¡Saludos, queridos lectores!

Lamento mucho no haber podido actualizar la semana pasada, pero hoy subiré más de dos actualizaciones esta semana a modo de compensación n.n

No haré muy extensa la introducción para poder permitirles disfrutar de la historia. Sólo les recordaré que en las notas finales, dejaré la lista de los fics que estaré actualizando el día de hoy.

Sin más por el momento, los dejo con la historia n.n


Tras aquella plática, Sakura no dijo más nada, porque se quedó muy preocupada de pensar que Sasuke pudiera estar feliz sin ella. Es decir, ella había estado triste con su ausencia y muy enojada con la terapeuta por haberlo sugerido, pero cuando ella corrió a buscarlo cuando el periodo terminó, él no tuvo ningún gesto de simpatía hacia ella.

¡No! Itachi le había dicho que Sasuke estaba muy estresado porque estaba comenzando un nuevo proyecto. Ella estaba segura que su marido debía amarla, porque si no fuera el caso, la habría dejado hace mucho tiempo, por ejemplo, cuando se embarazó, pudo haberla abandonado o cuando le dieron la noticia de que no había bebé en el saco amnióticodebió dejarla por no poderle dar un hijo.

Definitivamente él debía amarla si se había quedado junto a ella después de ello y que habían experimentado una pérdida similar de otro embarazo fallido. No podía creer que una separación de un mes, y mucho menos después de ocho años de matrimonio en que jamás se separaron, él no fuera a extrañarla.

—¿Has comido aquí antes? —Itachi le preguntó cuando llegaron al restaurante. Él no había interrumpido los pensamientos de Sakura durante el trayecto porque se daba cuenta que ella estaba reflexionando.

—No —respondió la pelirrosa cuando vio el lugar.

—Venía aquí de vez en cuando cuando vivía en Konoha. Tenía una comida excelente, pero hace varios años que no vengo, así que espero que la comida siga siendo tan buena como recuerdo.

Ambos entraron al restaurante, tomaron una mesa e hicieron su pedido antes de volver a charlar. Es decir, no se quedaron callados todo el rato, más bien se limitaron a hacer algunos otros comentarios banales, antes de que Itachi recibiera una llamada.

Él la tomó frente a Sakura y ella pudo intuir de inmediato que la persona del otro lado del teléfono debía tratarse de su pareja, porque le estaba confirmando su hora de vuelo, de llegada y que se verían en la casa. La verdad, ella llegó a dudar de que se tratara de esa persona, pues Itachi no sonaba afectivo mientras hablaba, pero pensando en aquello de que él se había rendido, no le sonaba descabellado.

—¿Está todo bien? —preguntó Sakura. No quería ser entrometida, pero quería darle apoyo emocional a su cuñado.

—Sí. Es sólo que mi pareja esperaba que volviera hoy mismo y quería saber mi horario de llegada al país —respondió Itachi— No le vi mucho caso hacerlo, ya que estaría trabajando y de todas formas no nos veremos hasta mañana por la noche.

—Quizá se sienta un poco decepcionada que no te sientas entusiasmado de volver con ella —sugirió Sakura— Es a lo que me refería con darle prioridad a la pareja, la haces sentir importante.

—Es la primera vez en ocho años que paso más de dos días en mi ciudad natal y, como dije, no nos veremos sino hasta mañana por la noche cuando vuelva del trabajo —comentó el varón— Ver a algunos amigos que hace años no veo me parece más importante que esperar en casa a que vuelva del trabajo para hablar. Además, llegaré a casa mañana antes de su hora de salida.

—¿Ves? Estás anteponiendo a tus amigos antes que a ella. Aunque en lo práctico tengas razón, significaría mucho para ella que volvieras tan rápido como puedas y hagas un esfuerzo por irla a ver al trabajo, invitándola a comer, por ejemplo. Especialmente en una situación tan delicada como en la que están de separación. De esa forma le dices que aún la amas mucho.

—Quizá tendrías razón si el motivo de nuestra separación, fuera a causa de que dudáramos del amor del otro, pero no es el caso —respondió Itachi— Además, siguiendo tu lógica, debería pedir el día en su trabajo para recogerme en el aeropuerto, ¿no es verdad?

—Pues…

Sakura se quedó muda y al poco el mesero llegó para servirles sus bebidas.

—Si te lo preguntas, no, no se enojó conmigo por regresar hasta mañana. Sólo pensó que tomaría el primer vuelo disponible y quería asegurar los horarios para saber en qué momento llegaré —explicó el mayor— Tampoco me siento mal de que no se tome el día por mí en el trabajo. Ambos podemos esperar para vernos porque sabemos que el destino de nuestra relación puede esperar unas horas.

—¿No debería ser lo más importante para los dos?

—Es importante, pero en estas circunstancias no es lo más importante, porque si al final terminamos, como personas individuales vamos a seguir necesitando trabajo y amigos —respondió Itachi— Además, sería muy infantil de nuestra parte tomar una decisión precipitada sólo por no esperar unas cuantas horas, especialmente cuando originalmente estaríamos separados tres meses, no dos semanas.

—¡¿Tres meses?! —exclamó Sakura sorprendida.

—Ambos necesitábamos salir de nuestra rutina para asegurarnos que extrañamos al otro y no a la costumbre de estar juntos. Pensamos que un mes sería poco por el tiempo que llevamos.

—¡Ah! Pero dices que se reunirán después de dos semanas de separación, eso quiere decir que se dieron cuenta que no pueden estar sin el otro. ¿No? —preguntó entusiasmada— Es que tres meses es mucho y puedo entender que les cueste trabajo, yo no habría podido sobrevivir el mes sin Sasuke-kun, de no ser que lo vi de vez en cuando.

—Si supieras la situación, estoy seguro que no serías tan positiva con mi relación —Itachi sonrió, lo que llamó mucho la atención de la mujer, pero se abstuvo a decir nada porque el mesero llegó con su pedido.

—¡Oh! No me digas que vas a dejar a la pobre. Si ella te pidió volver para hablar se decepcionará mucho cuando se lo digas y será todavía peor si fuiste tú quien le pidió hablar antes del tiempo acordado.

—Por lo que nos dijimos la última vez que hablamos y acordamos la separación, pienso que será una ruptura de acuerdo mutuo —respondió Itachi— De alguna forma, ya lo sabíamos y creo que pensó como yo, que esperar tres meses para hacerlo definitivo, era una pérdida de tiempo.

—Yo… lo siento mucho —dijo Sakura muy apenada y le dio un bocado grande a la sopa.

—No es tu culpa, no te sientas mal, a veces las relaciones no funcionan, es natural —espetó el varón soltando una risita— Pero mírate, no pongas esa cara que pareces más triste que yo.

—¿No te duele?

—Sí, pero ya no como al principio. Habíamos estado mal un tiempo, así que hemos tenido tiempo para pensar las cosas y asimilarlo. Además, estando aquí también puse mis sentimientos en orden y sé que seguirá doliendo un tiempo más, pero estaré bien.

Ambos comieron sus platos en silencio, pues si bien Sakura no dijo nada, Itachi podía notar en su rostro lo incrédula que estaba ante sus palabras.

—¿Por qué dudas? —le preguntó cuando ya casi habían terminado de comer.

—¿Dudar? ¿De qué?

—He notado que no creíste mis palabras sobre cómo me sentía por la ruptura y parece que has estado pensando en ello.

Sakura se mostró avergonzada por no haber podido disimular mejor en su rostro lo que estaba pensando, pero al no poder pensar en una excusa, decidió responder con sinceridad a su cuñado.

—Es que jamás he visto a nadie que asimile una ruptura como tú lo haces y me pareció tan extraño ver cómo aceptabas la separación con tanta tranquilidad… Es que yo simplemente no pude y fui forzada a hacerlo.

—Mi pareja y yo siempre hemos respetado la individualidad del otro. Éramos un equipo, pero seguíamos siendo dos individuos. Con ello en mente, aunque duela una separación, es fácil acceder a realizarla porque tenemos nuestras propias actividades para seguir con nuestras vidas —explicaba Itachi— Si nuestra vida dependiera únicamente de nuestra pareja, una separación habría sido complicada y ya no sabríamos si es una dependencia emocional o amor. Por ello, aunque nos separemos y rompamos, no importa si duele, tenemos más en nuestra vida para seguir avanzando —él sonrió— Es por ello que te sugiero que busques actividades y metas para ti, evitando centrar tu vida en lo que hace o no hace mi hermano. No importa si se divorcian o no, después de su separación, eso va a ayudarte a que tengas tu vida como individuo y también te ayudará a ser feliz.

—¡No digas eso! Suena como si quisieras que nosotros también fallemos en nuestra relación —acusó Sakura exaltada— Si no me centro en Sasuke-kun, es cuando más probabilidades hay de que esto termine. Yo aún no me rindo.

—Lo que quiero es que ambos sean felices.

—Yo soy feliz con Sasuke-kun, lo que realmente me está matando es la separación. Quizá tú te rendiste rápido porque no la amabas lo suficiente o porque no llevaban el mismo tiempo que Sasuke-kun y yo, pero nosotros llevamos nueve años de casados. Un mes es demasiado tiempo para estar separados y estoy segura que me extraña tanto como yo a él.

—¿Eso piensas?

—Quizá si al menos estuvieran casados, tendrías una mejor idea por lo que estamos pasando.

—¿Qué diferencia hay entre ustedes casados y nosotros viviendo juntos?

—La boda y el tiempo, por supuesto. Si no están casados, no hay compromiso y entiendo que no estuvieran casados aún, si llevaban… ¿cuánto tiempo llevaban juntos? —preguntó Sakura al darse cuenta que no sabía ese dato.

—Desde novios once años, pero cumplimos nueve años viviendo juntos hace dos meses —respondió Itachi dejando a Sakura callada al no esperarse tal respuesta. Ella pensaba que sería una relación de unos meses, quizá un año.

—¡Ahí está el problema! ¡No le pediste matrimonio después de tantos años! —señaló cuando pudo salir de su asombro— Ella debió cansarse de esperar que te le propusieras —aseguró— Si la amas, pídele matrimonio en cuanto la veas y verás que todo se solucionará.

—Sakura, no me lo tomes a mal, pero desde que te hablé de mi relación, has estado asumiendo cosas sin saber lo que realmente ha pasado —apuntó el hombre con calma— Si has asumido cosas con Sasuke sin hablar con él primero de las cosas, puedo entender por qué han tenido problemas en su matrimonio.

—Tu también estás asumiendo cosas de mi matrimonio —acusó la pelirrosa dejando de comer— No sabes por qué tuvimos que ir al terapeuta.

—No lo sé con exactitud, Sasuke tampoco me ha dicho mucho sobre qué los llevó a ese punto, pero sí sé, por lo que he hablado con ambos, que no piensan igual sobre la separación.

—Apenas hablas con Sasuke-kun desde antes de que te fueras, mi difunta suegra me lo dijo. ¿Cómo podrías saber lo que él piensa? —dijo Sakura indignada— Yo lo conozco desde hace dieciséis años y llevamos nueve casados sin ninguna separación hasta apenas hace un mes —puntualizó— Pienso que tu eres el que asume cosas desde la relación que no has sabido mantener por no pedirle matrimonio a tu novia.

—Ni mi pareja ni yo queremos casarnos. Con ello en mente ¿por qué le pediría matrimonio cuando nos comprometimos como una pareja al irnos a vivir juntos?

—¿Qué mujer no querría casarse? Sólo las personas que temen comprometerse son las que no se casan.

—Estuve comprometido un año con mi novia de la infancia porque nuestros padres querían que organizáramos una boda grande. Ella y yo queríamos algo sencillo, pero cedimos a las peticiones de ellos porque igualmente estaríamos juntos. Nos iba a llevar más de un año organizar todo, pero ella murió en un accidente —Itachi le narraba con tranquilidad a diferencia de Sakura que parecía alterada. Sin embargo, al escuchar la anécdota se vio sorprendida— Respetando los deseos de nuestros padres, no nos casaríamos hasta organizar la boda grande, no vivimos juntos y tampoco tuvimos hijos porque "ya habría tiempo después de la boda", pero no pudimos hacer nada de ello. Después de eso ¿por qué querría casarme en una ceremonia llena de gente que quizá ni le simpatice para firmar un papel con condiciones que se supone que toda pareja debería cumplir casada o no?

—Yo no…

—En mi experiencia, no vale la pena perder el tiempo. Por otro lado, mi pareja salió de un mal matrimonio que duró cinco años. Él le celaba terriblemente y trataba de presionarle para tener hijos porque decía que con ello se solucionarían todos sus problemas maritales —Itachi siguió explicando— ¿Crees que era feliz con alguien que le vigilaba día y noche por celos? Cuando pidió el divorcio, tardó un año en conseguirlo porque él no quería dárselo y puso muchas trabas legales para evitar que ocurriera. Le llevó un tiempo más en conseguir una orden de alejamiento y el que se fuera a las Flores fue parte de su solución para evitar que su ex le encontrara —Sakura se quedó muda— ¿Crees que querría pasar por algo parecido si las cosas no iban bien entre nosotros después de esa experiencia? Desde el principio, ninguno quiso casarse y a la fecha mantenemos ese deseo, así que no, el matrimonio no es la razón ni uno de los motivos de que terminemos.

—Aún así, no has luchado por ella —insistió Sakura.

—No quiere una familia y yo sí.

A Sakura le costaba trabajo asimilar que una mujer no quisiera tener hijos, pues toda su vida había estado convencida de que la máxima aspiración de una mujer, era ser esposa y madre.

—¿Y no has pensado que quizá no quiera hijos porque no están casados? —fue la única explicación que le vino a la mente, porque aunque Itachi le había dicho los motivos por los que ninguno quería casarse, ella estaba segura que amar sin desear todo aquello era impensable.

—Tiene cuarenta y cuatro años y no quiere hijos porque no le gustan los niños, por su edad…

—No puede tenerlos —dijo impactada, no sólo por oír que no le gustaran los niños a esa persona, sino porque le era impensable una pareja con diferencia de edad tan marcada donde la mujer fuera la mayor.

—No, lo otro que has estado asumiendo, es que mi pareja es una mujer.

—¿Sasuke-kun lo sabe? —preguntó tartamudeando porque no sabía qué decir al respecto. No es que no hubiese oído antes de las parejas homosexuales, pero era la primera vez que interactuaba con una.

Itachi asintió.

—¿Ahora entiendes a lo que me refiero con mi sugerencia? Si no hablas con los demás, no asumas lo que tu crees porque puedes equivocarte —señaló el varón— Tampoco quieras imponer tu forma de pensar a los demás, porque habemos muchas personas en el mundo y todos pensamos diferente.

—¡No! ¡Lo que tú estás sugiriendo es que mi matrimonio se va a terminar sólo porque tu relación se terminó! —exclamó Sakura enfadada levantándose de la mesa— Amo a Sasuke-kun y voy a pelear por nuestro amor hasta el final. Tu relación no es la misma que la nuestra.

Sakura tomó su bolsa y salió del restaurante a toda prisa. Itachi, por su parte, soltó un suspiro pesado.

—Intenté ayudarte hermanito —murmuró el varón, porque de antemano sabía que Sasuke iba a pedirle el divorcio y había querido que Sakura pudiera ir pensando un poco en la idea para no alargar el divorcio más de lo necesario, pero él realmente no podía hacer mucho si ella no quería aceptarlo.

Itachi, lo único que esperaba, era que al menos dejarle algunas ideas a su futura ex cuñada, ayudara a que le fuera más fácil asimilarlo cuando todo ocurriera.

Por otro lado Sasuke había seguido con su trabajo, como siempre, lo usaba para distraerse. Sin embargo, de vez en vez, no podía evitar sentirse ansioso al saber que esa chica estaba a tan sólo unas puertas de su oficina y habría que decir que se sintió todavía más inquieto cuando unas horas antes de la hora de salida, Juugo, Kimimaru y sus respectivos asistentes, tuvieron que reunirse para analizar los avances del día, así que sí, tuvo que estar en la misma habitación con esa chica.

Él trató de mantenerse centrado en lo que sus subordinados le reportaban y en general podía manejarlo, pero las veces que Juugo le pedía a la chica que explicara algo o entregara algo, era cuando Sasuke se sentía desestabilizado.

—¿Tienes el plan que entregó Jirōbō a la mano? —Juugo se dirigió a la pelirroja que llevaba en la mano varios folders.

—Sí, un momento.

—Apenas es un esbozo, pero ya que quieres estar seguro de estas cosas, pensé que te gustaría verlo antes de que se siga desarrollando.

—Aquí está —Karin estiró el folder a su jefe inmediato.

—Dáselo a Sasuke junto al reporte que envió Tayuya. También lo trajiste ¿Verdad? —indicó Juugo a la pelirroja, quien después de asentir, se puso a buscar lo solicitado entre las cosas que llevaba en las manos— Fue muy rápida con su reporte. Ya lo revisé y todo parece en orden. Sólo falta tu visto bueno para que se proceda con la fabricación.

Juugo continuó hablando, pero Sasuke volvió a distraerse cuando la chica, sin mirarlo a la cara, le entregó ambos folders. Aquella era la primera vez en todo ese tiempo que él recibía algo directamente de las manos de la pelirroja y ambos dieron un respingo porque durante ese breve momento en que hubo la entrega, sus manos se rozaron.

—¿Pasa algo? —preguntó Kimimaru que notó lo ocurrido.

—Nos dimos un toque —respondió la pelirroja con rapidez y soltó una risita forzada.

Los presentes le restaron importancia a lo ocurrido y siguieron dando sus reportes, sin embargo, Sasuke no podía quitarse de la cabeza lo rápida que ella era para dar explicaciones, como cuando convenció a Sakura de que no había pasado nada entre ellos.

—¿Tienes alguna duda o indicación? —preguntó Kimimaru cuando había finalizado su explicación.

—No por ahora —dijo mirando el reloj— Terminen hoy labores y mañana quiero a todos temprano.

—¿Estás seguro? —preguntó Juugo confundido, pues originalmente Sasuke había dicho que no se irían hasta que él aprobara todos los reportes y en ese momento, sólo los había oído a grandes rasgos. Se suponía que debía leer todos.

—Sí. Los quiero a todos mañana puntuales y frescos, así que descansen bien —indicó con firmeza— Yo tendré todo revisado para cuando lleguen a la oficina, así que prepárense.

Juugo y Kimimaru se miraron confundidos por el cambio de opinión de su jefe, pero no alegaron y dieron la indicación a sus subordinados que Uchiha les había dado.
Sasuke, por su parte, se quedó en la oficina mirando el montón de folders en su escritorio.

Había enviado temprano a todos a casa, menos a su asistente porque temía que tener a la pelirroja cerca, iba a distraerlo, prefería quedarse solo para poderse centrar mejor en ese proyecto tan importante aún si de repente el recuerdo de la chica volvía a su mente, especialmente si pretendía tener todo listo antes de encontrarse con su hermano en el restaurante en el que habían acordado.

—Adelante —Sasuke invitó a pasar a quien llamó a la puerta, pensando que se trataba de Hiro, pero en su lugar, vio a Juugo entrar— ¿Qué haces aquí?

—Te veías distraído y pensé que querrías que me quedara para ayudarte —respondió el hombre.

—Estoy bien. Sólo que trabajo mejor estando solo.

—Sí, eso lo sé bien, pero quizá tú también deberías irte temprano a casa. Fue un día muy agobiante para ser el primer día del proyecto.

—Mañana necesito salir puntual. Si no reviso esto ahora, será problemático irlo dejando —respondió el azabache.

—¿Tienes cita con la terapeuta de pareja? —preguntó Juugo que estaba al tanto de la situación aunque no tuviera los detalles.

—Sí y espero que sea la última cita.

—En ese caso, me quedaré a ayudarte —respondió el varón sentándose frente al escritorio y tomando uno de los folders.

Ninguno de los dos eran habladores, así que pudieron concentrarse plenamente en el trabajo, pues aún si Sasuke tenía en mente a la pelirroja, el mencionar la cita con la terapeuta le dio muchas motivaciones para centrarse mejor. Es decir, su matrimonio estaba por terminarse y eso significaría un peso menos sobre sus hombros.

Eso sí, no descartaba que el divorcio pudiera ponerse difícil, pero entre más rápido pasara por ello, más rápido terminaría.

—Mañana nos veremos a primera hora —comentó Sasuke cuando habían terminado con el trabajo.

—Claro.

—Juugo —llamó el azabache y este, que reunía los folders para guardarlos y tenerlos listos para el día siguiente, volteó— Tu asistente…

—¿Qué tiene Karin?

Hasta ese momento fue que Sasuke se dio cuenta que no tenía nada que hablar de ella. Es decir, quería hacerle preguntas a Juugo sobre la chica para poder hablar con ella en otro momento, pero no supo qué preguntar porque ¿de qué se supone que iba a hablar con esa chica? ¿Del sexo que tuvieron hacía un año? ¿De que Sakura por poco la golpeaba? ¿De que él se quedó con su prenda interior?

Definitivamente no había nada que ellos tuvieran que hablar. Aquel encuentro de hacía un año había sido algo de una noche y que el destino los pusiera a trabajar juntos, no los hacía pareja, amigos… ni siquiera llegaban a conocidos. Sólo eran dos personas que hablaron una vez y nada más.

—¿Es competente?

—Sí. Aún le faltan varias cosas por aprender, pero es rápida aprendiendo, muy observadora y minuciosa con los detalles —respondió Juugo que si bien le resultaba una pregunta extraña viniendo de Sasuke, al mismo tiempo pensó que quizá sólo quería confirmar que no estaba teniendo problemas como con el asistente previo— También es un poco soberbia y dura con otros, pero de momento nada que haya causado un verdadero problema.

—Encárgate de que haga bien su trabajo.

Juugo asintió sin darle mucha importancia y tras esperar a Sasuke, ambos salieron hacía el estacionamiento para cada uno tomar su coche. Ahí se despidieron con un ademán y el azabache se subió a su carro.

Al mirar la hora en su reloj de pulsera, vio que iba algo tarde, así que envió un mensaje a su hermano y ajustó el espejo retrovisor antes de arrancar el coche. Sin embargo, cuando llegó al restaurante, su celular comenzó a sonar. Era Sakura.

—Llegué a pensar que te quedarías en el trabajo, así que ya ordené —Itachi recibió a su hermano. Él ya había comenzado a cenar— Pero me alegra saber que pudiste venir aunque fuera tarde.

—¿A qué hora te vas mañana? —preguntó Sasuke sentándose a la mesa mientras su hermano llamaba al mesero para que le tomaran la orden.

—Mi vuelo sale a las siete de la mañana.

—¿Estarás bien? —preguntó a su hermano, pero el mesero llegó y Sasuke hizo su orden antes de que Itachi contestara.

—No te preocupes por mí. Kisame no es el tipo de persona que hace escenas o haga dramas. Por el contrario, ambos preferimos ser directos.

—Eso no…

El celular de Sasuke comenzó a sonar y con desagrado, miró la pantalla. Él creía haber apagado el teléfono en el estacionamiento, pero al parecer se equivocó.

—Deberías contestarle —sugirió Itachi que había alcanzado a ver el nombre en la pantalla.

—¿Para qué?

—Para decirle que no irás a la casa. Ella parecía convencida de que estabas ansioso por volver.

—¿Hablaste con ella? —preguntó el menor confundido.

—Tuvimos una charla que no fue del todo bien, pero tengo esperanzas de que le sirva en el futuro.

—¿Qué le dijiste?

—Que debe pensar más en ella misma.

—Espero que al menos a ti te oiga, porque a mi no me ha resultado.

—Parece ser que nuestros padres también se metieron en su cabeza, así que no seas tan duro con ella.

—He hablado con ella más de una vez para que haga algo fuera de la casa y lo único que hizo en estos años, fue tomar clases de arreglos florales —comentó Sasuke mientras su celular seguía sonando— Lo dejó porque se le metió en la cabeza que la estaba engañando y comenzó a venir a la oficina a darme visitas sorpresas y comidas.

—¿Tuviste una aventura? —preguntó Itachi curioso.

—No. Todo estaba en su mente.

—¿Nunca deseaste a otra mujer? Creo que sería lo más natural si no estabas feliz a su lado.

—Una vez…

Iba a contarle lo que había ocurrido hacía un año, pero el celular comenzó a sonar de nuevo.

—Sólo dile que no irás o se quedará preocupada —sugirió Itachi— Después puedes apagar el teléfono.

El más joven de los Uchiha miró el aparato y sin ganas, contestó.

—Sasuke-kun…

—No iré. Nos veremos hasta la cita con la terapeuta.

—Pero se supone que la separación terminó. ¿Por qué no vuelves? —preguntó Sakura con la voz quebrada.

—No quiero volver.

—Pero…

—Mañana hablaremos de esto. Por favor deja de llamar —pidió el azabache y sin darle oportunidad a Sakura, colgó y apagó el aparato.


¿Sasuke buscará un acercamiento fuero de lo laboral con Karin? ¿Qué tan competente serás Karin? ¿Cómo irá la sesión de terapia en pareja de Sasuke y Sakura cuando se vean? ¿La plática que Itachi tuvo con Sakura servirá para que ella pueda tener un enfoque diferente de su matrimonio? ¿Qué otras preguntas les han nacido al leer el capítulo?

Me encantará leer sus teorías y dudas en los comentarios n.n

Espero que el capítulo haya sido de su agrado, y si han terminado de leerlo y aún no están el resto de los capítulos que enlistaré más adelante, deben tener paciencia ya que como siempre les he comentado, me toma cierto tiempo subir los capítulos n.n

Historias que actualizaré el día de hoy:

*El cliché de los gemelos (doble actualización)

*Apuesta XL

*No quiero sólo una tregua

*El concubino de la Princesa

Sin más por el momento, me despido n.n

¡Hasta la próxima actualización!