Capítulo 14: Dríadas.

Levantarse de la cama no fue el problema, incluso cuando Harry se aferró a él como un koala y su culo dolía cuando se levantó; el problema siempre era Michael. No importa que toda la casa probablemente los escuchara cuando tuvieron sexo la primera vez…y las otras veces, Michael siempre tiene el descaro de indicar quien fue quien estuvo dentro de quien. Harry no parece afectado, luego del juego o pasar tiempo con Draco, parece muy interesado en pasar tiempo solo; por otro lado, Draco tuvo que soportar las burlas de Michael, unidas a una divertida Dora y Padma.

Todo parece casi doméstico, luego de la noche que han pasado, por un instante parece que el mundo podría olvidarse.

Que podrían quedarse aquí para siempre.

Que la guerra, la sangre y la destrucción fuera de estas paredes no existe; pero ya fue suficientemente egoísta y en cualquier momento Harry se iría con sus amigos para continuar con su aventura.

Draco casi se ve tentado a ir con ellos, pero eso los haría un grupo demasiado grande y un blanco fácil de golpear, además tener dragones como defensa podría ser útil. No es el personaje principal de esta historia, siempre supo que incluso aunque quisiera, no tiene que hacer las cosas de un principal y su destino es más que todo el de apoyar a la misión principal.

Va a intentar destruir a Voldemort, lo va llenar de temor cuando vea a sus dragones.

Su ejército es imponente, pero Draco no lo dejara disfrutarlo mucho tiempo.

—Nos iremos hoy—anuncia luego de un baño, Luna le había visto confundida cuando salió con sus botas puestas y una chaqueta, hay marcas en su cuello que hace tiempo no había visto.

Fue reconfortante verlas ahí, una especie de fantasma de la noche anterior y recuerdo de algunos meses atrás, donde el mundo no había sido tan oscuro.

Una promesa.

—Podríamos quedarnos un poco más—dice Terry tentativamente, pero en su mirada parece evaluar que era mejor irse cuanto antes.

Es inteligente.

Más que todos ellos, era capaz de ver las cosas con claridad y no por emociones.

Michael gimotea en el suelo, antes de levantarse y ser el primero que comenzara a recoger las cosas, Padma toma un rato largo en el baño. Cuando sale tiene el cabello corto nuevamente, le había estado creciendo durante la aventura estas últimas semanas, pero ahora que esta corto parece manejarlo fácilmente. Ayuda a trenzar el cabello de Luna dentro de la habitación y todos comienzan a prepararse.

Tendrán que esperar a Dora y Theo, se estremece un poco ante la idea de que Theo aún podría traicionarlos.

Que todo esto fuera una trampa.

Gracias a él fue que Anthony…no…no puede pensar así. Theo podría tener culpa de ese día, pero entonces el propio Draco también la tendría y al final el culpable ya está muerto, bueno, el principal culpable. No sabe que sentir sobre la muerte de Greyback, se sorprende de encontrar amargura en sus pensamientos al no ser quien vengo a su amigo.

Pero tampoco hay paz por su muerte.

Solo un vacío.

—Lista—dice Luna dando una leve vuelta mostrando orgullosa su trenza, provocando que Draco sonría antes de abrazarla suavemente y besar su frente.

Luna suelta una ligera risa, aunque sus ojos parecen opacos, aunque parece mucho más madura y las experiencias claramente la han cambiado como todos ellos; sus ojos siguen siendo hermosos.

—¿Dónde está mi besito? —pregunta Michael haciendo sonidos de besos, Draco lo empuja antes de salir de la habitación.

Hay diferentes reacciones cuando termina de bajar las escaleras, Dora es inteligente y rápidamente sale corriendo diciendo que pronto tendrá su maleta y ella lista, otros como Sirius también captan rápido y no parecen del todo felices con la idea de verlos partir. Remus es amable al revisarlos a todos como un padre cuidador, charlando rápidamente con Michael que parece encantado con su mentor. Padma se asegura de una rápida despedida de Hermione y Terry solamente se encoge al lado de un Ron que le palmea la espalda amigablemente.

Harry parece incomodo, Draco le da una media sonrisa que este responde con un suspiro largo.

—¿Daaiii? —diría Teddy con expresión triste, demasiado perceptivo, demasiado inteligente para un niño de su edad.

Se detiene un momento confundido al respecto, pero niega con la cabeza.

Lo alza cuando Sirius se lo da resignado, el pequeño se abraza a él casi triste y Draco se pregunta como un niño podría captar todo tan rápido.

Draco lo hizo.

Pero Draco era una rencarnación.

Tal vez sea algo de la sangre Black.

¿O no?

Duda que fuera una rencarnación.

Este niño es un Black. Draco mira al bebé entre sus manos preguntándose un poco sobre cuando Teddy cumpla 15 años y se enamore de alguien, una extraña preocupación lo inunda antes de suspirar. Puede que algo salga muy mal, pero en general tanto Draco como Sirius o Dora no les salió tan mal. Lo que Draco tiene que hacer es que si esta con vida en 15 años, es asegurar que la persona que Teddy ame sea una persona amable; o hacerlo amable a golpes o tortura.

Si.

Este niño no va a sufrir.

Piensa en su madre que eligió a su padre y aparta la idea de su mente.

—Estás pensando algo malo—señala Padma a lo cual Draco le da una leve sonrisa amable.

No confirmara o negara esa afirmación.

—No te preocupes Teddy, volveré pronto, después de todo soy tu adulto favorito—dice lo último con maldad viendo a sus padres, Remus suspira al tiempo que Sirius le da una mirada de muerte que hace a Draco disfrutar un poco de la locura.

—Pedazo hijo de…—cualquier cosa que Sirius iba a decir lo corta Dora saltando el último escalón.

Bastante sorprendente, porque una de sus piernas no es verdadera, pero parece que luego de un año de recuperación ha vuelto a ser la locura de prima que había conocido. Theo baja detrás de ella luciendo contrariado, sin querer seguir a su prima, pero sin muchas opciones. Sigue con sus runas en su piel, que no podrá quitarse hasta que ellos la hagan y por eso no puede usar magia.

Como si fuera muggle.

Pero está detrás de ellos, porque dejarlo aquí podría ser peligroso para él.

Irónico.

Hay una mirada de Theo hacía él, que provoca que ambos compartan esa extraña sensación de familiaridad y a la vez desconfianza, que solamente ambos podrían provocar en el otro. Draco lo ignora para despedirse amablemente de Fleur y Bill, el ultimo parece extrañamente orgulloso cuando coloca una mano sobre su hombro; Draco no siente la misma sensación emocionada que cuando era niño, pero se siente un poco confundido cuando este sonríe.

—Se que suena loco, pero creo que cuando te conocí hace tantos años atrás en el ministerio, sabía que eras un niño destinado a ser mejor que su padre—anuncia Bill con una mirada amable, que provoca que Draco abra ligeramente su boca.

No dice nada.

No sabe que decir, Bill no lo dice con mala intención, pero igualmente siente un golpe en su vientre y se pregunta sobre su padre por primera vez en mucho tiempo; los eventos de la mansión aun navegando en su mente cuando se marchan fuera de la casa.

Terry tiene el traslador listo, así que es hora de marcharse.

El problema será regresar, ya pensaran en eso.

Solo serán unos pocos días.

¿Verdad?

Draco quisiera asegurarlo, pero en realidad sabe que tan fácil las cosas pueden cambiar y…

—¡Draco! —el llamado de Harry provoca que deje de bajar el último escalón para voltear a ver, como casi todos en su grupo hacen.

Harry camina apresuradamente hacía él, Draco alza las cejas preguntándose si se olvidó de algo, después de todo se habían despedido durante su noche y aunque todo había sido tal vez un poco demasiado apasionante; pensó que ya estaba todo dicho.

Claramente no.

El beso es estúpidamente dramático y Draco se encuentra un momento sorprendido, antes de recordar que Harry es una reina del drama como él. Es un beso torpe, su nariz choca un poco contra la suya y por poco se golpean los dientes. Pero las manos de Harry están cálidas contra su mejilla y parpadea un poco estúpidamente cuando este se aleja, porque todo su interior tiene ese extraño cosquilleo que solamente el idiota de mejillas rojas puede lograr.

Escucha a Michael toser incomodo.

Idiota.

—Más te vale volver—gruñe Harry con algo similar a la vergüenza que hace que el rostro de Draco se vuelva un poco cálido.

—Cuida también tu estúpido trasero tesoro—contesta Draco y por un momento, se siente vivo cuando el rostro de Harry parece impactado por ese apodo, antes de sonreír.

Como cuando tenía once años.

Todo cambia.

Ya no tienen once años.

Todo sigue igual.

Pero se siente en este momento como dos niños torpes en la enfermería luego de tanto tiempo.

El agujero en su pecho parece más soportable y la felicidad que a veces pensó que no era permitido para él, se cuela entre sus barreras.

Camina con más seguridad de la que ha tenido hacía el traslador con sus amigos esperándolo, con Dora sujetando a un Theo que no parece afectado por verse besar a Harry de forma dramática y estúpida frente a todos. Entonces todo es un círculo en movimiento y el traslador tal vez se los lleva con un poco de demasiada fuerza lejos de ese lugar seguro.

Todo gira.

Todo da vueltas.

Cuando aparecen hay claramente un error de cálculos, en lugar de estar en la reserva o al menos en alguna parte del exterior, todos han caído en lo que parece una extraña habitación de madera demasiado pequeña para tantas personas. Hay ya dos personas en la cama y Draco le toma un momento mientras intenta incorporarse de la espalda de Dora, para notar el cabello pelirrojo de uno y el castaño del otro.

Michael es más rápido.

—¿Charlie? —pregunta el chico con la boca abierta, porque esta desnudo.

Con otro hombre en su cama.

Lo cual hizo todo demasiado incomodo para todos los presentes, que viera a sus amigos desnudos, no significaba que quería ver a otros desnudos.

—¡Lo sabía! —chilla Dora señalando estúpidamente cuando Cedric solamente gimotea igualmente sin ropa.

Si.

Esto ocupara un poco de explicaciones.

.

.

Hay una especie de silencio incomodo cuando todos son posicionados en una sala de estar, Draco puede notar fuera de la ventana de la cabaña que todo el lugar parece un poco friolento, pero hay una vida casi normal aquí en la reserva. Parece ser que Voldemort no había llegado hasta aquí todavía y por lo cual hay una cierta tranquilidad. A diferencias de las calles de Londres donde Remus afirmo que incluso los humanos normales tienen problemas en vida cotidiana y hay noticias de diferentes atentados, la reserva de dragones de Rumania no ha sido atacada de alguna forma.

Voldemort ni siquiera había intentado reclutar dragones, nadie puede controlarlos realmente.

Al menos.

Nadie que no tenga sangre dragón.

—Cedric hijo de puta, te hable por meses y no dijiste nada, me siento traicionada—gruñe Dora sentada en el sofá con las piernas cruzadas y los brazos molestos a su lado.

Draco no quiere hacer ningún comentario al ver a Cedric luciendo incomodo, con el cabello un poco más largo de lo que recuerda y luciendo inusualmente atractivo por eso. Charlie por otro lado apenas si se nota diferente a lo que recuerda, aunque las mejillas están inusualmente rojas y ambos parecen tener ropa apresurada luego de haberlos encontrado en un momento bastante comprometedor.

Voltea a ver notando a sus Ravenclaw sentados en el suelo al lado de la escena, ignora que todos parecen sumamente curiosos por el asunto y debería sentirse un poco culpable por eso.

Algo que tiene que ver con él probablemente.

Mira incrédulo a Theo entre ellos luciendo bastante interesado, cuando siente la mirada de Draco se sonroja un poco avergonzado.

—Vamos es el chico más popular de nuestra generación, claramente es interesante—susurra casi a la defensiva y Draco solamente le quiere golpear la nuca por idiota.

Luego ve al resto de sus amigos que parecen interesados y solamente suspira.

Esta es la gente que ha creado.

¿Draco es el problema?

No, no es así.

Espera.

—Mira todo ha sido difícil con la orden y Londres, con Tom a cargo del ministerio, simplemente se dio cuenta que estaba en el lado opuesto y apenas si pude escapar; mi padre está bien, pero…bueno…no tenía donde ir—musita Cedric con una mano incomoda por su cuello.

—Interesante forma de pagar estadía—susurra Terry y gana un golpe tanto de Padma como de Draco por eso.

—Hay varios trabajadores que se han ido, pero otros se han quedado, la mayoría no tienen familia y saben que aquí esta su hogar—intenta aliviar Charlie la conversación y Draco asiente.

No es que eso importe mucho, pero al menos eso significa que podrían tener el lugar fortificado si las cosas fueran a mal. Las personas que cuidan dragones no están hechas de cristal y sabe por la mirada de Charlie que defendería este lugar, aunque fuera lo último que hace.

Bueno fuera de charlas animadas.

—Ocupo hablar con Norberta—si lo que ella había dicho era verdad y era el alfa del lugar, podrían tener una oportunidad.

Un ejército de dragones.

Sonaba bien.

Tiene esperanzas después de todo.

.

.

—No puedo darte un ejército—dice Norberta en su forma humana, provocando que su idea de entrar a una batalla de forma gloriosa se haga añicos en su mente.

No ha crecido mucho desde la última vez que la vio, sigue aparentando ser una niña y es totalmente hermosa. Cuando le había visto llegar a su habitad, el dragón literalmente soltó una llamarada al cielo antes de apapucharlo de la forma más felina que había visto; con cuidado de las garras el dragón estuvo al menos 20 minutos pasando la lengua por su rostro. Había decidido venir solo, aunque Charlie se había ofrecido acompañarle, sabe que tendría mejores posibilidades por su cuenta.

Norberta era adorable, linda, fuerte y líder de todos los dragones.

Pensó que sería fácil, que rápidamente estarían camino a Londres.

Pero ahora.

—¿Por qué no? —y tal vez sonaba un poco como un mocoso, pero realmente ocupaba ayuda y estaba seguro que Norberta iba ayudarle.

Norberta por otro lado solamente movió su larga cola divertida.

—No te lo dijo nuestra señora, los dragones no nos metemos en asuntos de humanos—

—¿Pero tú me ayudarías? —

—Por supuesto—

—¿Por qué otros no? —

—Porque te ayudo debido al vinculo que tenemos—

Los ojos de Norberta eran brillantes en sus rendijas, lo cual hizo que Draco se detuviera para meditar de brazos cruzados al respecto. El libro de Orion hablaba sobre vincularse con dragones y en su mayoría, solamente hablaban sobre esos vínculos cuando los dragones eran crías; vincularse con ellos no serviría de nada porque no había crías en este lugar por el momento.

La temporada de apareamiento no sería dentro de 4 meses y no tenían tanto tiempo.

Además, si se vincularan, eso no significaba que tuvieran tiempo que los dragones crecieran; para entonces ya todo esto debería haber terminado.

Bien o mal.

—¿Podría intentar vincularme con otros dragones? —pregunto esperanzado, pero por la forma en que la cola de Norberta destruyo la roca a su lado con un fuerte movimiento.

Bueno.

Draco trago saliva inesperadamente nervioso y sintiéndose pequeño por algún motivo.

El ambiente se ha vuelto más frio de golpe por algún motivo y aunque ha visto criaturas mitológicas, tanto que quieren matarlo como que no, se ha enfrentado a Wendigos, escapo de una casa llena de Mortifagos y había estado en el mismo velo de la muerte.

Algo en la presencia de Norberta lo hizo sentir incluso peor que entonces.

Traga saliva cuando Norberta sonríe, porque eso le da miedo.

—No, tú eres mío y no puedes vincularte con otros dragones—no es una consulta o pregunta, es una orden que Draco rápidamente acata con un asentimiento silencioso.

No tiene intenciones de morir en este momento.

La sonrisa de Norberta se vuelve más amigable y la extraña sensación de muerte inminente disminuye.

Eso no evita que Draco siga nervioso.

—Pero tal vez podamos hacer algo, trajiste a una Black contigo y Ala negra tiene esta deuda contigo por el torneo de los 3 magos…además creo que hay un bastardo de pomposo que podría ayudar si lo pido—no parecía muy feliz al respecto, así que Draco tenía sus dudas.

Pero tres dragones serían más que cero, no suficiente para suprimir todo un ejército por su cuenta, pero si una fuerza bastante imponente a la cual Draco no puede darse el lujo de no obtener.

Con suerte los dragones no sean tan difíciles de pedir ayuda.

Con Norberta en su forma dragón, es fácil levantarse por el cielo en busca de los otros habitad, curiosamente la única que tiene la facilidad para movilizarse es ella como alfa del lugar. Hay diferentes dragones que se pueden ver desde el cielo en la larga cantidad de terreno que forma la reserva, pero nadie parece hacerles mucha importancia y Draco se sorprende de la comodidad de la espalda de Norberta.

Es como Aquarium.

La sensación de tranquilidad lo inunda un poco mientras sobre vuelvan y cuando este desciende, Draco apenas tiene tiempo para procesar que se encuentran en el terreno del Colacuerno húngaro. Es un poco intimidante ver al enorme dragón de regreso, luego de los eventos de cuarto año, parece que fue hace tanto tiempo atrás; pero Draco se había enfrentado a ese dragón entonces.

Como salió con vida, es todo un misterio todavía.

El colacuerno húngaro era una especie de dragón originaria de Hungría, que se consideraba una de las razas de dragones más peligrosas, si no la más peligrosa. Posee escamas negras, una cola puntiaguda y tenía apariencia de lagarto.

—Ala negra—saluda Norberta cuando su forma deja de ser dragón apenas baja de su lomo.

Draco se siente más intimidado ante la presencia del enorme dragón con Norberta a su lado viéndose como una niña. El colacuerno lo reconoce, pero al menos no le está lanzando llamas como lo hizo en su primer encuentro en el estadio; si hay llamas, pero más en dirección de Norberta que solamente se cruza de brazos casi de manera aburrida.

Una niña dragón de apariencia de 9 años ante una enorme bestia que, bueno, Draco no pregunta.

Piensa en cuarto año, en su participación en el torneo.

Había sido tan estúpido y suicida entonces.

Es un milagro que este con vida.

Es sorprendente que el otro dragón en lugar de hablar en su forma draconiana, en realidad parezca cambiar de forma frente a él; lo cual es demasiado emociónate y atrae la atención de Draco de nuevo. Todo su cuerpo parece iluminarse de forma intensa y cuando su cuerpo parece moderarse de forma dolorosa, mientras su tamaño disminuye. Quiere comentar que fue más amable que Norberta en su primer encuentro, pero no es tan idiota.

La mujer de cabello rizado que queda, tiene su piel cubierta de escamas en una apariencia más animal que la de Norberta; su piel no deja espacio para colores y aunque hay una vaga forma o silueta humana, la enorme cola negra con picos y las enormes garras intimidan bastante; además de los enormes cuernos en su cabellera que se enroscaban a su espalda.

Porque, aunque es mujer es más alta que él, y lo está mirando desde arriba y es jodidamente intimidante.

Si.

Voldemort era un idiota al intentar pensar que podría tener dragones de su lado alguna vez, duda que lo intentara, pero sin duda, estas bestias no están dispuestas a ser controladas.

Entonces, esta se arrodilla frente a él, haciendo que Draco parpadee confundido y que Norberta bufe.

¿Qué está pasando?

—Mi señor Orion, ha pasado un tiempo, lamento mucho mis acciones del pasado—su voz es gruesa, atronadora, pero de una forma solemne.

Draco parpadea, antes de voltear a ver mal a Norberta por su falta de actitud así, para que Norberta se cruce de brazos tras su cabeza sin darle importancia.

Es.

Extraño.

Se pregunta si esto fue alguna vez para Orion, el tener un dragón en su forma de humano, luciendo totalmente sometido ante él como si fuera un ser supremo. Claro que cualquiera de esas cosas, tuvo que hacer hace muchos años atrás y si algo de esto es así ahora, es por Orion del pasado. Se sorprende por primera vez en mucho tiempo, encontrando un poco de aprecio a algo que hizo en su vida pasada.

Usualmente era diferente.

Siente el deseo de hacerse un vínculo en el aire, pero Norberta parece aplacarlo con un movimiento de cola, Ala negra le da una mirada desdeñosa que Norberta corresponde mostrando los dientes molesta.

—Atrás Ala negra, Draco es mío—y es el hecho de que Norberta lo llamara por su nombre, en lugar de Ala Negra que solamente lo reconoció como Orion, que hace que se incline un poco al temperamento molesto de la niña dragón.

Joder.

Es un idiota.

Pero bueno, esa niña es su idiota de alguna forma.

Ala negra mueve su cola también molesta.

—Lo tratas como un cachorro, cuando claramente es nuestro líder, es un mago con sangre de dragón primordial en sus venas—

—Como sea, no vinimos para que levantes el culo por él, vinimos porque el cachorro está en guerra y ocupa nuestra ayuda—

La enorme mujer dragón se incorpora del suelo luciendo claramente preocupada, no sabe que tanto conocen los dragones de las guerras. Pero parece no dispuesta a rendirse y su mirada sigue siendo mucho más intimidante que la de Vodník, lo cual le hace pensar seriamente.

¿Por qué no busco a Norberta antes?

Probablemente habría hecho todo el viaje a Rusia mucho más fácil.

—Los humanos, siempre con sus guerras—farfulla Ala negra casi con asco y Draco se siente como un muggle al lado de un sangre pura.

Ironías de la vida.

Norberta no parece afectada, solamente salta un poco al frente casi infantil, pero causando ligeros baches en el suelo ante su gran poder; Draco se pregunta nuevamente porque está aquí hasta que recuerda que ocupan Dragones para el ataque.

Con poder.

—Hay 3 integrantes con sangre Black, y creo tener al idiota que nos falta para ayudarles—habla Norberta felizmente, a lo cual Ala Negra no parece feliz, le da una larga mirada a Draco que intenta camuflarse con el ambiente si pudiera—se la debes a Draco, además, todos los dragones estamos destinados a aceptar el llamado de la sangre Black—dice con las manos en sus caderas y una enorme sonrisa depredadora.

Ala Negra parece haber tenido mejores días cuando vuelve a ser el enorme colacuerno húngaro, pero al final cuando Norberta vuelve a tomar vuelo, un enorme dragón dos veces su tamaño los sigue.

Eso debería contar como una victoria.

Draco no ha hecho casi nada.

Pero su vida ya había sido dura hasta hora, ocupaba todo el poder que otros pudieran brindarle.

.

.

No ha llegado al medio día y Draco siente que ha pasado al menos un mes en esta reserva, el siguiente Dragon para su sorpresa sería un Opaleye de las Antípodas, tiene la idea de que cuando vino a la reserva en sexto año había escuchado sobre el dragón, pero al final del día termino con Norberta. El habitad a diferencia del lugar boscoso de Norberta o lo que parecía una especie de lago ardiente de lava donde estuvo Ala Negra, era mucho más sencillo. Pero a pesar de todo hay un cierto aire demasiado pomposo que Draco no sabe que un dragón podría tener. Hay agua cristalina, hay joyas preciosas por todos lados y Draco se encuentra un poco sorprendido por el dragón que se encuentran.

El Opaleye de las Antípodas es una majestuosa criatura que habita en las regiones montañosas de Oceanía, especialmente en Australia y Nueva Zelanda. Es un dragón de tamaño mediano, con una envergadura impresionante que puede alcanzar hasta los doce metros de longitud. Su cuerpo está cubierto por escamas iridiscentes que brillan con una amplia gama de colores, desde tonos suaves de azul y verde hasta destellos dorados y púrpuras, como el juego de colores en una piedra de ópalo.

Su cabeza está adornada con cuernos curvados hacia atrás y una cresta que se extiende desde el hocico hasta la nuca, que puede erizarse cuando está excitado o alerta. Sus ojos son grandes y azulados, con iris de un color similar al de las escamas, lo que le permite camuflarse con facilidad en su entorno montañoso.

El Opaleye de las Antípodas se alimenta principalmente de animales pequeños como cabras montesas y canguros, aunque ocasionalmente puede cazar presas más grandes como ciervos o bisontes. Es una criatura tímida y reservada, que prefiere evitar el contacto con los humanos siempre que sea posible. Sin embargo, si se siente amenazado o acorralado, puede defenderse con ferocidad, utilizando su aliento de fuego para disuadir a los intrusos.

A pesar de su aspecto imponente, el Opaleye de las Antípodas es una criatura pacífica por naturaleza y solo recurre a la violencia como último recurso. Su belleza y rareza lo convierten en objeto de deseo para los cazadores de dragones, lo que ha llevado a su población a disminuir en las últimas décadas. Como resultado, está protegido por leyes internacionales y su caza está estrictamente prohibida en la mayoría de los países donde habita.

Por eso cuando este volteo a verlos y se transformó en humano, Draco supuso que todos sus estudios, deberían ser vueltos a evaluar.

—Alnair—dice Norberta un poco aburrida en su forma humana, mientras Ala negra parece bien manteniendo su forma de dragón detrás de ellos.

Draco toca su rostro, este parece soltar un rugido que debe ser una especie de ronroneo.

Lindo.

Ala negra es tan linda, la mirada de Norberta hace que quite su mano lentamente, como una esposa que ve a su esposo con una amante.

Bien.

Alnair era un hombre delgado y alto, un poco más que Draco de piel blanca como la suya, pero llena de escamas. Su cabello era totalmente albino y sus ojos de un azul profundo. Era alguien físicamente atractivo, no lo va a negar Draco, una apariencia casi como si fuera una criatura mística (lo cual era) y rasgos draconianos que provocaron que también fuera intimidante por partes iguales.

—Mi querida reina, estaba esperando tu visita por meses—anuncia el hombre dándole solo una vista de reojo, antes de prestar toda su atención a Norberta.

Incomodo.

Norberta tenía la apariencia de una niña, mientras que Alnair era claramente un hombre adulto, o al menos tenía esa apariencia.

Mal visto, aunque eran dragones, con vidas pasadas y recuerdos que…Draco no quiso pensar mucho en eso, solo volteo a ver a Alnair de mala forma por cualquier insinuación asquerosa que pudieran hacer sus labios. Aunque en forma dragón, Norberta era de mayor tamaño que este, no le agrado la situación en absoluto.

Norberta era como su bebé.

La había visto salir del huevo y no sabe la edad de Alnair, tal vez debería hablar con Charlie sobre eso.

—Lo que sea, ocupamos ayuda, vienes con nosotros—es todo lo que dice Norberta y por un momento Draco puede jurar que Alnair crispa un poco su mirada emocionada.

Fue atemorizante, no solo Norberta o Ala Negra, todo dragón tenía la capacidad de verse sumamente terrorífico en cuestión de instantes. Pero al menos Aquarium era sin duda una presencia mucho más arrasadora y por eso pudo sentirse técnicamente cómodo con estos dragones.

Había querido un ejército.

Pero solo 3 podrían ser más que suficientes.

Tiene miedo con solo tres.

—Mi señora me siento honrado de ser elegido, pero no se supone que no debemos ayudar a los humanos—

—Si vienes conmigo podría tomarte como candidato a pareja a futuro—

Draco voltea ver mal a Norberta, queriendo decirle que es una niña, pero Alnair parece suficientemente satisfecho antes de asentir emocionado.

Si.

Por suerte no conoció a ese dragón primero o tendría un mal pensamiento sobre estos, Norberta era un caos, pero era fuerte y Ala Negra también era bastante imponente; volteo a ver con algo de asco a Alnair, que al notarlo gruñe mostrando sus dientes.

Es silenciado por la cola de Ala Negra entre ellos, protegiéndolo protectoramente y Draco parpadea, antes de sonreír casi divertido.

Oh sí.

Dos dragones fuertes para protegerlo.

Espera ver a Voldemort y restregarle en la cara que ha obtenido tres enormes guardaespaldas, bueno dos y medio. Norberta parece divertida cuando Alnair vuelve a su forma dragón para gruñirle a Ala Negra, pero por el rugido de esta que lo hace encogerse, parece ser que la jerarquía no beneficia a Alnair.

Norberta asiente satisfecha antes de verlo con una sonrisa satisfecha, Draco levanta el pulgar emocionado.

—Bien ahora debemos ir hacía Reino Unido, probablemente podríamos ir a la casa de Bill mientras Harry consigue los Horrocrux—anuncia Draco emocionado, solo para congelarse cuando Ala Negra suelta un chillido incrédulo e incluso Alnair gimotea indignado.

El rostro de Norberta se vuelve oscuro un momento, por lo cual Draco solamente se encoge en su lugar.

¿Qué dijo mal?

—Horrocrux—sisea Norberta indignada, antes de soltar una llamarada de fuego de su boca, que destruye un árbol cercano por el cual Alnair gimotea en voz baja—humanos estúpidos, ¿ellos osaron hacer Horrocrux? —la pregunta de Norberta no es exactamente hacía Draco, pero igualmente se encoge antes de responder.

—¿Sí? —pregunta dudoso.

Norberta se ve lívida de enojo antes de quemar otra zona del territorio de Alnair, a lo cual Draco espera un momento antes de saber que no está por morir.

Pregunta.

Norberta gruñe.

Cuando habla, Draco queda paralizado.

.

.

En el inicio existía un solo dragón, uno que tenía el poder de los 7 y que controlaba en un mundo de caos, su poder era demasiado fuerte y temido por las otras razas que vivían bajo su comando, por lo cual había separado su alma en 7 creando a los 7 dragones primordiales que seguían en el mundo manteniendo un equilibrio. Si bien Orion había estudiado sobre el poder de dividir su alma, no fue hasta que Herpo el Loco uno de los conocidos de Orion que investigo al respecto pudo crear un Horrocrux que el conocimiento que no llego a los dragones.

Aparentemente para ellos un Horrocrux era muy diferente a lo que crearon los humanos.

Es crear vida nueva.

El dragón original creo un Horrocrux dando una parte de su vida para crear otra, pero los humanos no.

Los humanos lo hicieron para destruir vida.

Solo la vida puede crear un Horrocrux, pero los humanos sin poder crearla, tuvieron que arrebatarla para poder dividir el alma.

Torcieron su más sagrada historia.

Y estaban enojados al respecto.

Norberta estaba sumamente indignada que otro humano como Herpo el Loco hiciera algo tan atroz y cuando Draco admitió torpemente la posibilidad que fueran 7, bueno, Ala Negra y Alnair parecían más dispuestos a ayudarle para poder matar al, y cita: "loco bastardo que acaba de blasfemar contra la esencia de los dragones". Así que había preguntado, por curiosidad sobre si sabían algo que pudiera hacer contra los Horrocrux, el trio de oro tenía la espada de Gryffindor que según Harry sería suficiente.

Pero tener otra manera para matar un Horrocrux podría ayudar.

Norberta no sabía, ya que los Horrocrux fueron convertidos en partes del alma con asesinatos, eran diferentes a los dragones primordiales que no tenían una forma creciente para ser destruidos.

Son la misma magia del universo en equilibrio.

—El agua de las Dríadas podría ayudar—había dicho Ala Negra con mirada pensativa en su forma dragón—suelen ser criaturas del bosque y si logras conseguir un poco de su agua sagrada, suele tener el efecto de destruir todo mal que tenga una persona u objeto—añade con curiosidad.

Draco se preguntó sobre sí mismo, sobre su propia magia negra naciendo dentro de él, pero Norberta quito su miedo rápidamente.

—Eres afín a la magia oscura por Astraion, pero esto es diferente, los Horrocrux que crean los humanos tienen otro olor asqueroso; magia de muertos—señala con seriedad antes de volverse un dragón.

Vaya.

Eso trae otra pregunta.

¿Dónde consigue una Dríada ahora?

Tal vez no debería estar tan emocionado por la idea de una aventura.

.

.

Cuando vuelve a la cabaña, todos parecen haber estado preparándose para volver cuanto antes, Draco quisiera decirle que ese sería el caso, pero ahora que piensa en Norberta y compañía, tiene que decidirse sobre sus próximas elecciones a continuación. No podría llevar a los dragones con trasladores y eso significaba que tendría que volar sobre ellos, los cuales no están felices con la idea de tener humanos sobre ellos, por lo cual el grupo tendría que dividirse tarde o temprano.

Odiaba eso.

Pero sobre las Dríadas, significa que debe investigar más sobre el tema y no tienen tiempo.

Ala Negra dice que hace algún tiempo cerca de esta zona había dríadas, así que podrían tomar ese atajo antes de ir a Reino Unido.

Charlie esta gratamente sorprendido cuando confiesa que ha obtenido tres dragones que los siguen, no parece feliz con la idea de usar dragones para la lucha, pero cuando Draco confiesa que parece que el señor tenebroso sin nariz hizo algo para enojarlos; bueno el gruñido de Norberta en una zona cercana es suficiente para ver que hay poco que puedan hacer para evitar que se unan ahora.

—Tendremos que separarnos—anuncia Draco con tristeza cuando confiesa que las dríadas podrían ayudarles, Cedric toma un momento para comentar en voz alta si no eran seres mitológicos.

Draco mueve su mano restándole importancia.

Los Ravenclaw tampoco parecen impresionados, han visto cosas más extrañas.

—Quiero ir contigo, me perdí el dragón primordial no voy a perderme esto—habla Luna con voz seria rápidamente, a lo cual Draco solamente tuerce los ojos.

Michael se queja, pero lo ignoran.

—Dora también tendrá que venir, no aceptaran a muchos al menos que tengamos alguien más con sangre Black y Nott viene, no lo perderé de vista y Ala Negra ya tiene permiso de comerlo si hace algo mal—dictamina Draco con seriedad viendo hacía Theo, que solamente bufa por bajo.

Dora aúlla alzando los puños antes de que los demás se volteen a ver confundidos, Charlie parece resentido de no ser elegido para irse con dragones.

Draco pensó que lo mejor para sus amigos seria volver a Hogwarts, pero Padma le sorprende con la mano en alta.

—Estaba pensando en volver a Dargavs—todos parecen confundidos al respecto, pero la chica tiene una expresión seria—Harry y sus amigos aún estaban planeando entrar a Gringotts según escuchamos, podrían tomar más días y tal vez Lyra quiera ayudarnos, o al menos prestarnos a su esposo si sigue siendo una bestia—añade con mirada seria.

Se queda en silencio, podría ser de ayuda, ahora que la maldición de Orion ha desaparecido, tal vez tengan oportunidades de traerla a su lado.

Aun así.

Mira hacía la puerta de la cabaña, tienen tres dragones, o al menos antes de que vayan a esa aventura por las Dríadas.

Lamenta mucho el que Harry perdiera los pergaminos unidos que tenían durante su estado en la mansión Malfoy, quisiera poder preguntarle al respecto, pero solamente queda en silencio.

¿Cuándo podrá descansar?

¿Quiere descansar?

Últimamente ha notado horrorizado sobre la idea de que descansar solamente hará que todo lo que ha pasado se asiente desde la muerte de Anthony y casi prefiere esta vida donde es azotado contra la pared cada poco instante; sin mucho tiempo para descansar.

—Deberían quedarse el día de hoy, te ves pálido Draco—afirma Cedric caminando hacía él, tocando su hombro suavemente con rostro preocupado.

Es un poco extraño verlo ahora.

Mayor.

El adolescente que le había hablado en segundo año hace tanto tiempo, ahora es un adulto, algo delgado, pero con contextura firme, e incluso barba en su rostro. Parece que el chico ha vivido mucho desde que se convirtió en auror, aun es joven, pero todos en esta guerra parecen haber envejecido un poco debido a todo lo que les ha tocado vivir.

Pero mírenlo, aquí con Charlie, quien había sido su amor platónico.

Algunos aún pueden ser felices.

Draco mira a sus amigos, todos listos para irse en ese momento si fuera necesario, pero sus rostros también están cansados a pesar de los últimos días.

Asiente.

—Si, creo que podemos hacerlo—piensa en Norberta y espera que retrasar un poco más su viaje no la moleste.

Charlie sonríe diciendo algo que hace reír a Dora y todos por un momento, se vuelven animados y expectantes de lo que podría ocurrir.

Theo permanece en silencio, pero solamente lo ve bufar cuando Michael lo obliga a caminar con ellos hacía la cocina.

.

.

No tiene tanto sueño en realidad, Draco prefiere pasar tranquilo hablando un poco con Dragones sobre Charlie, no sabe que tanto puede contarle sobre los dragones primordiales, pero espera que Aquarium no se enoje por el desliz de información a un fanático de los dragones. Charlie absorbe todo con una inocencia casi infantil, que hace a Draco sentirse un poco relajado al respecto, no sabe tanto como quisiera y solamente le explica un poco sobre los dragones primordiales y sus existencias.

También describe a Aquarium, no en una forma humana, eso también parece un secreto que debería guardar por ahora.

Pero la manera en que el dragón había entrado en la cueva contra Vodník, la manera en que se sentía estar sobre sus patas en medio de lo que parece la nada; el sentimiento de completa realización al conocer a uno de los dragones más antiguos y milenarios del universo.

Sin morir en el intento.

Luna está al lado de Charlie, algo deprimida de no haber podido participar en esa aventura en especifica, pero completamente enamorada de la idea.

—¿Crees que veremos otro de ellos? —pregunta Luna, mientras Charlie parece intentar reunir las preguntas que había querido hacerle.

Draco ladea la cabeza.

No tiene idea en realidad.

La presencia de Aquarium había sido totalmente inadvertida y aunque les había ayudado, no parecía que fuera algo que ocurriera recurrentemente. Fue el único momento de su vida donde la suerte estuvo de su lado. Es lo mínimo que merecía luego de tantos años de mierda, pero ahora siguen en medio de una guerra y aunque a veces es un poco más fácil olvidarlo.

No debe hacerlo.

Le pregunta a Padma sobre si puede cuidar a Theo un momento para salir y tomar aire, la noche es un poco caliente a pesar de estar en medio de las montañas; la presencia de Norberta y sus dos amigos que parecen sobrevolar el terreno, aunque duda que el viaje sea por mucho tiempo. La jerarquía entre dragones parece bastante seria en el lugar, quiere investigar más al respecto y se siente sorprendido por la curiosidad latente en su interior.

Es difícil sentirse curioso por algo estos días.

Interesado en algo en el futuro.

Harry quería casarse con él, maldice el rubor en sus mejillas cuando toma asiento fuera de la cabaña en un tronco de árbol que parece haber sido utilizado por otros por el mismo motivo. No dura más de unos minutos mientras planea un poco sobre que debería hacer para dormir o si debería pasar la noche en vela, cuando la presencia de Cedric cae a su lado.

Raro.

Extraño.

Recuerda cuarto año rápidamente, un vistazo, una chispa donde las cosas eran más fácil. Recuerda la presencia de Fleur, Viktor y Cedric constante por el trabajo de ser campeones. La noche es hermosa, un poco diferente a lo que está acostumbrado, pero por suerte no hay nieve y teme que hubiera generado un poco de trauma por dicho elemento natural.

Ve de reojo a Cedric que parece ver a la distancia también pensativo.

—Hable con los padres de Viktor—no sabe porque lo dice, el ambiente se agria notablemente al respecto.

Pero es algo que tenía que decir.

Algo que no pudo decirle a Fleur.

Noto con amargura que estos últimos días, aun con la presencia constante de Fleur, parecía un poco recio a quedarse a solas con ella; interesante. Pero a estas alturas de la vida de Draco, simplemente a veces solo quiere evitar a todos y solo quedarse con sus amigos cercanos; le tiene miedo a crear vínculos a futuro que teme perder y ahora solo sigue manteniendo cercanos aquellos que lo han estado desde antes.

Nadie nuevo.

—Nos ayudaron en nuestro viaje por Rusia, parecían…solos y tristes—abraza una rodilla contra su pecho de forma pensativa.

Cedric asiente un poco lento, hay molestia y dolor en su mirada que Draco puede comprender. Recuerda mucho como Cedric y Viktor habían sido amigos, unidos más que él con el quidditch y porque ambos eran bastante geniales; campeones dignos de ser elegidos.

No como Draco que lo hizo a propósito para salvar a Harry.

Parece una eternidad desde entonces.

—No hable con ellos, no lo había pensado hasta ahora—admite Cedric pareciendo avergonzado.

Draco se encoge de hombros.

—A veces intentaba hablar con la madre de Anthony ella…no quiso hablar con nosotros, supongo que era doloroso. No lo pensé hasta que mi madre murió—se sorprende un poco que pueda hacer esa información en voz alta, Cedric se encoge un poco por eso.

—Lamento la muerte de tu madre—

—No importa, aún no he podido llorarla apropiadamente, tal vez cuando todo esto termine—y si salgo con vida, piensa de forma preocupada.

Cedric solamente le da una mirada preocupada, Draco se encoge de hombros, puede que Cedric no sepa ni la mitad de sus aventuras; pero a estas alturas debe sospechar que más de una vez ha estado más cerca de la muerte de lo que le gustaría admitir.

Luego de unos momentos parece casi resignado.

—Sabes, Charlie parecía feliz sobre esa charla de dragones, dice que quiere ayudarte cuando los investigues—comenta Cedric claramente queriendo hacer un cambio de tema.

Draco no dice sí o no, piensa en su idea de ser investigador, piensa en Anthony mira el cielo. No sabe cuándo se queda en un estado medio dormido, pero no se queja cuando Cedric lo lleva a la cabaña en su espalda. Se siente cómodo al respecto, piensa un momento en el dragón del agua y se pregunta si podrá volver a verla en el futuro.

.

.

Cuando Draco abre los ojos y está en medio de un sueño, se encuentra un poco temeroso ya que ha pasado un tiempo desde esto. Pero aparte de estar en una extraña habitación que está seguro nunca ha visto, nada parece demasiado anormal. Es la habitación de un niño, piensa curioso cuando ve los muebles en tamaño más pequeño y algunos juguetes arrojados descuidadamente por ahí.

No es su habitación.

Tampoco es la habitación que ha tenido como Orion.

Se acerca torpemente a la mesa cerca a la pared, notando el libro de Sparky el dragón y comienza a dudar un poco.

—Oh estas aquí, lo siento, estuve jugando con él espejo—habla la voz de un niño, Draco se sobresalta antes de voltearse confundido.

Es el niño.

O algo así.

Parece que ha crecido un poco, lo cual hace que su ceño se frunza, porque estos sueños no parecen tener un momento preciso de tiempo. No entiende que está pasando o en qué momento se encuentra, pero solamente ve al niño que parece estar cerca de los 10 años ahora, cabello rubio algo rizado y grandes ojos verdes que no parecen muy sorprendido de verle.

No es una amenaza, intenta convencerse.

Entonces no está en peligro.

Eso no explica que hace aquí o quien es el niño.

—¿Quién eres? —demanda con desconfianza, el niño no parece afectado antes de caminar hacia él, pero cuando esta por tocarlo simplemente parece atravesarlo.

Draco gimotea, pero el niño suelta una pequeña risa algo familiar que lo hace confundirse.

—No importa quién soy, al menos no ahora—habla con demasiada confianza y algo altivo para un niño pequeño.

La falta de respeto le hace sentir amargo, en Hogwarts los niños pequeños suelen amarlo y respetarlo, confiar en él como el prefecto que era.

Este mocoso por otro lado.

—¿Qué es este lugar? —

—Mi habitación—

Hay un momento de silencio entre ambos, antes que Draco haga una mueca molesto por ese mal chiste o falta de información, el niño parece divertido con él. Lejos de que este parezca un sueño trascendental como los ha tenido antes, incluso con el niño, todo parece tan mundano que es aburrido.

Demasiada normalidad.

No hay una guerra aquí.

Todo parece calmado.

¿Dónde está soñando?

—No deberías pensar mucho en esto, se supone que hice un pequeño hechizo y Seddy es un poco sensible con la magia; en mi defensa, si no querían que hiciera el hechizo, pops no debió dejar el libro a la vista—dictamina el niño.

Más preguntas que respuestas, aunque parece muy joven para hacer hechizos.

Draco pone una mano sobre su mentón pensativo.

—¿No eres muy joven? —cuestiona con duda a lo cual el niño se queda en silencio un momento, casi sorprendido, antes de sonreír divertido.

Un poco infantil, como debería ser, algo familiar que Draco intenta violentamente pensar en quien ha visto.

—Papá siempre tiene libros, cúlpalo a él, papi dice que cuando lo conoció siempre estaba absorto en libros así que es su culpa que me encanten los libros—asegura el niño con indiferencia—papi dice que tengo mucha magia y soy muy inteligente, todos mis tíos me dicen eso—parece bastante arrogante cuando levanta el mentón.

Draco siente una necesidad de sentimiento de lastima por el padre de este niño.

—¡Scorps hora de la cena! —es la voz lejana, que parece hacer a Draco pestañear confundido, cuando el niño solamente se despide con la mano.

Esa voz era familiar.

—Por tu apariencia tengo la sensación que es mejor que vuelvas pronto, parece que tendrás algunas dificultades por delante si las historias que me contaron son ciertas—habla el niño cuyo nombre sigue sin entender.

Es confuso.

—¿Historias? —dice estúpidamente.

Entonces.

Todo es negro y es absorbido de alguna forma por la oscuridad de nuevo.

.

.

Draco despierta de golpe jadeante, confundido por el momento que tuvo en su sueño muy extraño y anormal, lo cual es un poco reconfortante; en su primer año de Hogwarts esto era muy común. Cualquier sentimiento brevemente positivo queda de lado, porque esta despierto y no está en la cabaña de Charlie, lo nota rápidamente porque están en medio de lo que parece una habitación tipo cuadrado sin nada en ella. Sus instintos se vuelven rápidamente a momentos antes de que muera, totalmente alertas y alegre porque cuando se levanta de golpe y saca su varita, la encuentra ahí con él.

Sigue armado.

Pero esta en un lugar desconocido y no está soñando.

Sus ojos se fijan en todos lados, solo para jadear cuando ve el cuerpo de Theo al otro lado del lugar, sentado en el suelo con los brazos cruzados y pareciendo dormitar.

Se acerca a él a zancadas rápidas, provocando que este despierte y vea a todos lados alarmado, antes de verlo y suspirar como si estuviera agradecido.

—Al fin despertaste—anuncia este, solo para chillar cuando la varita apunta su rostro.

Está ahí, listo para matarlo o torturarlo si no responde sus preguntas inmediatamente.

—¿Qué hiciste? —sisea alarmado porque está en un lugar desconocido, no siente nada de magia, no hay dragones y no hay nada en esta caja de color blanco.

Theo parpadea con las manos levantadas en alarma, solo para verlo incrédulo y luego gimotear.

—No lo recuerdas—dictamina y Draco sisea, porque es un tema sensible que alguien le quite memorias o recuerdos desde tercer año.

La varita ahora apunta la garganta de Theo, este gruñe antes de negar con la cabeza, lentamente, porque si lo hace muy rápido la varita de Orion podría lastimarlo. Se siente atrapado y sus instintos están demasiado alertas, las sombras bailan debajo de sus pies, pero se controla de no usar demasiada magia.

¿Dónde están?

Este viaje ha sido una locura para sus peores temores una y otra vez.

—¿Qué es lo último que recuerdas? —pregunta Theo un poco preocupado, Draco quiere gruñirle que no le importa.

Pero eso no ayudaría a la parte de comprender que está pasando.

Admira todo un poco preocupado, antes de bajar la varita y comentar molesto.

—Hable con los dragones, estábamos por irnos a dormir, saldríamos al día siguiente por las Dríadas—murmura con la preocupación a flor de piel, odia perder días, pero tiene la sensación de que si está en un lugar totalmente nuevo hay pocas opciones de no perder pensamientos.

Definitivamente parece que ha tomado tiempo aquí.

—Si bueno, bienvenido a las Dríadas, no fue difícil encontrarlas—dice Theo con molestia, a lo cual Draco se encoge molesto; se supone que sería fácil, no lo fue por lo que parece—estaban cerca de Nurmengard, dijiste que reconocías el lugar, algo de vidas pasadas y Salazar que por supuesto nadie se limitó a explicarme—habla con amargura, Draco no se siente avergonzado en lo que hizo—cuando llegamos no podíamos entrar con dragones al bosque, así que quedaron por fuera y cuando entramos, las Dríadas nos saludaron amablemente; son como espíritus del bosque—la explicación de Theo le alarma, porque no tiene sentido.

Nada de ello.

Solo hay un pizarrón en blanco en su mente.

Su cuerpo se siente frio.

—Preguntaste por el agua, dijeron que estaban aburridas y ahora estamos en medio de un laberinto subterráneo; dijeron algo de hacer las cosas divertidas, así que tenemos al menos unas 96 horas para salir de aquí. Hablaron sobre borrar memorias para hacerlo divertido, pero cuando desperté hace…probablemente media hora, recordaba todo y supongo que se debe algo a las runas que usaron para que no usara magia—finaliza con una mano en su cadera y la otra moviéndose con molestia por todo.

Draco lo ve unos momentos, antes de gimotear.

¿Otro laberinto?

¿En serio?

Tanto que se jactaba de la buena suerte en su vida, no iba a pasar solo por un puto laberinto con Vodník (que curiosamente no había sido tan duro ahora en retrospectiva) y las dríadas fueron con un maldito copiar y pegar para torturar su vida.

Dos laberintos.

Maldita sea.

Una parte de él, Ravenclaw sin duda, esta meditando si cada lugar con alguna criatura mitológica podría tener un laberinto como forma de autoconservación o de prevención, que le gustaría investigar; cuando no estén en medio del problema como tal.

Pero es una teoría interesante.

Intenta pensar en el viaje, pero no tiene nada en su mente, solo un breve destello de vuelo sobre la espalda de un dragón, que bien podría ser el recuerdo de cuando Aquarium los saco de la prisión de Vodník ya que eso era lo que le había estado contando a Charlie.

Aprovecha el momento en que Theo se está limpiando sus ropas, para examinarse él mismo, todo está en su lugar y aunque no tiene su mochila de viaje, tiene su varita. No solo eso, saca el espejo de Oesed que había parecido en silencio, lo sacude un poco ante la mirada curiosa de Theo y luego de unos momentos hay un reflejo en el espejo del tamaño de su mano.

No es Anthony.

Tampoco es su madre.

Draco arruga la frente al ver a su padre Lucius en el espejo, hacer una mueca de molestia que provoca que quiera golpearlo; a pesar de haberles ayudado, sigue siendo un idiota. Se sorprende de ver la curiosidad en el rostro de su padre, porque es una expresión tan sincera que no ha visto en mucho tiempo, su pecho duele un poco; pero nota con molestia que se ha acostumbrado un poco a esto.

—Vaya esta magia es de las dríadas, ¿Cómo lograron llegar hasta aquí? —parecía genuino en su pregunta a lo cual Draco recuerda que desde que le dio la varita de Orion.

Bueno.

Había estado desactivado como si estuviera en modo recuperación de energía.

—Ala negra, un dragón de la reserva—

Draco se siente un poco ofendido por el rostro casi aprobativo del espejo, pero ahora estaban en una especie de relación de ayudarse entre ellos para obtener beneficios. El espejo había querido ver otras cosas, bueno, ahora le tocaría ver como aparentemente estaban encerrados en una especie de juego por las dríadas.

Y entre todas las personas al lado de Theo.

Que no puede usar magia.

Lo que le faltaba.

—Si debe ser por eso que están encerrados, los dragones y dríadas no son muy amigos—la voz de Lucius es la de su padre en realidad, casi divertida por este fallo y Draco le gruñe—Orion no era muy amigo de las dríadas por lo mismo, ellas no han soportado mucho de ellas desde los dragones primordiales; si no me equivoco solo apoyan al dragón Terrae—

Theo parpadea, Draco se queda en silencio antes de maldecir otra vez.

—¿Sabes sobre dragones primordiales? —pregunta casi con incredulidad a lo cual el espejo se burla.

—Si, ¿acaso ustedes no? —

Parece entre honesto y divertido, Draco esta por arrojarlo contra la pared, cuando la pared se divide. No estaba dispuesto a salir, pero cuando la pared detrás de ellos se mueve por voluntad propia, solamente tiene tiempo de sujetar del brazo de Theo porque son arrojados sin piedad contra lo que parece una pared de tierra apenas con el pasillo iluminado.

Ambos voltean a ver a su espalda, pero la habitación ha desaparecido.

Draco le da el espejo a Theo, que lo sujeta confundido, solo para colocar ambas manos sobre su rostro y soltar un gemido molesto.

Bien.

Es la última vez que dice que tiene buena suerte en su puta vida.

Continuara…

El pobre Draco tiene unos momentos de felicidad, Luka aparece y lo arroja nuevamente a un molesto encuentro con criaturas mágicas que ni siquiera recuerda. Desde el inicio de esta historia no solamente esperaba que Draco fuera más cercanos a sus amigos, la interferencia de Theo en la historia era un hecho y ahora están en medio de todo esto.

Espero disfrutarán la intervención de los dragones que serán importantes a futuro, además que sabemos un poco más sobre dragones primordiales y una forma de origen de los Horrocrux.

Como pueden ver, las cosas son muy diferentes al canon.

A diferencia de la historia de Harry centrada más en los Horrocrux como el canon, la aventura de Draco esta más centrada en criaturas mágicas o mitológicas por su sangre. Cada que esta en una aventura con ellas, descubre más del pasado de Orion o su conexión con las criaturas mágicas por su sangre.

Pero ahora con Theo incluido.

Me pregunto que sacaran de este viaje.