Los días, las semanas y los meses pasaron, mis cosas llegaron por correo sin ningún problema, así que ya no tenía motivo alguno para conversar con él, yo no le volví a escribir ni a llamar y viceversa. Cada día dolía menos, no podía negar que había días buenos y días malos, pero extrañamente predominaban los buenos.
Poco a poco me empecé a sentir como yo mismo, volví a ser esa persona independiente que no tiene que estar pegado a alguien más, comencé a redescubrirme, a cuidarme y a compartir más con mis amigos. Por mi salud mental silencié todas sus redes sociales, a pesar de que él no solía subir contenido prácticamente nunca.
Aunque él nunca me silenció, solía ver mis historias y publicaciones, me gustaría saber qué pasaba por su mente, ya que en realidad no podía entenderlo en absoluto. No sé si él tenía la suficiente madurez como para ver lo que yo hacía día a día o si era porque le interesaba todavía, cosa que veo poco probable si soy sincero.
Con el pasar del tiempo empecé a hacer mucha introspección, a hacer cosas que me hacían feliz y que había dejado de hacer hace muchos años, no es que hubiera dejado de hacerlas por culpa de él, sino porque me había ido perdiendo a mí mismo con el transcurso de los años.
Hay días en que pensaba que nunca me podría volver a enamorar, y hay días en que pensaba que me gustaría conocer a alguien nuevo. Sin embargo, considero que no puedo estar con alguien hasta que supere por completo a quien consideré el amor de mi vida.
La nueva persona no merece mi amor a medias, de todas formas no tengo prisa por conocer a nadie, incluso diría que no quiero hacerlo, o al menos no en estos momentos. Me solía ocurrir algo muy curioso, y es que cuando pensaba en las cosas buenas de la relación esa misma noche soñaba con las cosas malas, esto era como si mi subconsciente me estuviera diciendo "No puedes volver ahí, recuerda el motivo por el que tomaste esta decisión, las cosas no van a cambiar".
Mi propio cerebro me daba golpes de realidad cuando más los necesitaba, me cuidadaba del peligro y del dolor.
Me di cuenta de que la vida no se acababa, recordé lo inmenso que es el mundo y la cantidad oportunidades que hay. Agradezco todo lo que viví con él y de corazón espero que le vaya bien, ojalá pueda arreglar algún día la relación con su hermano, sé que eso lo hará muy feliz.
En ocasiones pensaba en que tal vez yo no alcancé a ser el mejor novio, ya que no pude ayudarlo con sus propios problemas y siento que él nunca pudo respaldarse en mí. También después de mucho tiempo pensé en que quizás él me engañó, pero en realidad nunca lo sabré y no sé si quisiera saberlo, durante nuestra relación nunca le tuve desconfianza en ese aspecto, pero tampoco metería las manos al fuego por él.
Aunque le tengo cariño a veces pienso en que ojalá no tuviera que volver a verlo nunca más en mi vida, no sé como reaccionaré cuando lo vea en persona de nuevo, no sé como reaccionaré si lo veo con una nueva pareja, el hecho de que esté logrando hacer mi vida no quiere decir que ya no sienta nada al respecto, no sé cuando dejaré estos sentimientos.
Desde que estoy soltero, algunos chicos y chicas han intentado ligarme, ya que por algún motivo que no comprendo, les llamo mucho la atención, pero no me he sentido preparado para intentar nada con nadie. Kaiser cambió un poco su manera de tratarme poco después de mi ruptura, se hizo menos fastidioso, incluso diría que nos empezamos a llevar bien, aunque no sé a qué se deba este cambio de actitud.
No puedo evitar llorar alguna vez, pero mi vida es feliz actualmente, de hecho soy tan feliz que no puedo comprender como es que por tanto tiempo tuve pensamientos depresivos y ansiedad, claramente no puedo decir algo como "estoy curado" o cosas por el estilo, ya que no funciona de esa manera; sin embargo, he estado más bien que mal. No puedo negar que la soltería te brinda una paz inmensa.
Diría que ahora soy algo solitario en incluso mucho más egoísta, primero pienso en mí y me resulta raro imaginarme en una dinámica de pareja de nuevo. Quiero disfrutar esta etapa de mi vida, este soy yo, y este es mi momento.
Me siento capaz de alcanzar cosas que antes parecían imposibles. Siento que el tiempo que estuve con Rin aprendí muchísimas cosas y por supuesto cometí errores que espero no repetir.
También sé bien que quiero de mi próxima pareja y siento que sé identificar cuando las cosas ya no van bien. Espero que él también haya aprendido mucho respecto a la relación que tuvimos.
Al principio pensaba en él todos los días y me preguntaba cuando dejaría de hacerlo, estuve así muchos meses, incluso diría que pasó un poco más de un año, y cuando me percaté, ya había pasado el primer día sin pensar en él.
Siento que ahora que he alcanzado mis veintisiete años he madurado mucho y veo la vida desde una óptica totalmente diferente, a veces tengo pensamientos bastante profundos.
He llegado a la conclusión de que por más que amemos a alguien, realmente el tiempo lo cura todo, y no estoy diciendo que me olvidaré de él por completo, pero si he empezado a olvidar un poco de ciertas cosas que pensé que siempre estarían en mi mente y mi corazón.
A veces cuando veo viejas fotografías, incluso me digo a mí mismo "no recordaba este día", "no recordaba este viaje", supongo que de aquí a diez años habré olvidado la mayoría de él y de lo que vivimos juntos, y aunque suene triste, así es la vida y así somos los humanos.
Gracias a esta experiencia me di cuenta de que nada es para toda la vida, sé que para muchas personas esto es obvio, pero antes yo creía eso, y quizás pequé de inocente al pensar de esa manera, pero a día de hoy sé que las personas somos seres cambiantes, que todos podemos evolucionar de maneras distintas y que no podemos dar las cosas por sentado.
