Ladies and Gentlemen!

¡Ya vengo a darles un poco de lata!

Lo prometido es deuda y después de estar subiendo historias pendientes de EZ (si no las han visto los invito a que las lean) que el mismo manga me dio tantas ideas para seguir escribiendo. Desde el momento que se anuncio el final de Edens Zero, se me había ocurrido esta historia donde una vez más, me encargaría de unir estas tres maravillosas obras en una historia. Aunque debo decirles por adelantado que esta historia se dividirá en dos partes. Esta es la primera, donde se involucra RAVE y FT. Y los protagonistas son nuestros pequeños niños, nuestro pequeño Levin y nuestra querida Nasha. Espero que se diviertan.

It's showtime!


Aclaración: Rave Master y Fairy Tail no me pertenece. Es propiedad de Hiro Mashima. Yo solamente pido prestado sus personajes para poder escribir mis historias que se podrán leer a continuación.

Aclaración: Con estas historias no estoy cobrando por ninguna ganancia o regalía. Solo escribo para el entretenimiento de todo público pidiendo permisos al autor. Cualquier aclaración, pueden escribir en los comentarios su opinión al respecto.


El pequeño Glory Levin soltó un largo y pesado suspiro en el momento que miro a su pequeña prima, Nasha Dragneel, caer en el lodo y embarrar toda su ropa como sus cabellos rosas. Estaba más que seguro que sus padres los iban a regañar y más a él por ser el mayor y porque no fue capaz de detener a la pequeña que ahora le sonreía con cierta travesura, con aquellos dientes frontales que le faltaba por otra travesura previa. Al verla sonreír de esa manera, sabía que las cosas nunca terminarían bien.

Todas sus sospechas terminaron cuando esta decidió lanzarle una bola de lodo a la cara y hacer que esta callera con un poco de rudeza al pasto húmedo y frio de su espalda.

Embarrado de aquel material, simplemente se quedó acostado en el pasto, mirando hacia el cielo gris y sintiendo las pequeñas gotas de lluvia sobre su impermeable.

¿Cómo fue que llegamos a esto?

Claro, puede recordar aquel día con claridad.

En el momento que Glory Levin se enteró que iba a ser primo mayor, no pudo evitar emocionarse y brincar de la emoción. Abrazó con todas sus fuerzas a su tía Lucy Dragneel, aunque lo hizo con mucho cuidado ante la advertencia de su mamá, Elie, y brinco a los brazos de su tío Natsu Dragneel, aunque en el proceso por poco y se rompe un brazo, pero fue gracias a los buenos reflejos de su tío que pudo ser atrapado en el aire y dar varias vueltas para festejar. Por poco y le provoca un infarto a su papá, pero al asegurarle que se encontraba bien, Haru pudo tranquilizarse y de igual manera, festejar a los próximos padres.

Un día lleno de emoción para todos en la gran familia que tenían, donde no dejaron de consentir a la futura mamá y darle algunos consejos al futuro papá. Algunas que otras carcajadas como otros regaños por parte de las mujeres a sus esposos porque nada era cierto de lo que hablaban. Era más fácil fingir que eso nunca pasó a que realmente les obligaban a salir en la madrugada para cumplir con sus antojos.

A todo eso, Levin no presto atención. Estaba más emocionado por querer conocer a ese pequeño primito con el que se encargaría de vivir muchas aventuras que empezó a tomar nota de las cosas que harían juntos, de las travesuras que tendrían que hacer y de las mentiras con las que podrían salirse con las suyas.

Su pequeño rostro brillo de la emoción en ese momento que todos los adultos no dudaron en prestarle atención. De seguro ya se encontraba soñando de más.

-¿Existirá algún problema si le digo que el bebé que espero es niña? -Pregunto Lucy un tanto curiosa a Elie.

-Espero que no -Elie trataba de sonar confiada en sus palabras.- ¿No se supone que las niñas son más tranquilas que los niños?

-Se supone, pero creo que olvidas algo -Lucy señalo a una dirección. Natsu se encontraba haciendo alguna que otra broma pesada con alguno de sus primos y hasta con su hermano.- Natsu es mi esposo -Suspiro un poco cansada.- Pareciera que estaré criando a dos niños

-No creo que sea tan malo -Elie sonrió para tranquilizarla.- Tal vez madure ahora que se va a convertir en padre

Tanto Lucy como Elie se miraron por unos segundos y volvieron a mirar frente a ellas. Ver como ahora Natsu era perseguido por sus primos por haber caído en el pastel y haberlos embarrado. Ambas mujeres no dudaron en soltar un gran suspiro mientras se adentraban a la casa para traer algunas toallas, para ayudar a limpiar a los que se quejaban del desastre ocasionado.

Levin que veía aquello desde lejos, no podía comprender que era lo que estaba pasando, ni mucho menos comprendía porque el pastel había volado y había manchado sus cabellos plateados, aunque tampoco pudo evitar carcajear en el momento que agarraron a su tío de cabellos rosas y empezaron a pelear, entre ellos, su padre se metió en aquella pela junto con su tío Shiki Granbell. Era una pelea un tanto infantil porque en lugar de golpearse con los puños, eran más manotazos que no dudan en dejar marcas rojas en las manos contrarias o en las mejillas. Incluso, hasta se podía decir que era más actuado por las risas que se podían escuchar de los demás.

El pequeño se escondió debajo de la mesa en el momento que su mamá como su tía Lucy les gritaron para que se detuvieran. Cuando su mamá se enojaba, era mejor correr aunque tuvo que dejar a su padre a su suerte. Por más que este le hubiera gritado y le hubiera mirado con ojos de ayuda, para Levin era mejor correr y evitar un castigo seguro. Ya después se las arreglaría con su papá, nada como un dibujo "Del mejor padre" y una disculpa para que él lo abrazara y lo perdonara por haberlo dejado a su suerte.

Subiendo su pequeña mano a su cabello, tomo un poco del pastel que había aterrizado y lo metió a su pequeña boquita para saborearlo. Soltó una pequeña risita y casi al mismo tiempo volvió a enfocarse en la lista de cosas que haría con su pequeño primo. Recostándose en el piso y cerrando sus ojitos con suavidad, deseaba pronto ya conocer a su pequeño y lindo primo.

Salió de sus pensamientos en el momento que unos cabellos rosas se asomaron y dejo de sentir la lluvia en su rostro.

-¿Te encuentras bien? -Pregunto la pequeña Nasha con preocupación mientras bajaba su pequeña manita a la frente de su primo.- ¿Debo llamar al tío Haru?

Levin sonrió ante aquella tierna preocupación. Inmediatamente se incorporó, se levantó de un salto y empezó a sacudir un poco su ropa húmeda y llena de lodo. Aunque sabía que todo era inútil, aquellas manchas de tierra solo se iban a quitar si metían la ropa a lavar. Al dar la vuelta y encontrarse con la mirada triste de su pequeña prima, sonrió. Se acercó a ella y le dio unas cuantas tiernas palmadas en su pequeña cabecita, provocando que la misma soltara pequeñas risitas y lo tomara de la mano. Aunque se llevó una sorpresa en ese entonces de que era una linda niña la que tuvo su tía Lucy, el pequeño de cabellos plateados de ese entonces no dudo en caer profundamente enamorado de la pequeña que prometo en ese momento, protegerla y golpear a todo aquel que le haga daño.

Más que como un primo mayor, era su hermano mayor. Y tal vez, lo que pensaban de ella al principio es que seria una niña tranquila y tierna, realmente se habían equivocado. Pues a la pequeña Nasha le gusta meterse en problemas y hacer alguna que otra travesura, claro, siempre se metían en problemas pero las risas como la diversión, nadie se las quitaba.

Quien hubiera imaginado que en ese momento encontró a una buena compañera de juegos y de travesuras.

-Estoy bien -Carcajeo Levin para tranquilizar a la otra.- Solo me quede impresionado por la fuerza en que lanzaste esa bola de lodo

-Papá me enseño -Hablo Nasha orgullosa.- Aunque a mamá le molesta cuando ensuciamos el piso de la casa pero -Subió su pequeña mano para cubrir su boca con su dedo.- Pero al final, mamá siempre se une a jugar con nosotros -Ambos niños carcajearon.

-Papá y mamá también hacen lo mismo -Hablo Levin mientras tomaba la pequeña mano de la niña y retomaban su camino hacia la casa de la pequeña de cabellos rosas.- Es divertido jugar todos juntos, ¿No lo crees?

-¡Si!

Nasha carcajeo en ese momento, aunque casi al instante, la sonrisa de su pequeño rostro se borró. Aquello preocupo a Levin, pues su pequeña primera siempre era demasiado alegre y despreocupada, cuando van tomados de la mano, es ella quien siempre da pequeños saltitos en cada paso y de vez en cuando tararea alguna canción que aprendió en la escuela. Ver la manera en que hacia un pequeño puchero y de vez en cuando suspiraba, realmente era algo que no le gustaba ver en ella.

-¿Sucede algo Nasha? –La pequeña detuvo su andar junto con él. Empezó a patear las pequeñas piedritas que se pudieran encontrar cerca de sus pies.- ¿Alguien te molesto?

La pequeña de cabellos rosas alzo su pequeña carita para encontrarse con la mirada seria de su primo mayor. No era un secreto que su primo la cuidaba mucho, incluso de vez en cuando peleaba con los niños grandes que la molestaban. Claro, en ese momento era la persona en quien más confiaba, así que al final, Nasha soltó un gran y pesado suspiro.

-Yo creo que dejaran de quererme

-¿Por qué lo dices?

-Ya lo sabes -La menor hizo un puchero.- La tía Rebecca y el tío Shiki tendrán un bebé, entonces ya no me van a querer

-Eso no es cierto -Se quejo Levin.- Yo siempre te voy a querer

-¿Y si te hartas de mí y te vas con ese bebé?

Levin suspiro, realmente Nasha debería dejar de leer las novelas que la tía Lucy guarda en su librero. Con mucha tranquilidad, se arrodillo frente a ella, tomo las mejillas de ella con suavidad y sin que esta se lo esperara, las jalo con un poco de fuerza, provocando que ella soltara algún que otro quejido y empezara a llorar para que la soltara.

-Tonta -Dijo el de cabellos plateados al momento que la soltó y esta le miraba de mala manera mientras se volvía a levantar y sacudir.- Yo también tenía miedo de que ya no me fueran a querer cuando tu naciste -La pequeña sobaba sus mejillas, aun así le prestaba atención.- Pero me agradaba más la idea de tener a un amigo con el que pudiera hacer travesuras y pasar el rato, ¿A ti no te pasa lo mismo?

La pequeña Nasha subió su manita a su mentón.

-¿Y si termino por hacer algo malo? -Soltó un pequeño suspiro.- ¿Y si no me quiere?

-No creo que suceda eso -Dijo Levin bastante tranquilo.- Cuando eras más pequeña y te cargaba, empezabas a llorar, me pateabas o jalabas mi cabello -La pequeña Nasha abrió sus ojos con sorpresa.- Tampoco me querías y aquí me tienes -El de cabellos plateados golpeo su pecho lleno de orgullo.- ¡Soy tu primo favorito de entre todos! -Carcajeo, provocando que la menor empezara a soltar pequeñas risitas.- Así que no te preocupes, aunque el nuevo bebé no te quiera, yo siempre te voy a querer, tus padres siempre te van a querer, todos te van a querer -Una vez más, bajo su mano para revolver los cabellos rosas.- Eres una tonta Nasha, porque ahora nuestro pequeño escuadrón de travesuras crecerá gracias a ese bebé, ¿No te gustaría tener a otro amigo con el que darle dolores de cabeza a nuestros padres?

De alguna manera, aquellas palabras habían sido capaz de tranquilizar a la menor. Las grandes carcajadas que soltaba, las mejillas rojas y la felicidad que era visible en ella, había vuelto. Realmente esperaba que entendiera que no era del todo malo. Levin sonrió orgulloso, realmente ya podía imaginar todas las travesuras que haría en ese momento, ya podía escuchar las grandes carcajadas mientras corren para evitar ser atrapados o lo divertido que será caer rodar por el pasto y descansar bajo la tranquila sombra del árbol más grande.

-Creo que nos meteremos en problemas -Hablo la menor de cabellos rosas para sacarlo de su mundo de sueños.

-¿Por qué lo dices?

-Porque nuestras ropas están hechas un desastre

Ambos se miraron de pies a cabeza, los cabellos de ella ya no eran rosas y los suyos en definitiva ya no eran plateados. Al final, tanto Levin como Nasha alzaron los hombros despreocupados. Ya después se encargarían de inventar una buena historia, pero en lo que llegaba el momento de regresar a casa, tenían que seguir aprovechando en brincar en los charcos con agua y hacer peleas con lodo.

Nadie seria capaz de quitarles la diversión que estaban teniendo en ese momento.

Así es, Nasha no tenía por qué preocuparse, para Levin, siempre seria su tierna y divertida prima menor, aunque como había dicho, la veía como una hermana menor desde el momento que la cargo entre sus brazos.

Se prometió que siempre la querría y la protegería, se prometió de siempre hacerla reír porque la primera sonrisa que la menor mostro, fue únicamente para él. En el momento que ella tomo con su pequeña mano sus dedos, se prometió que nunca soltaría su mano. En el momento que la vio caminar y la primera persona con la que se fue, ignorando incluso a su propio padre que empezó a llorar porque no podía creer que había perdido contra él, fue él. Ni que decir que la primera palabra que ella pronuncio, fue su nombre. Algo como "Levi" se escucho en ese momento, fue razón más que suficiente para abrazarla con todas sus fuerzas y ser la persona más feliz del mundo.

Aunque, había una ultima cosa que el de cabellos plateados no le había dicho a su querida prima.

Y es que el pequeño que la tía Rebecca esta esperando también es una niña. Lo había escuchado de casualidad mientras su mamá, la tía Lucy y la tía Rebecca hablaban al respecto, aunque ahora es más consciente de que la pequeña Nasha se sentía un poco triste, le quería asegurar que todo iba a salir bien.

Porque estaba más que seguro que iban a pasar por lo mismo. Al momento de ver aquel pequeño bebé y cargarlo entre sus brazos, se iban a enamorar perdidamente de ese pequeño que no importara el jalón de cabello o lo escandalosos que se puedan convertir, ahí como primos mayores o como hermanos mayores, se mantendrían a su lado.

Dejo de pensar en eso y enfocarse más en lanzar el lodo al rostro de su querida Nasha que intentaba inútilmente esconderse de él.

Unas horas después y porque Natsu como Haru fueron a buscar a sus hijos porque no habían regresado después de salir a jugar en la lluvia, no dudaron en sudar frio al verlos completamente llenos de lodo y con las ropas húmedas. Pero que podían hacer, eran niños y también tenían derecho de divertirse. Ambos hombres suspiraron, era mejor aceptar el regaño de sus esposas por el bien de aquellos dos pequeños.

-Entonces -Hablo Haru.- ¿Te unes a la pelea de lodo o le tienes miedo a tu esposa?

-¿Miedo yo? -Carcajeo Natsu.- Claro que le tengo miedo, pero no seré un gallina para enfrentarte a una pelea de lodo -El de cabellos rosas cerro su paraguas.- ¿Y tú, le tienes miedo a tu esposa?

-Claro que también le tengo mucho miedo -Fue turno de Haru de carcajear y cerrar su paraguas.- Pero no permitiré que te robes toda la diversión, esta es una guerra que nosotros ganaremos

-Inténtalo si puedes

Cuando menos se esperaron, ambos adultos corrieron hacia donde se encontraban sus hijos, la lluvia estaba en todo lo que daba, pero aquello no importaba cuando el lodo se encontraba tan fresco bajo sus pies.

Los grandes gritos de Nasha se unían a las grandes carcajadas de Levin, ambos apoyando a sus padres para evitar pelear aquel juego que se había convertido en guerra.

Tanto Elie como Lucy que habían decidido seguirlos ante aquel mal presentimiento que habían tenido, solo pudieron suspirar debajo de sus paraguas. Tanto Haru como Natsu eran como pequeños niños que al ver que los demás estaban haciendo travesuras, ellos sin duda terminarían participando.

¿Qué otra cosa podían hacer?

No los podían regañar ahora que veían lo bien que se estaban divirtiendo. Solo compartieron miradas y soltaron pequeñas risitas mientras regresaban a casa para preparar un baño caliente y chocolate para hacerlos entrar en calor.

Realmente agradecían que Shiki y Rebecca no se encontraban ahí, porque sin duda, con lo competitiva que es la esposa del de cabellos negros como lo aficionada a los videojuegos, aun estando embarazada, saldría a darle su merecido y el pobre de su querido esposo, solo se mantendría a un lado sin saber que hacer, era demasiado tierno e inocente que no podían comprender como es que era primo de esos dos brutos.

Claro, la sangre era más pesada de lo que se puede imaginar. Y sabían que a pesar de lo tierno e inocente que podía ser Shiki Granbell, también es una bestia cuando se trata de peleas y más cuando se involucra su querida Rebecca.

Soltaron un pequeño grito de emoción, muy pronto serian tías de una hermosa niña y verían quien ganaría la apuesta.

¿De qué apuesta estaban pensando?

Bueno, ese era un tema para otro día.


¡Muchas gracias por leer!

Se me olvido decirles al principio de la historia. No se si alguno recuerda las historias: "Padre en caso de Igneel: Glory y Dragneel" y "Padre en caso de Igneel: Granbell y Flame" Pues les puedo decir que esta un poco relacionada estas dos historias (en unos días subiré la segunda y última parte) con esas otras dos. Si no las han leído, les ínvido a que las pasen a leer.

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¡Nos vemos a la próxima!


Atte.: AnZuZu Dragneel

Fecha: Sábado 27 de Julio de 2024