—IDIOTA! — grito Emma, y le dio una buena cachetada a Liam, que cayó derecho al suelo — ay, creo que me pase

—no, está bien — Liam se puso de pie, con la mejilla roja

—no me gustan esas cosas de golpearte — suspiro Emma — pero lo que me dijiste me enojo mucho!

—perdón — dijo Liam — estuvo muy mal, tú eres mi novia!

—lo sé — Emma sonrió un poco — ven conmigo un rato

Emma tomo la mano de Liam, y lo llevo al tercer piso. Liam sabía a dónde iban, a las cámaras del tercer piso, que ninguno de los chicos sabía para que servían, pero cuando Liam estaba en primer año, una Acromantula vivía ahí con toda su familia. Pero afortunadamente, ya nada vivía ahí, solo el polvo y las antiguas memorias.

—muy bien, ya que estamos en privado — Emma dejo su mochila sobre una mesa empolvada — puedes repetirme lo que le dijiste a Amanda?

—de acuerdo… — Liam se aclaró la garganta, y repitió las palabras

—hmmm, ya, ya — Emma asintió al final — te voy a coquetear, para que veas quien es mejor, yo, obviamente

—pero…

—shhhh — Emma se acercó a Liam, y lo pego a la pared — Liam, sabes, eres muy lindo, con ese cabello tan suave…

—Emma…

—me gusta mucho — dijo Emma — como tú, también me gustas mucho

—tú también me gustas mucho — le dijo Liam — también me gusta tu cabello, es muy lacio!

—y que más te gusta de mí? — pregunto Emma

—bueno… tu personalidad — comento Liam — tu manera de ver las cosas, tus habilidades en el Quidditch, tu optimismo!

—y en lo físico?

—b-bueno… p-pues… — Liam se sonrojo — tus ojos… tu voz… tu… hm, bueno, toda tu me gustas

—puedes ser más específico — susurró Emma — por ejemplo, a mí me gustan tus mejillas, me gusta… tu abdomen, tus brazos — dijo acariciando a Liam en las partes del cuerpo mencionadas — tu cadera…

—Emma… — a Liam se le empezó a acelerar la respiración

—hm, también me gusta eso — dijo Emma un poco más cerca de Liam — cuando te pones nervioso, eres tan lindo, que quisiera besarte al instante, quisiera tenerte en mis brazos, solo para mí, hacerte sentir bien de tantas maneras…

—ay, Emma… — la respiración de Liam se aceleró por completo — t-tómame

—con mucho gusto — Emma le puso la mano en la cadera a Liam — estás muy rojo

—es que me gustas mucho — dijo Liam — quiero… te quiero

—genial — Emma se acercó la cara a la de Liam — entonces demos el paso, juntemos nuestros labios una vez más, hagamos que nuestras almas se fusionen, que las paredes sean los únicos testigos de nuestro más grande amor

—siento una fogata en mi interior — susurro Liam — tus palabras son la madera que alimenta el fuego

—bueno, entonces cocinemos un poco en esas llamas — dijo Emma, y empezó a besar a Liam apasionadamente

La llama de la pasión encendió todo en la habitación, y fue cuestión de tiempo para que se volviera incontrolable.

Septiembre continúo repartiendo sus días, y poco a poco llegaba a su fin. Las clases mantuvieron esa dificultad algo elevada, pero no tanta como para causarles una crisis de sueño a sus alumnos. Durante el resto de mes, los alumnos pasaron por los temas de anteriores años, lo cual servía de maravilla, por qué Liam no se acordaba de cómo hacer un encantamiento desilusionador adecuadamente. Pero fue menos efectivo para Jack, ya que las pociones más antiguas le explotaban la mayoría de las veces, aún que, por fortuna, el profesor Richard no solía quitar puntos.

Y así, el otoño comenzó, y con él, octubre se dio lugar en el calendario. Las pruebas de Quidditch empezaron a estar en boca de todos, en especial de los integrantes de los equipos. Liam era cazador en el equipo, así que Sofía, la capitana, siempre lo molestaba con los entrenamientos al atardecer.

—muy bien, equipo — Sofía aplaudió, en los vestidores del equipo — solo nos falta un buscador, alguna sugerencia?

—que tal Lily? — pregunto Freddy Pendelton, el guardián del equipo — si ya tenemos a uno de los entrometidos, por qué no a dos?

—muy gracioso — gruño Rose Granger

—están en todos lados — suspiro Sofía — en fin, otra sugerencia? — el resto del equipo se quedó callado — vamos, alguien debe de haber!

—que… que tal Amanda? — sugirió Liam — ya que es de nuestra casa

—no se… — Sofía pensó

—yo creo que es buena idea — dijo una rubia, Denise Bennett — ella ha dicho que le gustaría volver a la cancha, verdad Sofía?

—sí, pero… — Sofía siguió pensando

—cuando estaba en Ravenclaw rompió muchas reglas — dijo Sebastián — podría ser un problema

—era joven e impulsiva — dijo Liam — pero ahora no hace eso, además sería… bueno… sería…

—suéltalo Baker, suéltalo — le dijo Rose

—sería una buena defensa contra Emma — dijo Liam apenado

—bueno, que se presente, y ya veremos — Sofía suspiro — mientras tanto, otra hora de entrenamiento!

—otra? — suspiro Liam — ya llevamos dos horas!

—quiero comer algo — suspiro Denise

—DEJEN DE QUEJARSE! — grito Sofía — ¡AL CAMPO, CABRONES!

Fue una hora demasiado tortuosa, pero que al final paso.

—vamos, Amanda, ve a las audiciones! — le dijo Liam a la chica, en el gran comedor

—no se — contesto Amanda mordiendo un buen pan

—dijiste que te gustaría volver al campo, a buscar la snitch por todos lados — Liam sonrió

—no me refería a esa snitch — dijo Amanda — pero si, también me gustaría buscar a la de verdad

—entonces? Solo ve el viernes — Liam vio confundido al pan, inusualmente grande — tienes recomendación directa

—seguro — Amanda por fin arranco un pedazo de pan — ah, está bien, iré

—bien! — Liam abrazo a Amanda — seguro que quedas en el puesto, estaría tan feliz de jugar contigo! Así por fin cumpliremos nuestra promesa de primer año

—la recuerdo — dijo Amanda — ay, Liam, tienes un talento para hacerme sentir bien

—jeje, genial — Liam sonrió — oye, de dónde sacaste ese pansote?

—no lo sé, estaba en la mesa, pero sabe muy bien — comento Amanda — quieres de mi pansote?

—obviamente quiero de tu pansote — Liam le hincó el diente al pan, era duro pero suave a la vez, con un extraño sabor a mantequilla y chocolate, sin tener ninguno de los dos

Tan pronto llegó el viernes, Liam se preparó para las audiciones, pues siempre eran un embrollo. Efectivamente, por la tarde, el campo de Quidditch estaba lleno de alumnos de gryffindor, aún que muchos se fueron al enterarse que solamente había pruebas para buscadores, más de la mitad se fue.

—muy bien, Amanda Hill! — llamo Sofía, Amanda era la última de la lista, entonces la chica paso al frente — lista?

—sí! — dijo Amanda subiendo a su escoba

—muy bien, aquí la va snitch, una, dos… YA! — Sofía lanzo la snitch bien lejos y Amanda despejó al instante — muy bien, ahora queda esperar

—no será tanto — dijo Liam, al lado de Sofía — Amanda es muy buena bus…

—LISTO! — Amanda aterrizó con la snitch en la mano

—COMÓ?! — Sofía vio impresionada la snitch — ah… caray, bueno, vamos a ver los tiempos… EQUIPO, ¡AQUÍ!

—listo — dijeron los demás miembros del equipo, alrededor de Sofía

—muy bien… — Sofía saco la lista

—todos están arriba de los veinte minutos… — susurro Sebastián

—bueno, este tardó diecisiete minutos — dijo Freddy apenado

—Amanda tardo cinco segundos — susurro Liam — de quién es el puesto

—del que tardo diecisiete minutos — dijo Rose — por qué con las decisiones que toma nuestra capitana, no me sorprendería, no es la primera vez

—cállate — susurro Sofía — recuerdas quién nos dio la victoria de la mayoría de los partidos, ¿eh? — Sofía apunto a Liam

—pero lo querías dejar de buscador — gruño Rose

—bueno, ya! — Sofía bufó — Liam, trae a Amanda

—AMANDAAAAAAA — grito Liam, y Amanda estuvo a su lado en un segundo

—qué pasa? — pregunto

—estas dentro del equipo — suspiro Sofía

—de verdad?! — Amanda sonrió

—sí, bienvenida al equipo! — le dijo Liam contento — ven conmigo, voy a darte tu uniforme

—genial! — Amanda río animadamente, y fue corriendo junto con Liam hacia los uniformes

—sí que estaba emocionado — dijo Rose

—pues si — dijo Sebastián — desde siempre ha querido jugar junto con Amanda, deben de estar besándose de la emoción

Mientras tanto, Liam y Amanda corrieron contentos hacia la zona de uniformes. Cuando llegaron, Liam saco un uniforme, de la talla exacta de Amanda.

—listo, Amanda Hill, aquí tienes tu uniforme — dijo Liam extendiéndolo

—muchas gracias — Amanda tomo el uniforme con una sonrisa

—AY, ¡ESTOY MUY FELIZ! — Liam se lanzó a abrazar a Amanda — por fin vamos a jugar juntos!

—yo también estoy muy feliz — Amanda correspondió el abrazo — había querido esto desde hace tanto tiempo!

—va a ser genial — dijo Liam — vamos a poder ganarle a Emma en su propio juego!

—eso será lo mejor de todo! — río Amanda — tú y yo vamos a poder con esa tal Brown, desde ahora será solo una mancha café para nosotros!

—siiiiii! — Liam empezó a saltar contento, y Amanda le siguió

—VAMOS! — dijo Amanda

—oye, vamos a celebrar al gran comedor — le dijo Liam — y si no hay comida, prepararé algo!

—el equipo nos estará esperando? — pregunto Amanda

—que importa? — río Liam — vámonos!

—que malo — Amanda sonrió — vamos entonces!

Así, los dos subieron a su escoba y escaparon del campo de Quidditch.

Pero para el lunes siguiente, había otra prueba, las pruebas para el equipo de Slytherin. Emma estaba en compañía de sus dos únicos integrantes del equipo, Deryn Ashcroft y Marth Langley.

—muy bien, todos, atención! — grito Emma, y todos los aspirantes hicieron caso — a ver, estamos buscando dos cazadores, dos golpeadores… vaya, sí que nos hacen falta jugadores — suspiro — ok… vamos a empezar, los cazadores, arriba, Deryn, tu revisa a los golpeadores

—a la orden jefa — Deryn avanzo — LOS IDIOTAS QUE QUIERAN SER GOLPEADORES, ACOMPAÑENME!

Todos los aspirantes empezaron a moverse, esparciéndose. Emma puso a los cazadores en una fila en el aire, y empezaron a lanzar tiros contra Marth. La pelirroja supervisaba todos los tiros, pero en eso, escucho algo de su interés.

—EY! ¡SETH! — Grito Lily Potter desde las gradas, y un chico la vio desde el suelo

El chico se hizo un lío con su escoba, dio varias patadas al suelo, pero no despegó, hasta que meneo un poco la escoba y por fin consiguió volar. Subió con cuidado y se acercó a Lily, que lo esperaba con una sonrisa, al lado de una amiga. Emma se acercó disimuladamente, por si le daba alguna poción de suerte.

—con que al final si te anotaste a las pruebas — le dijo Lily

—sí, obviamente voy a quedar dentro — dijo el chico de aparente nombre Seth, Emma le dio un rápido vistazo, tenía dos cortinas de cabello negro azabache, le recordaba un poco a Liam en su cuarto año — ya tenía un puesto, pero tenía que estar aquí para disimular

—claro — Lily río un poco — mucha suerte, espero que te vaya bien, te estaré viendo

—observa atenta — Seth sonrió — tal vez falle un poco para que los demás tengan oportunidad

—jaja, eres muy amable — dijo Lily contenta — ve, aquí te espero

Seth volvió a la fila, y Emma pensó que no lo iba admitir ni con cincuenta litros de hidromiel encima.

Todos siguieron tirando, aún que Marth paraba todas las Quaffles. Pero llegó el turno de un chico alto y fornido, de cabello ridículamente rubio. El chico logro meter quince tantos, y Emma quedó bastante impresionada. En comparación, el chico de aparente nombre Seth no pudo meter ni uno, ni siquiera pudo tirar bien la pelota.

—muy bien, creo que es suficiente — dijo Emma, ya con los pies en el campo — tienes a los golpeadores, Deryn?

—sí, dos chicos de tercero — Deryn sonrió — Jareth Taylor y Eric Morgan, son buenísimos!

—de acuerdo, de acuerdo — Emma anoto en su tablilla

—y los cazadores? — pregunto Deryn

—bueno, hay buenos candidatos — Emma miro la lista — tú qué opinas, Marth?

—el rubio es bastante bueno — dijo Marth — seguro con eso vencemos de una vez a Liam

—sí, seguro… — Emma se detuvo en un nombre — este tal Jude Russell me agrada como cazador, logro meter unos cinco tantos

—sí, a mí también me convenció — Marth sonrió — y además…

—ey — dijo el chico rubio, interrumpiendo a Marth — qué tal? Me quedé con el puesto, ¿no?

—sí, seguro! — dijo Deryn con una sonrisa, y sonrojada — verdad Emma, verdad que sí?

—bien, oye, ya que estamos aquí — el rubio miro a Emma — que te parece si pasemos y te convenzo de entrar?

—no — dijo Emma

—vamos, será un breve… paseo — el rubio guiño un ojo

—de que año eres? — pregunto Emma, pues el chico era bastante alto, casi de su altura

—quinto — contesto — y soy Raymond Powell, preciosa

—aja — Emma puso en blanco los ojos — ya terminaste?

—nah

—vete ya — gruño Emma — ahora decido quién entra, mientras largarte

—claro — Raymond sonrió y se fue tranquilamente

—ugh, a ver… — Emma volvió a revisar la lista

—oye, disculpa — el chico de nombre Seth volvió a interrumpir

—AHORA QUE?! — gruño Emma

—vengo a decirte que me aceptes en el equipo — Seth miro a Emma con decisión

—eres pésimo — le dijo Emma — no te voy a poner

—vamos! — dijo Seth — tengo que… una amiga, a la que le prometí entrar… no te importa, solo dame el lugar

—no

—por favor — suspiro Seth — mejoraré, haré lo que sea!

—que amiga? — pregunto Emma

—una amiga — gruño Seth

—es esa Lily Potter? — Emma sonrió un poco

—tal vez — respondió Seth apartando la mirada

—hmmm, bueno, lo pensaré — suspiro Emma — ya, vete

—de acuerdo — Seth se fue, molesto

—déjalo — dijo Deryn — no somos la caridad, vamos a meter a Raymond

—si! ¡A el! — Marth sonrió

—lo voy a pensar — Emma se dio la vuelta

—pero Raymond es la mejor opción! — dijo Deryn

—que lo voy a pensar, dije — Emma subió a su escoba — ahí nos vemos

Emma despegó rápidamente, y se alejó de ahí rápidamente.

Las horas pasaron, y la noche llegó. Emma estaba en las gradas del campo de Quidditch, viendo el cielo estrellado, con Amanda a su lado. La castaña estaba leyendo un libro, un manga erótico que Odette le había conseguido. Las dos estaban comiendo papitas fritas, que habían robado de una entrega que Liam iba a hacer.

—hmmmm, Mandy, a quien crees que deba escoger? — le pregunto Emma — al que me quiere follar, pero es súper bueno en Quidditch o al que no sabe una mierda, pero quiere conquistar a Lily Potter

—obviamente al que quiere conquistar a Lily Potter — contesto Amanda tomando una papita

—verdad?! — Emma tomo otra papita — yo también estaba pensando en eso

—es la mejor opción — dijo Amanda — solo dale unas clases de cazador y eso

—somos buscadoras, Mandy

—y tú no tienes un novio que es cazador? — suspiro Amanda pasando de página

—tú crees que Liam le quiera dar clases? — dijo Emma — ya le da clases a la mini Odette

—pues ya veremos qué hacer — Amanda miro a Emma — oye, Liam y tú hacen esto? — dijo enseñándole un panel del manga

—eh… — Emma miro al panel, luego a Amanda — no, pero es una buena idea, tal vez lo intente más tarde

—genial — Amanda regreso a su lectura — por cierto…

—no voy a dejar que te lo folles — suspiro Emma

—bueno, ¿qué tal si está vez era la buena? — dijo Amanda — en fin, tu mete al mini Snape al equipo, a veces los que menos prometen son los que más consiguen

—tienes razón — Emma sonrió — que buena amiga eres

—por eso somos mejores amigas, ¿no? — Amanda sonrió

—por eso! — Emma la sacudió un poco — que noche, ah… ahora tengo sed

—pues adivina qué traje — Amanda saco de su mochila un par de botellas — cerveza de mantequilla

—sí que me hacía falta una — Emma tomo una botella y la destapó — salud!

—salud — Amanda también destapó la botella, y le dio un buen trago

—hmm, oye, por qué están leyendo eso conmigo? — le pregunto Emma

—es emocionante — contesto Amanda — a mí me gustaría que Liam llegara un día y me dijera eso, ay, que ilusión

—creo que estás mojando un poco el asiento — suspiro Emma — aún que la idea de un Liam así también me gustaría, pero créeme, es tan lindo cuando se pone todo rojito cuando le digo muchos cumplidos

—te encanta ser la dominante, ¿no? — dijo Amanda, para posteriormente llenarse la boca de papas fritas

—sí jejeje — Emma río un poco sonrojada

La noche pasó de la mejor manera para las amigas, que disfrutaron de más charla constructiva, en donde Amanda confesó bastantes cosas que sentía acerca de Liam.

Al día siguiente, después de clases, Emma buscaba por todos lados en la sala común, se encontró con Raymond, que además de coquetearle a Emma, le pregunto por su lugar en el equipo, y la chica respondió con una simple acción; un puñetazo en la cara. Pero siguió buscando, hasta que encontró al chico que buscaba.

—ey — dijo Emma enfrente de Seth, que estaba leyendo un libro

—sí? — Seth bajo el libro, y en su cara se pudo ver una expresión de desagrado

—estas dentro del equipo

—que?! — Seth la miro impresionado — de… verdad?

—aja, el viernes tenemos nuestro primer entrenamiento, así que te quiero ahí a las cinco — exigió Emma — ni un minuto tarde, eh

—claro — Seth asintió

—y ya, adiós — Emma se dio la vuelta y se fue de la sala común

La semana continúo, y Emma estuvo pensando en qué hacer con el joven Seth, que no parecía para nada hábil con la escoba. Liam le ofreció ayuda a la pelirroja, pero la chica le dio un buen ramo de insultos.

—YO SOLO QUERÍA AYUDAR! — Liam se rompió a llorar — POR QUE ME INSULTAS SI YO TE AMO?!

—perdóname, pensé que… es que… estaba con tantas cosas que… me confundí Liam, perdóname!

—POR QUÉ?! — Liam se limpió las lágrimas

—ya, Liam, perdóname — suspiro Emma

Liam continúo llorando otro rato, y después por fin perdono a Emma, y los dos terminaron besándose con pación, como siempre, opinaba Jack.

El viernes llegó de nuevo, y el nuevo equipo se reunió. Lastimosamente, el único problema fue que Seth era pésimo en el deporte. La chica termino cansada de tanto gritar, incluso Liam le preparo una poción para la garganta, que no era de tanta calidad como las de Emma, pero al menos servía.