Capítulo 21
Estaba encerrado en el auto de su padre, con un tic en la pierna que nunca había notado tener, con ganas de golpear lo que fuera, con tal fuerza que lograra destrozarlo. Sentía tanta rabia y quería acabar con el causante de ella, pero no podía, porque era el mismo. Al menos así lo sentía, le había prestado el auto a Naruto, pero es que no había pensado que pudiera existir algún peligro.
Cuando apenas había recibido la noticia, pensó que Naruto había sido imprudente y que tal vez se había pasado una luz roja, pero no, por lo que le había dicho su padre Naruto no hizo nada malo, fue en cambio impactado por un carro que había salido de la nada.
En cuanto llegó a al hospital, su padre lo detuvo, le exigió que esperara en el auto (como un niño chiquito) por ahora Naruto había entrado a cirugía, así que sólo le darían información a Minato y estar ahí, sólo representaría un estorbo.
-¿Y qué haces aquí?-le preguntó de manera desafiante a su padre.
-Apoyando a un amigo-respondió su padre de manera tan macabra y a la vez tan honesta, que aún se preguntaba si lo conocía del todo. Notó que la mirada que le lanzaba era desafiante y amenazadora, pensó en ser rebelde y no hacerle caso, pero lo que menos se necesitaba en ese lugar era hacer una escena, además lo que menos quería era lidiar con dolor producto de los golpes de su padre.
Al final se quedó solo en el auto, pasaron pocos minutos antes de que de la nada escuchara como abrían la puerta del auto, volteó y se sorprendió al encontrarse con el rostro de su hermano.
-¿Itachi?-preguntó desconcertado.
-Papá me llamó, lo sé ni yo podía creerlo cuando lo escuché por el celular- cerró la puerta del carro y se desajustó un poco la corbata.
-¿Te llamó?, ¿por qué?-detestaba sentirse como un completo idiota al lado de Itachi, pensaba que ya lo había superado en inteligencia, pero al parecer no.
-¿Aún no lo entiendes?
Odiaba que lo trataran como idiota, pero la verdad es que no lograba captar lo que para Itachi parecía ser tan obvio, no entendía nada.
-Sasuke, te concentraste tanto en ti que olvidaste los asuntos de la empresa, por más que los odies. Eres un Uchiha, aunque detestes todo lo que conlleva, deberías de saber los asuntos más importantes de la empresa.
-¡¿Puedes dejar de regañarme y decirme lo que está pasando?!-hubiera querido ocultar lo alterado que se encontraba en esos momentos, pero no sabía nada de Naruto, tan sólo que se encontraba en cirugía, no tenía idea, de porque, ¿en qué estado había llegado al hospital?, ¿tan mal estaba?
-Naruto estará bien, tuvo hemorragias internas y unas costillas ropas, pero nada más.
No pudo evitar mirarlo horrorizado por la facilidad con la que había dichos esas palabras; como si Naruto no fuera importante. Al parecer Itachi no era tan diferente a su padre, a pesar de no ser hijo de este.
-Sasuke…-debes de saber que lo que le paso a Naruto no fue un accidente.
Hubiera exigido más a su hermano, pero justo en ese momento, su padre subió al auto y le exigió al chofer que los llevara a su casa.
Lo único que podía hacer era pensar en el estado de Naruto, a pesar de que su hermano le hubiera dicho que estaba fuera de peligro no podía calmarse, sentía como su corazón latía con fuerza y quería mandar a su padre y su hermano al diablo y salirse del auto, pero no serviría de mucho. Así que concentró sus esfuerzos en estudiar a su padre, si algo caracterizaba a los Uchiha era esa aura de misterio que los rodeaba, por ejemplo, su padre actuaba como un hombre de negocios frívolo y superficial pero después mostraba que si había gente que le interesaba como su amigo Minato, al punto de ayudarlo con los gastos de su hijo, aunque cabía la posibilidad que todo lo hiciera por conveniencia.
Luego estaba su hermano, se había largado de la casa dejándolo con su padre a sus merced, pero secretamente lo había estado cuidando desde lejos y supuestamente se había hecho cargo de su madre, claro que también demostraba esa codicia o necesidad por lograr obtener la empresa familiar, por lo que tampoco podía confiar mucho en él.
En cuanto a él mismo, se esforzaba por mostrar esa faceta frívola como su padre, que nada ni nadie le importaba más que sus propios intereses y que era lo bastante listo como para burlar a su familia. Se río de si mismo al darse cuenta de lo parecido que era a él, Itachi tenía razón al final de cuentas. Por eso le gustaba Naruto, por eso se sentía desfallecer y desesperado en esos momentos, era la única persona que no veía que cargará una máscara todo el tiempo, era el único en quien confiaba.
Llegaron a su casa y su padre los condujo hasta su despacho. Sin decir nada tanto el como su hermano sabían que debían de sentarse. Maldita sea, odiaba estar actuando tan tranquilamente y a la voluntad de su padre.
-Sasuke…- su padre lo llamó con una voz rasposa y un tono de total seriedad. Eso ocasionó que sintiera un escalofrío recorrer su cuerpo. No supo si responder o no, no entendía que estaba pasando, su cabeza sólo podía pensar en Naruto postrado en una cama y conectado a aparatos que monitoreaban sus signos vitales.
-Lo que sucedió hoy, fue un ataque directo contra nuestra familia.
-¿De qué hablas?- cuestionó Sasuke a su padre, pues pareciera que más que un accidente de un conocido, la empresa se había ido a la ruina.
Su padre lo miró de forma penetrante y con una intensidad como jamás lo hubiera hecho – si no estuvieras ocupado jugando a los novios con Naruto, tal vez no hubieras sido tan inconsciente.
Sus ojos se habían abierto de par en par, su padre estaba al tanto de su relación con Naruto, eso significaba que no había sido cuidadoso como el hubiera pensado.
-Padre- lo llamó Itachi sonando de una manera muy extraña para Sasuke, como si ambos fueran unos completos extraños- No sólo Sasuke fue el imprudente, también tú.
Madara fulminó con la mirada a Itachi, pues era más que obvio que esté tenía razón, los dos habían sido muy descuidados.
-¿Desde cuándo…- se atrevió a preguntar a pesar de saber que recibiría una mirada de desaprobación de parte de su padre.
- Hace unas semanas, también se del amorío que tuviste con Kakashi y de que juegas al Arquitecto en tus ratos libres.
Itachi miraba a su hermano incrédulo, no pudiendo concebir la idea de que su pequeño hermano hubiera salido con su mejor amigo -¿Kakashi? – preguntó con un ligero de tono en su voz-dime que sólo…
-Al parecer ninguno de los dos hizo un buen trabajo cuidando de Sasuke-lo interrumpió Madara, por lo visto quería evitar que preguntará lo que ya era más que obvio para él.
Sasuke miró de reojo a su hermano, pudiendo observar que estaba apretando el puño con fuerza, de no ser porque no podía calmarse, estaría riéndose en la cara de su hermano.
-No es cómo si realmente se hubieran esforzado mucho para hacerlo.
Itachi parecía seguir sin creer lo que su padre había dicho, Sasuke pensó que tal vez debería de hablar con él una vez que salieran de la casa, no quería meter a Kakashi en problemas, pues parecía que después de todo nunca fue alguien digno de desconfianza. Aunque ahora que lo pensaba, había sido un tonto en creer que realmente le podría verle la cara a su padre y esconder tantas cosas de él. Se preguntaba desde cuando lo sabía y hasta que momento pensaba permitírselo.
-Sasuke-se dirigió de nuevo su padre a él sin deshacerse de la mirada amenazadora-¿entiendes que lo que sucedió fue un intento de asesinato en tu contra?
Sintió como su cuerpo se quedó estático, tal cual le hubieran echado encima un balde de agua fría, las palabras de su padre eran pocos creíbles o al menos él quería que así fueran, porque de ser cierto, ¿él sería culpable de que Naruto casi muriera?
-Hacer unos meses-continuó hablando su padre-le ganÉ un terreno a Hiashi, él lo quería para un condominio y yo para una nueva planta productora, supongo que ya no soporto de nuevo no poder deshacerse de mí tan fácilmente, así que te atacó.
-¿Por qué a mí y no a ti?, hasta donde sé la mayoría de los socios y acciones me ven como una vergüenza, ¿Por qué no Itachi o a ti?- no se dio cuenta que todo esto lo había dicho en un tono que delataba que los estaba culpando de lo que le había sucedido a Naruto.
Madara miró de reojo a Itachi y este le regresó la mirada, lo que hizo que Sasuke pensará que por más que su padre estuviera empedernido en deshacerse de Itachi por no ser su hijo, era más que obvio que tenía una gran conexión con él, que ni el odio ni el resentimiento había desaparecido.
-Por lo que veo, Itachi ya te contó todo, así que es fácil que ya lo deduzcas tú mismo.
-Porque soy tu único heredero.
Se perdió en la inmensidad de la habitación, había sido su culpa que Naruto acabará de esa manera. Jamás en la vida le hubiera prestado a alguien un carro que su padre le hubiera regalado, pero es que a Naruto le encantaba y en su momento pensó que al menos así no se quedaría empolvado y además le gustaba ver la expresión de Naruto cuando lo manejaba. Maldita sea, todo era culpa de los sentimientos que tenía hacia ese maldito, lo habían vuelto descuidado.
-Descuida-habló Itachi, con esa voz tan calmada que lo caracterizaba-no te culpes, no es un crimen prestar tu carro, más cuando ni siquiera sabes manejar- las últimas palabras las había dicho de una manera más sería e incluso miró hacia donde estaba Madara, quien ni siquiera se inmutó-creo que lo mejor es que Sasuke se vaya de la ciudad.
-¿A qué te refieres?- cuestionó Madara a Itachi.
-Te guste o no, Hiashi atacó a Sasuke porque sabe que es importante para ti-escuchar esas palabras hicieron que Sasuke sintiera algo en la boca del estómago por unos breves segundos-Hiashi sabe que lo quieres de heredero, así que…
-Itachi, comienzo a pensar si esto no es un plan malévolo de tu parte-Madara alzó la ceja observando al que alguna vez considero como su hijo, pero lo cierto, es que aún lo quería, por eso su enojo al enterarse de que Itachi no era su primogénito, porque al final él lo llenaba de orgullo, cuando Itachi le contó que deseaba seguir sus pasos había sido uno de los días más felices de su vida. Cuando habló con Minato de la situación, este le dijo que debía dejar atrás sus malditos traumas y aceptar a Itachi, después de todo él lo había criado.
-Supongo que se puede aprovechar la rebeldía de Sasuke a nuestro favor-puntualizó Itachi.
En otro momento, y si no estuviera pensando en Naruto a cada minuto, estaba seguro que se sentiría insultado y que lo estaban usando como si fuera un objeto, aunque la verdad su vida siempre había sido de esa manera.
-Supongamos que te hago caso, Sasuke se va a estudiar y hacer la vida que quiere, ¿no crees que eso pone más en alto que es mi punto débil?-habló Madara.
-Si lo pones de esa manera sí, pero sería diferente si es porque Sasuke decide mandarte al diablo, irse por su cuenta y que tu decides desheredarlo- Giró hacía Sasuke- ¿Estoy equivocado o tienes beca?
Tardó en responderle a su hermano hasta que se dio cuenta de que estaba hablándole a él-Sí.
-Ahí lo tienes.
-Esperen, todo esto se está basando en sospechas, ni siquiera están seguros que de verdad Hiashi Hyuuga lo hizo-¿qué demonios le pasaba?, su vida por fin sería como él deseaba y ahora estaba a punto de rogar que no lo mandaran lejos, todo porque no quería separarse de Naruto.
Su padre suspiró cansado-Hiashi envío un sobre a la oficina, con la copia de loa resultados de la prueba de paternidad de ustedes dos. Además el golpe fue directo a la puerta del copiloto, así que hay dos opciones o sólo quería que fuera una advertencia o sabía perfectamente que tu irías en ese asiento.
-Espera, de ser así, significaría que él sabía que Naruto iba en el auto, pero se supone que es su futuro yerno-sus manos estaban heladas, comenzaba a comprender que el mundo en el que vivían era más tenebroso y complicado de lo que creía.
Madara soltó una carcajada- Sasuke, hijo, tal vez creas que eres muy brillante, pero aún te falta mucho por conocer. A Hiashi no le interesa mucho Naruto.
Los siguientes días estuvo en casa de su padre, debía de aceptar que después de aquel accidente, algo había cambiado, tal vez afectó el corazón de hielo que pensaba que tenía su padre, pues lo había mantenido al tanto del estado de Naruto, le había dicho que lo mejor era que no fuera a verlo para evitar que Hiashi atara cabos. Se moría de ganas de preguntarle si no estaba molesto con que saliera con un chico, pues no sabía si su actitud es de que le daba igual o de que realmente le hubiera afectado que estuvo cerca de la muerte.
Naruto le había enviado un mensaje, disculpándose por el auto y que sabía porque él no estaba allí, ya que Minato le había contado todo. Después de ese mensaje, continuaron estando en contacto. Al inicio era sobre el estado de Naruto y después sobre cosas tontas que se ocurrían al tarado de Naruto y que lograban sacarle una que otra sonrisa.
No podía negar que sentía un monstruo en su interior de sólo imaginar que Hinata iba a verlo, Naruto no lo había mencionado, pero debía ser más que obvio, ya que esa chicha esta locamente enamorada de él. Maldijo a Naruto por ser un estúpido pero tener su encanto y más por estar comprometido con ella.
Moría por ver a Sasuke, llevaba casi una semana hospitalizado y lo más que había podido tener contacto con él, era por mensajes. Su padre le había contado que su accidente había sido más un atentado de Hiashi contra Madara Uchiha, cuando escuchó eso de la boca de su padre sintió temor ¿Qué clase de persona era el sujeto que tarde o temprano se convertiría en su suegro?
No podía negar que había fantaseado con que algún día pudiera disolver su compromiso con Hinata e irse con Sasuke, claro que en sus fantasías Madara Uchiha aceptaba gustoso la relación de ambos. Sin embargo, no podía dejar de preguntarse si Hiashi sería capaz de hacer algo contra su padre, eso no lo podía permitir aunque una parte de él pensaba que tal vez en el momento menos esperado, daría su tiró de gracia.
La puerta de su habitación se abrió, sintió un poco de desagrado de pensar que podría tratarse de Hinata, pues no hubo día que no fuera a verlo y a pesar de que se esforzaba mucho para esconder sus verdaderos sentimientos hacía ella, se estaba volviendo cansado. No obstante, grande fue su sorpresa al ver que la persona en el marco de la puerta era nada más y nada menos que el padre de su prometida.
-Señor Hyuuga-dijo con seriedad y educación mientras se enderezaba un poco en su cama.
-Descuida no te esfuerces mucho.
El tono de Hiashi le producía escalofríos, si antes pensaba que Madara Uchiha podía ser la maldad personificada, estaba en lo incorrecto, había olvidado por completo como se sentía el ambiente en presencia de su futuro suegro.
-Me han informado que estas mejorando, eso me alegra mucho.
-Sí, así es-dijo intentando sonar calmado pero no pudo evitar que se le escapará una risa nerviosa.
-Naruto-dijo y se sentó en la orilla de la cama de esta, haciendo sentir al proclamado incómodo-quisiera hablar contigo.
No necesitaba ser muy listo para saber que estaba a punto de recibir una amenaza, ¿sería acaso posible que Hiashi supiera de su relación con Sasuke?, de ser así temía por lo que ese hombre fuera capaz de hacer.
-Como futuro miembro de mi familia, debes de estar al tanto de lo que esto implica, asuntos como negocios, relaciones y tradiciones. Hoy quisiera hablarte de lo segundo, verás las relaciones de la familia Hyuuga son…como decirlo, un poco estrictas y debes de ser cuidadoso, ¿entiendes?
No le quedó más que asentir, porque de su boca no había podido salir ni una palabra.
-Bien, una de las relaciones que debes cuidar es con los Uchiha, nuestra relación con ellos es inexistente. He sido bastante tolerante y dejé que tu padre siguiera teniendo contacto con ellos, incluso sé que tú vives con el hijo menor de Madara, ¿son cercanos ustedes dos?
Los ojos de Hiashi miraban directamente hacia los suyos y podía sentirse acorralado, incluso temía que de desviarle la mirada él lo tomara del mentón y lo obligará a verlo fijamente. Estaba en una habitación, solo, con un hombre capaz de asesinar si alguien se cruzaba en su camino.
-No, no nos llevamos muy bien-mintió, sabiendo que había sido estúpido de su parte, él manejaba el carro de Sasuke era más que obvio que algún tipo de relación había entre ellos.
-No me gustan las mentiras Naruto-le advirtió Hiashi-te recomiendo...-esas palabras sonaron a "será mejor"-que cortes tus lazos con esa familia, de lo contrario sabes quién puede pagar por tu descaro.
Hiashi se levantó de la cama y estaba por dirigirse hacia la puerta, cuando para sorpresa de Naruto, de sus labios escaparon palabras para evitar que este se fuera del lugar.
-Señor Hyuuga-su voz había sido recia pero nerviosa.
El padre de Hinata volteó a verlo, impresionado de que Naruto se atreviera a dirigirle la palabra, cuando ni siquiera se lo había exigido.
-¿De verdad quiere que me case con su hija?, está más que claro que no le agrado.
-Tampoco mi hija me agrada mucho. Hasta luego Naruto.
Hiashi salió de la habitación, dejando completamente en shock a Naruto, no entendía que clase que respuesta hacía recibido, esas palabras habían sido muy frívolas para venir del padre de su prometida, era cierto que Shikamaru le había dicho que Hiashi no quería mucho a su hija, pero escuchar esa afirmación del progenitor de esta, no era fácil de procesar.
Ese día en la noche Hinata fue a verlo, fue amable sin pensarlo. Sentía lástima por ella, pero a la vez se dio cuenta que ambos estaban encerrados en la misma situación, así que si sentía lástima por Hinata, también la sentía por él.
Hola!
Años de no publicar capítulos de esta historia, pero hace unos meses me llegaron unos reviews y me di cuenta que la historia tenía potencial, pero la deje porque pensé lo contrario.
Ojala les guste la continuación después de tantos años.
Muchas gracias por leer :)
