Si has leido hasta aqui...gracias, gracias, gracias

Si la historia te gusto, de verdad gracias. Y si la odiaste, tambien gracias. Somos mundos tan diferentes que el contraste es necesario, nos hace crecer.

Este capitulo me costo meses, no sabia como darle un final adecuado a una historia que en algun momento pense que iba a ser un one-shot.

Espero de corazon que lo disfruten y sientan que el final les da el mismo sentimiento bonito que tuve yo.

Nos leemos.

La casa de los Uzumaki no era la mansión que uno podría esperarse del hombre más importante del mundo ninja y la mujer que lideraba uno de los clanes más poderosos de dicho mundo.

Todo lo contrario

Aquella casa era un refugio al peso de los títulos que ambos cargaban, un sitio donde los cónyuges se despojaban del estrés y la responsabilidad que muchas veces los agobiaba, para entregarse uno al otro tanto al pasional amor que se sentían, como al cariño y simpleza del dia a dia.

Hinata en especial amaba aquella casa. Era fiel al sueño que siempre había tenido, muy a pesar de que ella no la había escogido pues había sido un regalo de los kages a Naruto por su invaluable contribución en la guerra. Aun así, Hinata se había encargado desde el día en el que el lugar le fue presentado, de llenarlo con un sello personal que Naruto adoraba. Cada rincón, cada detalle, desde el esquinero de la sala lleno de fotografías, al estante de especias de la cocina, todo le recordaba a Hinata

Pero lo que más le gustaba al rubio era su habitación, el lugar sagrado donde la chica le había demostrado una mujer secreta, casi prohibida, que despertaba para él exclusivamente.

Y eso lo volvía loco

Porque lo que Hinata no había obtenido a través de la experiencia, lo había obtenido a través de mucha muuucha investigación, y uno que otro pensamiento retorcido.

Cuanto se había sorprendido Naruto una vez que se había quedado de trabajar hasta tarde en la oficina del Hokage y ella se le había presentando llevando un abrigo oscuro y absolutamente nada por miembro aun se ponía duro al recordarlo, de más está decir que fueron un par de clones suyos quienes quedaron al final con sus tareas pendientes, el debía follar a su mujer!

Y otra vez le había sorprendido aún más, cuando su dulce e inocente esposa le había pedido que hiciera un clon suyo con el sexy jutsu, clon que fue manoseado, lamido y besado en rincones donde ni el mismo Naruto había pensado en besar, lamer o manosear a una mujer.

Y es que ella hacía el amor con el mismo deseo, fuera hombre o mujer. Ademas tenia que aceptar que follarla por atras mientras ella lamia el sexo de su clon chica fue una de las imagenes que juro llevarse a la tumba (y a mas de un round de masturbacion)

Naruto no sabía si catalogarla como una diosa o un demonio, pero se alegraba de ser el hombre elegido con la tarea de satisfacer las exigentes y muy creativas demandas de su mujer.

Atrás había quedado el deseo incomprensible, cuando su corazón y su cuerpo hicieron las paces al entender que ella era todo lo que necesitaba. Como un bono adicional,pudo ser testigo desde el día uno de su relación con la Hyuga, como ella desenvolvia ese lado rebelde y seguro, tirando al traste muchas veces las anticuadas reglas centenarias de su clan

-Ronin-san ha venido a Konoha, y lo primero que ha hecho es visitarme. Yo, le he dado mi respuesta..y ahora lo mas razonable seria darte una respuesta a ti.

Se miraron fijamente por un largo rato, no queriendo romper el hechizo que se había impuesto entre ellos, como si el tiempo se hubiera detenido y los sonidos del mundo fueran ajenos.

Naruto sentía que todo su ser se centraba en ella. Trataba de adivinar con las señales del cuerpo de la chica la respuesta que tanto había esperado

Ella dio un paso en su dirección mientras comenzaba a hablar

-Siempre temí el día de tu boda…no sabía si tendría fuerzas para asistir y verte unir tu vida con Sakura, es decir, no se si habría podido soportar ver tu expresión de eterno enamorado mientras le prometías amor hasta el final del tiempo… Ahora, después de todo lo que ha pasado con Ronin, no pude evitar hacerme esa misma pregunta…qué harías tú si estuvieras en mi lugar. Irías a mi boda con el? Lo pensé bastante y creo que sé la respuesta pero…

-Sabes que iría sin dudarlo, no? No me importa si tengo que verte con él, si eso es lo que te hace feliz, siempre estaré ahí.- Naruto no pudo evitar que el pecho se contrajera y la voz se le quebrara un poco - En verdad….en verdad espero que seas sumamente feliz Hinata-

Ella se acercó con los ojos brillantes, conteniendo un par de lágrimas que caprichosamente querían escapar antes de tiempo y tomo sus manos

-Lo sé, sé que estarías ahí, y que puedo contar contigo- Beso la mano del chico mientras este le respondía el gesto con una zorruna sonrisa

-Además, tengo que estar por si necesitas escaparte en media recepción conmigo-

-Yo…me escaparé con gusto contigo Naruto-kun, pero debemos al menos estar unos minutos presentes, no quiero que seamos descorteses con nuestros invitados-

Nuestros

El la miro confundido y esperanzado

-Entonces?...- miro directo a los ojos lila solo para encontrarse con la mas sincera, mas amorosa y dulce de las bienvenidas. Y entendió por qué nadie en el mundo había llenado ese lugar antes que ella. Supo aún con más certeza que era Hinata la persona a quien esperaba ver tras la puerta de su hogar cada día, y que ese anhelado "tadaima" siempre estuvo guardado para ella, solo ella. Hoy encontrando la calidez de aquellos ojos de ella, podía sentir en cada uno de los rincones de su alma, que por fin era bienvenido

Y como si las almas hablaran mucho más de lo que la razón pudiera a veces explicar, Hinata entendió por completo el mensaje de los ojos de su compañero. Sabía que en ese momento, le daba la bienvenida a casa después de un camino que a ambos los había llevado a través de tantas lunas separados

Lunas de misiones, de entrenamiento y de esfuerzo

Lunas de decepciones, de retos, de guerra

Lunas envueltas en los brazos de otros, fijando un rumbo lejos de ellos mismos

Lunas llenas de deseo y anhelo por el otro,

De miseria, de agonia

De encuentros furtivos, de pasión

Lunas que habían abierto el camino noche a noche a re-encontrarse, hasta este glorioso momento

-Okaeri Naruto-kun- fue lo único que pudo pronunciar ella antes de dejarse llevar por el peso de sus lágrimas

El no pudo más que abrazarla, si pudiera habría querido fundirse con ella en aquel abrazo, más allá del simple deseo, quería sentirse en ella en un solo latido, respirando su aire, siendo parte de ella

-Dios, de veras pense que ibas a escoger al bonachon de Ronin -

-Ronin-san ha sido un hombre maravilloso, y en verdad fue el primer pretendiente en darme una alternativa al simple cumplimiento de mi deber como Hyuga. Yo…confieso que hubo un momento durante la fiesta del kazekage, en que pude soñar mi vida con él, algo que se sentía muy cercano a la felicidad-

-Y entonces?-

-El me ofrece algo cercano a la felicidad, porque nunca podría ser mi verdadera felicidad, esa está a tu lado Naruto-kun.- Bajó la cabeza apenada - Disculpa que tomara todas estas semanas para responderte, yo simplemente…

Él la besó de inmediato.

No necesitaba escuchar ninguna explicación a lo que había sido un comportamiento más que razonable en el actuar de ella. Si Naruto mismo había tomado años de espera para develar y entender sus emociones, en realidad tenía que darle gracias al cielo que Hinata no se anduviera con titubeos y pudiera definirse en unas pocas semanas.

Aunque él hubiera esperado gustosamente los mismos años que ella lo había hecho.

Hinata se sentía perdida en un mar de sensaciones…Ese era el primer beso que recibía de Naruto después que él le profesara tanto amor. Era como sumergirse de lleno en un sueño en donde no podía más que sentir una radiante felicidad, porque tenía la certeza de que era el primero de muchos besos por venir…

-Te amo- escucho decir de Naruto sin que este despegara siquiera los labios de los suyos, y de nuevo la felicidad no cupo en su alma, y resbaló discretamente por sus mejillas, Sintió al rubio pegar su cuerpo al suyo, queriendo eliminar cualquier posible espacio entre ellos y se sumó a la tarea aferrándose al cuello de él.

Cuando los labios del rubio mordisquearon suavemente el lóbulo de su oreja, sintió colarse en su cuerpo una nueva sensación: el más denso y profundo deseo…

Y sabiendo que ahora era ella esa mujer que Naruto amaba, no quiso postergar más el anhelo que ambos llevaban construyendo hacía tanto tiempo.

Se separó de él con los ojos oscurecidos de un aire que parecía misterioso, autoritario y sensual…endemoniadamente sensual

-Naruto-kun, llevame a tu casa-

Santos demonios que habían poseído a esta mujer! Si ella le daba instrucciones en ese tono, Naruto se declaraba eternamente perdido…podía hacerlo su esclavo cuando quisiera

-Haré algo mejor que eso Hina, déjame llevarte a nuestra casa-

Se aferro mas a ella, tanto como queria hacerlo por el resto de su vida, y en un segundo habia aplicado el jutsu del rayo amarillo. Había estado practicando arduamente desde su regreso de Suna, motivado con la determinación de hacerlo mejor la próxima vez que debiera proteger a sus seres más amados. Necesitaba tener mayor alcance, necesitaba poder aplicarlo en más de una persona. Porque si su plan salia bien, en poco tiempo su corazón llevaría dos luces, o inclusive más, según los hijos que pudiera tener con ella.

Ahora podía transportar consigo personas dentro de su jutsu, un avance poco despreciable pero no suficiente para las ambiciones de Naruto, él quería ser mejor para ella, para sus hijos, para el mundo donde vivían

Su familia..

El corazón de él se expandió por la dicha, mientras llevaba a Hinata a al lugar donde formarian su hogar

Llegaron sin problemas al interior de esa casa, que de alguna forma parecía haber estado esperando el momento de hacer aparición en sus vidas. Estaba lista con los muebles principales, incluso la recámara contaba ya con una cama adecuada para ellos. Era como si la casa misma estuviera cumpliendo en ese momento el sueño de albergarlos dentro.

Hinata dio una mirada rápida a la estancia, era un lugar sencillamente hermoso ...y ella pasaría el resto de su vida allí, al lado de él.

Recordó por qué le había pedido venir a este lugar, y suavemente tomó la mano del chico para llevarlo con paso decidido a la habitación

-Hazme el amor Naruto-

Y de nuevo aquella mirada oscura, acompañado del vaivén de sus caderas al caminar…con ese tono de voz…

-Hina….Dios…no sabes cuanto muero por hacerlo…pero… se que no es muy propio de mí mismo decir esto…pero…me gustaría esperar hasta que nos casemos-

Algo en la expresión de ella cambió levemente, haciendo que Naruto soltara una verborrea de explicaciones

-No… no vayas a pensar que no quiero…En serio muero por estar contigo…Yo, solo quiero demostrarte que esto que siento contigo es muy en serio, y no estoy buscando casarme solo para revolcarme contigo-

Tanta explicación lo había dejado casi sin habla, y muy fuera de quien era Naruto Uzumaki, estaba nervioso.

Aún más nervioso se puso ante la respuesta de ella

-Pero yo si quiero revolcarme -

Santo Dios, donde estaba Hinata? Porque aquella tenía que ser una sucubus!

-Pero no te preocupes, entiendo- dijo ella con media sonrisa de lado que a Naruto le dio la impresión de que en realidad su plan NO era entenderle - Así que espero que no te importe que tenga mi propia diversión… por supuesto no voy a pasarme de tu limite…soy una dama-

La vio dirigirse a un paso tortuosamente lento y seductor a la habitación, despojándose de su falda y blusa en el camino. Para cuando llegó a la cama solo llevaba una sencilla ropa interior negra, ella se agacho para apoyar las manos sobre la cama, dándole al futuro hokage una vista espléndida de su trasero

Ella estaba mojada

Dio la vuelta y se sentó en el lecho para mirar directamente a Naruto y abrió las piernas levemente, apenas para hacer visible su excitación a través de la ropa interior

-He estado pensando en ti desde que tomé mi decisión- dijo ella mientras acariciaba su propio cuello y las manos lentamente viajaban un poco más abajo

Naruto se apoyó al marco de la puerta, con la mirada perdida en la diosa que tenía en frente. Vio como la mano de Hinata se posaba en uno de sus pechos, dejándolo medio libre, medio prisionero al momento en que ella arrastró su brassier hacia abajo

Así mismo se sentía el

Tenía con todo el derecho del mundo la posibilidad de follarla, iban a ser sin duda alguna marido y mujer (porque Dios sabía que no había poder en la tierra que evitara que Naruto la tomara como esposa).

La miro apretar el pezón que empezaba a enrojecerse por sus propias caricias

-Hina eres un sueño, en verdad no estás ayudando a mi causa…-

Ella llevó su otra mano a acariciar los labios - No he podido dejar de pensar en cómo te vas a sentir al entrar en mi-

-Yo tengo mucho tiempo pensando lo mismo y…-

Se quedo mudo al ver que ella corria su panty para mostrarle su sexo y con la otra mano jugueteaba con su entrada, retirando los dedos para mostrar un hilo transparente de excitacion-

"Si no te la tiras, lo haré yo" escucho a su biju bramar en el fondo de su conciencia

En un segundo estaba arrodillado a sus pies, lamiendo lentamente los dedos de ella. Podría vivir feliz toda la vida a su merced, en verdad había sido un estupido al no notarlo antes

-Naruto, libérame de una vez por todas de ese maldito sello-

El rio levemente, nunca la había escuchado maldecir, pero a decir verdad, solo había logrado una cosa: calentarlo aún más.

Y mandó todas sus honorables intenciones a la basura. Ella sería suya, hoy, manana y siempre

La besó lenta y profundamente

Naruto tenía muy poca conciencia de lo que era recibir un obsequio apreciado ( los miles de regalos de sus fans definitivamente no contaban) menos aún de lo que era abrir uno con cuidado y emoción, con el deseo de descubrir su contenido y al mismo tiempo de no hacer una imprudencia que dañara su contenido… no, él no tenía esa experiencia

Pero el desnudar a Hinata esa noche fue sin dudas un pago de la vida por todos esos obsequios ausentes. Nunca se había juntado tanta expectativa y nerviosismo, ni siquiera en su primer experiencia

Recorrió su cuerpo cual explorador embelesado por el paisaje, bebió de sus fuentes, mordió sus frutos, escuchó la música de sus gemidos cada vez que ella lograba un clímax gracias a sus dedos o lengua

De nuevo ella le descubría a él emociones sublimes, casi inconcebibles, estaba tan perdido en su trance romántico que no noto cuando ella tomó la iniciativa y le hizo caer a la cama, para posicionarse sobre el

Mitad ángel, mitad diabla… esta nueva versión de Hinata era una sorpresa inimaginable para el… porque en lugar del toque delicado y tímido que había recibido de la chica anteriormente, ella lo devoraba como fuego apasionado

Ella le demandaba todo de si, y el moriría por complacerla

Sintió besos calientes y húmedos bailar por su cuerpo mientras las manos de ella retiraban todas sus prendas. Como se las había ingeniado ella para hacer toda la faena de desvestirlo sin perder sus privilegiada posición encima de él es algo que Naruto no entendía, especialmente porque seguía ebrio de las sensaciones que ella provocaba, pero tomó un segundo para contemplara fijamente

Finalmente se encontraban desnudos, juntos, listos para saciar un deseo y un amor que tenían años de historia

Azul en lila y viceversa… como siempre debió haber sido

Por un momento Naruto sintió algo de remordimiento por toda la espera, la incertidumbre y los errores que había cometido en su camino a ella. Quiso borrar de su cuerpo las huellas de todas las demás, de esas mujeres casi sin rostro que a las que de alguna u otra forma les había entregado algo de sí mismo…

Luego se abofeteo mentalmente: lo que estaba a punto de vivir con Hinata era otro nivel de conexión, y el haría que cada día de ahora en adelante valiera todo el tiempo que ella le había esperado… empezando por esta primera vez

Se sorprendió cuando ella aún en la posición dominante tomaba su miembro para llevarlo a su entrada y empezó a abrirse camino en su cuerpo lentamente.

-Te amo- dijo él suavemente al oído de ella mientras la sentía recibirlo de a pocos. Sintió su barrera apretada bloquear su avance y notó los ojos lilas cerrarse por la incomodidad. Pensó que tal vez podía tomar las riendas y penetrarla de una vez para terminar su sufrimiento, pero se abstuvo, porque en secreto le daba un regalo del cual Hinata tal vez nunca caería en la cuenta

Porque quien estaba liberando a Hinata de ese odioso sello que cargó toda su vida era Hinata misma, y él quería dejarle el mérito de su ansiada libertad ( ya tendría el tiempo de follarla como era debido)

-Hina eres exquisita- le dijo mientras mordisqueaba el hombro de ella

Sus palabras ayudaron a que ella tomara el coraje final, y en un solo movimiento logró unirse completamente a él.

-ahhhhhh- soltó en un gemido conteniendo el dolor de la primer penetración, aferrándose al cuello de él mientras trataba de regular su respiración

El se sentía envuelto por la calidez más embriagadora, sentía el pecho fundido al suyo, a corazón desbocado tratando de volver a un ritmo estable.

Ella apoyaba la cabeza en su hombro mientras que las manos de el viajaron a su cabello ella, acariciando suavemente, tratando de otorgar algún tipo de consuelo al dolor que ella podía estar teniendo. Tomó el mentón de la chica para hacer que le mirara

-no quiero separarme de tu lado nunca más, eres mía-

-y por fin tú eres mío-

-para siempre Hina- espero un segundo más - aún te duele? O… ya puedo follarte como te lo mereces? - una sonrisa algo oscura acompañó su comentario y Hinata juró que por un momento vio el brillo carmín de sus ojos

-por supuesto que estoy bien.. adelante, muéstrame por qué es una leyenda Naruto Uzumaki-

Oh ella pagaría caro ese atrevimiento

El dio vuelta a sus posiciones para dejarla tumbada en la cama mientras él se mantenía de rodillas frente a ella, con su miembro aún completamente dentro, aquella pose le dejaba controlar perfectamente la fuerza y el ángulo en que la penetraba y al mismo tiempo no perdía detalle de las facciones de ella

Necesitaba verla, cada una de las expresiones que podía tener mientras se la cogía, primero suave y profundo, después rápido y fuerte. La noche no le bastó para saciar la sed que sentía de ella, a pesar de las múltiples posturas en las que la había tomado (algunas un tanto acrobacias) y a pesar de las múltiples veces en las que se dejó venir en ella, llenándola de si.

Terminó dejándola caer exhausta en las sabanas, bañada de pequeñas y brillantes gotas de sudor. Él aún sentía el corazón latir desbocado, pero en su interior solo se acrecentaba la paz…una paz que había anhelado desde muy joven, una paz que le describia la enorme batalla que había ganado, porque por fin era verdaderamente feliz

Y un susurro más escuchó la noche, sin que ella perdida en sus sueños lo escuchara

Hinata…arigato