Conversación en Persona: "Día de la Emergencia"
Conversación en Radio: "Día de la Emergencia"
Recuerdos / Pensamientos: "Día de la Emergencia"
Narración: Día de la Emergencia
Tyrus
Ciudad de Claybourn
2000 horas
POV Michael
Me quedé mirando el fuego de los sobrevivientes junto al resto del equipo, mirando cómo comían en paz y hablaban para mantenerse sanos mentalmente.
"¿No quieres salir con ellos? Creo que te vendría bien" —Sofía me decía de pie a mi lado, manteniendo su mirada en la cámara que mostraba el exterior—.
"Talvez. Ya me siento mejor, pero preferiría más que no me dijeran fascista o monstruo" —Le comento con sinceridad, apartando la mirada de la cámara para mirarla a ella—.
"Si quieres que tengan una opinión mejor de nosotros, entonces demuestra un cambio" —Dio un giro mientras sus pasos se alejaban a la parte de atrás—.
Me río en lo bajo mientras me levanto del asiento del piloto del vehículo.
No habíamos salido del vehículo COM-TAC, simplemente pasamos de estar en la parte de atrás a la cabina frontal.
Viendo a través de la pantalla del piloto al resto de las personas.
"No me caerán bien por sus actitudes, pero no puedo criticarlos porque yo pasé por esa etapa" —Me dice Sofía recargándose en una pared—.
"De acuerdo. De todas formas tengo hambre" —Le digo siguiéndola de cerca y presionando el botón para salir—.
Al abrir la puerta, el aire fresco reemplazó el aire acondicionado del interior del frío vehículo.
Aunque el frío de la noche fuera agradable, aún se sentía el calor de los edificios y casas, aun ardiendo que el viento atraía hacia nosotros.
"Vamos, chico tímido, que la comida se enfría" —Salía Sofía con prisa mientras caminaba rápido a donde el resto—.
"Lo que necesita el mundo ahora es enfriarse, no vendría mal que sucediera más rápido" —Le respondo elevando la voz, no quería caminar rápido, pero me desvíe a donde Gabe, que parecía hacer algo importante—.
Caminé a donde Gabe, que estaba reparando algo del exterior, acompañado de Sid y la líder superviviente.
Se me olvidó su nombre.
"Miren, quién se dignó a salir, ¿acabaste tu episodio?" —Sid hablo, estando sentado en un saco de arena—.
"Sí, continúa hablando, terminaré tu vida igual de rápido" —Le respondo con sarcasmo parándome al lado de Gabe—.
"¡Michael!"
La voz fuerte de Sofía detrás de mí, me tomo por sorpresa.
Giro a verla y esta tenía sus brazos en su cintura.
"Okay, okay. No terminaré con tu vida, Sid... simplemente te daré la paliza del siglo" —Susurro lo último, pero no hice un buen trabajo, al parecer, porque recibí un ligero golpe en la cabeza—.
"Solo... solo deja de amenazar a la gente" —Me daba una mirada de plegaria—.
"Todo es un proceso, Sofía" —Le respondí, mientras fulminaba a Sid que reía por lo bajo—.
"Veo que ya te calmaste. ¿Me contarás qué ocurrió?" —Gabe se entrometía en la conversación, haciendo que me libere de Sofía—.
"Tal vez después, por ahora solo te diré que todo debería de ir más fluido a partir de ahora... lo más fluido que un hombre en guerra puede estar" —Le respondo a su pregunta, no lo que quería escuchar, pero sí lo suficiente para estar satisfecho—.
"Me basta, nada más, espero que cumplas eso" —Me dijo apuntándome con su dedo y mantenía su ceja hacia arriba—.
Yo no puedo hacer ese tipo de gestos, pero únicamente asiento a su pedido.
"Bueno, dejemos mis problemas psicológicos. ¿Qué mierda están haciendo?" —Le pregunto devuelta, mirando a la caja de herramientas en el suelo—.
"Arreglando el Mammoth, ya únicamente le falta arreglar parte de esta suspensión y estará listo para moverse. ¿Sabes soldar?" —Me pregunto mientras levantaba una careta de soldador—.
"Sí, he soldado antes" —Le respondo mientras miraba alrededor del suelo por otra careta—.
"¿Puedes sostener con las pinzas? Necesito a alguien fuerte que lo pueda sostener" —Me preguntaba mientras apuntaba hacia arriba, joder, eso era alto—.
Miro por unos momentos pensando en cómo no romperme la espalda si me llego a caer.
Si me sujeto de la suspensión que no está rota, debería de aguantar mi peso.
"Claro. ¿Tienes otra careta?" —Pregunto apuntando al objeto en cuestión que tiene en su mano—.
"No, solamente la que tengo puesta" —Respondía colocándose la puta careta—.
Maldigo mi suerte y miro alrededor, para luego acordarme de algo.
"Okay, deja nada más, voy por algo" —Palmeo su hombro para caminar donde Sofía, que hablaba con Sid—.
"¿Sabes cómo se llaman los Gears de Echo-5? —Le pregunto rápidamente, interrumpiendo su conversación—.
Esta se gira con algo de sorpresa para luego procesar lo que le pedí.
"Aaahhh sí. Tyrone y Marcella" —Contestaba tartamudeando la pelirroja—.
"Gracias"
Una vez le agradecí, camine a la fogata donde estaba Echo-5 y algunos sobrevivientes.
"¡TYRONE!" —El hombre de color, que tenía media lata de atún en su boca, gira a verme desde su asiento—.
"¿Sí?" —Pregunto confundido y apenas entendible por la comida—.
Los supervivientes de alrededor se carcajeaban por la vista.
"Préstame tu casco, vamos a soldar algo y prefiero no quedarme ciego" —Le pido al hombre, a lo que este se traga lo que ya estaba masticando y luego apuntar a atrás de mí—.
"Claro, está en esa caja" —Dijo con claridad esta vez, aun apuntando en dirección del casco—.
"Gracias" —Voy hacia donde me dijo, viendo varias cajas con mucho equipo—.
Armas, armaduras, pero muy desgastadas.
Se tomaron el tiempo de recoger suministros de alrededor, pero no había muchas balas.
Regreso colocándome el casco y se siente un ajustado, pero nada que no pueda manejar, de todas formas solo lo usaré para no quedarme ciego.
Tomo unos guantes de soldador que estaban en el suelo y los ajusto firmemente.
Me coloco por debajo de la rueda gigante y comienzo a escalar los fierros hasta llegar a la suspensión dañada.
Me ajusto entre el chasis, estando de cabeza y con mis dos manos, presiono con fuerza ambas barras separadas, juntándolas.
"¡Mantenlas ahí, trataré de ser rápido!"
Gabe comenzó a soldar la gran barra mientras trataba de mantenerlas estables.
Chispas rebotaban con el casco, pero mantenía mis ojos cerrados porque no soy estúpido.
Sé que no durara mucho la soldadura, es más eficiente cambiar la suspensión en sí; sin embargo, de aquí a que encontremos un reemplazo, esto debería de bastar por ahora.
"¡Listo!" —Me gritó Gabe debajo de mí—.
Siento cómo la presión de sujetar dos barras desapareció para fijarme que ya estaba soldado.
Me suelto de la suspensión y caigo con algo de fuerza contra el suelo, rodando para distribuir la caída.
Pero mis huevos comenzaron a dolerme.
"Mierda, debí calentar" —Murmuro mientras trato de aliviar el dolor con mis manos—.
"Está lista. Ahora sí, ¿nos puedes contar qué sabes de Ukkon?" —Gabe comenzó a hablar con la líder del grupo, que solo suspiraba resignada—.
"Bueno... el Mammoth está arreglado, así que un trato es un trato. Hagamos un pequeño viaje al distrito de embalaje: el lugar siempre está lleno de gorilas de Ukkon. Si quieres ver qué trae entre manos, ese es el lugar en el cual buscar" —Comentaba mientras caminaba a una mesa con un mapa de la ciudad—.
Me quito el casco, agradeciendo el aire fresco contra mi rostro y trotando a donde el resto se movía.
Al acercarnos todos a la mesa, nos dimos cuenta de que el punto marcado, estaba algo lejos.
"Eso está al otro lado de Claybourn, debes saber bastante si lo has seguido hasta allá" —Sid agregaba, mirando a la mujer morena—.
"Podría decirse" —Respondía vagamente, encogiéndose de hombros—.
"Bien, aprovechemos la noche para poder pasar por desapercibidos" —Díaz opinaba señalando un camino, usando el mapa como ejemplo—.
"Andando" —Sid se comenzó a mover, pero Mikayla les siguió de cerca—.
¿A dónde cree que va?
"¿A dónde crees que vas?" —Díaz preguntó lo que paso por mi mente, siguiéndola de cerca—.
Me acerco igualmente, pero manteniendo distancia. Este es el momento perfecto de ver el lenguaje de esta mujer y cuáles son sus verdaderas intenciones.
"Por el objetivo" —Respondió con obviedad, tomando un rifle francotirador—.
"No, tú te quedas aquí, nosotros iremos a por Ukkon" —Díaz le decía, tratando de quitarle el rifle, a lo que ella da varios pasos atrás—.
"¿Sin mí? Yo les di esa información y tengo el derecho de cazar a Ukkon" —Elevaba la voz la mujer, mostrando una cara enojada por querer dejarla atrás—.
"Me intrigas, Mikayla. ¿Qué te hizo este Locust que te puso tan vengativa?" —Sid hablo, ya teniendo su Lance MK1 en mano—.
"Eso no te incumbe" —Hablo con veneno en su voz, mirando con irritación al veterano—.
"Lo es, si es que vamos a meter a una civil a una misión de alto riesgo" —Contrarrestó Sid acercándose a la mujer, mostrándose la diferencia de altura—.
"Gear. Ahora soy una Gear, ¿no es lo que quieres convertirnos?" —Dijo con obviedad nuevamente, señalando la armadura que llevaba puesta, o bueno, la coraza que traía puesta—.
"Adiestrar. Y no están listos aún" —Díaz confirmó que no podía ir todavía, no tenía entrenamiento necesario—.
Esta mujer tiene sed de sangre; si no piensa fríamente, perderá el control y cometerá una estupidez.
Su rostro arrugado por enojo y frustración eran obvias señales.
"Tengo que empezar con algo. Los espero en su tanque" —Estampó su hombro contra el mío, fracasando en actuar dura al no poder moverme en lo absoluto y ella darme una mirada antes de irse rápidamente al APC—.
"Eso no me gusta, Gabe" —Le susurré al hombre, que se acercó a mí—.
"¿Experiencia?"
"Y sentido común. Es obvio que Ukkon le hierve la sangre, ella tiene una vendetta personal y quiere hacer pagar a la larva, por lo que sea que el bastardo hizo" —Continuó, manteniendo la mirada en la mujer morena, que tomaba munición de las cajas que estaban junto al APC—.
Ella será una fiabilidad; si no sigue las instrucciones, la vida de todos estará en peligro constante.
"Si logramos encontrar a Ukkon..."
"Ella será la primera en abrir fuego y no estamos en una posición ventajosa. No conocemos lo que es capaz física o armamentísticamente, nos matarán" —Completo su frase, caminando hacia el APC disimuladamente, observando cómo Mikayla entraba al vehículo—.
Me acerco a las armas y tomo una Lancer junto a munición.
La ciudad de noche era pacífica, no había disparos al aire.
Ni un ruido, solo el ruido de la gente conversando junto al fuego de las fogatas moviéndose.
"La mantendré vigilada, te tengo una tarea" —Me toma del hombro Díaz, sacándome del trance y tomándome por sorpresa—.
Giro con una mirada confundida, para ver su rostro serio, mirando a donde los supervivientes.
"¿No iré con ustedes?" —Pregunto no entendiendo del porqué no iríamos los que sabíamos pelear para matar a Ukkon—.
"No. Por tu conocimiento, eres el mejor en cuestión de supervivencia y necesitamos sacar a toda esta gente con vida, vehículos incluidos" —Señalo a las casi 30 almas que estaban en este campamento—.
"Eso será complicado con el Mammoth" —Miro al gigante vehículo de construcción que, seguramente, no pasara desapercibido si lo movemos—.
"Pesado como una gorda puta, lo sé. Pero creo que nos vendría bien un vehículo grande y blindado como base móvil, ¿no crees?".
Sí, la verdad era muy útil. Durante el combate, el tanque resistió muchos tiros, no se ve como si hubiera pasado por una escaramuza.
"Es más espaciosa que el COM-TAC, eso debo dárselo" —Me pongo a pensar mirando a mi alrededor, para ver si hay algo que nos sirva—.
Mis ojos bicolores viajaban por cada parte del campamento, viendo cada acción que los civiles hacían.
Limpiar escombros, comer, platicar, organizar las armas y explosión...
"... tengo una idea, necesitaré dar unas vueltas por los búnkeres de la zona" —Se me ocurrió una idea, observando a Tyrone pasando una caja de granadas al Mammoth—.
"Llévate el COM-TAC, es mejor que nada. También te quedarás con Sofía y Tyrone, supongo que unas manos extras vendrán bien" —Me ofrecía Díaz los refuerzos mientras volvía a la mesa de armas, para tomar otra Lancer—.
"Lo hará fácil. Suerte y regresen vivos" —Le digo dándole una palmada en la espalda al hombre barbudo—.
Con todo lo que ha pasado, se me olvidó su fleco pintado de color grisáceo.
"Lo mismo digo" —Me regresó el gesto para entrar al APC—.
De mi lado paso el hombre de armadura verde con el parche en su ojo, sin decir una palabra.
No era como si le quisiera dar suerte a Sid.
Caminó a donde el resto, viendo cómo todos se preparaban para dormir, excluyendo a Sofía y Tyrone.
"Ustedes tomen sus armas, tenemos nuestro propio trabajo" —Les digo guardando mi Lancer y preparando lo que diré a los civiles—.
"¿Te lo dio el Sargento?" —Pregunto Tyrone poniéndose de pie, usaba un trozo grande de escombro como silla—.
"Correcto. Tenemos que sacar a todos de aquí y el Mammoth es el último vehículo que llamaría sigiloso, por lo que tenemos que llamar la atención a otro lado" —Camino a donde los demás se preparaban para dormir y subo a una caja de suministro—.
"Ya tienes un plan" —La pelirroja asumió viéndome desde abajo—.
"Me conoces bien, Sofía" —Le sonrió a la mujer para poner mi atención a múltiples edificios llenos de humo, pero quería buscar uno en específico—.
"El COM-TAC tenía muchas cosas en sus archivos, entre ellas, búnkeres de la COG" —Les comento a los chicos dando una vista 360 desde donde estábamos, estando con poca visibilidad—.
Luego subiré al Mammoth para tener mejor visión.
"¿Quieres sacar las armas?" —Pregunto confundido el hombre moreno, tomando una Mulcher de los montones de armas—.
"Ese es el objetivo secundario. Lo principal es sacar todos los explosivos que podamos y llevarlos a un edificio ancho, que podamos explotar" —Les explico bajándome de la caja al no ver nada que nos sirviera y caminar a donde los civiles—.
"Querrás decir 'grande', ¿verdad?" —Sofía me preguntaba caminando cerca de mí—.
"No, ancho. Un edificio grande significa rascacielos, esos solo causarán escombros y humo por todos lados, causando que los Locust eviten esa zona" —Le explico, tratando de usar mis brazos como ejemplos—.
"Podríamos usar el humo para escabullirnos" —Opinaba Tyrone poniéndose a la par mía—.
"¿Qué acabo de decir? Estamos derribando un edificio alto, los escombros abarcarán cuadras y no podremos pasar por ahí. La suspensión del Mammoth está recién reparada y aunque dudo que se rompa de nuevo, no podemos arriesgarlo, por lo que tendrías que rodear, lo que causaría que nos topemos de cara a los Locust" —Le explico tomando una piedra haciéndola caer en un montón de tierra, viendo el humo esparcirse y luego soltando más piedras por todo el área con humo—.
"Si volamos un edificio ancho, solo derribaremos el edificio en su propio cimiento y eso atraerá la atención de las larvas porque pueden ver que es lo que se derribó" —Término de explicar para luego mirar a todos los civiles que claramente escuchaban la conversación—.
"Tiene sentido, ¿nos dividiremos?" —Preguntaba Tyrone mirándome con determinación —.
"No tenemos los suficientes vehículos para hacer eso, por lo que tenemos que ser rápidos y aprovechar la noche. Tomen municiones y los veo en el COM-TAC, tengo que dar la orden de limpiar" —Les digo para luego correr a donde los civiles—.
Me subo encima de una caja y coloco mis manos en forma de cono, enfrente de mi boca, para que se escuche mejor.
"¡A ver, escuchen todos!" —Grito al aire, poniendo alerta a todo civil presente—.
Incluso los otros Gears que los chicos rescataron, giraron a verme desde su posición, estos habían sido estacionados como vigías.
"¡Ya que tengo su atención! ¡Necesito que empaquen todo! ¡Armas, comida, medicina, materiales, ropa! ¡Lo que ustedes vean como necesario y los suban al Mammoth! Nos iremos al amanecer" —Explico mientras señalaba al gigante vehículo—.
La gente comenzó a murmurar y después de ponerse de acuerdo, uno de ellos se acercó donde estaba.
"¿Qué ocurre?" —Preguntó consternado, parecía un trabajador de oficina que tuvo la mala suerte de estar en el lugar incorrecto—.
Aunque viendo lo visto, tuvo mucha suerte al no ocurrirle nada.
"Necesitamos moverlos a un lugar menos rastreable, los Locust ya saben que hubo peleas aquí, por lo que es un punto que tienen muy en cuenta, no podemos permanecer tanto tiempo aquí, mucho menos tomando en cuenta que estamos en la ciudad" —Les explico señalando lo desastroso que estaba hecho esta ciudad—.
"¿Cómo piensan movernos en el Mammoth? ¡Es enorme!" —Otra persona del montón habló con preocupación—.
"Ese será mi trabajo, el suyo es que todo esté listo cuando nos tengamos que mover. ¿De acuerdo?" —Les explico con calma mientras veo caras de duda, pero entienden el mensaje—.
"Repartan la voz, empiecen de una vez" —Les digo mientras bajaba de la caja, no sin antes hacer una pregunta al tipo del traje—.
"Oye, tú" —El hombre que se había acercado a mí, giró a verme con preocupación en sus ojos.
"¿Yo?" —Dijo con voz temblorosa—.
"Esperaba que cualquiera se girara. ¿Conoces algún edificio largo? No, uno alto no, sino ancho y grande" —Trato de explicarle, usando mis brazos para tratar de mostrarle lo que me refería, extendiéndolos de lado a lado y no de arriba abajo—.
"Ammmm, po-podría ser... el centro de información de la ciudad, todos los archivos ciudadanos e históricos se guardaban ahí" —Me decía nervioso, rascándose la nuca—.
"¿Dónde está?" —Le pregunté sacando el mapa de la ciudad y poniéndolo en una caja para que me señalara—.
"A 5 kilómetros de aquí, hacia el este" —Me respondió, poniendo el dedo en el lugar exacto—.
Saco un marcador negro y marco el punto en la zona, para luego guardar el mapa.
"Perfecto, lo que necesitábamos. Gracias" —Le doy una palmada en el hombro, para luego dar media vuelta y correr al TAC-COM, donde los chicos me esperaban—.
"Nada mal" —La pelirroja me sonreía orgullosa—.
Debería de sentirme orgulloso, pero que me lo remarque ella, como madre contenta, me da una sensación de timidez.
"Iba a ser más estricto, pero luego me acordé de Sid y preferí tomar otra ruta. ¿Están listos? —Les preguntó mientras entraba al TAC-COM—.
"Usted adelante, señor" —Tyrone respondió mientras entraba conmigo—.
Me siento en el asiento de la sala del radar, para colocar las posiciones de los búnkeres.
"No creo tener un rango mayor al tuyo Tyrone... pero es mejor que dejar a Sofía al mando" —Le respondo, mientras recibo un golpe suave en la cabeza por parte de la pelirroja antes mencionada—.
"Sigue hablando, Michael, y amanecerás sin pene" —Contestaba sarcásticamente la mujer mientras se dirigía al asiento del copiloto—.
"HAHAHA, eso te lo devuelvo, yo siempre duermo con un ojo abierto" —Le respondí con una sonrisa mientras marcaba el último punto a visitar—.
"Listo. Tyrone, los puntos de interés han sido marcados, ve al más cercano" —Le comento por los canales cerrados al hombre, mientras el TAC-COM comenzaba a moverse—.
"Copiado, nos movemos"
"Buena cacería" —Nos daban suerte los guardias que aseguraban el campamento—.
"Manténgase alerta, chicos, nos veremos después. Cambio y fuera" —Les respondo para luego comenzar a tener mis ojos en el radar—.
El TAC-COM no era muy rápido, pero su ventaja es que, a pesar del tamaño, no hacía mucho ruido.
Será una larga noche.
...
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O tal vez no tan larga.
"Mira esta belleza" —Tyrone reía al ver otro APC en un estado decente—.
Para el tercer búnker, conseguimos mucha munición y explosivos, pero se nos acababa el espacio. Por suerte, en este búnker había más que solo balas.
"Bueno, eso apresurará las cosas. Cambio de planes, vamos a usar el APC para mover los explosivos. Tyrone, regresa con el TAC-COM con todas las municiones conseguidas" —Doy el nuevo plan, mirando a nuestro nuevo transporte—.
Tyrone se giró consternado por la propuesta.
"¿Y dejarlos solos?"
"Si te soy sincero, no quería sacar a nuestra única forma de comunicarnos lejanamente hacia una zona de guerra activa, es mejor así. El APC será suficiente para mover los explosivos al objetivo" —Confesé el detalle más grande del plan pasado, mirando al gran vehículo con sus radares en el techo—.
"¿Entonces serán solo ustedes dos?" —Preguntaba Tyrone tratando de asegurarse—.
"Tendrá que ser, de todas formas, no sería muy estratégico la forma de colocación de los explosivos, quiero ruido, no derrumbamiento" —Respondí sonriendo sarcásticamente—.
No era un experto en explosivos, solo quería un boom para llamar la atención.
"Entiendo, entonces empecemos a mover las cosas" —Suspiró el hombre mirando la distancia de 10 metros entre ambos autos—.
Las cajas eran apiladas en la parte trasera del APC, empezamos acomodándolas, pero el tiempo y espacio se acababan, por lo que simplemente las poníamos donde no molestara para manejar.
10 minutos de vehículo a vehículo, mi espalda estaba agotada.
Sofía estaba desparramada en el asiento del copiloto, respirando agitadamente.
"N-no... n-no vuelvo a cargar... cajas pesadas" —Se recargaba una cansada Sofía, contra el APC, sudando bastante—.
La última vez que la vi así, fue en mi entrenamiento en la academia.
"Sí... no es divertido cuando lo haces tú, ¿verdad?" —Le comenté, recordando las veces que nos veía a Cole y a mí mover cajas de suministros o incluso nos ordenaba hacerlo.
"C-cállate y maneja" —Tartamudeo mientras se sentaba correctamente en su asiento—.
"Recibido. Tyrone, nos vamos" —Digo por la radio al hombre moreno, que se encontraba ya en el TAC-COM-.
"Suerte, chicos, nos vemos luego" —El gran vehículo comenzó a moverse, con destino al campamento—.
Pise el acelerador y nos dirigimos al lugar objetivo, la central de archivos de Claybourn.
30 minutos después...
Las calles vacías comenzaban a oscurecerse más y los disparos se hacían más fuertes en la lejanía.
"No me gusta esto, Michael" —La pierna de Sofía rebotaba de inseguridad—.
"¿Qué? El plan es sólido" —Respondió tratando de calmar su ansiedad—.
"No me gusta estar en un vehículo que, a la mínima explosión, no quedará nada que enterrar" —Detiene su pie para mirarme seriamente—.
Okay, eso no lo pensé tanto, el TAC-COM tenía un blindaje más grueso.
"... buen punto, recemos que lleguemos bien" —Le doy la razón y yo mismo comienzo a sudar—.
Me molesta que ahora me plantó la semilla de la duda.
Los caminos estaban horribles, de tanto escombro y pozos, no podíamos cruzar ninguna calle sin rebotar de lado a lado.
La oscuridad era muy notable por la cámara, nuestros ojos pueden agarrar el mínimo de luz para dar la forma a tu alrededor.
Las cámaras no son así, por lo que estaba manejando con el GPS a ciegas.
Mi espalda no disfruta este viaje.
"Diría que es estúpido manejar sin focos, pero no quiero que nos exploten por ser una farola andante" —-Opinaba Sofía mirando lo negro que estaba la cámara frontal—.
"Amén"
Salimos de las calles cerradas para llegar a una avenida abierta y un puente encima de un enorme río artificial, con estatuas por todos los costados.
Y muchos edificios grandes del otro extremo, con nuestro edificio a la derecha de la salida.
Es mucho más grande de lo que pensé, pero bastará.
"Estamos muy cerca" —Aseguró a la mujer pelirroja mientras bajábamos el camino hacia la avenida que conecta con el puente—.
Mientras cruzábamos el largo puente, vimos que unas luces se encendieron del otro extremo.
"¡Identifíquese o abriremos fuego!" —Piso el freno y maldigo por lo bajo al ver al cabrón que nos hablaba por un puto megáfono—.
Era un Gear, por su orden y tono de voz.
"Malditos idiotas, nos van a matar" —Digo poniendo el freno al APC para abrir la puerta—.
"¡Apaguen las luces, imbéciles!" —Grito saliendo del vehículo, levantando los brazos para mostrar que no tenía un arma... en la mano—.
"¡He dicho que te identifi-"
"¡Y yo he dicho que apagues las putas luces! ¡¿O es que quieres que nos maten a todos?!" —Le grito, mientras me irritaba más, moviendo mis brazos como un maniaco tratando de hacer un punto—.
"¡Luces fuera!" —Hicieron caso, apagando las luces—.
Suspiro aliviado para girar mi cabeza al APC, donde Sofía que asomaba su cabeza.
"Sofía, conduce el APC, necesitamos sacarlo del puente, yo hablaré con estos idiotas" —Señalo al frente donde el hombre de antes me esperaba—.
"Sería mejor que yo fuera" —Trato de convencerme, poniendo un pie fuera del APC—.
Me giré completamente para encarar a la mujer.
"No, Sofía, déjamelo a mí" —Le respondo con calma, tratando de convencerla—.
Esta solo asiente a la cabeza, para entrar al APC y cerrar la puerta.
Camino a donde el muro improvisado que crearon los Gears y ver al que parece el Sargento del grupo, asomándose por el borde.
"¿Hablarás ahora o quieres una bala en tu cabeza?" —Amenazo apuntando su Lancer MK1 hacia mí—.
"¿Te parezco una larva, pendejo? Soy un puto Gear con un objetivo, como tú, ¿qué mierda hacen aquí?" —Respondí con total sinceridad, no estaba para charlas largas en mitad de un puente a oscuras—.
El hombre solo bajo el arma y miro a su subordinado que estaba a su lado.
"Es un Gear, abre las puertas"
"¡Abran las puertas!" —Grito el hombre hacia abajo, para luego la pared comenzar a moverse a un costado, estaba sobre una rueda—.
Efectivo pero muy lamentable.
Doy unos pequeños flashes con mi linterna de hombro a Sofía, mientras cruzo a puerta.
Ella entra con el APC, dirigiéndose a donde nuestro destino.
El Sargento bajo las escaleras de mano ancladas al muro y camino hacia donde estaba.
"Defendiendo los archivos" —Hablo de la nada el hombre que nunca se quitó el casco, sacándome de mis casillas—.
"¿Qué?" —Pregunte confundido por lo dicho—.
"Preguntaste que hacíamos, eso es lo que hacemos" —Contesto apuntando con el dedo al edificio atrás de él—.
"Qué cosas, nosotros venimos a explotar el edificio" —Le señalo al APC que se estacionaba cerca—.
"¿Qué dijiste?" —Preguntó alerta, sujetando con más fuerza su arma—.
Lo miro indiferente.
Sé que a esta distancia puedo arrebatarle el arma y noquearlo, o tal vez forcejear hasta someterlo.
Giré levemente mi cabeza, para ver a cierta pelirroja caminando hacia donde yo estaba.
Pero no puedo arriesgar la vida de Sofía, tengo que ser pacífico, por ahora.
"Tenemos una gran caravana de civiles, no muy lejos de aquí, junto a un Mammoth donde los moveremos, pero a la mínima que esa cosa se mueva, lo acribillarán hasta que no sea más que chatarra" —Le comento mostrando las coordenadas de la base provisional—.
"Quieres hacer una distracción" —Captó mi plan el hombre, relajando su agarre—.
"Ya lo estás captando" —Estiro mis brazos sarcásticamente para luego girar para caminar hacia Sofía, que se detuvo a mirar a sus alrededores—.
"Estamos terminando de mover lo último de los archivos a los convoyes, puedes volar lo que queda cuando terminen" —Me comenzó a decir, caminando a mi lado—.
Había mucho movimiento dentro y fuera de los edificios de archivos, eran rápidos, eso debo dárselos.
"Entonces empezaremos a poner los explosivos mientras terminan" —Agrego mientras tomo de los hombros a Sofía, que tenía una mirada perdida—.
La tomo conmigo, sacándola del trance y llevándola al APC.
"¿Significa que vendrán las larvas aquí?" —Preguntó curioso el hombre—.
Ese era el plan desde el principio.
No quería meter a Sofía en esto, pero sabía que no iba a aceptar quedarse atrás.
Una explosión llamaría la atención, pero Gears cercanos harían que los Locust se quedaran el tiempo suficiente.
"Esa es la idea, que vengan para que ignoren a los civiles" —Respondí dejando a Sofía recargada contra el APC para luego yo entrar a comenzar a sacar los explosivos—.
"Ayudaremos, tenemos como objetivo secundario acabar con todos los Locust en la ciudad"
Agradezco a mis adentros por ese regalo.
Se me olvidó que los Gears de los búnkeres tienen el objetivo de matar a los 'rezagados' del Martillo del Alba.
Lo siento, Sofía, pero ellos serán la carnada para nosotros huir.
"Perfecto, los detonaremos cuando los convoyes con los documentos se vayan" —Le respondo mientras sacaba una caja de granadas—.
El hombre solo asintió para volver a su puesto, mientras yo me alejaba al edificio de archivos.
Pasos rápidos se escucharon acercándose a mí y sabía perfectamente a quién les pertenecía.
"¿Entonces nos quedaremos a apoyarlos?" —Me preguntaba Sofía, cargando con una caja más pequeña de explosivo plástico—.
"No, haremos nuestro objetivo y, una vez, nos aseguremos que estarán ocupados aquí, nos iremos" —Le aclaro, mientras subimos las escaleras hacia el gran edificio de archivos—.
Muchos Gears salían cargando cajas con papeles hacia el convoy correspondiente.
De pronto, Sofía se detiene, llegando casi al final de las escaleras de mármol dañado, con una cara perpleja.
"P-pero, ¡¿los dejarás morir?!" —Decía en voz alta, haciendo que los Gears que estaban bajando las escaleras se detengan—.
Miro cansadamente a Sofía para luego hacer un gesto a los Gears, para que continúen, cosa que me hicieron caso.
Con un poco de confianza puedes hacer muchas cosas.
"Si son tan buenos como parecen, estarán bien" —Le respondo en voz más baja mientras señalo al interior—.
Camino más rápido, sabiendo que me seguirá más rápido.
Dicho y hecho, sus pasos volvieron a sonar, esta vez en el piso liso sucio del interior del lobby.
Estaba todo por los suelos, con partes del techo destruidos, pero los muros aún estaban intactos.
Con las decoraciones quemadas o desgarradas.
"Tú sabes que incluso el mejor soldado, puede morir de una bala, los Locust no son un juego" —Me susurra altamente, dejando su caja en el escritorio enfrente de la entrada principal—.
"Sé que no lo son, por eso mismo no podemos quedarnos. No sabemos cuántos son, cuántos seguirán viniendo y por cuánto tiempo, es muy arriesgado" —Contesto caminando a una pared y pego 4 granadas—.
"Son buenos hombres que nos pueden ayudar en nuestra misión" —Intenta convencerme siguiéndome por cada pilar que le colocaba un explosivo—.
Suspiro para girarme donde está ella.
"NUESTRA misión, es sacar a los civiles de esta ciudad y eso es lo que haremos. SU misión es matar a los Locust y eso es lo que les traeremos" —Le aclaro a la mujer, dejando las últimas granadas en la entrada principal—.
"¿Realmente puedes simplemente desperdiciar una vida como si nada? ¿Es que realmente no te importa quién tiene que morir para que vivas tú? —Me vuelve a decir Sofía, tratándome como si fuera un narcisista—.
Y eso no lo iba a permitir.
"¡Tú, Sofía!" —Gritó lanzando la caja vacía a una pared—.
El movimiento brusco sobresaltó a Sofía, pero mantuvo su posición.
"No permitiré que pierdas tu vida creyéndote la heroína de un cuento de fantasía, esto no es una historia donde los buenos sobreviven y continúan felices, deberías saberlo, ya lo vivimos en Halvo Bay" —Dejo bien claro mi posición caminando a donde ella dejó los explosivos plásticos y empezar a poner uno en cada pilar—.
"Y como yo te dije, no necesito que me protejas, sé cuidarme sola" —Declara Sofía, seguro de sí misma, su mirada retándome a que se lo negara—.
"Nos cuidamos ambos, si no fuera por el otro, ambos habríamos muerto hace mucho. Entiende que lo hago para protegerte" —Trato de hacerla recordar, mientras caminaba a poner los últimos explosivos en el centro de la habitación, donde había un gran muro detrás del escritorio central del lobby—.
"¡No soy tu hija, Michael!"
El silencio reinó en el lobby, lo único que se escuchó fue la caja que estaba en mis manos estrellándose contra el suelo.
Regreso mi vista a ella, viéndola petrificada.
Su mirada de desafío paso a una de arrepentimiento.
"M-Michael, y-yo... no fue mi inten-" —Tartamudeaba la mujer, pero no iba a permitir que continuara—.
"Quiero que escuches atentamente, Hendrick" —Agrave mi voz mientras me acercaba a ella a paso lento—.
Esta comenzó a caminar de espaldas, en dirección hacia la entrada principal.
"Yo no soy un puto soldado, soy un sobreviviente, que fue entrenado para matar a la fuerza" —Mi rabia seguía creciendo mientras trataba de controlarlo—.
Mis memorias volvían.
"Tenía el propósito de ser un arma para el gobierno y simplemente acabar con la vida de quien se me atravesara"
Mis puños se cerraban con fuerza.
El rostro de Sofía era de preocupación y terror.
"Pero cambié, para bien, matando solo a quien quisiera dañar a mi hija o a mí, no regresaré a ese yo del pasado" —Mis ojos se ardían y sabía por qué, pero me daba igual—.
"NO"
Di un paso.
"¡ME!"
Levanté mi brazo derecho.
"¡VOLVERÁN!"
Mi puño en el aire.
"¡A USAR!"
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*Clic*
Mi puño estaba incrustado contra el muro, al lado del rostro de Sofía, que me miraba aterrorizada, con su mano en su pistola y esta, estando pegada a mi abdomen.
No tenía el seguro puesto.
El arrepentimiento comenzó a inundar mi ser y me separaba del cuerpo de la pelirroja.
Mi puño estaba sangrando por golpear concreto duro, pero lo ignoraba.
Mis ojos dejaron de arder.
"Solo... haz lo que quieras, ya no me importa. Creí que si sabías por lo que pasé y mis motivaciones, lo entenderías, pero veo que no fue así" —Dejo de mirar, tomando la caja que había soltado antes y tomar los explosivos restantes, para pegarlos en el muro—.
"No... no, Michael, yo-" —Trataba de hablar, pero no quería escucharla—.
Ni siquiera mirarla, su expresión quemado en mi mente.
"Déjalo. Solo déjalo. Coloca las cargas en las paredes y pilares por todas las paredes externas, las internas dan igual, cumple el objetivo y de ahí tienes libre albedrío de hacer lo que quieras" —Tiro la caja vacía al suelo para salir del edificio, volviendo a sentir el frío del exterior—.
Las llamas eran mínimas por esta parte, por lo que sentía la frescura del exterior.
Me sentía decepcionado y muy dolido.
De mí mismo por perder el control y de ella por ignorar todo lo que le conté sobre mí.
Ahora recuerdo por qué no me abría a nadie.
"Nunca cambiarás, no sé por qué esperaba más de ti" —Una voz adolescente me regañaba con disgusto—.
Pequeñas lágrimas salían de mis ojos.
No otra vez.
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2 horas después...
"Está todo listo. Archivos evacuados, puede retirarse Alpha-3" —El sargento daba la orden mirando cómo los convoyes comenzaban a moverse—.
Los que se quedaron eran un destacamento de al menos 25 Gears.
"Copiado, Alpha-2. Nos movemos" —El líder de la caravana de vehículos contesto, cruzando el puente en dirección hacia afuera de la ciudad—.
"¡Gears, retírense a las barricadas!" —El Sargento ordenaba mientras trotaba hacia los grandes costales de arena que se colocaron para refugiarse de la explosión—.
Camino hacia ella y veo a Sofía con un casco en mano, su expresión de arrepentimiento aún en ella, para luego colocarse el casco, evitando que pudiera seguir viendo su rostro.
"Todos a cubierto, no quiero perder más tiempo" —Dije mientras sacaba el detonador y me sentaba detrás de las barreras-
"Espero que tengan suficientes balas y cojones, porque esto se encenderá" —Agrego, prendiendo el botón de encendido—.
"Recomiendo que te pongas esto" —Un Gear me sugería, pasándome un casco, cosa que acepte—.
Me lo pongo y cierro los ojos para tomar un poco de aire procesado.
"Gracias. Activando explosivos, sujétense" —Se escucha un pequeño clic en mi mano para luego comenzarse múltiples estallidos, seguido de uno más grande—.
*BOOOOOM*
El edificio dejó de existir, sus fragmentos volando por todas partes y el humo subiendo.
La onda expansiva nos sacudió contra el suelo y una cantidad grande de polvo llego donde estábamos, qué bueno que pedí el casco.
No veía nada por el polvo, pero el filtro hacía su trabajo dejándome respirar aire limpio.
El terreno estaba lleno de tierra y escombros, los gritos de los Gears eran muy pequeños a comparación del pitido en mi oído por la explosión.
Salgo de cobertura para mirar lo que hicimos, observando solo escombros de lo que antes era un bonito edificio.
Mis oídos se destapaban y para escuchar un gran rugido a la lejanía.
"Ya vienen" —Murmure apretando mis puños—.
No sé si pueda luchar como se debe, no con tan pocos soldados y lo que sea que viene hacia acá.
"El primer paso para cambiar, es darte cuenta de que estás equivocado"
Ya di el primer paso, pero cuál era el siguiente, hija.
NOTA DE AUTOR: Este sería el Capítulo 18, comento que la subida de capítulos serán de manera irregular, tomando en cuenta el tiempo de realización del mismo o del tiempo disponible que tengo para hacerlos. Solo ténganme un poco de paciencia.
Gracias por leer, ZenthicAlpha fuera.
