia -afirmó ella mientras besaba los labios de su padre.
-Ella siempre fue celosa, temo por tu seguiridad -dijo Len recibiendo el beso, acariciandole el cabello-. S-si deseas que tengamos una relación, podemos hacerlo, pero tendrémos que seguir manteniendo el respeto de padre e hija, ¿Me escuchaste? -dijo Len, sin poder negarse a lo que le pedía su pequeña.
-!Si! -gritó ella con alegría, volviendose a abrazar.
Len pensó detenidamente en eso, no era mucho peor que salir con su propia hermana y la verdad... Hanako si le gustaba mucho, era el momento de admitir que sentía una intensa atracción física por ella.
-Escucha... tu mamá va a hacer preguntas si le decimos que somos novios ahora... -dijo Len mientras la sostenía-. Pero sobre todo, tenemos que mantener en secreto lo que hicimos -le advirtió mientras le acariciaba el cabello.
-Jeje, claro que si, será un secreto para mamá -se rió ella mientras lo volvía a abrazar.
-No deseo que sea demasiad, te digo que mantendrémos el respeto como novios... sé lo que dije ayer, pero no me gustaría que ningún novio te hubiera hecho esto a esta edad -dijo Len sin comprender lo hipócrita que sonaba.
-Lo entiendo pero... -Hanako movió sus caderas un poco-. Mamá no estará el fin de semana... podemos divertirnos de mientras...
Solo esas palabras le bastaron a Len para seducirlo.
Ya 8 rondas enteras había aguantado Hanako, 8 descargas en su interior, y Len seguía con fuerza, sostediendola de los tobillos mientras la penetraba. Hacian meses... no, años, desde que no había tenido ese tipo de acción, era tan libre de ponder hacerle el amor a su pequeña hija, y gozaba intensamente con esa libertad de la cual ella era completamente voluntaria.
-Hanako... tu interior... se siente muy bien... hija mia, te amo... -Len besaba los pies de su hija y luego volvía a ponerse sobre ella para besarla.
-Papi... papito... abrázame... -pedía ella, su cuerpo completamente cansado, sacando su lengua húmeda para besar a su padre.
Len la cargó, colocándola en sus piernas, sentándola sobre su miembro para hacer que siguiera rebotándo sobre su pene, justamente antes de eyacular de nuevo. Los ojos de Hanako se abrieron al sentir la caliente descarga de semen de su padre dentro de su interior. 9 veces lo había recibido, más otras tres en su boca y una más en sus pies.
Los dos se quedaron quietos, estaban en la habitación de Hanako, una habitación rosada, llena de peuches, muñecas, juguetes, y posters alrededor de todo el cuarto. Len no podía evitar sentirse culpable, los muñecos que le había regalado en cumpleaños o eventos estaban regados por el suelo, siendo testigos de la escena incestuosa, uno de ellos, el osito favorito de Hanako, estaba aun lleno de semen de un momento en el cual ella lo tomó entre sus brazos mientras su padre la penetraba. El cuarto entero que antes olía a su aroma femenino ahora olía a los fluidos de pasión de padre e hija.
Pero no tuvo demasiado tiempo para pensar, en ese instante escuchó que se abría la puerta de la casa. Se alertó, mirando a su alrededor, ¿Alguien trataba de entrar en la casa? Solo para después darse cuenta de que era ya domingo en la noche, había estado todo el fin de semana teniendo sexo intenso con su hija, no había hecho compras, la limpieza y tampoco arreglado la regadera.
-Hanako, tu mamá ha llegado, tenemos que... -pero miró a su hija, esta se había quedado dormida, aun con el semen escurriendo de su interior.
Se apresuró a tomar unas toallitas de papel y a limpar el semen que escurría, para luego ir por la ropa interior limpia y colocársela para luego hacer lo mismo con un top. Casi escuchaba que Haru y Rin subían las escaleras, así que decidió dejar a su hija bien envuelta en las cobijas, no sin antes darle un beso de despedida, y salir. Desgraciadamente recordó que había entrado desnudo al cuarto de su hija, tuvo que caminar desnudo por el pasillo hasta el punto en el que podía escuchar a Rin subiendo las escaleras.
-¡Len! -dijo Rin buscándolo-. ¿En donde te encuentras?
-Me estoy dando un baño -dijo desde el otro lado de la puerta-. Me traes mi toalla en un rato, olvidé meterla conmigo... -añadió.
-¿Entraste sin tu toalla? es peligroso, Hanako podría haberte visto desnudo al salir -dijo mientras que Len se sonrojaba más.
-Hanako está dormida... se cansó mucho hoy, así que ya se durmió... -dijo Len rápidamente.
-Está bien... -contestó Rin-. Es una lástima, trajimos de su pizza favorita, no tardes en el baño que yo también me quiero bañar.
Pasando esto, Len se sentó en el suelo, pensando en lo que había pasado. Tenía un plan... si, uno que le permitiría a Hanako ser su novia y mantener todo en orden, pero para eso no podían saber que eran novios, y mucho menos que habían tenido ya relaciones sexuales... ¿En que clase de problemas tiene que meterse un hombre incestuoso?
Fue una noche demasiado pesada para Len, su cuerpo cansado había sucumbido ante lo que había hecho, su imaginación no podía dejar recrear las escenas con Hanako; desde la forma en la que sus gluteos rebotaban cuando cada estocada entraba hasta el fondo, hasta la manera en la que ella se sostenía de sus hombros para mover sus propias caderas. Len solo podía pensar en volver a verla, besarla y abrazarla. Se había enamorado profundamente... pero esa no era razón para destruir la vida que llevaba.
Unas horas más tarde, se había despertado, había saludado a su esposa con un beso en los labios, había bajado y se encontraba ahora desayunando, moviendo los hombros debido a la tensión que tuvo toda la noche. De pronto, vio a su pequeña hija Hanako bajando. Había llovido en la noche así que ella ya no llevaba la ropa descubierta de siempe sino una sudadera y un short con un mallón.
-Buenos días a todos... -dijo Hanako mientras bostezaba todavía.
-Buenos días, dormilona, espero que no creas que tendrás todo el verano para flojear -dijo Rin mientras se acercaba a ella y le acariciaba el cabello.
-¿No quiso meterse en ningún curso de verano? -preguntó Haru mientras la miraba con algo de molestia.
-Claro que si, la inscribí en natacón -dijo Len mientras la miraba con alegría.
-Ese es para padres e hijos -dijo ella, recordando que solo accedió si era posble hacer la actividad con su padre-. Empezamos hoy en la tarde -dijo la pequeña en lo que se sentaba al lado Len.
-Ah... si, también en clases de Karate -dijo él con seguridad de que a su hija le encantaría.
-Me tendrás que recoger de ese todos los días -dijo Hanako mientras comenzaba a tomar su té con una mano mientras que con la otra acariciaba un poco la entrepierna de su padre.
Len reaccionó la instante, su miembro comenzó a ponerse algo duro. Len, sin taparse con las manos, miró de forma acusativa a su hija, como si le quisiera gritar que se detuviera, pero ella solo sacó su lengua como si fuera todo una broma inocente.
-Me parece bien -dijo Rin, sin saber lo que pasaba debajo de la mesa-. Esta niña tiene mucha energía.
-Si... bastante... -dijo Len, sintiendo como ella comenzaba a frotar más la punta de su miembro, la pequeña ya sabía como complacerlo.
-Por suerte, papá saber como hacerme gasta toda esa energía -dijo Hanako para la sorpresa de Rin y Haru, quienes no entendieron muy bien.
Para ese momento, Hanako había sacado el pene de su padre, comenzaba a masturbarlo por debajo de la mesa con su mano derecha mientras que con la izquierda se dedicaba a tomar su cereal. El por qué Len no la detenía era simplemente porque no deseaba que se detuviera.
-T-también es este verano su recital de su clase de violin -dijo Len en lo que se contenía de gemir.
-Oh si, supe que te fue muy bien, la mejor de tu clase en ese instrumento -dijo Haru.
-Si, papá dice que soy excelente con mis manos -dijo la pequeña, moviendo sus dedos para producir el mayor placer posible para su padre.
Aquello ya le preció demasiado sospechoso a Haru, Rin solo se rió, Len solía decir esa clase de cosas de ella tambén cuando tocaban juntos.
-Me alegra de que aproveches tus talentos -dijo Rin con una amplia sonrisa-. Len, quizá deberías darle una recompenza, como llevarla al parque de diversiones -dijo Rin mietras que empezaba a lavar algunos platos.
-Si... eso sería lo mejor -dijo Len, conteniendose, su pene estaba palpitando, estaba a punto de eyacular, quien iba a decir que estar frente a su esposa mientras su hija o masturbaba sería tan excitante-. Le daré a Hanako su recompenza todo el tiempo -Len, de una manera vengativa, tomó a su hija por el hombro y hizo que se inclinara un poco, acercándola a su pene, ella entendió al instante y metió el pene de su padre en su boca.
Si Rin o Haru se hubieran volteado en ese instante, hubieran visto a la pequeña Hanako, la niña de tan solo doce años, metiendo el pene de Len, un adulto de 38, hasta el fondo de su garganta, moviendose, dándole los últimos toques de sexo oral a este hasta provocar una abundante descarga de semen espeso en su boquita. Len se retorció un poco en su asiento, era tan excitante... acarició el cabello de su hija mientras que entrelazaba sus dedos con los de ella y dejaba liberar el orgasmo. Hanako no necesitó mucho, su ropa interior se mojó al instante, tuvo un orgasmo sin siquiera tener que tocarse ni un poco, solo sintiendo la descarga de semen de su papá.
-Tú dime, Hanako -dijo Rin mientras empezaba a voltearse-. ¿Qué te gustaría más de recompenza?
Hanako se separó, todavía con el semen de Len en su lengua, tragándolo rápidamente, estaba tan encantada que parecía que tenía corazoncitos en los ojos.
-Ah... la verdad... me gustará más un juego de cosplays con papá... -dijo ella mientras sonreía.
-Oh si, recuerdo que eso es divertido -dijo ahora Haru-. mamá y yo solíamos ir a la tienda de disfraces a probarnos muchos de estos -dijo el muchacho introduciendose a la conversación.
Hablaron un rato más, todo el tiempo Len sostenía la mano de Hanako por debajo de la mesa mientas que Rin acariciaba el hombro de Haru. Pasaron unos minutos y Len tenía que irse al trabajo.
-Len, espera... -dijo Rin en cuanto vió que su esposo comenzaba a levantarse.
-¡Mamá, tenemos algo importante que decirte! -dijo Hanako lanzándose a su madre, para luego pasar a interrumpir la conversación que Len y ella iban atener.
Len se quedó quieto, sosteniendo todavía su maletín, se notaba lo nervioso que estaba al momento en el que Hanako tomó su mano. Rin les miró de forma sospechosa, pronto Haru también se acercó.
-Ah si... Rin... esto es algo que queríamos decirte... pasó algo el fin de semana -dijo él mientras que trataba de suavizar la mentira-. antes de que pienses cualquier cosa mala... debo decir que no pasó nada físico... nada sexual, solo es algo sentimental que ella me dijo, nada más que eso, aunque puedo entender que lo veas de mala manera -dijo Len, para la sorpresa de Rin.
-Len... ¿De que hablas? -comenzó ella a decir.
-¡Estoy enamorada de papá! -dijo Hanako mientras le tomaba de la mano-. Y mucho... -agregó en voz baja.
La sala entera se quedó en silencio, aquello había golpeado a todos como una fría navaja en la espalda que se introducía hasta el corazón y los pulmones.
-¿Qué? -dijo Rin sin poder creerlo.
-¿Hablas en serio? -dijo Haru mirando a su "hermana" con enojo, causando que esta se ocultara detrás de Len.
-Rin, escucha... suena muy mal, pero Hanako... se ha enamorado perdidamente de mi -dijo él mientras acariciaba el cabello de su jurada hija.
-Bueno... no creo que sea más que un simple error -dijo Rin mientras se empezaba a tensar.
-¡Un terrible error, digno de ir con el psicólogo! -dijo Haru, recobrando esa autoridad paternal que tantos años quiso ejercer.
-¡Cállate tu! -dijo Hanako enojada, para después provocar que su padre se pusiera enfrente de ella.
-Rin... seamos sinceros, ¿Con que cara podríamos reprobar lo que siente? -dijo Len mientras encaraba a su hermana-. No es como si nosotros dos hubieramos sido las mejores personas en ese asunto... puede que incluso todo esto sea nuestra culpa... -añadió con justicia.
-Eso es una cosa, lo sé, puede que hayamos sido malas influencias... -dijo Rin, sintiendo confusión en ese instante-. Pero tú no vas a corresponder esos sentimientos... ¿Verdad? -dijo Rin con algo de dolor, mirando al instante con horror.
-Rin... tu misma sabes lo dificil que es el corazón...
-¡Estás de joda! -dijo ella al instante, levantando la voz.
-Te sigo amando a ti, como mi hermana y como mi esposa... Hanako, ella es mi hija y la amo muchísimo... solo he correspondido una parte de sus sentimientos, y es que de verdad quiero cuidarla toda la vida -dijo sabiendo lo mal que sonaría.
-¡Estás diciendo que eres un pedófilo! -dijo Haru con enojo.
-No soy eso... de verdad amo a mi hija, y jamás le haría esas coas -dijo él, sabiendo que estaba mintiendo de todas las formas posibles, pero valía la pena si podía lorar lo final-. Yo acepto los sentimietos de cariño de mi hija... ella no tiene sentimientos... de esa clase en su mente...
-Así es, esas cosas aun me dan asco -dijo Hanako, tratando de sonar convincente-. La verdad... yo solo quería poder hacer algo... y es esto -jaló la mano de su papá y le dio un beso en la mejilla-. Y poder decir que es mi novio...
Len se sonrojó por ese beso, Hanako parecía estar más feliz que nada, Rin en cambio pensaba que todo era una muy mala broma, en cuanto a Haru seguía encontrando todo demasiado increible.
-Es solo eso... no sale demasiado de lo ordinario, y estoy seguro de que Hanako finalmente se cansará de esto, y cuando tenga ella la edad para conocer bien del amor, de seguro conseguirá a un mejor novio -dijo Len sintiendose un poco atrapado.
-Pero no creo que eso pase... ya que tu eres el mejor papá y novio del mundo -dijo ella, pensando rápidamente en que podrían pensar en otra cosa-. Me llevó por helado dos veces -inventó con inocencia, no hubo helado.
-Tienes idea de lo jodido que suena.. groomear* a tu propia hija... -dijo Haru, sorprendido de que la hipocresía no lo golpeara por detrás.
-Len... sabes que no es lo mismo... -dijo Rin, ahora ya un poco desesperada con el asunto, a lo que Hanako se sujetó mejor de su mano.
-Rin... honestamente, aun no sé si mis sentimientos por Hanako se vuelvan como los que tuve contigo... -Era mentira, ya lo sabía-. Pero escucha... no voy a dejar de quererte, te lo aseguro -También era mentira, no lo sabía-. pero incluso si lo fueran, no te dejaría de amar, sigo siendo tu esposo, sigo contigo, te sigo amando como siempre y lo de Hanako será como un juego si nada de esto sale bien... No podemos negar que es algo de familia.
Por un instante Rin se sintió atacada, pensando en que aquello se refería a su relación secreta con Haru... pero dejó pasar esa ofensa, de seguro Len lo malentendería.
-Está bien... puedes ser su novio... pero nada más de tomarse las manos y besos en la mejilla -habló con autoridad.
-¡Bien! -gritó Hanako alegre mietras saltaba y acariciaba el brazo de su padre.
-Gracias Rin, no te preocupes, nuestra familia seguirá tan unida como siempre.
Rin suspiró para luego dejar que se fuera al trabajo.
-Papá, no se te olvide, hoy es clase de natación -dijo Hanako mientras se despedía de él, dejando a Rin y a Haru solos en la sala.
-¿Cómo pudiste permitirlo? -preguntó Haru mientras miraba a su madre.
-Tranquilo... ahora no puede decirnos nada...
Fin del capítulo 16
*= del termino que se refiere al trato en linea que mayores dan a menores para manipularlos y convertirlos en sus parejas apenas sean mayores de edad.
