Capítulo complementario del capítulo 186 de mi fanfic Patrulla Harmony Unlimited
En el hogar de Terra, la gata estaba tranquilamente tumbada en una tumbona, con un fondo de playa.
Dentro de la casa, Patty estaba haciendo galletas.
Patty: Estas galletitas me saldrán deliciosas.
Decía alegremente la conejita.
Terra seguía tumbada con intención de coger algo de sol. En ese momento percibió algo en su mente.
Terra: Mmm…¿Qué es eso?
La gata se levantó con cara como si estuviera recibiendo algún tipo de mensaje.
Terra: Ir a otra dimensión…No sé por qué, pero tengo la impresión de que tengo que ir.
La gata creó un portal dimensional. La gata sin dudarlo, saltó hacia dicho portal.
Patty: ¡Terra! He hecho galletitas para comer.
Hablaba alegremente la coneja saliendo de casa con una bandeja llena de galletas en sus manos. Ahí se percató de que Terra no estaba.
Patty: ¿Dónde se ha metido Terra? ¿Habrá ido a trabajar o algo así?
Preguntaba la coneja mirando por todos lados por si veía a la gata.
Terra cruzando el portal dimensional, llegó a su destino.
Era como una enorme ciudad, solo que estaba en su mayoría en ruinas como si hubiera recibido un ataque o algo así.
Su atención se centró en un descomunal monstruo que volaba por el cielo.
Terra: Que debo meterme dentro de esa cosa….Entiendo.
Hablaba la gata como si una voz la estuviera guiando a hacer lo que tendría que hacer.
La gata envuelta en luz, voló hacia el monstruo donde este último intentó golpearla con su enorme garra, pero la gata lo esquivó con facilidad para luego introducirse dentro del monstruo.
Una vez dentro, la gata estaba en un espacio oscuro con brumas moradas.
Terra: Bien. Parece que tengo que hacer algo aquí.
Comentaba la gata centrando la mirada en un punto de luz oscura que había en aquel extraño lugar.
Antes de que hiciera algo, una luz iluminó el lugar.
¿?: Terra….La gata.
Descendía nada menos que Soberbia. Uno de los pecados capitales a órdenes de Sibanas.
Terra: ¿Te conozco acaso, señora ángel con estilo hortera?
Preguntaba la gata observando al extraño ser que parecía un ángel.
Soberbia: Evidentemente has venido aquí a destruir el Alma de Sibanas. Tengo la obligación de protegerlo y evitar que un ser imperfecta como tú lo destruya.
Hablaba la pecado mientras Terra lo escuchaba sin decir nada.
Soberbia: Terra, la gata. Tú, una ser que fue creado por un ser imperfecto. Uno que tuvo un poder inmenso y que podría haberlo usado para sus propios fines. Pero no, en su limitada inteligencia, decidió crearte a ti. Una gata mugrosa que solo se dedica a hacer heroicidades inútiles. Desperdiciando el poder que….
Terra: ¡Ya cállateeee…!
Gritó Terra con tono molesto y expresión enfadada, interrumpiendo al pecado.
Terra: Siempre lo mismo. Hablando y hablando. Soltando un montón de rollo como si a alguien le importante. En serio ¿Cómo te enrollas tanto? ¿Acaso lo ensayáis o algo así?
Soberbia estaba sin decir palabra por la interrupción, pero luego con tono enojado, la dijo a la gata.
Soberbia: ¿Cómo te atreves a interrumpirme? Quizás en el pasado pudieras derrotarme a mí y a mis hermanos, como al propio Sibanas. Pero en este lugar soy mucho más poderosa.
Decía le pecado extendiendo sus alas y ahí brilló con una luz aún mayor, como si el propio sol se tratase.
Terra no parecía impresionada por la escena y simplemente se rascaba una oreja.
Soberbia: ¡Sentirás todo el poder de mi perfecta forma! ¡Hoy serás destruida en nombre de Sibanas!
Gritó la pecado para acto seguido salir volando a toda velocidad contra Terra. La gata ni siquiera se movió y recibió una poderosa patada por parte de la pecado.
El impacto fue tal que mandó a volar a la gata en medio del espacio oscuro.
El pecado se teletransportó para aparecer al otro lado para recibir a la gata. Cuando estuvo a su alcance, la pecado alzó sus manos y generó una explosión de luz que golpeó a la gata y mandarla una vez más a volar.
Soberbia usó su poder para generar un montón de espadas de luz súper afiladas. Con un gesto las mandó a volar a gran velocidad hacia Terra.
Dichas espadas atravesaron a la espada donde, cada impacto causaba una enorme explosión de luz de gran envergadura.
Soberbia: Finalmente, el gran error ha sido erradicado.
Hablaba la pecado dando por hecho que había acabado con Terra. En ese instante sintió un escalofrío.
Pudo notar la presencia de la gata justo detrás de ella. Aquello la dejó sin habla ya que esperaba haber acabado con ella y, ahí estaba, justo detrás de ella sin daño aparente, salvo por algunos rasguños en su cuerpo.
La gata la miraba sin decir nada y sin mostrar emoción alguna.
Rápidamente, Soberbia convocó su espada y se giró en un intento de decapitar a la gata. Terra simplemente se agachó para esquivar el tajo.
La pecado no se detuvo ahí y lanzó veloces ataques sin parar contra la gata, donde esta última esquivaba sin dificultad dichos ataques.
Soberbia: ¡Tú no mereces existir! ¡Ni siquiera eres digna de estar ante mí, Terra! ¡Solo eres el fallo de un ser imperfecto que desperdició el poder que tenía!
Gritaba con enojo la pecado sin dejar de atacar, hasta que su hoja fue detenida por la garra de la gata parándola en seco.
Terra: ¿Nunca te han dicho que eres una obsesiva de la perfección?
Preguntaba la gata para luego darla con uno de sus dedos en el pecho de la pecado, mandándola a volar enormemente lejos.
Soberbia salía volando por el impulso hasta que logró recomponerse.
Ahí mirando bien enojada a la gata, gritó.
Soberbia: ¡Maldita seas, Terra! ¡Si al menos tú no hubieras existido! ¡Las cosas habrían sido diferentes!
Las alas de la pecado se extendieron y brillaron con gran luz.
Soberbia: ¡No pienso contenerme! ¡Pienso sacar a relucir todo mi poder!
Terra: Como tú digas.
Contestaba sin emoción la gata.
Soberbia cargó contra Terra y al instante apareció delante de ella, intentando partirla en dos con su espada.
Terra desapareció de vista, esquivando el mortal tajo para luego reaparecer a cierta distancia de Soberbia.
Soberbia continuó atacando con rayos de luz donde la gata esquivaba cada uno de los rayos.
Los rayos que pasaban de lado, regresaban y rodearon a la gata cortando cualquier salida.
Con un gesto de la pecado, los rayos se lanzaron a la vez en todas direcciones contra la gata, produciendo una gran explosión.
Terra salió de un salto de la zona de explosión sin señal alguna de estar herida.
Soberbia: ¡Maldita! ¡¿Por qué simplemente no te mueres ya y acabas con todo?!
Gritaba bien enojada la pecado lanzando todo tipo de ataques contra la gata. Terra se limitaba a esquivar o desviar los ataques de la pecado y responderla.
Terra: Lo siento. Tengo un cometido que cumplir en el universo.
Soberbia: Un destino que no elegiste ¿Alguna vez te has preguntado si es esto lo que realmente quieres?
Preguntaba la pecado, captando la atención de la gata.
Terra: ¿A qué te refieres?
Soberbia: Piénsalo por un momento. Te crearon para un propósito, pero ¿Acaso te dieron oportunidad de elegir? Te metieron en algo donde nunca te han consultado o pedido tu opinión. Ni siquiera el que te hizo, se preocupó si estabas de acuerdo con esto o no. Deberías dejar todo esto de ser una heroína y centrarte en tus propias cosas. Dejar que nosotros hagamos nuestro trabajo.
Hablaba la pecado intentando convencer a la gata de que su cruzada era una pérdida de tiempo.
Terra se quedó un rato en silencio, hasta que finalmente habló.
Terra: ¿Y a ti qué rayos te importa? Anda que no te enrollas en hablar.
Soberbia: ¿Eh….?
Terra: Mira, bonita. No sé quién eres o de qué me conoces. Pero yo tengo claro mi objetivo. Liberar el multiverso de toda maldad y proteger a la gente de bien.
Hablaba la gata poniendo claro su objetivo.
Soberbia: ¿Acaso eres consciente de lo que dices? ¿Tienes idea de que el multiverso es infinito? ¡No importa por cuánto tiempo luches o dediques tiempo! ¡Jamás acabarás con la maldad en el multiverso! ¡Es imposible! Ni en millones de años lograrías traer una paz duradera.
La gata simplemente alzó de hombros y respondió.
Terra: Bueno. Al menos no me quedaré sin trabajo.
Soberbia estaba más que enojada por la simplicidad de la gata. Al final la pecado gritó.
Soberbia: ¡Ya estoy harta de tu limitada actitud y tu falta de ambición!
Gritó la pecado lanzando un mortal y ancho rayo de luz contra la gata.
Terra fue cubierta por la luz. Pese a estar recibiendo de lleno el ataque, la gata ni siquiera se movía del sitio.
Sin dejar de lanzar el rayo, alzó sus alas donde brillaron con intensidad, lanzando por ellas dos potentes haces de luz blancas, sumándose al rayo donde se hico todavía más ancho y potente.
A su vez generó unas espadas de luz donde se podían contar por miles, lanzando todas estas a la vez donde presuntamente estaría Terra.
A los pocos segundos se formó una gran explosión de enorme envergadura.
Soberbia: Ya debe ser el final de esa apestosa gata.
Comentaba Soberbia dando por sentado que ya había eliminado a su objetivo.
De forma inesperada, apareció de la explosión Terra plantándose justo delante de la Pecado en posición de lanzar un puñetazo.
Soberbia estaba impactada porque no se esperaba que la gata sobreviviera a un ataque semejante, y mucho menos llegar para atacarla.
Terra: Golpe Simple de Gata.
Decía la gata lanzando un puñetazo normal, acertando a la pecado, más bien a su máscara.
El impacto la mandó a volar a la pecado a la vez que la reventaba la máscara.
La pecado se estrelló en una parte del espacio oscuro.
Terra se acercaba volando para luego posarse suavemente en el suelo. La pecado de rodillas en el suelo y dando la espalda a la gata, se giró para ver enormemente enojada a la felina y gritarla.
Soberbia: ¡Ma…Maldita seas! ¡¿Cómo osas golpearme mi rostro perfecto?!
Gritaba bien enojada la pecado, curiosamente se estaba tapando con su mano derecha la mitad derecha de su rostro, como si no quisiera que la gata la viera esa parte.
Terra: No es por nada, pero ¿No crees que estás siendo enormemente superficial?
Preguntaba con expresión normal la gata.
Sin apartar la mano del rostro, la pecado desplegó sus alas y se alzó alto en el cielo a gran distancia de la gata, donde esta última la seguía con la mirada.
En el punto más alto, la pecado iba reuniendo poder donde iba siendo rodeada por energía de luz.
Soberbia: ¡Maldita seas, Terra, la gata! ¡Pienso borrarte de toda la existencia aunque para ella tenga que usar hasta la última gota de mi energía!
Gritaba la pecado donde iba reuniendo más y más energía, siendo el campo de energía tan enorme como una supernova.
Soberbia: ¡Ni siquiera tú podrás sobrevivir a esto! ¡Juicio Celestial Final!
La energía se expandió para luego adoptar forma de un arcángel acorazado y luego cargar contra la gata.
Pese a todo, la gata se mostraba tranquila.
Terra: Allá vamos….
La gata se puso en posición para lanzar un potente puñetazo.
Terra: Técnica Gatuna. Gran Puñetazo Gatuno.
Terra lanzó un fuerte directo que, acertando en el centro mismo del arcángel acorazado donde lo destruyó por completo.
El ataque no se detuvo ahí y la onda de impacto dio de lleno a la pecado que, pese a la distancia, la causó un daño descomunal que la hizo pedazos.
Soberbia: ¡No! ¡Otra vez noooo…!
Gritaba la pecado antes de desintegrarse por completo.
Tras eliminar a la pecado, Terra se centró en el punto de poder.
Terra: Bien. Supongo que debo romper esa cosa.
Terra iba a destruirlo hasta que escuchó como una especie de voz.
Terra: ¿Qué no lo destruya todavía? ¿Qué espere un poco? Está bien. Pero no tardes demasiado.
Pasó un tiempo donde la gata estaba tranquilamente tumbada de lado.
La gata parecía inalterada hasta que percibió algo.
Terra: ¿Ya? Ya era hora.
La gata se puso en posición de ataque enfrente del punto de poder.
Terra: Técnica Gatuna. Puñetazo Cósmico.
La gata lanzó un puñetazo contra el punto, donde lo destruyó al instante.
Terra: Bien. Supongo que mi trabajo ha terminado.
Terra salió del monstruo en forma de haz de luz. Dicho monstruo era destruido por completo sin quedar ni rastro.
Terra volvió a casa, donde la esperaba la coneja.
Patty: Por fin apareces, Terra ¿Se puede saber dónde has estado? Se han enfriado ya las galletas.
Preguntaba la coneja casi a modo de regaño a la gata. Terra sonriendo un poco y alzando de hombros, contestó.
Terra: Haciendo un poco de ejercicio. Ahora déjame probar esas galletas.
Las dos entraron en casa siendo Terra la que cerró la puerta de la casa.
