Los personajes no me pertenecen. Son de Masashi Kishimoto. La historia es de mi autoria.

Aquella chica de cabello rubio y ojos azules miraba atentamente al joven de cabello azabache qué estaba sentado frente a ella en una banca cerca de la puerta del salón.

El joven miraba atentamente aquella entrada como si no existiera nada más en el mundo, mientras un bullicioso rubio no paraba de proponer planes para el fin de semana a los dos jóvenes que le acompañaban.

Faltaban 5 minutos para el inicio de clases y solo el ondeado rápido de una falda entrando por la puerta hizo callar al rubio.

Allí estaba ella, la chica que lo hacía suspirar, entrando velozmente para no llegar tarde. Todas las miradas se posaron en ella, quien rápidamente se sentó en su lugar correspondiente detrás del rubio.

Los ojos azules pudieron notar que aquellos ojos oscuros ni si quiera se inmutaron al ver a la pelirosa. Su amiga era hermosa, inteligente y amable ¿porque todos la querían menos el Uchiha?

Estaba dispuesta a averiguarlo , por eso no había dejado de observarlo desde hacia una semana.

Sin embargo, el Uchiha no era precisamente un libro abierto, sus movimientos eran sutiles y su rostro era inexpresivo.

Quizás se había embarcado en una misión imposible.

Faltaba un minuto para comenzar la clase, pero el Uchiha no había perdido interés en aquella puerta. ¿Estaría allí la respuesta que tanto buscaba?

La maestra entro y se sentó en su escritorio para dar comienzo a la clase de español.

La rubia suspiro resignada, mientras pensaba que aquel joven no tenía interés en nada realmente. Eso pensó hasta que una curveada figura femenina se paro en la puerta.

-G-gomenasai - dijo tartamudeando la chica de cabello azulino. - ¿puedo entrar? Lamento llegar tarde.

Añadió lo último haciendo una reverencia exagerada.

Ino Yamanaka conocía muy bien a Hinata Hyuga, la heredera de la cadena de hoteles más importante de Japón y la tutora de su novio.

La vida estricta que llevaba la había subido al podio como la mejor estudiante del país e incluso era la campeona nacional de karate, aunque tenia la idea de que solo debia usarse para defensa personal, pudo disfrutar de verla luchar contra alguna chica un par de veces.

Si, ella era una joya digna de admirar, pero igualmente le sorprendió a aquellos ojos azules ver como los indiferentes ojos negros tomaban un brillo particular al verle entrar. Fue sutil, casi inexistente, pero dejo de tener aquella mirada casi ansiosa que había mantenido desde que llegó.

¿Sería la chica de ojos perla la razón del rechazo a Sakura?

Si era sincera, su amiga tenía una muy digna contrincante, si es que se le podía llamar así, ya que la peliazul no parecía corresponder al azabache.

Cosa que resultó obvia cuando el rubio le sonrió y ella se sonrojó por completo.

-Quizás, yo pueda ayudarles... -pensó en voz alta la rubia mientras la maestra daba el acceso a la recién llegada, quien tomaba su lugar delante del joven Uchiha.

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Desde que entramos a secundaria la maestra kurenai tenía el mismo sistema para asignar asientos. Y eso era en base a nuestras calificaciones.

El primer lugar de la clase tomaba el primer asiento en la primera fila, después el segundo, el tercero y así sucesivamente. El último lugar estaría en la esquina más rezagada del salón.

Desde el inicio, hyuga hinata tomo el primer puesto y nadie se lo ha logrado quitar. Durante algún tiempo, Shikamaru Nara tomo el segundo lugar y se sentó detrás de ella. Cosa que dejó de ocurrir en cuanto el Uchiha entró en la competencia.

Ocurrió casi al inicio del segundo periodo. Recuerdo claramente como Sasuke comenzó a esforzarse demasiado en mejorar sus notas, cosa que no fue de importancia para el genio flojo del salón a quien le da igual su lugar.

Sakura sabe que no le podría quitar el lugar a Shikamaru detrás de sasuke ni aunque se esforzará diez vidas, por lo que busca mantener su muy respetable décimo lugar y quedar justo al lado de el.

Por supuesto, Naruto igualmente mantiene su noveno puesto para estar cerca de Sakura.

Yo por otro lado en mi diesicieteavo lugar me permite observar todo atentamente. Para quien se encarga del blog de chismes de la escuela es una zona ideal.

Haber descubierto el secreto mejor guardado del Uchiha había sido la revelación del año. Pero tenía que conseguir una confirmación, por que sin pruebas podría negarlo fácilmente y Perdería toda mi credibilidad. Además que no estaba del todo segura, aunque mis instintos periodísticos habían sido infalibles hasta ahora.

De todos modos,elaborar un plan no era demasiado difícil para una persona con recursos e influencias como yo.

Mi primer paso seria utilizar la actividad encargada por la maestra sobre los colores que nos representan.

-Sasuke, hola querido, ¿podrías prestarme tu cuaderno de sociales? Quiero comparar mis respuestas con las tuyas.

¿Podrías por lo menos prestármelo con una mejor cara? Pensó la rubia al ver como le entregaba la libreta con fastidio.

-te lo regreso mañana, gracias.

Estoy segura que me lo presto para no tener que hablarme, su indiferencia le jugaría en contra esta vez.

Aquí esta, al inicio del trimestre Sasuke había escrito que sus colores eran el lila y el azul.

"Esos colores para mi, representan la tranquilidad, la belleza e inteligencia. Ambos tonos crearán una combinacion contrastante qué mezclara la seguridad y calma del azul, con la sabiduría y sofisticacion del lila. Estos tonos se complementan para crear una combinación fuerte, prospera y elegante"

-Tu azul y ella lila. Eres bastante cursi Sasuke.

La sonrisa casi malévola de la joven Ino no era para tener miedo, no, miedo era una palabra muy pequeña para lo que esta transmitía.

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-¿Iras a mi fiesta Sasuke-kun? - la voz melosa que la joven yamanaka usaba para engatusar a cualquiera no funcionaba en Sasuke.

-Quizás - dijo cortante e indulgentemente su respuesta.

-¿Quizás? Mmm - pensó astutamente la joven en añadir -Quizás te interese, o no, pero todas las chicas estarán alli. Desde la número 1 hasta la número 35, y todos los chicos claro está.

Hizo énfasis en todas y número uno para que se entendiera el mensaje. Para su sorpresa no pareció importarle su indirecta.

Sin embargo ese fin de semana asistió y no es que a él se le viera con frecuencia en esa clase de eventos sociales. Quizás era por eso que todas las chicas mostraban interés en acercarse a conversar con el.

Hinata por su parte, disfrutaba de asistir a esos eventos. Era un momento en que podía atreverse a conversar más con diferentes personas y adquirir habilidades sociales de las cuales sentía, carecía.

Precisamente aquel día la joven hyuga había decidido portar un vestido en color lila, elegante y holgado, mientras el joven uchiha, vestía unos jeans con una camisa color azul.

-¡Juguemos a la botella!- grito la anfitriona desde la cocina cuando observo a su presa entrar en el salón principal.

Un pequeño grupo de jóvenes se reunió en la mitad de la sala.

- las reglas son las de siempre, pico ordena y base obedece. - explico la ojiazul al grupo de 6 jóvenes que estaban reunidos. Se las había ingeniado para arrastrar a sasuke allí.

-¿Si alguien no quiere cumplir la orden? - pregunto la pelirosa adelantandose a la petición de un beso que el joven rubio podría pedirle.

La rubia pareció pensarlo un momento

- Tendrá que ser mi esclavo una semana

-¡Ino! - reclamo la pelirosa a su extrovertida amiga.

-Si no vas a cumplir no juegues, pero perderás la oportunidad de besar a alguien interesante.

Si alguien sabía como mover los hilos en el grupo, era ella.

- Si no hay más dudas comencemos.

El juego avanzaba animosamente y algunos chicos habían pedido a las chicas un beso en la mejilla. Hinata había besado a Shikamaru en la mejilla a petición de Sakura para hacer enfadar a Ino.

La rubia había exigido a la pelirosa besar a Naruto en venganza. Beso que el rubio agradeció y volvió a pedir en su siguiente oportunidad.

Sasuke había besado secamente en los labios a la pelirosa a petición de ella misma. Hasta que lo que nadie, excepto la anfitriona, había imaginado ocurrió. Sasuke Uchiha pidió un beso a Hinata Hyuga.

Todos estaban sorprendidos pues el Uchiha no había hecho más que peticiones absurdas cuando le tocaba ordenar, cosas como dar saltos o traerle algún refresco.

La peliazul se sobresalto, pero ella sabía de que trataba el juego cuando accedió a jugar y tampoco sería tan horrible besar al chico más popular de la escuela.

Lo que no se imagino es que se sintiera tanta tensión en torno a ellos. La mirada profunda e intensa del uchiha le erizo la piel, la sensación de su respiración acercándose le embriago de una forma que no conocía. Estaba nerviosa y el mutismo que había a su alrededor no ayudaba. ¿Porque de pronto todos enmudecieron? O ¿eran los nervios los que no la dejaban escuchar?

No, el rostro embobado y con la boca abierta de los demás cuando el beso terminó le hizo saber que realmente todos se habían impactado.

¿Había sido la gran cosa el beso entre una hyuga y un Uchiha en un juego de la botella?

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La semana siguiente a la fiesta de Ino, el título del blog de chismes iba acompañado de una fotografía tomada durante la fiesta.

-¡No lo puedo creer! ¿Ya viste? - comentaban impactadas las jóvenes de la escuela. Algunas con un rostro triste y otras con rostro morboso, observaban aquella página de Internet.

Unos ojos azules que solían observar todo con atención, ahora miraba victoriosa el revuelo que su publicación anónima había conseguido.

Nadie estaba hablando de otra cosa que no fuera el beso entre Sasuke y Hinata. La foto tomada en el momento justo había sido cortesía de su ama de llaves.

Y la fotografía del cuaderno de Sasuke le daba mayor credibilidad, pues aquel trabajo del azabache, describía totalmente lo que aquella fotografía irradiaba : una relación fuerte, prospera y elegante.

Aunque aun no eran una pareja formal, esta escritora tenia algo seguro, muy pronto lo serían.

Pues desde la fiesta, las atenciones casi imperceptibles de Sasuke hacia la peliazul eran más evidentes y era obvio, para quien prestara atención, qué la joven no era indiferente a ellas.

Fue aquello lo que le empujó a publicar cuanto antes su artículo, nadie debía ganarle el mérito de ser ella quien descubriera, antes que nadie, el interés que el azabache mostraba hacia la hyuga.

Mientras el aludido en aquel blog entraba al salón, una destrozada pelirosa lo acechaba para cuestionarle sobre lo leído.

-Sasuke-kun es cierto que... -queria ser sutil pero prefirió ser directa- ¿te gusta Hinata?

-¿como sabes eso? - el rostro del azabache parecía molesto y a la vez avergonzado.

-Entonces es cierto- Sakura parecía contristada, luego pareció molesta- ¿porque? ¿Qué tiene ella que no tenga yo Sasuke-kun?

Y entonces ella apareció. Fue cuando Sakura fue consciente, quizás por primera vez, de las diferencias entre ellas.

La chica tenía una elegancia difícil de cuestionar, sus rasgos eran finos y hermosos. Su cuerpo estaba muy bien proporcionado. Su cabello era tan sedoso que bien podría publicitar una marca de shampoo. Sus ojos parecían perlas brillantes. Y además de todo aquello, era heredera de una importante familia, buena en la escuela y era atlética.

Ahora lo que se preguntaba era, mas bien, porque el tonto de Naruto no se fijó en ella cuando era obvio que Hinata gustaba de él. ¿Porque buscaba con desespero tener la atención de una chica tan común como ella?

- Sakura, Sasuke buenos días.- coloco su mochila detrás de su asiento como era costumbre y antes de sentarse añadió-Te ves muy linda hoy Sakura-chan - la sonrisa casi tierna que le dedico solo le hizo sentir asco consigo misma. ¿Como una chica podía ser tan perfecta?

-Hablamos después Sakura- dio por terminada la conversación, pero necesitaba saber como había obtenido esa información.

La pelirosa no hizo más que sentarse resignada en su lugar, esperando que milagrosamente esa relación no sucediera y Sasuke volteara a verla por fin.

Pero los rostros tímidos y las risas que veía entre ambos no eran una buena señal.

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"Es increíble, queridos lectores, como una vez que abres una llave, la información no deja de fluir.

Y es que no ha parado de llegarme información y teorías sobre cuando fue que pudo suceder este amor entre ellos.

Precisamente una usuaria nos ha compartido lo siguiente.

Recuerdan como hace tan solo 6 meses Sasuke era el tercer lugar de su salón, lugar que mantuvo durante toda la primaria. Pero justo cuando la hyuga apareció el comenzó a esforzarse por llegar a segundo lugar. ¡Fue para sentarse detrás de ella! ¿La ha admirado desde entonces?

Otra cosa que parece coincidir fue el cambio en el color de su ropa, pues desde niño su guardarropa solía estar lleno de colores grises y negros. Pero cuando transfieron a hinata a nuestra escuela ¡Comenzó a vestir de azul y lila!

Cabe aclarar que durante este tiempo su amor no parecía correspondido, pues para todos era obvio el interés de la inteligente peliazul, por el bobo del salón. (Si saben a quien me refiero). Pero desde el beso en la fiesta, esta chica puede afirmar, que eso ha cambiado.

Por último me gustaría añadir que, una chica muy observadora, pudo darse cuenta de que la mirada anhelante y expectante que el azabache pone cada vez que alguien pasa por la puerta del salón, se ilumina cuando la peliazul llega y se transforma en admiración. Me atrevería a decir que esa es la razón por la cual el uchiha es el primero en llegar a clases y asi poder verla entrar. ¿No es un romántico nuestro querido Sasuke?

-¿Como puede escribir eso de mi? - El molesto uchiha caminaba de un lado a otro por todo el salón, precisamente había sido el primero en llegar.

-Me sorprende que hallan pasado 3 semanas y apenas te enteres de esto - la risa de Naruto inundaba el lugar.

-Yo no reviso esa estupidez y se que Hinata tampoco, quiero creer que no leerá estas cursilerias sobre mi.

Su voz parecía confiada pero su rostro dejaba ver que le preocupaba más de lo que dejaba saber a su amigo.

-¿Y si Sakura también le dice a ella lo que sabe o alguien más lo hace?

-tsk - naruto podía ser muy molesto a veces. Sabía que Sakura no diría nada que pudiera hacer que Hinata se fijara en el, pero no podía asegurar que nadie se acercaría a ella a preguntarle sobre aquellos molestos chismes. - lo mejor que puedo hacer es decírselo yo mismo

El rostro asombrado de Naruto fue seguido de un fuerte -¡¿Que?! -Mientras lo veía alejarse lentamente por el pasillo.

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Había sido citada en la azotea a la hora de la comida por nada mas y nada menos que Uchiha Sasuke.

Debia admitir que se encontraba algo nerviosa por aquella invitación. Si bien había sido muy casual, el tono de nerviosismo del uchiha le dejó ver que era para algo significativo.

Desde aquel beso en la fiesta, había sentido "algo" cada vez que estaba cerca de el. Cosa que ocurría frecuentemente debido a sus lugares contiguos. Además, èl se había vuelto más conversador y habían descubierto cosas en común.

Lo que ese "algo" era o significaba no lo sabía, pero se había intensificado con esta invitación.

Estaba nerviosa. Un vago y extraño cosquilleo llego a sus labios, mientras la sensación del beso regresaba a ella. Fue un beso calido, tierno y a la vez intenso.

-¿en que piensas Hinata? - la voz varonil del joven en su mente le hizo sobresaltarse.

Se había puesto colorada, estaba segura

-eeh, e- en n-na-nada Sasuke-kun - tosió un poco para dejar ese tartamudeo qué siempre volvía al estar nerviosa- ¿sucede algo? Te noto preocupado.

El joven se sentó junto a ella, dejando un poco de distancia para poder observarla, cada leve movimiento que ella hiciera sería analizado por el, ella se daba cuenta de eso.

-¿Sasuke?- dijo para animarle a hablar

-¿conoces el blog de noticias sobre la escuela? Ya sabes donde suben chismes y lo que escriben en las puertas de los baños.

-he escuchado sobre el

-¿Has escuchado algo recientemente? - El color carmesí que su rostro tomó al hacer esa pregunta tomo por sorpresa la ojiperla.

-No, ¿debería? - aquello comenzó a preocuparla. Hacia algunas semanas había notado el cotilleo que se hacían cuando la veían o como dejaban de hablar cuando ella entraba al baño o al salón. - ¿Dice algo sobre mi? ¿Algo malo?

El rostro preocupado de la chica frente a él no hizo nada más que causarle ternura. Estaba seguro que ella entendería, así que hablo con más confianza.

-No, no es sobre ti, es... - hizo una pausa. Estaba por admitir algo que llevaba guardando tanto tiempo que jamás creyó que tendría que decirlo en voz alta y mucho menos a ella- es sobre mi.

-Oh! - su sorpresa fue tanta que Sasuke casi se convenció de que había entendido sobre lo que iba el tema a tratar, pero su ingenuidad no le sorprendió- no te preocupes Sasuke, estoy segura que lo que digan de ti no es cierto. No creeré esos chismes.

-¡No se trata de eso! - estaba molesto, tanto por la ingenuidad de la chica como por el hecho de no ser capaz de aclarar nada. Un profundo suspiro le ayudo a retomar la conversación. - Lo que dice es cierto.

Y entonces le paso el articulo para que lo leyera:

"Sasuke Uchiha esta enamorado y la afortunada receptora de su atención es, nada más y nada menos que la princesa Hyuga.

¿Cómo lo sé?

Hace no mucho tiempo el joven le dedico una tarea, fue al inicio del semestre: Los colores que nos representan. El apuesto Sasuke decidió que estos serian el Lila y azul ¿les suena?

Son los colores de la chica hyuga

¡Nuestro Sasuke es un romántico!

Basta con que leas su trabajo en la fotografía para que me entiendas.

Y si aun no estas convencido/a observa la siguiente foto.

Basto un inocente juego de la botella para confirmarlo. Juzga tu mismo.

¿Alguna vez viste a Sasuke pedir un beso a alguien? ¿Ves el sonrojo y amor en su rostro?

¡Eso no se finje queridos lectores!

Ahora observalos en clase y dime si crees que me equivoco o si tienes informacion extra ya sabes donde escribir.

Un beso. "

El rostro de la peliazul se veía sonrojado, ¿era esta una declaración de amor?

Se había quedado muda, no tenía palabras en ese momento y eso que su vocabulario era muy basto.

-¿No dirás nada?- se impaciento el joven sentado junto a ella.

-N-no se q-que de-decir - estaba nerviosa, impactada y totalmente fuera de si.

Sasuke siempre había sido un chico popular, pero a comparación del resto de las chicas de su instituto, ella no le prestaba más atención a su existencia de la debida.

Un cordial saludo cada cuando y una conversación meramente enfocada a los estudios.

Sin embargo, ella misma se había dado cuenta que eso había cambiado, y quizás era obvio para todos, incluso para el.

Pero admitir algo era demasiado pronto, ella aun no sabía que ocurría con claridad. Hasta hace no mucho se había resignado a que su amor platónico por Naruto, sería solo eso, platónico.

Y aunque había cierta emoción en lo que el Uchiha le decía no quería apresurarse.

-Te propongo una cita - propuso confiado el joven- paso por ti a las 6.

La chica se quedó pasmada viendo como se marchaba. ¿No espero por su respuesta apropósito?.

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Las horas pasaron rápido en medio de expectativas y nerviosismo.

Sasuke Uchiha no había estado en ninguna cita, pero tenía suficiente confianza gracias a que su hermano era un don juan conocido.

Sus consejos deberían de bastar para hacerla sentir especial y que pudiera aclarar sus sentimientos por el.

Lo primero era ser puntual, incluso tuvo que esperar unos cuantos minutos para que dieran las 6 en punto. Toco el timbre y una anciana salio a recibirlo.

-Buenas Tardes - la mujer parecía mirar asombrado al bien parecido joven que estaba parado frente a ella. Su nieta realmente merecía a un joven apuesto, pero no aceptaría a nadie inferior a ella.

-Buenas tardes, busco a Hinata Hyuga - la pequeña reverencia que hizo a la señora mayor, le hizo saber que procedía de una familia respetable. Observando mejor esos ojos pudo deducir su apellido.

-¿Eres un Uchiha verdad? - le vio asentir levemente- de entre todos tenía que ser un uchiha. Pasa, espera en el sofá.

¿Que significaban esas palabras?

La familia de Hinata era una muy importante en el país, no muy diferente a lo que era su propia familia.

Ambas de excelente reputación y buenos ingresos financieros. ¿Cual podría ser el problema de la anciana con el?

-Sasuke, ya estoy lista - ver llegar a hinata borro cualquier pensamiento de su mente. Lucia preciosa en ese vestido corto color lila.

Ella se sonrojó un poco al verlo a él con esa camisa blanca y pantalones negros. Habían coincidido en el tipo de vestimenta por mera casualidad.

-Abuelita volveré más tarde, gracias por cubrirme.- le dio un beso en la frente y abrió la puerta para salir rápidamente detrás de Sasuke, antes de que su abuela pudiera decir algo más. ¿Había aprendido esa técnica de Sasuke?

Ambos jóvenes nerviosos iban caminando por la acera lentamente sin un rumbo fijo.

-¿tu abuela tiene algún problema con que sea uchiha? - el nunca había sido de irse por las ramas y era algo que, si era sincero, le inquietaba bastante.

-lo notaste - esboso una sonrisa amplia mientras una gota de sudor bajo por su frente - lamento si te hizo sentir incomodo.

-No lo hizo, estoy acostumbrado a ser odiado, pero no sin motivo -miraba atentamente las reacciones de su compañera.

-Nadie te odia y... mi abuela simplemente... he escuchado algunas historias sobre mi abuela y tu abuelo, Madara.

-¿Historias? ¿Qué clase de historias? - ahora estaba aun más intrigado. El jamás había escuchado nada en su casa sobre la familia hyuga, aunque claro, no eran de hablar mucho.

Sin darse cuenta habían llegado a un pequeño parque lleno de árboles frondosos, Sasuke sugirió sentarse en una banca bajo la sombra de un árbol. El joven uchiha compro un par de helados a un heladero qué estaba enfrente. Buen ambiente y buena comida, también fue un consejo de su hermano.

-Estoy esperando - dijo después del largo periodo de silencio que se formó mientras comían el helado.

-No es tan interesante como crees - dijo riendo un poco, no se imaginaba que Sasuke fuera tan cotilla - solo, se que salieron un tiempo cuando eran jóvenes.

-¿y eso no te parece interesante? - el la miro con ojos de eseptisimo, cualquier persona estaría emocionada por tener esa primicia que ella trataba como si fuera nada.

- No si ya sabes la historia- sonrió de manera burlona para después lamer de su helado.

Sasuke sonrió por el pequeño bigote blanco que quedo sobre su labio superior. Lentamente subió su mano con una servilleta y limpio suavemente aquel tierno rastro de helado en su rostro.

Esa pequeña acción dejo muy sonrojada a la ojiperla y comenzó a hablar por nervios.

-Bueno ellos eran muy jóvenes, más o menos de nuestra edad - tosió un poco para quitarse los nervios- al parecer tu abuelo fue novio de la mejor amiga de mi madre

Sasuke escuchaba atento aquella historia mientras se percataba de lo mucho que le gustaba escucharle hablar, sus tenues sonrojos y su leves expresiones.

-Pero terminaron cuando ella se mudo de la ciudad, esa perdida los unió de alguna forma y terminaron enamorándose.

Hinata se percató de como el Uchiha le observaba y se dio cuenta de que su abuela tenía razón, ellos tenían cierto brillo en sus ojos oscuros que te hacían sentir vulnerable e Hipnotizada. Sin darse cuenta habían durado ya varios segundos sin hablar, solo mirándose a los ojos fijamente.

Ambos estaban perdidos uno en el otro, hasta que una sonrisa nerviosa de la chica rompió el momento.

-Bueno eh, ¿en que estaba? - dijo sintiéndose algo tonta por no recordar ni de lo que estaba hablando.

-Mi abuelo y tu abuela, enamorados - dijo tratando de disimular lo mucho que le encantaba la chica delante de ella.

- Tuvieron algunas citas pero cuando más emocionada estaba mi abuela el le rompió el corazón dejando la ciudad. Lo mandaron a estudiar a Francia. Ni siquiera se despidió de ella, solo se fue. Con el tuvo su primer beso y fue su primer amor.

-¿Entonces le guarda rencor por no decirle adiós? - pareció meditarlo un momento- no me sorprende, mi padre y mi abuelo odian las despedidas.

-¿es de familia? - hinata miro preocupada a Sasuke.

-Si- el pudo notar la tristeza que se formó en su rostro y añadió tomándola por la barbilla- pero yo me parezco más a mi mamá.

Ella no pudo evitar sonreír ampliamente mientras sus ojos se llenaban de algo que Sasuke no pudo explicar, era como si el sol se hubiese asomado por su mirada. Como si todo lo bello del mundo se hubiese juntado frente a sus ojos.

-Eres preciosa - dijo casi por impulso, sin pensarlo. Lo que provocó que ambos se sonrojaran en gran manera y volteara al lado contrario uno del otro.

-Gracias - dijo tímidamente ella mientras se ponía de pie- debo irme, se hace de noche.

El solo se levantó y camino a su lado en un silencio cargado de nerviosismo.

Durante un buen tramo Sasuke se cuestionó si seria prudente tomarla de la mano. Pero solo pensarlo era demasiado vergonzoso. Así que decidió hacer algo diferente.

Hábilmente movió sus dedos por dentro del antebrazo de su acompañante y la hizo atravesar el suyo.

Hinata sintió un choque eléctrico por todo el cuerpo ante el inesperado contacto, pero no se soltó. Continuo caminando tomando su brazo como en aquellas películas de época.

Ambos con los rostros sonrojados llegaron a la casa de Hinata. Sasuke deslizó su mano hasta la de ella y entrelazo sus dedos poniéndose frente a ella.

-Hinata... - la miro con aquella mirada profunda que solía tener, aquella que le hacía sentir que le perforaba el alma- ¿te gusto?

Aquella pregunta directa y repentina la sobresalto.

Si debía decir que si o no, diría que si, pero el sentimiento era diferente al que alguna vez sintió por el joven rubio. La calidez que se albergaba en su pecho al pensar en el Uchiha era totalmente abrumadora. ¿Eso era amor?

Responder era demasiado vergonzoso, así que con aquel sonrojó extremo solo asintió un poco con la cabeza. Un movimiento apenas perceptible para cualquiera, pero no para el, que la conocía muy bien.

-Se mi novia - le dijo con una mirada llena de confianza y apretando ligeramente sus manos por la tensión.

Ella apretó inconscientemente el agarre de sus manos también, buscando valor. Y finalmente un tímido " Si" salió de su boca.

Estaba tan feliz que acercó su frente a la de ella, para poder tenerla cerca. Un insonoro "Gracias" sonó en el ambiente, casi como un susurro que el viento se llevó.

- Dile a tu abuela que yo no soy como mi abuelo - dijo al separarse de ella y llevarla a la puerta.

- Lo haré- se despidió con una sonrisa y un beso en la mejilla. Para después cerrar la puerta tras de si.

"Esto será un escándalo"- dijo divertida la chica detrás de la cámara fotográfica. No podía esperar a escribir sobre aquello en su blog.