Nota

Texto entre " ", pensamientos de los personajes.

Texto entre «», consciencia o voces de personajes terciarios.

PVO POPP

A través de los ojos de mi alter ego, observé cómo se quemaban los cuerpos de los soldados de Ringaia, pero lo que más me dolió, fue ver al general Bowson, convertirse en cenizas a causa de las llamas con las que mi yo maligno lo atacó.

Con esto Nova jamás dejará de intentar matarme, y le doy toda la razón.

El exceso de confianza que Dai me tiene, le ha impedido darse cuenta de que siempre ha hablado con mi verdadero cuerpo.

Probablemente no lo nota porque mi alma está dividida en dos, y la que permanece dentro de mí, es la que conserva mi aura de justicia. La otra la deposité en un cuerpo astral junto con todas las energías malignas con las que Koré me estuvo contaminando desde que Dai desapareció en aquella explosión.

El "verdugo", es la mejor de mis creaciones.

Su cuerpo falso no tiene la debilidad de desvanecerse con el paso del tiempo. Es increíblemente resistente. Su fuerza física es enorme porque proviene de mi poder espiritual. Eso significa que al no sentir cansancio o dolor, es capaz de levantar otros cuerpos u objetos, del doble de su peso, y luchar durante horas. Esa cualidad también le permite usar magia ilimitada y en consecuencia, sus ataques son terriblemente mortíferos.

Una de las cosas más sobresalientes, es que le dejé parte de mi consciencia para que tomara decisiones rápidas y no fuera un simple muñeco sin vida. El inconveniente es que las energías negativas podrían dominar sus pensamientos si pierdo mi concentración, y una traición hacia mí mismo sería factible. Además de que la habilidad de leer la mente es algo exclusivo de mi alter ego y sólo a Koré le rebela los secretos que descubre.

Otro problema, (y quizás el más importante), es que a mi cuerpo real no le va nada bien el mantener esta creación maligna.

Para ayudarme a soportar el desgaste de energía vital, Koré depositó en mi cuerpo todo su poder del tiempo para que los estragos del uso indiscriminado de mi aura, no me mate tan rápido. Es algo así como la característica que tenía MistVearn, con la diferencia de que mi cuerpo no tiene el hechizo Astrom. Mi tiempo tampoco está detenido, sólo avanza más lento, por eso los diez años que he pasado en el Inframundo, se reducen a la mitad.

El ataque de anoche también fue muy doloroso para mi alma de justicia.

Cuando supe que mi yo maligno quería mostrarse a mis amigos en ese lugar, pensé que estaba preparado mentalmente para aceptar la muerte de gente inocente, sin embargo, aún sigo escuchando los gritos de los que vieron cómo morían sus seres queridos, mientras le suplicaban al "verdugo", que detuviera su poder.

Ver cómo destruía parte de mi aldea casi hace que desista del plan, pero si quiero ayudar a mis amigos, debo aceptar los sacrificios.

Las emociones del "verdugo" me demostraron que disfruta bastante el acabar con la vida de cualquier ser vivo, y tuve miedo de que esa sensación se quedara grabada en él porque es mi alma después de todo, y si consigo sobrevivir, cargaré por siempre con sus sentimientos malignos, pero una hermosa luz de esperanza apareció para reducir su maldad.

Aún estaba lejos del sitio en donde se encontraban los chicos, no obstante, fue capaz de sentir el alma de Maam e inmediatamente se dirigió hacia ella.

Mientras se acercaba, mi corazón empezó a latir como loco y entendí que mi amor por Maam es tan grande, que ni la maldad de la otra parte de mi alma, puede escapar de su precioso hechizo.

Al estar frente a los demás, al fin vi a la dueña de mi corazón por medio de los ojos de mi contraparte.

Seguía igual de hermosa a pesar de que estaba muy delgada. Su cabello era más largo y lo llevaba suelto. La dulce fragancia que la caracteriza traspasó el cuerpo falso y llegó hasta mí.

De haber sido yo, sé que no habría podido contener mi deseo de correr hacia ella para abrazarla y besarla hasta que mis labios no pudieran más, pero la conciencia del "verdugo" tiene claro que un error como ese nos costaría la vida, porque la bestia y el dios demonio, nunca dejan de vigilarlo, (supongo que es debido a que no confían en que realmente me haya pasado al bando de los malos).

Una pequeña aura distrajo la atención del "verdugo" y un malestar se instaló en mi corazón.

Tardó unos segundos en ubicar a quién pertenecía esa aura, y todo mi mundo se vino abajo cuando miró a un niño de cabello lila.

No sólo supe su identidad por su apariencia. La combinación de las almas de sus padres se percibía demasiado.

"¡Vaya!, al parecer Hyunckel es igual de bueno que yo a la hora de mentir", mi parte maligna por primera vez expresó sus pensamientos individuales en voz alta, "sin embargo, lo más patético fue creer que Maam no aceptaría concebir al salvador del primer futuro, porque supuestamente me amaba más que a nadie".

–Le pedí que cuando su corazón sanara, le diera otra oportunidad al amor, y a Hyunckel le dejé la consigna de convencerla de que el nacimiento de ese niño era necesario por el bien de todos, así que no tengo derecho de lamentarme por algo que yo mismo motivé –respondí aparentando una aceptación que en realidad no tenía.

"Tú y yo somos la misma alma. La única diferencia es que la parte de la conciencia que está en este cuerpo falso, no se engaña porque la maldad siempre muestra la verdadera esencia de los seres vivos… nuestra amada Maam, se entregó muy rápido a Hyunckel a pesar de que dijo que no buscaría otro amor", la dureza en su tono de voz reflejó que más que enojado, estaba decepcionado, (al igual que yo, porque es cierto que somos una sola alma).

–¡Olvida ese asunto!, para ser únicamente una presentación, ya duró demasiado… ¡retírate porque necesito descansar de tu uso excesivo de mi energía vital!

Afortunadamente me hizo caso enseguida, pero antes de irse no dejó pasar la oportunidad de tratar de herir con sus palabras a la mujer que amamos, en una absurda revancha que no nos liberó del dolor de saberla perdida.

Había pensado que Dai vendría a reclamarme inmediatamente, y me pasé la noche entera esperándolo para llevarlo al plano astral, sin embargo, nunca apareció.

En la mañana, el verdugo decidió atacar Ringaia, a pesar de mi reclamo de no dejarlos asimilar las cosas.

Para mi alivio, Nova trajo consigo la espada que le pedí a Lon Beruk, y mi insignia tomó el lugar de la joya de acuerdo con el deseo que dejé en ella.

Esto me sirvió para enviar mi poder mágico y de esa manera logró desaparecer a los diversos "verdugos" que mi alter ego creaba.

En un segundo de distracción de ese tonto, Maam lo sujetó del cuello y le pidió a Skadi que los enviara a un plano astral.

Los dos desaparecieron y lo que sucedió entre ellos en aquel lugar, sigue siendo desconocido para mí.

Lo único que pude sentir fue una gran calidez en mis labios y en mi alma. También mi corazón volvió a latir con emoción y mi cuerpo se estremeció como la noche en la que casi le hago el amor a Maam.

Sea lo que sea que haya pasado, fue algo de suma importancia que sospecho, no querrá revelarme mi contraparte y tendré que esperar hasta que se vuelva a unir a mi alma.

Para cuando regresaron al sitio del combate, el "verdugo" simplemente dijo que se retiraba porque ya había obtenido la información que necesitaba para sus planes.

La debilidad que siento cada vez que mi alter ego usa mi magia, se hará mayor conforme se vaya enfrentando a mis amigos, por lo tanto, tengo que empezar a desconectarme completamente de mi consciencia para mantener las fuerzas del cuerpo astral.

Estaba por hacerlo cuando Koré apareció.

–Aun no encierres esta parte de tu mente –la vi bastante cansada y el haberse tirado en el pasto fue una confirmación de que esto también la está afectando.

–Deberías quitarme tu magia del tiempo. Lo poco que te queda la estás usando para que el dios demonio y la bestia no descubran que tienen a dos traidores cerca –me senté a un lado de ella y dejamos el hermoso prado de la villa de Nayle, para regresar al infierno.

El calor asfixiante del magma del Inframundo se percibió inmediatamente y Koré se quejó porque su espalda resintió la infernal temperatura del suelo de la roca en la que estábamos.

–¿Para qué te sobre esfuerzas en crear un plano astral?, gastas energía vital inútilmente –se sentó y giró un poco para que pudiera sanarle la pequeña herida de su espalda.

–Pensé que Dai vendría después de lo que pasó, y sabes que no quiero que descubra que en realidad me encuentro en el Inframundo –su herida se curó y le di una palmadita para que se volteara.

–Eres demasiado bondadoso, o quizás eres muy tonto –apareció una manta para acostarse de nuevo –¡mmm!, en serio me siento muy cansada, pero tú no estás mejor. Ambos estamos gastando mucha energía y si continuamos haciéndolo sin descansar, aunque sea un poco, no vamos a poder matar a ese maldito demonio.

–¿Cómo podríamos descansar si tú tienes que evitar que se dé cuenta de las mentiras que le dices, y yo debo reducir mi presencia en este lugar, mientras sigo manteniendo a mi alter ego con todas las capacidades de un cuerpo real?

–Sé que no tenemos elección, pero ¿qué tanto vas a poder ayudar a tus amigos en el enfrentamiento con el dios demonio, si te quedas sin energía, o la mitad de tu alma muere antes que la de tu alter ego?

–¡Resistiré todo lo que pueda! –contesté confiado –mi única misión era ayudar a Dai a hacerse más fuerte y que controlara su transformación. Ambas cosas ya se cumplieron, además, para él sería más sencillo eliminar al "verdugo", si sabe que no hay manera de que su maldad desaparezca.

–Lo quieres mucho –su mirada se hizo melancólica –yo también quiero a mis hermanas y a… bueno, soy madre después de todo.

–Deberías ir con Astrid y decirle la razón por la que la tuviste que dejar siendo una bebé… los dos somos conscientes de que no vamos a sobrevivir al final de la batalla… "nuestros destinos irán de la mano hasta el final de nuestras vidas" … es lo que me dijiste el día de la tercera prueba. En ese momento no lo entendí, pero ahora sé bien a lo que te estabas refiriendo.

–Tuve la suerte de que el hechicero con el que compartiré mi último aliento seas tú, porque eres muy leal, bondadoso y listo –se sentó y me miró con sus amables ojos azules –la muerte no es tan mala cuando se ha vivido en la soledad durante cientos de años, pero tú eres un alma nueva, al igual que tus amigos. Me gustaría ayudarte a vivir un poco más.

–No te preocupes. Con lo que has hecho por mis amigos me basta... Yo no tenía ninguna importancia en el mundo de los humanos. Ni los dioses celestiales, o el de los humanos, me eligieron para salvar al mundo…Fuiste tú la que me eligió para ayudarte en tu misión y será un honor morir contigo a mi lado.

–Si lo ves de esa manera, entonces acepta lo que te daré sin quejarte.

–¿Qué me vas a dar?

–Lo sabrás dentro de poco, pero recuerda. Lo que tus ojos verán, no debe ser rechazado… No preguntes el por qué, o lo que sucederá… Simplemente vive lo que siempre has querido, sin restricciones… ¿lo prometes?

–¿Por qué me pides que prometa algo que no entiendo?

–Porque eres el hombre más necio que he conocido en mi milenaria vida y dejas escapar las oportunidades que se te presentan para ser feliz –se levantó mirando hacia el frente –en el pasado cometiste un error que casi hace que desaparezca la esperanza de tu futuro… si la vuelves a rechazar, la esperanza de tu amada también se irá para siempre y la convertirás en una mujer triste para el resto de su vida.

–¿Qué error cometí?

–Te negaste a amarla como ella deseaba –al verme de nuevo, sus ojos otra vez dorados, me dedicaron una mirada triste –en el limbo no es posible regresar un alma rechazada por segunda vez.

–¿Segunda vez?

Koré se desvaneció sin aclararme sus palabras.

La duda fue demasiado. Koré conoce el futuro de los distintos mundos, por eso no encontró otra solución para derrotar al dios demonio, más que traicionar a los dioses y permitir que su alma se contaminara con energías negativas.

Si vio algo importante en el futuro de Maam, no puedo echar en saco roto su advertencia o seré el culpable de la desgracia de la mujer a la que amo.

En la parte del Inframundo en la que me encuentro, el tiempo está detenido para que nadie sepa de mi existencia, así que no sé exactamente las horas que duré pensando en esta situación.

Cada que Dai quiere verme, sé que viene porque su espada desprende energía astral que me avisa para que pueda enviarlo al plano en el que más me gusta estar, (el claro de la villa de Nayle).

Anoche no vino, pero al parecer lo del padre de Nova debió enfurecerlo más.

Me pareció raro que no llegara en la acostumbrada luz azul de su espada, sino en una dorada, pero la culpa de mis actos superaba cualquier pregunta y opté por darle la espalda.

–Supongo que estás molesto, ¿verdad, Dai? –pregunté con tristeza porque me dolería mucho perder su cariño –te pedí que atacaras con todas tus fuerzas… es preferible que elimines una vida, a que permitas que cientos de inocentes mueran en su lugar.

–Ninguno de los que te queremos seríamos capaces de hacerte daño. Menos sabiendo que no lo haces por gusto, sino por un bien mayor que nos quieres seguir ocultando –la voz que tanto he añorado escuchar, provocó que mi corazón latiera desenfrenado, pero no podía ser posible que Maam hubiera entrado en mi plano astral sin mi magia.

Todo mi cuerpo se tensó y empecé a dar la vuelta lentamente.

–¡Maam! –al verla frente a mí, pronuncié su nombre acariciando cada letra con mi voz.

Si la imagen que vi anoche fue preciosa, ver en persona la belleza que ha adquirido con los años, me dejó tan impactado que no pude moverme, sin embargo, me obligué a correr hacia ella, en el instante en que vi que se caería en el suelo.

Aunque me preocupó su reacción, mi cuerpo no logró escapar del deseo de acercarla hasta que no hubiese ni un espacio entre nosotros para sentir su calidez.

Maam se puso a llorar y movía su cabeza como si estuviera negando.

–Si esto es solamente un sueño, no voy a resistirlo –se apartó un poco y cubrió sus oídos con sus manos –¡te he extrañado cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo!... me destrozaste al abandonarme y ahora quieren volverme loca con la ilusión de que estás abrazándome.

–¡No es una ilusión! –tomé su mentón para girar su cara en mi dirección, pero se resistió y no quise imprimir más fuerza porque viéndola de cerca, se nota tan delgada, que tuve miedo de lastimarla.

–Todas las noches sueño contigo –de sus ojos cerrados cayeron abundantes lágrimas –sigo amándote como el primer día y el dolor que dejaste en mi corazón, no hace más que crecer conforme me doy cuenta de que me engaño con la esperanza de volverte a tener a mi lado.

Su llanto aumentó y decidí que lo mejor era dejar que sacara de su interior toda su tristeza.

La volví a atraer a mi cuerpo y mientras lloraba, frotaba su espalda y depositaba pequeños besos en su frente.

Antes de que me aceptara como su novio, era una mujer más madura que yo. Su carácter reflejaba una fuerza envidiable porque no permitía dejarse caer por el miedo, el dolor o la desesperanza, pero ahora que la veo llorar, se reafirma que mi decisión de alejarme de ella era la mejor.

"Si te hubiera borrado la memoria, habrías superado todo con facilidad", invoqué mi magia y dirigí mi mano a su frente.

–¡Bésame, por favor! –sus ojos marrones me miraron con súplica y desaparecí mi hechizo –hazlo con la misma ternura con la que me despertaste el último día que estuvimos en tu aldea –con sus manos sujetó mi rostro para irlo acercando poco a poco al suyo –si me sigues amando con la misma fuerza con la que yo te amo a ti, no vas a negarme este deseo –su cuerpo tembló y su cara se llenó de más lágrimas.

"Yo te sigo amando igual que siempre", evité decir en voz alta este pensamiento.

Si soporté la soledad y las condiciones más terribles del infierno, fue porque mi único deseo es que sea feliz, pero todavía tengo muchas cosas qué hacer y las acciones del "verdugo", terminarán por decepcionarla, y no me siento capaz de soportar ver que su amor se convierte en odio.

«De nuevo cometerás ese error», Koré se adentró en mi mente, «¡recuerda esto!… si no le concedes el deseo de amarla como ella te lo pide, la destruirás para siempre… ¿eso es lo que quieres?»

"¡No!... lo único que quiero, es su felicidad", grité en mis pensamientos.

«Entonces, ¡ámala!», el tono de su voz fue una orden que increíblemente mi consciencia aceptó.

Mi nerviosismo se presentó porque tengo tantos años de no besar a nadie, que me sentía como un principiante que va a dar su primer beso.

Todo mi cuerpo tembló de anticipación en el momento en que cerró los ojos.

Con cuidado puse mis manos alrededor de su cara para poder acercarla a la mía, pues ella seguía sosteniéndola con firmeza.

Su aliento golpeó mis labios y mi corazón casi sufrió un infarto por la increíble emoción de saber que en unos segundos volvería a probar el dulce néctar de su boca.

Miles de descargas eléctricas recorrieron mi cuerpo en el instante en que nuestros labios se unieron, y hasta dejé escapar un jadeo por la acumulación de emociones que me embargaron.

De los dos, yo sí era el menos diestro.

Por un segundo pensé que ella besaba a Hyunckel a diario y los celos amenazaron con ensuciar este hermoso momento, pero enseguida me recriminé porque fueron mis dudas del pasado, las que propiciaron que terminara creando a un asesino.

Con esa aceptación, me dejé envolver por la maravillosa sensación de este beso.

Maam es muy apasionada y se supone que yo también lo era, pero el "verdugo" se llevó esa cualidad y esta alma solamente contiene emociones positivas. El amor y la ternura son las dominantes, y es lo que mi beso debió estarle transmitiendo.

–Esta dulzura es la que faltaba cuando me besaste hace rato –Maam dijo entre el beso, pero yo me alejé al escucharla.

–¿Hace rato? –la separé un poco y ella me miró desconcertada.

–¡Sé que eras tú al que besé en el plano astral al que nos llevó Skadi! –sus mejillas se colorearon –tu aura estaba llena de energía maligna, pero tu beso no me trasmitió más que pasión y deseo.

–Entonces, fue por eso que sentí tu calidez y mi corazón latió de emoción, pero al que besaste fue al "verdugo".

–¡Te besé a ti! –acarició mis labios con las yemas de sus dedos –no te pude ver el rostro, pero, aunque tus labios estaban fríos, todas las sensaciones que siempre me transmiten tus besos, eran las mismas, salvo la falta de ternura con la que me acabas de besar –dejó lo que hacía y me miró acusadoramente –¡dime que sí eras tú!, no me gustaría saber que besé a un extraño.

–Sí era yo –le acomodé un cabello detrás de su oreja –por lo menos una parte de mi alma, pero el "verdugo", tiene su propia consciencia que desafortunadamente está dominada por emociones negativas. Tal vez esa es la razón por la que no sentiste mi ternura. Él te besó con pasión y esa emoción se piensa que proviene de la lujuria.

–Pues, esa lujuria me encantó –acercó sus labios a los míos, pero sólo los acariciaba.

–¿Me estás diciendo que prefieres la pasión sobre la ternura? –no soné muy divertido porque me humillaría saber que mi alter ego maligno le gusta más.

–Te prefiero a ti por sobre cualquiera –me dio un beso tan fugaz, que me quejé con un puchero tonto –no lo comprendes ¿cierto? –negué con la cabeza –le llamas "verdugo" a una parte de tu alma que aunque lo niegues, es tu propia esencia.

–Es un asesino que no se toca el corazón para lastimar a los que amo… Tú aún no lo entiendes, pero cuando te lo explique, no sólo lo odiarás a él. También me odiarás a mí.

–Todavía no quiero que me cuentes nada –a pesar de que está muy delgada, conserva su fuerza, que sigue siendo superior a la mía, y me empujó suavemente hasta que me acostó en el suelo y luego se acomodó encima de mí –en este momento, lo único que quiero es embriagarme de tus tiernos besos –depositó uno pequeño en mi boca –me debes cinco años de besos, así que esfuérzate en compensarme.

Ese fue el inicio de una ronda impresionantemente larga de besos llenos de amor y ternura.

Para la redención de mi orgullo, fui tomando más confianza y logré despertar la pasión que Maam dijo que le encanta, pero cuando quise dejarme llevar por esa emoción, extrañamente terminó el beso.

–¡Perdóname, Maam!, fui muy osado y seguramente te sentiste incómoda.

–Sigues sin entenderme –no se veía molesta, sino triste –no dejé de besarte porque me hubieras incomodado con tu pasión –de nuevo acariciaba mis labios y los veía como si fueran un delicioso manjar –tengo demasiados años recordando la noche en que casi fuiste mío… Sueño con eso incluso despierta –tomó mi mano y la colocó en su mejilla –te dije esa noche que tengo los mismos deseos que los hombres y si continuabas besándome con esa pasión, te hubiera suplicado que me hicieras el amor, pero tuve miedo de que volvieras a rechazarme –cerró sus ojos y sus lágrimas salieron con rapidez –incluso en mis sueños lo haces y me duele, igual que aquella vez.

Ver su rostro entristecido y sus ojos derramando lágrimas, trajo a mi mente la última noche en que la tuve en mis brazos.

En aquel instante creí que le estaba haciendo un bien, porque ella merecía entregarse al hombre que amaba.

Ni sus lágrimas, ni sus palabras jurándome que yo era ese hombre, me convencieron. Fui tan necio con mis dudas, que la destrocé por completo.

Koré dijo que cometí el error de no amarla como Maam lo deseaba, y me aseguró que si volvía a rechazarla, la esperanza de los dos desaparecería para siempre.

–¡Ya no llores, mi amor! –su llanto se detuvo y me miró como si no me reconociera –hice muchas cosas de las que me arrepiento... No puedo prometerte que no seguiré equivocándome, pero sí puedo jurarte, que a ti no volveré a ocultarte nada y tampoco voy a negarme a tus deseos –me senté y Maam trató de quitarse para que me acomodara, pero la sostuve y la coloqué en medio de mis piernas –yo… yo te sigo amando como la primera vez… ¿tú… tú también me amas?

–¿Besarte sin descanso mientras repetía que te amo, no te convenció de que son verdaderos mis sentimientos? –me abrazó del cuello y acercó su rostro –sigues debiéndome muchos besos.

–Cinco años, ¿verdad? –ella asintió y yo sonreí por primera vez en todo ese tiempo –siendo así, tengo que ponerle más empeño a mi deuda.

Maam también me sonrió y cerró sus ojos a la espera de que cumpla mi promesa, pero cuando iba a besarla, percibí a la bestia demasiado cerca de nosotros y me levanté como pude junto con ella.

–¿Qué sucede, Popp?

–¡Tienes que irte! –la solté y le di la espalda para concentrar mi energía.

–¡No lo haré! –se colocó frente a mí mirándome con determinación –nada de lo que digas me obligará a dejarte de nuevo.

–¡Si no te vas, tu vida estará en peligro! –no quería alzar la voz, pero el miedo a que esa bestia la lastime era demasiado grande.

–¡Me prometiste que no te volverías a negar a mis deseos y el único que tengo, es el de estar contigo para siempre! –otra vez estaba llorando y por un segundo quise hacer lo que me pedía, pero eso equivaldría a perderla.

–¡Maam, por favor!, ¡confía en mí!... ¡regresa al mundo real!, te juro que cuando la bestia se duerma, podrás volver aquí –extendí la mano –Skadi debió darte un objeto para que entraras ¿cierto?, ¡dámelo para que deposite un hechizo que te avise que no hay peligro!

–Skadi no fue la que me dio el objeto –levantó su brazo y me sorprendió ver que llevaba el brazalete que tiene el anillo de compromiso que le di –esa bruja se lo dio a Dai anoche y dudo que lo haya hecho por bondad, por eso tengo miedo de irme y ya no poder regresar a tu lado.

–Si Koré nos permitió vernos de nuevo, entonces debes confiar en que no lo hizo con algún propósito maligno.

–¡Ella provocó mi desgracia! –gritó molesta –¡nunca confiaré en esa demonio!

–No tengo tiempo de explicarte la verdad, pero créeme, el único culpable de nuestra desgracia soy yo. Koré simplemente quiere darme la oportunidad de corregir mi error –sentí a la bestia cerca de la roca –¡regresa, te lo suplico!... si te quedas, no sólo moriré yo, esa bestia también te matará a ti y a nuestros amigos –eso último se lo dije llorando por el miedo de que se cumpla ese escenario.

–¡Jamás has cumplido ninguna de tus promesas! –se abrazó a mi cuerpo con una gran fuerza que consiguió sacarme el aire –¿cómo puedo confiar en que me dices la verdad?

La bestia se estaba aproximando. Dudaba que lograra distraerlo como siempre y empecé a prepararme para enfrentarlo, sin embargo, dos presencias llegaron para desviar su atención.

La luz dorada del aura de Koré envolvió a Maam haciéndola desaparecer inmediatamente.

–Hubiera sido ridículo que el Gran Hechicero, muriera a causa de su estupidez de creer en las mentiras de su antigua noviecita –mi propia voz se estaba burlando de mí y al mirarlo, encontré al "verdugo" con sus brazos cruzados –fue bueno que me dejaras las emociones negativas. Con ellas, nadie puede engañarme.

–Eres el mismo ser, sin importar que te jactes de tener una consciencia propia –Koré le dedicó una mirada igual de burlona que su actitud –y si hablamos de creer en mentiras, ¿quién fue el primero que cayó rendido a los pies de esa mujer?... tú fuiste el que liberó una energía de amor lo suficientemente poderosa como para despertar a la bestia.

–Eso no… –guardó silencio por un segundo –¡es culpa suya! –me señaló con su dedo –si se mantuviera concentrado en desaparecer sus emociones positivas, yo no sería afectado por sus sentimientos de amor hacia esa mentirosa.

–¡No vuelvas a expresarte de esa forma de Maam! –me puse frente a él y aunque su rostro está cubierto por la capucha, lo reté con la mirada y supongo que hizo lo mismo.

–Es tu exagerado amor hacia esa mujer, lo que hace que descuides tus deberes. De no ser por mí, ya te habrían descubierto cuando te pones a llorar como un niño cada vez que deseas estar con ella.

–¡Eres un maldito asesino sin sentimientos! –me sentía realmente furioso por su acusación y sus recientes acciones.

–¡Verdugo! –Koré pronunció su sobrenombre con autoridad –¡ve al volcán donde está el dios demonio y asegúrate de que sienta tus energías malignas para que se tranquilice!

Él obedeció sin reclamar nada, y desapareció en un parpadeo.

–No deberías enojarte contigo mismo. Lo quieras o no, esos pensamientos sí son los que tenías cada que dudabas de tu amada. Él únicamente los expresa porque se llevó toda la maldad, pero la verdad es que con, o sin emociones bondadosas, el amor que ambos le tienen a esa jovencita está grabado en su alma.

–¿Maam podrá seguir viniendo? –mis mejillas se colorearon porque ignoré sus palabras y pregunté lo único que me interesaba saber.

–Siempre que quiera mientras no haya batallas –sonrió divertida –el verdugo y yo, nos encargaremos de distraer al dios demonio y su mascota, para que tengas el tiempo y la energía de consentir a tu amada.

–Ella no debería venir a este infierno –nos regresé al Inframundo y el vapor caliente quemó mi piel –lo mejor es que no le permitas regresar.

–La magia que deposité en el brazalete, no es para trasladarla contigo… Simplemente coloqué un hechizo que cumplió el primer deseo que pidió y lo hará hasta que deseé lo contrario, así que solamente esa joven va a decidir si ya no quiere verte… sólo te recomiendo que seas honesto y no la lleves a tu plano astral… no deberías gastar energía ahora que la bestia te volvió a percibir.

–No puedo revelarle que siempre he estado en este lugar… Maam es muy sensible y sé que sufrirá si se entera de que tengo diez años de tiempo normal en este sitio.

–Le das poco mérito… Esa mujer está adquiriendo mayor fuerza mental y aunque llore por ti, su deseo de salvarte es lo que hará que su corazón obtenga la esencia valerosa que necesitamos.

–Te lo ruego, ¡no la hagas sufrir más! –me agaché para hacerle una reverencia –cuando la vi, observé claramente lo que mis malas decisiones le ocasionaron… Sus ojos antes vivaces, ahora tienen ojeras, y no quiero imaginarme la razón.

–Todo su dolor, lo ocasionaste tú. Por lo tanto, eres el único que podría hacer que vuelva a ser la misma joven fuerte y llena de esperanza… Piensa bien lo que harás a partir de hoy… Como te dije hace unos minutos, nosotros te daremos las oportunidades que necesitas para recuperar su sonrisa, y para ese fin, vamos a tener que mantener al dios demonio ocupado en las batallas del verdugo contra tus amigos.

–No quiero que ese maldito los lastime más de lo que ya lo hizo –apreté los puños al recordar al padre de Nova –¡ordénale que deje de matar!

–Lo único que voy a prometerte es que lo intentaré, pero tú sabes que la consciencia propia que le diste no va a aceptar tan fácilmente una orden que en realidad proviene del ser al que no le tiene respeto.

–No me respeta porque le dejé el odio hacia mí mismo por lo que hice con Maam –sonreí de medio lado.

–¡Deja de quejarte y mejor descansa para que cuando tu amada venga, le des todo el amor que sé que te va a pedir! –saltó y se colgó de mi cuello –espero ansiosa el día en que te vea junto a tu versión infantil –estiró mi cachete –¡es más lindo que tú! –tras decir eso, se desvaneció nuevamente.

–¿Mi versión infantil? –sobé mi mejilla porque sí me jaló fuerte –¿a qué se referirá?


Hola!

Tardé una semana más en actualizar debido al exceso de pendientes, pero me esforcé y logré no retrasarme de nuevo.

Espero les guste el capítulo, (el cual viene en tres partes).

Disfruten la lectura!