Capítulo 5: La Promesa

Ambos seguían sentados alrededor de la hoguera, admirando el fuego y escuchando el rugido del viento en el exterior.

-Oye Axel, ¿te puedo preguntar algo? – Inquirió la chica dubitativa.

-Dime – Se limitó a contestar sin levantar la vista.

- Me podrías decir… ¿a qué viniste realmente a la mansión? - Preguntó con cautela observando detenidamente la expresión en Axel.

Él parecía afligido y Namine se arrepintió de haber hecho la pregunta.

- Perdona, no debería haberte hecho esa pregunta… siento que ya se la respuesta- Se disculpó apenada la chica.

-Está bien – Se limitó a contestar él.

En ese momento Axel recordó los poderes de Namine y se sintió un poco invadido.

-Namine, no me gustaría que usases tus poderes conmigo- Declaró Axel con tono más bien imperativo.

Ella lo miró sorprendida, pero él no retiró los ojos del fuego. Namine se sintió muy mal, ya que no estaba haciendo eso. Ella conocía el corazón de Sora y por lo tanto conocía los recuerdos ocultos de Roxas, así que sabía de su amistad y podía imaginarse que Axel lo estaría buscando. A pesar de sentirse mal por ese comentario, lo aceptó, comprensiva. Ella había interiorizado la idea de que nadie quisiera estar a su lado en realidad, temiendo por unos poderes que ella nunca pidió.

-Descuida, no lo haré - Dijo tras unos instantes de silencio, se veía más bien abatida. Axel la miró detenidamente.

-¿Lo prometes? – Preguntó Axel tras una pausa. Él la miraba sin esa tensión que se había estado formando en el ambiente.

-¿Qué…? – Preguntó desconcertada.

-¿Prometes que jamás usaras tus poderes conmigo? – Repitió él, mirándola a los ojos y esbozando una leve sonrisa.

Había cierta amabilidad en su manera de pedírselo, ella lo miró sorprendida y pudo notar que se le encendían un poco las mejillas. Fue por la forma en que se lo pidió. Ella esperaba cierto tono de rechazo, en cambio se lo había pedido con gentileza. Pero finalmente, ella volteó la mirada hacia otro lado, apenada. Y la sonrisa de Axel se apagó.

-Axel… antes tienes que saber qué... mis poderes no funcionan solamente de la forma en que la usé en el Castillo del Olvido con Sora... yo no quería...- Namine no pudo continuar.

Quería decir que ella nunca quiso hacer nada de eso, que lo hizo en contra de su voluntad, pero aun así…

-Yo solo quería ser su amiga- Declaró finalmente con tristeza en su voz.

-Eso lo entiendo- Dijo comprensivo Axel.

Namine expiró el aire de sus pulmones lentamente, soltando un poco de esa tensión que había estado conteniendo. La había aliviado un poco que Axel se mostrase bastante comprensivo con ella.

-Perdona, Axel… lo que trato de explicarte es que yo… a pesar de no volver a usar los poderes de esa forma en la que lo hice yo… conozco el corazón de Sora- Namine hizo una pausa y observó que Axel la miraba muy atento.

-Conozco algunas cosas de Roxas y por lo tanto… de ti- Prosiguió la chica. Namine pudo notar sorpresa en los ojos de Axel, y ella apartó la mirada- Lo siento, eso no lo puedo evitar. Siento como… ciertas conexiones. No sé cómo explicarlo…- Prosiguió ella.

Mientras decía todo eso, a Namine empezó a dolerle mucho la cabeza, y a pesar de la hoguera y el abrigo de Axel, empezaba a sentir el frío penetrar en su cuerpo.

-Entiendo, conoces los recuerdos de Sora y Roxas, sabes de mi amistad con Roxas y por eso intuyes lo que busco. Conoces mi historia- Dijo pausadamente, mirando al suelo pensativo.

Namine se sentía como si fuera una entrometida, sin un lugar en su historia. Se sentía sin el derecho de conocer todo aquello.

Y, para una persona tan reservada como Axel, todo eso le suponía cierta incomodidad. Se sentía en desventaja. Él, que siempre había conseguido esconder sus intenciones y ser un misterio para sus enemigos. Incluso había conseguido despistar a sus aliados dadas las circunstancias.

Pero ahora resultaba que Namine sabía todo de él. Sus recuerdos, sus anhelos, sus intenciones… Y, sin embargo, ella era un enigma para él. Estaba en clara desventaja. Solo sabía que era una chica con poderes sobre los recuerdos de Sora. Aunque, también sabía que quería ayudar a Sora y a sus seres queridos. ¿Aun así, podría fiarse de su palabra?

-¡Pero Axel…! – Empezó ella con una repentina energía- Te puedo prometer que... no usaré más mis poderes para manipular tus recuerdos, ni los de nadie- Prometió ella con determinación en sus ojos. El color y la temperatura de su rostro, empezó a subir.

-¿Estas segura, Namine? – Preguntó con recelo- ¿Prometes no usar ese poder de manipulación de recuerdos, incluso si te parece necesario? – Inquirió un poco desafiante.

Claramente Axel había cambiado su actitud. Con lo que Namine le había revelado, dejó ese tono más cercano y se había filtrado la desconfianza en tu tono.

-¿Si piensas que manipularé tus recuerdos cuando me convenga… porque me sacaste de la mansión? – Preguntó la chica apenada y con algo de resentimiento en la voz.

-¿Y por qué me seguiste?- Inquirió él, evitando responder la pregunta.

Se había creado una nueva tensión en el ambiente. Ambos sabían la respuesta, estaban solos y tristes, habían perdido a alguien importante. Se miraban mutuamente con desafío. Ninguno quería contestar. Namine tenía la cara bastante roja y sentía que la energía se le agotaba, pero se mantenía desafiante. Una faceta que no solía aflorar mucho en ella.

Namine se llevó una mano a la cabeza y Axel reaccionó.

-¿Te sientes mal…? – Preguntó el chico.

-Estoy bien – Mintió ella. Axel se acercó a ella y le puso una mano en el hombro para sostenerla.

-Decidí seguirte a ti…Axel… - Dijo Namine con esfuerzo- Porque estabas triste- Axel se sorprendió. Namine se apoyó un poco en Axel mientras lo decía.

-¿Qué..? Eso no…- Axel quería protestar, pero no se sentía capaz.

-Triste de haber perdido a Roxas- Insistió ella, levantando la vista.

Ella lo miró con lágrimas en los ojos. Axel se quedó mudo, verla llorar así… no podía creer que ella no tuviese corazón. Él tenía mucho miedo de pensar que ella tenía razón, que ambos eran capaces de sentir tristeza.

-Eso no puede ser… - Dijo Axel en un suspiro. Pero era muy difícil negarlo en ese preciso instante. Axel sintió que se le humedecían los ojos a él también, acarició la cabeza de Namine y la acercó suavemente hacia su pecho, no quería que la chica viese lo que ni el mismo podía creer. A Axel le habían empezado a brotar unas pocas lágrimas en sus ojos.

Namine había vuelto a recostar su rostro en el pecho desnudo de Axel, pero no tenía fuerzas para protestar y la temperatura en el rostro no podía subirle más.

-Axel, lo prometo- Empezó a decir Namine en un hilo de voz, enterrada en los brazos del chico- Te prometo que no interferiré… en los recuerdos… de nadie- Logró decir antes de perder el conocimiento.

Axel la sostuvo completamente y la llamó varias veces, pero Namine no despertaba. Le tocó la frente y se dio cuenta de que volvía a tener mucha fiebre. La realidad era que por más que tuvieran la hoguera, se encontraban en una cueva húmeda y fría.

Necesitaba llegar al refugio lo antes posible.

Continuará


N/A:

Holaa! que os ha parecido?

jeje un poco de tensión entre ellos..!

Y recordad que también estoy en deviantart y con muchos dibujos de mis historias, solo me tenéis que buscar como rescued-doll ^^

Estoy haciendo un comic 3D representando el lore original de los personajes de Namine, Axel y Riku. Esta en Webtoon y se llama The Team in the Shadows. (web en deviantart)

Y espero que es guste mucho este capitulo ^^

Muchas gracias por leer!

~ Rescued Doll